El inmueble ha sido protagonista de una reconstrucción integral con nueva tabiquería, carpintería, cubierta, fachada, reponiendo falsos techos, solado, etc.; aportando aislamiento, impermeabilidad, mejor acústica, climatización eficiente y luminosidad, resultando un espacio mucho más polivalente, con un diseño contemporáneo
Fulgencio Gil Jódar, alcalde: «Que Lorca cuente ahora con uno de los centros culturales más modernos de la Región de Murcia no es casualidad, sino el resultado de un trabajo eficiente, una ejecución ejemplar y un resultado impecable. Este es el modelo de municipio por el que apostamos y vamos a seguir dando pasos firmes en nuestra hoja de ruta, sumando nuevos hitos, con más cultura, más vivienda, más empleo. En definitiva, una Lorca mejor para vivir»

«La puesta en marcha del nuevo Centro Cultural era uno de los compromisos que asumimos y que, como vemos, hemos cumplido. Una apuesta por el patrimonio cultural de Lorca que, de nuevo, vuelve a estar al servicio de los ciudadanos».

El alcalde ha explicado que «estos meses de verano han servido para realizar las últimas tareas: de carpintería y electricidad, instalación de estructuras complementarias, la implementación de nuevo mobiliario, o últimos traslados, que concluyen estos días. Además, es importante recordar que «la coordinación entre Concejalías ha sido fundamental; y agradezco a: funcionarios, técnicos, personal auxiliar, personal de Alcaldía, etc. que hayan trabajado durante todo este tiempo de manera tan comprometida y profesional».

Igualmente, totalmente nuevo, el salón de actos, ubicado en la primera planta. «Antes había continuos problemas de sonido y acústica, falta de conexión, ciertas dificultades a la hora de poder ver algunos eventos… Y ahora es mucho más amplio, con nuevas butacas, 170 en total, y nueva tarima, todo con un diseño más acorde a los tiempos actuales».

Según ha reseñado Gil Jódar, «la remodelación ha sido total, eliminando todas y cada una de las deficiencias, pero conservando el diseño de cubo que mantenía desde sus orígenes, aunque con nuevas aperturas que permiten la entrada de luz al interior. La tabiquería y carpintería interior y exterior, el solado y las fachadas, además de todos los falsos techos, han sido renovados por completo».
La carpintería exterior cuenta con aluminio con rotura de puente térmico y acristalamiento triple para garantizar un buen aislamiento térmico y acústico. Y falsos techos de viruta de madera también mejoran la acústica.
El solado ha sido sustituido por una solera de hormigón pulido in situ.
La fachada cuenta con nuevos huecos posibilitando mayor entrada de luz desde el exterior, con acabado final de mortero de cal y en la zona del núcleo de escaleras, mediante piedra natural tipo albamiel.
La nueva cubierta del edificio garantiza su impermeabilidad y aumenta su aislamiento, y en esa planta se han instalado paneles fotovoltaicos, para reducir el consumo energético del edificio.
Todo el inmueble cuenta con una climatización eficiente junto con un sistema de ventilación forzada mediante recuperador de calor.
El ascensor también se ha renovado, incorporando uno con capacidad para 10 personas. Y los azulejos que había en la fachada principal se han distribuido por temáticas en cada una de las plantas, en los hall de las escaleras.
Y, además del acceso habitual por la calle Presbítero Emilio García, hay otro más, para facilitar la evacuación, por el residencial San Mateo, que además supondrá un espacio adicional para actividades al aire libre.
La financiación, proveniente de fondos Next Generation en el marco del plan de recuperación, transformación y resiliencia, ha contado además con una aportación municipal de aproximadamente 100.000 euros para equipamiento.









