Este verano habrá sombra en el casco histórico lorquino para incentivar las compras gracias a la instalación de toldos.
Los Concejales de Urbanismo, Comercio y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Lorca, Satur Martínez, María del Carmen Ruiz y Francisco Javier Pelegrín, han informado esta mañana que el Consistorio Municipal prevé crear un pasillo en sombra en las calles Corredera y adyacentes cuya instalación se espera poder iniciar a comienzos del próximo mes de junio.
Una petición del grupo CCD Lorca de junio de 2016

Se trata de medidas destinadas a reducir los efectos de las olas de calor e islas de calor urbanas (zonas de sombraje o corredores en sombra) mediante la instalación de toldos en Calle Corredera y adyacentes. El Ayuntamiento de Lorca, junto con el Instituto de Fomento de la Región de Murcia, la Dirección General de Medio Ambiente y municipios de España, Letonia y Portugal, ha puesto en marcha el Proyecto Life Adaptate, para la implantación de una serie de medidas o estrategias que tratarán de combatir el cambio climático a nivel local. Por un lado, los Ayuntamientos tratarán de implantar una Acción Piloto en su municipio a modo experimental y por otro lado, implantarán un Plan de Adaptación Local (PACES): Planes de Acción de Energía Sostenible y Clima, utilizando enfoques participativos, para tratar de integrar diversos aspectos relacionados con la mitigación del cambio climático a las políticas locales.
El proyecto tendrá una duración de 4 años (septiembre 2017/ septiembre 2021) y cuenta con un presupuesto que asciende a 327.953 €, subvencionado con 179.615 € por parte de la Unión Europea y 148.338 € de aportación Municipal.
Estamos hablando de un plan que consiste en la instalación de toldos en diversas zonas comerciales y de marcado tránsito peatonal como las calles Corredera, Pío XII, Alporchones y Almirante Aguilar, para crear zonas de sombraje o corredores en sombra. Los objetivos que se marca son:
– Disminuir la temperatura y por tanto la sensación térmica de los viandantes.
– Reducir la temperatura de fachadas y del pavimento que crean “microclimas” en las ciudades.
– Combatir las olas de calor urbano en beneficio del cambio climático.
– Reactivar el comercio de la zona en los meses de altas temperaturas.
– Disminuir el gasto en refrigeración de las viviendas y comercios de la zona y con ello las emisiones de CO2
– Adaptarnos al cambio climático y a la subida de las temperaturas que se prevé para los años venideros.
Las zonas que se van a ver beneficiadas de forma directa por esta iniciativa pionera en nuestro municipio son calle Corredera desde la Plaza de la Concordia hasta calle Álamo, calle Pío XII, desde la Corredera hasta su confluencia con Lope Gisbert (Casino), calle Alporchones desde Corredera hasta Colmenarico.
De acuerdo con lo previsto, las velas o toldos se fabricarán a base de membranas tensadas, con cubierta de base romboidal, con los cuatro anclajes a la misma altura. La membrana se confeccionará en tejido calado de color a elegir, ignífugo, con los lados rectos y cinta de refuerzo perimetral y ollaos cada 15 cm. a lo largo de todo el perímetro y anillas en los cuatro vértices. El montaje se realizará entre fachadas, sin mástiles intermedios. Se instalarán sujeciones en las fachadas para soporte del cable de acero galvanizado continuo con tensores a las distancias exigidas. Las lonas van unidas al cable de fachada con cordones de alta tenacidad y a la vez unidas entre ellas, manteniendo una separación entre las mismas de al menos 15 cm.
La actuación contempla cubrir la zona central de las calles seleccionadas con las lonas, dejando un hueco entre las fachadas de los edificios para permitir la entrada de la luz a los pisos más bajos.
Las lonas serán de tejido calado en color beige y de material ignífugo. El montaje se realizará entre fachadas, sin mástiles intermedios entre la segunda y la tercera planta de los edificios, pudiendo haber cierta pendiente en función de las condiciones del anclaje en las fachadas. Para poder realizar los anclajes a las fachadas, se ha solicitado la autorización de las Comunidades de Propietarios en el transcurso de una reunión al efecto celebrada la semana pasada, abriendo un plazo que se espera culminar a la mayor brevedad posible,
Los toldos se ubicarán temporalmente, durante aproximadamente 4 meses. Se colocarán entre los últimos días de mayo e inicio de junio, y se procederá a su retirada a finales de septiembre (tras la feria y fiestas). La Acción Piloto demostrativa se llevará a cabo por un periodo de 4 años 2017-2021.
Para que los resultados puedan ser contrastados, se instalarán termómetros que nos indiquen la eficacia del sistema, además se harán encuestas a la población para conocer su satisfacción en cuanto al proyecto. Con el fin de que los resultados en cuanto a la reactivación del comercio puedan ser evaluados, se requiere del apoyo de los comerciantes, para ofertar un documento a modo de encuesta a sus clientes, así como para que muestren su opinión sobre el proyecto y sobre la repercusión del mismo a nivel de ventas.
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Es por ello que el Ayuntamiento, cansado ya de «no llegar ni a tiempo de renovar el mobiliario urbano que se destruye» hasta que otros vándalos vuelven a actuar en otra zona, ha decidido colocar cámaras de videovigilancia en todas aquellas zonas comunes donde se concentren el mayor número de actos vandálicos de Lorca, comenzando por la pasarela de Manterola, «una de las zonas más afectadas», afirma el concejal de Fomento e Infraestructuras, Ángel Meca. El edil señala que «van a tramitar ya un expediente para colocar las cámaras de vigilancia». Dichas cámaras también se instalarán en el parque Pediatra Diego Pallarés Cachá, actualmente en obras por remodelación de las instalaciones.
Destrozos en los últimos meses




