El Alcalde anuncia la adjudicación de las obras de construcción de la nueva base logística de Limusa a una empresa lorquina por casi 2 millones de euros.
El Alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, ha informado que el Ayuntamiento, a través de su empresa municipal de limpieza (Limusa), ha adjudicado a una mercantil lorquina la construcción de su nueva base logística. Se trata de un proyecto sobre el que se ha venido trabajando a lo largo de los últimos años con el objetivo de dotar a Limusa de unas instalaciones modernas, versátiles y cercanas al casco urbano, que permitirán responder de forma más rápida, económica y eficaz a las demandas de limpieza que presenta nuestro municipio.
El Primer Edil ha señalado que esta obra, a la que concurrieron un total de 9 empresas, partía con un presupuesto base de licitación cifrado en 2.163.568,95€, que se ha conseguido reducir a 1.909.350€. La tramitación de esta actuación, que englobaba criterios técnicos y económicos, contempla la firma del contrato este mismo mes, previendo el inicio de los trabajos para este mismo verano, concluyendo previsiblemente a lo largo del primer cuatrimestre de 2019. Se trata de un proyecto estratégico que será financiado íntegramente con recursos propios de Limusa. Supondrá un notable ahorro a las arcas municipales y contará con edificios que albergarán oficinas, taller mecánico, centro de lavado y vestuarios para personal.
Todas las empresas que decidieron concurrir al proceso pudieron presentar sus ofertas para a través del perfil del contratante de Limusa, donde contaban con toda la información, que también estaba disponible en la plataforma de contratación del sector público. Este nuevo equipamiento va a permitir a los lorquinos contar con una infraestructura de servicio mucho más moderna, operativa y funcional, características que se subrayan por su ubicación más cercana y bien comunicada con el casco urbano, lo que permite una capacidad de respuesta ante cualquier tipo de eventualidad mucho más rápida y efectiva, al tiempo que reduce sensiblemente el esfuerzo de traslado de maquinaria que se sufre hasta el momento. El nuevo recinto para instalación de base operativa y logística de Limusa, contará con las siguientes construcciones y equipamientos:
– Edificio para oficinas administración, sala de reuniones-comedor, vestuarios, taller, almacenes y lavadero vehículos.
– Aparcamientos cubiertos para vehículos.
Aparcamiento para depósito judicial de vehículos.
– Caseta control de accesos al recinto.
– Caseta grupos de presión.
Urbanización general de recinto compuesta por:
– Actuaciones previas, demoliciones existentes, etc…
– Consolidación y mejora del terreno. Muros de contención perímetro.
– Formación de jardineras y Pavimentación.
– Instalaciones de Saneamiento, Pluviales, Baja Tensión, Iluminación exterior, Video Vigilancia, etc.
La parcela de referencia, es de forma irregular y ligeramente llana, con una superficie de 14.045,17 m2, destinado 6.347,22 para instalaciones correspondientes a la base operativa y logística y otros 4.396,68 m2 para depósito judicial de vehículos.
El Alcalde ha señalado, en relación con los aspectos generales del proyecto, que la urbanización recinto integra las construcciones para lograr el menor impacto visual. Se ubicarán más de 1.800 m2 de jardineras, tanto en todo el perímetro del recinto como en el interior de la parcela, con riego procedente de la recuperación de aguas de las piscinas municipales del complejo Felipe VI, las diferentes jardineras tendrán una plantación de arbolado y arbustos (Cipreses, Adelfas, Romeros, Abelina, Lantana, etc…) que conformen un entorno agradable y tranquilo. Se procede a habilitar 100 plazas de aparcamiento cubiertas, mediante la construcción de marquesinas metálicas, prolongando así su vida útil. La zona correspondiente al depósito Judicial de Vehículos dispondrá de 4.300 m2 y 199 unidades para aparcamiento.
Se reutilizará el agua derivada de la renovación obligatoria de las piscinas municipales del Complejo Deportivo Felipe VI. Para ello se ha proyectado una red para canalizar el agua sobrante hasta el recinto, que será reutilizada para riego de jardinería, lavadero y repostaje de máquinas de baldeo, entre otras cuestiones. La nueva base logística de Limusa será dotada de un alumbrado de alta eficiencia energética mediante la instalación de más de 100 proyectores LED para la iluminación general del recinto y sus edificios.
En lo concerniente a seguridad, todo el recinto estará cerrado mediante vallado metálico, estableciéndose un control de acceso rodado y peatonal. Se instalarán 28 cámaras de video vigilancia, formando un amplio cinturón de vigilancia tanto en el interior como en el exterior de los edificios. La nave que albergará las oficinas, taller y lavadero se ha dotado de alta eficiencia energética, proyectando un edificio de energía casi nula o con alta eficiencia energética, disminuyendo la demanda energética de sus estancias mediante soluciones muy eficientes en su envolvente térmica (fachada, suelos, cubierta y huecos). El edificio incorpora más del 70% de energía solar térmica para producción de agua caliente sanitaria e instalación fotovoltaica.
