COSAS DE LORCA

Categoría: Historia

COSAS DE LORCA
Historia y hechos relevantes.

  • MUCHO TESORO PARA TAN POCO INTERÉS por Antonio de Cayetano

    MUCHO TESORO PARA TAN POCO INTERÉS por Antonio de Cayetano

    MUCHO TESORO PARA TAN POCO INTERÉS por Antonio de Cayetano.

    En este año que termina, se han cumplido 25 años de la puesta en marcha del Museo Arqueológico de Lorca. Un museo que desde marzo de 1992 evidencia parte de nuestra historia, mostrando las huellas dejadas por nuestros antepasados. Vestigios entre los que destaca un fragmento de una gran túnica de lino, siendo esta la vestimenta más vieja que se conoce en Europa con más de 4.000 años de antigüedad.

    Y es que en Lorca lo de confeccionar buenas prendas parece que se nos da bien, dando buena cuenta de ello, el riquísimo patrimonio que atesoran los museos de las cofradías de Semana Santa. Siendo quizá estos museos, los únicos del mundo donde está presente el arte del bordado. Pero no solo estos cuatro museos vinculados con nuestra singular Semana Santa, muestran la destreza, la habilidad y el arte de los lorquinos, también está el del Belén, el museo más reciente de cuantos tenemos en Lorca, abierto en diciembre de 2.014 en la ermita de San Roque, lugar donde se exhiben las obras más importantes de los maestros belenistas de nuestra ciudad.

    También en el mes de octubre pasado, se inauguró el restaurado Alporchón, el sitio donde se subastaba el agua de riego hasta 1960, pero no convertido un museo dedicado al agua como en un principio se pretendía, sino solo un lugar que permite visitarse. Otro espacio museístico más, que hay que sumar al de los restos del palacio califal del subsuelo del convento de la Virgen de las Huertas, la sinagoga del recinto del castillo, la villa romana de La Quintilla, el palacio de Guevara o el Huerto Ruano. El palacete de finales del XIX al que se debería de dotar de más contenido y protagonismo, no dedicándolo solo a exposiciones temporales o algún otro acto ocasional, pues son muchos los “tesoros” que tenemos en Lorca y que se podrían mostrar de una forma permanente en este y otros inmuebles, ya que afortunadamente hay material suficiente para no conformarnos con los seis museos que tenemos en la actualidad. Debiendo de ser los diferentes museos uno de los mayores estímulos para visitar la ciudad, convirtiendo así a Lorca en un destino atrayente para el turismo cultural.

    ANTIGUA SUBASTA DEL AGUA EN EL ALPORCHON 1921

    En aquella década de los noventa en que se abrió el arqueológico y se inicio la restauración del Huerto Ruano, ya se comenzó hablar de Lorca como ciudad de museos, anunciándose uno dedicado al arte sacro y otro a la militaría. Pero ninguno de los dos llegó a ponerse en marcha, a pesar de que son muchas las joyas y objetos religiosos que son dignas de exponerse al público en el primero. Como también el gran número de elementos militares que hay en manos de coleccionistas particulares, los cuales se habían ofrecido para la creación del otro museo. Hubo iniciativa, pero faltó el interés para que la cosa se realizase, cuando los museos de todo tipo tienen un gran tirón para el turismo de las ciudades, siendo uno de los segmentos turísticos que más beneficios aporta. Pero para ello hacen falta unos técnicos que sepan desarrollar bien los proyectos y unos políticos decididos a que esto se lleve a cabo, beneficiando con ello a la ciudad y muy especialmente a su comercio y hostelería. Es lamentable que tras la desaparición del Regimiento de Infantería Mallorca 13, se fueran parte del material y utensilios al Museo Histórico Militar de Valencia, cuando si hubiésemos tenido el pretendido museo lorquino, quizá diversos de estos objetos se hubieran quedado en Lorca.

    Ahora parece que la vocación museística ha calado de nuevo en nuestros dirigentes, prometiendo en poco tiempo hasta una decena de nuevos museos. Pero no solo basta con anunciarlos, hay que tener la firme voluntad de hacerlos, dotándolos desde un principio con la financiación necesaria para su puesta en marcha. En febrero de 2010 se hizo público el ofrecimiento de un vecino de Almendricos para hacer un museo en aquella pedanía. Un museo dedicado a la minería, donando para este fin una gran colección privada de minerales, colección compuesta por medio centenar de piezas de más de tres kilos y unas 600 de un kilo, así como diversos utensilios, herramientas y maquinaria, en la que destacaba una antigua vagoneta.

    Bartolomé García Ruiz. Almendricos. Foto Paco Alonso laverdad.es

    Una colección que siete años después sigue sin tener un lugar donde ser expuesta al público, tal como era el deseo de su propietario Bartolomé García Ruiz. Un ex empresario minero que ya nos ha dejado sin ver cumplido su sueño, un almendriqueño que fue para su pueblo el mejor alcalde pedáneo que han tenido los vecinos, preocupándose durante los años que estuvo en el cargo (1.957-1.962) de que llegase el agua, la luz y el teléfono a la pedanía.

    Sin embargo su último deseo para su pueblo, el de contar con un museo que hable de su pasado, de cuando era el centro de la minería de la comarca, del tiempo en que el empalme de Almendricos era el punto ferroviario por donde pasaban los minerales que se extraían en la zona, aún no se ha cumplido. Es lamentable que nuestro AyuntaMIENTO no se preocupe de poner en valor este y otros tesoros que los ciudadanos han donado desinteresadamente al pueblo de Lorca, cuando existe junto a la estación de Almendricos un viejo cocherón del ferrocarril que podría albergar este museo de la minería. Consiguiendo al mismo tiempo dos efectos diferentes, la restauración de ese inmueble de finales del XIX por un lado y musealizar la gran colección de minerales que hoy se encuentra guardada, dando así más protagonismo cultural a las pedanías, tal como se hizo en 2007 en Coy, cuando se abrió el Centro de Interpretación Etnológico y Arqueológico de Casa Grande. Un museo que está situado en la planta baja de una antigua casa solariega del siglo XVIII, la cual acoge en sus dos plantas superiores un albergue juvenil.

    También del siglo XVIII es el molino del Escaranbrujo ubicado en la pedanía de Parrilla, aunque su actual nombre es mucho más reciente, pues se lo puso su último propietario Paco Martínez Guijarro, tras su compra en 1969. El conocido hasta entonces como molino Buenavista, es un antiguo molino que aprovechaba el agua de la acequia de Alcalá como fuerza motriz, estando enclavado en un hermoso paraje de la carretera de la Parroquia a muy poca distancia de Lorca, lugar donde siglos antes hubo ya otros molinos. Cortijo y edificación que fue declarada BIC por el gobierno regional el pasado mes de marzo, y para el que IU pidió dos meses después que sea convertido en un museo etnográfico y del agua. Una finca que se nos está cayendo a pedazos sin que nadie lo remedie, cuando ya el pasado año, tras visitarla algunos técnicos y nuestro concejal de cultura, se afirmó que eran urgentes las obras de consolidación con el fin de evitar su progresivo deterioro. Creo que ese hermoso lugar merece ser restaurado y acondicionado, poniéndolo en valor para albergar un museo relacionado con el agua y la naturaleza, tal como ha propuesto IU. Debiendo de ser ahora el equipo de gobierno de nuestro AyuntaMIENTO quien recoja el testigo y quien lleve a buen término las negociaciones con los herederos de la finca para su adquisición.

    Pero no pausadamente como nos tiene acostumbrados, sino con la mayor celeridad posible, ya que de lo contrario sería irrecuperable ese histórico patrimonio. Y es que en Lorca nos lo tomamos todo con calma, vamos muy despacito con estos temas. En 2013 se terminó la restauración interior de la casa de las Columnas o Palacio de Guevara, asegurando que durante ese año el inmueble permanecería vacio para que los visitantes vieran como había quedado y que en 2014 ya estaría todo vestido. Siendo la realidad bien distinta, pues tres años después de la fecha prevista todo sigue igual, incluidos los anuncios de lo que se está haciendo y lo que se pretende hacer en él. Cuando este singular y emblemático edificio lorquino, el más destacado del barroco civil levantino, debería de estar ya con todo su mobiliario, su decoración, sus utensilios y todo el rico patrimonio que forma parte de él. Un palacio que según se nos anunció en el año 2010, acogería con todo merecimiento el Museo Regional del Barroco, y si que un año después tuvimos los fatídicos terremotos, pero una vez restaurado, no se ha vuelto a decir nada de aquel anuncio, para el que incluso había ya una partida presupuestada. Como tampoco ha vuelto a su planta baja la botica y rebotica que la familia de José Sala Just donó al pueblo de Lorca.

    Todo un tesoro de tarros de cerámica (albarelos), morteros, remedios y formulas magistrales, así como el mobiliario y estantes de madera de pino y roble que un tallista lorquino hiciese en 1896. Se nos dijo en febrero pasado que antes de que finalizase el año todo estaría de nuevo en su sitio, pero una vez más, ha faltado interés para que esto sea así, cuando lo que más atraía a los que visitaban el palacio, era precisamente la sala dedicada a esta farmacia. Esperemos que pronto quede expuesta y en su totalidad, ya que no toda la donación estaba antes mostrada. Como también confiamos en que la portada de este palacio no se quede en el estado en que se encuentra, pues es vergonzoso que cuando no han pasado ni tres años de su restauración, muestre ya las deficiencias que se observan. Es lamentable que el gasto que se hace con dinero público en Lorca no se controle de una manera más eficiente, teniendo como consecuencia el mediocre resultado de los trabajos. Pero si ello es deplorable, desolador es lo que sucede con los elementos que en su día formaron parte de la decoración y el mobiliario de la confitería La Caña de Azúcar, la de los cuatro cantones.

    Pastelería cuatro cantones Lorca 1975

    Una artística confitería que cerró en 1986 y cuya ornamentación fue donada también al pueblo de Lorca, estando desde entonces a buen recaudo en algún almacén municipal, o al menos eso se supone. Otra falta de interés de nuestros dirigentes, porque cuesta trabajo entender, que durante más de treinta años no se haya encontrando un lugar idóneo donde mostrarla. Si que el lienzo de grandes dimensiones que había en su techo, realizado en 1910 por Francisco Cayuela está en las dependencias del Archivo Histórico, pero no debe ser ese su lugar, sino exponer todo el conjunto en cualquier otro inmueble visitable de la ciudad, como pudiera ser la antigua Cámara Agraria o un bajo del Casino, lugar este último, donde también existen pinturas de Cayuela. Igualmente el futuro espacio museístico del antiguo Pósito, la Casa del Artesano, sería un lugar idóneo para ubicar La Caña de Azúcar, al ser el oficio de pastelero totalmente artesano, siendo esta antigua confitería un buen reclamo para ser visitado.

    En cuanto a la antigua sede de la Cámara Agraria en la calle Corredera, creo que sería la mejor ubicación para el Museo Etnográfico, tal como apuntaba por aquí hace dos años. Un inmueble que en su día pagaron los agricultores y ganaderos, siendo estas actividades las que más utensilios y herramientas aportan para la creación de estos museos que muestran los viejos oficios y costumbres del lugar. Lo de ubicarlo en la antigua Cárcel, tal como se ha anunciado recientemente no lo veo tan adecuado, pues considero mejor ese inmueble para lo que en un principio se dijo, ya que en 2015 se anunció que se iba a crear allí un Museo del Terremoto. Un museo donde se mostrase la ciudad y sus monumentos antes y después de los seísmos, un museo que iba a estar abierto para finales del pasado año, cosa que lógicamente no ha sido así, como tampoco para el presente de 2017. Aunque yo a este pretendido museo si aún se tiene en proyecto, le añadiría también lo de la “ciencia” creando un Museo de la Ciencia y los Terremotos, explicando en sus diferentes salas el porqué se producen, como afrontarlos y las consecuencias de los mismos.

    También este espacio de la vieja cárcel del partido, podría acoger otro museo anunciado el pasado mes, el de La Frontera, un museo que muestre la historia de los más de 200 años en que Lorca fue frontera con el Reino nazarí de Granada. Un museo que hace más de 10 años pidió el actual presidente de la Federación Festivo Cultural San Clemente y que parece ser ha encontrado ahora buena predisposición en el nuevo alcalde. Un nuevo museo que de llevarse a cabo, debería de ubicarse dentro del perimetro de la muralla medieval que en aquella época envolvía la población, siendo por ello una buena opción la antigua cárcel, llevando el etnográfico a la antigua Cámara Agraria como antes comentaba. Aunque otro emplazamiento para La Frontera podría ser la vieja iglesia de Santa María que en la actualidad se está restaurando. Pero no solo se ha anunciado este único museo en el último mes, también hace unas semanas al desvelarse la compra de la plaza de toros por parte del municipio (cosa con la que estoy muy de acuerdo aunque sea anti taurino), se anunció la posibilidad de crear en el coso de Sutullena un museo taurino y otro de carruajes.

    Por lo que se nos va a amontonar el trabajo museístico, ya que también en el mes de junio se aprobó en Pleno la propuesta de Ciudadanos de crear un museo dedicado a Narciso Yepes, nuestro paisano universal, el creador de la guitarra de 10 cuerdas. Un museo donde se muestre su historia, sus programas, carteles, premios, partituras e instrumentos. Un museo que muy bien podría ubicarse en el Casino o Huerto Ruano, lugares donde también podría tener cabida una importante donación que ha hecho recientemente la Cuadrilla de Aguaderas. Una colección de instrumentos musicales de los siglos XVIII y XIX, un conjunto de 14 piezas entre guitarras, bandurrias y laudes, destacando una guitarra mayor de tipología barroca de mediados del siglo XVIII. Una guitarra singular construida con fondo abombado, de las que quedan solo seis en España, mostrándose uno de estos ejemplares en el Museo Metropolitano de Nueva York.

    También el PSOE propuso en 2015 crear una pinacoteca dedicada al pintor lorquino Manuel Muñoz Barberán, mostrando la gran obra que de este autor dispone el Consistorio, proponiendo el antiguo edificio de la Cámara Agraria como sede de la misma. Como vemos, mucho tesoro pero poco interés por parte de quienes tienen la responsabilidad de tutelarlo, de propinar su puesta en valor. Cuando otros municipios estarían encantados de tener lo que aquí menospreciamos, porque si que se han hecho cosas, pero es mucho lo queda aún por hacer. Esperemos que la cosa cambie y que el nuevo regidor sea más sensible con nuestro rico patrimonio, destacando su importancia, propiciando el avance de su recuperación y frenando su deterioro. Lorca lo merece, no debiendo de pasar más tiempo para convertirnos en una ciudad de museos, aunque nuestro gran objetivo debería de ser siempre, lo de transformar nuestro casco histórico en un gran museo al aire libre. Tenemos el escenario, el decorado y los actores, solo nos falta el guión para su puesta en escena.

  • LA MOLINERA ARGARICA por Andrés Martinez Rodriguez

    LA MOLINERA ARGARICA por Andrés Martinez Rodriguez

    LA MOLINERA ARGARICA

    Toda su vida había estado cerca de una mano de piedra para moler. Desde siempre había visto a las mujeres de su casa dedicar mucho tiempo a triturar el trigo y la cebada para conseguir la necesaria harina para comer, y siendo muy niña tuvo que colocarse frente al molino como lo hacían su madre y su abuela, lo hizo de forma instintiva arrodillándose y poniendo sus manos sobre la muela, presionó para frotar las dos piedras reiteradamente para triturar el grano, y con mucho esfuerzo extrajo su primer polvo de cebada.

    Habían pasado más de cuarenta y cinco primaveras, se había convertido en una anciana encorvada y con el pelo plateado, y se encontraba en la puerta de la casa, mirando como entraban los capazos de grano y los depositaban junto a los molinos donde había estado tantas horas moliendo. Entró con dificultad y se dirigió a su nieta que estaba de píe tejiendo junto a la puerta, ella ya no podía hacerlo, sus manos deformes y doloridas no se lo permitían. Cogió con dificultad su moledera de piedra más preciada y se dirigió a la joven y de dijo: “me gustaría que tuvieras esta piedra, era de mi abuela y ahora es tuya, guárdala como un valioso legado”.

    Molino de mano para moler trigo

    A los pocos días la vieja falleció y tuvieron que preparar su enterramiento. Hicieron un gran hoyo en el suelo de la casa y allí depositaron su cuerpo flexionado dentro de una gran tinaja sujeta por piedras. Cuando estaban a punto de cerrar la tumba con otra tinaja más pequeña que serviría de tapadera, se acercó la jovencita tejedora muy emocionada y depositó junto a las rodillas de su abuela la mano de molino que le había entregado, quería que este preciado bien la acompañara hasta la otra vida.

    Tuvieron que pasar más de 3.500 años para que durante las excavaciones arqueológicas que se realizaron en la calle Zapatería de Lorca en 1995, con motivo de la construcción de un nuevo colegio de las Madres Mercedarias, halláramos la tumba de la vieja molinera, una mujer que vivió y murió en Lorca, uno de los poblados más importantes, extensos y de envergadura de La Cultura de El Argar (2.200-1.500 a.C.), que se extendió por el cerro del Castillo y las laderas que bajan al valle y a la ribera del río Guadalentín, ocupando más de 20 ha, como han permitido constatar las diferentes intervenciones arqueológicas que han idos realizando en el casco urbano de Lorca desde 1986.

    Cuando visitéis la ciudad de Lorca o caminéis por sus calles, pensad que bajo vuestros pies se encuentran los restos de las diferentes culturas que poblaron este estratégico lugar desde hace más de 5.500 años. Y si quieres ver el legado que nos dejaron la vieja molinera y otras mujeres y hombres argáricos que murieron en Lorca, visitad el Museo Arqueológico Municipal, aprenderéis y disfrutaréis del pasado.

  • DOMINGO SASTRE, UN ESPLÉNDIDO LORQUINO por Antonio de Cayetano

    DOMINGO SASTRE, UN ESPLÉNDIDO LORQUINO por Antonio de Cayetano

    DOMINGO SASTRE, UN ESPLÉNDIDO LORQUINO por Antonio de Cayetano.

    Si la pasada semana recordando la fábrica de la luz, terminaba haciendo alusión a un generoso lorquino, para el que reivindicaba por su gesto una calle con su nombre. Hoy vamos a recordar la figura de otro paisano, que también fue bondadoso con Lorca y sus mayores, Domingo Sastre Salas. Un lorquino excepcional, que si que tiene oficialmente ya una calle que le recuerde, pues así se aprobó en el Pleno que se celebró el pasado 30 de octubre, tras la propuesta que en el mes de mayo hiciese en ese sentido el Grupo Municipal de Ciudadanos. De este modo la calle que hasta ahora no tenia denominación alguna y que va paralela al ferrocarril, entre la alameda de la Constitución y la de Rafael Méndez, la vía por donde tiene su entrada la Casa del Deporte, la finca del Huerto Sastre donde vivió este ilustre lorquino, llevará desde ahora su nombre.

