Avanzan las obras de la primera unidad de convivencia de APANDIS en La Viña para ofrecer una vida más autónoma a personas con discapacidad.
Las obras de esta primera unidad de convivencia comenzaron el 26 de julio de 2025, y está previsto que finalicen a mediados de 2026, momento en el que comenzará el proceso para su equipamiento y posterior autorización de funcionamiento por parte de la Comunidad Autónoma
La primera vivienda contará inicialmente con ocho plazas, con posibilidad de ampliación hasta doce, y forma parte de un proyecto más amplio que contempla la construcción de tres unidades de convivencia adicionales con idéntica capacidad
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, ha visitado este miércoles, junto a la consejera de Política Social, Familias e Igualdad de la Región de Murcia, Conchita Ruiz, el avance de las obras de la primera Unidad de Convivencia que la Asociación de Padres con hijos con discapacidad Intelectual de la comarca de Lorca (APANDIS) está construyendo en un solar municipal situado en la calle Alfarería, en el barrio de La Viña.
Durante la visita, el alcalde ha destacado que este proyecto supone «un paso decisivo para ofrecer a las personas con discapacidad intelectual, parálisis cerebral y trastornos del espectro autista una alternativa real a la institucionalización, garantizando su derecho a decidir cómo y con quién quieren vivir».
Gil Jódar ha señalado que «sus ocupantes tendrán una actividad totalmente normalizada, aunque recibirán apoyos las 24 horas del día, los 365 días del año, para atender sus cuidados y necesidades. Se trata de un modelo basado en la planificación centrada en la persona, en el que el recurso residencial se adapta a cada usuario y no al revés».
Las obras de esta primera unidad de convivencia comenzaron el 26 de julio de 2025, tras la finalización de los trámites administrativos y técnicos necesarios para su ejecución, entre ellos la elaboración del proyecto básico y de ejecución, así como la obtención de la autorización administrativa de la Comunidad Autónoma y la cesión del solar municipal a favor de APANDIS.
El proyecto se levanta sobre una parcela municipal de 2.456,52 metros cuadrados, cedida por el Ayuntamiento de Lorca por un periodo máximo de 75 años, en el ámbito del PERI 5 del barrio de La Viña. La inversión total asciende a 912.233,90 euros, de los que 520.000 euros proceden de una subvención del Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con fondos Next Generation EU.
La primera vivienda contará inicialmente con ocho plazas, con posibilidad de ampliación hasta doce, y forma parte de un proyecto más amplio que contempla la construcción de tres unidades de convivencia adicionales con idéntica capacidad.
El alcalde ha subrayado que «esta iniciativa responde a la necesidad detectada por APANDIS tras analizar las listas de espera existentes para recursos residenciales especializados. Con este proyecto damos respuesta a familias que llevan años reclamando soluciones que garanticen la autonomía y la calidad de vida de sus hijos».
En cuanto a las características del edificio, la unidad dispondrá de cuatro dormitorios individuales con baño, dos dormitorios dobles también con baño, comedor propio, sala de estar, cocina, aula polivalente, despacho para profesionales y aseo compartido, además de ascensor.
En la planta sótano se ubicarán espacios comunes como lavandería, gimnasio, sala de ocio para celebraciones y proyecciones, sala de atención especializada para fisioterapia, enfermería y podología, además de garaje, almacenes y dependencias técnicas.
Actualmente, tras la finalización de la fase de obra gruesa, que incluyó el movimiento de tierras, la cimentación y la estructura principal del edificio, ya se han iniciado los trabajos de albañilería, instalaciones y acabados. Paralelamente, se está avanzando en la ejecución de las estructuras correspondientes a las futuras unidades de convivencia II, III y IV.
El alcalde ha afirmado que «este proyecto es un ejemplo de colaboración entre administraciones y entidades sociales para mejorar la vida de las personas con discapacidad y sus familias. Hoy comprobamos cómo avanza una iniciativa que transformará el modelo de atención residencial en nuestro municipio».
Las obras de esta primera unidad de convivencia están previstas que finalicen a mediados de 2026, momento en el que comenzará el proceso para su equipamiento y posterior autorización de funcionamiento por parte de la Comunidad Autónoma.
«Estamos ante un proyecto muy ambicioso que tendrá continuidad. Hoy vemos el avance de esta primera vivienda, pero confiamos en que pronto podamos seguir ampliando este recurso con nuevas unidades que permitan a más personas desarrollar su proyecto de vida en un entorno cercano, digno y adaptado a sus necesidades», ha concluido Gil Jódar.