La zona de taller y lavadero se ha equipado con la maquinaria más sofisticada para la reparación, mantenimiento y conservación de los vehículos de la empresa. Se ha incluido también el equipamiento completo para el uso de las oficinas, aseos y vestuario, compuesto por todo el mobiliario necesario para ello, como escritorios, mesas de trabajo, taquillas, bancos…
Con carácter previo al inicio de las obras se van a realizar actuaciones previas tales como demoliciones y movimientos de tierras, cimentación, disposición de red de pluviales y saneamiento, iluminación exterior, pavimentación, cerrajería, pintura, jardinería y riego, así como señalización. La superficie total construida asciende a 1.412,07 m2, abarcando 2 plantas. Su distribución contempla en planta baja edificio para oficinas administración, sala de reuniones, comedor, vestuarios, taller, almacenes y lavadero vehículos. La planta alta, por su parte, incluye almacén de usos varios. Estas construcciones prevén zonas para oficinas, vestuario, taller y lavadero.













Ángel Meca también ha apuntado que el proyecto contemplaba una partida para la recuperación de elementos de seguridad vial, por lo que para optimizar recursos en algunos semáforos se cambiará por completo su mecanismo para estar a la altura de los nuevos.
Romera considera que el resultado de las obras «no está a la expectativa de los lorquinos por cuanto la inversión realizada, muy superior a la que ha supuesto la regeneración urbana de barrios enteros de Lorca, se le supone un resultado mejor, unas calidades mejores, una ejecución mejor y una estética acorde a las características de una ciudad abierta, dinámica y mediterránea como lo es Lorca, con objeto de revitalizar la actividad comercial en la zona, muy decaída».





Un plazo que se ha visto ya superado con creces, quedando todavía pendientes varias de las obras contempladas en este proyecto. Pero nuestros dirigentes, en vez de obligar a la empresa a que cumpla los plazos establecidos, nos mienten una y otra vez al anunciar que las obras van a muy buen ritmo y que se acabaran antes de lo previsto, antes del próximo verano. Cuando, como he recordado en alguna ocasión, estas afirmaciones no son ciertas, no solo porque cuando comenzaron las obras, se nos anunció por parte de las autoridades regionales y locales presentes en el acto, que la ejecución de las mismas seria de un año, sino porque en el “Pliego de Condiciones” para la adjudicación de las mismas, en el apartado 11 (página 34), se fijan 12 meses como plazo máximo para su ejecución. Tiempo que también es el estipulado en el convenio suscrito entre la Comunidad Autónoma y el AyuntaMIENTO para la terminación de estas obras (BORM 30-4-2016), siendo su plazo de vigencia hasta el 31 de diciembre de 2017.
Pero no solo eso, también habría que colocarlas junto a la fachada de los edificios, impidiendo de esta forma que tengan que ser desmontadas cada vez que se montan las tribunas y suprimiéndose con ello su utilidad, cuando precisamente, su utilización es más necesaria en estos días en que Lorca y su principal avenida recibe miles de visitantes. Pero eso sí, seleccionando muy bien el lugar donde se coloquen las nuevas papeleras, que debe de ser entre la medianería de los edificios, con el fin de que no afecten lo más mínimo a la estética de los comercios de la zona. Comercios que por otra parte, han quedado muy tocados por las obras, no solo en lo referente a la venta, sino en el ornamento de sus fachadas, ya que algunos de sus zócalos están con los materiales destrozados, encontrándose los mismos amontonados o esparcidos junto a los locales, dando una imagen de descuido y de desidia. Una dejadez que pone en evidencia la falta de control que sobre las obras ejerce nuestro AyuntaMIENTO, unas obras en las que se observan muchísimos bordillos sin juntear, placas sin calibrar, otras deterioradas de antemano y la mayor parte mal colocadas. A parte de quedar al descubierto uno de los solares de esta avenida (Bodegón del Buen Pedro), solar del que se eliminó su vallado durante las obras, sin que este se haya repuesto al día de hoy.
Cosa que se solucionaría poniendo algún foco provisional para estos días, pero no, los focos se han instalado en la de la Constitución, una alameda que si que está suficientemente iluminada, pero, alameda donde se encuentra la Tribuna Municipal (Presidencia). Pero no solo Ramón y Cajal es peligrosa para los que nos visitan, también dos vomitorios (pasos) de las tribunas ofrecen cierto peligro para los viandantes, pues precisamente en los dos únicos contenedores soterrados que coinciden con las tribunas, se encuentran parte de sus elementos sobresaliendo en estos pasos. Cosa que no se ha tenido en cuenta a la hora de repartir los vomitorios de las tribunas o el soterramiento de los contenedores. Contenedores estos, que parecen insuficientes para la avenida de Lorca donde más viviendas se ubican, ya que solo se han colocado tres isletas, aunque puede que albergue alguna más, y todas en un solo lado de las aceras. Cuando en el eje paralelo de Lope Gisbert, se colocaron en su día siete isletas, comprendiendo su trazado de mucha menos población que la avenida. Contenedores estos soterrados, que deberían de tener “buzones” de más capacidad, ya que las comunidades, el comercio y la hostelería usa bolsas de basura de mayor tamaño a las domesticas y que no caben por estos huecos, encontrándonos muy a menudo con las bolsas de basura fuera de dichos contenedores.