    Un homenaje más para este lorquino admirable que nació en 1.888, entrando a trabajar con catorce años en la sucursal del Banco de Cartagena de nuestra ciudad, la primera entidad bancaria que se estableció en Lorca. Un banco que en 1.902 se instaló en la calle Corredera, esquina con San Vicente, en el inmueble donde está situada la réplica de la columna miliaria que sirve de pedestal al santo. Siendo la de Lorca la primera sucursal que abrió este banco, tras ser creado en 1.900 en Cartagena. Sucursal que fue trasladada años más tarde al palacete del Huerto Ruano, pero no de forma definitiva, ya que al cambiar de dueño la villa, tuvo que mudarse de nuevo, haciéndolo esta vez a la calle Fernando el Santo, lugar donde estuvo hasta su desaparición. Una entidad que no tuvo competencia en Lorca durante casi 20 años, dependiendo de ella la mayor parte de las operaciones financieras y de ahorro que en aquel tiempo efectuaron los lorquinos. Siendo también el punto de mira para aquellos ciudadanos que querían trabajar en la banca.

    HUERTO RUANO – LORCA

    Colocación que se conseguía por meritos propios, por afinidad política, o bien entrando desde abajo como botones o como meritorio (persona que trabaja si recibir sueldo alguno, solo con el fin de hacer méritos para conseguir una plaza remunerada), siendo este el caso de nuestro protagonista, que entró en la entidad en mayo de 1.903 y hasta quince meses después no consiguió su primer sueldo. Una mensualidad de 30 pesetas fue su primera nómina, siendo esta el inicio de una apoteósica carrera profesional, un recorrido que comenzando desde cero le llevó muy pronto a la cima de la banca española. Una vez que Domingo entró en plantilla, fue desempeñando varios puestos dentro de la sucursal lorquina, ascendiendo a interventor cinco años más tarde, lo que le supuso una remuneración de 125 pesetas mensuales. Ya en 1.914, el Banco de Cartagena decidió abrir una sucursal en Totana, no encontrando mejor director para la misma que nuestro paisano, desempeñando el cargo hasta noviembre de 1.918, fecha en que fue designado para ocupar la plaza de subdirector de la sucursal de Murcia, pero por poco tiempo, ya que en 1.920 regresó de nuevo a Lorca.

    Fue tras recibir una oferta del Banco de Albacete, que pretendía abrir una sucursal en nuestra ciudad, ofreciéndole el cargo de director. Cosa que Domingo aceptó sin ninguna duda, al hacerle ilusión volver de nuevo a su tierra. Así en enero de 1921, en la calle Corredera, en el lugar donde años más tarde se estableciera Montoya, abría sus puertas el segundo banco que se implantó en Lorca, siendo dirigido por una persona que conocía igual de bien su profesión que a sus paisanos. Pero solo estuvo destinado algo más de un año, pues pronto fue ascendido para dirigir la entidad en Albacete, ciudad donde permaneció hasta septiembre de 1.924. Ya que estando en tierras manchegas le llegó una nueva oferta, un cargo que no tenía nada que ver con la banca, pero que igualmente lo aceptó, siendo su nueva ocupación administrar Aguas Radium, S.A., una empresa cuya propiedad pertenecía al español Enrique Gonsalvez Fuentes, y que era arrendataria de un lujoso balneario de aguas “milagrosas” en Portugal, país a donde tuvo que marchar Domingo Sastre. Pero un destino que tampoco le duró mucho, pues allí se dio cuenta que aquello no era lo suyo, que su verdadera vocación eran las finanzas.

    Así que en marzo de 1.926, de nuevo estaba tras la mesa de dirección de una oficina bancaria, esta vez del Banco Español de Crédito y en la ciudad de Melilla, pero solo hasta junio de 1.928. Pues estando en aquella ciudad norteafricana fue cuando le propusieron el mejor de los cargos, el de Director General del Banco Popular de los Previsores del Porvenir, un banco fundado dos años antes por Emilio González-Llana, un ingeniero de minas y político del Partido Conservador. Una entidad bancaria que luego se llamó Banco Popular Español y que en la actualidad ha sido absorbida por el Santander, siendo ahora una filial de este grupo bancario. Un cargo que Domingo Sastre supo desempeñar a la perfección hasta 1.954, año en que se jubiló. Gracias al puesto que ocupó en Madrid durante más de 25 años, muchos fueron los lorquinos que se colocaron en la banca, pues cuentan que su despacho y su corazón siempre estaba abierto a sus paisanos. Tanto, que incluso los que llegaban de otros lugares pidiendo un puesto de trabajo, se hacían pasar por lorquinos con la seguridad de que así lo conseguirían, pero Domingo se dio cuenta pronto del engaño, preguntándoles si eran blancos o azules y haciéndoles cantar el Tres o las Caretas, por lo que si pasaban esta criba y tenían las mínimas aptitudes, tenían el puesto asegurado.

    No hay texto alternativo automático disponible.Sin lugar a dudas fue un hombre generoso con su tierra y con los suyos, siendo prueba de ello la residencia de pensionistas que lleva su nombre y que se construyó gracias a su empeño y a su importante donación. Una donación fruto de la venta de una de las colecciones numismáticas particulares más importantes de España en aquel tiempo. Una colección que Domingo Sastre había ido enriqueciendo a lo largo de su vida y que en 1.972 la puso en venta, ofreciendo por ella un grupo numismático catalán la cantidad de 200 millones de pesetas, una cantidad importantísima en aquella época. La colección Sastre la componían 28.094 monedas de diferentes épocas, siendo la más antigua del siglo III antes de Cristo y entre las que se encontraban monedas acuñadas en Lorca. Un acopio en el que también estaba interesado el Estado, ya que en 1.936 durante la contienda civil se habían perdido muchas de las piezas del tesoro numismático del Museo Arqueológico Nacional, por lo que con la adquisición de la Colección Sastre, se compensaba de alguna manera la referida pérdida. Es por ello, por lo que en 1.973, ejerciendo el derecho de retracto, el Estado compro la colección de monedas y medallas de Domingo Sastre por un importe de 200 millones de pesetas, la misma cantidad que habían ofrecido los coleccionistas particulares.

    Dinero que en buena parte regaló a su pueblo, pues donó 70 millones para la construcción de la residencia de pensionistas, más el solar de casi 15.000 metros donde se construyó. También con motivo de las inundaciones de 1.973, hizo una donación de un millón de pesetas, dinero que se empleó en la compra de un terreno en la Cañada de Morales, lugar donde se levantaron viviendas prefabricadas para los afectados. Por toda su generosidad, le fue concedida en 1.975 la Medalla de Oro de la ciudad. No siendo este el primer reconocimiento del pueblo lorquino, pues ya en 1.934, se le organizó un homenaje por el Círculo Mercantil e Industrial, nombrándolo Socio de Honor. También el Ayuntamiento le había nombrado hijo predilecto de la ciudad y el Ministerio de Trabajo le había concedido la Medalla del Trabajo en su categoría de plata en 1.953, cuando cumplió los 50 años de actividad laboral y un año antes de su jubilación.

    RESIDENCIA ANCIANOS DOMINGO SASTRE

    Domingo Sastre falleció en Madrid, la ciudad donde residía, en 1.982 según algunas fuentes o en mayo de 1.984 según otras, en este caso una esquela del periódico ABC, por lo que es de suponer que sea esta la fecha de su defunción, en cualquier caso en torno a los 95 años, una edad bastante avanzada que para sí quisieran muchos. Habiéndole dedicado el tiempo de su retiro a su familia, a ayudar a los demás y a su gran afición, la numismática. Una inclinación que le inculcó su padre, cuando a la edad de ocho años le regaló 100 monedas de los reinados de Fernando VII e Isabel II, monedas que había conservado tras ser retiradas de la circulación.

    Unas monedas que Domingo supo guardar, iniciándose en el coleccionismo una vez terminada la guerra civil, cuando paseando por el Rastro madrileño se acercó a uno de esos puestos numismáticos y adquirió algunas monedas más, monedas que le movieron el gusanillo, pero con tal fuerza, que en algo más de 30 años llegó a juntar una colección de casi 30.000 piezas. Unas monedas que se fueron revalorizando rápidamente, consiguiendo casi sin darse cuenta una enorme fortuna, fortuna que quiso repartir en vida entre su pueblo y los suyos. Una generosidad que no debemos de olvidar nunca los lorquinos, pues gente como él hay muy poca, y banqueros mucho menos.

  • LA FÁBRICA DE LA LUZ por Antonio de Cayetano

    LA FÁBRICA DE LA LUZ por Antonio de Cayetano

    LA FÁBRICA DE LA LUZ por Antonio de Cayetano

    Hoy es la víspera de la festividad de San Clemente, el santo que los lorquinos tenemos como patrón y en torno al cual giran las fiestas de musulmanes, judíos y cristianos. Siendo esta celebración la que propicia cada año, la colocación del alumbrado extraordinario en la avenida Juan Carlos I, una iluminación que tras unos mínimos retoques sirve luego para las fiestas navideñas. Pero este año, la principal arteria de Lorca no está para celebraciones, pasando el testigo al eje de Lope Gisbert, lugar por donde el pasado sábado desfiló el gran cortejo de la historia medieval de Lorca. Así mientras otras calles y plazas viven el ambiente festero, la avenida está vacía, sola, triste y apagada. Aunque con la esperanza puesta en el día que acaben sus obras, o en la tregua de la cercana Navidad, donde tiene que permanecer al menos, completamente iluminada, volviendo a brillar sus negocios, su comercio y sus gentes, debiendo de ser su luz, motivo de atracción y seducción para los lorquinos y visitantes. Porque la luz eléctrica no solo atrae a los insectos, también los humanos nos sentimos atraídos por ella, siendo un invento que en su día revolucionó al mundo y del cual ya no podemos prescindir.

    Una energía que si no la quitasen ahora, nos haría retroceder a la misma Edad Media, a la época que recrean las fiestas que en estos días disfrutamos. Un invento que logró la prolongación del día, iluminando calles y plazas primero y los hogares después, ya que los espacios públicos que hasta entonces se alumbraban con faroles de aceite o gas, fueron los que inicialmente hicieron uso de la electricidad. Porque aún siendo costosa la inversión a realizar, pronto se compensaba su gasto al prescindir de la figura de los faroleros, que eran las personas que se encargaban cada noche de encender los faroles y de mantenerlos en buen estado. Al tiempo que se dejaba de pagar gas y petróleo que era en aquel tiempo el combustible que se utilizaba para este menester, un combustible costoso, como costoso era también el mantenimiento de aquellos faroles. Por eso en 1.886, Lorca fue una de las primeras ciudades que se interesó por sustituir el alumbrado de gas por el eléctrico, aunque por diversos motivos la cosa se fue retrasando, teniendo que esperar hasta 1.898 para que se iniciaran las obras de la primera “fábrica de la luz” de nuestra ciudad, comenzando su construcción un día como hoy 22 de noviembre.

    Sir Joseph Wilson Swan

    Si la llegada del ferrocarril a Lorca se hizo esperar, haciéndolo dos décadas después que a Murcia capital, el otro gran invento del siglo XIX sí que nos llegó con prontitud, inaugurándose el nuevo alumbrado público el 23 de junio de 1.900, solo 20 años después de sus inicios en Inglaterra y Estados Unidos, ya que en los dos países comenzó de forma simultánea. Si bien la invención de la bombilla se le atribuye a Thomas Alva Edison, el inventor más prolífico de la historia, el cual obtuvo hasta 1.093 patentes. Lo cierto es que el inglés Joseph Wilson Swan se le adelantó un año, pues en 1.879 patentó en Reino Unido la primera lámpara incandescente, que es la que se ha venido utilizando prácticamente hasta nuestros días. Aunque también es verdad que fue Edison quien la perfeccionó, consiguiendo que la bombilla tuviese una duración de hasta 1.500 horas encendida, patentándola en Estados Unidos y poniéndola seguidamente en producción. Una patente que fue comprada por varios industriales que se dedicaron a su fabricación, aumentando considerablemente la duración de las bombillas, haciéndolas con tan gruesos filamentos que duraban toda una eternidad.

    Pero cuando se dieron cuenta de que eso le restaría beneficios, estos empresarios pactaron reducir conscientemente su duración, bajando su vida útil a tan solo 1.000 horas. Esta decisión se tomó tres décadas después de que la electricidad se extendiera por las principales ciudades de Europa y Norteamérica, convirtiendo entonces las bombillas en el primer objeto de consumo. Un exceso de consumo que se podría haber evitado si estas prácticas se hubiesen prohibido, porque es incomprensible que mientras las bombillas de hoy siguen manteniendo una corta vida, continúen todavía alumbrando las fabricadas hace más de un siglo. Como es el caso de la instalada en 1.901 en las cocheras del parque de bomberos de Livermore, una ciudad del condado de Alameda, en el estado estadounidense de California. Una bombilla de 60 vatios y filamentos de carbono que permanece encendida las 24 horas del día, apareciendo por este motivo en el libro Guinness de los Records. Pero no solo existe esta lámpara como ejemplo de la obsolescencia programada que viene ya de aquel tiempo, sino que hay más de aquellos primeros años que siguen todavía funcionando, alguna también en un parque de bomberos de aquel país.

    Igual pasó años después con las medias de nailon, unas medias irrompibles que fueron todo un éxito, pero que hizo que disminuyeran las ventas de esta femenina prenda después, volviendo de nuevo a fabricarse con el anterior componente. Y es que el negocio es el negocio, siendo la necesidad de consumo su fin lucrativo. Lo mismo pasa ahora con impresoras, móviles, televisores y otros electrodomésticos, que tienen una vida útil planificada de antemano, una estrategia comercial que habría que ponerle freno. Pero como a quién beneficia es a los grandes, poco le preocupa al legislador que se compre, se tire y se vuelva a comprar, con los problemas medioambientales que ello implica. Lo mismo sucede con “las fabricas de luz” que más de uno podíamos tener en nuestro tejado, pero nuestros intereses chocan con los de los grandes inversores, con los de los propietarios de las empresas eléctricas que vieron en la luz el negocio más rentable, sobretodo en España, que es uno de los países europeos donde se paga el recibo de la luz más caro.

    Una energía que comenzó a producirse de forma comercial el 4 de septiembre de 1.882, que fue cuando se puso en marcha la primera central eléctrica del mundo en la isla de Manhattan de la ciudad de Nueva York. Una central puesta en marcha por Thomas Edison, a la que se le equipó con un generador eléctrico de corriente continua alimentado con carbón, capaz de producir electricidad para 400 lámparas y siendo 82 los clientes que en un principio se abonaron a ella. Aunque ya desde 1.880 funcionaba otra “fábrica de la luz” en Inglaterra, pero ésta en plan particular, solo para alumbrar una mansión campestre. Así fue como llegaron también los primeros generadores a nuestra región, sirviendo electricidad para unos cuantos hogares de la capital que ya la disfrutaron en el año 1.891, pero sin embargo a los espacios públicos no llegó hasta 1.899 y solo con motivo de las fiestas de Carnaval, iluminándose las céntricas calles de Platería y Trapería. También el jardín del Malecón fue alumbrado con esta nueva energía algunas noches de verano, siendo ya a partir de 1.905 cuando su uso comenzó a extenderse por diversas calles de la capital.

    En Lorca lo había hecho en junio de 1.900, siendo la víspera de San Juan cuando se encendió por primera vez el nuevo alumbrado público, celebrándose el acontecimiento con un banquete en el Teatro Guerra. Alumbrado que abarcaba varias calles y plazas del centro, manteniéndose encendido hasta media hora antes de la salía del sol, siendo 525 las farolas alimentadas con electricidad que en un principio se colocaron, llegando hasta las 906 en 1.903, lo que hacía de Lorca una de las ciudades mejor iluminadas en aquellos años, al tiempo que garantizaba la seguridad por las noches. Aunque también es verdad que los barrios de San Cristóbal y Santa Quiteria tuvieron que esperar hasta 1.909 para que sus calles se vieran favorecidas por el nuevo alumbrado.

    La fábrica de la luz como entonces se conocía, se situó en la alameda de Menchirón, en el gran solar que hoy ocupa el aparcamiento público de PONCEMAR, una zona que entonces era el ensanche de la ciudad, levantándose dos naves gemelas y adosadas, construidas a base de mampostería y ladrillo y con tejados a dos aguas, destinándose una de las naves a calderas y la otra a sala de maquinas. La actividad se inició con tres maquinas de vapor que accionaban tres dinamos de corriente continua de 100 cv. cada uno, potencia que pronto se quedó corta y hubo que aumentar, añadiendo años después la gran chimenea que aún hoy se conserva en el lugar. También decir que la primera empresa concesionaria fue la Sociedad General de Centrales Eléctricas, una empresa bilbaína que contaba con otras 17 centrales en nuestro país. Aunque años más tarde comenzó a desprenderse de la mayor parte de ellas, quedándose solo con tres, la de Lorca, la del municipio del Escorial en Madrid y la de Marchena en Sevilla, cambiando el nombre de la anterior sociedad por el de LORESMAR, nombre que deriva de las tres únicas localidades donde tenía factorías.

    Pero también traspasó después la concesión de Lorca, haciéndolo a favor de la Sociedad Electra de Lorca, una sociedad constituida entonces para seguir con esa actividad. Una empresa que pronto cambió de patrón, al ser comprada en 1.915 por Joaquín Arteaga, duque del Infantado, que también era dueño del pantano de Puentes. Siendo la intención del nuevo propietario, aprovechar el salto de agua del embalse para producir energía eléctrica, abasteciendo con ella a la central lorquina que acababa de adquirir, pero a pesar de colocar a pie de presa una turbina que accionaba un alternador de 100 K.V.A, la escasez de lluvias hizo que su idea no tuviese el éxito esperado. También lo intento en el rio Luchena, solicitando en 1.925 la concesión de un salto de agua, pero tampoco fue factible, estando ya Lorca industrializándose y habiendo más demanda de energía que producción de la misma.

    Es por ello por lo que varios industriales lorquinos, sabedores de esta necesidad se lanzaron a la aventura eléctrica, instalando pequeñas “fabricas de luz” en nuestro municipio. Así Eloy Puche Felices, instaló tres dinamos accionados por motores de gas en la calle de Musso Valiente; Antonio Martínez López hizo lo propio en el barrio de San Cristóbal; Vicente Olcina Franco en Sutullena y José Molina Martínez en Puerto Lumbreras, dotando así de nuevas líneas de corriente eléctrica a los diferentes lugares donde estaban emplazadas estas instalaciones. También Bienvenida Martínez Mora instaló otra pequeña central en la alameda del Espartero (hoy Juan Carlos I), pero esta a modo particular, con el solo fin de abastecer de electricidad a su negocio de espectáculos.

