¿Sabías qué? La primera administración de loterías de la ciudad estuvo ubicada en el Carril de Caldereros y se descubrió tras las obras obras de rehabilitación tras el terremoto de mayo de 2011 en una vivienda datada en el siglo XVIII que se encuentra en dicha calle.
Sería, por tanto, el primer despacho de loterías que se habría instalado en la ciudad solo unas décadas después de que comenzara a funcionar en España el organismo impulsado por Carlos III, que dió origen al primer sorteo del juego de extracción de suertes que se celebró en Madrid un 10 de diciembre de 1763, siendo un niño de San Ildefonso, al igual que se sigue haciendo en la actualidad, el que extrajo las bolas de marfil con los ojos vendados.
Posteriormente el monarca español y con la ayuda del marqués de Esquilache, fundó la Lotería Real que utilizó para aumentar la recaudación de fondos a favor de los hospitales, hospicios y otras obras pías sin necesidad de subir los impuestos, que era una medida muy mal recibida en aquellos años y en estos también.
LA PIEZA MÁS VIAJERA DEL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LORCA.
Se trata de una tinaja bellamente decorada que fue utilizada para el almacenamiento de agua y que siempre suele viajar acompañada por su reposadero. Ambos estuvieron colocados en un lugar principal de una casa, posiblemente en el patio, situada junto a la muralla medieval de la medina de Lorca. Cuando la casa se destruyó a partir de 1266, la tinaja fue arrojada a un silo, junto con otras piezas del ajuar cerámico de la casa, donde permaneció unos 850 años, hasta que fue hallada rota en varios fragmentos durante las excavaciones arqueológicas realizadas en la iglesia del convento de la Madres Mercedarias, en la calle Zapatería.
Ha viajado a Murcia para participar en las exposiciones «Huellas» (Catedral de Murcia, 2002) y «Alfonso X» (iglesia de San Estebán, 2009), a París para participar en la exposición «Le Maroc medieval» (Museo del Louvre, 2014) y a varias ciudades de la Región de Murcia para participar en la exposición itinerante «La cerámica islámica de Lorca» (julio 2007-junio 2009).
Hoy está expuesta en el Palacio de Carlos V en la Alhambra de Granada, para participar en la exposición temporal «La Granada Zirí y el universo beréber», que quedará inaugurada por los Reyes de España el próximo 5 de diciembre. Allí se mostrará durante cinco meses junto a una extraordinaria seleccción de piezas.
EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA DE URGENCIA EN EL CERRO DEL CASTILLO DE LORCA-ZONA PARADOR (AÑO 2004)
A lo largo del año 2004, entre los meses de abril y diciembre, se produjo una nueva intervención arqueológica en el Cerro del Castillode la ciudad de Lorca, actuación motivada por la construcción de un Parador Nacional de Turismo en este lugar. El proceso de excavación ha documentado varias fases históricas desde la prehistoria hasta el periodo contemporáneo. Las culturas más antiguas, prácticamente desapercibidas a nivelconstructivo, han quedado claramente manifiestas por materialescerámicos, útiles líticos y de metal que reproducen morfológicamentelas producciones Calcolítica y del Bronce Medio, elementos que nosremiten a la ocupación prehistórica del cerro. La ocupación ibérica se documenta en el cerro del mismo modo quelas fases anteriores, a partir de evidencias materiales como la cerámica, sin que haya elementos constructivos adscritos a esta fase cultural.
La fase de la Antigüedad Tardía supone la segunda fase más importante, detrás de la islámica, en cuanto a cantidad de restos hallados enel proceso de excavación de esta intervención, reproduce varios niveles de ocupación que se desarrollan desde la descomposición del imperio romano hasta la llegada de los árabes. Las manifestaciones del registro arqueológico muestran visiones parciales de una población cam-biante que se arriba al amparo del cerro. En esta fase el registro material es bastante representativo, localizándose restos y estructuras queaunque aisladas, nos dan una idea de la disposición del poblamiento yde las actividades económicas que desempeña su población, relacionadas principalmente con el sector agropecuario. El periodo islámico se constata, en el marco de estas interven-ciones, en una primera fase constructiva durante el siglo X y parte del XI, con la documentación de un gran edificio de carácter palacial,seguramente con una funcionalidad administrativa o gubernamental,además de residencia de la élite gobernante. El apogeo y desarrollo urbano se da a partir del siglo XII, documentándose dos fases constructivas claramente diferenciadas: la másantigua vinculada a las estructuras de carácter palacial y la segundamás tardía, que llega hasta mediados del siglo XIII, con estructuras defortificación y de hábitat que en gran parte inutilizan a las anteriores.Tras la conquista castellana, la alcazaba islámica queda desmantelada, realizándose numerosas construcciones de nueva planta, utilizando la topografía artificial que habían conseguido los árabes,desarrollan la trama urbana de los barrios altos, ampliando espaciosen extensión y en general sobreelevados, mediante rellenos de desechos constructivos de la fase anterior realizándose paralelamente a losespacios de hábitat, una continuada actividad constructiva hasta el s.XV, vinculada a la nueva fortificación del enclave.
Es como si tenemos una gotera en casa y en vez de poner el barreño vacio para recoger todo el agua posible, se pusiese este con cualquier cuerpo en su interior, un elemento que aria disminuir su cabida, su capacidad para coger más agua, un agua que si es excesiva se desbordaría por falta de espacio. Que es lo que sucede cuando los cauces son deficientes, cuando no están en las debidas condiciones y reciben gran cantidad de lluvia. Unas intensas precipitaciones que provocan unos fuertes caudales que no son capaces de encauzar los ajustados lechos de ramblas y ríos, los cuales terminan por desbordarse y provocar las trágicas inundaciones que todos conocemos.
Unas inundaciones que la CHS (Confederación Hidrográfica del Segura) trata de paliar, activando en octubre del pasado año, un plan de choque para limpiar y sanear las ramblas y cauces de toda la cuenca, desde la cabecera hasta la desembocadura. Una serie de actuaciones que según una nota de prensa de la CHS pretenden aminorar el riesgo de desbordamiento en determinados cauces, aumentando la sección útil de desagüe mediante la eliminación de la vegetación existente. Unos trabajos que consisten en el desbroce de maleza y en la poda y tala de arbolado, llegando por una parte hasta la desembocadura del Segura en Guardamar y por la otra hasta Cuevas de Almanzora, donde en la rambla de Guazamara se ha desbrozado la caña y se ha podado el taray. Unas actuaciones con las que casi todos los ciudadanos estamos de acuerdo y que habría que hacer más a menudo, de una forma periódica y continuada, favoreciendo así que el agua circule con menos obstáculos en su camino.
Pero una opinión que parece que choca con la de algún cargo de la propia CHS, concretamente con la del jefe de Servicio de Estudios Medioambientales, un ingeniero de montes que por su formación, debe de saber más sobre el tema que el resto de ciudadanos. Un ingeniero que el pasado martes día 22, publicaba un artículo en un medio digital de la región, afirmando que como buenos españoles, solemos tener opinión de todo, creyéndonos ser reputados técnicos de protección civil, reconocidos ingenieros hidráulicos o grandes experto medioambientales, cuando opinamos que muchos de los daños que producen las riadas, son como consecuencia de no estar limpios los ríos. Sugiriendo al final de su artículo, que cuando en la próxima cena de Navidad, nuestros cuñados o cuñadas digan que los ríos tienen que estar limpios, le contestemos que “un río con vegetación es un río limpio”, una frase que debería de ser cierta al ser dicha por un experto.
