IU-Verdes Lorca preguntará en el pleno por la intención de concluir la regeneración urbana de la alameda Virgen de las Huertas
IU-Verdes Lorca preguntará en el pleno por la intención de concluir la regeneración urbana de la alameda Virgen de las Huertas.
La concejala de Izquierda Unida-Verdes, Gloria Martín, ha lamentado el estado de abandono de uno de los márgenes de la alameda Virgen de las Huertas, que a su vez es la trasera de la calle Horno.
Los vecinos han relatado a Martín las continuas promesas incumplidas por parte de anteriores equipos de gobierno para acometer la remodelación de este tramo, que quedó sin tocar tras las obras de cubrimiento de la que era conocida como la rambla de los Patos y que se llevaron a cabo en 2009. Después les aseguraron que la actuación se financiaría con los remanentes de las obras de regeneración urbana de Santa Quiteria, lo que tampoco se produjo.
Martín ha explicado que la vía fue cementada hace años por los propios vecinos, quienes desde entonces reclaman un adoquinado «en condiciones» y la colocación de un sistema de recogida de pluviales que acabe con situaciones de anegamiento cuando llueve, lo que, además, genera serios problemas de humedades en las viviendas.
También son los propios vecinos los que limpian el tramo correspondiente a cada fachada, por los que aquellos que lindan con viviendas deshabitadas están llenos de suciedad y maleza. Lo mismo ocurre con la zona ajardinada. Tienen que ser ellos quienes rieguen y adecenten el parterre, pagando el agua de su bolsillo.
La concejala de IU-Verdes ha expresado su disconformidad con que el Ayuntamiento esté cobrando tasas o impuestos municipales por la prestación de unos servicios «que están obligados a realizar los propios vecinos».
Por todo ello, Gloria Martín preguntará en el próximo Pleno si el actual equipo de gobierno tiene intención de llevar a cabo esta actuación y en qué fecha.
Aprovechando su visita a la zona, Martín también ha solicitado al Ayuntamiento el adecuado mantenimiento de los eucaliptos centenarios de la alameda Virgen de las Huertas, la colocación de más contenedores de envases para facilitar la labor de reciclaje a los vecinos, y que se notifique a los propietarios de solares ruinosos y viviendas abandonadas su obligación de mantenerlos en las adecuadas condiciones de salubridad y seguridad.






Casalduero ha añadido que “la rápida intervención de los servicios destacados en la zona, conformados por la Unidad de Primera Intervención del Servicio de Emergencias Municipal, así como los efectivos terrestres y aéreos de la Dirección General del Medio Natural, han evitado la propagación de estos conatos”.







Estas imágenes según Díaz Cassou (Diario de Murcia, 31 de agosto de 1897) son tan grandes, no porque el Santo lo fuera realmente, sino porque la devoción popular creía que durante las epidemias de peste aquel que lo mirase no moriría en las veinticuatro horas siguientes a su contemplación.
Con motivo de la intervención en la colegiata de San Patricio tras los terremotos de 2011, la imagen de San Cristóbal fue restaurada. Se trata de una pintura mural realizada al temple en torno a 1750, posiblemente por José Rebolloso. El santo de gigantescas proporciones se presenta envuelto en un manto rojo (símbolo del martirio ocurrido en tiempos del emperador Decio), lleva al Niño Jesús sobre el hombro derecho portando una bola azul, que representa al peso del mundo sobre el Hijo de Dios.
En el ángulo izquierdo de la pintura está representado un humilde ermitaño con pobre vestimenta de color marrón que porta un farol, símbolo de la conversión al cristianismo del bueno de San Cristóbal, poniendose al servicio de los hombres con la misión de ayudar a cruzar el río a los peregrinos y a los viajeros. San Cristóbal hunde sus piernas en un amplio río en el momento de cruzarlo, que simboliza el paso de la vida a la muerte. Esta iconografía puede relacionarse con el personaje de la mitología clásica Caronte, barquero de los infiernos, que conduce a las sombras de los muertos de una a otra orilla de la Laguna Estigia.
Una de las esculturas griegas más conocidas y representativas del escultor Praxiteles, puede recordar la iconografía de San Cristóbal, se trata del dios Hermes que por mandato de Zeus transporta al niño Dionisyos, para que sea criado por las Ninfas.



Su posición dentro del conjunto, contigua al gran eje que representa el cauce del Río Guadalentín, lo convierten en un espacio de grandes posibilidades de desarrollo por ser susceptible de integración en un conjunto de espacios culturales articulados por la propia rambla, cuya función deberá ser modificada en el futuro para conseguir su integración en la trama urbana y en la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad. Es por ello que se propone la transformación del vacío urbano contiguo a la Fuente del Oro en un espacio cultural y de transformación que permita acoger múltiples actividades culturales y populares. Para ello, se propone la construcción de un amplio espacio central diáfano que permita la instalación de aquellos elementos necesarios para su uso ocasional como espacio cultural, tales como escenarios y graderíos o sillas para espectadores.






Los cuatro ídolos del Museo Arqueológico Municipal de Lorca son signos de las creencias y símbolos utilizados por los pobladores del grande e importante poblado de Lorca y de las pequeñas comunidades que habitaron en El Chorrillo (Torrealvilla, Lorca) y Los Royos (Caravaca).