    Ya en el año 1.930, la sociedad Electra de Lorca cambió de nuevo de dueño, siendo adquirida por Juan Antonio Martínez Méndez, que la arrendó a Antonio Martínez López, quien instaló nuevos motores. También la pequeña empresa eléctrica del centro de la ciudad, la de Eloy Puche, fue adquirida 20 años después por Eléctrica del Segura, empresa que comenzó a extender sus redes por los mismos emplazamientos que la Electra de Lorca, creándose conflictos entre empresas y abonados. Incidentes que terminaron en 1.954 una vez que ambas empresas fueron adquiridas por la sociedad malagueña el Chorro, volviendo la normalidad al tiempo que se mejoraban los servicios y se ampliaba la red, pero siendo todavía esta inferior a la demanda que había. El chorro se integró en los años sesenta en la Compañía Sevillana de Electricidad, pero antes se había desprendido de la central de Lorca, pasando esta a Hidroeléctrica Española que era entonces la líder en el sector de la electricidad en España, instalando una subestación en las afueras de la población dirección a Granada. En el lado opuesto, en dirección a Murcia, también tenía adquirido un gran solar Sevillana de Electricidad para la instalación de otra subestación, pero este gran espacio conocido como eras de Churra acabó siendo urbanizado como zona residencial, utilizándose entre tanto para ubicar los grandes circos que nos visitaron en la segunda mitad del pasado siglo.

    En cuanto a las viejas naves de la fábrica de la luz de la alameda de Menchirón, estas volvieron de nuevo a la familia que las había adquirido en 1.930, ya que en 1.959 se hizo cargo de de las instalaciones Francisco Martínez Ponce, el menor de los tres hijos de Juan Antonio Martínez, un gran lorquino y hombre de negocios que estaba haciendo fortuna lejos de su tierra, arrendando estas naves a otro lorquino emigrado, a Miguel Molina Hidalgo un catalán de acogida, que montó en 1.963 una fábrica de tejidos. Fabrica que estuvo allí funcionando hasta 1.980 que trasladó sus instalaciones al camino viejo del Puerto, negocio hoy cerrado y cuyas naves sirven para albergar provisionalmente el parque de bomberos de Lorca. Tras la marcha de la industria textil, las viejas instalaciones de la fábrica de la luz fueron ocupadas por la Concejalía de Empleo y la escuela taller, siendo derribadas en el año 2.013. Con su demolición perdimos una vez más parte de nuestro patrimonio arquitectónico, en este caso industrial, cuando la propuesta que realizó I.U. en 2.011 era una muy buena idea, planteando que se le diese un uso museístico a esas centenarias naves, ubicando en ellas un museo de la industria local.

    Foto Diario el Sol

    Museo donde hoy podría estar esa máquina de vapor de principios del siglo, que incomprensiblemente sigue hoy abandonada en las inmediaciones del campus universitario lorquino. Como también es inexplicable que no se llegase a un buen acuerdo para que unos grandes almacenes se establecieran en ese lugar, con lo que ello hubiese supuesto de tirón para el comercio de la ciudad. Si que las pretensiones económicas de una y otra parte eran distantes, pero sabiendo el beneficio que nos podría traer se podrían haber acercado. Y más teniendo en cuenta que la parte vendedora estaba representada por el alcalde de la ciudad, el mismo que regaló a Paradores gran parte de la fortaleza lorquina, incluida la torre Alfonsina que luego nos devolvieron.

    Hay que recordar que esos terrenos pertenecen a PONCEMAR, una organización sin ánimo de lucro que fundó en 1.972 Francisco Martínez Ponce, el rico lorquino que antes citaba, hijo de Juan Antonio y Blasa. Un hombre sin descendencia que quiso ser generoso con su pueblo, dejando a su fundación todos los negocios y bienes que había acumulado a lo largo de su vida, no solo en Lorca sino en otras regiones de nuestro país. Una fundación que está dirigida por un patronato integrado por cuatro destacados cargos de la ciudad, siendo estos el alcalde del municipio que actúa como presidente, el decano de los juzgados de Lorca que ejerce como secretario, el director de la entidad bancaria más antigua que actúa como vocal y el jefe de Servicio de Medicina Interna del hospital que lo hace también como vocal. Siendo los objetivos de esta fundación, atender, amparar, asistir y dar apoyo a las personas mayores carentes de recursos de nuestra ciudad.

    Por todo ello deben de administrar bien su tesorería y patrimonio, pues de su buena gestión dependen los recursos disponibles para las personas mayores. Ya lo dejó bien atado el fundador, siendo cargos en vez de personas con nombre y apellido los regidores, además de contar con un representante de la judicatura entre los directivos del patronato. Pero pese a ello, también esta fundación debe de mirar por la propia ciudad a la que su promotor quiso beneficiar, pues del beneficio de la ciudad viene el de sus ciudadanos incluidos las personas mayores. Atrás ha quedado aquel viejo proyecto de edificación del solar, en el que iba un gran aparcamiento subterráneo de cinco plantas con capacidad para 1.300 vehículos y 150 viviendas, un proyecto que esperará tiempos mejores. Entre tanto, disfrutamos desde diciembre de 2013 de un magnifico aparcamiento de 250 plazas al aire libre.

    Un aparcamiento que tiene como faro su vieja chimenea circular con base cuadrada, una chimenea construida hacia 1.914 y que es lo único que recuerda aquella fabrica de la luz. Si que podíamos tener ese museo de la industria, como también aquel gran aparcamiento de 1.300 plazas, o el pretendido gran almacén, pero no todo al mismo tiempo ni recuperar lo ya perdido. Esperemos que lo que allí se ubique en un futuro, traiga prosperidad para Lorca y para nuestros mayores, pues ellos son los destinatarios de parte de sus beneficios, ya que así lo quiso Francisco Martínez Ponce. Un lorquino solidario que donó todo para sus paisanos más necesitados, un lorquino que merece el homenaje de su pueblo por su buen hacer, porque tras transcurrir 45 años de aquel generoso gesto, todavía no hay calle alguna en nuestra ciudad que lleve su nombre.

  • XIX HISTORIA DE LA FOTOGRAFIA, RODRIGO, MENCHON Y ALEDO.

    XIX HISTORIA DE LA FOTOGRAFIA, RODRIGO, MENCHON Y ALEDO.

    XIX HISTORIA DE LA FOTOGRAFIA, RODRIGO, MENCHON Y ALEDO.

    Programa emitido el Viernes 27-10-2017.

    LINK YOUTUBE: https://youtu.be/9yif9whWQtw

    Como todos los viernes hemos vuelto con nuestro café de Cosas de Lorca en Cadena Azul 107.0, hoy con la grata compañía de nuestros amigos Blas de los Reyes Aledo y Juan Miguel Aledo, hermanos y fotógrafos de profesión. Juntos hemos recordado la historia de la fotografía en Lorca desde la llegada del Maestro José Rodrigo sobre 1.870, su trayectoria y el legado profesional a sus aprendices Pedro Menchón y Blas Aledo que desarrollo su negocio hasta 1959 y perpetuo su apellido dentro del mundo de la fotografía con varios de sus hijos y hasta nuestros días en los que aún ejercen esta artística profesión sus biznietos o cuarta generación.

    En este video reportaje podrás ver cientos de fotografias de los tres célebres fotografos lorquinos que con sus obras o auténticos tesoros, nos han permitido conocer las costumbres, gentes y situación de nuestra ciudad durante más de 150 años.

    Este programa es un montaje del audio con distintas fotografias y videos relacionados con la temática tratada en el programa Café con Cosas de Lorca, emitido en Cadena Azul todos los viernes desde las 18:00 h en la 107.0 y 107.8 y online por internet.

    Ha sido realizado y editado por Jesús Pelegrín Plazas para cosasdelorca.com

    LINK YOUTUBE: https://youtu.be/9yif9whWQtw

    Con el deseo que sea de vuestro agrado os agradezco que lo compartais en vuestro facebook y también vuestro megusta.

    ARTICULOS RELACIONADOS

    Blas Aledo López, de tercer pupilo del maestro Rodrigo a decano de la fotografía en Lorca en 1930.

    Pedro Menchón Peñas, su legado a Lorca es nuestro recuerdo.

    MAESTRO JOSE RODRIGO FOTOGRAFIA LA HISTORIA DE LORCA.

  • Historia de la Cruz Roja y su función en Lorca.

    Historia de la Cruz Roja y su función en Lorca.

    + Historia de la Cruz Roja y su función en Lorca.

    Humanidad         Imparcialidad         Neutralidad         Independencia         Voluntariado         Unidad         Universalidad

    Evolución del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

    Henry Dunant nació el 8 de mayo, en Ginebra. Dedicado a los negocios, un proyecto de creación de fábricas de harinas en Argelia lo lleva, el 24 de junio de 1859, muy cerca del Solferino, en el norte de Italia, en el mismo día que el ejercito austríaco se enfrenta con el francés y el piamontés.

    Esa misma noche, hay 40.000 muertos y heridos tendidos en total confusión en el campo de batalla. Allí observó como los heridos quedaban desatendidos y morían por falta de asistencia, ya que los servicios sanitarios militares eran casi inexistentes.

    Ayudado por las mujeres de los pueblos cercanos, se esfuerza por socorrer a los heridos sin distinción de uniforme ni de nacionalidad, viendo en ellos sólo hombres que necesitan ayuda.

    Resultado de imagen de DIA BANDERITA LORCA

    Impresionado por este hecho plasmo sus impresiones en el libro «Recuerdo de Solferino», donde concibe la idea de crear sociedades de socorro en tiempo de paz «…cuya finalidad será cuidar de los heridos en tiempo de guerra por medio de voluntarios entusiastas y dedicados, perfectamente cualificados para el trabajo…»

    Esta idea fue recogida por un grupo de cuatro ciudadanos suizos pertenecientes a la Sociedad Ginebrina de Utilidad Pública, que junto a Dunant fue conocido más adelante como «Comité de los Cinco»: Moynier, Dufour, Appia y Maunoir. Este comité fue quien impulsó las ideas de Dunant y dio origen en 1863 al Comité Internacional de la Cruz Roja.

    Actuación de Cruz Roja tras los terremotos de Lorca

    Esté Comité con el apoyo del Gobierno suizo logra organizar una conferencia diplomática el 8 de agosto de 1864, en Ginebra, en donde participan 24 representantes de 16 países europeos y observadores de los Estados Unidos obteniendo los siguientes resultados:

    La firma por doce Estados del primer Convenio de Ginebra para proteger a los militares heridos en campaña donde se contempla:

    Proteger a los militares heridos en campaña.

    La neutralización y protección del personal sanitario, así como de los hospitales militares.

    La Cruz Roja sobre fondo blanco como símbolo protector.

    El establecimiento de un Comité permanente que se denominó Comité Internacional de la Cruz Roja (C.I.C.R.).

    Promoción de Sociedades de Socorro.

    Hasta entonces guerra y derecho eran considerados como adversarios irreconciliables, sin embargo, este convenio vienen a demostrar que el derecho tiene poder de acción hasta en la guerra y que, en ciertas cuestiones, puede marcar el comportamiento en los combates.

    El Movimiento Internacional que nació para paliar el sufrimiento en los campos de batalla, pronto adquirió el compromiso de prevenir y paliar el sufrimiento en todo momento y lugar. Esto ha provocado una evolución que podemos dividir en tres etapas.

    https://www.facebook.com/sorteodeoro/videos/1946503756026/

    CRUZ ROJA EN ESPAÑA

    España en el ámbito humanitario siempre estuvo en primera línea. Así en la creación de la Cruz Roja en ningún momento dudó en su decisión, y en 1863 una representación española estuvo entre las catorce naciones que asistieron a la Primera Conferencia Internacional, y fue la séptima nación que en 1864 se adhiere al I Convenio de Ginebra.

    En España la Cruz Roja se organiza bajo los auspicios de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, en 1864, y es declarada «Sociedad de Utilidad Pública». Desde entonces, los distintos gobiernos de la nación, han estado representados de una forma u otra en el seno de Cruz Roja, aunque esto no ha impedido que actúe siempre bajo los Principios que inspiran a la Institución. Su evolución ha sido siempre una constante adaptación a los problemas y a las necesidades sociales que han ido produciéndose. Solo así se puede explicar la vigencia de una organización con más de 149 años de historia.

    En una primera época fiel a sus orígenes, su actuación estuvo centrada en intervenciones humanitarias en caso de conflicto armado. Así, en 1870 prestó ayuda humanitaria en la guerra franco/prusiana – siendo este el primer envío de ayuda humanitaria que realiza la Cruz Roja Española – y en 1872 actuaba por primera directamente en la tercera guerra carlista.

    En su constante adaptación a las necesidades a raíz de los conflictos bélicos en áfrica en 1918, se produce una fuerte expansión de sus centros sanitarios, llegando a sumar cerca de 36 hospitales. En un panorama de carencias generalizadas en materia sanitaria, la red de Cruz Roja tuvo un especial significado.

    Durante la guerra civil de 1936 a 1939 realizó un a importante actividad y, finalizada ésta, lleva a cabo la repatriación de los españoles que se encontraban en la URSS.

    La importante experiencia adquirida durante la guerra se empleó en la intervención ante los desastres ocurridos en todo el territorio nacional. Se asistió a las víctimas de los incendios, inundaciones, accidentes de todo tipo, etc.

    En la década de los setenta, la Institución completó la red de Puestos de Primeros Auxilios en las carreteras españolas, que había iniciado su primera expansión en el período republicano. Fue una nueva respuesta ante el avance en las comunicaciones por carretera que produce un aumento del parque automovilístico y, consiguientemente, un aumento de los accidentes de tráfico que requieren una respuesta rápida.

    También se iniciaron las tareas de socorro en el mar y en aguas interiores y el salvamento de náufragos, que a través de la Cruz Roja del Mar se convertiría en uno de los servicios mas conocidos y valorados por la opinión pública.

    España en el ámbito humanitario siempre estuvo en primera línea. Así en la creación de la Cruz Roja en ningún momento dudó en su decisión, y en 1863 una representación española estuvo entre las catorce naciones que asistieron a la Primera Conferencia Internacional, y fue la séptima nación que en 1864 se adhiere al I Convenio de Ginebra.

    En España la Cruz Roja se organiza bajo los auspicios de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, en 1864, y es declarada «Sociedad de Utilidad Pública». Desde entonces, los distintos gobiernos de la nación, han estado representados de una forma u otra en el seno de Cruz Roja, aunque esto no ha impedido que actúe siempre bajo los Principios que inspiran a la Institución. Su evolución ha sido siempre una constante adaptación a los problemas y a las necesidades sociales que han ido produciéndose. Solo así se puede explicar la vigencia de una organización con más de 149 años de historia.

     

    Sede Cruz Roja en Lorca calle Eugenio Ubeda.

    Cruz Roja abre en Lorca casa acogida para familias inmigrantes monoparentales

    La nueva vivienda, han informado hoy fuentes de la ONG, tiene cinco plazas residenciales y además de ofrecer la acogida temporal a estas familias, también les presta servicios encaminados a modificar o minimizar su situación de vulnerabilidad o exclusión.

    Cruz Roja Lorca pone en marcha un año más sus escuelas de verano.

    Se llevarán a cabo en el Colegio San José, gracias a la colaboración que el Ayuntamiento de Lorca ha tenido con esta Institución. Se realizarán 3 escuelas independientes cuyas fechas estarán comprendidas entre el 4 de julio y el 12 de agosto.

    Cruz Roja protege del frío a personas sin hogar y familias con niños en Lorca.

    La ONG activa y refuerza ante la ola de frío su Unidad de Emergencia Social que, desde el pasado mes de octubre, ha atendido a 90 personas de Lorca

    Cruz Roja agota el dinero para la atención a los damnificados terremoto Lorca

    La organización ha realizado 55.355 intervenciones durante estos seis años, y ha prestado su colaboración a una media anual de 945 personas.

    Cruz Roja Lorca pone en marcha un curso más la campaña “Vuelta al cole”

    La Asamblea Local de Cruz Roja en Lorca pone de nuevo en marcha la campaña “Vuelta al cole” 2016-17 de la que podrán beneficiarse aquellas familias cuya situación económica les impida adquirir los libros y/o materiales necesarios para iniciar el próximo curso escolar.

    Terremoto en Lorca: Cruz Roja envía 22 ambulancias y despliega cuatro hospitales de campaña

    Cruz Roja Española en Granada ha enviado a Lorca 22 ambulancias y ha desplegado cuatro hospitales de campaña y dos Centros de Atención para asistir a las víctimas de los terremotos que han sacudido la región murciana ocasionando al menos ocho muertos.
    También han salido para Lorca diez miembros del Equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias (ERIE) de apoyo psicosocial compuesto por psicólogos, trabajadores sociales y voluntarios de apoyo para prestar atención psicológica y orientación social a las víctimas y familiares con el objetivo fundamental de evitar que se produzcan crisis de estrés postraumático tras la tragedia.
    En total, más de 130 voluntarios y voluntarias de Cruz Roja Española participan en este operativo a través de la atención sanitaria, la distribución de alimentos, agua, mantas y kits materno infantiles.
    La Institución Humanitaria ha activado además su Convenio de Emergencias con la Fundación Carrefour con el fin de disponer de alimentos y agua para unas 10.000 personas.

    Cruz Roja prestará en Navidad un servicio de comedor en Lorca y Molina de Segura para 150 niños sin recursos

    Cruz Roja pondrá en marcha esta Navidad un servicio de comedor escolar para unos 150 niños sin recursos de Lorca y Molina de Segura. Esta iniciativa permitirá prolongar el servicio de comidas para los menores que cuentan con beca de comedor escolar y que, de otra manera, verían interrumpida su asistencia durante el periodo de vacaciones.

    Cruz Roja construye en Lorca 12 viviendas prefabricadas para 60 personas afectadas por los terremotos

    Cruz Roja Española construye en Lorca un total de 12 viviendas prefabricadas para alojar a un total de 60 personas de distintas familias que perdieron sus casas por los terremotos del pasado 11 de mayo, según ha informado a Europa Press el presidente de esta ONG en Lorca, Juan Carlos García Ruiz. Cruz Roja construye en Lorca 12 viviendas prefabricadas para 60 personas afectadas por los terremoto.

    Estas 60 personas vivían en las viviendas sociales de San Fernando, que se construyeron con motivo de la inundación de 1973 en la Alameda de Cervantes, pero el terremoto las dejó inhabitables y es preciso derruirlas. Tras los seísmos, estos ciudadanos fueron alojados en un campamento cercano, en el barrio del mismo nombre.

