El cirujano Don Ramón Arcas Meca un lorquino ilustre.
Hoy Sábado vamos a conocer y homenajear a un ilustre lorquino Don Ramón Arcas Meca, un renombrado cirujano cardiovascular que ha salvado muchas vidas y que da nombre al recién reconstruido instituto Ramón Arcas Meca de Lorca, antigua escuela de maestria industrial en Avda. Juan Carlos I, 72.
Junto a su familia, se traslada a Madrid donde se doctora en Medicina y comienza a ejercer en el Gran Hospital madrileño. Posteriormente obtiene una beca para trasladarse al Instituto Cardiológico de México, y más tarde, a Houston y Chicago, con una breve incursión en Inglaterra. En estos destinos comienza a cosechar prestigio internacional.
Tras breves estancias en las clínicas de Vigo y La Coruña, comienza su labor médica en la Clínica Universitaria de Pamplona, en la que dirigió el servicio de Cirugía Cardiovascular y Torácica durante catorce años y medio hasta su incorporación al hospital Gregorio Marañón el 5 de abril de 1988.
Además de ser lorquino ilustre, su ciudad natala le ha horado en otras dos ocasiones. En 1986 poniéndole su nombre a una calle -la que discurre entre la Plaza de Colón y Calderón de la Barca- y a un instituto de Secundaria. «He intentado siempre no defraudar a mis amigos, a mis padres y a mis profesores. Creo que soy un hombre afortunado por haber tenido maestros y profesores que me ayudaron extraordinariamente como Pilar Barnés, Luisa García Mulero, y Francisco Ros. También Rafael Méndez que me ayudó mucho más que como maestro y científico, aprendiendo de él su gran humildad», comentó Ramón Arcas en el acto de inauguración de su calle.
Preocupado por la situación de la sociedad, se considera «un enemigo privado número uno de la televisión. Hay que utilizarla para dar información y entretenimiento para toda la basura y no poner telebasura. El impacto que puede producir en los críos que no están formados es muy grande», dijo en el discurso de inauguración de su instituto, en septiembre de 1994.

