Inicio Semana Santa Paso Blanco EL MUSEO DE BORDADOS DEL PASO BLANCO CUMPLE 25 AÑOS.

EL MUSEO DE BORDADOS DEL PASO BLANCO CUMPLE 25 AÑOS.

El sábado 1 de abril de 1995 abría sus puertas el Museo de Bordados del Paso Blanco, fue un día feliz y muy deseado por todos los Blancos, se había culminado el proyecto de rehabilitación y restauración de la iglesia conventual de Santo Domingo

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EL MUSEO DE BORDADOS DEL PASO BLANCO CUMPLE 25 AÑOS.

El sábado 1 de abril de 1995 abría sus puertas el Museo de Bordados del Paso Blanco, fue un día feliz y muy deseado por todos los Blancos, se había culminado el proyecto de rehabilitación y restauración de la iglesia conventual de Santo Domingo, después de ser adquirida para ser Museo del Paso Blanco siendo presidente D. José María Fernández Pallares. Durante estos 25 años de andadura el Museo de Bordados del Paso Blanco ha desarrollado las funciones esenciales de exposición y conservación de las ricas colecciones de bordados artísticos del Paso Blanco, manteniéndolas y aumentándolas, para enriquecer las procesiones de Semana Santa y mostrarlas a los visitantes.

Esta fecha puede ser un buen momento para reflexionar y darnos cuenta del enorme trabajo desarrollado y de la muy buena labor realizada. Es justo agradecer a todas las personas que de alguna forma han estado vinculadas al Museo, entre todos se ha conseguido consolidar una institución muy importante y básica para el Paso Blanco y para la ciudad de Lorca.
Las circunstancias por las que desafortunadamente estamos pasando en la actualidad, hacen que el día en que el Museo de Bordados del Paso Blanco se tenía que vestir de plata para cumplir su primer cuarto de siglo, se encuentre cerrado y vacío, aún así, sigue igual de bello nuestro museo, con sus capillas llenas de hermosísimos bordados que representan y visten a los históricos personajes que desde siempre han caracterizado al Paso Blanco. También en silencio se encuentra la Capilla de las Maravillas, donde se muestran los extraordinarios bordados del entorno de la Virgen de la Amargura. Entre toda esta quietud hay una luz que alumbra desde la capilla del Rosario y es la imagen de la Santísima Virgen de la Amargura, guapa y serena, con los ojos y las manos pidiendo al cielo por su Hijo, también por todos los Blancos y para que cuanto antes se derrote a este maldito virus.

Cerremos los ojos desde nuestras casas e imaginemos que andamos por el museo entre el bullicio de los preparativos de la Semana Santa, con los estrenos de este año en el lugar más destacado y veremos que el museo está más hermoso que nunca esperando a todos los Blancos. Esta inquietud, esta congoja por la que estamos atravesando, pasará y el Museo de Bordados del Paso Blanco tornará a ser el lugar vivo que todos conocemos y añoramos, entonces continuaremos con todas las actividades programadas para celebrar su 25 aniversario. Y mientras tanto a esperar con responsabilidad para poder celebrarlo.