    Cruz Roja, una vía hacia el empleo para los más necesitados en la Región

    Cruz Roja Española en la Región de Murcia atendió en Plan de Empleo, durante el pasado año 2016 a 6511 personas (59.69% Mujeres) con un presupuesto de 1.141.992 euros que facilitó la realización de 3584 itinerarios de personas que se encuentran en situación de riesgo o exclusión social, con una tasa de inserción del 34.65%.

    Más de 500 regalos en la primera campaña solidaria de recogida organizada por los amigos de Cosas de Lorca y Cruz Roja en beneficio de los niños más necesitados.

     

     

    En la tarde noche de hoy miercoles 30 de diciembre, se ha celebrado con gran éxito la primera campaña de recogida de juguetes y regalos organizada por Cosas de Lorca que estuvo representada por su administrador Jesús Pelegrín, en beneficio de los niños más necesitados de Lorca, han venido a visitarnos multitud de lorquinos y lorquinas, consiguiendo recoger más de 500 regalos que serán repartidos por los amigos de Cruz Roja de Lorca.

  • XVIII LOS PUENTES QUE AGUANTARON LAS RIADAS DE LORCA.

    XVIII LOS PUENTES QUE AGUANTARON LAS RIADAS DE LORCA.

    XVIII LOS PUENTES QUE AGUANTARON LAS RIADAS DE LORCA.

    El viernes 20 de octubre, volvimos al café de Cosas de Lorca en Cadena Azul 107.0, con un programa de radio, donde en grata compañía de nuestros amigos Joaquin Andreo Ponce y Leandro Navarro Navarro desde Roquetas, estuvimos recordando el 44 aniversario de la riada del 73, también recordamos la de Santa Teresa de 1879 y la última de San Wenceslao en 2012.

    LINK YOUTUBE: https://youtu.be/LFDKPiasfZ8

    Hablamos de la importancia que tienen las infraestructuras realizadas para salvar vidas y haciendas, tales como el puente viejo de piedra y los anteriores de madera, pantanos Valdeinfierno y Puentes, ramblas, canales. Hemos contado la historia de nuestro Puente de la Torta y recordamos al ingeniero Juan Moreno Rocafull, abuelo de la condesa Concha Sandoval, que entre otros que contribuyeron con sus proyectos y obras al bienestar de nuestra población.

    Hemos aprendido muchos detalles sobre estas infraestructuras y los efectos que ocasionaron las distintas riadas que sufrimos en nuestro municipio y en el vecino Puerto Lumbreras, comentando la de Santa Teresa en 1879, la triste rememorada hoy del 19 de octubre de 1.973 y la última de San Wenceslao en Septiembre de 2.012.

    Este programa es un montaje del audio con distintas fotografias y videos relacionados con la temática tratada en el programa Café con Cosas de Lorca, emitido en Cadena Azul todos los viernes desde las 18:00 h en la 107.0 y 107.8 y online por internet.

    Ha sido realizado y editado por Jesús Pelegrín Plazas para www.cosasdelorca.com

    LINK YOUTUBE: https://youtu.be/LFDKPiasfZ8

    Con el deseo que sea de vuestro agrado os agradezco que lo compartais en vuestro facebook y también vuestro megusta.

  • XVII EL AMBIENTE DE LOS 60-70 CON DIEGO JODAR DE BARBARELA, NUEVO DISCO DE JESUS JODAR Y HOMENAJE A PACO RUBIO Y SU GRUPO LA GALERIA.

    XVII EL AMBIENTE DE LOS 60-70 CON DIEGO JODAR DE BARBARELA, NUEVO DISCO DE JESUS JODAR Y HOMENAJE A PACO RUBIO Y SU GRUPO LA GALERIA.

    XVII EL AMBIENTE DE LOS 60-70 CON DIEGO JODAR DE BARBARELA, NUEVO DISCO DE JESUS JODAR Y HOMENAJE A PACO RUBIO Y SU GRUPO LA GALERIA.

    LINK YOUTUBE: https://youtu.be/aV3hKiCJm78

    Esta tarde hemos contado con la grata compañia de dos ARTISTAS CON MAYUSCULAS, son hermanos y se apellidan JODAR, el mayor Diego Jódar Manzano acompañado de dos de sus hermanos y de Jesús Jódar que nos ha hablado sobre su carrera dentro del mundo de la música y también de la presentación de su último disco «doce rosas blancas», en un concierto acompañado de amigos músicos de siempre, que realizará esta noche en el teatro Guerra, con homenaje incluido a nuestro amigo recientemente fallecido Paco Rubio, componente de varias bandas musicales entre las que destacó con el grupo LA GALERIA.

    Juntos nos recordarán sus años de juventud por los años sesenta y setenta, los sitios que visitaban, que hacían para divertirse, sus mejores amigos, sus inicios en la música, trayectoria de los Teddy Boys y otros grupos del momento, y un repaso a su vida profesional en la hostelería y en la música hasta la actualidad.

    Nos hemos divertido mucho y descubierto muchas anécdotas de aquellos inimitables años, por lo que agradecemos enormemente la participación de Diego y Jesús Jódar y como no a nuestra amiga Maripaz Gómez, quién como siempre ha dirigido magistralmente los mandos del programa.

    Este programa es un montaje del audio con distintas fotografias y videos relacionados con la temática tratada en el programa Café con Cosas de Lorca, emitido en Cadena Azul todos los viernes desde las 18h en la 107.0 y 107.8 y online por internet. Ha sido realizado y editado por Jesús Pelegrín Plazas para www.cosasdelorca.com

    LINK YOUTUBE: https://youtu.be/aV3hKiCJm78

    Con el deseo que sea de vuestro agrado os agradezco que lo compartais en vuestro facebook y también vuestro megusta.

  • ¿Que terremotos han sido más importantes en España?

    ¿Que terremotos han sido más importantes en España?

    ¿Que terremotos han sido más importantes en España?

    A lo largo de los últimos diez años el terremoto más lesivo ha sido el de Lorca, en Murcia, cuya sucesión de temblores, uno de 4,5 y otro de 5,1 grados registrados el 11 de mayo de 2011, dejó al menos ocho víctimas mortales.

    Fue la sucesión de seísmos más grave que había sufrido España en cincuenta años, ya que si bien el 17 de diciembre de 2009 se había registrado un terremoto de 6,3 grados en la costa occidental de Andalucía, en aquella ocasión no hubo que lamentar daños personales ni materiales.

    La misma intensidad, 6.3 grados, tuvieron los terremotos registrados el 17 de diciembre de 2009 en Isla Cristina (Huelva) dejando daños leves y el 11 de abril de 2010 en Albuñelas (Granada), en el que no hubo desperfectos materiales.

    El 21 de mayo de 2003 el Instituto Geológico Nacional registró también movimientos sísmicos consecuencia de un terremoto magnitud 6.6 que tuvo lugar en Argelia, donde los fallecidos superaron las 2.000 personas. En España se notó en toda la costa Mediterránea y en Baleares tuvo lugar un pequeño tsunami, aunque no dejó ni víctimas ni daños.

    También tuvieron más de 6 grados de intensidad los regitrados el 12 de febrero de 2007 a 160 kilómetros del Cabo de San Vicente (6.1) que se notaron en la Península y el 12 agosto (6,1) con epicentro en la  localidad de Pedro Muñoz en Ciudad Real. Ninguno de ellos generó daños de gravedad.

    En 2003 mismo año, el 27 de diciembre, la isla de El Hierro registró un terremoto de magnitud 5.1 en la escala de Richter, concretamente al oeste del municipio de Frontera y a una profundidad de 15 kilómetros que se sintió en buena parte de los municipios de las cuatro Islas Canarias.

    Menor intensidad registró el 1 de abril de 2010 el seísmo que afectó a  la localidad granadina de Dúrcal, de 4,7 grados, que se sintió en diferentes puntos de la costa granadina, aunque tampoco causó víctimas ni daños materiales en los municipios afectados.

    Un histórico

    La actividad sismológica de la Península Ibérica es constante, aunque a lo largo de la Historia sólo ha dejado un puñado de terremotos de magnitud considerable, el mayor de ellos en 1755, cuando un seísmo cuyo epicentro tuvo lugar en el océano Atlántico destrozando la ciudad de Lisboa y afectando a varias ciudades españolas, como Cádiz, donde unas 1.300 personas fallecieron por una gran ola en la zona del Golfo.

    Aquel temblor, de intensidad 9 en la escala Richter, configuró la actual costa onubense y dio origen a la fundación de la ciudad de Isla Cristina. Es el terremoto de mayor intensidad que consta en la historia de la Península ibérica.

    En orden de magnitud, hay que avanzar hasta 1969 para encontrar el siguiente terremoto más importante. Ocurrió un 28 de febrero y tuvo su epicentro a unos 200 kilómetros del Cabo de San Vicente, con una magnitud de 7.8 grados que dejó temblores por encima de 5 grados en distintas provincias españolas. Sacudió Andalucía Oriental y el Sur de Portugal, aunque tuvo efectos hasta en Galicia, y se convirtió en el mayor seísmo del siglo XX en la Península. Provocó la muerte de al menos cuatro personas en Huelva.

    De hecho, desde el año 881 y con la excepción del de 1755, no consta ningún terremoto con magnitud superior a los 7 grados. A lo largo del siglo pasado se registraron otros dos, el mayor de los cuales se produjo el 22 de mayo de 1997 en Galicia, donde la tierra tembló más de 150 veces. El epicentro estuvo entre las localidades de Sarria, Becerreá y Triacastela, en Lugo, aunque se sintió en el resto de la comunidad, así como en otras regiones de Asturias, Castilla y León y Extremadura.

    El siguiente más sonado fue dos años después, el 2 de febrero de 1999, cuando un terremoto de 5.2 grados tuvo lugar tras un primer sismo de 3.6 grados, la Puebla de Mula, en Murcia, registró una sacudida de 5.2 grados consecuencia, según los geólogos, del movimiento de un tramo de la Falla de Crevillente.

  • XVI ESCRITORES ILUSTRES EN LORCA ELIODORO PUCHE Y ANTONIO PARA VICO.

    XVI ESCRITORES ILUSTRES EN LORCA ELIODORO PUCHE Y ANTONIO PARA VICO.

    XVI ESCRITORES ILUSTRES EN LORCA ELIODORO PUCHE Y ANTONIO PARA VICO. Programa grabado 26-05-2017.

    Hoy vamos a recordar la vida y obra de ilustres escritores lorquinos deteniéndonos con mayor detalle en el poeta Eliodoro Puche y Antonio Para Vico, para que los lorquinos de hoy conozcan mejor su historia, contamos con la visita de tres amigos muy bien preparados como son el profesor Juan Antonio Fernández Rubio y Chon Pérez Castejón, ambos expertos en la vida y obra de los autores lorquino.

    Además nos acompaña nuestro amigo y colaborador Francisco José Motos, escritor lorquino, que nos da una visión más actual de como vive y trabaja un escritor comparado a como lo hacían en el pasado y también nos desvela algunos detalles de su nueva novela «El Abismo en la Frontera» que será presentada el 21 de junio.

    Nuestro sincero agradecimiento a nuestros invitados y como no a nuestra amiga Maripaz Gómez, quién como siempre ha dirigido magistralmente los mandos del programa.

    Este programa es un montaje del audio con distintas fotografias y videos relacionados con la temática tratada en el programa Café con Cosas de Lorca, emitido en Cadena Azul todos los viernes desde las 17,30h en la 107.0 y 107.8 y online por internet.

    Ha sido realizado y editado por Jesús Pelegrín Plazas para www.cosasdelorca.com

    LINK YOUTUBE: https://youtu.be/qeY6JWEJIeI

    Con el deseo que sea de vuestro agrado os agradezco que lo compartais en vuestro facebook y también vuestro megusta.

    GALERIA DE FOTOS ELIODORO PUCHE Y ANTONIO PARA VICO.

  • Blas Aledo López, de tercer pupilo del maestro Rodrigo a decano de la fotografía en Lorca en 1930.

    Blas Aledo López, de tercer pupilo del maestro Rodrigo a decano de la fotografía en Lorca en 1930.

    Blas Aledo López, de tercer pupilo del maestro Rodrigo a decano de la fotografía en Lorca en 1930.

    De derecha a izquierda, Blas Aledo, José Rodrigo, un amigo y Pedro Menchón, tomando café.

    Fue uno de los tres discípulos del estudio del Maestro Rodrigo y considerado durante muchos años como el decano de los fotógrafos lorquinos. Nacido en Alhama en 1894 y fallecido en Barcelona en 1959.

    Su padre era guardia civil por lo que creció viviendo en diferentes poblaciones. En 1905 su padre fue trasladado a Lorca desde Jumilla. Sobre los doce años entró como aprendiz de fotografía en el estudio fotográfico de José Rodrigo, donde adquirió su formación fotográfica, realizando trabajos de retoque que le otorgaron gran destreza, siendo muy solicitado para estos delicados procesos.

    En el taller coincidió con otros fotógrafos, entre ellos Pedro Menchón Peñas, bastante mayor que él, y con el que colaboraba habitualmente, considerándolo también su maestro al igual que el original Rodrigo.

    Blas Aledo a la derecha retocando un retrato.

    En 1915 comienza el servicio militar en Ceuta alcanzando el grado de sargento de artillería, quedando sordo de un oído por la exposición a las explosiones. Según nos detalla su nieto, su destino original fue el de Cartagena pero por necesidades económicas de la época prefirió “cambiar” su plaza por la de Ceuta con un hijo de un adinerado de la época a cambio de poder ayudar con el dinero recibido en la economía familiar, y no informando a su familia de su destino real hasta su vuelta cinco años después, pero sin dejar su actividad como fotógrafo en el frente africano, donde con sus ahorros pudo adquirir una cámara de campaña para poder salir y fotografiar escenas militares del momento.

    En Ceuta mantiene el contacto con la fotografía en el estudio de los «hermanos Calatayud». Tras su regreso a Lorca en 1920, una vez ya fallecido José Rodrigo, abrió un estudio fotográfico en la calle Fernando el Santo y en 1923 una nueva galería, muy moderna, en la calle Mayor, pero poco después volver a su ubicación inicial.​

    Bordadoras Paso Azul 1930

    Su principal actividad era el retrato fotográfico, pero también realizó diversos reportajes gráficos sobre la vida cotidiana en Lorca y acontecimientos destacados de la zona.4 Entre sus obras se encuentran retratos colectivos con cierto carácter gremialista: bordadoras, telefonistas, etc.

    Telefonistas 1925

    Su labor profesional se desenvolvió de forma muy similar a la de su colega Pedro Menchón, viéndose complementada en su estudio con la venta de algún material fotográfico, fotos carnet y otros documentos y también como reportero gráfico en publicaciones locales, provinciales y nacionales como La Esfera y Estampa.

    Muchas de sus fotografías pueden localizarse también en revistas lorquinas de Semana Santa, en el Lorquino desde 1952 a 1957 y  en las páginas locales de diarios como La Verdad y Linea.

    Novia por la Alameda Espartero. 1920

    Aumentó su actividad con el inicio del declive de Menchón pasando a convertirse en el decano de los fotógrafos locales, al que se recurría desde las instituciones para todo tipo de trabajos.

    Desde bien joven su hijo Juan Aledo Guerrero  (1927-1978) se incorporó al taller familiar en los años 40, empezando a destacar sus trabajos a partir del fallecimiento de su padre, y no habiendo noticias de que se conserve en buen estado algún material producido por Blas, según se cree, posiblemente se estropeó en alguna inundación.

    «Esta foto está hecha en 1953, en un estudio fotográfico que había se llamaba foto Aledo, creo que estaba en la calle Nou de la Rambla, (antes Conde del Asalto)»

    Carmen Acosta, la mujer de Juan Aledo como era de tradición en las familias de los fotógrafos de la época y hasta nuestros días, también colaboro en las tareas propias del estudio y taller, atención al público, retoque de negativos, corrección e iluminación de positivos y normalmente sin recibir remuneración fija ni reconocimiento laboral por ser costumbre de la época la incorporación al negocio casi como algo obligado a la par que necesario, de la misma forma que lo había realizado su madre Encarnación Guerrero y sus hermanas que fueron formadas en el mismo ambiente familiar, desarrollando posteriormente un profesional y reconocido trabajo durante muchoImagen relacionadas años fuera de Lorca, como es el caso de Catalina Aledo que se casó en Lorca con un hijo del famoso Lumiere, marchandose a Barcelona donde regentarían una reconocida galería en la ciudad Condal localizada en la conocida calle Conde de Asalto junto a las ramblas, y que continuó ella al fallecer de forma prematura su joven marido, otra hermana Juana Aledo también estableció su taller de fotografía en Hospitalet.

    BARCELONA APEADERO DE GRACIA GRUPO DE AMIGOS DE JUAN ALEDO

    Carmen Acosta continuó con la gestión del taller hasta 1985 y siendo luego sus hijos Blas de los Reyes, Juan Miguel, Jose Luis en Lorca y su hermana Encarna en la vecina población de Aguilas, los que han continuado con el oficio para ir dejando en la actualidad el testigo a alguno de sus nietos que son la  cuarta generación de fotógrafos con el apellido Aledo y que cuentan con tres establecimientos en Lorca y el citado de Aguilas.

    El taller de trabajo de Blas Aledo situado en la calle Fernando el Santo y que durante los años 1927 al 1929 sería regentado por su padre Juan Aledo Cerón según indican los padrones de contribución industrial, contó con cartelones de fondo y el necesario tejado acristalado, cuya luz era regulada por cortinas de color blanco y azul. La luz artificial era proporcionada por una cabina realizada por un carpintero, en la que se distribuían distintos focos que podían alcanzar una potencia de unos 1000 watios, eran utilizadas durante el justo tiempo necesario para impresionar la placa, por la escasez y el coste de la energía en la época.

    En esos años contaba con una cámara de estudio sobre trípode que admitía un formato máximo de 13×18 cms y que era la que utilizaba para sus trabajos importantes fuera del taller, para otros trabajos menos exigentes utilizaba una tipo Leica, realizando no solo trabajos en Lorca y comarca, sino en otras poblaciones cercanas almerienses o más alejadas como las situadas en la sierra de los Filabres.

    Las galerías de Menchón y Aledo fueron durante muchos años las más importantes de Lorca pero no las únicas, pues hubo fotógrafos de menos importancia con establecimientos fijos e incluso ambulantes, entre estos profesionales destacaba Juan Navarro Morata, más conocido por “El Gafas” que vivía gracias a su estudio de fotografía situado en el Puente Viejo sobre 1930, hombre de personalidad compleja y bohemia que también probo suerte con la escritura, realizando alguna obra de teatro que llamo “el maestro tachuela” y que llego a estrenar en el teatro Guerra en diciembre de 1926, además también tenía dotes para el dibujo, que le valieron para acceder a la dirección de la Academia Municipal de Lorca.