Una frase que no es que me quitara el sueño en la noche del pasado martes, pero sí que me lo demoró, pues mientras este llegaba, recordaba la autentica selva en la que se ha convertido el Guadalentín, con vegetación que en algunos puntos del cauce urbano, sobresale ya por encima de los muros de contención, pareciendo una verdadera jungla aguas arriba de Lorca por la gran espesura que los tarays tienen, pero un río que a pesar de su “frondosidad” es un río limpio para cierto cargo de la CHS, el organismo de quien el cauce depende. Un organismo que también veía con buenos ojos las extracciones de arena en la rambla de Béjar, haciendo oídos sordos a lo que los regantes de Puerto lumbreras les decían en 2007, cuando les advertían que la extracción de áridos pudiera afectar a la estabilidad del puente de la autovía. Un puente que en la riada de 2012 se vino abajo, aunque según un estudio de la propia administración, el motivo de que colapsara no estuvo en las extracciones de arena en el lecho de la rambla, sino por socavarse su cimentación, por no resistir esta la fuerza del agua.
Pero fuese o no esta la causa de su hundimiento, lo que sí quedó claro tras la riada, es que las cosas no se hicieron como es debido, bien por tolerar una excesiva extracción de áridos o por una débil cimentación, una cimentación incapaz de soportar la avalancha de agua que aquella rambla puede encauzar. Lo que demuestra que no siempre los técnicos ni las administraciones están en lo cierto, pagando luego los administrados los errores que estas cometen y la dejación de sus funciones. Algo que quedó patente a la mañana del día siguiente, tras ver los estragos que la gota fría había producido en Cataluña, tras observar la cantidad de troncos, cañas y restos de vegetación que el río Francolí (uno de los principales ríos de Tarragona) había arrastrado en su riada. Un río insignificante y casi seco durante todo el año, pero un río que por no haberse mantenido limpio, arrastró gran cantidad de maleza que en la madrugada del miércoles taponó y bloqueó los ojos del puente viejo de Montblanc, un puente medieval del siglo XII que hizo de presa y quedó destruido, inundando la población en cuestión de minutos.
Una inundación que igual no se hubiese podido evitar, al caer unos 300 litros en apenas dos horas, pero si disminuir sus efectos, ya que la gran cantidad de arboles y vegetación que llevó el río agravó las consecuencias de la riada, afectando también a la pronta recuperación de los 4 cuerpos que aún faltan por encontrar, al quedar sobre el cauce del río una gran masa de estos arrastres. Un río que ya se desbordó en octubre de 1994 causando 8 víctimas mortales y más de 500 en 1875, pero unas catástrofes que la población y los dirigentes de turno olvidan fácilmente. Claro que si se les hace comulgar con ruedas de molino, con que “un río con vegetación es un río limpio”, pues pocos argumentos tienen para pedir al organismo de cuenca que este esté en condiciones. Porque de otra forma no se entiende el estado en que se encuentra nuestro Guadalentín, que no solo está invadido por taray, una especie protegida que sin embargo ya es considerada invasora en Estados Unidos, sino también por la caña común, una gramínea que hasta ahora apenas estaba representada en nuestro río y que de no controlar su expansión, dará muchos problemas para ser eliminada, al poseer unos durísimos rizomas que se agarran fuertemente al terreno que conquista.
Una gramínea que se encuentra dentro de las cien especies invasoras más peligrosas del mundo y que esta colonizando a su aire la parte final del tramo urbano del río. Un tramo urbano cuya limpieza depende del consistorio lorquino, ya que son los ayuntamientos los obligados a intervenir en zonas urbanas, los responsables de su limpieza y decoro. Pero una limpieza que no llega nunca a producirse, cuando el actual alcalde estando en la oposición, si que exigía al anterior equipo de gobierno que esta se llevase a cabo (1-8-2018). Un alcalde que debería ser más reivindicativo con la CHS, un organismo que tras cambiar de presidente en agosto del año pasado, si que actuó con celeridad en cuatro ramblas del municipio de Cartagena, financiando con fondos propios la limpieza de esos cauces urbanos. Igual que también lo hizo en otros municipios de la región y de la Vega Baja, anunciando una inversión de cuatro millones de euros para la conservación de la cuenca.
Un dinero que debe de venir también para nuestro municipio, donde hay una veintena de cauces que necesitan una limpieza urgente por estar en malas condiciones, siendo algunos auténticos vertederos, como es el caso del tramo del Guadalentín aguas arriba del viaducto, que se ha convertido en una gran escombrera sin que nadie haga nada por remediarlo. Como tampoco se hace nada por limpiarlo, no solo de escombros sino de maleza, de los grandes tarays que crecen en él. Una vegetación que sí que resta al agua velocidad, pero una velocidad que se puede amansar con presas de laminación en las diferentes ramblas que vierten en él. No vaya a ser que con la escusa de que disminuyen la velocidad, disminuyamos también la libre circulación del agua como ha pasado en Montblanc, poniendo así en peligro la seguridad de la población, cuando la seguridad debe de ser lo primordial, lo fundamental, lo más importante de la agenda de un alcalde o cualquier otro político. Y más cuando el cambio climático, está provocando un aumento de la frecuencia e intensidad de los episodios de gota fría que periódicamente nos azotan.
Dorotea Pertusa el caso de la bruja lorquina castigada por la Inquisición.
Corría el año 1700. Dorotea Pertusa era vecina de Lorca y verdulera de profesión, aunque fue más conocida por sus dotes de “bruja”. En el intento de sanar a una mujer llamada Juana Martínez y de la cual no se tienen mayores referencias, Dorotea viajó hasta Vélez Rubio que era el lugar donde residía Juana.
Nada más llegar a la localidad fue directa a su casa. Entró en aquella habitación maldita para muchos vecinos, y sin decir ni una sola palabra le santiguó todo el cuerpo. Comenzó a rezar credos, pero omitiendo algunos artículos como: “Jesucristo bajó a los infiernos”, sustituyéndolos por “Jesucristo encontró a sus discípulos y les dijo que a dónde iban y les respondieron – a buscar texa y reolleja, cascos de calabaça par la cabeça de Juana”.
Finalizado esas palabras, Dorotea, apretó la cabeza de la enferma Juana diciendo “así sea”. Continuó con rezos ininteligibles y tirando de los cabellos de Juana diciendo: “como la barba de nuestro señor fue tirada y arrojada de los judíos así será tirado y arrojado el mal de la cabeza de Juana. Muera, rayos y centellas por todas las lanzadas y todo dolor y mal de Juana y viva Cristo que así lo manda mi señor Jesucristo”.
El miércoles siguiente, hacia la medianoche, salió al huerto de la casa portando un recipiente de agua, una vela encendida y un muñeco con alfileres clavados en la cabeza y en algunas partes de su cuerpo, los cuales recogió con un breve ritual en un papel. Seguidamente apagó la vela y tiró el agua, penetrando a continuación en la casa.
En la oscuridad de la noche un gran ruido interrumpió el silencio, los muebles comenzaron a crujir, las ventanas se abrieron y cerraron solas de continuo. Grandes ruidos como cadenas arrastradas hicieron temblar toda la casa y otros ruidos procedentes del cuarto de la enferma, lo que hizo que todos los vecinos del pueblo pasaran la noche en vela y aterrados.
A la mañana siguiente y con los primeros rayos de sol, Dorotea fue denunciada a la Santa Inquisición. Fue condenada, 200 azotes. Y tuvo que salir en auto público de fe con insignias de hechicería, reprendida gravemente, siendo finalmente desterrada por 8 años.
Pienso, que aún así, fue afortunada. Ya que en los tiempos que corrían pudo haber terminado en la hoguera.
EL AGUA FUENTE DE VIDA – Andrés Martínez Rodríguez
El sonido del agua al salir de un caño o una fuente me gusta y más aún cuando, el sonido procede de agua de un manantial, es una sensación agradable, relajante y placentera.
La historia de la ciudad de Lorca ha estado vinculada desde sus orígenes con el agua. Las primeras gentes que se instalaron en Lorca, formando una comunidad estable y sedentaria, lo hicieron buscando un lugar estratégico y que fundamentalmente tuviera un elemento tan importante para vivir como es el agua que llegaba del río Guadalentín y que manaba de las fuentes naturales de la ladera, estas últimas dieron nombre a la Sierra del Caño donde se ubica Lorca.
