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  • 6 bandas procedentes de toda España se darán cita el sábado en la Sala Silos con el objetivo de ganar la 4ª edición de la Batalla de Bandas «Metal Lorca 2017»

    6 bandas procedentes de toda España se darán cita el sábado en la Sala Silos con el objetivo de ganar la 4ª edición de la Batalla de Bandas «Metal Lorca 2017»

    6 bandas procedentes de toda España se darán cita el sábado en la Sala Silos con el objetivo de ganar la 4ª edición de la Batalla de Bandas «Metal Lorca 2017».

    La apertura de puertas tendrá lugar a las 18 horas y hasta las 2 de la madrugada actuarán «Maleek» (Murcia), «Arcanus» (Barcelona), «Dawn of Extincion (Valencia), «Orphans of Piety (Alicante), «Inmortal Shadow» (Cartagena) y «Toxovibora» (Albacete); además de los lorquinos «Mi Sentencia», ganadores de la anterior edición

    El Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Lorca, Agustín Llamas, ha presentado esta mañana la cuarta edición de la Batalla de Bandas ‘Metal Lorca 2017’, que tendrá lugar en la Sala Silos el sábado 9 de diciembre con la apertura de puertas a las 18 horas y la finalización de las actuaciones a la 2 de la madrugada.

    Agustín Llamas ha explicado que «como viene siendo costumbre desde que el festival se creó, 6 bandas se darán cita en este evento, en el que participarán grupos como los murcianos «Maleek», «Arcanus» (Barcelona), «Dawn of Extincion (Valencia), «Orphans of Piety (Alicante), «Inmortal Shadow» (Cartagena) y «Toxovibora» (Albacete). Además, los lorquinos «Mi Sentencia», ganadores de la anterior edición, serán los invitados de la noche y los encargados de cerrar de la mejor manera el intenso día de música y cultura».

    El Concejal de Cultura ha señalado que «después del éxito del año pasado, en el que la afluencia de público logró colgar el cartel de «No hay entradas», estos grupos serán los encargados de poner la banda sonora a esta nueva edición de la Batalla de Bandas del festival internacional lorquino, en lo que promete ser una noche para disfrutar del buen Metal en todas sus vertientes y dar una oportunidad a las bandas emergentes para darse a conocer y llevar su música a mucho más público, pudiendo actuar junto a bandas internacionales y nacionales de primer nivel».

    Llamas ha indicado que «las entradas para disfrutar de estas actuaciones se pueden adquirir de forma anticipada a un precio de 4 euros en Discos Carlin (Music pop) de Lorca, Level 1 (Águilas) y Discos Tráfico (Murcia); mientras que el precio en taquilla será de 6 euros. También podrán reservarse vía online en www.compralaentrada.com hasta completar el aforo».

    El Edil de Cultura ha informado que «todos los grupos realizarán una actuación de 40 minutos, siendo el primero «Immortal Shadow» de las 19:20 a las 20:00 horas, seguido de «Dawn of Extinction» de 20:20 a 21:00 horas, «Toxovibora» de 21:20 a 22:00 horas, «Maleek» de 22:20 a 23:00 horas, «Orphans of piety» de 23:20 a 00:00 horas y «Arcanus» de 00:20 a 01:00 horas. A continuación, tendrá lugar el anuncio de los ganadores y, para terminar de «Mi Sentencia», ganadores de la pasada edición, de 01:30 a 02:10 horas».

    Agustín Llamas ha animado a los lorquinos y visitantes a que disfruten de esta actividad, que viene a engrosar la amplia agenda cultural y de ocio que ofrece Lorca durante este fin de semana».

  • La Batalla de los Alporchones posibilitó la construcción de la Colegiata de San Patricio

    La Batalla de los Alporchones posibilitó la construcción de la Colegiata de San Patricio

    La Batalla de los Alporchones posibilitó la construcción de la Colegiata de San Patricio.

    La batalla de Los Alporchones fue un enfrentamiento militar ocurrido el 17 de marzo del año 1452 entre las tropas del reino castellano de Murcia, dirigidas por Alonso Fajardo el Bravo, alcaide del castillo de Lorca, y las del reino nazarí de Granada, acaudilladas por Malik ibn al-Abbas, en el contexto de la Reconquista. El encuentro, que tuvo lugar en las cercanías de Lorca, se saldó con una victoria castellana.

    Aquella sociedad del umbral de la cristiandad se articulaba en torno a un gran linaje: el de la Casa Fajardo, del que Alonso Fajardo ‘El Bravo’ fue su personaje más controvertido.

    En 1452, un nutrido contingente de musulmanes había realizado una cabalgada contra los campos de Cartagena.

    Diferentes autores defienden que fueron entre tres y cinco días de ataques, donde además se saquearon los términos de Corvera, El Escobar y Campo-Nules, haciendo suma con todos ellos de unos 40 cautivos y 40.000 cabezas de ganado.

