La concejala del PSOE, Isabel Casalduero, compareció ante los medios para presentar una batería de propuestas destinadas a paliar lo que califica como una «grave crisis de acceso a la vivienda» en el municipio, que afecta especialmente a jóvenes y familias vulnerables. Desde las filas socialistas se exige al Ayuntamiento una actitud proactiva. Entre las medidas estrella de su plan destaca la movilización inmediata de suelo público para la construcción de inmuebles protegidos y la creación de una bolsa de vivienda en alquiler con precios regulados que no superen el 30% de los ingresos de los demandantes. Casalduero lamentó la «falta de iniciativa» del actual ejecutivo local, al que acusa de mantener una postura pasiva ante la escalada de precios del mercado inmobiliario lorquino.
Por su parte, la réplica oficial del equipo de Gobierno local (PP) no tardó en producirse, rechazando las críticas de la oposición de manera contundente. Desde el Ejecutivo se defiende que ya se están implementando políticas efectivas y acusan al PSOE de intentar «sacar rédito político» de una situación compleja mediante propuestas que tildan de «oportunistas» o ya contempladas en los planes municipales actuales. El Gobierno de Lorca sostiene que sus líneas de actuación, basadas en la colaboración público-privada y en la dinamización urbanística, son la vía correcta para garantizar el crecimiento ordenado de la oferta de vivienda, desmintiendo así el supuesto «inmovilismo» denunciado por los socialistas.
Este cruce de acusaciones deja en evidencia que, aunque ambos bloques coinciden en el diagnóstico de que Lorca necesita soluciones habitacionales, los modelos para alcanzar este objetivo son diametralmente opuestos: el PSOE apuesta por una intervención pública más directa en el mercado del alquiler, mientras que el equipo de Gobierno defiende su gestión actual basada en los recursos disponibles y la concertación.










