Numerosos vecinos del barrio piden el derribo de viviendas en ruina en el parque de Curtidores.
Sosa, acompañado de un nutrido grupo de vecinos del barrio, exige que se ejecute un acuerdo que ha llevado al Pleno en reiteradas ocasiones.
Pedro Sosa, portavoz del Grupo Municipal de IU-P-AV, se ha hecho acompañar esta mañana de un nutrido grupo de vecinos del barrio, muchos de ellos pertenecientes a la asociación vecinal «Rabaleros», para presentar a pie de calle el enésimo intento que su formación política eleva al Pleno con la intención de que se termine, 25 años después de su inauguración, el Parque «Curtidores». En su moción Sosa exige la eliminación de las construcciones ruinosas que hay en una de las esquinas del parque, lo que posibilitaría la apertura y mejora de la comunicación entre las calles Mayor y el Charco con el Barrio de San Diego a la espalda del Colegio Público Sagrado Corazón.
En su propuesta, Sosa afirma que entre los vecinos del Barrio crece de modo generalizado el sentimiento de abandono de esta zona de Lorca por los poderes públicos, especialmente por su Ayuntamiento, en materia de servicios y de inversiones. Y en su comparecencia en uno de los extremos del parque ha citado una extensa relación de cuestiones sin solventar en estos barrios de Lorca: 1) La incomprensible humillación a la que se está sometiendo a los vecinos de las calles Portijico y Los Arcos, que llevan 50 años sin una mínima inversión pública en una calle populosa, emblemática, con una significación histórica muy relevante y cuyo abandono y maltrato por el poder político rebasó hace mucho tiempo la línea de lo tolerable. 2) El enorme cabreo que tienen los vecinos de la Avenida de las Fuerzas Armadas que no entienden como un Ayuntamiento, que les cobra a través de una empresa privada interpuesta un servicio de saneamiento que no están recibiendo, o que están recibiendo en pésimas condiciones, no arregla el grave problema que afecta a su calidad de vida y a su salud. 3) El retraso acumulado de años en gestionar adecuadamente todo lo «gestionable» para poner en marcha los servicios sanitarios, especialmente el Centro de Salud de San Cristóbal que el Barrio merece y necesita en la Unidad de Actuación 23. 4) El cabreo que genera ver lo que se están haciendo con la única zona verde que se había conseguido en San Cristóbal en las últimas décadas, colocando una «chapuza encementada», fea, contaminante y distorsionadora, que destruye toda la plaza del Cristo de la Sangre, y en la que se gastan más de 300.000 euros públicos. 5) El enfado que causa entre los vecinos que el barrio se haya convertido en la «sede mundial» de las Empresas de Trabajo Temporal (ETTs) y en el epicentro de las viviendas patera que hacen ricos a unos pocos sinvergüenzas, cuyos nombres y afinidades políticas ya todos vamos conociendo, y empobrecen de manera mayoritaria y general a los ciudadanos del barrio. 6) El desánimo que se extiende entre los «rabaleros» al ver que se cierran instituciones emblemáticas del barrio como «La Sociedad», desoyendo las iniciativas que se traen a este Pleno para reflotarla, hacerse de ella públicamente, abrir su oferta hostelera y ponerla al servicio de los vecinos, mientras el poder local sigue poniendo millones en casinos privados y «chiringuitos» de todas las geometrías. 7) El desinterés que el poder local ha evidenciado negándose a atender cualquier iniciativa para restaurar y poner en valor público alguno de los elementos relevantes patrimoniales o culturales que tenemos aquí, como la Casa de Acacio Mateo en la calle Ortega Melgares sobre la que también IU ha planteado diversas propuestas.
Sosa afirma que la lista es todavía más larga, y que si el gobierno local de PP y VOX no hacen nada, él y su formación política van a seguir siendo la voz de los vecinos del barrio en los plenos para ir exigiendo, una a una, la superación de todas esas cuestiones.
El concejal de izquierdas ha recordado que el Parque de Curtidores se construyó en su día tras un acuerdo presupuestario firmado entre PSOE e IU en los años 90 del pasado siglo, gracias a una propuesta planteada por los concejales de Izquierda Unida del momento que se oponían al proyecto de llevarse de aquel lugar el Colegio Sagrado Corazón.
El parque, cuando finalmente acabó realizándose conjuntamente con el desarrollo y ejecución urbanísticas de todo su entorno, quedó inacabado en una de sus esquinas, la más cercana a la calle Charco en su parte de «fondo de saco», y ello debido a la existencia de un par de inmuebles que ya entonces estaban abandonados y en estado ruinoso, y cuya degradación ha ido agravándose con el paso de los años. Esos inmuebles son foco de basuras y suciedad y un problema sanitario, afean considerablemente todo el conjunto urbano e impiden la terminación de una zona verde que debería estar plenamente acabada, sostiene Sosa en su moción.
La propuesta que se debatirá a final de mes, en el Pleno municipal ordinario de octubre, recoge los acuerdos que se aprobaron por unanimidad en julio de 2021. Sosa ha pedido expresamente a todos los concejales del gobierno local que, si no van a cumplir con los acuerdos, es preferible que voten en contra de los mismos. Ya está bien de aprobar propuestas que traemos a este Pleno para que jamás se cumplan, ha afirmado Sosa antes de concluir leyendo el acuerdo que se someterá a votación y que consiste en ejecutar lo que se acordó en 2021: «El Ayuntamiento de Lorca, a través de los servicios oportunos para ello, remitirá de manera urgente e inmediata las órdenes de ejecución necesarias a los propietarios del entorno para que atiendan convenientemente sus deberes urbanísticos. Subsidiariamente, y en su defecto, el Ayuntamiento de Lorca limpiará la zona, demolerá los inmuebles ruinosos y urbanizará todo el entorno, a costa de quien determine el ordenamiento jurídico urbanístico, acondicionando los solares resultantes, abriendo las calles precisas que enriquezcan la comunicación de esas zonas del barrio (Calle Mayor y el Charco con San Diego) y rematando urbanísticamente, a través de las obras precisas, la terminación del denominado «Parque Curtidores».







