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LA CASA DEL INQUISIDOR – Antonio Valero de Torres

En Lorca como en todas las ciudades importantes, existía la Casa Palacio del Inquisidor, que aunque con síntomas de mortal ruina, aún se mantiene en pie su fachada apuntalada férreamente.

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LA CASA DEL INQUISIDOR

Está situada en la calle Selgas, también conocida por calle de las Tiendas. Está siendo sostenida con potente andamio durante largos años, ya que la idea y el proyecto es restaurarla. Nosotros la conocimos ya utilizada como casa de pisos y habitada por varias familias. Eran salones enormes, de techos altos y con paredes que aun conservaban restos de tapices y empapelados en boga en la época de su construcción. Como esta última generación de lorquinos no la ha conocido, deseábamos recordarla para ellos y que vieran como era, ya que este frontal está cubierto con una lona y no es visible en la actualidad.

La Iglesia Católica instaura la Santa Inquisición en la provincia de Murcia en el año 1488 por decisión real de los Reyes Católicos y empieza a funcionar el llamado Santo Oficio, que solo tenía competencia sobre cristianos bautizados y trataba de combatir en un principio la herejía cátara y las prácticas judaizantes, pero paulatinamente se fue extendiendo al dogma, la blasfemia y palabras injuriosas para las imágenes y cosas sagradas. Pronto se escribieron muchas páginas negras, por errores en condenas al tormento o la hoguera a víctimas inocentes, pero como las denuncias podían ser anónimas y al acusado no se le decía el delito por el que era perseguido, no había manera de poder defenderse y la condena era casi inevitable. Los interrogatorios eran normalmente con torturas, para los casos de delitos graves y si se les encontraba culpables, se les requisaban sus bienes para sufragar los gastos del proceso y del encarcelamiento. Si se arrepentían de su acusación, en algunos casos, podían ser perdonados y reconciliados con la Iglesia.

Los suplicios eran presenciados por el Inquisidor, un médico, un secretario y un verdugo, que se aplicaban sobre el reo completamente desnudo, excepto cuando eran mujeres.

En Italia Galileo Galilei (1564-1642) fue obligado por la Inquisición a declarar que su teoría heliocéntrica era un error y que era el sol el que giraba y la tierra no se movía.

En España es también famosa la condena a Fray Luis de León, poeta, teólogo y astrónomo, que por haber traducido el Cantar de los Cantares, del ebreo al castellano sin licencia, estuvo cinco años encarcelado y cuando volvió a su cátedra de Salamanca, inició su primera clase con la famosa frase:“ Como decíamos ayer”. También escribió esta bella décima o espinela: “Aquí la envidia y mentira /me tuvieron encerrado./ Dichoso el humilde estado/ del sabio que se retira/ de aqueste mundo malvado/y con pobre mesa y casa/en el campo deleitoso/ con solo Dios se acompasa/ y a solas su vida pasa/ ni envidiado ni envidioso”.

Matar en nombre de Dios es lo mas horrible, por eso esta institución, abolida en las Cortes de Cádiz, en 1812, ha sido tan criticada y odiada.

/Fachada de la casa del Inquisidor, único paredón en pie/

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