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Vecinos del Residencial Santa Fe de Lorca piden auxilio por los conflictos que genera un salón de juegos

Los usuarios del establecimiento, muchos en estado de embriaguez, protagonizan peleas constantes, orinan en la entrada de los portones, tiran basura, arrancan las guías de los árboles y ocupan los bancos de la placeta, que ya no pueden ser utilizados por las personas mayores que viven allí

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Vecinos del Residencial Santa Fe de Lorca piden auxilio por los conflictos que genera un salón de juegos.

Las 104 familias que viven en los once bloques que conforman el Residencial Santa Fe, en la calle Jerónimo Santa Fe de Lorca, están viviendo un verdadero calvario como consecuencia de las «molestias insoportables» que generan los usuarios de un salón de juegos ubicado en uno de los bajos del complejo residencial, justo enfrente del Instituto de Educación Secundaria José Ibáñez Martín.

Los vecinos aseguran que el establecimiento es «un foco de conflictos» permanente, donde las peleas, los gritos y las conductas incívicas e insalubres se producen prácticamente diario. «Da igual que sean las siete de la tarde, las diez de la noche, que la una de la madrugada, los sobresaltos son continuos», asegura una de las vecinas.

Los afectados relatan que muchos de los clientes del salón de juegos se encuentran en estado de ebriedad, que vociferan y se enzarzan, a veces con palos o puñales, entre ellos. «Orinan en la entrada de los portones, lo dejan todo lleno de basura, arrancan las guías de los árboles y ocupan los bancos de la placeta, que ya no pueden ser utilizados por las personas mayores que viven aquí», cuentan los vecinos. «Los críos tampoco pueden bajar a jugar a la calle porque sus padres tienen miedo del comportamiento violento que manifiestan estas personas, que no dudan en insultar y amenazar cuando se les afea su conducta», denuncia otro de los perjudicados.

Los vecinos también expresan sus dudas sobre el cumplimiento de la normativa por parte de los responsables del local. Y es que la puerta de emergencia lateral, que da precisamente a la placeta que comparten los bloques de viviendas, se ha convertido en un acceso normalizado de entrada y salida al establecimiento, lo que incrementa las molestias a los vecinos y sirve como «coladero» también para menores de edad, que tienen prohibido el acceso a los salones de juegos. «No hay seguridad ni control por parte del local, que está consintiendo un caldo de cultivo perfecto para que un día suceda una desgracia irreparable», aseguran.

Por todo ello, los afectados exigen al Ayuntamiento de Lorca que refuerce la presencia policial en las inmediaciones de local y que se vele por el cumplimiento de la ordenanza de Protección de la Convivencia Ciudadana y Prevención de Actuaciones Antisociales, que prohíbe la realización de actos que perturben de modo relevante la convivencia, afectando de manera importante, inmediata y directa la tranquilidad, el ejercicio del derecho legítimo de otras personas al normal desarrollo de sus actividades e incluso a su descanso. «¿Para qué nos dotamos de unas normas si luego el Ayuntamiento no pone los medios necesarios para que se cumplan?», se preguntan.

También lamentan que, a pesar de los intentos parar poder trasladar su problemática al alcalde, Fulgencio Gil (PP), y de las innumerables llamadas que han hecho a la Policía Local poniendo en sobre aviso sobre esta problemática, «nadie ha hablado con nosotros ni se nos han ofrecido soluciones». «Tampoco lo hizo el anterior equipo de Gobierno socialista en el ayuntamiento», remarcan.

Los vecinos solicitan igualmente el cambio de ubicación de los contenedores de residuos de la travesía de Zenete para evitar que algunas personas incívicas orinen en ellos, «lo mismo de día que de noche». «Ya hemos mandado escritos a LIMUSA con esta petición pidiendo que los trasladen a Jerónimo Santa Fe. Sabemos que no es la solución más estética, pero creemos que estando más a la vista se evitarán este tipo de conductas y que esta calle sea el urinario público en que se ha convertido», se lamentan. De momento, tampoco han obtenido respuesta a este ruego.