    A partir de los años cincuenta Blas Aledo fue perdiendo la cierta exclusividad que disfrutaba con la llegada al mercado de nuevos fotógrafos como Mariano Valera y su yerno Cristóbal García Perez que pusieron en marcha un nuevo estudio llamado “Valera” que en un inicio situaron en la calle Ruvira, 6-9 y a partir de 1967 en la Corredera, donde ampliaron el negocio  añadiendo una tienda para la venta de cámaras, material fotográfico y los populares tomavistas de la época, y que posteriormente se trasladarían a la calle Terrer Leones ampliando su cartera de servicios a fotocopias, encuadernación, planos etc., y que continúan en la actualidad.

    Entre otros profesionales en la línea de Valera y con atención preferente por el retrato, podemos nombrar a Juan Caballero Campoy que se inició hacia 1952 situando su estudio en la Alberca y procedente de Aguilas, José Matrán García que se instaló en 1950 en la calle Ruiz de Alda (actual Almirante Aguilar, justo enfrente del actual establecimiento de Juan Miguel Aledo).

    Estudio Matrán en Cartagena

    La familia Matrán mantenía gabinetes en Cartagena y Aguilas y continuaron con la reconocida calidad como fotógrafo del fundador de la saga hoy ya extinta, José Matran Tudela (Lorca 1888 – Aguilas 1968), que amplio el negocio en nuestra ciudad con el nombre de Matran, aunque desde el principio fue regentado por el aguileño Jose Zaragoza que debió iniciarse en el estudio aguileño de su maestro, para cambiar en 1960 el nombre del negocio por el suyo propio.

    Otro de los fotógrafos que se añadió en los años cincuenta al elenco de profesionales lorquinos fue Vicente Toledo García, nacido en Pliego que ocuparía en 1958 el estudio de Menchón y en 1971 sería trasladado a la Avenida de los Mártires, ya con el nombre “Foto Vicente”, cesando en la actividad por jubilación no hace muchos años.

    Una pequeña parte del trabajo de Blas Aledo, se encuentra en el Archivo Municipal de Lorca, en la colección Menchón-Aledo, siendo desconocida la existencia y ubicación de todo su archivo.

  • EL TRANSMISERIANO, DE LORCA A BARCELONA. Por Antonio de Cayetano

    EL TRANSMISERIANO, DE LORCA A BARCELONA. Por Antonio de Cayetano

    EL TRANSMISERIANO, DE LORCA A BARCELONA. Por Antonio de Cayetano

    Mañana 12 de octubre es el día de la Fiesta Nacional de España, una fecha que este año tiene un significado especial por los motivos que todos conocemos, convirtiéndose la bandera nacional en la protagonista indiscutible de esta jornada. De hecho en las últimas semanas, se ha cuadruplicado la venta de banderas españolas, una bandera que hasta ahora solo se adquiría esporádicamente con motivo de alguna competición deportiva de carácter internacional, exhibiéndose entonces para animar al equipo o para celebrar sus éxitos. Porque aquí no pasa lo que en otros países, donde la gente se siente orgullosa de su bandera y esta está siempre presente en cualquier acontecimiento por pequeño que este sea.

    Pero afortunadamente la cosa va cambiando y el sentir va siendo otro, alejándose ya de cualquier ideología con la que se solía identificar y simbolizando con más fuerza nuestra nacionalidad. Hoy son muchos los balcones y fotos de perfil, donde la enseña nacional está presente, pues las pretensiones separatistas de Cataluña han hecho que más que nunca presumamos de ella, de ser nuestra identificación colectiva, la que representa nuestra nación y a todos los españoles, sean de una región u otra, tengan una identidad propia o un idioma diferente, pues todos formamos parte de un mismo estado. Pero mientras la tendencia es ir a la globalización en todos los aspectos, ya sean culturales, económicos, políticos o sociales, tratando siempre de unir, de tender puentes. Quienes gobiernan Cataluña lo que quieren es desunir, poner muros, independizarse de nuestro país y romper la unidad de España.

    Es legitimo que cada pueblo decida su futuro, y que democráticamente determine lo que crea que más le conviene, pero siempre por el camino permitido, por la vía de la legalidad, no vulnerando la Ley y desoyendo a los tribunales, improvisando un referéndum que va en contra de la constitución que todos hemos votado y sin las mínimas garantías. No cabe duda que la independencia les puede suponer un cambio, pero no necesariamente a mejor, a un mayor progreso, también les puede ir a peor, pues ya estamos viendo la corrupción de sus políticos y su insostenible deuda pública. Así como la forma en que se ha engañado al pueblo catalán, diciéndoles que España les roba y otras muchas falsedades que disfrazan la realidad. Consiguiendo que se vea al Estado como un enemigo, como un adversario al que hay que eliminar de Cataluña, dividiendo a la sociedad catalana y promoviendo un descontento que provoca el rechazo a todo lo español. Un odio que se manifiesta en forma de coacciones, asedio y disputas como las vividas en estos días, donde se ataca a los medios de información que no son afines, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a todo cuanto se interponga en su afán independentista.

    Han cogido el camino equivocado, un camino sin salida que dificulta la marcha atrás. Creando un clima pre-revolucionario en la población y encendiendo una mecha que no sabemos dónde acabará, pues la temperatura ha subido a límites inimaginables. También han provocando la fuga de miles de empresas, empresas que llevan ya años huyendo de la pretendida secesión, trasladando su sede social fuera de Cataluña. Un éxodo que se ha disparado en los últimos días y que no solo se puede quedar ahí, en el domicilio social o fiscal, sino que también les puede seguir el traslado de sus centros logísticos y de trabajo, por lo que esta comunidad perdería buena parte de su población. Cosa que ya ha sucedido en el último año, pues según los flujos de migración interna que publica el Instituto Nacional de Estadística, mientras que la Comunidad de Madrid, País Vasco o Islas Baleares encabezan las regiones donde más han subido los residentes procedentes de otros puntos de España, en Cataluña sucede todo lo contrario, estando entre las que más pierden, dejando ya de ser una región atractiva para el resto de los españoles.

    Una situación muy distinta a cuando se proclamó el Estado Catalán el 6 de octubre de1934, una separación que solo duró 10 horas y terminó con la detención de Lluís Companys y todo su gobierno, aparte del alcalde de Barcelona y algunos concejales. Causando también esa cabezonería, la muerte de 46 ciudadanos, pues a consecuencia de aquella rebelión murieron treinta y ocho civiles y ocho militares. Entonces Cataluña era la región más deseada de España, un lugar donde había trabajo y donde se asentaba todo aquel que huía de la miseria y la hambruna de otras regiones. Pero también en aquellos años, había odio a todo lo español y muy especialmente a la inmigración que les llegaba de esta parte de la península. En los medios catalanistas de entonces, se escribía que “Llegará el día en el que Cataluña tenga comisarias propias con policía propia, tribunales propios con jueces propios… y hospitales propios sin enfermos propios”. Esto último referido a los inmigrantes murcianos que había en Barcelona y que en una gran parte padecían la enfermedad del tracoma. Una enfermedad surgida de la pobreza, una infección ocular producida por la falta de higiene, que era muy contagiosa y que llegaba a producir ceguera. Por lo que se añadía que, “A cada lengua su pueblo, a cada pueblo su nación y a cada nación sus enfermos”.

    A los lorquinos y a los murcianos en general, no nos querían, nos tachaban de rebaño, de gente que llegaba en bandadas a pasear la miseria por sus calles. Nos llamaban los “ojos malos”, diciendo que éramos portadores de graves enfermedades que se transmitían con facilidad, haciendo que sus hospitales se llenasen, con el riesgo de tenerse que quedar fuera los enfermos catalanes. Que los murcianos éramos una raza primitiva de África, unos fornicadores, unos catetos, analfabetos y comunistas. Unos sucios que estábamos creando problemas sanitarios y sociales, que le robábamos el pan de sus hijos, pues lo primero que hacíamos cuando llegábamos era preguntar por la beneficencia, convirtiendo a Barcelona en un asilo para pobres. También se nos culpaba de dejar sin trabajo a los suyos, ya que nos empleábamos en cualquier oficio por un jornal mucho más bajo que el de ellos. Un racismo o xenofobia que en menor medida, se repite lamentablemente hoy aquí, al invertirse la situación y ser nuestra tierra ahora la receptora de inmigrantes.

    Aquella era una época en que nos azotaba la sequia y por consiguiente la miseria, con una higiene y alimentación precaria, viéndonos obligados a abandonar nuestra tierra por pura subsistencia, siendo Cataluña y especialmente Barcelona el punto de destino de la mayor parte de la emigración lorquina. Emigración que entonces era la 3ª parte de toda la murciana, cuando tan solo contábamos con el 10% de la población regional, siendo Lorca el municipio de España de donde salieron más emigrantes para Barcelona en los años veinte del pasado siglo. Por eso se explica la caída del casi el 20% que tuvo la tasa demográfica de nuestro municipio en aquella década, bajando el censo desde los 75.802 habitantes que había en 1920, hasta los 61.392 de 1930. El traslado a Barcelona se hacía en unos autocares que partían de Lorca cuando se juntaba la suficiente gente para rentabilizar el viaje, normalmente una vez a la semana. Un viaje que organizaban de forma clandestina Los Nanos, dos hermanos de Alcantarilla que poseían una pequeña flota de estos vehículos, partiendo también otro autocar desde Murcia capital.

    El viaje costaba 200 pesetas por persona y equipaje, dinero que generalmente les era prestado por familiares o amigos con la pretensión de devolverlo luego una vez tuviesen un trabajo y un salario en condiciones. En Lorca se daban cita los viajeros de nuestro municipio y también los procedentes de otros pueblos de nuestra comarca y de las vecinas provincias de Almería y Granada. Adentrándose luego el autocar en el Valle de Ricote, donde recogía también algunos viajeros de aquellas localidades. El viaje duraba entre 28 y 30 horas, pues había que hacer varias paradas “técnicas” y otras obligadas por las circunstancias, ya que como se viajaba sin licencia ni concesión alguna, cuando se avistaba un control de carretera había que parar y apear de prisa a los viajeros, viajeros que se escondían en medio del campo hasta que la cosa se arreglase, normalmente con algún regalo por parte de los choferes a los agentes de la autoridad, que tras darse un apretón de manos se despedían con una sonrisa hasta la siguiente ocasión. Pura mafia de unos años de ruina, donde los choferes también se buscaban la vida, aprovechando las paradas que hacían durante el viaje para vender canarios a dos duros la pieza.

    Un viaje en el que nuestros paisanos iban acompañados de todo cuanto poseían y que se podía transportar en aquellas maletas de cartón o madera, pero también de algún conejo, pollo o animal de compañía que iba entre el pasaje. El destino de toda esta gente que se vio obligada a abandonar su tierra, era principalmente el barrio de La Torrassa en Hospitalet, un barrio al que los catalanes le llamaban la “Nueva Murcia” y los murcianos la “Murcia Chica”, pues de las 24.000 personas que allí mal vivían, 20.000 eran de nuestra región. Dicen las crónicas de los periódicos catalanistas de entonces, que era un barrio colmado de basura y con unas chabolas o tugurios que solo podían soportar los inmigrantes, construidas a base de cartón, chapas y maderas. Un barrio por donde decían, deambulaban dos clases de seres, los cerdos con sus lechones por un lado y los mozuelos murcianos que solo sabían delinquir por otro, afirmando que los gallineros estaban vacios por culpa de nuestros paisanos que robaban las aves de corral, por lo que había que repatriarlos ya, al ser mucha la inmigración y no poderse controlar, estando de boca en boca la infame expresión “Ni judíos ni gitanos, los peores los murcianos”.

    Tan altos estaban de nosotros, que se propuso en el Parlamento Catalán hacer una ley para que no trabajase ningún forastero mientras hubiese un solo catalán sin empleo, creándose bolsas de trabajo en los diferentes ayuntamientos. De esta forma se decía, se impondría la repatriación voluntaria a Murcia y se conservaría de esta forma la raza catalana. Igualmente se propuso un carnet de tracomatoso, pues se afirmaba que miles de murcianos deambulaban a sus anchas por Barcelona, siendo portadores de una enfermedad “más contagiosa que la lepra”. Hechos que motivaron la queja de nuestros compatriotas, que ya desde 1.929 se habían organizado con la creación de la Casa Regional de Murcia y Albacete (la primera que se fundó), convocando esta asociación una asamblea en el cine Alhambra el día 19 de febrero de 1.933 para tratar del continuo desprecio a que se nos sometía, cuando el colectivo murciano solo trataba de ganarse el sustento a cambio de su trabajo. Una mano de obra que agradaba a la patronal, pues se cobraba poco y trabajaban mucho, siendo mayoritariamente murcianos (camisas blancas), los que trabajaron en la línea uno del metro de Barcelona y en la Exposición Universal de 1.929.

    Por cierto que, lo de la catalana, el “pan tumaca” que los catalanes tienen como propio, parece ser que viene de aquellos años veinte cuando los trabajadores murcianos construían la línea roja del metro. Pues se cuenta que junto a las vías, plantaron tomateras con semillas llevadas de nuestra región, recogiendo luego su fruto que restregaban sobre su pan duro, con el solo fin de ablandarlo para podérselo comer. Pero a los catalanes les cabrea oír esto, pues ellos mantienen que el pan tumaca lo implantaron sus payeses en el siglo XIX. Venga de donde venga, lo cierto es que está bien bueno y les vendría muy bien a nuestros paisanos para reponer energías. Lo que no le venía tan bien, eran las crónicas humillantes que en el semanario El Mirador escribía un joven periodista y catalanista, el cual se hizo pasar por “lorquino sin papeles”, e hizo el viaje desde Lorca a Barcelona en uno de aquellos autocares atestados de personas y enseres que viajaban a Cataluña. Autocar que él mismo bautizó como “El Transmiseriano”, nombre por el que también fue conocido después, el tren que comunicaba Andalucía con Cataluña y que igualmente fue utilizado por los emigrantes en la posguerra.

    El firmante de los nueve reportajes que se publicaron en 1932 en el citado semanario, era el periodista Carles Sentís, un joven de 21 años que en aquellos años iniciaba su carrera y que gracias a estas publicaciones se abrió paso no solo como periodista, sino también como político. Contaba en sus crónicas, que cuando llegó a Murcia capital y preguntó por el camino hacia Lorca, el buen hombre que le atendió, le contestó que si es que acaso quería llorar, porque en Lorca solo encontraría desolación. Y eso es lo que describió de nuestro municipio, sorprendiéndose de la gran diferencia que había con el de la capital. Igualmente le llamó la atención la monotonía de nuestra tierra, la enfermedad de los ojos y que todos los que pretendían emprender el viaje, tenían ya algún pariente en Barcelona. En sus crónicas decía que los naturales de estas tierras iban a Lorca antes de emigrar, reuniéndose como las golondrinas antes de partir para la invernada, repasando luego los pueblos de Almería y Murcia de donde procedían cada uno de los emigrantes que componían aquella expedición.

    De Zarzadilla de Totana, que lógicamente la situaba en el municipio vecino, decía que “es el pueblo de España en el que hay más idiotas en proporción”. También apuntaba que en estos viajes iban para Barcelona mujeres de la vida y niños, los cuales serian más tarde carne de reformatorio en Cataluña. Escribía que el viaje lo compartió con 28 pasajeros, 23 palomas, 2 gallos, un perro y un pollo que iba saltando de un asiento a otro. Además de una cama desmontable y colchones enrollados donde se escondían los más variados enseres, esto último en la baca del vehículo a la que se accedía a través de una escalera lateral. Fueron muchos los insultos que recibimos los murcianos de este periodista, que luego llegó a ser diputado de la UCD con Adolfo Suarez, pero quizá el más ofensivo, que éramos “una raza inmunda que merece la eugenesia”. Pero no solo era está publicación catalanista la que nos despreciaba, también hubo otras, como la satírica El Be Negre (El Cordero Negro), donde se nos ridiculizaba a través de sus viñetas, como la de la imagen que acompaño y que se publicó en noviembre de 1933.

    Tras el golpe de estado de 1936, el periodista Carlos Sentís ocupó altos destinos en el régimen franquista, viéndose así favorecida la burguesía catalana. Pero lo mejor les vino después de la guerra civil, con la gran reindustrialización que se llevó a cabo en detrimento de otras regiones que tenían el mismo derecho a ser beneficiadas. A Franco no se le ocurrió otra cosa mejor para acallar los posibles movimientos nacionalistas o separatistas de Cataluña y País Vasco, que llevarse todas las inversiones a estas dos regiones, empobreciendo más todavía al resto de España. Por lo que de nuevo, con una mano delante y otra detrás, tuvieron que marchar nuestros paisanos a Cataluña en busca de una vida mejor, convirtiéndose una vez más en mano de obra barata para aquella industria emergente, y como allí había verde, pues allí se asentó la langosta que es lo que se dice por aquí. Lo que no previó el “generalísimo”, es que toda esta gente que procedía de la España pobre, iba a ser aleccionada y adoctrinada para que se convirtiera a la causa catalanista.

    Porque de otra forma no se entiende, que siendo fruto de la inmigración más del 60% de los catalanes de hoy, sea el territorio más independentista, siendo los cabecillas de este separatismo la segunda y tercera generación de los inmigrantes que echaron raíces allí, destacando los almerienses y los murcianos como los más nacionalistas, más incluso que los propios catalanes. Lo que no deja de ser un insulto para la tierra de donde proceden, tierra que por otra parte, fue repoblada tras la reconquista, por gentes venidas del reino de Aragón, reino que en aquellos tiempos comprendía también Baleares, Cataluña y Valencia. Así que si los aragoneses poblaron Murcia, algo de sus genes llevaremos y algo deberíamos de importarles a los catalanistas. Y lo digo por un artículo que se publicó en el diario Avui (hoy) el 13 de mayo de 2011. En ese artículo firmado por Alfred Bosch, se decía que no se debería de haber detenido en Cataluña la campaña de las municipales por el solo hecho de que hubiese sucedido un terremoto en Lorca (campaña que se suspendió en todo el país).