Este lugar en alto, bien orientado a sol naciente y que permite el control de las tierras circundantes y la vía principal de comunicación, continuó poblado de forma continuada a lo largo de miles de años como ha podido constatar la arqueología. Aquí habitaron los pobladores prehistóricos, ibéricos, romanos, medievales y modernos hasta llegar a la actualidad.
Las fuentes naturales de agua debieron emplearse a lo largo de más de 5000 años y cuando la ciudad se hizo más populosa, más grande, fue necesario traer agua de otros puntos cercanos, como la fuente del Cejo de los Enamorados, o de azudes construidos en el río, como el de la Fuente del Oro, para abastecer a la población. También se procedió a realizar acueductos que trajeron el agua de puntos más alejados como la Zarzadilla de Totana.
A principios del siglo XX la ciudad contaba con varias fuentes distribuidas por la ciudad y su entorno inmediato, donde la población se aprovisionaba de agua y donde los animales podían abrevar (fuente de la plaza de la Estrella, fuente del Quijero, fuente del Oro, fuente de la plaza del Caño, fuente de la plaza del Ibreño, fuente junto al antiguo molino de Olcina, etc.). Allí se acercaban fundamentalmente las mujeres y los aguadores para llenar sus cantaros de agua fresca para llevar y distribuir por las casas.
No fue hasta la década de los años cincuenta del siglo XX, cuando el agua potable llegó a las casas de Lorca. A partir de entonces, solo hacía falta abrir un grifo para disponer de agua y esto supuso un cambio radical en la forma de vivir.
En Lorca aún se conservan algunas de las fuentes que durante muchos años abastecieron a Lorca. La mayoría son fuentes testimoniales, ya que por ellas no circula el agua, de ahí que sea muy placentero e ilustrativo acercarse a la fuente de la plaza de la Estrella para ver y oír el agua cayendo desde los caños con bocas de león hasta el gran pilón.
Desde aquí se puede iniciar un recorrido por las fuentes lorquinas que permite pasear por el casco histórico de Lorca, acercándote a las fuentes de las plazas del Ibreño y del Caño, y finalizar el recorrido en la popular plaza del Negrito, donde el agua de la fuente hace tiempo que dejo de brotar y sonar al caer en el pilón metálico.
Historia de la minería del azufre en Serrata Lorca.
La minería del azufre comenzó en Lorca sobre 1850, con varias denuncias tras descubrirse la primera de las tres capas de azufre (Pernera blanca, La Gruesa y Lastra de Abajo). Los yacimientos se encontraban en Serrata, pequeña sierra de unos 20 kilómetros cuadrados en las proximidades de la ciudad. La explotación de efectuaba mediante pozos, algunos socavones o planos inclinados, de gran peligrosidad y dureza, donde la mano de obra eran en gran número, niños.
La primera empresa extractora fue la Compañía General de Azufres de España, para pasar después por diversas otras sociedades, como La Unión Española de Explosivos, la Cia. Franco-Española de Azufres de Lorca, quién arrendó sus minas en 1930 a la Sociedad Minas y Refinerías de Azufre, S.A., o más recientemente, a la empresa denominada Azufres de Lorca, S.A. (1940), cuyas acciones pasarían a manos de Minera Celdrán, S.A., quien tras fracasar en el intento de reactivar las minas y rentabilizarlas con nuevos sistemas de tratamiento del mineral, las cerraría definitivamente en 1959.
Foto Jesualdo
Los pozos de la Serrata son muchos, y las concesiones muchas más. Hasta casi un centenar aparecen en el plano de demarcaciones de 1882, si bien terminarían agrupándose en cotos, como el denominado coto Felicidad. Nombres de pozos ya olvidados, tras sucesivas demarcaciones, agrupaciones y cambios de denominación hacen hoy casi imposible la identificación de los mismos.
Acción de la sociedad especial minera La Fortuna
«La Fortuna», “Por si acaso”, “La Casualidad”, ”La Española”, “La Hermida”, ”Santa Isabel”, “San Martín”, “La Doctrina”, “Revolución”, “La Dolores”, “Santa Rosalía”, “Soledad” o “El Sol”, son algunos de ellos. Pozos que en algunos casos concretos llegaron a alcanzar profundidades notables, como el perforado por la S. Minas y Refinerías de Azufre, de casi 200 metros, o el fracasado intento de extraer azufre a 900 metros de profundidad, llevado a cabo por Azufres de Lorca, con el insuperable problema del agua.
Se da la circunstancia de que en uno de estos pozos, sin que se sepa a ciencia cierta en cual de todos es, yacen los restos de cinco Hermanos de La Salle y el párroco de la iglesia de Santiago Apóstol, arrojados vivos y abandonados hasta morir, en Noviembre de 1936, en plena Guerra Civil.
En lo que respecta a las fábricas de beneficio, solamente permanece en pie y en estado de semi-ruina una de ellas, junto a la carretera de Caravaca.
En el libro ‘La minería en Lorca, 1860-1985. La Sierra de Enmedio’, publicado por la Cámara de Comercio, su autor, Bartolomé García Ruiz, que durante muchos años se dedicó profesionalmente a la prospección, investigación y explotación de yacimientos mineros, en uno de los capítulos habla de las minas de azufre de Serrata. Entre las anotaciones que incluye está la que recoge que «una de las primeras concesiones se realiza Juan Frías Saladrigas, de seis hectáreas, con el nombre de Dos amigos inseparables, con fecha 2 de junio de 1866».
Añade que existen más de cien concesiones mineras en este distrito que tiene una longitud reconocida de unos nueve kilómetros y su anchura es variable entre dos y cuatro kilómetros. «Las capas afloran en toda su longitud. Existen multitud de trabajos mineros en forma de trancadas que se emprenden siguiendo la pendiente o buzonamiento de las capas mineralizadas.
Generalmente la extracción se hace por medios de chicos jóvenes con capazos a la espalda y cuando ya los avances se distanciaban mucho, perforaban un pozo a distancia apropiada para cortar las capas de mineral en profundidad, efectuando entonces la extracción por medio de tornos a mano, aunque en algunas explotaciones revisten mayor importancia y existen planos inclinados provistos de vías con longitud de unos 300 metros, como en el coto ‘Felicidad’.
Añade también García Ruiz, que el ritmo de las explotaciones y volumen de la producción dependía siempre de la demanda de mineral y fluctuaciones del mercado, llegándose algunos años a más de las mil toneladas de mineral preparado y concentrado para su distribución y venta en los mercados. «Aunque no se explotan todas las minas y se producen distintas alternancias en los trabajos, transacciones y productividad, existen muchos concesionarios e importantes empresas como La Unión Española de Explosivos y la Franco Española, que durante muchos años explotan estas minas de azufre que gozan de consideración hasta 1936».
Añade este experto que «hacia 1945 se producen nuevos intentos de reanudación de los trabajos mineros que no llegan a consolidarse, dedicando la mayor atención al refino de azufre procedente de Huelva para surtir a la clientela», hasta que nuevas fuente generadoras de azufres se imponen en los mercados, motivando el abandono definitivo de las minas lorquinas.
Con el objetivo de eliminar el problema de los pozos abandonados el Ayuntamiento, en 1999, encargó a una empresa la identificación y catalogación de los pozos mineros. Se localizaron 96, de los que 49 eran meramente mineros y el resto de ventilación más 145 galerías subterráneas de extracción.
El estudio especifica que algunas de estas galerías estaban semienterradas o cubiertas por vegetación, lo que motivaba la peligrosidad de las mismas por su nula visibilidad. En consecuencia se inició la colocación de protecciones a todos los pozos para evitar accidentes.
Fallece la historiadora lorquina, Rosalía Sala Vallejo. D.E.P.
El alcalde ha destacado que “Rosalía Sala Vallejo fue siempre una adelantada a su tiempo y a la realidad de su sexo, visibilizando a las mujeres. Luchó por sus derechos, algo que fue reconocido por la Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca (FOML) hace siete años cuando decidieron dar su nombre a su certamen literario”.