    Tras conseguir dicho botín deciden volver a Vera pasando por tierras de Lorca. En el Puntarrón son divisados por los cristianos por escuchas y atalayas y cerca de la falda de las colinas denominadas Rincón de las Aguaderas, a legua y media de Lorca en el denominado campo de Los Alporchones, se encontraron el 17 de marzo de 1452 los dos bandos. Según diferentes autores y las actas capitulares del Concejo de Murcia, los musulmanes contaban con 1200 caballos y en torno a unos 600 peones. Mientras, los cristianos lograron reunir en Lorca 300 jinetes y 2.000 infantes. El ejército cristiano estaba formado por cuatro cuerpos dirigidos por Alonso Fajardo, García Fernández Manrique, el corregidor Diego de Ribera y Alonso de Lisón, el Comendador de Aledo, con las tropas de Lorca, Caravaca, Murcia y Aledo respectivamente.

    A su regreso, la hueste lorquina al frente del alcaide de su fortaleza, Alonso Fajardo, derrotaron a los granadinos en las cercanías de la ciudad. Después de este enfrentamiento, los choques armados fueron de pequeño calibre hasta la Reconquista de Granada en 1492.

    Antecedentes

    La frontera murciano-granadina en la Baja Edad Media, la cual tendrá escasas variaciones territoriales desde 1266 a 1488, separaba el Reino de Granada del Reino de Murcia, una jurisdicción territorial dentro de la Corona de Castilla que se encontraba en la encrucijada de una triple frontera: la Corona de Aragón, el Reino nazarí y la costa mediterránea. Aquí nos centraremos en esa frontera con Granada, en los siglos XIV y XV principalmente, una franja de unos 140 kilómetros de longitud que se prolongaba desde el mar Mediterráneo a Sierra de Segura, que presentaba además una gran profundidad; la tierra de nadie.

    Una frontera que, pese a sus sistemas defensivos, no hay que interpretar como una línea de contención, sino como una línea discontinua que no aseguraba una vida plácida y tranquila, posibilitando la entrada de huestes enemigas que dificultaban el rendimiento de las tierras y provocaba la concentración de la población en los principales núcleos urbanos.

    En la frontera cristiana destacaban los territorios fronterizos pertenecientes a la Orden de Santiago, con Caravaca a la cabeza, y Lorca, ciudad de realengo situada en la misma frontera encargada de la seguridad y vigilancia del reino como principal e indiscutible base militar avanzada. Mientras, las poblaciones de los Vélez y Vera eran los núcleos de referencia en el otro lado. Además, habría que señalar que mientras el territorio fronterizo granadino estaba ampliamente habitado, el murciano se encontraba muy despoblado, facilitando una mayor penetración de las huestes granadinas.

    Una frontera en la que más que destacar los enfrentamientos a campo abierto, dominaba una guerra de desgaste, de pequeñas escaramuzas, con talas y asolamiento de cultivos la denominada guerra chica. Era un medio de vida de suma importancia para ambas sociedades a través de las denominadas cabalgadas: una marcha rápida y directa de caballeros sobre territorio enemigo, siendo acciones tanto ofensivas, devastando al enemigo y obteniendo botín (sobre todo cautivos y cabezas de ganado), como defensivas, con la intención de frenar las acciones enemigas.

    Para ello es indispensable el conocimiento del territorio enemigo, poniéndose un alto precio a la cabeza de esos hombres de armas conocedores del terreno que se pasaban al enemigo; los denominados renegados. Por tanto, vemos una retroalimentación de estos ataques a un lado y otro de la frontera que provocaba un gran daño humano y económico, no solo en los territorios que lindaban con la frontera, sino en tierras de retaguardia como el Valle de Ricote o la propia ciudad de Murcia.

    Mapa político del Reino de Murcia en la Baja Edad Media.

    Esa inseguridad constante provocada por la guerra chica acabó definiendo una sociedad fronteriza que ya venía marcada por este carácter desde la conquista castellana a mediados del siglo XIII. Con los diferentes programas de repoblación cristiana se trató de conseguir una mejor defensa del Reino de Murcia, formándose una sociedad de frontera en la que surgieron toda una serie de oficios e instituciones vinculadas a este estado de guerra latente, como ballesteros de monte, fieles de rastro, atalayeros, vigías, almocadenes, espías, alfaqueques, alcaldes entre moros y cristianos, etc. Aquí habría que destacar especialmente la figura del Adelantado Mayor del Reino, cargo que gozaba de grandes atribuciones jurídicas, militares y civiles por el poder delegado del rey en su figura, que caerá en manos de familias nobiliarias con amplios territorios señoriales en esta jurisdicción.

    El sultán Muhammed IX, el enemigo a batir.