    Claro que el escritor que eso firmaba, era entonces el portavoz de la Plataforma Organizadora del Referéndum Independentista, así como el director del Centro de Estudios de Temas Contemporáneos de la Generalidad de Cataluña y por lo tanto, muy catalanista, que es lo mismo que decir, contrario a todo lo español. Por lo que Lorca debería de ser su enemiga, no mereciendo por ello solidaridad alguna nuestras nueve víctimas. El ayuntamiento de Barcelona y la Generalidad sí que convocaron un minuto de silencio a las doce del medio día en la plaza de San Jaime, mostrando así públicamente su solidaridad con el pueblo de Lorca. También la mayoría de los medios catalanes se solidarizaron con nosotros y estuvieron siguiendo lo que ocurría en nuestra ciudad tras los terremotos, tal como lo hacían el resto de medios nacionales.

    Cosa que también molestó a ciertos catalanistas, ya que la periodista Astrid Bierge, publicaba un artículo en El Singular Digital el 16 de mayo de aquel año, en el que mostraba su extrañeza de que los medios catalanes se comportaran como si fuesen españoles. No entendía el tratamiento dado a los terremotos de Lorca, pues decía que el suceso había pasado en España y no allí en Cataluña, poniendo el ejemplo de Portugal que apenas se había hecho eco de la noticia. De nuevo el desprecio a Lorca y a nuestro sufrimiento por parte de algunos catalanistas, gente insolidaria y miserable, que solo tiene un objetivo, su inalcanzable separatismo y su odio a todo lo que huela a España. Cuando Lorca ha sido el municipio que más inmigrantes ha aportado a Barcelona, contribuyendo de alguna manera a la creación de su riqueza y levantando la Cataluña de hoy.

    Pero no solo desprecian y se burlan de los de fuera, también lo hacen con los suyos, como se vio ayer en su parlamento. Ya no solo se saltan la legalidad del Estado, también sus propias leyes, jugando con los sentimientos de unos y de otros, con el sí pero no. Lo que nos hace pensar que su separatismo sea solo una falsa, que se utiliza para chantajear al Estado, para obtener más dinero y más autonomía. Siendo siempre ellos los que nos roban al resto de autonomías con sus privilegios y concesiones. Al final no se han atrevido con la declaración unilateral de independencia, aunque nos dejan con la incertidumbre. Han ido improvisando sobre la marcha, han ido incumpliendo sus propios plazos y han terminado por suspender algo que no existía, que no habían aprobado previamente.

    Han parado las maquinas, se han dado cuenta de su sin razón, de las consecuencias de sus actos, del rechazo de Europa y de la descolonización de sus bancos y empresas. Ahora llegará el dialogo, quizá la mediación, y lograrán lo que siempre han conseguido, imponer más financiación y más inversiones para su comunidad. Pero no solo la obtienen los catalanes, también los vascos y los navarros, que legislatura tras legislatura han ido consiguiendo más para su región, siempre bajo la presión del nacionalismo o sus derechos históricos, sabedores de que sus votos son siempre necesarios para la estabilidad parlamentaria, para mantener al gobierno de turno sea del color que sea. Si hace unos meses el gobierno vasco arrancó 1.400 millones de euros al Estado con la cosa de los cupos, ahora será el catalán el que saque tajada, el que reciba su “premio” por el falso referéndum y por desprestigiar la imagen de España.

    Ya está bien de poner el cazo, es inconcebible que en pleno siglo XXI se hable todavía de derechos históricos en nuestro país. Es como si la nobleza siguiera aún hoy sin pagar impuestos, carga que entonces soportaban los villanos o aldeanos. Que es lo que somos en la actualidad las autonomías de segunda, cuando todas teníamos que tener un mismo estatuto, con los mismos deberes y los mismos derechos, con el mismo régimen fiscal y el mismo tipo de financiación, sin privilegios de unos sobre los otros. Ya pasó la época de los nobles y los hidalgos, de los súbditos y los vasallos.

  • El aljibe del castillo muestra la historia del linaje sefardí en Lorca tras su expulsión en 1492.

    El aljibe del castillo muestra la historia del linaje sefardí en Lorca tras su expulsión en 1492.

    El aljibe del castillo muestra la historia del linaje sefardí en Lorca tras su expulsión en 1492.

    El Aljibe del Espaldón del Castillo de Lorca acogerá durante los meses de septiembre y octubre la exposición Erensya 2015: Paisaje Humano, que ha sido cedida por la Red de Juderías de España.

    Se trata de un proyecto de investigación sobre la vida de los descendientes de las familias que habitaban en las 19 ciudades pertenecientes a la Red Española de Juderías tras su expulsión en el año 1492. Es una de las actividades que se van a realizar en Lorca con motivo de la Jornada Europea de la Cultura Judía.

    El encargado de presentar la exposición fue el alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, quien señaló que «la muestra itinerante tiene como objetivo incentivar la investigación genealógica para poder descubrir las historias de vida de las familias que fueron expulsadas de la Península y que renacieron en otros lugares».

    En el Aljibe del Espaldón se han instalado para ello 19 pantallas en las que se muestran las historias de judíos que habitaron en ciudades que pertenecen a la Red. Lorca está a la espera de poder pertenecer a dicha red. Se trata de una recopilación bibliográfica completa para la que se han estudiado publicaciones, trabajos, artículos e incluso información electrónica reciente. La muestra ha recorrido otros puntos de España, Inglaterra, Israel y Francia.

    Además, durante este fin de semana en la ciudad se pudo disfrutar de la visita guiada Lorca Sefardí: Ayer y hoy; la Torre Alfonsina abrió sus puertas; se organizó la visita teatralizada Las llaves de Esther, así como hubo un taller sobre el sentido de la Diáspora.

  • LA GOTA FRIA NOS ACECHA por Antonio de Cayetano

    LA GOTA FRIA NOS ACECHA por Antonio de Cayetano

    LA GOTA FRIA NOS ACECHA por Antonio de Cayetano 

    El pasado fin de semana se cumplieron 34 años de las peores inundaciones del País Vasco, unas inundaciones que afectaron a más de un centenar de localidades tras un episodio de lluvias torrenciales de más de 600 litros por metro cuadrado. Inundaciones donde hubo unos cuarenta fallecidos, entre ellos cuatro guardias civiles que resultaron ahogados tras ser arrastrado su vehículo después de salvar a una joven en Llodio, joven que finalmente también resulto muerta en el suceso. Pero ese fin de semana de agosto de 1983, no solo llovió en la parte oriental de la cornisa cantábrica, también Lorca fue el escenario de una fuerte tormenta que se desató en la tarde del viernes 26, lluvia que no ocasionó víctimas como allí, pero sí importantes daños a un edificio de la calle Corredera, teniéndose que desalojar urgentemente este inmueble que hacia esquina con la plaza de San Vicente y donde se ubicaba un concurrido bar y cafetería.

    Y es que es a partir de esta época del año cuando se producen las fuertes lluvias, cuando el agua del mar a alcanzado su mayor temperatura, siendo esta energía térmica uno de los principales ingredientes para que se desarrolle una DANA (depresión aislada en niveles altos), el episodio conocido como “gota fría” y que con tanta frecuencia se da en esta zona, habiéndose registrado ya fuertes lluvias desde hace unos días en algunos puntos de la península. De las 86 riadas más significativas que se conocen del Guadalentín, 26 tuvieron lugar durante el mes de septiembre y 24 durante el mes de octubre, siguiéndole noviembre con solo siete y menos de esta cantidad el resto de los meses del año, no habiendo constancia de que se registrase ninguna de importancia en el mes de julio y solo dos en junio, una en 1933 y la otra en 1900. Siendo significativo este año, porque durante el mismo hubo tres importantes riadas, la primera el 27 de junio, otra el 28 de septiembre y la última el 23 de octubre. Algo similar sucedió también en 1777, con riadas los días 10 de enero, 15 de septiembre y 17 de noviembre.

    Como vemos, las lluvias intensas en esta zona seca no son algo excepcional, sino que siempre han formado parte de nuestro clima mediterráneo, pudiendo pasar treinta años entre una y otra gran riada o tener tres en el mismo año. Comenzaba recordando las inundaciones del País Vasco, donde cayeron más de 600 l/m2 en apenas dos días, siendo el deficiente encauzamiento de los ríos el principal causante del desastre. Cosa que también sucedió aquí hace cinco años con la rambla de Biznaga, un cauce que recoge las aguas de las ramblas de Torrecilla, Béjar y parte de la de Nogalte y cuyo lecho no está muy definido debido a los cultivos que se realizan en la zona, una actividad agrícola que junto a la barrera que hizo la autovía Lorca-Águilas, provocó que quedasen inundadas tres centenares de viviendas y casi la misma cantidad de granjas, dando como resultado 200 toneladas de animales muertos y 11.600 hectáreas anegadas por el agua durante varias semanas.

    Pero lo que nos diferencia del País Vaco, es que esa cantidad de agua que cayó allí durante un fin de semana, nos puede venir aquí en solo una hora, que es lo que pasó en la riada del 14 de octubre de 1879, cuando en la zona de los Vélez que es la cabecera del Guadalentín, se acumularon hasta 600 litros en este intervalo de tiempo. Igual sucedió en el episodio de gota fría que afectó a parte de las provincias de Granada, Almería y Murcia el 19 de octubre de 1973, donde esos mismos litros de agua se recogieron en solo dos horas en Albuñol (Granada) o en tres en Zurgena (Almería), recogiéndose la cantidad de 420 litros en solo una hora. Pero para precipitación importante, la caída en Jávea (Alicante) el día 2 de octubre de 1957 donde cayeron 871 litros, siendo hasta la fecha el máximo histórico de 24 horas en la península, registrándose más de 1000 litros en los dos días que duraron las precipitaciones ocasionadas por una impresionante gota fría que produjo incluso nevadas en el centro del país. También en Oliva, un municipio situado a 32 km. de Jávea, se recogió el 3 de noviembre de 1987 con motivo de otro episodio de lluvias torrenciales, la cantidad de 720 l/m2 en 24 horas.

    Así que de relajarse nada, la peligrosidad es real y nos puede llegar en cualquier momento y a cualquier punto, sin frecuencia fija o matemática, por lo que debemos de estar siempre preparados con unas infraestructuras suficientes y en las mejores condiciones para desarrollar su cometido, que no es otro que la evacuación rápida y segura de esa torrencial agua. El 28 de septiembre de 2012 fue la última vez que nuestro río bajó bravo, aunque sin llegar a desbordarse, tal como lo había hecho en las anteriores riadas del 19 de octubre de 1973 y del 21de octubre de 1948. Las autoridades entonces, aparte de lamentar las pérdidas humanas y prometer unas ayudas que jamás llegaron, echaron la culpa del desastre a la climatología, afirmando que estas precipitaciones del 28 de septiembre habían sido unas lluvias torrenciales excepcionales, superiores incluso a las de la riada de Santa Teresa y a la de octubre del 73, cuando los datos de unas y otras desmienten que eso fuese así.

    Ya hemos visto que en la riada de Santa Teresa, se recogieron más de 600 litros en solo una hora en el cortijo de Calderón, un paraje situado a 8 km. de Vélez Rubio, cuando en esta del 2012, la precipitación caída en la cabecera de la rambla de Nogalte fue solo de 160 l/m2, 81 de ellos en una hora. En Puerto Lumbreras fue más el agua caída, 212 litros, de los cuales 119 cayeron en tan solo 60 minutos, mientras que en la zona de Lorca la precipitación de ese día fueron de 140 litros, reduciéndose a 115 l/m2 en la parte de Totana. Cantidades importantes y no habituales en nuestra región, sobrepasando con creces el umbral rojo que marca AEMET, que está en 60 litros en una hora y 120 para doce, pero precipitaciones no excepcionales en un episodio de gota fría de los que se dan por aquí. También estas lluvias de hace cinco años fueron inferiores a la del 19-10-1973 en las que se estimó una precipitación de entre 250 y 300 l/m2 en nuestra comarca.

    Y esa es la suerte que tuvimos en Lorca ciudad, que la lluvia caída en la cabecera de nuestro río y ramblas fue intensa pero no tan fuerte como en episodios anteriores, pues de lo contrario, el Guadalentín se hubiese desbordado a su paso por la población. Según la Confederación Hidrográfica del Segura el máximo caudal fue a las 15,15 h. con 616 metros cúbicos por segundo, lo que supone una cuarta parte del agua que pasó en 1973. Si que ahora está el nuevo pantano de Puentes con capacidad para contener más agua, pero además de que todavía sigue estando en pruebas y no está garantizada al 100% su resistencia, carece también de las correspondientes compuertas del aliviadero, por lo que no puede aprovecharse al máximo su aforo. Además, de que si tenemos en cuenta que el agua que pasó por Lorca ese día del 28 de septiembre, fue solo de la recogida aguas abajo del embalse (15 km.), de llover con más intensidad en la zona, nuestro río nos hubiese dado un buen susto, pues poco faltó para que el agua llegase hasta el borde de los muros de contención.

    Camino de La Camocha, Almendricos.

    Y el susto no hubiese sido para los vecinos de Santa Quiteria, barrio al que se le alertó del peligro que corrían, sino a los del centro de la ciudad y zona de San Diego, ya que es difícil el desbordamiento del río aguas abajo del puente de hierro, pues ahí el rio se ensancha considerablemente, viniendo siempre el peligro para las barriadas de Santa Quiteria y Virgen de las Huertas, así como para la zona próxima del Campillo, de la ya desaparecida rambla de Tiata, que funcionaba como un ramal del propio río con el fin de aprovechar sus agua para el riego, peligro que ya ha dejado de existir para estos vecinos. El peligro hoy está en el estrechamiento que tiene el Guadalentín entre la pasarela y el parque Ignacio Echeverría, donde pierde hasta un 25% de su anchura, coincidiendo este estrechamiento con unas escalinatas situadas a ambos márgenes, bajando por ello casi en un metro la altura de la muralla en esos portillos y por donde ya se escapó algo de agua en la última riada.

    Pasos que de no recrecerse, serian en un principio la entrada de la crecida al casco urbano, siendo la parte comprendida entre Ovalo-Juan Carlos I y la nueva ronda Central las zonas inundables, al situarse este espacio en una cuota más baja debido a la barrera que siempre han hecho los quijeros de la rambla de Tiata, barrera que hoy continúa con la transformación de este cauce en el nuevo vial de circulación. Construcción a la que se le tendría que haber metido unos conductos de evacuación mayores a los que se le han colocado, pues el diámetro que tienen resulta a todas luces pequeño y más si tenemos en cuenta que con el paso de los años van quedando posos que los van cegando. En lo que ya hay hecho no hay vuelta atrás, pero sí que se puede corregir en lo referente al tramo III que está todavía sin ejecutar, poniendo dos o tres tomas para aguas pluviales o posibles inundaciones, desaguando ya estos conductos en dirección contraria para no sobrecargar lo que hay, arrancando desde la zona de las alamedas y llevándoselos bajo el nuevo vial hasta el mismo río, aprovechándose también para evacuar el paso inferior del puente de la Torta en caso de que esta infraestructura se mantenga tal como está ahora.

    Por cierto, también los tubos para pluviales que se están colocando en la alameda de Cervantes parecen de poca sección, cuando hasta esa vaguada de la zona del Gato llegan los arrastres procedentes de los barrios altos. Igualmente esta zona, parte de Sutullena y el barrio de San Fernando se pueden ver afectados por el posible desbordamiento de la rambla de las Chatas, un pequeño cauce que recoge las aguas de la ladera sur de la sierra del caño y que se encuentra en pésimas condiciones, haciendo además una especie de embudo en el entronque con la rambla de Tiata a través de la Avenida José López Fuentes. Tampoco el río se encentra en buen estado de mantenimiento, pues a su salida de la ciudad tras pasar el ferrocarril, se encuentra su lecho poblado de cañas, un cañaveral que nunca ha existido ahí y que de no acometer pronto su limpieza lo invadirá todo. Lo mismo pasa con el taray, una especie protegida que no debe de tocarse, pero que tampoco debe de obstaculizar el paso del agua, pues siempre se deberá de anteponer la seguridad de las personas y de los bienes a del propio arbusto.

    Aunque parece que nuestros políticos no están por esta labor, pues cuando se van a cumplir cinco años de las últimas inundaciones en nuestra comarca, poco o nada se ha hecho por corregir las carencias detectadas, solo algo más de una decena de diques para contener las correntias. Seguramente no fue suficiente la lección que nos dio el último episodio de gota fría y habrá que esperar a que se vuelva a repetir la tragedia para poner solución a los problemas que entonces se manifestaron. Es imperdonable que las obras que se iban a cometer en el cruce de la rambla de Biznaga con la autovía Lorca-Águilas sigan sin iniciarse, así como la limitación y el drenaje de la propia rambla. También que el anunciado embalse de la rambla de Nogalte se haya quedado solo en un proyecto, cuando este pantano es necesario, no solo para frenar una riada sino para almacenar agua para el riego. Pero no solo es imprescindible la construcción de este pantano, también hay que hacer otras presas que regulen las aportaciones de las ramblas de Béjar y Torrecilla e incluso otras en las ramblas que aportan agua al Guadalentín aguas abajo del pantano de Puentes.

    Pantano que inexplicablemente, sigue 17 años después de su inauguración sin las correspondientes compuertas en sus aliviaderos, compuertas que en caso de un periodo de intensas lluvias, permitirían al embalse poder llenarse hasta su coronación, pudiendo almacenar hasta los 90 hectómetros cúbicos, no los 25 que solo puede ahora. Embalse que en la última riada llegó a recibir hasta 1870 m3/s, pasando en pocas horas a almacenar casi 8 hectómetros cúbicos más de agua, el doble de lo que tenía. Agua que hay que contener con atención, ya que por no disponer de la misma, todavía no ha pasado las preceptivas pruebas de resistencia, pruebas en las que en sus primeros cuatro hectómetros de aalmacenamiento, se observaron filtraciones y fisuras, teniendo que ser solucionado con la inyección de cemento líquido. También es incomprensible el abandono en que se encuentra el pantano de Valdeinfierno, un pantano que en la riada de septiembre de 2012 recibió 4,5 hectómetros y que se encuentra inutilizado por los sedimentos y tarquines que contiene, llegando estos casi a su coronación.

    Creo que nuestros políticos deberían de exigir de una vez por todas, que el viejo proyecto de recrecimiento de esta presa se lleve a cabo, así como el resto de obras hidráulicas y de defensa de inundaciones que faltan por hacer en nuestro municipio, entre ellas la prolongación de los muros del río aguas arriba de La Peñica. Hoy lo que suceda aquí ya no importa tanto en Murcia, la última adecuación del paretón de Totana hizo que la pasada riada no afectara lo más mínimo al municipio murciano, pues esta infraestructura desvió 925 m3/s por la rambla de las Moreras hasta Mazarrón, dejando pasar solo 158 para Murcia de los 1083 m/3/s que por aquel punto llevaba el Guadalentín, ya que a los que pasan por nuestra ciudad hay que añadirles las aportaciones de otras importantes ramblas aguas abajo de la población, entre ellas la de Biznaga que tantos problemas causó.