Mateos ha recordado que Sala Vallejo era licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, especializada después en Geografía e Historia y durante 35 años fue profesora en el instituto José Ibáñez Martín de Lorca. Autora entre otros del libro “Lorca y su historia”, una obra que la propia autora definió como un «relato sencillo de divulgación, de recopilación y síntesis”, se trataba, según la propia Sala, “de sintetizar y hacer accesible a un público general lo que se ha escrito sobre Lorca en el pasado y en los últimos años, y que está dirigido a lectores no especializados”.
También a lo largo de su carrera realizó una importante labor de divulgación de la historia de las mujeres de Lorca a través de múltiples trabajos de investigación histórica. Sala Vallejo también fue concejala y teniente de alcalde encargada de Bienestar Social del Ayuntamiento de Lorca. Fue pregonera en 2015, de las Fiestas de San Clemente, de la Semana Santa de Lorca en 2004 y de las fiestas del Consejero en el año 2007, pedanía lorquina a la que le unía un especial cariño. En 2013, recibió el ‘Premio 8 de Marzo’ de la Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca.
Mateos ha adelantado que “desde el Consistorio lorquino se está estudiando llevar a cabo un reconocimiento a la figura de Rosalía Sala Vallejo”.
El sepelio está previsto para mañana, viernes, 30 de agosto, a las 17 horas en la Capilla del Tanatorio Lázaro Soto de Lorca.
Preparan el rescate de una barca fenicia hundida en Mazarrón.
La comisión que supervisa el estado de la barca fenicia Mazarrón II, construida entre los años 610 y 580 a.C, ha aprobado su extracción del fondo marino. La nave, de 8 metros de eslora, 2 de manga y uno de puntal, se encuentra enterrada medio metro bajo el suelo marino frente a la playa de la Isla (Mazarrón, Murcia), en un punto donde la profundidad del mar es de apenas de 2,5 metros, y está cubierta por un cofre de hierro que le fue colocado para evitar que se le aproximaran curiosos.
Las primeras inspecciones arrancan este lunes y durarán dos semanas. Una vez concluidas, el Gobierno de Murcia recibirá un informe detallado del estado del pecio y decidirá si se dan las condiciones para que emerja sin daños a la superficie.
El descubrimiento de la embarcación se remonta más de tres décadas. En 1988 un aficionado localizó la quilla y la cuaderna de una nave similar en las proximidades y, 6 años después, un equipo de arqueólogos del Museo Nacional de Arqueología Subacuática que examinaba la zona dio con la segunda nave, que permanecía casi intacta desde su hundimiento y sobre la que reposaba lo que parecía su cargamento. Los restos de la primera barca fueron extraídos en 1995, pero no ocurrió lo mismo con la nave Mazarrón II: en el año 2000 se colocó una cápsula protectora como solución provisional ante los riesgos de sacar un vestigio tan bien conservado sin un plan previo.
Me habían encargado que engarzara las cuentas, había que hacerlo con mucho cuidado por que eran muy frágiles. Fui haciéndolo despacio, concentrado y con mucha ilusión, ya que me habían dejado elegir el orden y por tanto la imagen final que tendría la pulsera. Poco a poco, fui introduciendo por el pequeño orificio el hilo, veía como resbalaban las cuentas muy despacio hasta colocarse alineadas unas junto a otras.
Antes de cerrar la caja donde había depositado la pulsera y al observar el reflejo dorado de la pasta vítrea con las que estaban elaboradas, intenté imaginar el aspecto original que tuvo situada en el brazo izquierdo de la joven a la que perteneció. Este dato lo había leído en la ficha del museo que me habían pasado junto a la pieza, allí se había reflejado que las cuentas fueron localizadas junto a los finos huesos del brazo izquierdo de una mujer joven, tras varias horas excavando su sepultura.
Lo que en la ficha de inventario no estaba escrito era la historia personal de esa joven que fue enterrada en la necrópolis de la antigua Eliocroca hacía más de 1400 años. La investigación de su sepultura, de sus huesos y de los objetos que habían introducido sus familiares o allegados en la tumba podrán acercarnos en parte a la pequeña historia de su paso por la vida, pero nunca se podrá conocer su nombre, sus sueños, como fue su sonrisa o como adquirió la pulsera con la que fue enterrada en el cementerio situado en las márgenes del antiguo camino que llevaba a Eliocroca. Las vitrinas de los museos arqueológicos guardan muchas pequeñas historias como esta, cuando te pasees por sus salas elige una pieza, estará expuesta para ayudar a contar una pequeña historia de nuestro pasado. Historia que la mayor parte de las veces la hicieron personas anónimas, como esta mujer cuya sepultura fue hallada en la excavación arqueológica llevada a cabo en la calle Alfonso X de Lorca.
Historia de las columnas de la fábrica del salitre.
Algo parecido ocurre cuando los fieles suben hasta el Calvario y observan desde hace años que la empinada cuesta está flanqueada por trozos de columnas de piedra. Ambos lugares tienen en común la procedencia de las columnas que los adornan.
Todas ellas proceden de la desaparecida Real Fábrica del Afino del Salitre, una industria que jugó un importante papel en la vida económica de Lorca desde bien avanzado el siglo XVIII hasta mediados del XIX en que se cerró.
El investigador lorquino Manuel Pérez Rojas ha sido el que con más detalle ha estudiado la procedencia de estas columnas y, su amplio trabajo lo plasmó en un artículo publicado en la revista ‘Alberca’, con el título La columnata neoclásica de la Real Fábrica del Afino del Salitre de Lorca. Gracias a él se pueden conocer muchos aspectos de esta importante industria dedicada a purificar el salitre que llegaba de la propia Lorca y de otras poblaciones sobre todo andaluzas, con el objetivo de la fabricación de pólvora. El edificio de esta fábrica, que se construyó en el reinado de Carlos III y que permaneció activa a lo largo de unos cien años, se extendía sobre una parcela de algo más de 13.000 metros cuadrados, limitada entonces por lo que hoy son las calles Musso Valiente, Floridablanca y Avenida de Juan Carlos I, a la que daba la fachada principal.
Lo curioso, y así lo destaca Pérez Rojas, es que en los documentos y planos que se han podido estudiar no aparecen aludidas ni ubicadas. Sin embargo, en una foto aérea realizada entre 1950 y 1960 sí se puede ver esa columnata casi íntegra. Su misión parece que era sostener la techumbre del gran cobertizo en el que se depositaban las tierras para protegerlas de las lluvias.
Una vez desaparecida la fábrica partir de 1865, el solar fue pasando paulatinamente a manos privadas y, sobre las ruinas, se levantaron edificaciones modestas a excepción del cuartel de la Guardia Civil en la calle Musso Valiente. Junto al mismo, como aún recuerdan algunos de cierta edad, hubo una posada hasta mediados los 50. La columnata, sin embargo, no podía verse porque quedaba aislada en el interior.
Fue a mediados del siglo XX cuando el propietario del solar en que estaban las columnas, Diego Pallares Cachá, las donó al Ayuntamiento. Y ese gesto propició que se hiciera realidad el pórtico al principio de la Alameda de la Constitución al que aludíamos, que ha sido, y es aún, lugar de encuentro de muchas pandillas juveniles.
Este proyecto fue obra del arquitecto Eugenio Bañón Saura que, haciendo gala de la cultura clásica, diseñó un pórtico de doce columnas con pedestales rústicos con piedras del mismo color, a las que añadió sobre los capiteles unas cornisas simples acordes con la sobriedad del orden dórico. Las obras de la columnata fueron realizadas en 1954, siendo alcalde Antonio Campoy García.
Las restantes columnas fueron llevadas al Calvario y, según el estudio de Pérez Rojas, estaban formadas por cuatro pedestales completos con basa y dos tercios de fuste, nueve sillares de pedestales sin basa, seis trozos de la parte superior de columnas, y otros fragmentos de fuste. En un chalet apunta que hay dos pedestales con basa y dos tercios de fuste, un fuste fragmentado y tres pedestales con basa sin columna. Alude también a dos restos irrecuperables: un trozo fragmentado de columna que se utilizaba como tope en la puerta de un garaje de la calle Floridablanca y que desapareció al abrir la calle Donantes de Sangre, y un trozo de fuste que se colocó en la rampa de acceso a la iglesia de Santiago para sostener una cruz de hierro.
