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Blas Aledo López, de tercer pupilo del maestro Rodrigo a decano de la fotografía en Lorca en 1930.

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Blas Aledo López, de tercer pupilo del maestro Rodrigo a decano de la fotografía en Lorca en 1930.

De derecha a izquierda, Blas Aledo, José Rodrigo, un amigo y Pedro Menchón, tomando café.

Fue uno de los tres discípulos del estudio del Maestro Rodrigo y considerado durante muchos años como el decano de los fotógrafos lorquinos. Nacido en Alhama en 1894 y fallecido en Barcelona en 1959.

Su padre era guardia civil por lo que creció viviendo en diferentes poblaciones. En 1905 su padre fue trasladado a Lorca desde Jumilla. Sobre los doce años entró como aprendiz de fotografía en el estudio fotográfico de José Rodrigo, donde adquirió su formación fotográfica, realizando trabajos de retoque que le otorgaron gran destreza, siendo muy solicitado para estos delicados procesos.

En el taller coincidió con otros fotógrafos, entre ellos Pedro Menchón Peñas, bastante mayor que él, y con el que colaboraba habitualmente, considerándolo también su maestro al igual que el original Rodrigo.

Blas Aledo a la derecha retocando un retrato.

En 1915 comienza el servicio militar en Ceuta alcanzando el grado de sargento de artillería, quedando sordo de un oído por la exposición a las explosiones. Según nos detalla su nieto, su destino original fue el de Cartagena pero por necesidades económicas de la época prefirió “cambiar” su plaza por la de Ceuta con un hijo de un adinerado de la época a cambio de poder ayudar con el dinero recibido en la economía familiar, y no informando a su familia de su destino real hasta su vuelta cinco años después, pero sin dejar su actividad como fotógrafo en el frente africano, donde con sus ahorros pudo adquirir una cámara de campaña para poder salir y fotografiar escenas militares del momento.

En Ceuta mantiene el contacto con la fotografía en el estudio de los “hermanos Calatayud”. Tras su regreso a Lorca en 1920, una vez ya fallecido José Rodrigo, abrió un estudio fotográfico en la calle Fernando el Santo y en 1923 una nueva galería, muy moderna, en la calle Mayor, pero poco después volver a su ubicación inicial.​

Bordadoras Paso Azul 1930

Su principal actividad era el retrato fotográfico, pero también realizó diversos reportajes gráficos sobre la vida cotidiana en Lorca y acontecimientos destacados de la zona.4 Entre sus obras se encuentran retratos colectivos con cierto carácter gremialista: bordadoras, telefonistas, etc.

Telefonistas 1925

Su labor profesional se desenvolvió de forma muy similar a la de su colega Pedro Menchón, viéndose complementada en su estudio con la venta de algún material fotográfico, fotos carnet y otros documentos y también como reportero gráfico en publicaciones locales, provinciales y nacionales como La Esfera y Estampa.

Muchas de sus fotografías pueden localizarse también en revistas lorquinas de Semana Santa, en el Lorquino desde 1952 a 1957 y  en las páginas locales de diarios como La Verdad y Linea.

Novia por la Alameda Espartero. 1920

Aumentó su actividad con el inicio del declive de Menchón pasando a convertirse en el decano de los fotógrafos locales, al que se recurría desde las instituciones para todo tipo de trabajos.

Desde bien joven su hijo Juan Aledo Guerrero  (1927-1978) se incorporó al taller familiar en los años 40, empezando a destacar sus trabajos a partir del fallecimiento de su padre, y no habiendo noticias de que se conserve en buen estado algún material producido por Blas, según se cree, posiblemente se estropeó en alguna inundación.

“Esta foto está hecha en 1953, en un estudio fotográfico que había se llamaba foto Aledo, creo que estaba en la calle Nou de la Rambla, (antes Conde del Asalto)”

Carmen Acosta, la mujer de Juan Aledo como era de tradición en las familias de los fotógrafos de la época y hasta nuestros días, también colaboro en las tareas propias del estudio y taller, atención al público, retoque de negativos, corrección e iluminación de positivos y normalmente sin recibir remuneración fija ni reconocimiento laboral por ser costumbre de la época la incorporación al negocio casi como algo obligado a la par que necesario, de la misma forma que lo había realizado su madre Encarnación Guerrero y sus hermanas que fueron formadas en el mismo ambiente familiar, desarrollando posteriormente un profesional y reconocido trabajo durante muchoImagen relacionadas años fuera de Lorca, como es el caso de Catalina Aledo que se casó en Lorca con un hijo del famoso Lumiere, marchandose a Barcelona donde regentarían una reconocida galería en la ciudad Condal localizada en la conocida calle Conde de Asalto junto a las ramblas, y que continuó ella al fallecer de forma prematura su joven marido, otra hermana Juana Aledo también estableció su taller de fotografía en Hospitalet.