    Las inundaciones han repercutido en la vida de nuestro municipio desde los inicios de la historia, es un hecho que se ha dado constantemente dejando siempre un panorama desolador. Es por ello por lo que no debemos de quedarnos con los brazos cruzados hasta un próximo evento, hay que exigir que se tomen las medidas adecuadas con el fin de afrontar en las mejores condiciones este riesgo natural, ya que las riadas e inundaciones es el episodio más frecuente, el de mayores daños y el que más victimas nos ocasiona. La gota fría es un fenómeno que nos acecha siempre cuando llega esta fecha, un evento que los expertos prevén puede incrementarse con el cambio climático, un cambio que ya no es futuro, sino que lo tenemos como presente, como los demuestra los grandes episodios meteorológicos que se están desarrollando.

    Quizá que por eso, el mismo evento de gota fría que aquí solo dejó agua el 28 de septiembre de 2012, en la ciudad de Gandía donde cayeron 207 l/m2, fue acompañado de un tornado que arrancó árboles de cuajo y destrozó la mayor parte de las atracciones feriales que había instaladas, entre ellas una noria de 27 toneladas, situación de la que resultaron medio centenar de heridos, 15 de ellos graves. Así que ante estos fenómenos meteorológicos “excepcionales” hay que poner también medidas excepcionales, siendo muy importante el papel de la prevención. El clima nos está avisando, la temperatura del agua del mar está batiendo récor, por lo que más humedad se aportará a la atmósfera, lo que junto al aire frio de las capas altas hará que se formen nubes de gran densidad, siendo estas nubes las que provocan las lluvias torrenciales que acumulan mucha agua en muy poco tiempo.

    Tras las inundaciones, vendrán las promesas y las peticiones de zona catastrófica, quizá que algún minuto de silencio, si por desgracia ha habido víctimas mortales como sucedió en esta última de 2012, donde hubo tres fallecidos en Esparragal, dos en Lorca y uno en Sangonera la Verde. Y cuando el barro se seque, ya los políticos se olvidaran del tema, quizá que con motivo del aniversario se anuncien algunas inversiones y se hagan alguna foto, pero de nuevo los proyectos se guardaran en un cajón hasta la siguiente ocasión. Si alguien pregunta, siempre la respuesta será la misma, falta de financiación o que se está mejorando el proyecto, una buena escusa para una mala gestión. Esperemos que el episodio de gota fría que nos puede afectar entre hoy y mañana, nos pille solo de refilón, aportando así agua de la buena, siendo mínimos los daños y máximo el beneficio.

     

  • A LA GUERRA POR SER POBRES por Antonio de Cayetano

    A LA GUERRA POR SER POBRES por Antonio de Cayetano

    A LA GUERRA POR SER POBRES por Antonio de Cayetano.

    El pasado sábado 12 de agosto, se cumplieron 119 años de la firma del protocolo de armisticio que puso fin a la Guerra de Cuba, una contienda donde perdieron la vida unos 60.000 españoles, de los que más de 1.300 eran de la provincia de Murcia, siendo la comarca de Lorca el territorio de la región al que más muertos causó el conflicto. Una guerra de la que se libraban de ir los hijos de las familias pudientes, ya que con pagar 1.500 pesetas a la Hacienda Pública, estos mozos quedaban exentos de ser alistados.

    Un obrero o jornalero de entonces ganaba el mísero salario de unas dos pesetas diarias, trabajando hasta 14 horas los días en que había faena que no eran todos, por lo que para juntar esa cantidad tendría que ahorrar la totalidad del sueldo durante más de dos años, cosa imposible de realizar teniendo en cuenta la situación precaria en que se vivía. Por este motivo los hijos de las familias humildes que eran la mayoría, estaban abocados a marchar como soldados a Cuba o Filipinas, donde no solo se moría en combate o por las heridas causadas tras los enfrentamientos con los independentistas, sino por la fiebre amarilla u otras enfermedades, siendo por esta causa más del 90% de las bajas que se produjeron, ya que de los fallecidos de la provincia de Murcia, solo 99 fueron por acción de guerra, muriendo 516 por vomito negro (fiebre amarilla) y 693 por enfermedades comunes.

    Lorca en aquel tiempo era predominantemente agrícola, pero no una agricultura próspera como la de ahora, sino una agricultura mayoritariamente de subsistencia, escaseando otras ocupaciones. Si que también a finales del siglo XIX se contaba con varias explotaciones mineras, utilizándose mano de obra de las pedanías de Purias, Aguaderas, Puntarrón, Morata o Garrobillo, pero estas empresas de capital extranjero apenas crearon riqueza en nuestra ciudad. Distinto fue en los municipios costeros de Mazarrón, Cartagena y la Unión, donde sí que la minería había generado trabajo y dinero en abundancia, razón por la cual muchas familias allí residentes, sí que podían pagar esas 1.500 pesetas que librasen de marchar al frente a sus hijos.

    Así nos encontramos con que mientras del municipio de Lorca fueron 211 las víctimas de esta guerra, un 0,30 % de la población de entonces, Mazarrón solo tuvo 22 muertos, un 0,09 %. Igual pasó en Cartagena y la Unión, donde los fallecidos fueron 141 y 39 respectivamente, siendo el porcentaje respecto a sus correspondientes censos del 0,14 y 0,13%, menos de la mitad que en el municipio lorquino. Lo que demuestra que aunque el dinero no sea todo en esta vida, ayudar sí que ayuda, ya que por no disponer del mismo se puso en juego la vida de muchos hijos. Hijos a los que se les vio sortear, luego marchar y jamás ya volver, siendo de aquel tiempo un refrán que decía “Hijo quinto y sorteado, hijo muerto y no enterrado”, pues quien moría en ultramar o en los viajes de ida o vuelta, allí quedaban para siempre sus restos.

    También el dinero estuvo detrás de los que se libraron de ir en el municipio de Murcia, de donde eran 208 de las víctimas, el 0,19% de su población. Pero aquí aparte de las 1.500 pesetas que se llevaba la Hacienda Pública, una recaudación injusta e inaceptable se mire por donde se mire, estaban las comisiones que cobraban ciertos médicos por declarar “inútiles” a los mozos, logrando evitar de esta forma su incorporación a filas. Entre estos médicos de la Comisión Mixta de Reclutamiento, se encontraba el diputado nacional Miguel Jiménez Baeza, el cual favoreció con su dictamen a bastantes familiares y amigos, teniendo que dimitir más tarde por estos hechos, ya que el escándalo de lo que estaba sucediendo con los quintos de Murcia llegó al Congreso de los Diputados, formándose una comisión de investigación que tras examinar cientos de expedientes, comprobó que efectivamente había habido fraude, descubriéndose 432 mozos que se habían dado por inútiles cuando la realidad era bien distinta, pues eran espabilados de más.

    Pero a pesar de que este político del Partido Liberal, tuvo que cesar como diputado el 22 de febrero de 1899 por esta desvergüenza, permaneciendo solo diez meses representando los intereses de Murcia, se volvió luego a presentar a las elecciones generales de abril de 1903, a las de septiembre de 1905, a las de abril de 1907 y a las de mayo de 1910, saliendo elegido en todas ellas y con mayor número de votos que los obtenidos en su primera legislatura, falleciendo el 8 de febrero de 1911 por una grave enfermedad. Lo que demuestra que ni antes ni ahora, el tráfico de influencias, las tramas de corrupción o los escándalos políticos, pasan factura o hacen mella alguna entre estos personajes, sino muy al contrario, obtienen más votos por su “buen hacer” y reciben incluso el homenaje del “pueblo” dedicándole una de sus calles, como es el caso de este médico y diputado liberal, al cual se recuerda en Murcia con una calle en el centro de la ciudad.

    Continuando con la guerra de ultramar, decir como curiosidad, que una de las primeras unidades que se movilizaron tras comenzar el conflicto de Cuba, fue nuestro desaparecido Regimiento de Infantería Mallorca nº13, aunque este no estaba todavía de guarnición en Lorca, sino en Valencia, a donde había llegado procedente de Cartagena siete años antes. Partiendo de aquella ciudad en el vapor San Agustín el día 27 de agosto de 1895, componiendo la primera expedición tres jefes, 32 oficiales y casi 1000 hombres de tropa, de los cuales más de 500 pertenecían a los reservistas del reemplazo de 1891, soldados ya licenciados pero que fueron llamados a filas en julio de ese mismo año, siendo murcianos 66 de ellos, aportados por el Regimiento de Reserva Lorca 104. Pero este regimiento no estaba situado en la ciudad de su nombre como era lo habitual en estas unidades, sino que se ubicaba en una ciudad distinta, circunstancia que también se daba en otros tres regimientos más, siendo Cieza la población donde estaba ubicado el que llevaba el nombre de Lorca.

    La que si que estaba ubicada en nuestra ciudad era la Zona de Reclutamiento nº 48, cuya sede era el viejo cuartel situado en la antigua calle del Aire, la actual de Presbítero Emilio García Navarro, donde luego estuvo el colegio de San José y en la actualidad el Centro Cultural de la Ciudad, ambos conocidos por “La Zona” por ser la ubicación de este departamento militar, que también fue sede de la Comandancia Militar y de un batallón de segunda reserva. En la provincia había dos zonas de reclutamiento en aquellos años, la de Murcia con el nº 20 y la de Lorca con el 48, coincidiendo estos números con el número del regimiento donde iban destinados la mayor parte de los reclutas, siendo así el Regimiento de Infantería Pavía nº 48 de guarnición en Cádiz, el destino prioritario de los quintos lorquinos y la unidad donde más paisanos murieron, ya que ha este regimiento pertenecían 36 de los soldados lorquinos que perdieron la vida en esta contienda.

    También en el que a partir de octubre de 1939 fuese nuestro regimiento, el siempre recordado Mallorca 13 y que se disolvió en nuestra ciudad el 29 de diciembre de 1995, murieron 5 lorquinos en aquella guerra, entre ellos el sargento Francisco Gomara García, natural de la pedanía de Coy y que falleció por enfermedad. Otros cinco sargentos naturales de Lorca fallecieron en las distintas unidades que tomaron parte en aquel conflicto, falleciendo tres como consecuencia de enfermedades comunes, uno por vomito negro y otro por las heridas causadas en combate. Del total de fallecidos del municipio lorquino, 112 fueron por enfermedad, 85 por vomito negro y solo 12 por acciones de guerra (combate o heridas producidas en él), muriendo otros dos como consecuencia de sendos suicidios.

    Y es que muchas fueron las calamidades que tuvieron que sufrir nuestros jóvenes, enfrentándose no solo al enemigo, sino a las distintas enfermedades tropicales, a una pobre alimentación y a un clima adverso, encontrándose luego de regreso a España con una grave crisis como consecuencia de la costosa guerra, teniendo que dedicarse a la mendicidad muchos de ellos, pues las enfermedades los habían debilitado o incluso eran portadores de ellas, no siendo bien recibidos en sus pueblos de origen por esta causa, debiendo de guardar cuarentena y tener que ser reconocidos casi diariamente por los médicos del lugar. A las familias que perdieron un hijo en ultramar, se les compensó con una pobre pensión anual de 182,50 pesetas, pensión que se pagaba a través de las delegaciones de Hacienda.

    Una cantidad irrisoria para las arcas del Estado, si tenemos en cuenta la cantidad de dinero que ingresó como consecuencia de las cuotas por no ser alistados a filas, hablándose de más de 400 millones de pesetas de entonces los recaudados por este motivo, aparte de los 20 millones de dólares recibidos de los Estados Unidos por las colonias de Filipinas, Guam y Puerto Rico. En 1910 el liberal José Canalejas, presidente del gobierno de entonces, cambió la ley del servicio militar, pero poco favoreció el cambio a las familias sin recursos, pues se establecieron dos tipos de soldados, los de cuota y los ordinarios. Los de cuota eran los que pagaban al Estado 1.000 pesetas y cumplían solo 10 meses de los tres años establecidos, o pagaban 2.000 y solo cumplían cinco meses, haciéndolo en unidades cerca de casa y solo la instrucción primaria, acudiendo luego solo a las guardias, guardias que también se podían vender a cambio de unas pesetillas a un soldado pobre y necesitado.

    Luego estaban los soldados ordinarios, los que para sus familias era inasumible pagar cantidad alguna, haciendo el servicio militar en lo que quedaba, en los peores destinos, los más lejanos de casa y los más peligrosos. La ley se cambió y los hijos de las familias ricas tuvieron que “hacer” también el servicio militar, pero se mantuvo la diferencia entre las dos clases de españoles, teniendo que llegar la 2ª República para que esta injusticia por fin terminase y que todos los españoles fuesen iguales. Una injusticia que costó muchas vidas a la familias pobres, que vieron como las familias adineradas eran privilegiadas también para la defensa de la patria, siendo los pobres, los analfabetos, que en aquel tiempo era el 70% de la población, los encargados de defenderla y dar su sangre por ella.

    Por eso no es de extrañar que fueran cerca de 8.000 los desertores en aquellos años, jóvenes que huyeron a Francia, Portugal, norte de África o al mismo continente americano, todo antes que marchar a morir a Cuba, a una guerra perdida de antemano por un imperio decadente y agotado, donde nuestro gobierno tomó muchas decisiones equivocadas. Un gobierno que rechazó una oferta de Estados Unidos de 300 millones de dólares por Cuba, una de las últimas colonias españolas donde los terratenientes del negocio de la caña de azúcar eran los dueños y señores, abusando de los nativos y de los mismos españoles que hasta allí marchaban en busca de una vida mejor. Pero España en vez de evitar la guerra y el derramamiento de sangre, gastó en ella todo cuanto tenia y se enfrentó con una escasa y obsoleta flota a la marina norteamericana que en aquel tiempo era ya una de las más avanzadas.

    Así una vez perdida Cuba y el resto de territorios de ultramar, mientras en nuestro país se lamentaba el fracaso y se lloraba a los muertos, allí se brindaba con un nuevo cóctel la liberación de la colonia española por parte del ejército norteamericano, gritando con la bebida en la mano ¡Viva la Cuba libre!. Naciendo en aquel momento el conocido “cubalibre” que ha llegado hasta nuestros días, la mezcla del ron y la coca-cola, las dos bebidas que en aquel tiempo eran las preferidas de uno y otro país, mezclándose el blanco con el negro sin ningún tipo de recelo, aunque poco fue lo que duró aquel matrimonio de conveniencia.

    Hoy solo nos queda de aquella emancipación, el dulce y refrescante cóctel y su equivoco nombre, pues la libertad y el progreso de Cuba siguen estando pendientes. En paz descansen todos los que de uno u otro bando murieron por aquella causa.

     

  • LORCA, POBLADO MÁS EXTENSO Y PRIMIGENIO DE LA CULTURA DEL ARGAR.

    LORCA, POBLADO MÁS EXTENSO Y PRIMIGENIO DE LA CULTURA DEL ARGAR.

    LORCA, POBLADO MÁS EXTENSO Y PRIMIGENIO DE LA CULTURA DEL ARGAR.

    La cultura de El Argar está considerada como la más brillante manifestación de la llamada Edad del Bronce en la Península Ibérica. Se desarrolló en el ámbito del sureste peninsular durante la segunda mitad del III milenio y la primera del II A.C. “El Argar será uno de los focos capitales del Bronce pleno del Mediterráneo y, desde luego, el más importante de Europa occidental, junto con Wessex, en el sur de Gran Bretaña”, Jorge J. Eiroa (1990, 136).

    En Lorca existe un grupo, pionero en la región, de amantes de la arqueología y, en especial, de la cultura de El Argar, denominado Murviedro, que durante años (desde la década de los 60) había explorado amplios territorios y conseguido un catálogo de yacimientos argáricos inéditos que fueron objeto de estudio y de publicaciones (Cerro de las Viñas, Los Cipreses, Cerro Negro de Ugéjar, etc.).

    La cultura argárica y los poblados íberos

    Monumento funerario de época íbera Museo Arqueológico de Lorca

       La cultura de El Argar se desarrolló a lo largo del II milenio a.C. en el sureste peninsular. Es considerado el primer pueblo europeo portador de toda una revolución política, urbana y económica, en la que se implanta la especialización en el trabajo y se rompe con los ritos sepulcrales anteriores, iniciando el tipo de enterramiento individual. La cultura argárica se desarrolló en el municipio, extendiéndose desde Coy hasta el actual enclave de la ciudad de Lorca. Los restos argáricos hallados en el municipio lorquino son muy abundantes y nos desvelan el modus vivendi de estos antepasados, para los que el trabajo de alfarería era uno de los más comunes.

       El poblado de Los Cipreses de Lorca es considerado uno de los yacimientos argáricos más importantes de la Región de Murcia, ya que ha permitido conocer mejor las creencias de ultratumba de esta cultura, a través de los objetos personales, vasijas, cerámicas y comida hallados dentro de las tumbas. Algunos de los objetos descubiertos en Los Cipreses, como las empuñaduras de marfil de dos puñales, apuntan a la llegada a estos poblados de objetos procedentes del comercio a larga distancia. Las urnas empleadas como ataúd son tinajas de cerámica de diferentes tamaños en relación a la edad y el tamaño del difunto. http://www.regmurcia.com/servlet/integra.servlets.Imagenes?METHOD=VERIMAGEN_131897&nombre=conjuntodeviviendas[1]_res_720.jpg

    La continuidad del poblamiento en Lorca en los períodos del Bronce Tardío, Bronce Final y del Hierro Antiguo está constatada en las laderas del Cerro del Castillo de Lorca. Al igual que los pueblos anteriores, los íberos también buscaron la estratégica situación que les ofrecía el Cerro del Castillo y la ladera sureste de la sierra del Caño, lugar donde establecieron su poblado, quedando delimitado por el río Guadalentín.

     El Castillo de Lorca  El emplazamiento del Cerro del Castillo de Lorca permitió a los íberos controlar las vías de comunicación entre Levante y Andalucía y entre la costa y el interior. Además les llevaba a gozar de un inexpugnable recinto defensivo, con la acrópolis que coronaba la población distribuida por la ladera sureste de la sierra. Las montañas costeras de la Región de Murcia atrajeron pronto a los pueblos del Mediterráneo Oriental, debido a la existencia de metales, especialmente de plata. Las relaciones comerciales con estos pueblos colonizadores parecen sentar las bases de que actuaron como embrión de la cultura íbera.

    Escultura ibera encontrada en Coy.