El alcalde determinó la necesidad de prestar una atención especial y permanente a esta área de la ciudad, haciéndose eco de la petición de los vecinos y comerciantes. Por ello desde Policía Local hemos establecido una amplia cadena de trabajo para que los ciudadanos sean conscientes de que nuestros agentes trabajan cada día para garantizar la seguridad y tranquilidad de nuestras calles.
El balance hasta el momento de esta labor preventiva/operativa, además del habitual efecto disuasorio que lleva aparejado este tipo de controles y patrullas a pie de calle, contempla la detención de 4 individuos, la realización de 17 controles, identificación de 32 personas, 17 denunciados por consumo de alcohol y/o sustancias estupefacientes en vía pública, resolución de 2 riñas, 35 servicios de vigilancia y actuaciones en plazas públicas, una docena de intervenciones por alteración del descanso de los vecinos, 37 vigilancias peatonales y servicios de proximidad, 3 actuaciones por hurtos y 2 sanciones abiertas a establecimientos en los que se constató venta de alcohol a menores.
La Policía Local, además de los habituales controles diarios que se realizan como parte de la labor habitual de los agentes, ha incluido el establecimiento de una patrulla a pie por el barrio todos los días, tanto por las mañanas como por las tardes, prestando especial servicio a los ciudadanos, vecinos y comerciantes hasta las 22:00 h, una vez superado el horario de cierre habitual de los establecimientos y negocios de la zona.


El Alcalde Pencho Gil, ante la alarma social creada y malestar vecinal, decidió reunir a los vecinos el pasado viernes para primero, informarles de los acuerdos adoptados por la anterior directiva vecinal y segundo para ofrecerles mejorar al instalar su sede en un edificio de tres alturas con mejores características y calidades, más amplio, mucho más nuevo y también con ascensor, situado en la calle Marmolico con mejor ubicación que el anterior de calle Galdo, al estar muy cerca de la Cámara de Comercio y Plaza del Caño.








Desde CCD Lorca, se hacen eco de una queja recibida de varios vecinos del barrio Apolonia que se están quejando desde hace meses de la existencia de una nave sita en la calle Fuente del Oro, 15, que se utiliza a diario como mezquita por centenares de personas, según manifiestan arrancan la actividad desde las seis de la mañana hasta las 21,30h de la noche, con actos cada dos horas que producen muchas molestias a los vecinos colindantes y que según parece no cumpliría las normativa vigente de actividad y tampoco los de seguridad e higiene requeridos para una instalación donde se dan cita centenares de personas cada día.
Los vecinos manifiestan que el local está afectado por una situación urbanística y está planeado el derribo para pasar una calle, indican que se reúnen mas de 150 personas diariamente en un espacio reducido, que no reúne condiciones higiénicas ni de seguridad, sin insonorización de ningún tipo, con una puerta de entrada y salida de 60 cm de ancha, donde han forrado el suelo y paredes con alfombrado con el consiguiente peligro en caso de incendio.
Desde CCD Lorca su portavoz Maria Quiñonero, solicita que los responsables municipales se interesen por esta situación, realizando con carácter de urgencia la correspondiente investigación y clausura del local si se demuestra que no cumple con la normativa para realizar este tipo de actividades tan multitudinarias, para las que ya existe otra ubicación junto al río en la zona de San Miguel, para las que el ayuntamiento ya otorgó licencia para su desarrollo.

Desde la Administración Municipal se agradece a la oposición que ahora se interese por un tema en el que el Ayuntamiento está trabajando desde hace más de un año.