Pero sin embargo, rara vez se denuncia su ineficacia, su incapacidad para realizar bien su labor, una función que deja mucho que desear si nos atenemos a como se están terminando las obras que hay en marcha en nuestra ciudad. Unas obras que lógicamente se están pagando con dinero público, con el dinero de todos los murcianos, siendo por ello indispensable el control de las mismas en todos sus conceptos. Unos trabajos, que por el estado en que van quedando, parecen llevar ya décadas hechos, dando la impresión de que lo que toca ahora es su pronta renovación, en vez de la próxima inauguración. Siendo ejemplo de ello, la pavimentación de las calles del entorno de la estación, un trabajo donde la profesionalidad de los que han intervenido en él, brilla por su ausencia.
Días pasados, con motivo del parón que se hizo de las obras de Juan Carlos I de cara a Navidad, se nos dijo por parte de nuestro primer edil, que ya estaban terminadas las obras en la calle José Espinosa Pomares, la plaza de Carruajes y la alameda de Menchirón, y por el tiempo que llevan sin trabajar allí, eso parece, que ya se han dado por concluidas. Pero la realidad es bien distinta, ya que la cosa se ha quedado a medias, con los trabajos a medio terminar y deteriorándose con el paso del tiempo.
Como decía antes, la falta de disciplina, nos ha llevado en este caso al peor de los resultados, pues no se puede entender que tanto los trabajadores de la empresa como los técnicos que tienen el deber de controlarlos, se les haya escapado que una gran parte de los bordillos estén sin juntear, cuando es un trabajo que hay que hacerlo antes de pavimentar y echar el aglomerado asfaltico, estando ahora esos huecos llenos de porquería y suciedad. También hay piezas del pavimento con los colores cruzados, otras a más altura que los bordillos y bordillos ya desprendidos de su posición original, por su mala sujeción y por la falta de terminación del lugar donde han sido colocados, tal como se aprecia en varias imágenes.
Es vergonzoso que por parte de nuestro AyuntaMIENTO, no se le exija a la empresa adjudicataria mayor esmero para el acabado de las mismas. Comprendo que sea complicado y dificultoso acertar a priori con la empresa idónea para realizar cualquier tipo de trabajo, pudiendo equivocarse el Consistorio al adjudicar la obra.
Calles como la del Periodista López Barnés que está en perfectas condiciones, no entendiéndose que se tenga que tocar, aunque sí que se ha dejado ya de cualquier manera en su confluencia con la plaza de Carruajes. Una plaza donde no se han repuesto ni se van a reponer los árboles que se habían secado junto al edificio de la estación, habiéndose pavimentado los huecos que de ellos había, perdiendo la simetría que ellos formaban. Plaza donde los bordillos de los diferentes huecos de los árboles se han dejado con distinta terminación unos de otros, permaneciendo aún sin la necesaria cubierta de tierra vegetal. Mucho anuncio, pero todo a medias, cuando estos días sin actividad obrera en la avenida, se tenían que haber aprovechado para la terminación de todos estos trabajos que llevan meses así.






Romera asegura que la situación de la Plaza de Abastos de las Hortalizas «es muy preocupante» pues en los últimos años «está atravesando una grave crisis que ha generado el cierre de muchas garitas, que el número de clientes se haya reducido drásticamente y que la única animación que presenta se limite a los sábados por la mañana». Si esta dinámica no cambia, una de las plazas de abastos más tradicionales de Lorca, «acabará desapareciendo a corto plazo».



El portavoz del grupo municipal de IU-V, Pedro Sosa, ha afirmado esta mañana que no hay una semana sin que toquen a las puertas de su grupo político vecinos de las distintas zonas de Lorca en las que se ejecutan en la actualidad obras públicas. Desde Los Ángeles y el Barrio de San Cristóbal hasta la Alameda de Cervantes, pasando por las obras que tienen levantada la principal arteria urbana de la ciudad, la Avenida Juan Carlos I, todas las semanas llegan quejas a nuestro grupo político.