    Tras recuperar el trono de Granada de manos de su tío Muhammed el Cojo en 1447, el sultán Muhammed IX continuó su política belicista respecto a la Corona de Castilla. Su predecesor había recuperado algunas plazas arrebatadas en la frontera con el Reino de Murcia, y antes de él las razias granadinas ya causaban el terror en las poblaciones cristianas de aquel reino, aprovechando que la gobernante Casa de Fajardo estaba enzarzada en disputas familiares. Una de estas incursiones llevó al saqueo y toma de cautivos de la población de Cieza, y a la victoria musulmana en la batalla de Hellín, ambos sucesos en 1448.

    Grabado siglo XIV

    El acoso nazarí obligó al rey Juan II de Castilla a pedir una tregua en 1450 para poder concentrarse en su lucha contra el Marqués de Villena. Sin embargo, el sultán no quería desaprovechar la ocasión de hostigar a los desunidos castellanos y al año siguiente desató una nueva incursión fructífera en botín. Entre 1451 y 1452 se preparó una algara contra el Campo de Cartagena, en la que se apoderaron con 40 000 cabezas de ganado y tomaron presas a 40 personas, la mayoría pastores.

    En esta ocasión, los cristianos dejaron de lado sus querellas internas para hacer frente a los musulmanes. El alcaide de Lorca Alonso Fajardo, llamado «el Bravo», mandó heraldos a varias poblaciones del reino con intención de recabar apoyos, y a su llamada acudieron mesnadas de Aledo, Caravaca de la Cruz y Murcia, sumando en total 300 caballeros y sobre 2000 infantes. El ejército de Fajardo aguardó en el campo lorquino de Los Alporchones, a sabiendas de que los granadinos iban a pasar por allí en su regreso al reino nazarí.​

    Descripción: Cuadro que representa una escena de batalla con fondo montañoso.
    Autor: Miguel Muñoz de Córdoba (Antequera, 1668 – Lorca, 1725).
    Título: A116-Batalla de Los Alporchones
    Medidas: 310 x 250 cms.
    Técnica: Óleo sobre lienzo.
    Fecha Realización: 1722-1723.
    Ubicado en la Sala de Cabildos del Excmo. Ayuntamiento de Lorca (Plaza de España) desde abril de 1994.

    La batalla

    El 17 de marzo de 1452 llegaron por fin los moros y se entabló el combate. El ataque castellano por sorpresa les otorgó la ventaja inicial, si bien el caudillo de los de Granada, Malik ibn al-Abbas (castellanizado Alabez) destacó por su valor y rehizo por dos veces sus líneas. Las crónicas cuentan que el alcaide, dándose cuenta de que la batalla podía decidirse en un duelo singular con el capitán enemigo, luchó contra él hasta que consiguió derribarle de su corcel y tomarlo prisionero.​

    La captura de su capitán quebró el ánimo de los musulmanes, y la persecución de estos por los cristianos llegó hasta Vera (provincia de Almería), sobreviviendo 300. Mientras que las bajas granadinas fueron altas y 400 soldados fueron capturados, los de Fajardo sufrieron 40 muertos y más de 200 heridos.​

    CONSECUENCIAS DE LA GUERRA

    La batalla tuvo grandes consecuencias para el Reino de Murcia: puso fin a las dañinas incursiones de saqueo, pues los musulmanes pidieron una tregua de cinco años y en futuros conflictos permanecerían en su territorio hasta la Guerra de Granada; acrecentó el prestigio de Lorca y en particular de la Casa de Fajardo, germen de la influyente Casa de los Vélez; y en homenaje a San Patricio, cuya onomástica se celebra el 17 de marzo, día de la batalla, se le declaró santo patrón de la ciudad de Murcia y se le levantó una iglesia en Lorca sobre la que en 1533 se situaría la Colegiata de San Patricio tras la concesión del Papa Clemente VII en conmemoración de aquel victorioso día.

    Malik ibn al-Abbas fue ejecutado por sus captores mientras que su vencedor, Alonso Fajardo el Bravo, acabaría siendo asesinado cuando luchaba en Caravaca de la Cruz contra los hombres del adelantado mayor Pedro Fajardo Quesada, su primo y representante en el reino de Enrique IV de Castilla.

    El avance de la frontera hacia Occidente generó una coyuntura económica abierta, que posibilitó un auge de la ganadería lorquina, llegando a formarse una asociación de ganaderos dirigida por los más poderosos integrantes de las principales familias de Lorca: la Mesta.

  • Antonio Meca pierde la confianza de sus excompañeros de Cs Lorca, cerrando su sede local, mientras sigue con su batalla judicial contra Paco Jodar y Lali Ibarra.

    Antonio Meca pierde la confianza de sus excompañeros de Cs Lorca, cerrando su sede local, mientras sigue con su batalla judicial contra Paco Jodar y Lali Ibarra.

    Antonio Meca pierde la confianza de sus excompañeros de Cs Lorca, cerrando su sede local, mientras sigue con su batalla judicial contra Paco Jodar y Lali Ibarra.

    ¿Alguién sabe que ocurre con Cs Lorca?, sin sede local, sin dirección conocida y sin actividad en su página de facebook desde el 28 de abril.

