Revivir nuestra Corredera al ejemplo de Valencia, Santander o Zaragoza
Si miramos calles peatonales como Don Juan de Austria en Valencia, Calle Burgos en Santander o Alfonso I en Zaragoza, vemos algo claro: funcionan porque hay movimiento, tiendas abiertas, terrazas llenas y buena imagen de calle. No es magia, es estrategia.

Calle Alfonso I: Es el paseo peatonal más emblemático de la ciudad, construido a finales del siglo XIX.Comercio y ocio: Alberga numerosas tiendas y restaurantes, y es un lugar muy animado tanto de día como de noche. Incluso permite la entrada de vehículos a partir de una hora de la noche para negocios y vecinos.
Eventos: Sirve de escenario para actos importantes de la ciudad.
Ubicación: Está situada en el Casco Histórico y termina en la Plaza del Pilar.
El Tubo: En realidad, se trata de un entramado de calles peatonales y callejones, como las calles Alfonso I, Don Jaime I y Méndez Núñez, donde se concentra una gran oferta de bares y tabernas para tapear.


En Lorca tenemos una Corredera con historia y muchísimo potencial, pero le falta lo que allí sí han conseguido: actividad continua y apoyo real al pequeño comercio.

¿Qué se podría hacer desde el Ayuntamiento para que vuelva la vida?
Instalar en el edificio de la Cámara, compatible con el uso como sede de la CARM, una planta baja o incluso dos, como delegación práctica de la escuela de hostelería, para abrir un restaurante con encanto donde sus alumnos puedan iniciar su actividad profesional con la dirección de algún reconocido chef local, regional o nacional de renombre. Las comidas que ahora realizan en el centro de estudios, las podrían realizar alli. Ver nuestra propuesta 👇
PROPUESTA DE CREACION DE ESCUELA DE COCINA Y RESTAURANTE MASTERCHEF EN CASCO HISTORICO.
Bajar o quitar tasas de apertura durante un tiempo para que nuevos negocios de hostelería se animen a abrir sus puertas.
Ayudas para reformar locales y fachadas, que muchos necesitan un empujón para ponerse al día.
Bonificar el IBI temporalmente o el ICIO a quienes apuesten por abrir y mantenerse.
Facilitar terrazas y ocupación de vía pública al menos los primeros meses o primer año.
Programas para ocupar locales vacíos, ayudando a los propietarios que ajusten precios y a emprendedores que solo necesitan una oportunidad, generar un listado de inmuebles para ofertar a inversores.

Lo primero para empezar es lavarle la cara y mejorarla, adornarla con alguna zona verde, bancos para descansar y exigir que se terminen las obras pendientes durante años, para habilitar nuevos locales y negociar con bancos los que tienen embargados, para ofrecerlos a nuevas empresas que puedan estar interesadas en invertir aquí con esas nuevas condiciones fiscales de bienvenida.

Y muy importante, aunque son variadas las actividades y exposiciones que ya se realizan ,incluso se deberían programar aún más eventos de otros tipos, ampliar las zonas de descanso incorporando algunos bancos bonitos acordes a la historia de la calle, con arboles en macetero en vez de los bloques de piedra actuales, el pavimento que resbala mucho cuando está húmedo y se ve bastante sucio con las huellas de chicles, mejorar algunas zonas de iluminación y darle prioridad a potenciar la hostelería de nuevo en el entorno, porque el movimiento llama a más movimiento.
No hace falta inventar nada: basta con aplicar aquí lo que ya funciona fuera, pero adaptado a nuestra escala. La Corredera podría ser un punto fuerte de Lorca, y con un poco de decisión política y apoyo al comercio local, puede volver a ser una calle llena de vida.
Si queremos que regresen las tiendas, la hostelería y el ambiente, hay que ponérselo fácil a quien quiere invertir y animar a la gente a volver a pasear y comprar allí. Es perfectamente posible…










