COSAS DE LORCA

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  • LA HISTORIA DE ORTEGA MELGARES – por Antonio de Cayetano

    LA HISTORIA DE ORTEGA MELGARES – por Antonio de Cayetano

    LA HISTORIA DE ORTEGA MELGARES – por Antonio de Cayetano.

    El pasado mes de octubre, con motivo del aniversario del descubrimiento de América, recordábamos la vida de tres ilustres lorquinos que sirvieron a la Corona en el Nuevo Mundo, lorquinos cuyos nombres, están en nuestra memoria por ser la denominación de otras tantas calles de nuestra ciudad. Con el fin de conocer un poco más la historia de nuestro pueblo y de sus notables figuras, cada mes vamos a recordar a uno de estos personajes, personajes que nos suenan por dar su nombre a calles o lugares de Lorca, pero que sin embargo más de uno, desconocemos cuales fueron sus méritos o cualidades para recibir tal reconocimiento.

    El protagonista elegido para hoy, da nombre a la calle del barrio de San Cristóbal que va entre la calle Mayor y la avenida de las Fuerzas Armadas, se trata de otro servidor de la Corte, de Sebastián Antonio Ortega Melgares y Espinosa, nacido en nuestra ciudad el día 16 de diciembre de 1652. Este ilustre lorquino era hijo de Inés Lucía de Melgares y Melgares y de Ignacio de Ortega y Espinosa, abogado y regidor perpetuo de Caravaca, en cuya ciudad se casaron el día 22 de enero de 1652, teniendo este único hijo, aunque el padre antes del matrimonio, ya había tenido una hija con una doncella en Iniesta (Cuenca), hija que ingresó como monja en el convento de Santa Clara de Caravaca.

    ortega-melgares-genealogiaSebastián Antonio fue muy aplicado desde niño y en su afán de aprender, se matriculó en el Colegio Mayor del Arzobispo Fonseca de Salamanca, pasando más tarde a la universidad de la misma ciudad, universidad donde una vez completados los estudios, ocupó plaza de Catedrático de Derecho, tiempo en el que publicó diversos libros relacionados con la jurisprudencia.

    En 1683 fue nombrado fiscal de lo civil de la Real Chancillería de Valladolid (lo que hoy conocemos como Tribunal Superior de Justicia), pasando en 1695 a ocupar el puesto de oidor (juez) del mismo tribunal. El 16 de julio de ese mismo año de 1695, a la edad de 42 años, se casó en Olmedo (Valladolid), con Felipa María de Cotes, 22 años más joven que él e hija de Isabel de Maldonado y Antonio de Cotes, X marqués de Ordoño. En el año 1698 fue nombrado fiscal del Real Consejo de Indias, siendo este Consejo el órgano más importante de la administración Indiana (América y Filipinas), y estando integrado por 12 consejeros expertos en ciencia jurídica, teniendo como cometido el asesorar al rey en materia ejecutiva, legislativa y jurídica y siendo el consejero que hacia las veces de fiscal, el encargado de velar por los intereses de la corona.

    Un año más tarde, en 1699, fue nombrado oidor del mismo Consejo de Indias y en 1700 el rey Carlos II le nombró Consejero Real de Castilla, un cargo equivalente al de ministro que hoy conocemos, con poderes para otorgar licencias, perdones de muerte, remisión de condenas y hacer mayorazgos entre otras facultades.

    El rey Carlos II murió el mismo año que Ortega Melgares fue nombrado Consejero Real, siendo nuestro paisano uno de los que más se implicaron en la opción sucesoria borbónica durante los últimos meses de Carlos II, redactando el dictamen de la junta que se formó durante su enfermedad y la cláusula de su testamento fechado el 2 de octubre de 1700, disposición en la que se nombraba como sucesor de Carlos II a Felipe V, nieto del rey francés Luis XIV y biznieto de Felipe IV de España. Siendo el dictamen y el voto del lorquino, el que decidió el derecho a la corona española por parte del primer rey de la dinastía borbónica que llegó a España procedente de Francia.

    FELIPE V AYUDA A LORCA EN GUERRA DE PORTUGAL 1703Aunque el camino para suceder a su tío-abuelo Carlos II no fue fácil, no solo por lo que tardó en llegar Felipe V a nuestro país, ya que salió de Versalles el 4 de diciembre y no llegó a Irún hasta el 22 de enero, entrando en la ciudad de la Villa y Corte el 18 de febrero de 1701, sino porque no todos aceptaron la decisión de nombrarlo sucesor al trono de España. Lorca sí que estaba con el nuevo monarca, celebrando el 6 de diciembre su proclamación como Rey de España, acto que se había llevado a cabo en el palacio de Versalles el 16 de noviembre de 1700 (quince días después de la muerte de su antecesor). Al igual que fue felicitado cuando ocupó el trono, dándole la bienvenida nuestra ciudad por medio de la representación de Diego Antonio de Alburquerque, regidor perpetuo de Lorca y caballero de la Orden de Santiago, enviado a Madrid para tal menester.

    Biografía de don Alfonso de Alburquerque de Guevara Teniente general de la Real Armada Española.

    Todas las monarquías europeas reconocieron al nuevo rey, pero no así la Casa de Austria, que exigía el trono para el archiduque Carlos de Austria. La arrogante frase de el rey de Francia “ya no hay pirineos”, fue contestada por los austrias con “las armas lo dirán”, dividiéndose las potencias europeas y los diferentes “reinos” españoles entre partidarios de uno y otro e iniciándose la llamada Guerra de Sucesión, un conflicto fuera y dentro de nuestro país que duró hasta que el pretendiente a la corona española fue elegido emperador de Alemania. Al final el triunfo fue para Felipe V, Lorca como casi todo el reino de Murcia estaba con el francés, quizá por la influencia de Ortega Melgares que durante aquel tiempo fue asesor del Consejero de Guerra, consejo que el 25 de abril de 1705 dio la orden a la ciudad de que contribuyese con tres compañías de milicias a la causa, aportando nuestros regidores no solo tropa, sino que también contribuyó con leña, cobijo y alimentos. Tomando parte los lorquinos en la “conquista” de Onteniente y Alcira que estaban en manos de los partidarios del archiduque Carlos III y socorriendo también a las ciudades de Alicante y Murcia, dejando en esta ciudad 500 hombres y una compañía de 100 caballos para su defensa. También a Lorca le solicitó ayuda Mazarrón el día 28 de junio de 1705, auxilio requerido por haberse rebelado Cartagena contra Felipe V.

    Durante esos primeros años de contienda, nuestra ciudad se fortificó para su defensa y aparte del contingente del castillo, se montaron fortines o baterías en los atrios de San Roque, San Pedro y San Juan, en la Velica y en el puente de la Moraleja, un pequeño puente que había en el Guadalentín y que estaba situado entre el actual de San Diego y el ferrocarril, siendo la entrada de la ciudad por el camino de Cartagena. Se pusieron puertas en la entrada desde Murcia, así como en las calles de la Cava y la Corredera, pero al final nada de esto hizo falta, ya que los aliados no pasaron de Orihuela, siendo decisiva para frenar al enemigo, la batalla que tuvo lugar en los campos de Almansa el día 25 de abril de 1707. Batalla en el que el ejercito hispano-francés derrotó al ejército aliado formado principalmente por soldados portugueses, tropa integrada por unos 15.000 hombres y a la que se le causaron 7.000 bajas, mientras que las pérdidas del ejercito borbónico no pasaron de los 1.500 soldados.

    El reinado de Felipe V no le fue mal a nuestra ciudad, viéndose favorecida y consiguiendo varias gracias de su majestad, siendo la devolución del territorio de Fuente Álamo, la primera decisión que tomó el monarca relacionada con Lorca. Fuente Álamo pertenecía a los Concejos de Murcia, Cartagena y Lorca, estando mejor organizado el territorio que administraba nuestra ciudad, motivo por el que fue el lugar donde a partir de 1545 se construyó la primera iglesia, en torno a la cual fue creciendo la población. Población que llegado el momento, quiso independizarse, no solo el núcleo mayor sino todo el territorio que lo integraba, por lo que tras muchos intentos, tuvo finalmente su independencia el 5 de julio de 1700, segregación que le fue concedida por el rey Carlos II.

    Fuente Alamo perteneció al término de Lorca

    Pero tras las largas protestas de los tres concejos que lo administraban, el rey Felipe V decretó el 1 de abril de 1702 la abolición del privilegio dado por su antecesor, volviendo de nuevo el núcleo principal de Fuente Álamo a la jurisdicción de Lorca.

    Al año siguiente, el 26 de noviembre de 1703, Felipe V escribió una carta al Concejo lorquino dándole las gracias por los ofrecimientos hechos para la guerra de Portugal, conflicto originado porque el rey de aquel país rompió los acuerdos de apoyar en la sucesión del trono de España a Felipe V, aliándose después con los partidarios de Carlos de Austria. El 23 de diciembre de 1708, mediante titulo real, se creó la plaza de alguacil de campo y huerta. En el año 1712 perdonó a los vecinos de Lorca haber hecho talas y quemas en los reales montes del municipio, mandando que estas tierras quedasen como propias de la ciudad.

    ESCUDO PALACIO GUEVARA
    Escudo familia Guevara

    En el siguiente año dio permiso el monarca para llevar a cabo las obras de construcción del pantano de Valdeinfierno, pero por diferentes motivos, hubo que esperar más de 70 años para que estas obras comenzaran. En 1714 también tuvo a Lorca presente, nombrando el 13 de diciembre de ese año, al lorquino Diego de Guevara para el cargo de oidor togado del Real Consejo de Hacienda, organismo encargado en aquella época de recaudar los impuestos y administrarlos.

    Fue el 12 de noviembre de 1741, en sus últimos años de vida y reinado, cuando llevó a cabo el último gesto con Lorca, autorizando a la orden de los Carmelitas Descalzos que ya estaban 22 años entre nosotros, la fundación de un convento en nuestra ciudad, convento e iglesia que se construirían años después en el camino de Nogalte y que hoy conocemos como la iglesia del Carmen, cuando el nombre inicial de todo el conjunto era el de Real Convento de San Indalecio, primer obispo que tuvo la diócesis de Lorca y cuya figura se puso en la parte central de su fachada. Santo que también da nombre a una de nuestras calles y del que nos ocuparemos en el próximo capítulo del mes de diciembre.

  • DORMITORIO DE CUERPOS por Antonio de Cayetano.

    DORMITORIO DE CUERPOS por Antonio de Cayetano.

    DORMITORIO DE CUERPOS por Antonio de Cayetano.

    Hoy uno de noviembre, día de Todos los Santos, es una celebración cristiana que nos recuerda a todos los santos del cielo, los conocidos y los que no, los canonizados que son los “oficiales”, los que tienen un día en el calendario para venerarlos y los que siguiendo el ejemplo de Jesucristo se ha volcado por hacer el bien a los demás, pero que sus obras no han llegado al conocimiento de la Iglesia, siendo por tanto anónimos y no teniendo tampoco un día señalado para ellos. Por este motivo, el papa Bonifacio IV estableció el 13 de mayo para recordarlos, cambiando luego la fecha de conmemoración el papa Gregorio III, que la pasó al 1 de noviembre, ordenando en el año 835 el siguiente papa Gregorio IV, que la iglesia lo celebrara universalmente, celebración que no tiene nada que ver con la festividad de los Difuntos que se celebra mañana.

    Mañana día 2 de noviembre, es cuando verdaderamente la Iglesia recuerda a los que han acabado su vida eterna, a nuestros seres queridos ya difuntos que abandonaron este mundo. Pero como el festivo ha sido siempre el de Todos los Santos, pues ya se encargó la iglesia de hacerlo coincidir con una de las fiestas paganas que se celebraban en la antigüedad y solaparla, las familias han aprovechado siempre este día no laboral para acudir al cementerio a orar ante sus finados, convirtiéndose con el tiempo este día, en el de la visita obligada a los cementerios.

    Entierro de los fallecidos
    Entierro de los fallecidos

    La verdad es que no hace falta ir al cementerio para recordar a nuestros seres, ni tampoco un día concreto, ya que todos los días del año está abierto el campo santo, pero el día de hoy y los previos, es la fecha en que mayoritariamente es visitado por las familias, ya no tanto para rezar ante sus tumbas, sino para adecentar y limpiar estas, poniéndole las clásicas flores, flores para todos los gustos, colores y variedades y donde se mezclan tanto las naturales como las artificiales. Lo de las flores a los difuntos, es una costumbre que ha llegado hasta nuestros días y que ya no tiene el cometido que en un principio tuvo, que no era otro que enmascarar el hedor que los muertos desprendían.

    ENTIERRO POR CORREDERALa tradición se remonta a cuando los finados eran expuestos varios días ante familiares y amigos, con el propósito de ser velados y pedir por sus almas. Lógicamente y sobre todo en verano, los cuerpos no aguantaban tanto tiempo y comenzaban a descomponerse antes de ser enterrados, desprendiendo el desagradable olor, razón por la cual se cubría al difunto de flores al tiempo que se quemaba incienso, haciendo así más agradable la vela con el perfume del ambiente. Pero no solo se sufría ese desagradable olor antes de ser enterrado el cadáver, también luego por diversas circunstancias y por el tipo de terreno, a veces salía a la superficie el hedor a muerto.

    Tampoco hay que remontarse muy atrás para revivir aquellas situaciones ni alejarse mucho geográficamente, pues en nuestra ciudad a finales del siglo XVIII y en el siglo XIX se vivieron momentos en que las condiciones higiénicas de los enterramientos eran deplorables, sobre todo en la Colegiata de San Patricio, iglesia que entonces comprendía a parte de a sus feligreses, a los de la huerta y campo que también pertenecían allí, pues los edificios religiosos en aquella época, era el lugar en que los muertos recibían sepultura.

     

    RESTOS ENTIERROS ISLAMICOS EN LORCA

    A finales del siglo XVIII, Lorca ya contaba con más de 30.000 habitantes, viéndose afectada en el año 1800 por una gran epidemia, razón por la cual faltaba sitio para los enterramientos, hasta el punto de que más de 1000 cadáveres tuvieron que ser sepultados en medio del campo, aparte de utilizarse también el solar de la antigua parroquia de san Mateo (donde luego se construyó la plaza de abastos).