    Al parecer ha llovido mucho en esa sede propiedad del edil naranja que ha cerrado a cal y canto eliminando la carteleria del partido de su fachada, por las graves discrepancias que tiene con los que eran miembros de su propia directiva y que ahora declaran sentirse engañados y manipulados por el que fuera su lider.

    Y es que llueve sobre mojado desde que Antonio Meca se hiciera en 2015 con el control del partido al expulsar con practicas antidemocráticas a varias decenas de afiliados encabezados por María Quiñonero (Maryjoyas), que previamente él había propuesto como candidata en aquellas municipales, para posteriormente viendo el auge de su lider Rivera y creyendo en sus posibilidades, perfilarse él como candidato a pesar de perder la amistad de la que fué su compañera en Ceclor durante muchos años.

    En julio del 2016 una gestora nombrada por el partido se hizo a cargo de la agrupación local, cesando a la directiva encabezada por Meca, por la falta de confianza manifiesta que mostraban tanto desde la dirección del partido como la de sus propios compañeros lorquinos que formaban la directiva que le arropó y ayudo en aquellas primarias de dudosa legalidad, para terminar muy defraudadosy  de batalla con el concejal de Cs en el consistorio lorquino y con otros posibles interesados a tomar posiciones en la dirección local del partido, que al parecer ha nombrado una nueva y desconocida directiva formada por algunos miembros de Lorca y de otras poblaciones cercanas, hasta la configuración definitiva de una nueva agrupación y de un candidato que de un buen perfil para las municipales del 19.

    Mientras Meca sigue con la batalla judicial contra Paco Jodar y Lali Ibarra.

    Fuente facebook A.Meca

    El exalcalde de Lorca Francisco Jódar, actual consejero de Agricultura y Agua de la Comunidad, y la exconcejala de Obras Eulalia Ibarra reclaman al concejal de Ciudadanos (Cs) Antonio Meca el pago de sendas indemnizaciones de 3.000 euros por daños a su honor después de que el edil del partido naranja les acusara públicamente de beneficiar a sus familias con la adjudicación de obras públicas.

    Las partes fueron citadas ayer en el Juzgado Número Cuatro de Lorca, donde se celebró el acto de conciliación en el que el edil de Cs se ratificó en sus anteriores manifestaciones sobre el presunto tráfico de influencias.

    Le piden 3.000 euros cada uno

    Meca aseguró que «espero que no se echen atrás y presenten la querella. Será entonces cuando tendré la oportunidad de presentar ante el juez, punto por punto, lo que está ocurriendo con los contratos menores».Asimismo considera que 3.000 euros para cada uno «es poco dinero por valorar su honor». También señaló que les va a pedir daños y perjuicios «por interponer una demanda sobre cuestiones que están perfectamente documentadas». Además, Meca tendrá que hacer frente a otra querella interpuesta por un familiar de Ibarra contra él por los mismos motivos.

  • NI BATALLA NI EN NOVIEMBRE – por Antonio de Cayetano.

    NI BATALLA NI EN NOVIEMBRE – por Antonio de Cayetano.

    NI BATALLA NI EN NOVIEMBRE – por Antonio de Cayetano.

    Hoy día 23 de noviembre se celebra la festividad de nuestro patrón San Clemente, patronazgo que según la tradición, es debido a que en un día como hoy de 1244, tras un largo y sangriento combate acaecido en su fortaleza, Lorca dejó de ser musulmana. Y digo según la tradición, porque la narración popular no coincide con la realidad histórica, ya que ni hubo batalla ni fue el 23 de noviembre, sino que fue una pacifica capitulación llevada a cabo en el mes de junio de ese año.

    Rey Fernando III el Santo

    En el libro que escribió Ginés Pérez de Hita por encargo del Concejo lorquino, y por el que cobró 24 ducados el 17 de junio de 1572, libro titulado “Población y Hazañas de la Muy Leal y Muy Noble Ciudad de Lorca, se decía que el Rey Fernando III el Santo había conquistado Lorca tras un largo asedio a su castillo y después de haber cortado el agua de la sierra (del Caño)y la de los molinos (la acequia de Alcalá), poniendo un alcaide en la ciudad y una guarnición cristiana. Añadiendo después, que cuando este se marchó a la conquista de Córdoba (junio 1236), los moros degollaron al alcaide y a los demás cristianos, siendo el principio de la sublevación de todo el reino murciano. Contaba también Pérez de Hita, que cuando Alfonso X asumió el trono (junio de 1252) tras la muerte de su padre, irritado como estaba con este reino y habiendo jurado a su padre no dejar moro vivo en Lorca, vino con un poderoso ejército integrado por los mejores caballeros del mundo y cercó la fortaleza, manteniendo varias escaramuzas durante algunos días hasta que por fin empezó la batalla final, una lucha que se inició al comienzo del día 23 de noviembre y que terminó cerca del alba con la toma de posesión del castillo lorquino, no quedando moro ni mora en Lorca que no se hubiese pasado por el cuchillo, dicho de otra manera, un degüello general.

