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ZARZADILLA…DE TOTANA? por Antonio de Cayetano

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ZARZADILLA…DE TOTANA? por Antonio de Cayetano.

Muchas son las poblaciones que llevan la proposición “de” en su nombre, proposición a la que le suele seguir una localización geográfica, bien sea un rio, una región, provincia o el topónimo del mismo municipio al que pertenecen, aunque también es verdad, que hay otras en las que su apellido nada tiene que ver con el lugar donde están enclavadas, sino que hace mención a un “personaje” del pasado y que interesaba agasajar en su momento. Me refiero a los pueblos que durante el franquismo se les agregó “del Caudillo”, continuando en la actualidad más de una decena de estas poblaciones, resaltando la figura de su generalísimo e incumpliendo la Ley de Memoria Histórica.

La mayoría de los pueblos con nombre y apellido, son por aquello de coincidir en su denominación y tener que diferenciarse entre ellos. Así nos encontramos con ciudades como Molina de Segura, Miranda de Ebro, Alcalá de Henares, Aranda de Duero o Alba de Tormes entre otras, que al encontrarse ubicadas en las vegas o riveras de esos ríos, optaron por añadir sus nombres como apellido. Luego están las que su apellido hace mención al territorio donde están emplazadas, como son Molina de Aragón, Alhama de Murcia, Alhama de Aragón, de Almería o de Granada, o los municipios de Fuente Álamo de Murcia y Fuente Álamo de Albacete entre otros. Igual ocurre con las pedanías y otros núcleos de población menor, que toman el apellido del municipio donde están situados, como es el caso en nuestra región de la Puebla de Mula, Rivera de Molina o Puerto de Mazarrón.

Vista de Zarzadilla de Totana

Como vemos, el nombre compuesto de todos estos pueblos, hace mención a la organización territorial o administrativa donde están enclavados, ¿pero qué pasa con Zarzadilla de Totana? Todos los lorquinos sabemos que está situada en las llamadas tierras altas de nuestro municipio, pero por su topónimo, por lo contradictorio de su nombre, cabe pensar que forma parte del vecino municipio de Totana. Es como si a la localidad de Alhama de Murcia se le llamase Alhama de Almería, un nombre que no tendría cabida por su denominación ilógica y disparatada, pero sin embargo aquí, el desatino de Zarzadilla de Totana sí que está aceptado y por su tradición y rutina pasa inadvertido entre nosotros. Sin duda debe de haber algún motivo para llamarse así, igual en algún momento perteneció al municipio totanero, ya que parte de su territorio linda con él, pero ni hay constancia de ello, ni tampoco en la actualidad hay lazo de unión alguno que avale la continuidad de este nombre que se presta a confusión.

Zarzadilla se segregó en su día de la circunscripción de Campo Coy, territorio que fue el tercero más importante de la demarcación lorquina en la época de la reconquista, siendo sus sierras del Madroño y Pedro Ponce lugares donde se practicaba la caza mayor, abundando el ciervo, el jabalí e incluso el oso. Precisamente el nombre de la sierra de Pedro Ponce se debe al que fue su propietario, persona amante de la caza y a la que el rey Felipe II nombró Montero Mayor del Reino para dirigir sus cacerías.

Luego en el siglo XVI, esta sierra fue objeto de explotaciones mineras, sacando de su interior mineral de plomo. Más tarde en el siglo XVIII, Zarzadilla fue la encargada de paliar la sed de Lorca, pues desde sus manantiales venia el preciado liquido hasta las fuentes del barrio de San Cristóbal y Santa Quiteria a través de una gran obra de ingeniería, infraestructura de la que todavía se conservan sus restos.

Acueducto romano en Zarzadilla de Totana.

Hoy Zarzadilla está llamada a convertirse en un polo de atracción para el ecoturismo, su entorno y su hospitalidad es un atractivo para todos los que nos gusta la naturaleza, el senderismo o los paseos a caballo. El acondicionamiento que el AyuntaMIENTO ha hecho de la ruta del Cerro de la Selva, el sendero que en su día utilizaron los mineros, es sin duda un aliciente más que suficiente para potenciar el turismo verde en la zona, lo que motivará a sus vecinos para ofertar servicios relacionados y casas rurales. Pero también los vecinos o algún grupo político, debería de plantearse lo de suprimir el apellido ilegitimo que lleva el nombre de la población. Si que no es un asunto que quite el sueño, que el pueblo y el municipio tiene problemas mucho más importantes que esto, pero por coherencia se debería de hacer. Hoy que tan de actualidad está lo del referéndum, no estaría de más convocar uno por este motivo y que los lugareños se manifiesten sobre el tema.

No son pocos los pueblos que cambian de nombre por una u otra razón, el pueblo que lleva el bonito nombre de Miraflores de la Sierra en la provincia de Madrid, era conocido antes por Porquerizas, Soto del Real de la misma provincia tenía el nombre de Chozas, el de Buenavista en la provincia de Salamanca se llamaba anteriormente Pocilgas y Valderrubio en la provincia de Granada se llamaba con anterioridad Asquerosa.

Como vemos hubo motivos más que suficientes para querer cambiar el nombre a estos pueblos por parte de sus vecinos, otros siguen con nombres tan curiosos como el de Los Infiernos, un pequeño poblado del municipio de Torre Pacheco, Correpoco en Cantabria, Dios os Guarde en Salamanca, Buenas Noches en Málaga, Adiós en Navarra o Villapene en Lugo.

En general cada uno de nosotros estamos orgullosos de la historia y el nombre de nuestro pueblo, pero cuando el nombre puede avergonzarnos como es el caso de los que he citado antes, o crear confusión por ser contradictorio, como pasa con nuestra pedanía, lo mejor es cambiarlo. Yo solo me limito a sugerirlo a quien corresponda, sabiendo que es un tema delicado para el que debe de haber un gran consenso entre vecinos y gobernantes que son los que tienen la última palabra, y conociendo también lo difícil del entendimiento, ya que cada partido se empeña en defender lo contrario del opuesto.

Numancia de la Sagra (Toledo)

Así pasa en la localidad toledana de Numancia de la Sagra, un pueblo que durante más de 800 años tuvo el nombre de Azaña, pero que cambió en octubre de 1936 cuando las tropas de Franco tomaron el pueblo, ya que el mismo recordaba a Manuel Azaña, presidente entonces de la Segunda República. Hoy más de ochenta años después y con más de cuarenta de democracia, no hay forma de que haya consenso entre gobernantes y la asociación para la recuperación del anterior nombre, prevaleciendo todavía, el nombre impuesto por el capitán golpista que mandaba las tropas aquel vengativo año de 1936.