La renovada iglesia de Santa María abrirá sus puertas en noviembre como nuevo museo.
Las obras de restauración de la iglesia de Santa María, que albergará el museo CiuFront (Ciudad de Frontera), están en la recta final y la Federación Festivo Cultural San Clemente ya planea la musealización del templo, un gran espacio de 550 metros cuadrados en el que se narrará la historia medieval de la ciudad. Albergará, además, el patrimonio de moros, cristianos y judíos que a lo largo de treinta años ha atesorado la federación. Su responsable, David Torres del Alcázar, ha informado que Santa María abrirá sus puertas el próximo mes de noviembre, coincidiendo con las fiestas patronales en honor a San Clemente.
El proyecto de musealización está presupuestado en 400.000 euros y para su puesta en marcha la Federación busca financiación estatal y autonómica. «Hemos establecido un orden de prioridades para dotarlo de lo imprescindible», dijo el director del museo.
El CiuFront «contará la historia del edificio y el proceso de restauración» y también la historia medieval de la Lorca a través de las colecciones de la federación y de piezas arqueológicas que ahora están almacenadas en los depósitos municipales, como cerámicas y estelas. También se exhibirá el pendón original que Juan II regaló a la ciudad en 1442. El presbiterio de la iglesia acogerá el trono con la imagen de San Clemente para el que se ultima el bordado de su capa pontifical.
Recursos digitales
En principio se instalarán paneles museográficos básicos y vitrinas para las exposiciones temporales como adelanto de lo que será el Ciufront, para el que se han proyectado recursos digitales que se ubicarán en la parte central del templo, ya desacralizado, de modo que interactúen con el visitante.
La idea de la Federación es que la apertura de Santa María se convierta en un símbolo de la revitalización del barrio. Se han puesto en contacto con la asociación de vecinos para que se sientan partícipes de la iniciativa y hagan sus aportaciones sobre las actividades que se llevarán a cabo en la iglesia desacralizada, ejemplo de la grandeza medieval de Lorca.
La Federación no renuncia al espacio expositivo que se habilitará en la muralla medieval, en la zona de La Merced «que será un satélite del museo» con visitas guiadas para los turistas.
Un acusado de bigamia en la cárcel de Lorca en 1496.
El actual edificio histórico del Ayuntamiento de Lorca era cárcel real y sería el lugar donde en 1496 Fernán Ximénez Duque, vecino de la ciudad, estando acusado y preso por matar a su primera esposa acusada de adúltera y puesto en la cárcel para probar su inocencia, siendo marido actual de Mari López, hija de Juan Hélices, vecino y regidor de la ciudad, ha sido acusado por Ginesa de Toca, vecina de la ciudad, ante el juez y vicario eclesiástico de estar casado también con ella.
Así aparece en el Archivo General de Simancas la orden dada en Burgos y fechada el 1 de diciembre de 1496 por la Real Cancillería de Castilla para los Justicias de la ciudad de Lorca para que entiendan del caso de bigamia del acusado.
Todo ello previa denuncia que aparece también el Archivo General de Simancas en forma de Comisión fechada meses antes el 8 de junio de 1496 en Morón al corregidor de Lorca sobre la denuncia presentada por Juan de Lisón contra Fernand Giménez y Juan de Blas, vecinos de dicha ciudad, acusados de estar “casados dos vezes”.
Estando fechado en Madrid el 13 marzo de 1495 también en el archivo de Simancas, curiosamente, el perdón real a fernand(o) J(X)iménez, vecino de Lorca, por la muerte de su primera mujer, acusada de adulterio.
Pero ¿qué es la bigamia? La bigamia es el estado de la persona que contrae matrimonio estando vigente otro anterior. (def. DEJ-Rae). Resulta conforme indica el hispanista Henri Kamen que entre los siglos XV al XVIII “la bigamia era sorprendentemente frecuente, quizá porque en una sociedad que no permitía el divorcio representaba una alternativa para los matrimonios insatisfactorios” o bien, por la desaparición de uno de los cónyuges sin dejar rastro o noticia, volviéndose a casar en cónyuge con otra persona o en otro lugar.
La bigamia en España ha sido considerada delito y castigada de forma continua en el derecho histórico y actualmente. Ya aparece nombrada por primera vez en el Fuero Juzgo, es decir, en la recopilación de las leyes de los visigodos españoles, del que se conserva en Murcia un ejemplar fechado en 1288 en su Archivo Municipal. También se recoge tal delito en el Fuero Real pasando a Las Partidas de Alfonso X y como vemos la ciudad de Lorca fue escenario de tal delito ya en el Siglo XV.
Conforme a los datos obtenidos de los estudios de Henry Kamen los encargados de juzgar los delitos de bigamia serían los jueces seculares y los eclesiásticos, si bien, a mediados del siglo XVI la Inquisición comenzó a ocuparse del delito de bigamia, pese a la oposición de seculares que argumentaban que no era de su jurisdicción al no ser herejía mientras que la Inquisición entendía que el delito atentaba contra el sagrado matrimonio y, por lo tanto, herejía. Fue considerado delito menor y sólo un 5% de los casos juzgados por ella eran por bigamia. El castigo más frecuente que se aplicó por el Santo Oficio fue, según Henry Kamen, el de tres a cinco años de galeras, al parecer, era una pena más leve que la que solían imponer los tribunales seculares.
Finalizado el Antiguo Régimen y durante la codificaciónespañola en el proyecto del Código Penal de 1822 el artículo que se ocupaba de la bigamia formaba parte del Título V “Delitos contra las buenas costumbres”. En el Código Penal de 1848 se castiga el delito de bigamia en el Título XII “Delitos contra el estado civil de las personas” Capítulo II “Celebración de matrimonios ilegales” El artículo 385 establecía que “El que contrajere segundo o ulterior matrimonio sin hallarse legítimamente disuelto el anterior, será castigado con la pena de prisión mayor”. Pasando por los distintos códigos penales vigentes ha llegado a nuestros días en la redacción actual del Código Penalespañol LO 10/1995 en el título de Delitos contra las relaciones familiares, cap. De los matrimonios ilegales en su artículo 217 “El que contrajere segundo o ulterior matrimonio, a sabiendas de que subsiste legalmente el anterior, será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año.”
Distintos autores ven en este histórico delito una relación con el despenalizado en 1978 delito de adulterio, incluso plantean que el delito de bigamia siga la misma suerte que el de adulterio en base al principio penal de intervención mínima y pudiera encauzarse por vía civil. En muchos países la bigamia está prohibida, en la mayor parte de países de Iberoamerica y Estados Unidos, si bien, también existen muchos países donde es legal junto a la poligamia. Aunque en España podría resultar un delito poco común con una búsqueda de noticias encontramos unos cuantos casos de acusados por tal delito y según el Instituto Nacional de Estadística durante el año 2017 fueron condenados por delitos de matrimonios ilegales (bigamia (art. 217CP), matrimonio en perjuicio del otro (art. 218 CP), matrimonio ilegal por quien lo autoriza art. 219 CP) 11 personas en España.
EL PILAR METÁLICO DE LA IGLESÍA DE SANTA MARÍA, LORCA.
La iglesia de Santa María es una de las más antiguas se Lorca, construida en el siglo XIII sobre el lugar que ocupaba la mezquita aljama de la ciudad andalusí.
Fue reedificada en estilo gótico durante el siglo XV y remodelada con las formas barrocas en el siglo XVIII, época en la que se completo su arquitectura con un hermoso camarín. Durante la Guerra Civil quedó muy maltrecha y perdió el culto, lo que la llevó a un proceso acelerado de decadencia y destrucción.