    Pero si la epidemia era poco, dos años después reventó el pantano de Puentes causando casi 700 víctimas más, lo que hizo que se saturaran todos los lugares disponibles, y que diversas partes de la población oliesen a muerto en determinados momentos, como fue el caso del antiguo solar de San Mateo, que generaba tales hedores en verano, que los vecinos tuvieron que quejarse a la Corte para que de una vez por todas se dejase de enterrar allí, ordenándose seguidamente la supresión de los enterramientos y que estos se hiciesen fuera de la población y en caso de no ser posible, en sitios ventilados e inmediatos a las parroquias.

    También el Cabildo de San Patricio envió una carta a la Corte el 18 de noviembre de 1804 quejándose de que “… En la iglesia existen muchos enterramientos, que putrefactos exhalan unos gases corrompidos capaces de infectar al pueblo, al tiempo que cubren el pavimento de una especie de grasa que impiden a los fieles postrarse ante el altar al mancharse la ropa y cuando de noche se cierran las puertas, al abrirlas por la mañana se observa un vapor graso que no permite decir misa hasta pasado un tiempo.

    Se entierra tanto número de difuntos que cuando se abre una sepultura en que poco antes se había enterrado otro cadáver, este está todavía sin acabar de corromperse, teniendo que salir dos mozos del coro con incienso para perfumar toda la iglesia y teniendo que decir la misa en la sacristía, habiendo continuas quejas de sacerdotes que se trastornan en el altar. Como también de los fieles que por estas causas no concurren al templo, pues los médicos mandan a los enfermos no asistan para no recaer…”

    PLANO CAMPOSANTO SAN CRISTOBAL 1788Esta era la situación de la ciudad a principios del siglo XIX, con proyectos para hacer tres cementerios, uno para las parroquias del centro, otro para las iglesias altas y otro para el barrio de San Cristóbal, cementerios cuyo coste rondaba los 52.000 reales. Pero a pesar de haber una Real Célula de Carlos III del 3 de abril de 1787 que obligaba a su construcción y que fuese fuera de las poblaciones, aquí seguíamos con los enterramientos en las iglesias y otros edificios religiosos como los conventos, echando mano de descampados en caso de epidemias.

    PLANO CEMENTERIO BARRIOS ALTOS SANTA MARIA, SAN JUAN Y SAN PEDRO DE SEBASTIAN MORATA 1804Al final, en enero de 1805 se reunió el dinero necesario para hacer el primero de los cementerios proyectados, el de las parroquias del centro, construyéndose en las afueras de Lorca, próximo al camino de Granada y en las cercanías de la iglesia de San José, de donde cogió su nombre. Las obras se iniciaron en el mes de marzo y se terminaron a mediados del año siguiente, haciéndose sepulturas para adultos, capillas para eclesiásticos y enterramientos de distinción y dejando un espacio para párvulos.

    Pero su apertura no fue inmediata, ya que la gente de las capas sociales más atas no estaban por la labor, querían seguir con sus derechos de ser enterrados en los edificios religiosos, apertura que tampoco les afectaba, pues no estaban obligados a ser enterrados allí si disponían de sepulcro comprado en los diversos conventos de la ciudad, cosa habitual en las clases privilegiadas. Teniendo que esperar hasta finales de 1807 para que se abriese el primer cementerio de Lorca, cementerio acorde con el nuevo reglamento que la Corte hizo en 1804 y que fue masivamente utilizado en el episodio de peste amarilla que afectó a nuestra ciudad entre los años 1811 y 1813. Epidemia de la que murieron 3.744 vecinos, habiendo días en el que se hicieron hasta 88 enterramientos, como fue el 29 de 0ctubre de 2011, siendo en ese mes de octubre y el siguiente de noviembre cuando más victimas hubo.

    Tal fue el brote epidemiológico, que los sacerdotes se desentendieron de sus obligaciones, evitando acercarse y prestar ayuda espiritual a quienes los requerían. También huyeron de la población los que debían de prestar la ayuda sanitaria, cerrándose una farmacia de las dos que había y marchándose también algunos de los médicos, incluso el primer alcalde constitucional que juró el cargo tras la Constitución de 1812 y que a su vez era presidente de la Junta de Salud Pública, tuvo que renunciar a el por ser atacados por la epidemia tres de sus hijos.

    Añadir como curiosidad, que el primer fallecido en Lorca por esta enfermedad fue precisamente un médico, el doctor Antonio Carrasco que murió en el mes de enero de 1811, teniendo que aislarse su familia y quemar todos sus enseres, no impidiendo con ello que la fiebre amarilla entrase de lleno en Lorca en la segunda mitad del año. A esta epidemia le siguieron otras de cólera morbo en 1834 y 1855, por lo que 50 años después de la inauguración del cementerio este ya se había quedado pequeño, teniendo que efectuarse enterramientos fuera del recinto, por lo que se llevo a cabo su ampliación y se construyó otro en terraplén cerca de la iglesia de San Pedro, conteniendo también tumbas de distinción, para eclesiásticos y para párvulos. También se retomó el proyecto del cementerio de San Cristóbal, cementerio que entró en servicio en 1890.

    RESTOS CONVENTO DEL CARMENPero entretanto, la situación del San José era insostenible. Tal era el estado del cementerio, con muros que amenazaban ruina, nichos agrietados, insuficiente espacio y con las primeras casas de la población a menos de 70 metros, que la Dirección General de Sanidad dio la orden de su clausura en 1884, prohibiéndose sus visitas cuatro años después por sus malas condiciones higiénicas, afectando esta prohibición incluso a las visitas del día de todos los santos. Lo que sorprende, es que mientras el cementerio se encontraba en ese lamentable estado, en la ciudad se construyó el puente del barrio, la nueva carretera de Granada, las nuevas glorietas, el casino, llegó el ferrocarril y se hizo la plaza de toros, aparte del palacete del Huerto Ruano a título particular.

    plano-fachada-cementerio-san-clemente-ingeniero-riera-1888La orden de clausura del cementerio, hizo que nuestras autoridades emprendieran acciones encaminadas a la construcción de uno nuevo, pero la cosa no fue fácil. Según un estudio sobre los cementerios murcianos llevado a cabo por Ana María Moreno, hubo un proyecto muy ambicioso del ingeniero Riera en el año 1888, un cementerio que costaba de una parte civil y otra protestante, vivienda para cuatro sepultureros, un conserje, un capellán, depósito de cadáveres, osario y sala de autopsias y oficinas, proyecto que no se aprobó por su elevado coste, más de 350.000 pesetas.

    Pórtico de entrada al cementerio de San Clemente. Este cementerio comenzó a construirse el día 10 de septiembre de 1897 y se bendijo solemnemente el día 6 de enero de 1900. Los primeros enterramientos fueron de fecha 18 de febrero de 1900. Foto blog adiezminutosdelcentro
    Pórtico de entrada al cementerio de San Clemente. Este cementerio comenzó a construirse el día 10 de septiembre de 1897 y se bendijo solemnemente el día 6 de enero de 1900. Los primeros enterramientos fueron de fecha 18 de febrero de 1900. Foto blog adiezminutosdelcentro

    Siendo aprobado 8 años después otro del arquitecto José Antonio Rodríguez, este por un importe siete veces menor al anterior, solo 49.000 pesetas, lo que había costado el de Totana 14 años antes. Este cementerio que es el actual de San Clemente, se edificó en unos terrenos situados al pie de la Peñarrubia, sierra que evitaría los vientos hacia la ciudad y a unos dos kilómetros de la población. La elección del terreno fue llevada a cabo por el ayuntamiento, pero su compra y la posterior construcción fue por parte de la Iglesia, siendo de ella la propiedad. La construcción se inició en septiembre de 1897, con el propósito de que para finales de año se llevaran a cabo los primeros enterramientos, pero dos años después todavía estaba inacabado por falta de dinero, careciendo de agua, de arbolado y hasta de accesos.

    Tras formarse una comisión mixta entre ayuntamiento, iglesia y propietarios se le pegó un avance a las obras y el 16 de enero de 1900 se inauguró el ansiado cementerio, teniendo un apartado para los suicidas y disidentes y otro para los niños sin bautizar, quizá una fórmula para que los niños que naciesen se bautizaran rápidamente y más si su estado de salud no era muy bueno, que es lo que le pasaba a quien esto escribe, siendo bautizado inmediatamente después de nacer que era lo más importante entonces. En el mes de marzo se terminó de construir un pozo, el ayuntamiento hizo donación de 120 árboles y se amuebló la sala de autopsias, el depósito de cadáveres y la habitación del sepulturero, pero todo con austeridad, así como la capilla que no se hizo hasta en 1909, siendo también una obra muy simple, tanto que sufrió problemas estructurales tras unas lluvias acaecidas cinco años más tarde.

    Al principio los enterramientos se fueron haciendo en nichos, cuando lo previsto era en el suelo, pero la población no se decidía a la compra de parcelas. Fue durante la segunda década cuando se animaron las principales familias de la época y de cuando datan la mayoría de los 34 panteones históricos allí levantados, compitiendo entre sí con sus diferentes estilos, desde el neo mudéjar al modernista, pasando por el egipcio, medieval o bizantino, siendo un deleite pasear frente a ellos y contemplar sus estilos y remates escultóricos.

    En 1918 tuvimos en Lorca otra epidemia, esta de gripe, hasta el punto que se tuvo que suspender la celebración del mercado semanal y trasladar a la plaza de toros la subasta del Alporchón, siendo de agradecer la disponibilidad del nuevo cementerio. También el cementerio fue utilizado para algo más que servir de campo santo, ya que sus tapias fueron utilizadas igual que las de otros muchos de nuestro país, para las ejecuciones que se llevaron a cabo por el bando ganador una vez terminada la guerra civil, siendo 38 los lorquinos que fueron fusilados allí, permaneciendo el testigo de los disparos en la vieja tapia que da para el lado del hospital. Años después en varias ocasiones se ha ampliado el cementerio, al igual que se han dotado de cementerios pedanías del norte y sur del municipio, estando en proyecto otro para La Hoya, pero lo cierto es, que ya no existe la demanda que había años atrás.

    Hoy el 35% de la población prefiere la incineración, cremación que el Vaticano autorizó en 1963 siempre que no implicara una negación de la fe en la resurrección, pero ahora que cada vez es mayor su implantación, sobretodo en áreas urbanas y teniendo en cuenta que en España la iglesia es titular de casi 8000 cementerios de los más de 17.000 que hay, pues la cosa cambia. Ahora se hace menos caja al disminuir la “clientela”, al tiempo que pierde fundamento la palabra cementerio, que viene del latín “cementerium” y del griego “koimetérion” significando ambas dormitorio, dormitorio de cuerpos, que según el cristianismo es el lugar donde descansan los cuerpos hasta el día de la resurrección, y claro, si siguen aumentando las cremaciones y depositando las cenizas en los más variados lugares, al final el cementerio no tendrá sentido y mucho menos la fe en la resurrección posterior.

    Por eso ahora la iglesia arremete contra los católicos que no quieren depositar sus cenizas en un lugar sagrado como los cementerios, prohibiéndoles esparcirlos en la naturaleza o guardarlos en casa. Pues que sigan así de autoritarios y viendo como disminuye la gente que acude a los templos, como también los que quieren una ceremonia religiosa en su funeral. No se acuerdan de cuando era la propia Iglesia quien incineraba, no a los muertos, sino a los vivos acusados de herejía, de no pensar como ellos.

    Tampoco se acuerdan de cuando hicieron coincidir el día de todos los santos con la fiesta pagana de origen celta, aquella que marcaba el final del verano y las cosechas e introducía los días de frio y oscuridad, haciendo volver a los muertos el dios de la muerte, permitiendo la comunicación con los antepasados, fiesta que se celebraba entre la noche del 31 de octubre y el 1 de noviembre. Celebración conocida como Samhain o Sambein y que es la antecesora de la actual fiesta de Halloween, fiesta que se siguió celebrando en Europa y que los colonos europeos llevaron a América, lugar de donde ha regresado de nuevo aquí.

    Ahora a la iglesia le molesta que esta fiesta no tenga un significado religioso como ellos desearían. Pues nada, que cada cual haga de su capa un sayo y obre en consecuencia. Yo personalmente no comulgo con los principios de la Iglesia, soy mayor para la fiesta de Halloween, pero mi sitio para las cenizas sí que lo tengo ya. Si hay algo que me pertenece en este mundo es mi cuerpo, y como dueño, tengo dicho a mi familia que se incinere y que se depositen las cenizas en el lugar donde mejor me encuentro en vida, y como es ese mi deseo y además es legal, pues así supongo que se hará, aunque prisa no tengo ninguna.

  • LORCA EN TVE por Antonio de Cayetano

    LORCA EN TVE por Antonio de Cayetano

    LORCA EN TVE por Antonio de Cayetano.

    Hoy hace sesenta años que se inauguró Televisión española, fue a las 10,30 de la noche del domingo 28 de octubre de 1956, cuando tras una eucaristía, unas palabras del ministro Arias-Salgado, unos documentales del NODO y una exhibición de bailes regionales comenzaba de forma oficial sus emisiones. Emisiones que desde cinco años antes se estaban emitiendo de forma experimental desde un chalé del Paseo de la Habana en Madrid, ciudad a la que primero llegó la señal y no a todos los puntos, extendiéndose paulatinamente al resto de la villa, de la provincia y de España, llegando a nuestra ciudad al final de su primera etapa de expansión, en julio de 1962.

    Cuando la televisión vino a España, ya la tenían países como Reino Unido, Francia o Italia, por lo que entretanto, los españoles nos consolamos oyendo la pegadiza canción de la valenciana Lolita Garrido “La televisión”, una canción que sonaba desde finales de los cuarenta en las emisoras de radio y gramolas, canción con un ritmo muy contagioso y cuya letra decía: “La televisión, pronto llegará, yo te cantaré y tú me verás… “ Y al final la televisión llegó, comenzando sus emisiones regulares el día 29 de octubre, coincidiendo con el aniversario de la Falange, emitiendo al principio tres horas diarias desde las 9,30 de la noche, excepto los lunes, que no había tele por aquello del merecido descanso del personal. Los murcianos tuvimos que esperar seis años más para que apareciese aquí la honda televisiva, llegando el día 26 de julio de 1962, señal que llegaba desde un repetidor instalado en la sierra de Aitana, monte situado en el norte de la provincia de Alicante y con más de 1500 metros de altitud.