    En 1890, Francisco Cánovas Cobeño en su “Historia de la Ciudad de Lorca” nos cuenta que el asalto a la fortaleza se llevó a cabo por sorpresa en la madrugada del día 23 de noviembre, pero del año 1243, después de haber confesado y comulgado todo el ejército conforme a la piadosa costumbre de entonces. Se nos narra que teniendo a favor una densa niebla, las tropas a cuyo frente iba el infante D. Alfonso y que estaban ubicadas en la zona donde hoy se encuentra el santuario patronal, se dividieron en tres grupos, marchando el primero que mandaba el capitán Murviedro por el barranco de San Lázaro hasta la zona de poniente (los pilones), el mandado por Sancho Mazuelo para la puerta de la Velica o puerta Nueva y el que mandaba el propio infante para la puerta Norte, la del Pescado.

    MARTINEZ RODRIGUEZ, A- MADRID BALANZA,Mª J. - BELLÓN AGUILERA, J. (2002): Excavación arqueológica en el poblado del Bronce Tardío de Murviedro (Lorca)

    Según lo acordado, los que estaban situados por la zona de Murviedro (pues así se llamó luego ese paraje) hicieron sonar todas su armas e instrumentos bélicos, engañando a los moros que creían ser atacados por aquel punto y dejando abandonado el resto de la fortaleza, ocasión que aprovecharon los otros dos grupos para atacar por sorpresa y apoderarse del castillo. Se nos cuenta la sangrienta lucha que hubo y los prodigios de valor de una y otra parte mientras la sangre regaba las piedras, siendo una mañana memorable para las tropas cristianas. Entretanto el obispo y los clérigos que acompañaban al infante y que habían quedado en el campamento, rezaban a la virgen que llevaban en campaña para que les ayudase, por lo que una vez asegurada la ciudad y la fortaleza, también volvió el infante para postrarse ante ella y dar las gracias por su amparo e intercesión, dejándola como patrona y protectora de la ciudad.

    La estrategia de acercarse a la fortificación formando tres grupos y la toma final del castillo, también la contaba Pérez de Hita, aunque los hechos los situaba nueve años después siendo ya rey el infante D. Alfonso, no haciendo mención alguna a la niebla ni a la virgen que les acompañaba. Cosa de la que si se encargó (como no podía ser de otra forma) el padre Morote, en su libro titulado “Blasones y Antigüedades de la Ciudad de Lorca…” publicado en 1741, y donde la protagonista indiscutible de la reconquista de Lorca fue la Virgen María. Fray Pedro Morote nos dice en su publicación, que en 1242 salieron de Burgos el rey Fernando III para Andalucía y el infante D. Alfonso para el Reino de Murcia, pues aquí quedaban por conquistar Lorca, Mula y Cartagena.

    DINAR MONEDA ARABE TAIFA DE MURCIA 1240
    DINAR MONEDA ARABE TAIFA DE MURCIA 1240

    Cuenta que imitando a su santo padre, clamó al señor de los ejércitos implorando el auxilio divino para el éxito feliz de tan ardua misión. Ordenando traer por su tutelar patrona y capitana, a la emperatriz soberana de los Cielos, María, que siendo el más poderoso auxilio de los cristianos, es juntamente ejército terrible para sus enemigos. Aseverando este fraile de nuestro santuario, , que la pérdida de España se debió a que los cristianos retiraron a lugares remotos las imágenes más devotas y que por ello nuestro católico príncipe Alfonso, determinó traer en su Real Oratoria una de aquellas imágenes de esta gran señora, nuestra reina soberana, la que con mayor culto era en su tiempo venerada, la antiquísima y siempre milagrosa imagen que con el delicioso titulo de Huertas se conserva hoy en su real sitio del convento y devotísimo templo.

    Tras los elogios a la virgen y detallar los “lucidísimos” batallones que tenían preparados, mandados estos por valientes y esforzados capitanes. Nos dice el padre Morote que la conquista la comenzó el infante por Mula, poniendo a la virgen en el medio de aquella huerta, llamándose por ello desde entonces de las Huertas y teniendo el favor de la madre de Dios para conquistar aquella población, igual como pasó luego con Cartagena, que fue la segunda ciudad a la que se trasladó D. Alfonso.

    RESTOS PALACIO ISLAMICO DE LORCA
    Restos palacio islámico en el actual convento Virgen de las Huertas desde donde salieron los cristianos a recuperar el castillo lorquino.