       La manifestación artística más representativa de los íberos hay que buscarla en la escultura. El mejor ejemplo hallado en Lorca procede de la necrópolis de la Fuentecica del Tío Garrulo en Coy, donde se encontró la escultura de un león labrada en una piedra blanca (caliza), que estaría colocada sobre un capitel de un pilar-estela funerario. El león aparece sentado con la cabeza al frente y las patas delanteras extendidas hacia delante. El cuerpo voluminoso está animado mediante grandes incisiones que marcan las costillas y la caja torácica.

    Ritual funerario: quizá sea el elemento que más llamó la atención de los primeros investigadores y que, en la actualidad, se continúa estudiando con mucho interés por ser una de las principales fuentes de información.

    El sistema de enterramiento era la inhumación. Las gentes argáricas sepultaban a sus difuntos siempre dentro del área del poblado (esto no quiere decir a intramuros), las tumbas se encuentran bajo los pisos de las viviendas, adosadas o empotradas en los muros, junto a ellos en el exterior, etc. Las inhumaciones son mayoritariamente de un individuo; aunque hay constatadas numerosas sepulturas dobles y algunas triples.
    El contenedor funerario puede agruparse en cuatro tipos: covachas, fosas, cistas y urnas cerámicas.

    Los poblados argáricos eran, al mismo tiempo, necrópolis, los vivos convivían con sus muertos; aún hoy, no se sabe con certeza porqué. Sobre religión, prácticamente no hay nada publicado; pero a tenor del ritual funerario es evidente la existencia de algún tipo de culto religioso en el que uno de sus pilares básicos debió ser la creencia en otra vida después de la muerte.

     

  • XV HISTORIA DEL PALACIO SALAZAR ROSSO, MUSEO ARQUEOLOGICO Y NOCHE DE LOS MUSEOS.

    XV HISTORIA DEL PALACIO SALAZAR ROSSO, MUSEO ARQUEOLOGICO Y NOCHE DE LOS MUSEOS.

    XV HISTORIA DEL PALACIO SALAZAR ROSSO, MUSEO ARQUEOLOGICO Y NOCHE DE LOS MUSEOS.

    LINK YOUTUBE: https://youtu.be/uXgf7S7rg-Y

    Esta tarde hemos tenido la gran suerte de contar como invitado con Andrés Martínez Rodriguez, director del museo arqueológico de Lorca y gran conocedor de la arqueología e historia de nuestra ciudad.

    Juntos hemos repasado las actividades que se van a realizar en la noche de los museos de este fin de semana y nos ha explicado detalles del funcionamiento de este evento, y como no de la historia y funcionamiento del museo arqueológico que tan bién dirige.

    Nos hemos divertido y además hemos aprendido mucho con todos los detalles históricos que nos ha contado.

    Nuestro sincero agradecimiento a Andrés y como no a nuestra amiga Maripaz Gómez, quién como siempre ha dirigido magistralmente los mandos del programa.

    Este programa es un montaje del audio con distintas fotografias y videos relacionados con la temática tratada en el programa Café con Cosas de Lorca, emitido en Cadena Azul todos los viernes desde las 17:30 h en la 107.0 y 107.8 y online por internet.

    Ha sido realizado y editado por Jesús Pelegrín Plazas para www.cosasdelorca.com

    LINK YOUTUBE: https://youtu.be/uXgf7S7rg-Y

    Con el deseo que sea de vuestro agrado os agradezco que lo compartais en vuestro facebook y también vuestro megusta.

  • La Batalla de los Alporchones posibilitó la construcción de la Colegiata de San Patricio

    La Batalla de los Alporchones posibilitó la construcción de la Colegiata de San Patricio

    La Batalla de los Alporchones posibilitó la construcción de la Colegiata de San Patricio.

    La batalla de Los Alporchones fue un enfrentamiento militar ocurrido el 17 de marzo del año 1452 entre las tropas del reino castellano de Murcia, dirigidas por Alonso Fajardo el Bravo, alcaide del castillo de Lorca, y las del reino nazarí de Granada, acaudilladas por Malik ibn al-Abbas, en el contexto de la Reconquista. El encuentro, que tuvo lugar en las cercanías de Lorca, se saldó con una victoria castellana.

    Aquella sociedad del umbral de la cristiandad se articulaba en torno a un gran linaje: el de la Casa Fajardo, del que Alonso Fajardo ‘El Bravo’ fue su personaje más controvertido.

    En 1452, un nutrido contingente de musulmanes había realizado una cabalgada contra los campos de Cartagena.

    Diferentes autores defienden que fueron entre tres y cinco días de ataques, donde además se saquearon los términos de Corvera, El Escobar y Campo-Nules, haciendo suma con todos ellos de unos 40 cautivos y 40.000 cabezas de ganado.

    Tras conseguir dicho botín deciden volver a Vera pasando por tierras de Lorca. En el Puntarrón son divisados por los cristianos por escuchas y atalayas y cerca de la falda de las colinas denominadas Rincón de las Aguaderas, a legua y media de Lorca en el denominado campo de Los Alporchones, se encontraron el 17 de marzo de 1452 los dos bandos. Según diferentes autores y las actas capitulares del Concejo de Murcia, los musulmanes contaban con 1200 caballos y en torno a unos 600 peones. Mientras, los cristianos lograron reunir en Lorca 300 jinetes y 2.000 infantes. El ejército cristiano estaba formado por cuatro cuerpos dirigidos por Alonso Fajardo, García Fernández Manrique, el corregidor Diego de Ribera y Alonso de Lisón, el Comendador de Aledo, con las tropas de Lorca, Caravaca, Murcia y Aledo respectivamente.

    A su regreso, la hueste lorquina al frente del alcaide de su fortaleza, Alonso Fajardo, derrotaron a los granadinos en las cercanías de la ciudad. Después de este enfrentamiento, los choques armados fueron de pequeño calibre hasta la Reconquista de Granada en 1492.

    Antecedentes

    La frontera murciano-granadina en la Baja Edad Media, la cual tendrá escasas variaciones territoriales desde 1266 a 1488, separaba el Reino de Granada del Reino de Murcia, una jurisdicción territorial dentro de la Corona de Castilla que se encontraba en la encrucijada de una triple frontera: la Corona de Aragón, el Reino nazarí y la costa mediterránea. Aquí nos centraremos en esa frontera con Granada, en los siglos XIV y XV principalmente, una franja de unos 140 kilómetros de longitud que se prolongaba desde el mar Mediterráneo a Sierra de Segura, que presentaba además una gran profundidad; la tierra de nadie.

    Una frontera que, pese a sus sistemas defensivos, no hay que interpretar como una línea de contención, sino como una línea discontinua que no aseguraba una vida plácida y tranquila, posibilitando la entrada de huestes enemigas que dificultaban el rendimiento de las tierras y provocaba la concentración de la población en los principales núcleos urbanos.

    En la frontera cristiana destacaban los territorios fronterizos pertenecientes a la Orden de Santiago, con Caravaca a la cabeza, y Lorca, ciudad de realengo situada en la misma frontera encargada de la seguridad y vigilancia del reino como principal e indiscutible base militar avanzada. Mientras, las poblaciones de los Vélez y Vera eran los núcleos de referencia en el otro lado. Además, habría que señalar que mientras el territorio fronterizo granadino estaba ampliamente habitado, el murciano se encontraba muy despoblado, facilitando una mayor penetración de las huestes granadinas.

    Una frontera en la que más que destacar los enfrentamientos a campo abierto, dominaba una guerra de desgaste, de pequeñas escaramuzas, con talas y asolamiento de cultivos la denominada guerra chica. Era un medio de vida de suma importancia para ambas sociedades a través de las denominadas cabalgadas: una marcha rápida y directa de caballeros sobre territorio enemigo, siendo acciones tanto ofensivas, devastando al enemigo y obteniendo botín (sobre todo cautivos y cabezas de ganado), como defensivas, con la intención de frenar las acciones enemigas.

    Para ello es indispensable el conocimiento del territorio enemigo, poniéndose un alto precio a la cabeza de esos hombres de armas conocedores del terreno que se pasaban al enemigo; los denominados renegados. Por tanto, vemos una retroalimentación de estos ataques a un lado y otro de la frontera que provocaba un gran daño humano y económico, no solo en los territorios que lindaban con la frontera, sino en tierras de retaguardia como el Valle de Ricote o la propia ciudad de Murcia.

    Mapa político del Reino de Murcia en la Baja Edad Media.

    Esa inseguridad constante provocada por la guerra chica acabó definiendo una sociedad fronteriza que ya venía marcada por este carácter desde la conquista castellana a mediados del siglo XIII. Con los diferentes programas de repoblación cristiana se trató de conseguir una mejor defensa del Reino de Murcia, formándose una sociedad de frontera en la que surgieron toda una serie de oficios e instituciones vinculadas a este estado de guerra latente, como ballesteros de monte, fieles de rastro, atalayeros, vigías, almocadenes, espías, alfaqueques, alcaldes entre moros y cristianos, etc. Aquí habría que destacar especialmente la figura del Adelantado Mayor del Reino, cargo que gozaba de grandes atribuciones jurídicas, militares y civiles por el poder delegado del rey en su figura, que caerá en manos de familias nobiliarias con amplios territorios señoriales en esta jurisdicción.

    El sultán Muhammed IX, el enemigo a batir.

    Tras recuperar el trono de Granada de manos de su tío Muhammed el Cojo en 1447, el sultán Muhammed IX continuó su política belicista respecto a la Corona de Castilla. Su predecesor había recuperado algunas plazas arrebatadas en la frontera con el Reino de Murcia, y antes de él las razias granadinas ya causaban el terror en las poblaciones cristianas de aquel reino, aprovechando que la gobernante Casa de Fajardo estaba enzarzada en disputas familiares. Una de estas incursiones llevó al saqueo y toma de cautivos de la población de Cieza, y a la victoria musulmana en la batalla de Hellín, ambos sucesos en 1448.

    Grabado siglo XIV

    El acoso nazarí obligó al rey Juan II de Castilla a pedir una tregua en 1450 para poder concentrarse en su lucha contra el Marqués de Villena. Sin embargo, el sultán no quería desaprovechar la ocasión de hostigar a los desunidos castellanos y al año siguiente desató una nueva incursión fructífera en botín. Entre 1451 y 1452 se preparó una algara contra el Campo de Cartagena, en la que se apoderaron con 40 000 cabezas de ganado y tomaron presas a 40 personas, la mayoría pastores.

    En esta ocasión, los cristianos dejaron de lado sus querellas internas para hacer frente a los musulmanes. El alcaide de Lorca Alonso Fajardo, llamado «el Bravo», mandó heraldos a varias poblaciones del reino con intención de recabar apoyos, y a su llamada acudieron mesnadas de Aledo, Caravaca de la Cruz y Murcia, sumando en total 300 caballeros y sobre 2000 infantes. El ejército de Fajardo aguardó en el campo lorquino de Los Alporchones, a sabiendas de que los granadinos iban a pasar por allí en su regreso al reino nazarí.​

    Descripción: Cuadro que representa una escena de batalla con fondo montañoso.
    Autor: Miguel Muñoz de Córdoba (Antequera, 1668 – Lorca, 1725).
    Título: A116-Batalla de Los Alporchones
    Medidas: 310 x 250 cms.
    Técnica: Óleo sobre lienzo.
    Fecha Realización: 1722-1723.
    Ubicado en la Sala de Cabildos del Excmo. Ayuntamiento de Lorca (Plaza de España) desde abril de 1994.

    La batalla

    El 17 de marzo de 1452 llegaron por fin los moros y se entabló el combate. El ataque castellano por sorpresa les otorgó la ventaja inicial, si bien el caudillo de los de Granada, Malik ibn al-Abbas (castellanizado Alabez) destacó por su valor y rehizo por dos veces sus líneas. Las crónicas cuentan que el alcaide, dándose cuenta de que la batalla podía decidirse en un duelo singular con el capitán enemigo, luchó contra él hasta que consiguió derribarle de su corcel y tomarlo prisionero.​

    La captura de su capitán quebró el ánimo de los musulmanes, y la persecución de estos por los cristianos llegó hasta Vera (provincia de Almería), sobreviviendo 300. Mientras que las bajas granadinas fueron altas y 400 soldados fueron capturados, los de Fajardo sufrieron 40 muertos y más de 200 heridos.​

    CONSECUENCIAS DE LA GUERRA

    La batalla tuvo grandes consecuencias para el Reino de Murcia: puso fin a las dañinas incursiones de saqueo, pues los musulmanes pidieron una tregua de cinco años y en futuros conflictos permanecerían en su territorio hasta la Guerra de Granada; acrecentó el prestigio de Lorca y en particular de la Casa de Fajardo, germen de la influyente Casa de los Vélez; y en homenaje a San Patricio, cuya onomástica se celebra el 17 de marzo, día de la batalla, se le declaró santo patrón de la ciudad de Murcia y se le levantó una iglesia en Lorca sobre la que en 1533 se situaría la Colegiata de San Patricio tras la concesión del Papa Clemente VII en conmemoración de aquel victorioso día.

    Malik ibn al-Abbas fue ejecutado por sus captores mientras que su vencedor, Alonso Fajardo el Bravo, acabaría siendo asesinado cuando luchaba en Caravaca de la Cruz contra los hombres del adelantado mayor Pedro Fajardo Quesada, su primo y representante en el reino de Enrique IV de Castilla.

    El avance de la frontera hacia Occidente generó una coyuntura económica abierta, que posibilitó un auge de la ganadería lorquina, llegando a formarse una asociación de ganaderos dirigida por los más poderosos integrantes de las principales familias de Lorca: la Mesta.

  • EL TESORILLO DE MONEDAS DE TAIFAS DEL RIO ALCAIDE.

    EL TESORILLO DE MONEDAS DE TAIFAS DEL RIO ALCAIDE.

    EL TESORILLO DE MONEDAS DE TAIFAS DEL RIO ALCAIDE.

    Se trata de un tesorillo de monedas de los reyes de taifas, procedente de un hallazgo casual en un ambiente rural. Además de fecharlo, se compara con otros tesorillos de la misma zona geográfica para verificar la evolución de la circulación monetaria durante los 50 años posteriores al Califato de Córdoba.

    Casualmente se hallaron 190 monedas de taifas como consecuencia de unas labores de roturación de la falda de la loma donde se asienta un pequeño despoblado, en margen izquierdo del río Alcaíde, aguas arriba del pantano de Valdeinfierno y antes de su confluencia con la Rambla Mayor, en lacuenca hidrográfica del río Guadalentín. También conocido como poblado de Vicente.
    El tesorillo se dispersó después de su descubrimiento, hará unos 20 años, pero estimamos que se pudo documentar en su totalidad y cuyo catálogo presentamos (ver catálogo del tesorillo).
    Es una muestra interesante sobre la circulación monetaria en ambientes rurales del sureste andalusí, de a mediado del siglo XI de nuestra era.

    Además de este hallazgo hay referencias verbales de la aparición de fragmentos de cerámica argárica y de almacenamiento medievales.

    COMPOSICIÓN DEL TESORILLO

    El tesorillo está compuesto de (ver cuadro resumen):

    • 164 Fracciones de dirhem del emir de la taifa de Valencia al-Mansur Abd al-Aziz (412/1021-452/1061), que incorporó bajo su mando gran parte del reino de Almería.
    • 6 Fracciones de dirhem del emir de Denia Saad al Dawla Hasan (¿430/1038-432/1940?).
    • 2 Fracciones de dirhem del emir de Toledo Adafir (¿428/1036?-435/1043).
    • 1 Fracción de dirhem andalusí anónimo.
    • 12 Monedas fatimíes, de los emires al-Aziz (365/976-386/996) 1 fracción de dirhem, Zahir (411/1021-427/1036) 4 fracciones de dirhem, al-Mustansir (427/1036-487/1094) 1 fracción de dinar, y
    6 sin determinar.
    • 3 Fracciones de dirhem sin determinar.
    El cuarto de dinar del emir fatimí al-Mustansir acuñado en Sicilia (Palermo) en el año 428 H, no está catalogado por Miles (1951).

     CRONOLOGÍA

    La moneda más moderna documentada es una fracción de dirhem del emir al-Mansur, de la taifa de Valencia, del año (43)1 H (Ref. PVT 151).
    La ausencia de monedas de Sumadih (433-443), sucesor de al-Mansur en Almería, ni de la taifa de Valencia, puede servir para fijar la fecha posterior de ocultación del tesorillo. El hecho puede estar relacionado con la rebelión de Lorca, Játiva y Jódar contra
    al-Mansur, oportunidad aprovechada por Sumadih para adelantarse y tomar posesión de ellas y apoderarse de Almería en rayab del 433, 24 de febrero a 25 de marzo del año 1042, (Anónimo [1991], 43).
    El tesorillo se debió ocultar poco después del año 431, y puede estar relacionado con la rebelión del año 433.

     

  • PAVIMENTO DE CANTOS DE LA FUENTE DEL ORO DE LORCA por Andrés Martínez Rodríguez.

    PAVIMENTO DE CANTOS DE LA FUENTE DEL ORO DE LORCA por Andrés Martínez Rodríguez.

    PAVIMENTO DE CANTOS DE LA FUENTE DEL ORO DE LORCA.

    Hasta hace unos años se podía ver y caminar sobre pavimentos de cantos en varios lugares de Lorca, muchos recordamos los suelos de las calles del entorno de la plaza de España. Ahora se está utilizando este tipo de pavimento en la rehabilitación de la Fuente del Oro, con el objetivo de recuperar la imagen que tenía el suelo de las inmediaciones de la fuente mientras estuvo en funcionamiento. Este tipo de empedrado era muy duradero y permitía entrar a carros con animales de tiro y a aguadores con acémilas o carretillas para cargar agua de la fuente pública.

    En diferentes excavaciones arqueológicas realizadas en la ciudad de Lorca, se han documentado pavimentos de cantos en calles, zaguanes y patios de casas, conventos y posadas, fechados entre los siglos XVI y primera mitad del siglo XX. En algunos casos los cantos fueron colocados formando motivos vegetales y geométricos, para lo cual se alternaron las cantos rodados blancos con cantos de otro color o fragmentos de ladrillo. En algún caserón lorquino, aún se conservan pavimentos de cantos, un buen ejemplo se localiza en la entrada de la casa de D. Pedro Arcas en la calle Corredera.
    El uso de este tipo de pavimento, a la vez funcional y decorativo, para recubrir suelos de habitaciones y patios se puede remontar a la ciudades griegas del siglo IV a. C., siendo Pella, la capital de reino de Macedonia un magnífico ejemplo, donde se pueden admirar hermosos mosaicos, tanto en el sitio arqueológico como en el estupendo Museo.
    Recuperar una forma de trabajo con miles de años de antigüedad y que ha caracterizado la imagen de las calles, patios y entradas de carros de las casas de Lorca, es algo saludable y que merece reconocimiento.

    Esperemos que se repita y no quede como ejemplo aislado.