    Este repetidor fue costeado por las diferentes diputaciones provinciales y por los principales ayuntamientos de la zona, dando cobertura a las provincias de Castellón, Valencia, Alicante, Murcia, Albacete y parte de Almería e Islas Baleares, estando prevista su puesta en marcha para el día 18 de julio, otra fecha importante para el régimen, pero por problemas técnicos y meteorológicos, no pudo comenzar a emitir hasta el día de santa Ana. Emisión que tampoco estuvo libre de complicaciones, viéndose sin sonido al hombre del tiempo, el popular Mariano Medina y cortándose la comunicación tras el telediario, aunque al día siguiente ya se habían solucionado los inconvenientes técnicos y la emisión llegó con normalidad. Pero no a todos los pueblos de la región ni a todas las zonas de nuestra ciudad, pues había muchas sombras, muchos lugares donde no llegaba la señal, siendo en diciembre de 1964 cuando se empezó a gestionar un repetidor para Lorca que cubriese las zonas sin cobertura.

    En un principio, los aparatos de televisión fueron adquiridos por las capas sociales más pudientes, pues sus precios oscilaban entre las 15.000 y las 25.000 pesetas, precios prohibitivos para la mayoría de los ciudadanos, ya que para su compra había que destinar en algunos casos el sueldo de más de medio año de trabajo. En casa, fue a finales de 1967 cuando se compró el televisor, pero no un Iberia, un Marconi o un General Eléctrica Española que eran los que estaban de moda, sino uno de marca blanca como decimos ahora. En un acreditado taller de radio y televisión se ofrecía elegir el mueble por un lado y los componentes por otro, siendo su precio hasta un 30% menos que los de marca, y como no se estaba en condiciones de aspirar a más, pues allí encargamos el montaje de uno de estos, confiándole la mesa a un taller de cerrajería que también nos resultaba más barata. Así esa Navidad tuvimos tele, aparato que se guardaba como oro en paño, con su funda de tela verde que se quitaba cada vez que se quería ver, colocándole para no ser menos, el tradicional toro en lo alto, toro que más tarde, también se vio acompañado por la clásica sevillana hecha de ganchillo, todo muy español.

    http://i0.wp.com/blog.pasoazul.com/wp-content/uploads/2015/08/sin-tc3adtulo-1.png?w=700Hasta entonces, eran frecuentes las visitas a casa de algún familiar o vecino para ver la televisión, familia que a veces le faltaban sillas para acomodar a todas sus amistades, pues todos los vecinos nos apuntábamos a disfrutar del nuevo entretenimiento y más, si lo que aparecía en la pequeña pantalla tenía que ver con Lorca. Como pasó con la primera retrasmisión que de nuestra Semana Santa hizo TVE en aquellos primeros años, retrasmisión en diferido claro, ya que no había medios técnicos para emitirla en directo, pero aunque con un día de diferencia, cumplió su papel de mostrar nuestros desfiles bíblicos a todos los españoles, emitiendo la procesión del Jueves Santo un Viernes Santo por la noche y las del viernes al día siguiente. Pero no completa, ya que por el motivo que fuese, una de las cintas con la grabación de parte de una de las procesiones se extravió, viéndose la procesión incompleta y culpando del hecho la cofradía que no salió, a su eterno paso rival.

    Pero si la emisión de nuestras singulares procesiones fue todo un orgullo para los lorquinos, para los de aquí y para los paisanos que residían fuera de nuestra ciudad que tuvieron la oportunidad de contemplarlas por la pequeña pantalla, lo que nos hizo vibrar y estallar de emoción, fue ver al grupo de Coros y Danzas de Lorca bailar la parranda de la “Tía María Carrillo” en el primer concurso de baile de la televisión española, concurso presentado por Jesús Álvarez y cuyo nombre era “Danzas de España”. La emisión de este programa se llevó a cabo entre los meses de enero y marzo de 1966, llevándose a cabo por el sistema de puntuación y eliminación. A la provincia de Murcia la representó el grupo lorquino, siendo finalmente el 28 de marzo de aquel año, el triunfador absoluto del concurso, obteniendo 87 puntos, la máxima puntuación de un jurado compuesto por personalidades internacionales de la música y la danza y quedando por delante de Lérida y Coruña que fueron sus inmediatos seguidores con 84 puntos.

    Tal fue el éxito obtenido, que nadie quiso perderse el recibimiento que a los componentes se les hizo en la plaza de España a su regreso de Madrid, siendo aclamados por el pueblo, las autoridades locales y hasta por el mismísimo gobernador civil de Murcia, que no quiso tampoco faltar al apoteósico recibimiento. En las palabras de bienvenida y felicitación del entonces alcalde Lucas Guirao, se propuso la concesión de la Medalla de Oro de la ciudad, concesión que se llevó a cabo en la sesión que con carácter extraordinario celebró el Pleno del Ayuntamiento el día 6 de abril de 1966. También a Concha Sandoval, presidenta de los Coros y Danzas de Lorca y delegada local de la Sección Femenina de quienes dependían, se le nombró hija adoptiva y predilecta por entre otros motivos, el gran trabajo realizado en la recuperación del folklore lorquino y los premios conseguidos, ya que el primer premio de TVE fue solo uno más de los obtenidos en aquellos años, aunque también es verdad, que fue el que más popularidad les dio, al ser visto por millones de telespectadores en todo el país.

    https://i.ytimg.com/vi/2foVPFsWLtM/hqdefault.jpgOtro acontecimientos importante de aquella época, en la que nuestra ciudad se vio reflejada en TVE, fue la Vuelta Ciclista a España de 1970, que en su 25 edición, tuvo a nuestra ciudad como meta de la 4ª etapa. Aquel lunes 27 de abril no cabía un alfiler en la avenida, donde estaba situada la línea de llegada, pues no solo los aficionados se daban cita para ver a los ciclistas que habían salido aquella mañana de Almería, sino que todo el pueblo de Lorca estaba pendiente del evento. Lorca era la segunda vez que acogía la llegada de una etapa de la Vuelta Ciclista a España, ya lo había hecho el 2 de septiembre de 1950, pero aunque en ese año, una hora antes ya estaba a tope de gente la entonces avenida de Los Mártires, la expectación que había 20 años después era muy superior, no solo por el reparto de obsequios que se hacía desde los vehículos de la caravana publicitaria, entre los que destacaba un gran bolígrafo Bic tan grande como el camión que lo transportaba, sino por el hecho de que todo cuanto aconteciera en esa línea de meta sería visto más tarde por toda España a través de la televisión.

    La vuelta entonces no se emitía en directo como ahora, sino que se iba grabando y tras el telediario de la noche se emitía un gran resumen de la etapa del día, razón por la cual, en un solar de la actual alameda de la Constitución se habilitó un helipuerto provisional, helipuerto donde aterrizó el helicóptero que venía grabando las imágenes de la carrera, y donde esperaba otro aparato, que tras finalizar la etapa, trasladó las cintas para el centro de TVE en Valencia para su posterior transmisión a Madrid. Así, tras ver ganar la etapa al belga Ronsmans, los lorquinos esperamos impacientes el comienzo del resumen que daba la televisión, viendo la mayoría de los lorquinos, las primeras imágenes aéreas de nuestra ciudad, imágenes compartidas con los telespectadores de toda España. Al día siguiente, la vuelta salió de Lorca en dirección a Calpe, siendo las imágenes de su salida también recogidas por el resumen de etapa de TVE. Precisamente de la población de Calpe fue de donde salió la vuelta de 1973, siendo su primera etapa hasta Murcia y desviándose hacia Albacete a la siguiente sin pasar por Lorca, pero a pesar de todo, fue una vuelta seguida especialmente por los telespectadores lorquinos, ya que uno de los ciclista participantes era nuestro paisano Juan Zurano que estaba en su mejor momento, consiguiendo ganar la 14ª etapa Irache-Bilbao el día 10 de mayo, siendo uno de los tres españoles que en aquella edición cruzaron primeros la línea de meta.

    Y tras estos acontecimientos folklóricos y deportivos, le llego el turno a los sucesos, que es el motivo por el que mayoritariamente se sale en los medios nacionales, siendo las trágicas inundaciones de octubre de 1973 el primer hecho luctuoso que tuvo como protagonista a nuestra ciudad en las noticias de TVE, información compartida con Puerto Lumbreras y La Rábita que también se vieron afectadas por aquel episodio de lluvias torrenciales. Otro hecho noticiable del telediario en los años setenta, fue un crimen cometido en la carretera nacional 342 a su paso por nuestro municipio, en las inmediaciones de la venta de La Petra, donde fue asesinado el director del hospital Carlos Haya de Málaga, el cual había recogido con su coche a un autoestopista, quitándole este la vida como pago a su favor. La carretera también fue noticia televisiva en aquellos años por un trágico accidente ocurrido en la nacional 340, donde en la curva de la Venta Cristóbal murieron una mañana cinco personas.

    ASESINADO POR ETA EL GUARDIA CIVIL DE LORCA LORENZO SOTOA finales de los años setenta, casi todas las semanas había algún atentado de la banda terrorista ETA, abriéndose los telediarios con las macabras imágenes de la barbarie criminal, actos que nos producían sentimiento de dolor, rabia e indignación, sorprendiéndonos un día el oír el nombre de Lorca al relatar lo sucedido. Fue en el telediario del 27 de septiembre de 1977, se trataba de un atentado que le costó la vida en Madrid al capitán de la Policía Armada Florentino Hergedas, mencionando nuestra localidad porque la victima dejaba viuda y un único hijo, hijo que se encontraba en Lorca cumpliendo el servicio militar. Pero un año después, el 25 de septiembre de 1978, si que nos sobresaltó ver la noticia de un atentado en el país Vasco, pues una de las víctimas era un guardia civil natural de Lorca y destinado en el economato del cuerpo en San Sebastián, acto terrorista que nos tocó muy de cerca, llenándonos de la natural tristeza y pesadumbre. El hecho tuvo lugar cuando el guardia lorquino Lorenzo soto, de 24 años de edad y al que le acompañaba otro compañero de 30 años que también falleció, se disponían a salir con el Land Rover oficial del mercado central de frutas de Atotxa, estando esperándoles tres terroristas que los acribillaron a balazos con un subfusil ametrallador, recibiendo 17 disparos el agente lorquino que era el conductor del vehículo. Nuestro paisano estaba soltero, era hijo de guardia civil y había ingresado en el cuerpo el 1 de febrero de 1974.

    También fue noticia 20 años después, un tiroteo en la madrugada del sábado 19 de diciembre de 1998 en el centro de Lorca, tiroteo en el que murió el agente de la Policía Local Juan Jesús Arcas, suceso que nos llenó de una profunda tristeza a los lorquinos y más por el modo en que se desarrollaron los hechos. En este suceso murió también el delincuente que había arrebatado el arma del agente y que había disparado sobre él, recibiendo un disparo efectuado por el otro policía, el cual se vio en la necesidad de hacerlo en legítima defensa. Al joven agente fallecido, que había ingresado en el cuerpo dos años antes, contaba con 30 años de edad y se casaba al año siguiente, se le otorgó a título póstumo la Medalla de Oro de la Ciudad, se declararon tres días de luto y también le fue impuesta la Cruz al Merito Policial por el Director General de la Policía que estuvo presente en el funeral. La lista de sucesos es enorme, siendo de los más variados, desde el accidente laboral del trasvase, el cual recordamos el pasado mes de febrero, hasta otros de tráfico, ferroviarios o de helicóptero, pasando por incendios con víctimas mortales u otros forestales, así como terremotos e inundaciones, sucesos que siendo importantes y teniendo una gran cobertura informativa nacional, no vamos a recordar por ser recientes en el tiempo y estar en la memoria de todos. Grandes sucesos que también motivaron la presencia en nuestra ciudad de las más altas personalidades del Estado.

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    Y si la relación de sucesos televisivos la empezamos por la riada de octubre de 1973, fue como consecuencia de esta riada la primera visita que los entonces príncipes de España Juan Carlos y Sofía realizaron a Lorca. Si bien en la mañana del domingo 21 de octubre sobrevolaron en helicóptero las zonas afectadas por la inundación sin llegar a bajarse, cosa que si hicieron en otros lugares que también sufrieron el azote de las lluvias torrenciales, en mayo del año siguiente sí que visitaron la ciudad en la visita oficial que giraron a la región, llevando a cabo varias inauguraciones y entregando las primeras llaves de las casas prefabricadas que se hicieron para los afectados por la riada. Siendo esta visita seguida ampliamente por las cámaras de TVE, como también fue la de octubre de 1994 siendo ya Reyes de España. Aunque hay que recordar, que la reina Sofía estuvo después en 2012 en dos ocasiones en nuestra ciudad, una en julio para la inauguración del parador Castillo de Lorca y otra en octubre. Esta última, tras la visita realizada a Puerto Lumbreras para interesarse por las consecuencias de la inundación de septiembre y conocer que nuestro alcalde estaba ingresado en el hospital, saltándose el protocolo y visitándolo en el Rafael Méndez. También el actual rey Felipe VI ha visitado la ciudad en varias ocasiones siendo Príncipe de Asturias, acompañándolo la princesa Letizía en su última visita con motivo de los terremotos de 2011.

