La recuperación del casco antiguo logra un fuerte impulso con la actualización de seis inmuebles demolidos a causa del terremoto que únicamente mantenían su fachada.
La recuperación del casco antiguo de la ciudad ha logrado un fuerte impulso con la actualización de seis inmuebles que fueron demolidos como consecuencia del terremoto de mayo de 2011 y que únicamente mantenían su fachada. Estas, a modo de telón, se muestran muy degradadas y sostenidas por un amasijo de hierros adosados a grandes bloques de hormigón. “Se trata de un hito en la rehabilitación de la ‘Vieja ciudad’ al aplicar el sentido común a la falta de valor histórico, arquitectónico o ambiental de estos restos que hoy no cumplen los requisitos”, ha afirmado el alcalde, Fulgencio Gil Jódar.
Las manifestaciones las ha realizado después de conocerse la resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes, a la petición formulada por el Ayuntamiento para dejar sin efecto la declaración como bien catalogado por su relevancia cultural de seis inmuebles demolidos a causa del terremoto en los que únicamente permanece la fachada. “Cada una de las fachadas ‘apeadas’ y edificaciones ha sido revisada por técnicos de Planeamiento y Gestión de Urbanismo del Ayuntamiento y de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la CARM, con la intención de consensuar las actuaciones a llevar a cabo, para catalogar esas fachadas conforme a su valor histórico, arquitectónico o ambiental. Queda demostrado que a día de hoy no tienen un grado de protección adecuado a su valor artístico histórico”.
Esta decisión “deja abierta la puerta al Plan Especial de Protección y Rehabilitación Integral del Casco Histórico de Lorca, Peprich, que estaba pendiente de esta resolución. Este procedimiento va a permitir dar solución a una situación que, en la actualidad, transcurridos catorce años del terremoto, era distorsionante en el contexto del Conjunto Histórico, dada la inviabilidad técnica para la reconstrucción de los inmuebles manteniendo las fachadas”, ha indicado.
El resto, en Abad de los Arcos, Santiago y Martín Morata, “permitirán impulsar su reconstrucción al no verse sus propietarios obligados a mantener unas fachadas que carecían de valor en el momento actual”, ha añadido, mientras ha recordado que recientemente la recuperación del casco antiguo avanzaba con la reconstrucción forzosa de otra veintena de solares. Los propietarios están siendo citados para impulsar su reconstrucción. Y conjuntamente se ejecutan las acciones necesarias para levantar nuevas viviendas en terrenos que fueron demolidas tras el terremoto en la zona de Santo Domingo-Nogalte.
Estas zonas son fundamentales por su importancia patrimonial y turística al configurarse en ellos los principales museos y monumentos de la ciudad. En estos últimos enclaves se sitúan el centro de Visitantes, en el antiguo Convento de la Merced, pero también el Conjunto Monumental de Santo Domingo, del Paso Blanco; el Museo Arqueológico; la Casa de Guevara; el Centro Regional de Artesanía; el Palacio de los Condes de San Julián; el casino Artístico Literario; la iglesia de San Mateo; el Teatro Guerra; y el Museo Azul de la Semana Santa, dentro del antiguo convento de San Francisco. Lugares de tránsito continuo para los lorquinos, pero también para los cientos de visitantes que cada día recorren la ‘Vieja ciudad’. “Es esencial su recuperación. El proyecto que abordamos es el más ambicioso nunca antes acometido para poner en valor el conjunto histórico”, ha destacado.
Gil Jódar también se ha referido al “desafío urbanístico” del proyecto que permitirá recuperar uno de los espacios monumentales de mayor importancia no sólo de nuestra Región. “Nuestras pretensiones van más allá de rehabilitar el conjunto histórico. Queremos recuperar la vida en esa parte de la ciudad y, con ella, el comercio y la hostelería que en otras épocas hicieron del lugar uno de los más transitados”.
Por último, ha agradecido el esfuerzo de los técnicos de Urbanismo que realizaron un estudio pormenorizado de todos los solares vacantes, sin edificar, del recinto histórico. Tres, son solares existentes antes del año 2000 que es cuando se aprueba definitivamente el Pepri, y 104 surgen tras esa fecha. De ellos, 86 son consecuencia de los episodios sísmicos de 2011. “Tienen una edificabilidad aproximada de casi 40.000 metros cuadrados techo, lo que derivaría en más de 360 viviendas nuevas que se construirían en el recinto histórico de la ciudad”.

