La transformación del Centro Cultural Alcalde José María Campoy Camacho llevará la biblioteca infantil a la primera planta.
La planta baja del Centro Cultural Alcalde José María Campoy Camacho acogerá después de su transformación la Biblioteca Pública Infantil. Las obras de rehabilitación del inmueble entran en la fase de reconstrucción tras concluir las demoliciones que permitirán una mayor apertura al exterior a través de grandes ventanales con cristaleras. El alcalde, Fulgencio Gil Jódar, ha visitado este miércoles el inmueble para supervisar los trabajos que se han desarrollado hasta el momento y que, una vez concluidos, “permitirán que el edificio sea más funcional. Tendrá una climatización eficiente junto con un sistema de ventilación forzada mediante recuperador de calor. Y falsos techos de viruta de madera que mejorarán la acústica del edificio”.
El solado se sustituirá por una solera de hormigón pulido in situ. Y la fachada contará con nuevos huecos para posibilitar una mayor entrada de luz desde el exterior. “Se ha demolido gran parte de la fachada para adaptarla a los nuevos huecos proyectados, sobre todo, la lateral. El acabado final será con mortero de cal y en la zona del núcleo de escaleras, mediante piedra natural tipo albamiel”, ha indicado.
La sala de exposiciones compartirá espacio con otra de ensayo en la planta sótano. En la primera estará el salón de actos que contará con en torno a 170 nuevas butacas. “Y las plantas segunda y tercera se destinarán a las distintas concejalías. El ascensor también se renovará incorporando uno con capacidad para diez personas. Las obras permitirán dotar de una luminosidad las plantas destinadas a las concejalías que permanecían hasta el momento prácticamente cerradas al exterior. Y conservará el diseño de cubo que mantenía desde sus orígenes, aunque con nuevas aperturas”, ha reseñado Gil Jódar.
El presupuesto de las obras de rehabilitación del Centro Cultural Alcalde José María Campoy Camacho es de casi 1,9 millones de euros. El alcalde ha insistido en que las obras van a buen ritmo. “La parte de obra más dura, las demoliciones, han concluido, por lo que ahora se trabaja ya en la reconstrucción. El edificio está casi vacío, ya que se ha demolido también toda la tabiquería interior con el fin de llevar crear los nuevos espacios que lo ocuparan. Va a ser, sobre todo, funcional. Su situación privilegiada lo convierte en una infraestructura polivalente en la que se podrán llevar a cabo todo tipo de exposiciones y acontecimientos con un aforo cercano a las 200 personas”, ha concluido.