    FUNERAL POR LOS 9 FALLECIDOS EN LORCA

    Retornando a los años setenta, recordar que también tuvo su sitio Lorca en los documentales de TVE, siendo uno de esos espacios el programa “Los Ríos”. Esta serie ya en color y rodada con un gran despliegue de medios, se emitió entre 1974 y 1975, estando uno de los capítulos dedicado al Guadalentín o Sangonera como en la serie fue llamado. Cada semana se mostraba un río, contando la historia de sus pueblos ribereños y mostrando sus monumentos, llenándonos de orgullo ver nuestro rico patrimonio y la trayectoria que sigue el cauce desde la sierra de María hasta la huerta de Murcia. Otro programa de aquellos años fue “Raices”, pero no me refiero a la serie de Kunta Kinte, sino a un espacio dedicado a la música tradicional, emitiéndose el día 21 de septiembre de 1977 un capítulo dedicado a Lorca y al tío Pillo, viéndose unas imágenes aéreas de Lorca, la plaza de la Estrella y un habitáculo de la funeraria del puente, lugar donde un trabajador de la casa mostraba como se hacían las castañuelas a partir del tronco de jinjolero, estando presente durante la entrevista el que mejor las ha movido en Lorca, Gabriel Gómez, el pillo y finalizando el reportaje con varios bailes regionales en medio del campo de Aguaderas, bailes ofrecidos por gente de aquellos parajes y a quienes acompañaban la rondalla de la citada pedanía y el propio pillo tocando diferentes instrumentos.

    http://img.rtve.es/p/66490/?w=160&h=90&imgProgApi=logoOtra de las series documentales donde apareció Lorca fue en “A Vista de Pájaro”, una serie de 50 capítulos que comenzó a rodarse en 1981 pero que no se emitió hasta 1986, siendo el capitulo 9 el dedicado a la región de Murcia, pero 30 minutos para toda la provincia no dieron mucho, por lo que de Lorca solo se vieron imágenes de San Patricio, plaza de España y el puente sobre el río, todo muy de pasada y sin demasiado enfoque. En lo que sí que se puso empeño fue en el rodaje de uno de los capítulos de “Escrito en América” una serie de ficción de TVE que en un principio iba a ser de 39 capítulos y que al final solo se quedó en 13 telefilmes de una hora de duración. Esta serie de grandes pretensiones, donde se pretendía llevar a la pantalla novelas de los mejores escritores latinoamericanos, eligió Lorca como escenario del rodaje de uno de sus capítulos, “La Hechicera”, una novela de intriga del escritor argentino Manuel Mújica Láinez, en la que se cuenta la historia de Beltrán, un hombre maduro que sufre alucinaciones al visitar la tumba de su madre en el cementerio de la iglesia. Siendo la fachada del Santuario de la Virgen de las Huertas donde se grabaron las escenas del cementerio y la finca de San Julián en La Hoya, las de la casa natal donde regresa Beltrán y donde revive su adolescencia y niñez. La serie se emitió la noche de los domingos entre junio y septiembre de 1979, viéndose el capitulo rodado en Lorca el día 17 de junio.

    https://www.um.es/campusdigital/Cultural/TV1.jpgTambién en los años setenta fue cuando comenzaron las emisiones de “Aitana”, un informativo territorial que abarcaba desde Castellón a Almería, siendo ya más numerosas las informaciones que se daban de nuestra ciudad, no faltando nunca a la cita con SEPOR. Aunque la primera información que recuerdo, fue al poco de ponerse en marcha este informativo, en octubre de 1974, recogiendo la alarma que había en nuestra comarca por la supuesta presencia de un monstruo en el pantano de Valdeinfierno, aparición que motivó, que sobretodo los domingos, allí se dieran cita decenas de curiosos que querían ver el fenómeno. Al final no pudimos hacerle la competencia al lago Ness, pues el ansiado monstruo resulto ser una nutria que había llegado con la riada del año anterior, desenvolviéndose a sus anchas por las aguas del embalse y cruzándolo de un lado a otro a gran velocidad, atemorizando con ello a las personas que se percataron de su presencia y que desconocían que “bicho” era.

    https://www.um.es/campusdigital/Cultural/TV3-.jpgEn 1980 comenzó a emitirse el informativo Tele-Murcia, aunque no fue hasta 1982 cuando tuvo autonomía propia sin depender de Valencia, teniendo más cobertura la actualidad de la región y por consiguiente la de nuestro municipio. Ya todo se hacía desde Murcia y lo que podría ser de interés nacional se enviaba desde aquí a Madrid, siendo una de las informaciones que se enviaron aquel año de 1982, la presencia de Felipe González en la playa de Puntas de Calnegre, pues pasaba unos días de veraneo en la Casa Colorá, vivienda situada entre los limites de Lorca y Mazarrón y cuyo propietario era el suegro de Julio Feo, amigo y colaborador del líder socialista y director de las campañas electorales del PSOE en aquel tiempo, siendo nombrado aquel mismo año, cuando Felipe González llegó al poder, Secretario General de la Presidencia del Gobierno.

    CICLISTA JUAN ZURANO, VUELTA A ESPAÑAAl recordar la Vuelta Ciclista a España, he mencionado al corredor lorquino Juan Zurano, pero a parte de él, mucha ha sido la gente de Lorca que ha aparecido en la pequeña pantalla a lo largo de estos años, unos como entrevistados o siendo protagonistas de algún reportaje o retrasmisión y otros participando en los diferentes concursos y programas de TVE. Pantalla en la que hemos visto a nuestros artesanos, deportistas, toreros, músicos o artistas ejerciendo sus respectivas profesiones. Destacando la presencia del guitarrista Narciso Yepes, con su singular guitarra de diez cuerdas, creada por el mismo y la del cantante Paquito Jerez, interpretando canciones como “Billetes billetes verdes…”, “Mi niña bonita…” o “Como se quiere a los hijos…” letras estas que nos llegaban al corazón.

  • LORQUINOS POR EL NUEVO MUNDO por Antonio de Cayetano

    LORQUINOS POR EL NUEVO MUNDO por Antonio de Cayetano

    LORQUINOS POR EL NUEVO MUNDO por Antonio de Cayetano.

    Aunque hay constancia de que vikingos, chinos y otros pueblos, llegaron antes que Colón al nuevo continente y que algún historiador tacha a Colón de farsante, hay que reconocer que el descubrimiento de América por Cristóbal Colón en 1492, fue uno de los acontecimientos más importantes de la historia de la humanidad. Hecho del que mañana se cumplen 524 años, celebrándose por ello también, el día de nuestra Fiesta Nacional.

    Hoy ya no se habla del día de la Raza o de la Hispanidad que es como siempre lo hemos conocido, cosa que si que se sigue haciendo en la mayor parte de Hispanoamérica, donde también mañana se conmemora el día del Descubrimiento. Festividad que dependiendo del país o gobierno de turno, se le conoce por los más variados nombres, pasando del día de la Raza Española o de la Madre Patria, al día de Colón, al de la Diversidad Cultural, al de los Pueblos Originarios y del Dialogo Intercultural o incluso el Día de la Resistencia Indígena, que es como se le denomina en Nicaragua y Venezuela.

    Y es que, ya no se opina lo mismo de España en ciertos países hispanos, si antes se sentían orgullosos de su madre patria, que fue quien les evangelizó, quien les enseñó la escritura que hasta entonces desconocían, quien fundó escuelas y universidades, quien llevó el olivo, el arroz, la caña de azúcar, el trigo, la oveja, la vaca, el buey, el caballo, la carreta con ruedas y los animales de carga y tiro, siendo todo esto un importantísimo avance para ellos. Hoy por el contrario, se nos acusa incluso de genocidio, culpándonos del exterminio del 90% de su población indígena, nativos que tampoco ellos respetaron tras su independencia, dándose todavía en la actualidad casos de limpieza étnica. La verdad es, que se cometieron excesos y abusos, se destruyeron cientos de culturas, se discriminaron, explotaron y se les negó su derecho a la propiedad, sometiéndolos a los colonizadores europeos y a sus leyes.

    Pero también es cierto, que los Reyes Católicos crearon leyes para la protección de aquellos indigenas, prohibiendo la esclavitud de los nativos, algo desconocido en aquella época, pues estamos hablando del año 1495, solo tres años después del descubrimiento. En 1537 también la Iglesia se sumó a su defensa, promulgando el papa Paulo III una bula donde se establecía el derecho de los indígenas, aunque diez años después, el mismo papa invirtió los términos, dando legitimidad a tener esclavos indios, incluso para los mismos miembros del clero.

    CRISTOBAL COLON MARINOLo de llamarles indios, fue porque Cristóbal Colón creía que había llegado al continente asiático, a la India, siendo diez años después cuando el cosmógrafo Américo Vespucio, dio a conocer que la tierra descubierta por Colón no estaba en Asia, sino que se trataba de un nuevo continente. Territorio que en 1507, fue dibujado en un mapa por el cartógrafo alemán Martín Waldseemúller, poniéndole ya el nombre de América en homenaje al cosmógrafo italiano que descubrió el error de Colón, pero aún tuvieron que pasar algunos siglos para que se le llamase por este nombre. España fue la que inició la colonización del nuevo continente, sumándose después Portugal, Francia, Inglaterra y otros países, siendo nuestro país el que conquistó la mayor parte del territorio. Territorio al que la Corona española le llamó Virreinato de Nueva España al integrado por Norteamérica, Centroamérica y los territorios españoles de Asia y Oceanía, habiendo otros virreinatos menores en el sur del nuevo continente.

    Hay que reconocer que jugamos con ventaja ante los nativos, pues disponíamos de armas, pólvora y caballos, corceles que atemorizaban a los indígenas, ya que en un principio, creían que era una misma cosa el animal y el hombre con su armadura. También las enfermedades fueron nuestro gran aliado, pues éramos portadores de gérmenes para los cuales los nativos carecían de defensas, cobrándose miles de víctimas entre la su población. Precisamente el Imperio Inca fue derrotado por Francisco Pizarro tras una epidemia de viruela, aparte de otras que se fueron declarando sucesivamente como tifus, gripe, difteria y sarampión, epidemias que según algunos historiadores terminaron con la vida de casi el 90% de la población indígena. Así que sin quererlo, fuimos exterminando a los moradores de aquel territorio, teniendo libre el camino para su expolio, para extraer su riqueza, riqueza que hizo que Europa creciera de forma importante durante esa época. La patata, el maíz, el tomate, el pimiento y el cacao entre otros, fueron los alimentos que introducimos de allí, creándose flotas comerciales y explotaciones agrícolas y minerales, siendo el oro y la plata lo más apreciado, realizando los trabajos los nativos que allí quedaban y los millones de esclavos que se llevaron del continente africano, muchos de los cuales morían durante el largo y duro trayecto.

    ESCUDO FAMILIA PEREZ DE CHUECOS Y FRANCO. En la vieja ciudad Española de Lorca, en las entalladuras de los escudos de piedra que no mueren, está el origen de los que legítimamente llevan el apellido Chuecos en Venezuela, cuyo árbol genealógico es corpulento y frondoso.
    ESCUDO FAMILIA PEREZ DE CHUECOS Y FRANCO.
    En la vieja ciudad Española de Lorca, en las entalladuras de los escudos de piedra que no mueren, está el origen de los que legítimamente llevan el apellido Chuecos en Venezuela, cuyo árbol genealógico es corpulento y frondoso.

    Como toda esta riqueza había que traerla para España, fue necesaria a parte de grandes flotas mercantes, una armada poderosa que escoltara estos navíos, ya que con frecuencia se veían atacados por los piratas que allí se establecieron y por las armadas de otros países, que en cuanto tenían ocasión, nos arrebataban los tesoros que trasportábamos o intentaban apoderarse de los territorios conquistados. También fue imprescindible la fortificación de los puertos y la presencia de una fuerza estable que los defendiese, a parte de una eficaz administración que controlase y dirigiese todo. Y aquí es donde destaca la presencia de los primeros lorquinos en el nuevo continente, siendo el primero del que se tienen noticias, el general Andrés Pérez Chuecos Franco, militar que le da nombre a una calle en la barriada de San José (General Pérez Chuecos).

    Este militar nacido en Lorca y fallecido en México, era descendiente de los caballeros que acompañaron a Alfonso X en la conquista de Lorca y que aquí se establecieron. Sirvió como alférez en la Armada del Mar Océano hasta el año 1615, siendo designado más tarde capitán de una de las compañías que partieron desde México a la ciudad de Manila en Filipinas. El 19 de septiembre de 1619 fue nombrado gobernador de los castillos y puertos de Cavite, el 20 de marzo de 1622 se le nombró Sargento Mayor de la Real Armada, mandando las tropas españolas que luchaban contra los holandeses y el 12 de enero de 1624, Capitán General de las Reales Galeras de la Guardia y Defensa de Filipinas. El 25 de abril de 1625 fue designado Capitán General de la Real Armada y el 16 de junio de 1635 gobernador de Veracruz, iniciando así una serie de cargos en distintas ciudades de la Nueva España, siendo gobernador y capitán general de las provincias de Yucatán y de Los Ángeles, destacando su rectitud en la administración de justicia y su gran celo en el cumplimiento de su deber.

    Su etapa en Yucatán coincidió con la puesta en marcha de un impuesto de la Corona a los trabajos realizados por los indígenas mayas, contribución que era muy gravosa para ellos, por lo que convencido nuestro general de lo injusto de este impuesto, elevó al rey una petición para que fuese revocado, petición que el rey concedió dos años después, cuando ya no era gobernador de aquella demarcación. Por su valor, discreción y acertada conducta en los 40 años que estuvo sirviendo a la Corona, fue premiado con el título de Caballero de la Orden Militar de Santiago, una de las aspiraciones más cotizadas en aquella época y a la que no era tan fácil entrar. Su hijo Alonso fue también gobernador y capitán de prestigio en Santo Domingo, ejerciendo también de capitán en la compañía de arcabuceros a caballo de nuestra ciudad, teniendo entre sus misiones la vigilancia y defensa de nuestra zona marítima.

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    Combate de galeones españoles y holandeses en aguas de Filipinas en tiempos del almirante D. Antonio de Aguilar.

    A este ilustre general y administrador Real le imitó otro lorquino, que casualmente era sobrino suyo. Este otro paisano fue el almirante Antonio de Aguilar y García de Alcaráz, militar que le da nombre también a una calle, en este caso en el centro de la ciudad (Almirante Aguilar), cercana a la calle Cava donde nació. Este otro lorquino ilustre, entró en la compañía del capitán jerónimo de Guzmán en 1641 con el grado de alférez de infanteria, siendo ascendido a capitán dos años más tarde en México, concretamente el 10 de marzo de 1643, encomendándole la defensa de Veracruz, viéndose implicado en varias batallas y situaciones de las que salió siempre victorioso, meritos que motivaron que fuese ascendido a Almirante de los Mares de Filipinas el 20 de febrero de 1644, cuando aún no había cumplido los treinta años de edad.

    En 1646 fue nombrado gobernador de San Pedro Teutila y posteriormente para el mismo cargo en las provincias de Chiliqués y Masqués. En 1653 cambió totalmente de vida, pues el 3 de junio cogió los hábitos y entró en el convento de San Francisco de la orden de los Descalzos en Lima, pero por muy poco tiempo, ya que tras encontrarse enfermo unos meses después, los médicos le obligaron a dejar el convento para que una vez fuera recuperase su salud. Abandonando la religión y llevando quizá una vida más sosegada, regresó a Lorca en 1662, donde se casó tres años después con Catalina de Guevara y Leonés, viviendo de las rentas que le daban las fincas que adquirió tras llegar del Nuevo Mundo y muriendo el 15 de julio de 1685 en la ciudad que le vio nacer, reposando sus restos en el convento de San Francisco.