BARCELONA APEADERO DE GRACIA GRUPO DE AMIGOS DE JUAN ALEDO

Carmen Acosta continuó con la gestión del taller hasta 1985 y siendo luego sus hijos Blas de los Reyes, Juan Miguel, Jose Luis en Lorca y su hermana Encarna en la vecina población de Aguilas, los que han continuado con el oficio para ir dejando en la actualidad el testigo a alguno de sus nietos que son la  cuarta generación de fotógrafos con el apellido Aledo y que cuentan con tres establecimientos en Lorca y el citado de Aguilas.

El taller de trabajo de Blas Aledo situado en la calle Fernando el Santo y que durante los años 1927 al 1929 sería regentado por su padre Juan Aledo Cerón según indican los padrones de contribución industrial, contó con cartelones de fondo y el necesario tejado acristalado, cuya luz era regulada por cortinas de color blanco y azul. La luz artificial era proporcionada por una cabina realizada por un carpintero, en la que se distribuían distintos focos que podían alcanzar una potencia de unos 1000 watios, eran utilizadas durante el justo tiempo necesario para impresionar la placa, por la escasez y el coste de la energía en la época.

En esos años contaba con una cámara de estudio sobre trípode que admitía un formato máximo de 13×18 cms y que era la que utilizaba para sus trabajos importantes fuera del taller, para otros trabajos menos exigentes utilizaba una tipo Leica, realizando no solo trabajos en Lorca y comarca, sino en otras poblaciones cercanas almerienses o más alejadas como las situadas en la sierra de los Filabres.

Las galerías de Menchón y Aledo fueron durante muchos años las más importantes de Lorca pero no las únicas, pues hubo fotógrafos de menos importancia con establecimientos fijos e incluso ambulantes, entre estos profesionales destacaba Juan Navarro Morata, más conocido por “El Gafas” que vivía gracias a su estudio de fotografía situado en el Puente Viejo sobre 1930, hombre de personalidad compleja y bohemia que también probo suerte con la escritura, realizando alguna obra de teatro que llamo “el maestro tachuela” y que llego a estrenar en el teatro Guerra en diciembre de 1926, además también tenía dotes para el dibujo, que le valieron para acceder a la dirección de la Academia Municipal de Lorca.

A partir de los años cincuenta Blas Aledo fue perdiendo la cierta exclusividad que disfrutaba con la llegada al mercado de nuevos fotógrafos como Mariano Valera y su yerno Cristóbal García Perez que pusieron en marcha un nuevo estudio llamado “Valera” que en un inicio situaron en la calle Ruvira, 6-9 y a partir de 1967 en la Corredera, donde ampliaron el negocio  añadiendo una tienda para la venta de cámaras, material fotográfico y los populares tomavistas de la época, y que posteriormente se trasladarían a la calle Terrer Leones ampliando su cartera de servicios a fotocopias, encuadernación, planos etc., y que continúan en la actualidad.

Entre otros profesionales en la línea de Valera y con atención preferente por el retrato, podemos nombrar a Juan Caballero Campoy que se inició hacia 1952 situando su estudio en la Alberca y procedente de Aguilas, José Matrán García que se instaló en 1950 en la calle Ruiz de Alda (actual Almirante Aguilar, justo enfrente del actual establecimiento de Juan Miguel Aledo).

Estudio Matrán en Cartagena

La familia Matrán mantenía gabinetes en Cartagena y Aguilas y continuaron con la reconocida calidad como fotógrafo del fundador de la saga hoy ya extinta, José Matran Tudela (Lorca 1888 – Aguilas 1968), que amplio el negocio en nuestra ciudad con el nombre de Matran, aunque desde el principio fue regentado por el aguileño Jose Zaragoza que debió iniciarse en el estudio aguileño de su maestro, para cambiar en 1960 el nombre del negocio por el suyo propio.

Otro de los fotógrafos que se añadió en los años cincuenta al elenco de profesionales lorquinos fue Vicente Toledo García, nacido en Pliego que ocuparía en 1958 el estudio de Menchón y en 1971 sería trasladado a la Avenida de los Mártires, ya con el nombre “Foto Vicente”, cesando en la actividad por jubilación no hace muchos años.

Una pequeña parte del trabajo de Blas Aledo, se encuentra en el Archivo Municipal de Lorca, en la colección Menchón-Aledo, siendo desconocida la existencia y ubicación de todo su archivo.