Todo edificio necesita de un mantenimiento y cuando este no se realiza, comienzan a aparecer los daños que pueden llevar a su ruina. Uno de los “talones de Aquiles” de este templo fue uno de sus pilares, concretamente el que se encontraba a los pies de la iglesia, separando la nave central de la nave lateral izquierda.
Pilar construido sobre un aljibe, como se pudo constatar en la excavación arqueológica de tipo preventivo realizada con motivo de la primera fase de restauración de la iglesia; aljibe perteneciente a la antigua mezquita que para la construcción del templo cristiano había sido sellado y colmatado.
Este pilar construido sobre terreno inestable, caería tras el abandono de la iglesia a mediados del siglo XX y con él arrastró parte de las bóvedas de crucería que conformaban la cubierta de la iglesia, configurando la imagen de una abandonada ruina histórica que ha caracterizado a esta iglesia durante muchos años, sobre todo cuando se bajaba desde el Castillo.
Cual fue mi sorpresa cuando pude entrar al templo hace dos años, acompañado por el arquitecto y técnicos de diferentes administraciones, el ver en lo alto colocados los armazones triangulares de madera que soportarían la techumbre y el pilar metálico que junto al resto de pilares originarles sostendrían la techumbre. Me gustó verlo allí, inhiesto, oscuro y construido con un material diferente que permitía diferenciarlo de los originales, a la vez que le daba el protagonismo de una acertada restauración.
Hace unos días charlando con unos amigos que visitaron la iglesia de Santa María durante la “Noche de los Museos”, me contaron que el técnico que realizó la visita guiada les comentó que iban a recubrir el pilar metálico. Me quede perplejo, iban a tapar uno de los elementos más singulares de la restauración y que permitía una mejor comprensión de cómo se ha había realizado esta.
Esoeremos que solo fuera un comentario y que no se oculte el pilar metálico que ha sido una recurso acertado del arquitecto que ha dirigido estas obras y que no resta nada de estética y de singularidad al conjunto, más bien se la aporta, dando singularidad a la restauración del templo.
Hace poco más de ocho años, nuestra ciudad fue noticia al producirse en ella un devastador terremoto, un fuerte seísmo que los vecinos de Lorca tardaremos mucho en olvidar. Y si rápido e intenso fue el sacudido, no lo fue menos la celeridad con la que se hicieron eco del suceso los diferentes medios de información nacional. Unos medios que por la premura de dar la noticia o por estar convencidos de que así era, no se molestaron en verificar nuestro gentilicio, utilizando en muchas de sus crónicas, términos erróneos para citar a los lorquinos, llamándonos lorqueños o lorquianos. Un adjetivo este muy divulgado y que se usa para referirse a todo lo relacionado con la obra de Federico García Lorca, el poeta y dramaturgo más insigne de nuestra época.
Un poeta que nació un día como hoy, un 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros (Granada) y que fue fusilado el 18 de agosto de 1936, un mes después de que estallase la guerra civil. Un literato que es conocido mundialmente por su apellido materno, por Lorca, paseándose por ello el nombre de nuestra ciudad por los diversos lugares donde concurre su vida y su obra. Una ciudad que posiblemente, sea el origen de su apellido y de sus antepasados por parte de madre. Un apellido que fue adoptado por muchos de los judíos conversos y de los moriscos que habitaban este territorio, una vez que fueron forzados a cristianizarse, tomando unos el nombre de algún árbol o planta y otros el de la ciudad más importante de donde procedían o de la que eran originarios (Lorca). Pero unos nuevos cristianos, que se vieron obligados a abandonar esta tierra tras la expulsión generalizada que se decretó a finales del siglo XV para los judíos y a principios del XVII para los moriscos, huyendo algunos de ellos hacia el Valle de Ricote y Sierra Espuña, lugares donde se refugiaron y camuflaron. Siendo a los pies de esta sierra, en la localidad de Totana, donde nació dos siglos después el bisabuelo del poeta.
Se trataba de Bernardo Josef de Lorca y Alcón, nacido el día 20 de agosto de 1803 como fruto del matrimonio formado por Isabel Alcón y Pedro de Lorca, hijo a su vez de Ginesa Madrid y Pedro de Lorca. Pero un totanero, que en 1827 y con 24 años de edad, abandonó su ciudad natal para trasladarse a Granada, haciéndolo en calidad de guardia del Cuerpo de Carabineros de la Real Hacienda. Aunque este es un dato, que a pesar de haber sido publicado por algún investigador, puede que no sea del todo cierto, ya que el cuerpo armado de carabineros, cuya misión era el de la vigilancia de costas y fronteras y la represión del contrabando y el fraude fiscal fue creado dos años después, concretamente el 9 de marzo de 1829, siendo en 1833 cuando pasó a denominarse Cuerpo de Carabineros de la Real Hacienda, ya sin fuero militar y de naturaleza civil. Pero lo que sí que parece cierto, es que en 1827 ya estaba Bernardo de Lorca en esta ciudad andaluza, según se desprende de los padrones municipales y otros documentos hallados en ella, en los que se refleja que tras ser carabinero, fue funcionario de Hacienda y cobrador de deudas después.
Una ciudad la de Granada, donde conoció a Antonia González Martín, unos doce años más joven que él y con la que se casó en 1840. Un matrimonio del que sobrevivieron cuatro hijos, Vicente, Antonio, Isabel y Francisca, casándose el mayor de ellos, Vicente, en 1968 con Concepción Romero Lucena, natural del vecino municipio de Santa Fe. Pero una mujer que quedó viuda apenas un año después, ya que Vicente falleció con tan solo 27 años de edad y dejando embarazada a su esposa, la cual dio a luz a una niña el 25 de julio de 1870. Una niña a la que en recuerdo de su padre se le puso por nombre Vicenta, Vicenta Lorca Romero, la que seria 28 años después la madre de Federico. Una niña que junto a su madre viuda, se crió en casa de su abuelo paterno, el cual había cumplido ya los 68 años. Una casa donde también convivían su abuela Antonia y sus tías Isabel y Francisca que estaban solteras, pasando la familia por una situación de pobreza que les hizo cambiar de vivienda en varias ocasiones por no poder pagar el alquiler. Doce años después murió su abuelo y al año siguiente, en 1883, cuando contaba con 13 años de edad, Vicenta entró en un colegio para niños pobres que se había fundado en Granada dos años antes, un colegio a cargo de una comunidad de monjas francesas que marcó a la adolescente por los rígidos métodos empleados para su educación.
Pero una disciplina que le sirvió para cursar entre 1888 y 1891 los estudios de Magisterio, obteniendo en diciembre 1892, plaza de maestra en Fuente Vaqueros, yéndose su madre (viuda) a vivir con ella a esta localidad de la vega granadina, ciudad donde murió a los pocos meses de llegar, quedándose sola la joven maestra. Una maestra de la que se enamoró Federico García Rodríguez, un acomodado y rico viudo once años mayor que ella y con el que terminaría casándose en agosto de 1897 y de cuyo matrimonio nació un día como hoy de hace 121 años, Federico García Lorca, el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del pasado siglo, un poeta cuya vida y obra es de sobra conocida por todos. Pero un poeta, que a pesar de estar vinculado con nuestra ciudad, de la cual procede su apellido materno y por el que es conocido universalmente, no tiene nada aquí que le recuerde. Si que nuestro teatro, entre 1932 y hasta final de la guerra civil llevó por nombre el de Federico García Lorca, pero un nombre que eliminó la dictadura franquista, retomando de nuevo el del actor lorquino, aunque nacido en Murcia, Ceferino Guerra.