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    General Rafael Maroto

    Y si la vida de estos dos militares lorquinos del siglo XVII fue ajetreada, agitadísima fue la del siguiente personaje, una figura controvertida en la historia de España. Me refiero al general Rafael Maroto Yserns, un lorquino que llegó a lo más alto del escalafón militar, pues fue nombrado en 1840 Capitán General del Ejército Español, militar que también tiene una calle dedicada en Lorca, en este caso el bulevar del barrio de San Diego (Avd. Rafael Maroto). Este lorquino de nacimiento, aunque de padre zamorano y madre catalana, nació en el barrio de San Cristóbal, frente a la plaza de La Estrella, el 15 de octubre de 1783, partiendo hasta Cartagena a la edad de 11 años para ingresar como cadete en el Regimiento de Infantería Asturias, regimiento que en 1794 guarnecía esta ciudad marítima. Su padre era también militar, con grado de capitán, aunque su ocupación en nuestra ciudad era el de visitador de rentas. Rafael obtuvo el grado de segundo subteniente antes de cumplir los 15 años y el de primer subteniente a los 18, siendo enviado a Galicia a la defensa del Ferrol y a luchar contra los portugueses, regresando más tarde a su regimiento donde en 1806, el día de su cumpleaños, fue ascendido a teniente y enviado a combatir a los franceses en zonas de Levante, Navarra y Aragón, siendo ascendido a capitán el día de la Virgen de las Huertas de 1808.

    En 1809 luchó activamente contra los franceses en Zaragoza, recibiendo un tiro y siendo hecho prisionero de guerra por los galos, fugándose posteriormente de su captores, hazañas que motivaron su ascenso a teniente coronel. Entre 1811 y 1812 estuvo de nuevo en la zona de Valencia, esta vez ya con el grado de sargento mayor, pero cuando se capituló a favor de los franceses, fue hecho prisionero junto a todo su regimiento, fugándose nuevamente de sus raptores. Tras esto, nuestro paisano fue destinado al mando del Deposito General de Tropas para Ultramar, siendo ascendido a coronel el 16 de noviembre de 1813 a la edad de 30 años y destinándolo al Regimiento Talavera de la Reina, unidad que bajo su mando marchó hacia Perú el día de navidad de 1813, desembarcando cuatro meses después en el Nuevo Continente y poniéndose las tropas a las ordenes del brigadier Mariano Osorio, que las envió hacia Chile, donde llegaron en el mes de agosto.

    http://1.bp.blogspot.com/_PRTbsDsgqI4/THTq8wUfOxI/AAAAAAAABoQ/RPKWfgXZ5oE/s1600/Baldo_y_Rafa.jpgEl ocho de noviembre de 1814 fue ascendido a brigadier y en marzo del siguiente año se casó con Antonia Cortés García, una rica mujer que conoció durante su estancia en Santiago de Chile, mujer que perdería años después como consecuencia de un naufragio. En 1817 resultó de nuevo herido cuando se encontraba en Valparaíso, siendo enviado al Perú tras su recuperación, confiándole el 22 de febrero de 1818 el puesto de presidente y comandante general de la ciudad y provincia de Charcas en el Alto Perú, desarrollando una notable labor administrativa y enfrentándose en varias ocasiones a los sublevados que estaban a favor de la independencia, cosa que al final consiguieron en la célebre batalla de Ayacucho el 9 de diciembre de 1824 con la derrota y capitulación de los españoles, batalla en la que no estuvo presente nuestro paisano y que fue el nacimiento de la República de Bolívar, la actual Bolivia.

    En Reconocimiento a las campañas y victorias conseguidas, en 1823 se le había ascendió a mariscal de campo, embarcando rumbo a España en el puerto de Quilca el 1 de enero de 1825. Una vez en nuestro país pasó por diferentes destinos, uniéndose en 1833 a la causa carlista, pues era partidario del infante Carlos María Isidro de Borbón, en vez de Isabel II que entonces tenía 3 años de edad. Le pidieron que diera un golpe de estado, pero prefirió dimitir de su cargo antes de pasarse al otro bando. El gobierno detectó las conspiraciones que había y encarceló a muchas personas, pero no así a Maroto, al que le ofreció la comandancia de las provincias vascongadas, cargo que este renunció, lo que motivó el enfado del gobierno y su detención inmediata.

    Tras pasar ocho meses en un calabozo, donde enfermó, se quedó calvo y perdió casi toda la vista, fue desterrado a Sevilla, pero una vez allí, nuestro paisano solicitó ser trasladado a Granada, ya que en la ciudad de la alhambra estaba su familia y quería rehacer su vida y ocuparse de los suyos, pero alguien le informó que iba a ser detenido de nuevo, por lo que preparó su fuga de España, fuga que realizó ayudado física y económicamente por algunos amigos, siendo toda una odisea, ya que fue arrestado varias veces en Francia sin causa aparente. Volvió a España, que seguía en plena guerra carlista o guerra de los siete años, y aquí estuvo mandando las tropas vascas primero y luego las catalanas, donde no encontró recursos suficientes para continuar su objetivo, por lo que abandonó Cataluña y se dirigió a Francia para emprender el camino de regreso a Chile, pero de nuevo se vio envuelto en nuevas aventuras, siendo encarcelado en Perpiñán primero y luego en Tours, hasta que al final pudo fugarse ayudado por terceros.

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    Rafael Maroto en la guerra carlista

    Don Carlos le llamó de nuevo para organizar las tropas y Maroto accedió, planeó la defensa de Estella en Navarra, donde hubo conspiraciones para asesinarlo, aunque al final fue él quien ordenó el fusilamiento de cuatro generales por desavenencias, siendo acusado de crímenes y arbitrariedades, lo que motivó que Don Carlos publicase un bando destituyéndolo y declarándolo traidor, pero Maroto era dueño de la situación pues con él estaban sus tropas. Al final Don Carlos huyó al exilio y nuestro general intervino en la firma de paz con su rival, Baldomero Espartero. Un acto inteligente y bien llevado que puso fin a una guerra que se prolongó durante siete años, aunque hay quienes lo tacharon de traidor a la causa carlista. La paz se firmó el 29 de agosto de 1939 y dos días más tarde, el 31 de agosto, las tropas de los dos bandos reunidas en los campos de Vergara (Guipúzcoa), presenciaron el abrazo de ambos generales, acto que se conoce como el Abrazo de Vergara.

    Tras el final de la guerra carlista, Maroto fue nombrado Capitán General del Ejército Español, y más tarde ministro del Supremo Tribunal Militar, emprendiendo el viaje de regreso a Chile el 11 de septiembre de 1846, desembarcando en Valparaíso el 22 de diciembre y estableciéndose en la finca que su difunta esposa tenía en Concón, esposa que había fallecido en un naufragio en 1830 y donde también perdieron la vida dos de sus hijas. El 25 de agosto de 1853, a punto de cumplir los setenta años, falleció este Teniente General del Ejército Español, Vizconde de Elgueta y Conde de Casa Maroto, condición que se hizo constar en su lapida en el cementerio de Valparaíso.

    Aprovechando la efeméride del descubrimiento del Nuevo Mundo, he querido recordar a estos ilustres militares lorquinos, personajes que nos suenan al dar su nombre a calles de Lorca, pero que quizá muchos, no conocieran su historia. La lista de lorquinos en el continente americano no acaba aquí, por lo que la próxima semana seguiremos con otros lorquinos que también cruzaron el charco.

  • FUEGOS IRRACIONALES por Antonio de Cayetano

    FUEGOS IRRACIONALES por Antonio de Cayetano

    Al género humano nos fascina el fuego, desde nuestros orígenes lo hemos adorado, fue nuestro primer Dios, el que nos dio luz y calor, con él vimos en la oscuridad, mitigamos el frio y cocinamos los alimentos. Quizá que por eso, llevamos en nuestros genes esa gran atracción por el fuego, atracción que para algunos es un problema, ya que cuando se enciende de forma impulsiva (como pasa en estos días), sin pensar en sus consecuencias, prendiendo cualquier cosa por el placer de ver como arde, se convierte en un trastorno grave llamado piromanía.

    HOGUERA DE FUEGO EN PLAYA AGUILASAlgo así, aparte de incultura e incivismo, es lo que debieron de padecer aquel grupo de energúmenos, que en la tarde de un día como mañana, 14 de agosto, recién iniciada la guerra civil, se dedicaron a recorrer las iglesias lorquinas, sacando de su interior todo lo inflamable que en ellas había, e incendiándolo posteriormente en sus atrios, siendo pasto de las llamas, bancos, confesionarios, cuadros, libros, archivos y sobre todo y lo más lamentable, las cientos de imágenes y obras de arte que aquel día desaparecieron para siempre.

    Fue en 1.931, semanas después de proclamarse la Segunda República, cuando comenzó esta violencia anticlerical, produciéndose entonces una ola de incendios a conventos de la que Murcia no fue ajena. En 1936, meses antes de iniciarse la guerra civil, también hubo numerosas quemas de edificios religiosos en diferentes pueblos de la región, siendo el 25 de julio, una semana después del alzamiento, el día en que la quema de iglesias fue más numerosa, afectando a la totalidad de las de Jumilla y Cartagena, pero hasta aquella fatídica tarde del 14 de agosto, Lorca se había visto libre de estos actos vandálicos.

    Pero no fue gente residente en Lorca la que llevo a cabo esta salvajada, sino un grupo de anarquistas llegados semanas antes de la ciudad catalana de Molins de Rey, un pueblo que en 1.993 se hermanó con Lorca por ser tierra de acogida de emigrantes lorquinos, siendo precisamente un lorquino emigrado allí, el cabecilla de estos exaltados que arrasaron gran parte de nuestro patrimonio. Cuentan las crónicas de la época, que este sujeto llamado Avelino, se vino de Cataluña tras haber asesinado a varias personas por motivos políticos, y que una vez aquí, siguió también con la misma violencia, persiguiendo a los contrarios y cebándose especialmente con la Iglesia y los religiosos.

    La parroquia de San Cristóbal fue la primera en ser saqueada aquella nefasta tarde, divirtiéndose posteriormente estos desaprensivos, con el arrastre de la imagen de Jesucristo hasta el centro de la ciudad. A este templo le siguieron los de San Diego, Santo Domingo, Santiago, San Patricio, Santa María, San Juan, San Pedro, San Mateo, El Carmen, San José, El Calvario, Virgen de las Huertas, e incluso otras ermitas de la huerta y campo lorquino.

    FACHADA IGLESIA SANTA MARIA QUEMADA EN LA GUERRA CIVILComo parece que les falto tiempo para terminar su “hazaña” aquella noche, continuaron al día siguiente con su labor destructiva, tocándole entonces a los conventos de San Francisco, Mercedarias y Clarisas, edificios de dónde sacaron sus enseres, siendo cargados estos en camiones y llevados al medio del río, lugar donde posteriormente fueron quemados.

    Cristo de la Misericordia (Destruido). Formaba parte de un 'Calvario' junto a obras documentadas de Salzillo.
    Cristo de la Misericordia (Destruido). Formaba parte de un ‘Calvario’ junto a obras documentadas de Salzillo.

    Se calcula en unas trescientas el número de imágenes destruidas, siendo veinte de ellas del insigne imaginero Francisco Salzillo, otras de su discípulo Fernández Caro y una del célebre Nicolás de Bussy.

    Aquel día se salvó de la quema, la imagen de la Virgen de los Dolores del Paso Azul, ya que el sacristán la había escondido con antelación, pero desgraciadamente, este buen hombre murió antes de finalizar la contienda, llevándose su secreto a la tumba, y no sabiendo nada más del paradero de esta imagen. También se salvó de aquel horror, el Cristo Resucitado, contando la tradición popular, que fue “indultado” por los milicianos por llevar el brazo izquierdo levantado y con el puño cerrado, señal inequívoca de que era uno de los suyos, pero la realidad fue bien distinta.

    Aquella noche la ciudad, parecía Valencia en fallas, con hogueras dispersas por todos los barrios y con las iglesias altas ardiendo, convirtiéndose algunos templos en tierra de nadie, lugares donde mientras niños y jovenzuelos se entretenían haciendo sonar las campanas, otros destrozaban por puro placer todo lo que encontraban a su paso, desde algún órgano, a cualquier objeto litúrgico, robando también las distintas piezas de oro y plata con las que tropezaban.

    Los ciudadanos que se encontraban alejados de donde se producían los hechos, veían los resplandores de los fuegos y oían el estruendo de las campanas, pero sin saber muy bien lo que estaba ocurriendo, fue después cuando se fue conociendo el motivo de aquel alboroto, la sinrazón que se estaba produciendo. Lo sorprendente es, que este grupo de milicianos no pasaba de los veinte individuos, un número relativamente pequeño que se podía haber controlado, pero un número más que suficiente, para destruir en una sola tarde, cientos de años de nuestra historia.

    Las situaciones de guerra son así de crueles y de fatales, cometiéndose muchos desatinos y disparates. Pero si aquellos fuegos fueron irracionales, más ilógica fue la pasividad de aquellas nuestras autoridades, que no supieron o no quisieron impedir esos actos vandálicos, anteponiendo quizá, el interés ideológico a los intereses del pueblo, pueblo que perdió de una tacada, grandes obras de arte y parte de sus monumentos.

    Un legado histórico-artístico, que tampoco se intentó recuperar por los vencedores años después de finalizar la guerra, cosa que si que ocurrió en otros lugares de nuestro país. Esperemos que de una vez por todas, las conocidas como iglesias altas de Lorca, sean objeto de la atención de nuestras autoridades y de su total restauración, tarea poco difícil, si se es lorquino y se ama a Lorca y a su patrimonio.

    Quienes no se lo pensaron dos veces aquella noche del 14 de agosto, fueron cinco vecinos de nuestra ciudad, gente que amando a Lorca, se indignaron al contemplar cómo ardía la iglesia de Santa María, armándose de valor y marchando hacia ella sin temer a las consecuencias, entrando en la iglesia en llamas y desmontando de su trono al Cristo Resucitado, el cual estaba intacto al no haber sido todavía alcanzado por el fuego, trasladándolo seguidamente hasta el Ayuntamiento, lugar donde estuvo a salvo hasta que finalizó la guerra civil.

