Alrededor de un millar de personas participaron ayer en el Gran Desfile Parada de la Historia Medieval de Lorca (713-1488), que llenó de música y colorido las calles Lope Gisbert y Príncipe Alfonso entre La Alberca y la Plaza del Negrito.
El desfile comenzó con el correfuegos anunciando la gloria de los episodios más sobresalientes de la historia de Lorca. Lo integraban tres carrozas, un carro, alrededor de 40 caballos, dos dromedarios, un rebaño de ocas y un grupo de animación de lucha armada que desarrollaron, como novedad este año, la lucha entre un personaje a caballo y un luchador a pie.
Primero discurrieron los grupos musulmanes, con los Bereberes de Campillo al frente. Tras ellos, marcharon Muladíes de Lurka, Almohades de Lurka, Mudéjares de Lurka, Benimerines y Abencerrajes. Los siguientes fueron los grupos judíos: Bene Abendanno, Bene Leví y Bene Aventuriel.
Los últimos fueron los cristianos: Infante Don Alfonso, Caballeros de Xiquena, Caballeros de la Orden Templaria de San Juan y los Caballeros y Damas de los Reyes Católicos.