Sin embargo, son muchísimos los municipios de la región y del resto de España, que le tienen dedicada una calle o plaza, siendo también varios los teatros de nuestro país que llevan su nombre. Llamando la atención que los municipios vecinos de Águilas, Mazarrón, Alhama, Bullas, Cehegín, Mula, Totana, Puerto Lumbreras o Pulpí por citar los más próximos, si que le tengan dedicada una calle y por el contrario el de Lorca, al que se le supone más vinculación con el poeta, al que le atan más motivos para ello, no tenga ningún espacio público que le recuerde. Creo que si el literato del Siglo de Oro, Pedro Calderón de la Barca, es digno de darle su nombre a una plaza de Lorca, a la del teatro, a la que anteriormente era conocida como plaza de Marín, no debe de merecer menos otro insigne literato que además, tiene como añadidura el difundir por todo el mundo el nombre de nuestra ciudad, la ciudad que con toda probabilidad está en el origen de sus antepasados maternos.
Por lo que desde aquí, pido a los nuevos ediles que hace unas fechas elegimos para que nos representen, tengan a bien de llevar a Pleno esta propuesta. Una propuesta que no es prioritaria ni de importancia, pero que tampoco lleva emparejado ningún gasto extra, solo la decisión de desarrollarla. Siendo el próximo 18 de agosto, en el 83 aniversario de su trágica muerte, una buena ocasión para que Lorca honre, homenajeé y ensalce al poeta más admirado de nuestro tiempo, a Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca, a LORCA.
Arranca la ruta histórico-literaria »El Amigo Judío», que recorre diferentes enclaves entre Lorca y Vélez Blanco.
El concejal de Turismo en el Ayuntamiento de Lorca, Francisco Montiel, ha informado que ya se ha realizado la primera ruta histórico-Literaria denominada “El Amigo Judío”, que el pasado sábado tuvo su primer recorrido, y que se repetirá el próximo 15 de junio. La ruta histórico literaria “El Amigo Judío” recorre los enclaves históricos de Lorca y Vélez Blanco, en los que se desarrolla la novela del mismo nombre, del escritor Almeriense, Justo Pageo Ruzafa.
Este recorrido por la antigua frontera nazarí se realizó por primera vez contando con la participación de un grupo de la Asociación de Amigos de la Alcazaba de Almería, una entidad que cuenta con más de 600 seguidores en más de 14 provincias y que habitualmente participa en multitud de actividades culturales, como parte de su labor de difusión del patrimonio almeriense.
En esta ocasión y por cercanía, la ruta daba comienzo en Vélez Blanco, donde se visitó el Castillo y el Cerro del Judío, entrando en el término municipal de Lorca para conocer el Castillo de Xiquena y la Mezquita del Centeno. En la ciudad, se tomaron un descanso para el almuerzo en un restaurante local antes de visitar el Castillo de Lorca y la judería con su Sinagoga. Posteriormente conocieron la Sala de la Judería del Museo Arqueológico Municipal, para ver los restos materiales hallados en las excavaciones del Parque Arqueológico del Castillo de Lorca.
Durante todo el recorrido, el autor de la obra “El Amigo Judío”, Justo Pageo, acompañaba a los visitantes para desvelar los detalles de la novela que acontecen en cada uno de los puntos de la ruta. A lo largo del camino se pudo admirar el paisaje autóctono de esta zona del sureste español para disfrutar de la naturaleza al aire libre, donde algún pequeño tramo fue a pie.
Francisco Montiel ha explicado que el autor Justo Pageo Ruzafa es escritor y realizador de vídeo y televisión, entre sus obras destacan las series tituladas «Los Moriscos», «Del clavo al ordenador», y el documental «Orgulloso el viento hería» (versión inglesa: Proudly Hurt Wind) y las obras literarias «Avisos de cárcel», «La pila de Bagdad» y en 2017 publica «Tragedia y muerte de Abén-Humeya».
El libro explica que ante la muerte de David en un atentado en Israel, su esposa Esther y su padre Ezequiel se trasladan a España para recoger el resultado inconcluso de sus investigaciones sobre el origen sefardí de la familia, para lo que requieren la ayuda de Miguel, un buen amigo español del que les había hablado mucho David, quien en su condición de realizador de tv había venido a España a grabar una serie documental para Israel y su familia le pide que investigue además el origen de su apellido, Fajardo, en la parte de la antigua frontera del Reino Nazarí de Granada, en las actuales provincias de Murcia y Almería. Inicia sus investigaciones con la ayuda de Miguel que reside en Lorca pero les resulta más complicado de lo que esperaban ya que en esa época eran frecuentes los cambios de apellido por razones de conversión a otras religiones, disimulos o cambios de residencia, encontrándose con que un mismo apellido puede ser común a distintos credos.
Esta misma ruta se podrá realizar para el público individual, el próximo 15 de junio, con inicio en Lorca y finalización en Vélez Blanco reservando a través de www.lorcatallerdeltiempo.es, con un precio especial con el siguiente itinerario:
9:30h. – Recepción del grupo en el Centro de Visitantes y visita libre a la exposición.
10:00h.-Visita a la sala de la Judería del Museo Arqueológico de Lorca
10:30h.- Salida en bus hacia el Castillo de Lorca.
10:45h.- Llegada al Castillo de Lorca y Visita al Parque Arqueológico y Sinagoga.
-. Pausa café
12:00h.- Salida hacia la Mezquita del Centeno.
El desplazamiento incluye un tramo a pie de aproximadamente 15m de ida y 15m de vuelta
12:40h.- Visita a la Mezquita del Centeno
13:10h.- Salida hacia el castillo de Xiquena
13:40h.- Visita a las inmediaciones del castillo de Xiquena
14:00 Salida hacia Vélez Blanco
14:30h.- Almuerzo en Vélez Blanco.
16:30h Salida hacia el castillo de Vélez Blanco.
16:45h.- Visita a las inmediaciones del Castillo de Vélez Blanco.
– Visita libre al castillo de Vélez Blanco.
17:15h- Salida hacia el Cerro del Judío
17:25h.- Visita al Cerro del Judío
17:45h.- Salida hacia Lorca
18:30h.- Llegada a Lorca.
El año pasado os contaba el cambio que he conocido en muchos barrios de mi querida Lorca, mis padres me han llevado a conocer muchas de esas calles renovadas, que solo hace 8 años estaban llenas de destrucción y escombros, gentes con caras tristes y temerosas, mucho dolor y ruido, también muchas ambulancias, policías, bomberos y algo muy importante mucha gente buena y solidaria.
También he conocido importantes monumentos que se han reconstruido y que ahora pueden admirar todos los lorquinos y los turistas que nos visitan.
Los mayores me han explicado, como los lorquinos que fueron golpeados por esa dura tragedia, han demostrado ser los más fuertes y los mejores, para levantarse y avanzar unidos hasta conseguir recuperar sus barrios destruidos, y lo más importante para cualquier familia, su hogar y su felicidad.
Hoy he conocido el nuevo barrio de San Fernando, un lugar estupendo que tuvo que ser demolido por completo, y donde muchos profesionales han trabajado muy duro durante muchísimo tiempo. Se han invertido millones de euros para culminar unas obras que parecían interminables pero que por fin sus vecinos han podido disfrutar.
He visto sus nuevas calles, recorrido sus amplias aceras y me he divertido jugando en los nuevos parques para niños, que a mí me encantan, bueno y también a mi hermana y sus amigas.
Mis padres me han contado que lo que hoy disfrutamos, es el reflejo del afán de superación de un grupo unido de vecinos, que tras mucho tiempo de sufrimiento y muchos contratiempos, han visto cumplido su sueño de volver a sus nuevos hogares, mucho más bonitos, modernos y con todo tipo de comodidades.
Ahora estas familias regresan a sus casas, vuelven a sonreir, y me encanta verlos tan felices, como también me encanta ver tan bonita mi ciudad.
Los cuarteles que derribamos y casi no recordamos.
Ahora que están derribando la vieja comisaria de policia tras casi 70 años de servicio desde que fue construida en 1949 y cuyo cuartel actual desde 2016 se ubica en la zona del camino del gato, muy cerca también del actual cuartel de la Policia Local que anteriormente se ubicó en el palacio de Villa Escusa.