    DOCU_VERDADEl coraje de estos lorquinos, sin más afán que su amor por lo nuestro, es lo que hizo que la imagen realizada en 1.801 por Roque López, se salvase de aquella barbarie. También hubo gente en la huerta que defendió sus ermitas, enfrentándose a los violentos, pero sin embargo en la ciudad, no fuimos capaces de parar los píes a estos salvajes.

    En otra ocasión hablaremos de los crímenes gratuitos a los religiosos, “asesinatos” que fueron cometidos en Lorca también por este grupo de milicianos llegado de Cataluña. Y es que la postura de la Iglesia contraria a la República, le salió cara, pues les costó la vida a 13 obispos, a 6.549 clérigos y religiosos y a 283 monjas. Un hecho atroz fue el sucedido en la ciudad de Murcia en septiembre de 1.936, donde el párroco del Carmen fue sacado de la cárcel, atado de pies y manos y arrastrado por el suelo camino de su barrio, cortándole una de las manos al pasar el río, en la plaza de Camachos, los genitales en el cercano jardín de Floridablanca, y una vez dentro de su iglesia, fue colgado de una pared y quemado vivo, igual que siglos atrás, había hecho la Santa Inquisición con los no creyentes.

    Así estaba nuestro país hace ochenta años, lleno de odio, rencor y venganza, cometiéndose crímenes con total impunidad en cualquiera de los dos bandos.

  • ODIO Y VENGANZA, LORCA EN LA GUERRA CIVIL. Por Antonio de Cayetano

    ODIO Y VENGANZA, LORCA EN LA GUERRA CIVIL. Por Antonio de Cayetano

    ODIO Y VENGANZA, LORCA EN LA GUERRA CIVIL. Por Antonio de Cayetano.

    Hoy 16 de julio, hace 80 años que comenzó en Melilla nuestra 4ª guerra civil, una sublevación militar apoyada por carlistas, falangistas y monárquicos, todos ellos en contra de la II República y de los resultados electorales salidos de las urnas tras las elecciones generales del día 16 de febrero de 1.936. Unas elecciones donde se dieron cita muchos partidos políticos, tanto de izquierdas como de derechas, obteniendo la victoria el Frente Popular, una coalición formada por los principales partidos de izquierdas.

    Durante aquella campaña electoral, el primado de España, el cardenal Segura, advirtió que si se consolidaba la República, la maldición de Dios caería sobre la nación, y no fue por obra divina, pero lo cierto es que meses después, del “cielo” nos cayeron bombas a los españoles. El diario Arriba publicaba antes de los comicios, que no había que temer que la izquierda ganase, pues de darse el caso, no se le entregaría el poder. Las izquierdas ganaron y Manuel Azaña se hizo con el gobierno, pero en medio de los insistentes rumores de golpe de estado y al tiempo que los falangistas iniciaban una lucha sin cuartel contra la República, reclutando a gran número de jóvenes de derechas dispuestos a llevar a cabo acciones violentas, por lo que los primeros objetivos que se marcó el nuevo gobierno, fue el mantenimiento del orden público y democratizar al ejército para evitar intentonas golpistas.

    En agosto de 1.932 ya había habido una intentona por parte del general Sanjurjo, siendo este condenado por esa acción y amnistiado después, siguiendo con sus conspiraciones golpistas desde Portugal donde fue exiliado. El general Franco que era jefe del Estado Mayor del Ejército, y que antes de las elecciones afirmaba que los militares deberían de acatar lo que saliese de las urnas, una vez conocidos los resultados, declaró por su cuenta el Estado de Guerra, una situación en la que el poder civil pasa a las autoridades militares, pero su conducta fue desautorizada por el jefe de gobierno en funciones y por el ministro de la guerra.

    Así las cosas, unas de las primeras medidas que tomó el nuevo gobierno fue alejar a Franco de los centros de poder, trasladándolo a Canarias, al igual que hizo con otros generales antirrepublicanos como Mola y Goded a quienes también se les envió a otros destinos. En esto el gobierno de la República fue débil, pues no quiso enfrentarse a los militares y cuando se vino a dar cuenta ya fue tarde, la democracia se tenía que haber defendido con más firmeza depurando a los golpistas.

    España no pasaba precisamente por su mejor momento, había muchas injusticias sociales, grandes diferencias entres pobres y ricos, preocupación por la reforma agraria prometida, con los grandes terratenientes en contra y los jornaleros impacientes por el retraso en aplicarla. También la Iglesia estaba en pie de guerra por la anunciada política anticlerical y por el posible cierre de sus colegios, mientras unas clases esperaban mucho de la República, otras la odiaban, pues veían que con ella peligraba su posición social. Pero lo peor era el caos en que se vivía en aquellos meses, con la lucha de clases, huelgas, manifestaciones, saqueos, quema de iglesias y de periódicos, atentados y muchos asesinatos. Asesinatos producidos entre los simpatizantes y militantes de los partidos políticos por odio y venganza, lo que llevaba a incrementar la tensión, al revanchismo y al desprecio por la vida.

    España estaba dividida en dos, con agitadores en uno y otro bando, grupos paramilitares falangistas y otros grupos de derechas provocaban a los de izquierdas, cayendo estos en sus trampas y respondiendo a estas agresiones con más de lo mismo, organizándose también los obreros como grupos paramilitares de izquierda, siendo el resultado de esta insensatez, la quema de iglesias y edificios públicos, motines en cárceles y los cientos de asesinatos que se cometieron en los meses previos a la guerra civil, muriendo personalidades políticas de uno y otro bando, periodistas, militares, miembros de las fuerzas de orden público, campesinos, simpatizantes de partidos, trabajadores y estudiantes.

    En enero de 1.936, cuando se disolvieron las Cortes y se convocaron elecciones generales, ya acordaron sublevarse un grupo de militares si el Frente Popular ganaba las elecciones, y los tristes acontecimientos que se desarrollaban en España era la escusa perfecta para dar el golpe, un golpe con el que se pretendía establecer el orden, pero que lo que provocó fue una guerra INcivil, una guerra cruel de vecinos contra vecinos que nos llevó al mayor de los desordenes.

    En la tarde del día 17 de julio de 1.936, el comandante militar de Melilla, tuvo conocimiento de que oficiales bajo su mando estaban preparando la sublevación en la ciudad norteafricana para el día siguiente, por lo que se dispuso a neutralizar ese primer movimiento del golpe de estado, pero el general Romerales fue desobedecido por sus subordinados y apresado por un grupo de legionarios, siendo fusilado más tarde, como también lo fue el alcalde de Melilla.

    En esta ciudad empezó la primera batalla de aquella inútil guerra, pues es inconcebible que la única salida de aquella situación fuese una guerra civil, conflicto que sufrimos los ciudadanos, que nos engendró un odio que todavía hoy en muchos perdura, que nos llevó al hambre, a la desolación, y a la represión posterior, que fue incluso peor que la propia guerra. Franco no solo se sublevó contra el gobierno de la República a la que estaba obligado a defender, sino que también lo hizo contra sus superiores jerárquicos, haciendo fusilar hasta un total de 16 generales que permanecieron fieles al gobierno democrático. Solo un general de las ocho capitanías generales le fue fiel, los seis generales de la guardia civil también se posicionaron a favor de la República y solo cuatro de los 21 jefes de alta graduación del ejército español se sumaron al golpe, pero la ayuda prestada por Alemania e Italia hizo que el alzamiento saliese adelante. Un golpe deseado también por Alfonso XIII que se encontraba exiliado en Italia, habiéndole solicitado ayuda a Mussolini dos años antes, para un eventual golpe de estado que trajese de nuevo la Monarquía a España. Pero aunque el golpe llegó por fin, la corona no se beneficio y tuvo que esperar hasta la muerte de Franco para poder reinar.

    Lorca quedó en zona republicana, pues la rebelión fracasó en la mayor parte de Andalucía y en todo el levante. Tras conocerse el alzamiento, fueron muchos los lorquinos que rodearon el cuartel de la guardia civil con el fin de que sus miembros no se sumasen al levantamiento, también las milicias obreras neutralizaron a los líderes locales de los partidos de derechas, frustrando así cualquier amago de sublevación.

    Si bien Lorca fue tierra de acogida para las familias que huían de las zonas de conflicto, por ser un sitio tranquilo, la verdad es que también hubo bastante odio y venganza entre la población, siendo numerosos los crímenes cometidos por el solo hecho de ser simpatizante de distinta ideología, destacando el asesinato de seis religiosos, hecho ocurrido el 18 de noviembre de 1.936, siendo arrojados sus cuerpos a uno de los pozos de azufre de la zona de Serrata.

    Estos clérigos habían sido detenidos días después del comienzo de la guerra por un grupo de militantes de izquierdas que habían llegado de Cataluña y cuyo cabecilla era un lorquino emigrado allí, grupo al que también se le atribuye la quema de gran parte de nuestro patrimonio artístico semanas después, siendo destruidos por el fuego las iglesias altas con sus altares, capillas, retablos, imágenes y todo cuanto atesoraban en su interior, perdiendo los lorquinos en solo una tarde, cientos de años de nuestra historia.

    También en Lorca se padecieron los famosos paseos y desapariciones durante la guerra y la represalia de los vencedores una vez terminada esta, con unos tribunales extrajudiciales que dejaban mucho que desear, así como fusilamientos sin juicio previo, ejecuciones que llevaban a cabo los soldados de la 4ª Brigada de Navarra llegados a Lorca tras terminar la guerra.

    Franja de trincheras en Purias (Lorca). Foto laverdad.es

    Lorca estaba en la retaguardia, aquí no había amenaza de bombardeo como en Almería o Cartagena, pero sí que se colocaron para defender la ciudad ante la posible entrada de tropas nacionales por el puerto de Águilas, unos nidos de ametralladoras en el paraje del Portajo en Purias, unos “casamatas” realizados en hormigón armado que contenían los puestos de ametralladoras, depósitos de munición y refugio para la tropa, casamatas que aún se conservan y que divisamos al pasar por la antigua carretera que nos lleva a la ciudad costera.

    El abandono y el olvido amenazan la arquitectura militar de la Guerra CivilDe lo que no se conserva nada, es del aeródromo militar que tuvimos en Lorca durante la guerra civil, un aeródromo situado a pocos kilómetros de la población y que fue en su día la sede de la Escuela de Caza y Combate, aeródromo donde una vez terminada la contienda, fueron encontrados en diferentes estado de conservación, hasta un total de 23 aparatos, conservándose uno en el museo del Aire, se trata de la avioneta De Havilland DH-60 de origen inglés, que entró en servicio en 1.933 y de las que fueron encontradas cinco nuevas en “nuestro” aeródromo. Hay que Recordar que dos aviadores lorquinos murieron durante la guerra, llevando por ello sus nombres de Mellado-Haro uno de los tres grupos que se formaron en Lorca para luchar en el frente, llamándose los otros dos, Batallón de Lorca nº 14 y 5º Regimiento de Milicias Populares.

    No solo Lorca contó con aeródromo durante la guerra, las óptimas condiciones climatológicas de la región y sus espacios abiertos, favoreció que se situaran otras pistas en los municipios de Archena, Molina de Segura, Alcantarilla, Los Alcázares, Fuente Álamo, Cartagena y Totana, lugar donde estaba situada la Escuela de Polimotores, escuela de donde salieron los aparatos que llevaron al exilio al gobierno de la República, recogiendo a Juan Negrín en el aeródromo de El Fondo de Monóvar, cerca de Petrel, municipio alicantino donde estaba situada la finca que acogió la última sede del gobierno republicano.

    También Lorca contó durante un tiempo, con la Escuela Popular de Artillería, escuela situada en el cuartel Sancho Dávila. La necesidad de cubrir de forma rápida y eficiente, cuadros de oficialidad que las circunstancias del momento aconsejaban, hizo que el Ministerio de la Guerra publicase una orden el día 25 de noviembre de 1.936 por la que se creaban seis escuelas populares de guerra en diferentes ciudades de la zona republicana, correspondiendo dos al arma de artillería, situándose la nº 2 en nuestra ciudad y la nº 5 en Gijón, a estas escuelas se les llamó más tarde Escuelas de Mando y Enseñanza, trasladándose la de Lorca a la ciudad de Almansa en Albacete y quedando nuestro cuartel como hospital para atender a los heridos del frente de Andalucía. De estas escuelas se salía con el empleo de teniente, empleo que se continuaría una vez finalizada la guerra, pero el desenlace no fue el deseado por los militares republicanos. Distinto fue en la zona nacional, donde también se hizo una formación acelerada de mandos, en este caso con el empleo de alféreces provisionales, ya que lo previsto era que una vez acabada la contienda estos no siguiesen en el ejército, pero una vez conseguida la victoria sí que pudieron continuar con la vida militar, llegando varios de ellos a generales, y destacando en cargos de la administración los que optaron por la vida civil.

    Durante esos años de guerra, hubo un lorquino que desempeño un importante puesto en la prestación de ayuda a los necesitados, se trata del escritor Joaquín Arderius Sánchez-Fortún, hermano de Tomás de Aquino, el que fuera alcalde de Lorca al terminar la primera década del pasado siglo.

    Este lorquino fue presidente de Socorro Rojo Internacional, una organización similar a Cruz Roja, que se ocupó durante la contienda de llevar alimento a la gente necesitada y libros a los soldados en el frente, aparte de crear hospitales y realizar campañas de higiene dental entre la población. Aunque cuando se dejaba caer por Lorca, parece que no era bien recibido por sus paisanos, sobretodo en la huerta, donde cuentan que cargaba los camiones de la organización con frutas, hortalizas y ganado, siendo todos estos alimentos confiscados a sus productores de una forma descarada.

     

  • HUERTO HONDO ¿ARREPENTIMIENTO? por Antonio de Cayetano

    HUERTO HONDO ¿ARREPENTIMIENTO? por Antonio de Cayetano

    A lo largo de nuestra vida, son muchas las veces que nos arrepentimos de haber hecho o dejado de hacer alguna cosa. Pocas deben de ser, las personas que se enorgullezcan de no tener nada de qué arrepentirse, pues son muchas las decisiones que se toman de forma impulsiva, sin pensar en las consecuencias posteriores. Tomamos decisiones de las que nos arrepentimos después, de las que se nos queda un remordimiento. Nos pasa a veces al elegir una carrera, cuando establecemos una relación amorosa con la persona equivocada, o aquellos que con ilusión se hacen un tatuaje y al poco tiempo después se arrepienten de haber se lo hecho.