    Una vez en Lorca, nos cuenta el padre Morote que el príncipe mandó talar todos los árboles frutales que tenían los moros (también lo había hecho en los otros dos lugares), así como las hortalizas, trigo, cebada y panizo (en esto no se percató Fray Pedro, que aparte de que la cebada y el trigo se recolectan en verano, el maíz llegó de América tras el descubrimiento, 250 años después de los hechos que nos narraba). Prosigue diciéndonos que junto a la tienda Real, se instaló la Real Capilla de la devotísima imagen de Nuestra Señora, ya con titulo de las Huertas y donde el obispo, reales capellanes y demás clérigos quedaron implorando el divino auxilio de la imagen. Narrando seguidamente el preparativo de la batalla y como se desarrolló esta, narración parecida a como nos la cuenta Cánovas Cobeño, aunque eso sí, destacando que la victoria se logró por la singular providencia con que auxilió la aurora soberana a sus católicos hijos.

    También nos asegura que el piadoso poder de la virgen María, hizo que una niebla sentada sobre todo el real y sitio del ejército, impidió a los moros que vieran al enemigo, afirmando que la niebla solo ocupaba el sitio de nuestras tropas, y tan pegada al suelo, que desde el castillo parecía una nevada, según contaron luego los pocos moros que quedaron con vida. La niebla iba ocultando al ejército y sus movimientos como si de un blanco velo se tratara, ya que conforme las tropas se acercaban a la ciudad, la niebla iba subiendo con ellas, de tal forma, que cuando los cristianos estaban junto a la muralla, la niebla ya envolvía toda la fortaleza.

    MURALLA DE LORCA Tras relatar cómo se ocupó el castillo y el estrago que hicieron, el más sangriento que se había visto en plaza alguna, corriendo la sangre mora por todas las cuestas hasta llegar a la mismísima muralla. Nos cuenta que fueron pasados por las armas a los más valerosos moros y a sus caudillos, también a mujeres y niños por el desprecio que habían hecho al príncipe que les había pedido rendirse. Prosigue diciendo que ese día 23 de noviembre, los moros lograron su deseada libertad y vieron restituida su amada patria y que no se vio un cristiano despojado de su armas ni ninguno murió en esta batalla, todo gracias a la virginal protectora autora de tantas maravillas como se vieron en tan célebre victoria, en la que nuestras tropas conocieron el favor particular del Cielo, quedándose en Lorca esa imagen porque así lo quiso el infante.

    Estas son las tres historias que nos cuentas otros tantos escritores sobre la conquista de nuestra ciudad, la de Ginés Pérez de Hita, zapatero convertido en escritor, el mismo que al tener que testificar en un pleito en nuestra población, dijo tener “treinta años poco más o menos” pero que sin embargo aceptó el encargo de escribir nuestra historia, historia que luego no fue publicada quizá por los muchos errores y hechos imaginarios que contenía. La del médico y profesor de Historia Natural, Francisco Cánovas Cobeño, está ya más reciente y documentada, aunque igualmente con equivocaciones. Y la del fraile del Convento Franciscano Pedro Morote Pérez Chuecos, una de las más antiguas y amplias, pero también la que contiene más leyenda y desaciertos. Pero se comprende que en la época en que fueron escritas no se tenía acceso a todos los archivos y documentos, escribiéndose de oído, sin documentarse suficientemente y basándose en anteriores publicaciones, lo que se prestaba a confusiones y malentendidos, pues un supuesto error del primero se repetía una y otra vez.

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    Y eso es lo que parece suceder con la batalla que se cuenta de la conquista de Lorca, batalla que jamás se llevó a cabo, pues como veremos a continuación fue una capitulación pactada, dejando incluso vivir en el castillo hasta su muerte en 1265, al hijo del emir Muhammad Ben Ali. Lo que desconozco es de donde viene esta conmemoración que hoy celebramos, si hubo una confusión con la conquista de Sevilla, que si que se llevó a cabo un 23 de noviembre de 1248, invasión en la que también participó el infante Alfonso, o se debe a que el heredero de la corona había nacido el 23 de noviembre, teniendo por este motivo una gran devoción al santo que fue papa y mártir y quiso que aquí se recordase.

    Lo cierto es, que en honor a este santo se edificó en el siglo XV una iglesia en el recinto del castillo y los lorquinos lo tenemos como patrón, aunque sin tener en la actualidad templo alguno que lleve su nombre. En Lorca tenemos la majestuosa iglesia de San Patricio, el segundo edificio religioso más importante de la región y el que podría estar dedicado a nuestro patrono, pero que se construyó en honor al santo patrón de Irlanda, ya que en su festividad, tuvo lugar la célebre batalla de los Alporchones en la pedanía de Aguaderas. Por este hecho lo tiene como patrón la ciudad de Murcia, y en alguna publicación se cita por error también a Lorca bajo su protección y la verdad es, que por motivos históricos está más vinculado a Lorca que San Clemente, pero dejemos las tradiciones que sigan su camino, aunque estas estén basadas en solo leyendas.

