Fulgencio Gil recuerda que el primer partido en rechazar los altercados de ayer fue el PP, y exige que se retome el diálogo en la Mesa de Trabajo Ganadera.
El Presidente del Partido Popular de Lorca, Fulgencio Gil, ha subrayado esta mañana que el PP fue la primera formación política de Lorca que rechazó ayer a las 13:00 h. los altercados que obligaron a suspender el Pleno del Ayuntamiento. En tal sentido se envió un comunicado de prensa a todos los medios de comunicación en cuanto la Policía Nacional permitió la salida de los concejales del edificio donde se iba a desarrollar el Pleno, y dicho rechazo apareció tanto ayer como esta mañana en los citados medios. Por tanto, desde el PP lorquino consideran “ridículas” la batería de mentiras y calumnias que desde PSOE e IU-Podemos están lanzando al respecto. Como es evidente que condenamos los altercados desde el primer momento, las que deberían dimitir por mentirosas son las representantes de IU-Podemos y PSOE que han caído en semejante bajeza.
Gil Jódar ha subrayado que el problema de base es que el conflicto sigue sin resolverse. ¿Se van a poner a trabajar y van a volver a la mesa de negociaciones? El sector ha condenado también los altercados desde el primer momento. Este problema afecta a miles de familias. No hablamos de un sector intransigente, hablamos de trabajadores del campo que lo primero que hicieron fue aceptar la ampliación de distancias entre granjas. Mateos está adoleciendo de falta de empatía y diálogo. Rechazo lo que pasó ayer y me preocupa que el problema siga sin resolver.
Nosotros hemos apoyado las legítimas reivindicaciones del sector ganadero, como otros partidos han defendido a otros colectivos. No se puede trasladar la responsabilidad de una modificación urbanística iniciada por el actual alcalde a otras administraciones, me parece una tomadura de pelo.
El camino es el consenso. Hay que conciliar los intereses de ambas partes. Es un error volver a plantear el Pleno con el mismo esquema de ayer. Hay que dialogar y alcanzar acuerdos. Esto pide a gritos una nueva ronda de negociaciones. La principal misión de un alcalde es solucionar conflictos y arreglar problemas. Se tiene que remangar y solucionar este problema. No se puede gobernar de espaldas a los ciudadanos, hay que escucharlos. Tenemos un conflicto de gran envergadura, con el principal sector productivo del municipio. Merece la pena intentar solucionarlo.
Al campo se le está llevando a una situación límite y no dejan de recibir ataques, sobre todo el gobierno central, con las declaraciones del Ministro de Consumo criticando nuestra carne como colofón.
La realidad es que el actual gobierno local no respetó el acuerdo alcanzado con los ganaderos, que se sienten engañados. Se pactó un periodo transitorio que no se ha respetado. La modificación tenía que haberse ceñido a la ampliación de las distancias, pero han creado una maraña jurídico-administrativa que lo bloquea todo.