    También nos arrepentimos de haber dicho algo, a pesar de estar convencidos en ese momento de que era lo mejor que podíamos decir, lamentándonos posteriormente de no haberlo reflexionado antes o simplemente habernos callado. Muchas veces no preguntamos si seriamos más felices si hubiésemos hecho algo diferente en el pasado, si hubiésemos tomado un camino distinto a la decisión que tomamos y que al final salió mal. Pero lo hecho, hecho está y ya no hay vuelta atrás.

    Y eso es lo que ha pasado con la decisión de no pavimentar el terreno situado frente a la propiedad del Huerto Hondo, durante la ejecución del primer tramo que se está construyendo de la Ronda Central, que ya no hay vuelta atrás. Igual esta familia ya se ha arrepentido de la decisión que tomó en su día, alegando que el terreno fuera de su perímetro vallado era suyo, pues así lo marca erróneamente la línea del Catastro en esa propiedad y en otras, postura que parece fue adoptada, como presión para obtener por parte de la empresa que ejecuta las obras, que se le retirase una línea eléctrica que cruza esta finca, propósito que no consiguió pues ese tema es de Iberdrola y amenaza que entonces cumplió.

    Días pasados pasé por ese flamante paseo aún en obras, lugar por donde caminan muchas personas, observando cómo quienes iban delante de mí, se extrañaban que se hubiese quedado esa zona ahí sin arreglar. Y es que creo que ha sido una mala decisión, de la que puede que esté ya arrepentida esta familia, al igual que el propio AyuntaMIENTO que no ha sabido defender lo público, como quizá, que también se arrepientan los grupos de la oposición, que no han cumplido con su deber de vigilar las decisiones que sobre el tema ha tomado el equipo de gobierno del Consistorio.

    Quizá que sea una pérdida de tiempo estar lamentándose de lo que allí se ha hecho, pues como mencionaba antes, hecho está, pero como en mi opinión y la de muchos otros, eso ha sido un sin sentido, ahora que las obras de la Ronda Central están en su recta final vuelvo a recordarlo.
    Es inconcebible que el carril bici solo llegue a la altura de esa propiedad, como también que por ese motivo se hayan eliminado las más de treinta plazas de aparcamiento en batería que había allí previstas, así como la supresión del arbolado que también estaba previsto plantar frente a esa propiedad.

    Ahora habrá que ver la utilidad que se le da a ese espacio “particular”, si lo va a mantener limpio la familia que linda con él y del que dice ser dueño o si por el contrario lo adecentará periódicamente el AyuntaMIENTO, pues no creo que se le llegue a dar utilidad alguna a ese terreno por parte de la propiedad del Huerto Hondo, aunque visto lo visto, puede esperarse ahora cualquier cosa ahí.

  • SE NOS CRUZARON LOS CABLES por Antonio de Cayetano

    SE NOS CRUZARON LOS CABLES por Antonio de Cayetano

    Lorca, la ciudad monumental, la de los cien escudos, la que fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1.964 por su legado barroco, bien podríamos llamarle hoy la ciudad de los mil cables, pues es lo que más destaca ahora de sus fachadas. Es vergonzoso el impacto visual que el cableado tiene en el casco antiguo de Lorca, un entramado de cables cutre y chapucero, que lejos de reducirse se va convirtiendo cada vez más en una especie invasora, un parásito que nos está llegando de la mano de las compañías de telecomunicaciones y que se va extendiendo como una plaga de un edificio a otro, de una calle a otra y de un barrio a otro, sin que nuestro AyuntaMIENTO haga nada por erradicarla.

    SE CRUZAN LOS CABLES - ANTONIO DE CAYETANOEs lamentable que las empresas eléctricas o telefónicas sigan poniendo más y más cables y más y más cajas de conexiones sin control alguno, sin importarle lo más mínimo como quede visualmente, cables en cuyas terminaciones quedan enrollados y colgando lo metros sobrantes, haciendo nuevos cableados de fibra óptica y dejando en el lugar los antiguos, cientos de cables que ya no desempeñan función alguna excepto la de desfigurar la imagen del casco histórico. Pero la culpa no es de estas compañías, los responsables son nuestros dirigentes, que no regulan con una ordenanza la imagen de la ciudad, una ciudad a la que se promociona turísticamente por un lado, mientras que por el otro no hacemos nada por corregir la imagen de desidia y dejadez que ofrecemos a los que nos visitan.

    Son muchos los millones invertidos en la regeneración urbana de Lorca tras los terremotos, una renovación integral donde se ha llevado un gran pellizco las nuevas conducciones subterráneas de electricidad y de comunicaciones, flamantes conducciones pagadas con dinero público, pero que quedan en manos privadas, pues son para uso exclusivo de estas compañías que obtienen miles de millones al año en beneficios. Beneficios que sin duda aumentarán en lo relativo al mantenimiento del servicio en Lorca, ya que es de suponer que durante muchos años no den problema alguno estas nuevas conducciones.

    PROPUESTA ANTI CABLES, CCD LORCALo que no se entiende, es que la inversión que se ha hecho en nuestra población de dinero público, no tenga alguna contraprestación por parte de estas compañías. Aquí es donde se ve la valía de nuestros gestores, en cualquier otra ciudad sus gobernantes habrían buscado alguna compensación de estas empresas por lo que han recibido de la administración, pero aquí no, aquí nuestros dirigentes solo saben lanzar anuncios o culpar a otros de los problemas. Otras ciudades como Badajoz, Cáceres, Córdoba, Granada, Marbella, Mérida, Ronda, e incluso Lepe, (con su guasa) sí que han logrado alcanzar acuerdos con estas compañías, convenios que han supuesto el saneamiento de los puntos de mayor saturación de cables en sus ciudades. Por otro lado, también están las ciudades que han buscado financiación pública para erradicar esta “plaga”llegando a recibir fondos europeos para estas actuaciones, pero aquí nada se ha hecho. Sí que es verdad que el renovado alumbrado público de la calle Cava se ha puesto ahora subterráneo, subiendo el nuevo cableado del suelo al punto de luz, pero no así el resto de conducciones aéreas de telefonía y electricidad que invaden las fachadas de esta regenerada calle.

    CABLES POR LA FACHADAS DE LORCADebe de haber buena sintonía entre el delegado de Iberdrola en Murcia el ex consejero Patricio Valverde y el actual alcalde de Lorca Francisco Jódar, pues ambos son del mismo partido, circunstancia que se debería de aprovechar para establecer conversaciones con Iberdrola encaminadas a solucionar este tema, también con las compañías de telefonía que son las que más actuaciones realizan en estos momentos. Y entre tanto, inicial las bases para una futura ordenanza que regule la imagen del casco histórico y de Lorca en general, no solo en lo relativo al cableado, también en cuanto al color de las fachadas en el casco viejo, color de rejas, tejas y demás elementos, así como permitir solo tonalidades ocres en los barrios altos, prohibiendo los colores chillones que tanto afean. Igualmente se deberían de repintar con colores ocres a tono con el entorno, las casetas de los repetidores de televisión y los antiguos depósitos de agua de la carretera del castillo, edificaciones que al estar pintadas de blanco son demasiado perceptibles en la actualidad.

    Llama la atención que exista una ordenanza que prohíbe colgar ropa en un balcón particular, cosa que no me parece mal, pero sin embargo se permita que estas compañías de servicios, tapen con sus conducciones hasta los mismos rótulos de las calles, he puesto dos imágenes como ejemplo, pero hay más, como también se podrían poner cientos de fotos del cableado que afea notablemente nuestras fachadas, tanto en edificios históricos como nuevos, pues ninguno se salva. En esto el AyuntaMIENTO, no debería de conceder la licencia de primera ocupación hasta no estar eliminado o bien canalizado el cableado de la fachada en la nueva obra, pues es lamentable la imagen que ofrecen algunos edificios nuevos, aunque con muchos años ya desde su construcción y donde todavía permanecen los palos provisionales que se pusieron al inicial la obra, palos de los que permanecen colgando los cables de cualquier manera.

    También a la empresa que instala el alumbrado extraordinario de navidad, se le debe de exigir la eliminación total de todos los componentes que pone para sujetar este alumbrado provisional, ya que los mismos permanecen de un año para otro en balcones, farolas y otros elementos que hacen de sujeción. En la reciente regeneración del barrio de San Diego, se ha dejado a modo de reliquia un palo en el parque de la Casa Mata, palo que se usaba como poste de una antigua línea eléctrica y que hoy ha quedado ahí como un elemento más de la desidia que padece nuestra población. Igual pasó con los viejos postes del telégrafo que había junto a la vía del ferrocarril, hace muchos años que desapareció la línea pero los postes permanecieron ahí, ahora hace unas semanas que por fin se han quitado, pero cortando la madera por encima de su base metálica y dejando este elemento de casi un metro de alto para el recuerdo.

    Urbanismo debe de obligar a todas estas empresas a que cumplan con las más elementales normas de estética. La nueva Ley General de Telecomunicaciones favorece a las operadoras para que desplieguen sus redes, no necesitando ya autorización de las comunidades de vecinos ni tampoco permisos municipales, pero nada impide que el AyuntaMIENTO cree sus propias normas al respecto y obligue a estas compañías a que sigan unas determinadas directrices, ya que la imagen de la ciudad está en juego.

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  • PETROLERO CASTILLO DE LORCA por Antonio de Cayetano

    PETROLERO CASTILLO DE LORCA por Antonio de Cayetano

    BREVE HISTORIA DEL PETROLERO CASTILLO DE LORCA

    PETROLERO_CASTILLO_DE_LORCA[1]
    Petrolero Castillo de Lorca, construido en 1975 por la E.N. Bazan con propulsión a vapor, pero después de 1985 operó con un económico motor diesel B&W que lo hacía mucho más eficiente
    Si la semana pasada comentaba el título nobiliario de Marqués de Lorca, un marquesado que llevó el nombre de Lorca hasta el nuevo continente, hoy vamos a recordar a un navío que paseó por medio mundo el nombre de la insignia de nuestra ciudad, el Castillo de Lorca. Un petrolero construido en los artilleros del Ferrol por la Empresa Nacional Bazán y que fue botado el día 5 de octubre de 1.974, presidiendo aquel acto, el entonces ministro de marina, almirante Gabriel Pita de Veiga, y asistiendo su esposa Amalia Jaudenas como madrina, buque que le fue entregado a la naviera Elcano el día 4 de diciembre de ese año, siendo este petrolero, la imagen de la felicitación de navidad de esta empresa naviera.

    La Empresa Nacional Elcano fue fundada en octubre de 1.943, aunque era la sucesora de la Gerencia de Buques Incautados, una empresa pública creada 25 años antes, y dedicada a la incautación por parte del Estado, de los barcos alemanes refugiados en España durante la primera guerra mundial, incautación que se realizaba como compensación por los barcos españoles hundidos por los alemanes durante esta guerra. A estos barcos se le cambiaba de nombre, denominándolos España y un número de orden, subastándolos luego entre las navieras que habían perdido algún barco durante la contienda.

    En 1.938 esta gerencia cambió su nombre por el de Gerencia de Buques Mercantes para Servicios Oficiales, cambiándose el nombre a dos de los barcos que no se habían subastado, el España nº 3 que pasó a llamarse “Castillo de Figueras” y el España nº 5 que se le puso “Catillo de Tordesillas”. Y así fue el comienzo de poner a los buques el nombre de castillos, cosa que continuó haciendo la empresa sucesora tras su fundación en 1.943, tradición que mantiene hasta nuestros días la naviera Elcano, puesto que los dos mercantes puestos en circulación el pasado año, construidos en unos artilleros del norte de China, se les puso el nombre de “Castillo de Navia” a uno y “Castillo de Malpica” al otro, también los nombres elegidos para dos buques metaneros que se están construyendo en unos artilleros de Japón, son los de “Castillo de Caldelas” y “Castillo de Mérida”.

    Como vemos, el nombre de “Castillo de Lorca” a uno de sus navíos, fue uno más entre tantos, pero “nuestro” petrolero ha hecho historia, el buque de 172.000 toneladas fue el mayor de los construidos por Bazán en Ferrol, también fue el primero en construirse de una serie de siete que se realizaron durante la década de los setenta en aquellos artilleros, por encargo de cuatro grandes compañías, siendo el “Castillo de Montearagón” su hermano gemelo.

    Hoy todos estos petroleros están ya desguazados, pero los dos de la naviera Elcano fueron protagonistas de la célebre “Operación Elcano”.

    BOTADURA DEL CASTILLO DE LORCA EN 1974
    BOTADURA DEL CASTILLO DE LORCA EN 1974

    Esta operación marcó un hito a nivel mundial dentro de la ingeniería naval, pues intercambiaron bodegas y popas de unos barcos a otros, así como sus motores, pasando el Castillo de Lorca de motor de vapor alimentado por carbón, que era más económico cuando se construyó en plena crisis del petróleo, a un motor diesel, mientras que para el otro buque mercante, el Castillo de Lopera, alimentado por diesel y dedicado al trasporte a granel, le iba mejor el carbón, ya que se iba a dedicar a ese tráfico mercantil que tan demandado estaba en esos años de crisis, y que mejor alimentación para él que la propia carga.

    La operación llevada a cabo por los trabajadores de la E.N. Bazan, fue tremendamente complicada y audaz, aprovechando hasta el último metro del dique, llegando durante esta operación a la cima de la ingeniería naval, marcando un hito a nivel mundial.

    Yo no es que lo entienda mucho, pero cuando la naviera decidió hacer esta complicada secuencia de operaciones de corte y unión entre ambos buques, es porque les sería rentable, lo cierto es que esta transformación se realizo entre los años 1981 y 1985, y no solo se hizo con los dos buques citados, también se hizo entre el petrolero Castillo de Montearagón y el granelero Castillo de La Luz.

    En 1.996, en los artilleros Keppel de Singapur, de nuevo se llevó a cabo una operación de ingeniería naval entre el Castillo de Lorca y el Castillo de Lopera, aprovechando la popa del nuestro y la bodega del otro salió un nuevo buque, al que se le puso el nombre de “Castillo de Simancas”, nombre que también recibió un barco francés que fue capturado el 17 de diciembre de 1.937 en el Estrecho de Gibraltar.