    Resultado de imagen de murcia taifaHoy la batalla de la conquista de Lorca, ha pasado del hecho histórico a la fábula, ya que historiadores más documentados dan prueba de una manera indudable cómo se desarrollaron los hechos, divulgando desde el pasado siglo multitud de publicaciones con sus trabajos y estudios. Por ellos se conoce que en aquel tiempo Murcia era una de las distintas taifas de Al-Ándalus, pero muy debilitada, lo que hizo que el 2 de abril de 1243, el emirato murciano firmasen el tratado de Alcaraz, un acuerdo por el que aceptaban ser un protectorado de los reinos de Castilla y León, ganando así una fuerte alianza que pudiese repeler las agresiones de los aragoneses por un lado y las de los granadinos por el otro, ganando en contrapartida Castilla, una salida al mar.

    A los musulmanes se les obligaba a entregar al monarca la mitad de todas las rentas del emirato y a dar permiso para mantener en cada fortaleza una guarnición militar castellana, garantizándole el respeto a sus propiedades y a su religión. Pero este pacto fue rechazado por Orihuela inicialmente, aunque rápidamente lo acató, y por Mula, Cartagena y Lorca, ya que nuestra población se había proclamado independiente en 1240, designando al renombrado teólogo Muhammad Ben Ali Ben Ahlá como emir.

    El uno de mayo de 1243 entro en Murcia el infante Alfonso para tomar posesión del territorio, aunque no pudo iniciarse ninguna operación militar contra las tres ciudades que rechazaron el tratado, porque se tuvo que ausentar para ocuparse de los lindes entre Murcia y Aragón. El 26 de marzo de 1244 firmó el Tratado de Almirza con su futuro suegro Jaime I, estableciendo las fronteras entre los reinos de Murcia y Aragón y ya en abril volvió el príncipe Alfonso a Murcia y preparó el derecho que tenia para conquistar estas ciudades, comenzando por Mula que ya estaba cercada su huerta y sin alimentos, acabando por someterse y siendo expulsada de ella la mayor parte de su población.

    http://mediateca.regmurcia.com/MediatecaCRM/ServletLink?METHOD=MEDIATECA&accion=imagen&id=2491&segmento=1963Luego en el mes de junio le tocaba a Lorca donde había muerto ya el emir, siendo su hijo el sucesor, pero este si decidió someterse entonces a Castilla, firmando probablemente el día 28 de junio de 1244, un pacto similar al de Alcaraz y reservándose el derecho de seguir él viviendo en el castillo, siendo los años posteriores una etapa prospera en la ciudad, con una coexistencia más o menos pacifica entre moros cristianos y judíos. Lo de la fecha de la capitulación no está confirmada, pero sí que existe de esa fecha algún documento fechado y firmado ya en Lorca por el infante, por lo que si no fue en ese día fue en días anteriores. Lo que sí que queda demostrado, es que ni hubo derramamiento de sangre, ni fue en noviembre.

    También al final habrá que darle la razón al padre Morote, cuando afirmaba que no perdió la vida cristiano alguno en la toma del castillo, y lo de la niebla… Cartagena fue conquistada en la primavera del siguiente año, teniendo que hacerlo por tierra y por mar. Y las promesas del infante Alfonso al final no fueron cumplidas, ya que siendo ya el Rey Alfonso X el Sabio, se dio cuenta de que con lo pactado no avanzaría la trasformación cristiana del Reino de Murcia, razón por la que empezó a contravenir lo firmado, lo que ocasionó una revuelta de los musulmanes en 1264, revuelta que tuvo el apoyo de Granada y el norte de África, pero que dos años más tarde quedo sofocada, gracias a la intervención de Jaime I de Aragón, suegro ya del rey de Castilla.

    Tras la calma, el Reino de Murcia fue totalmente cristiano, las mezquitas se convirtieron en iglesias y el árabe dejó de ser el idioma oficial. Lorca ya era definitivamente castellana, aunque 35 años después, la cosa se puso fea. Pero eso es otra historia que dejaremos para el próximo mes.

  • Historia de la unión entre Lorca y Jeréz de la Frontera

    Historia de la unión entre Lorca y Jeréz de la Frontera

    Historia de la unión entre Lorca y Jeréz de la Frontera.

    La tradicional relación existente entre Lorca y Jerez de la Frontera hay que buscarla en un hecho histórico acontecido en época medieval. Fue en 1340 cuando tuvo lugar la célebre batalla del Salado en la que los tercios lorquinos y los jerezanos participaron
    juntos, al mando del rey Alfonso XI, contra las tropas sarracenas.

    La batalla del Salado (1340).jpg
    La batalla del Salado. Obra del siglo XVII. (Monasterio de Guadalupe).

    https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_del_Salado

    Según recogen las crónicas, en la batalla del Salado los de Lorca y Jerez cayeron sobre la tienda del rey moro y los respectivos alférez tomaron a la vez su pendón, el jerezano la tela y el lorquino el asta, suscitándose una discusión entre ellos por la posesión de la enseña, sin lograrse la concordia entre las partes, conviniendo, finalmente, que el pleito fuera resuelto por el rey don Alfonso.

