¿Porqué permitimos los Besos de Judas?… por Jesús Pelegrín
Jesús Pelegrín Plazas
¿Porqué permitimos los Besos de Judas?…
ULTIMA CENA – Paso Morado Lorca.
Con estas imágenes muestro mi apoyo a los miembros de la Policía Nacional y la Guardia Civil en su reivindicación por la equiparación salarial con otros cuerpos autonómicos, ya lo hice hace semanas firmando su manifiesto, también apoyo a nuestros mayores que con sus ajustadas pensiones han salvado a sus familias de la crisis de los últimos años y sobre todo muestro mi repulsa hacia los que nos parasitan y ensucian nuestra Nación con sus acciones hipócritas regalando besos de Judas a nuestra bandera.
Manifestación de policias y guardias civiles en toda España por la equiparación salarial con las policias autonómicas.
Puigdemont el prófugo separatista besa la bandera española desde Bruselas.
España necesita reducir a la mitad o más los políticos, cargos de confianza y puestos a dedo que no demuestren su mérito y terminar de una vez con la corrupción que nos está arruinando a todos, castigando con dureza a sus causantes sin excepción de cargo o abolengo.
Nuestros jubilados merecen nuestro máximo respeto y poder mantener su nivel adquisitivo, pero sin hacer política barata de este asunto pues todos recordamos que hace dos décadas los que ahora critican tenían congeladas las pensiones y ahora los que hay las siguen teniendo heladas, lo mismo ocurre con los empleados y los nuevos precarios que cada vez ganan menos, ¿como vamos a ahorrar y poder gastar para levantar la economía?, encima viendo como sus empresas aumentan beneficios aún en tiempos de crisis, y muchas de ellas defraudando en sus cuentas para camuflarlos o dejando impagados a otros que si cumplen la ley.
Debemos cortar el despilfarro de la seguridad social por ofrecer barra libre de servicios a cualquiera que deambula por nuestro país sin haber contribuido al sistema y también perseguir a los que cobran pensiones de enfermedad simuladas y otras ayudas varias que pagamos a caraduras y gandules mientras trabajan en negro o nos roban con guante blanco.
Estos días vamos a ver de nuevo inundaciones en casi toda España, mientras en el sureste español seguimos con los pantanos en mínimos y nuestros agricultores siguen año tras año pidiendo el AGUA para TODOS que por derecho les corresponde. ¿No es hora ya de replantear la política hídrica de las distintas regiones y unificar las cuencas con un criterio únicamente de interés nacional, aplicando si es necesario un cambio urgente en la ley para hacerlo?.
Cada semana surgen nuevos partidos políticos que difuminan y diluyen nuestra unidad como Nación y nos crean confusión del camino de Consenso y Concordia que realmente necesitamos andar para ajustar nuestras leyes a la realidad social que estamos viviendo, son partidos de todos los colores, sabores y olores y nombro al olor porque a algunos ya se les huele de lejos su intención, nacen nacionales, otros regionales y hasta localistas, aparecen nuevos candidatos de debajo de las piedras y otros menos nuevos que no paran de rebotar de un lado a otro, pero casi todos quieren vendernos lo mismo con distintas palabras, sus buenas intenciones para conseguir nuestra confianza y sobre todo para seguir viviendo otros cuatro años de nuestro sacrificio.
No necesitamos más partidos y mucho menos si son dirigidos por prófugos, corruptos y separatistas que ya hemos visto practican el fariseísmo con obsesión contra nuestra bandera para continuar cobrando de nuestros presupuestos de por vida por unos cuantos meses de trabajo. Solo pedimos y ya exigimos que los jóvenes políticos tomen el relevo y expulsen a los corruptos existentes, refundando y renovando las siglas y sus ideas para unirse con otras fuerzas en un PLAN NACIONAL que se enfoque en solucionar con urgencia los conceptos básicos que saben que necesitamos y olviden al menos mientras dure el plan sus preceptos ideológicos, los rífi rafes absurdos y el y tú más, para trabajar por nuestros intereses que es para lo que les pagamos y muy bien.
Por favor entiendan que se lo estamos pidiendo a todos, tanto a los que gobiernan con más o menos acierto, como a los que se oponen con obcecación a todo lo que los demás proponen sabiendo que por solo criticar y oponerse cobran igual que los primeros mientras algunos trabajan en sus empresas, con lo que doblan injustamente sus ingresos, casos de estos los conocemos todos pero seguimos callados.