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Cada vez más enchufados… pero más pobres

Pues viendo cómo estamos quemando y contaminando nuestro mundo, me parece que está podría ser una solución a la falta energética mientras las tecnologías solares y eólicas nos permitan ser autosuficientes.De hecho en Francia, Reino Unido y algún otro país europeo van a invertir para construir varias de esas mini centrales. ¿Porque comprarles cara la energía si podemos producirla nosotros a precio de coste?.Estoy seguro que en el futuro cercano, volveremos a replantear nuestro modelo energético europeo y español y de nuevo apostaremos por esta nueva tecnología mini nuclear, que nos permitirá ser independientes de la dependencia del petróleo y el gas, respetando el medio ambiente, mucho más de lo que ahora proclaman muchos bocachanclas que nos gobiernan.

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Cada vez más enchufados… pero más pobres. 

El precio de la electricidad vuelve a ocupar titulares y conversaciones de café. Este domingo se alcanza una cifra que hace unos años habría parecido impensable: 319 euros por megavatio hora (MWh) en el mercado mayorista. Traducido al lenguaje cotidiano de cualquier hogar, la cifra resulta todavía más impactante.

En España, un hogar medio consume alrededor de 4.000 kWh al año, lo que equivale aproximadamente a 10 kWh diarios. Si trasladamos el precio del mercado a ese consumo, el gasto energético de un solo día rondaría los 3,20 euros únicamente por la energía, sin contar otros conceptos de la factura eléctrica. Cuando añadimos impuestos, peajes, costes fijos, potencia contratada y otros cargos, que pueden suponer aproximadamente un 55% adicional, la cifra real se acerca a unos 5 euros diarios.

Si ese nivel de precios se mantuviera de forma continuada, estaríamos hablando de unos 1.800 euros al año por hogar solo en electricidad.

Para entender la magnitud del cambio basta con mirar atrás. Hace no tantos años, cuando se criticaban duramente las subidas del recibo de la luz, el precio medio del kilovatio hora rondaba los 8 céntimos. Con ese coste, el gasto diario aproximado de un hogar por 10 kWh era de 0,80 euros, que sumando impuestos y cargos se situaba alrededor de 1,24 euros al día, es decir, unos 452 euros al año.

La diferencia es evidente. Si comparamos ambas situaciones, el incremento anual podría rondar los 1.348 euros más por hogar. Es dinero que ya no se destina al ahorro, a mejorar la vivienda, a ocio, a consumo o simplemente a vivir con un poco más de tranquilidad. En definitiva, dinero que desaparece del bolsillo de las familias.

Además, una parte importante de ese incremento termina en las arcas públicas. Si aproximadamente el 55% de la factura corresponde a impuestos y cargos regulados, el aumento del gasto energético supone también un incremento notable de ingresos para el Estado, que podría acercarse a unos 700 euros adicionales por hogar cada año en determinadas situaciones de precios elevados.

Ante este escenario, muchos ciudadanos se preguntan si las subidas salariales o de pensiones realmente compensan el incremento del coste de la vida. La electricidad, junto con la vivienda o los combustibles, se ha convertido en uno de los factores que más presión ejerce sobre las economías domésticas, especialmente sobre las clases medias y las familias con menos recursos.

El debate energético de fondo

Detrás del precio de la luz existe un debate más profundo: qué modelo energético quiere un país para su futuro.

En los últimos años se ha apostado con fuerza por las energías renovables, especialmente la solar y la eólica. España tiene un enorme potencial en este ámbito gracias a su clima y a su geografía. Sin embargo, las renovables también plantean un desafío conocido: no siempre producen energía cuando más se necesita.

El sol, por ejemplo, no brilla por la noche, y el viento no sopla todos los días con la misma intensidad. Esto obliga a complementar el sistema con otras tecnologías capaces de generar electricidad de forma constante: centrales de gas, hidráulicas, almacenamiento energético o, en algunos países, energía nuclear.

En varios países europeos se está reabriendo el debate sobre la construcción de reactores nucleares de nueva generación, incluidos los llamados reactores modulares pequeños (SMR), que prometen mayor seguridad, menor tamaño y una producción energética estable sin emisiones directas de CO₂. Estoy seguro que en el futuro cercano, volveremos a replantear nuestro modelo energético europeo y español y de nuevo apostaremos por esta nueva tecnología mini nuclear, que nos permitirá ser independientes de la dependencia del petróleo y el gas, respetando el medio ambiente, mucho más de lo que ahora proclaman muchos bocachanclas que nos gobiernan.

Pues viendo cómo estamos quemando y contaminando nuestro mundo, me parece que está podría ser una solución a la falta energética mientras las tecnologías solares y eólicas nos permitan ser autosuficientes. De hecho en Francia, Reino Unido y algún otro país europeo van a invertir para construir varias de esas mini centrales. ¿Porque comprarles cara la energía si podemos producirla nosotros a precio de coste?.

Mientras tanto, el consumo eléctrico seguirá creciendo. La electrificación del transporte, la climatización eficiente o la digitalización implican que cada vez enchufamos más dispositivos a la red: desde bombas de calor hasta coches eléctricos. Paradójicamente, esto ocurre al mismo tiempo que muchas familias sienten que llegar a fin de mes resulta cada vez más difícil.

¿Hacia dónde vamos?

El gran reto de los próximos años será encontrar un equilibrio entre sostenibilidad, seguridad energética y precios asequibles. Un sistema eléctrico moderno necesita energías limpias, pero también estabilidad, almacenamiento y planificación a largo plazo.

La pregunta que queda en el aire es sencilla pero profunda:

¿seguiremos adaptándonos a los precios o empezaremos a replantear el modelo energético para que sea realmente sostenible… también para el bolsillo de los ciudadanos?

Porque en la España actual parece que ocurre algo curioso:

cada vez estamos más conectados a la electricidad, pero también más preocupados por lo que cuesta encender la luz. ⚡