La polémica por el presunto uso de prótesis caducadas y no homologadas en intervenciones quirúrgicas del Servicio Murciano de Salud ha provocado un fuerte enfrentamiento político en Lorca. El PSOE local ha exigido al alcalde, Fulgencio Gil, que “rompa su silencio” y aclare cuántos vecinos del municipio podrían haberse visto afectados por este escándalo sanitario, que ya se investiga judicialmente y que ha generado una gran preocupación social.
Los socialistas denuncian la posible utilización de material sanitario presuntamente caducado en cientos de operaciones y reclaman transparencia al Gobierno regional y al Ayuntamiento de Lorca. Además, han solicitado responsabilidades políticas y una investigación para esclarecer el alcance de los hechos, ante la sospecha de que estas prácticas pudieran haber generado importantes beneficios económicos irregulares.
Por su parte, el equipo de Gobierno municipal ha salido en defensa de la actuación de la Consejería de Salud y ha acusado al PSOE de intentar “utilizar la salud pública con fines partidistas”. Desde el Ejecutivo local aseguran que se está colaborando con las investigaciones abiertas y reprochan a los socialistas su actitud, insistiendo en que no son quienes para dar lecciones de transparencia.
El caso ha escalado ya al ámbito regional, donde el PSRM ha pedido la creación de una comisión de investigación en la Asamblea Regional y se ha personado como acusación popular para esclarecer las posibles responsabilidades derivadas de esta presunta trama sanitaria.










