La clausura de la Colegiata de San Patricio -por las obras de rehabilitación del templo como consecuencias de los daños provocados por los terremotos de mayo de 2011- obligó este domingo a que la salida procesional de Jesús Resucitado y la Virgen de la Encarnación tuviera que llevarse a cabo desde la Casa Museo de la Archicofradía de Jesús Resucitado, aún en obras. Cientos de personas se dieron cita a las puertas de la Casa Museo, en la calle Zapatería, para presenciar el que es desde este domingo un hecho histórico.


El sábado, las imágenes habían sido entronizadas en medio de una gran expectación. Decenas de lorquinos acudieron para visitar a la Virgen de la Encarnación y Jesús Resucitado en su nuevo emplazamiento. La presidenta de la Archicofradía de Jesús Resucitado, Irene Mondéjar Elvira, se consolaba asegurando que «ya habrá tiempos mejores».

En este lugar se encontraban poco después, teniendo como testigos a todos los estandartes de las cofradías de Semana Santa. Fue uno de los momentos más emotivos, aunque no el único, ya que el paso por el arco del Ayuntamiento marca la entrada en el recorrido de la vieja ciudad, con calles estrechas, desde cuyos balcones se lanzan cientos de ‘aleluyas’ y pétalos de rosas en señal de alegría por la Resurrección del Señor.

Los asistentes a la procesión pudieron deleitarse con la contemplación de la fachada principal del templo ya rehabilitada. En su interior continúan las obras con excavaciones arqueológicas en todo el templo. Los trabajos se han redoblado en los últimos meses con el fin de que puedan estar concluidos en junio del próximo año, por lo que es posible que en la Semana Santa de 2016 la salida procesional de Jesús Resucitado y la Virgen de la Encarnación, de la Archicofradía de Jesús Resucitado; y la Virgen de la Soledad, de la Hermandad de la Curia, Paso Negro, puedan realizar su salida procesional de la Colegiata.










