Ubicada en el número 6 de la Calle Lope Gisbert de Lorca, y frente al edifico del Casino, encontramos la Casa-Palacio de los Condes de San Julián.
Se trata de un interesantísimo edificio en el que se combinan dos Estilos Artísticos: el Barroco y el Ecléctico.
Aunque conserva algunos elementos propios del siglo XVII, como un escudo del Ave María, el aspecto exterior del edificio corresponde a las diversas reformas que éste sufrió entre los siglos XVIII y XX.
El historiador Francisco Cáceres Plá coincide con Morote en el enaltecimiento de su figura: «Don Ginés Pérez de Meca Ponce de León (padre de D. Antonio), floreció en tiempos del rey Carlos II sobre 1676. Fue el lorquino que ocupó las mayores dignidades y más altos puestos del Estado obteniendo el cargo de inquisidor de Cataluña; doctor en ambos derechos a los 18 años de edad, canónigo de la Colegial iglesia de Lorca; provisor y vicario general del obispado de Cartagena y dignidad de tesorero de ella; inquisidor de los reinos de Valencia y Toledo y de la Suprema General Inquisición, y presidente del Real Consejo de Hacienda. ¿Qué figura más interesante la de este lorquino! Honra de la nación, gloria de la Iglesia, admiración de propios y envidia de extraños».
ARQUITECTURA
Se trata de un edificio construido en el siglo XVII con el fin de albergar la residencia familiar de los Pérez de Meca, importante linaje aristocrático de la ciudad de Lorca.
Durante los siglos XVIII y XIX sufrió importantes modificaciones que lo dotaron del aspecto que hoy podemos contemplar. A mediados del siglo XIX, con motivo de la concesión a su propietario D. Antonio Pérez de Meca del título de Conde de San Julián, el edificio pasó a ser conocido como Palacio de los Condes de San Julián, denominación que ha permanecido hasta el día de hoy.
Sobre la estructura original del siglo XVII se llevaron a cabo importantes remodelaciones, aunque respetando algunos elementos anteriores como los escudos o la portada de acceso.
El edificio, de Estilo Barroco, está compuesto por varios cuerpos dispuestos en sentido horizontal. De los cuales destacan principalmente el gran torreón situado en uno de los extremos de la fachada y una estilizada torre coronada con chapitel.
Rematando todo el conjunto se sitúa un hermoso escudo nobiliario que representa los apellidos familiares, encontrándose sostenido por dos grandes leones. Junto a él aparecen dos inscripciones, en una se puede leer en números romanos el año en que se llevó a cabo la restauración del edificio.
En el año 1878, tras suprimirse la fuente que había en la Plaza de Calderón de la Barca, se instaló un grifo de vecindad en la esquina situada junto a la Casa del Conde de San Julián.
HISTORIA
La Casa-Palacio de los Condes de San Julián fue construida en el siglo XVII con el fin de albergar la residencia familiar de los Pérez de Meca. Ésta era una de las familias aristocráticas más importantes de la ciudad de Lorca.
Destacaron sobre todo en la Edad Moderna por desempeñar los cargos municipales más destacados del momento, y emparentaron con otras familias de alta cuna como los Ponce de León.
La Casa que la familia poseía en la actual Calle Lope Gisbert fue reformada y remodelada en distintas ocasiones, según los gustos de la época.
Fue en el año 1880 cuando la fachada y el interior adquirieron el aspecto que presentan en la actualidad. En este momento se recubrió toda la fachada con piedra, lo que dio al edificio un marcado aire de fortaleza. Además, se colocaron en el jardín fuentes interiores y elementos decorativos como grutas artificiales. La fecha en que se llevó a cabo esta restauración aparece reflejada en una inscripción sobre la portada de acceso, junto al escudo del Ave María.
Anteriormente, en el año 1878, con motivo de la supresión de la fuente que había situada en la Plaza de Calderón de la Barca, se instaló en la esquina situada junto a la Casa un grifo de vecindad para el abastecimiento de agua de los vecinos de aquella zona.
La Casa pasó a ser conocida como Palacio de los Condes de San Julián tras la concesión en 1847 de este título a D. Antonio Pérez de Meca y Musso, propietario del edificio en aquellos momentos.
ACTUALIDAD
CESION DEL JARDIN PARA USO PUBLICO Y EDIFICACION
Las excavaciones previas a la construcción de un edificio en el jardín del Palacio de los Condes de San Julián han dejado a la luz restos romanos.
En un principio, según los técnicos, podría tratarse de la cimentación de dos viviendas romanas, sobre la importancia de los restos que se están excavando la misma fuente afirmó que «son similares a otros que han aparecido en distintos puntos de la Ciudad», por lo que su importancia no sería extraordinaria. Los trabajos se iniciaron hace varias semanas en la zona más cercana a la calle Murillo, donde se pretende construir un aparcamiento y un edificio. Allí es donde han aparecido las estructuras romanas que podrían estar fechadas en los siglos II y III.
El hallazgo en la cercana calle Presbítero Emilio García han aparecido restos de una solería de barro en el lugar donde se encontraba el claustro del monasterio jesuita sin terminar. Al pasar por la zona se puede observar un muro que recorre la avenida de Juan Carlos I, que no es otra cosa que la cimentación de la fachada del antiguo cuartel de aproximadamente 1800 y que se construyó sobre los restos del antiguo monasterio.
FUTURO
El palacio de los Condes de San Julián se convertirá en un hotel y restaurante.
El promotor del proyecto para reconvertir dicho palacio en un hotel-museo es la Asociación de Comerciantes Mercado de San Clemente de Lorca cuyo presidente es Casto Albarracín Giménez. El proyecto ha sido redactado por los arquitectos Luis Sergio Carrillo, Jerónimo Granados y Diego José Ruiz.
La intervención consiste, según los promotores, en adaptar el palacio para convertirlo en hotel. Destaca su cercanía a numerosos monumentos de la ciudad y sería considerado como un punto de interés turístico, con fácil acceso tanto rodado como peatonal, destacando asimismo su proximidad a los medios de transporte público como son la estación de ferrocarril o la de autobuses.
Mantendrá el mobiliario original
La portada de acceso al edificio consiste en una puerta adintelada flanqueada por pilastras dóricas con fustes decorados. Sobre la columna descansa un potente arquitrabe decorado con triglifos y metopas clásicas sobre el que se sitúa el escudo familiar sostenido por dos leones. De la construcción original se conserva el escudo del Ave María y la portada de acceso a la fachada principal en estilo barroco. Las paredes de la fachada están encuadradas con impostas y cadenas segmentando los peldaños.