Si echamos la vista un poquito atrás rebobinando la memoria, recordamos otro viejo cuartel que se construyó sobre 1900 en la esquina de la calle Aire con calle del principe Duque Espartero, hoy nuestra Avenida Juan Carlos I, se ubicaba justo detrás de la iglesia de San Mateo con un enorme edificio de dos plantas de unos 1600 m2 con patio interior y numerosas estancias para los más de 170 soldados que lo habitaban, incluidos caballos y mulas, según se puede observar en el informe y planos que adjuntamos.
Este cuartel acogió al regimiento de ingenieros, sirvió como escuela del ejercito y como zona de reclutamiento, de ahí el nombre por el cual se le conocería durante muchos años después como CUARTEL DE LA ZONA, muchos recordareis en los 80/90 una famosa hamburguesería que se ubicaba en ese sitio y que también se llamaba la ZONA una de las primeras y modernas burgers de Lorca.
Ya en 1947 el cuartel se encontraba muy deteriorado y sería remodelado mediante un proyecto de rehabilitación del arquitecto municipal del Ayuntamiento de Murcia D. Daniel Carbonell Ruiz para acoger el cuartel de la Guardia Civil que hasta ese momento se ubicaba en la Avenida de Santa Clara donde hoy se ubica el Residencial Miguel Angel, este afamado arquitecto de la época también participó en varios proyectos importantes como la construcción de la Lonja Municipal, en 1954 realizó la portada de la Alameda de la Victoria, actuales columnas de la Alameda de la Constitución, donde utilizó las columnas de la Real Fabrica de Afino de Salitre, además construyó en 1956 el edificio de la antigua escuela de maestría.
Una década antes en 1944, realizó el proyecto de rehabilitación de la plaza de toros, que había sido destruida en la guerra civil y adquirida para su arreglo por las familias Miñarro y Montoya pujantes comerciantes de aquellos años, que este mismo año la han vendido al Ayuntamiento de Lorca por nada menos que 1,3 M€, y es que el suelo se ha puesto por las nubes en solo medio siglo.
Familia Miñarro y Montoya compraron la plaza de toros tras la guerra civil y realizaron su rehabilitacion integral al estado que la conocemos.
Volviendo a 1947 y al remodelado cuartel de la Guardia Civil, deciros que permanecería activo en la Zona hasta 1961 que fue cuando se inauguró el nuevo situado en la Ctra. de Granada y que por los efectos de los terremotos de 2011 quedó muy dañado y también fue derribado, siendo levantado de nuevo en tiempo récord e inaugurado en 2013.
Por lo tanto son varios los cuarteles que se han derribado en los últimos 100 años tras dar su servicio a nuestra ciudad y de la mayoría casi no los recordamos, ni los hemos conocido algunos que ya casi llegamos al medio siglo de existencia, así que no parece motivo como para sentir exacerbada nostalgia por el edificio que se encontraba en situación ruinosa y que ahora nos abandona para ubicar uno mucho más moderno y de mayor utilidad cultural para miles de lorquinos que lo vamos a disfrutar…
El Paso Azul presenta su revista número 29 sobre su Historia y Patrimonio.
El Presidente del Paso Azul, José María Miñarro y el vocal de la Junta Directiva de la Hermandad Francisco Javier Martínez, han presentado la Revista Oficial del Paso Azul que en los próximos días será entregada a todos los mayordomos de la Hermandad. La revista número 29 del Paso Azul, de la que se han editado 1.000 ejemplares, incluye más de 20 artículos en sus 80 páginas.
En la revista de este año destaca el extensísimo patrimonio azul, recogiéndose en la publicación diversos artículos sobre él. Además, las acciones culturales que desde hace varios años viene organizando el Paso Azul, que hacen que la Semana Santa de Lorca siga viva durante todo el año, también tienen un protagonismo especial.
Otro apartado que forma parte de la revista es el dedicado a los trabajos que se han venido realizando durante todo el año en el taller de bordados de la cofradía y que, por méritos propios, serán protagonistas durante los desfiles en los que participen como novedad del cortejo azul.
La revista ha sido coordinada por Andrés Porlán, Andrea Ibaseta, Daniel Navarro y Francisco Javier Martínez, habiéndose encargado este último del diseño y la maquetación y cuenta con las colaboraciones de Pilar Wals, María Dolores Gutiérrez, Pascual Pérez Serrahima, Pascual Pérez Navarro, Lucía Rueda, María Dolores Rodríguez, Adrián Páez, María Vacas, Joaquín Bastida, Juan Bautista Mateos, Ana Patricia Martínez, Juan Antonio Hurtado, Tere Martínez, Miguel Ángel Bastida, Fabián Pérez, Mariano Reverte, Miriam Lorente, Huertas Díaz, María Ramona Molina, Manuel Soriano y Diego Antonio Reinaldos.
En cuanto a las imágenes, proceden del Archivo del Paso Azul, del Archivo Municipal y de autores como Jaime Insa, Francisco Javier Martínez, Carlos García, Ginés Lidón, Daniel Navarro, Paco Alonso, Lucía Rueda y Daniel Franco.
Los mayordomos del Paso Azul al corriente de pago podrán recoger la revista en el Museo Azul de la Semana Santa durante su horario de apertura. Quien no pueda retirarla personalmente en estas fechas, la recibirá en su domicilio en las próximas semanas.
Cuando he cogido el viejo álbum de fotografías, después de entrar desde el balcón con los ojos entornados, casi ciegos del sol del mediodía y con la mirada llena de luz y de color, para buscar la fotografía que me había pedido una casi centenaria amiga de mi abuela, he vuelto a percatarme que una buena parte de las imágenes de mis abuelos son en blanco y negro.
He empezado a pasar las fotografías desde el final, siempre me ha gustado hacerlo así, parece que de esta forma las primeras fotografías que miro son las más cercanas.
Cuando había pasado casi todas las páginas he reparado en la imagen de una puerta tapiada, después de mirarla con detalle he reconocido los blasones que decoran la fachada, se trata de la portada de la iglesia de las Claras, perteneciente al monasterio que ocupaba buena parte de la manzana entre las calles Corredera, Álamo y Lope Gisbert y del que únicamente se conserva la escalera de la Tota Pulchra y el refectorio reutilizados hace años en el pub “El Convento” y actualmente en estado de abandono tras el trozo de fachada de color almagra conservada en la calle Lope Gisbert.
Las religiosas se trasladaron en 1956 a la avda. de Santa Clara, donde se llevaron los elementos ornamentales de la antigua portada que reutilizaron y hace poco volvieron a ser reubicados en el mismo lugar tras la reconstrucción después de los terremotos de mayo de 2011.
Después de volver a colocar la fotografía en el álbum de los abuelos, he recordado los nuevos edificios que se levantaron en el lugar que ocupaba el monasterio, algunos construidos a finales de los años sesenta como el edificio de “Muebles San José” y otros levantados hace solo algunos años, como el que ocupa la esquina entre las calles Álamo y Lope Gisbert o el que se alzó donde estuvo la conocida tienda de “Vitoriano”.
En ambos se realizaron excavaciones arqueológicas preventivas que permitieron exhumar restos de importancia para poder reconstruir el pasado de Lorca desde la Prehistoria hasta el siglo XX. Una de las piezas exhumadas en la excavación del solar donde estaba “Vitoriano”, se muestra actualmente en la exposición temporal sobre “Arte Sacro” en el Museo Arqueológico de Lorca.
Se trata de una de las valvas de un molde utilizado por las Clarisas para elaborar figuras de uno de los Reyes Magos para los tradicionales belenes familiares entre el siglo XVIII y la primera mitad del siglo XX. Si sientes curiosidad por ver el molde en directo, así como el resto de piezas de arte sacro reunidas para esta exposición, acércate al Museo Arqueológico Municipal.
Por cierto, en este álbum no encontré la fotografía que me habían pedido. Seguiré buscándola, quedan más álbumes y algunas cajas de fotografías, posiblemente me tropiece con otra imagen en blanco y negro de los numerosos edificios desaparecidos de Lorca que esperan ser estudiados para agrandar el conocimiento de la historia de la ciudad.
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