TORRE VIGIA DE LA TORRECILLA – LORCA
El territorio de Torrecilla bajo la ocupación islámica
Tras la llegada de los musulmanes a la Península Ibérica y la conquista de la zona, la ciudad de Lorca se estructuró según el típico esquema del mundo árabe, en el que se disponía un hism o castillo en un cerro fortificado, fuertemente amurallado y con edificios representativos como la mezquita, el alcázar, el aljibe y las dependencias para albergar a los militares. A sus pies se extendía la medina amurallada en las laderas adyacentes; y, por último, un arrabal fortificado situado extramuros, abarcando las zonas habitadas por artesanos y pequeños comerciantes.


Esta torre vigia cumplía una doble labor: vigilancia de una parte del valle y, en caso de ataque, la población dispersa en las huertas corría a cobijarse bajo su protección. La torre es de construcción almohade, se realizó entre los siglos XII y XIII, pero su cuerpo superior fue remodelado posteriormente en el siglo XIV.
Torrecilla cristiana
Con la firma del Tratado de Alcaraz en 1243 el reino de Murcia pasó a manos cristianas pacíficamente. Lorca se resistió a este acuerdo y hubo de ser tomada a la fuerza por las tropas de Don Alfonso, aunque su Castillo capitularía en 1244. La situación del territorio ocupado por la actual Torrecilla, como límite entre los reinos cristiano y musulmán, generó múltiples tensiones que afectaron a la población, que quedó sometida a continuas escaramuzas militares y acciones de pillaje, lo que dificultó enormemente la repoblación del territorio tras la expulsión de los mudéjares.

La Torrecilla se encuentra situada en las inmediaciones de Lorca y se puede advertir su presencia en un alto cerro desde la Autovía del Mediterráneo, poco antes de llegar a Lorca, desde la vecina actual localidad de Puerto Lumbreras, se puede observar a la izquierda.
Estas torres, desde un punto de vista estratégico, eran fundamentales para advertir los movimientos y avance de las mesnadas y huestes cristianas. La torre se encuentra junto a un pequeño parque en la actualidad acondicionado para hacer comidas con unas bellas vistas de gran parte del Valle del Guadalentín. En el espacio interior de la torre destaca la existencia de una pequeña sala abovedada en la que se resguardaban los vigilantes de la misma y desde la que disparaban a través de las almenas en caso necesario de sucesos bélicos.

Sin duda fue importantísima esta torre como casi todas las que discurren por nuestra localidad (Cabo Cope-Águilas, Torre de Mena-la Hoya, Torre del Obispo-Cazalla..etc) como baluarte defensivo durante la conquista por parte de los castellanos comandados por los Reyes Católicos del Reino Nazarí de Granada (siglo XV d.C.), último territorio de los musulmanes antes de ser vencidos y expulsados de la Península Ibérica.










