Los vecinos de El Rincón de Carranzas (Lorca) rechazan el proyecto de macroplanta de biogás
La plataforma ciudadana «El Rincón Sin Biogás», cuyo núcleo está integrado por vecinos de El Rincón de Carranzas y pedanías altas como Zarcilla de Ramos, Avilés, La Parroquía, Coy y Doña Inés, ha manifestado su firme oposición a la posible instalación de una macroplanta de biogás en su entorno rural .
En un comunicado público, la presidenta de la asociación de vecinos de El Rincón de Carranzas, Ana Fernández, alertó de que este «proyecto de macroplanta de biogás industrial, alimentada por miles de toneladas de purines, amenaza nuestro hogar». Denuncia que, bajo la apariencia de energía verde, el proyecto esconde graves riesgos: malos olores, contaminación del agua, riesgo para acuíferos, incremento del tráfico pesado y deterioro ambiental, además de una clara afectación para el turismo rural y la agricultura tradicional, y una devaluación de viviendas y terrenos .
Este rechazo se intensificó tras una reunión celebrada el pasado 8 de agosto, en la que participaron vecinos y representantes vecinales de varias pedanías, y en la que se evidenció un consenso amplio en contra del proyecto . La comunidad concluyó con la convicción de que este emprendimiento sería “un mal negocio para toda la comarca” .
Ante estas movilizaciones, la concejala y portavoz del Gobierno local, Rosa María Medina, aseguró que el Ayuntamiento de Lorca estudiará detalladamente todos los proyectos que se presenten, dando gran importancia a la opinión vecinal. No obstante, matizó que no se cerrarán todas las puertas a este tipo de industrias, dado que pueden generar empleo en nuestro extenso municipio .
Contexto e iniciativas institucionales
Desde principios de 2025, el Ayuntamiento de Lorca ha llevado a cabo un análisis riguroso de múltiples proyectos de plantas de biogás en pedanías del municipio, en especial en Zarcilla de Ramos y Doña Inés. Varios de estos proyectos fueron rechazados ya en enero por incumplir distancias mínimas respecto a núcleos habitados, cauces públicos y terrenos protegidos, y por no garantizar condiciones óptimas para su operación .
El alcalde Fulgencio Gil ha establecido que no se autorizarán plantas que generen conflictividad social; tan solo se concederán declaraciones de interés público a aquellas iniciativas que sean técnicamente viables, necesarias y cuenten con consenso vecinal .
Recientemente, el consistorio anunció una línea más estricta de control urbanístico y social. En los meses recientes se frenaron decenas de proyectos problemáticos, incluyendo los de Zarcilla de Ramos, Doña Inés y Barranco Hondo .