    El rey solucionó la cuestión entregando a Jerez el lienzo del pendón y a Lorca el asta, quedando todos satisfechos con la resolución. Desde entonces hubo gran confraternidad entre las dos ciudades, dando lugar a la tradición mediante la cual los concejales de Jerez tenían voz y voto en el Ayuntamiento de Lorca y viceversa. Estos vínculos históricos, de claro valor simbólico, fueron perdiéndose a lo largo del tiempo.

    Asta ganada a los moros por el concejo de Lorca en la batalla del Salado.
    Asta ganada a los moros por el concejo de Lorca en la batalla del Salado.

    El asta que aquí se cita es de madera de roble de 2 metros 90 centímetros de longitud y de 33 milímetros de diámetro, con un tosco hierro de lanza de 0,20 de longitud; sirvió para el pendón que el rey D. Juan II regaló a Lorca en 1445, que era de lienzo pintado de azul, se conserva de él la parte que estaba sujeta al asta y algunos mal tratados girones que están, lo mismo que aquella, cosidos a un trozo de damasco carmesí, este pendón es el llamado Real que sólo sale en las fiestas clásicas y en las conmemorativas de alguna victoria.

    En cuanto a la tela que se llevó Jerez era morada tornasolada y tejida de oro, la dicha ciudad la tomó por bandera o enseña, y existía por el año 1466, depositada en la iglesia de Santiago, dice
    el P. Rallón. En 1470 se mandó hacer otra igual en Venecia por haberse deteriorado mucho en las frecuentes campañas.

    Es tradición constante en Lorca, aunque no corroborada en ningún documento, que en conmemoración de esta hazaña de jerezanos y lorquinos los regidores de ambos cabildos tenían recíproco asiento y voz en los concejos de una y otra ciudad, caso de estar en ella, aunque no hay memoria de que tal haya sucedido.

    En el ayuntamiento de Lorca se conserva el asta de esta famosa bandera del Salado.

    Todavía saca en sus actos solemnes esta bandera el Concejo, cuando asiste en corporación, estando obligado a llevarla el primer teniente de alcalde, el cual sustituye al alférez mayor, que antiguamente la conducía y guardaba.

    Procesión cívica de la corporación municipal de Lorca, destaca el asta ganada en la batalla de Tarifa año 1340.
    Procesión cívica de la corporación municipal de Lorca, destaca el asta ganada en la batalla de Tarifa año 1340.

    Por un antiquísimo acuerdo del año 1573, el lugar que le corresponde a su portador es delante del alcalde, en el centro de la comitiva, aunque hoy se coloca a la derecha de la primera autoridad local.”

    Relaciones recientes entre Lorca y Jerez A finales del año 1962, el entonces alcalde de Lorca, Lucas Guirao, remitió una carta al de Jerez en la que, evocando estos hechos, ponía de relieves los lazos históricos y de amistad que habían existido entre las dos ciudades, sugiriendo la idea de renovar la vieja hermandad.

    CALLE DE JEREZComo ejemplo de aquellos vínculos señalaba la existencia de apellidos Lorca en Jerez y Jerez en Lorca y el hecho de que hubiera una calle dedicada a la ciudad andaluza en Lorca. La iniciativa fue acogida con agrado por el alcalde de Jerez, Tomás García Figueras, que consideró conveniente que se formalizara con ocasión de los actos del VII Centenario de la conquista de Jerez por el Alfonso X el Sabio a celebrar en octubre de 1964.

    Previamente en septiembre de 1964, la Corporación lorquina había nombrado al alcalde de Jerez Concejal Honorario de Lorca, mismo reconocimiento que realizó la ciudad jerezana con el mandatario lorquino. En la moción realizada por el Ayuntamiento de Lorca se señalaba que este reconocimiento se hacía para que quede perpetuada esta unión que durante siglos existió entre las dos ciudades “y para que de este modo Jerez de la Frontera, a través de su más genuino representante, quede vinculada a Lorca para siempre”.

    Años después, en 1979, visitó oficialmente Jerez el teniente de alcalde de la Corporación lorquina, y el alcalde de Lorca, José López Fuentes, recordó en una carta esos lazos de confraternización de los dos pueblos, expresados en hechos comunes de sus historias, renovados con motivo de la celebración
    del VII Centenario de la Reconquista de Jerez.

    Antiguo pendón que actualmente porta la histórica asta de Lorca.
    Antiguo pendón que actualmente porta la histórica asta de Lorca.

    El pendón lorquino –con el asta de la célebre batalla y una tela de color damasco– se sacaba solemnemente en todos los actos públicos a los que asistía la Corporación municipal, siendo llevado
    por un teniente de alcalde. Así estuvo saliendo, como podemos ver en muy diferentes testimonios gráficos, hasta que en 1985 fue realizada una nueva insignia, guardándose la antigua asta y enseña, muy maltratada por el tiempo, para evitar un mayor deterioro.

    Fuente Juan Guirao García