    Y con la nueva denominación del navío surgido mediante la unión de los dos barcos, acaba la historia de nuestro “Castillo de Lorca”, aunque siempre será recordado por protagonizar aquella operación de inteligencia naval al máximo nivel, operación conocida internacionalmente como “Cut & Glue” (cortar y pegar).

    BARCO CASTILLO DE SIMANCAS
    El nuevo barco Castillo de Simancas, resultado del «copia y pega» entre el Castillo de Lopera y el Castillo de Lorca

    Tampoco se olvidaran de él su tripulación, sobre todo aquellos marineros, que aunque de modo voluntario, marcharon en enero de 1.991 a la zona de conflicto del Golfo Pérsico, contienda donde a menudo se producían bombardeos sobre los petroleros que por allí navegaban.

  • MARQUÉS DE LORCA – por Antonio de Cayetano

    MARQUÉS DE LORCA – por Antonio de Cayetano

    MARQUÉS DE LORCA – por Antonio de Cayetano.

    VICENTE DEL BOSQUE NOMBRADO MARQUES POR EL REY JUAN CARLOS IHoy hace cuatro años que España se proclamó campeona de la Eurocopa, fue tras el partido contra Italia en el estadio olímpico de Kiev en Ucrania. El entrenador de la selección española era Vicente del Bosque, el mismo que hoy ha decidido abandonar la selección y el futbol, ya que tras cumplir 65 años el pasado mes de diciembre, ha optado por jubilarse y vivir como un marqués. Y no es una frase hecha, Vicente del Bosque es uno de los nuevos aristócratas de este siglo, pues el rey Juan Carlos I le concedió el título de “Marqués de Del Bosque” el 3 de febrero de 2011, por su gran dedicación al deporte español.

    Este es un título sin ninguna utilidad práctica, más allá del legítimo orgullo de ser portador del mismo, es solo una distinción honorifica sin más, sin privilegios ni territorios, atrás quedaron las exenciones fiscales que tenían estos nobles hasta el año 1.812, también el pasaporte diplomático o que el titulo se reflejase a continuación del nombre en el D.N.I.

    Hoy los más de 1300 títulos de marqués que hay en España son solo un honor de perpetuar el legado y la memoria de sus antepasados, también un prestigio social, pero creo que ya desfasado en estos tiempos que corren, como desfasado queda la obligación del decoro en el vestir o el tratamiento de Excelentísimo/a o Ilustrísimo/a según se disponga o no del título de Grande de España.

    Estos títulos nobiliarios quedaron abolidos durante la II República, pero Franco los implantó de nuevo durante la dictadura, concediendo 54 durante sus 36 años de gobierno. El rey Juan Carlos I también continuó con la tradición real y concedió 51 de estos títulos, entre ellos el de Duque de Suarez para el primer presidente democrático y el de Marqués de la Ría de Ribadeo para Leopoldo Calvo-Sotelo que le sucedió en el cargo, también a Felipe González se le ofreció, pero este declinó el ofrecimiento.

    El aguileño Alfonso Escámez, que entrando de botones en una sucursal bancaria llegó a presidir el Banco Central, fue también uno de los elegidos por el rey Juan Carlos I para recibir un marquesado, en este caso con el título de Marqués de Águilas, título que tras su fallecimiento recae en su sobrino Alfonso, entrando así en la nobleza.

    Durante siglos esta clase social fue un grupo de poder y riqueza, las grandes decisiones estaban en manos de la nobleza, como también las tierras y sobre todo el agua. Es sabido que tras la reconquista, los territorios eran repartidos entre los nobles que acompañaban a las tropas cristianas, caballeros que se habían destacado en el campo de batalla, pero también los monarcas concedían como pago por los servicios prestados, títulos nobiliarios como ducados, marquesados, condados y otras distinciones de nobleza.

    http://www.laverdad.es/murcia/prensa/noticias/200804/29/fotos/009D2LORP1_1.jpgQuizá que el titulo más relacionado con Lorca sea el del Marquesado de los Vélez, concedido por Juana I de Castilla el 15 de octubre de 1.507 al que fuera alcaide del Castillo de Lorca Pedro Fajardo y Chacón, del linaje de los Fajardos, una familia de la que también formó parte Alonso Fajardo “El Bravo”, ese célebre personaje lorquino que capitaneó las tropas que vencieron a los moros en aquella famosa batalla de los Alporchones, sucedida el 17 de marzo de 1.452 junto a la rambla de Viznaga. Batalla en la que por cierto, no tuvo la ayuda de su primo Pedro Fajardo que en aquellos años era el adelantado mayor del reino de Murcia, importándole muy poco lo que sucediese en Lorca.

    http://www.laverdad.es/murcia/prensa/noticias/201103/13/fotos/6444642.jpgPero al entonces alcaide y capitán de nuestro castillo, con la ayuda de otras poblaciones, le sobró heroicidad para vencer a los moros, causándoles más de 800 muertes y teniendo por el contrario solo unas cuarentas bajas entre nuestras tropas, hecho que terminó con las frecuentes incursiones que hasta esa fecha hacían los moros de Granada a nuestros campos, robando ganado y cosechas y capturando cautivos. La batalla fue muy celebrada, no solo en Lorca, sino en todo el reino, pero las rencillas familiares entre Alonso y su primo Pedro fueron en aumento, lo que motivó que el bravo capitán lorquino fuese desterrado finalmente a Aragón, mientras que a Pedro Fajardo lo gratificaron con el título de marqués.

    Más cercano en el tiempo es el Condado de San Julián, titulo concedido en 1.847 por Isabel II al senador vitalicio Antonio Pérez de Meca y Musso, miembro de la aristocrática familia lorquina de los Pérez de Meca, propietaria de la casa que desde entonces se conoce como la de Los Condes en la calle Lope Gisbert, casa palacio del siglo XVII a la que un siglo después se le dio aspecto de fortaleza, y de la que se dijo hace un tiempo, que había un proyecto para convertirla en un hotel con encanto, propósito del que después nada más se ha sabido.

    http://i0.wp.com/cosasdelorca.com/wp-content/uploads/2015/09/PLAZA-CALDERON-BARCA.jpgLa hoy plaza pública de Calderón de la Barca, era uno de los jardines de esta gran casa, como también existe otro jardín en el centro de Burgos que perteneció a otro palacete de la misma época, aunque este ya desaparecido, casa palacio a la que se accedía a través de un hermoso jardín del que formaba parte un grandioso arco sostenido por columnas y de la que era dueño el Marqués de Lorca.

    Aunque poco conocido, Lorca también da nombre a un título nobiliario, en este caso al Marquesado de Lorca, titulo concedido el 14 de marzo de 1.712 por Rey Felipe V a Pedro de Castro y Cárdenas, brigadier de los Reales Ejércitos y noble perteneciente a una distinguida e influyente familia burgalesa, familia cuyos antepasados estaban muy vinculados con el ejército, y en cuya institución parece que se vieron envueltos más tarde con algunos escándalos, tras conocerse la compra-venta de empleos militares y otras ilícitas operaciones castrenses.

    PuertoRico_RamonCastro01_full[1]En la historia de Puerto Rico destaca notablemente el nombre del “Marqués de Lorca”, en este caso referido a Ramón de Castro, IV marqués de Lorca y mariscal de campo y gobernador de la isla entre 1.795 y 1.804, etapa en la que se produjo un gran ataque ingles a la colonia española, hecho sucedido el 17 de abril de 1.797, día en el que aparecieron por sorpresa 7 navíos, 2 fragatas, 2 bergantines, 4 corbetas, 18 galeras y otros buques menores de transporte de tropa, llegando hasta 60 el número de embarcaciones, provistas estas de 35 cañones y 11 morteros, siendo su fuerza humana de casi 7.000 hombres, mientras que la guarnición española era de unos 4.500, sumándose a la defensa de la isla súbditos extranjeros que allí residían, milicias de varios pueblos, e incluso presidiarios.

    US Marines land on Cuba in 1898El asedió británico fue de 12 días, llegando a desembarcar gran cantidad de soldados ingleses, pero la pericia del Marqués de Lorca hizo que no triunfara el asalto y que los británicos desistieran el día 29 de abril de seguir atacando la isla, huyendo del lugar y dejando tras de sí la artillería, municiones y víveres.

    Quizá que el sonido más dulce al oído humano, sea escuchar nuestro nombre o el de la persona que amamos, pues parece que se activan en el cerebro las zonas asociadas con el acto positivo. También ocurre algo parecido cuando estamos fuera de Lorca y oímos el nombre de nuestro querido pueblo, o lo mencionan en cualquier informativo o programa de carácter nacional, también cuando leyendo en libros de historia nos encontramos con cualquier narración donde se habla de algún hecho acaecido en Lorca o relacionado con nuestra población.

    Y eso es lo que me ocurrió a mi, durante la lectura de una recreación histórica referida a la defensa de Puerto Rico durante la invasión británica de 1.797, que me encontré con la agradable sorpresa de que el protagonista era otro “Fajardo el Bravo”, este no de Lorca, pero que se le conocía por el sobrenombre de Marqués de Lorca, un título nobiliario del que solo conocía lo poco que se menciona en la Historia de Lorca de Cánovas Cobeño.

    Indagando sobre este marquesado, solo he podido saber lo poco que narro y comparto con vosotros, así como que existe una calle en Burgos con el nombre de Marqués de Lorca. También que uno de sus descendientes, comparte el título de Conde de Encinas, título nobiliario que también ostentó Leonor Ovando Vera, hija del caballero Jorge de Ovando Cáceres y de la lorquina Antonia Vera Rocaful, cuya boda se celebró en nuestra ciudad en 1.757, trasladando luego su domicilio a la ciudad de Cáceres de donde procedía el marido.

    Así es de suponer que quien ostente en la actualidad el título de Marqués de Lorca, incorporará también el del Conde de Encinas, por lo que no solo llevará el nombre de Lorca en su linaje, sino también los genes lorquinos.

  • SOBRE LAS OBRAS DE RONDA CENTRAL A LA ALTURA DEL HUERTO HONDO – ¿QUÉ GANAN EN ELLO? – por Antonio de Cayetano

    SOBRE LAS OBRAS DE RONDA CENTRAL A LA ALTURA DEL HUERTO HONDO – ¿QUÉ GANAN EN ELLO? – por Antonio de Cayetano

    SOBRE LAS OBRAS DE RONDA CENTRAL A LA ALTURA DEL HUERTO HONDO – ¿QUÉ GANAN EN ELLO? – por Antonio de Cayetano.

    La mayoría de los ciudadanos queremos lo mejor para nuestro pueblo, nuestro barrio o nuestra calle. Recuerdo cuando muchas de nuestras calles no estaban asfaltadas y cada vecino arreglábamos por nuestra cuenta nuestro entorno. Echar escombro sobre la calzada era lo más habitual, pues estos desechos se transformaban con el paso del tiempo en un piso duro sin barro ni polvo, también era frecuente construir una “baldosa” a lo largo de nuestra fachada, dependiendo cada una del gusto de cada cual y empleando materiales acorde con la capacidad económica de cada uno, pero todos colaborábamos dentro de nuestras posibilidades en la mejora y el embellecimiento de nuestra calle y barrio.

    Años después, el ayuntamiento ponía los materiales y los vecinos la mano de obra, lográndose así el arreglo de muchas calles a un coste asumible por el municipio, implicándonos todos los vecinos en menor o mayor medida en la ejecución de la obras. Esto ni que decir tiene, que se hacía en los barrios humildes, pues siempre era preferible colaborar con la mano de obra que tener que pagar las elevadas Contribuciones Especiales que entonces se aplicaban tras el arreglo de alguna calle, contribución que en mi opinión era injusta, puesto que sí que es verdad que se aumenta el valor de los inmuebles al beneficiarse de la obra pública en la zona, también es cierto que si la vía arreglada es un bien de uso público, todos los ciudadanos disfrutan de ella, no solo los propietarios que tienen ahí sus propiedades y por ello los obligados a pagar. Sobre esto, recuerdo una Contribución Especial que se quiso cobrar en los años noventa tras el arreglo de la travesía de la calle Floridablanca, hoy Donantes de sangre, contribución que se quedó sin efecto tras la sentencia dictada por el Tribual Superior de Justicia de Murcia a favor de los vecinos.

    En los últimos años y meses han sido muchas las calles remodeladas en Lorca, unas con mejor acierto y otras con menos, unas financiadas por el Estado, como fueron todas las obras ejecutadas con el Plan E, y las últimas con dinero del préstamo del Banco Europeo de Inversiones a devolver por la Comunidad Autónoma de Murcia, obras que pagamos en parte todos los lorquinos, como contribuyentes que somos a la Hacienda Pública nacional o regional, pero obras que no nos van a suponer ningún sacrificio extra al pueblo de Lorca. Quizá que la tan deseada Ronda Central sí que nos cueste dinero a los murcianos o lorquinos, pues es de todos conocido que tras veinte años hablándose de la misma, el PP la llevó en su programa electoral de las municipales de 2007, y ha sido el pasado año 2015 cuando se han iniciado las obras, tras algún intento antes por parte del gobierno regional que luego se echó atrás.

    http://www.laverdad.es/noticias/201504/17/media/82627421--575x423.jpgY digo que nos puede costar el dinero, porque esta obra ha estado y está mal gestionada por nuestro AyuntaMIENTO, se nos anunció en agosto de 2014 que las obras comenzarían de inmediato y trabajando a doble turno, ya que se tenían que terminar antes de final de 2015 al ser financiadas con fondos europeos del Programa Operativo Regional de Murcia 2007-2013, pero sin embargo todavía no estaba concluido el proyecto ni se sabía si se iba a cubrir la rambla de Tiata o se iba a hacer un sentido por cada margen. Luego ya en mayo de 2015 se anunció que si se cubría la rambla (una decisión acertada) y que había que finalizar los trabajos en diciembre de 2015, anunciando también la remodelación del primer tramo de la conocida como Ronda Sur. Los trabajos comenzaron en julio por ese mencionado tramo, en octubre se nos anunció que la finalización se retrasaría hasta marzo de este año y por aquí vamos, sin saber tampoco si el retraso implica la pérdida de la financiación europea.

    Pero lo más sorprendente de esta obra es la modificación del proyecto original, motivado en parte por la oposición de la propiedad del Huerto Hondo, en la zona próxima al puente de Vallecas, a que las obras se lleven a cabo frente a la línea de su fachada que da al actual camino del Quijero de Tiata. A este tema ya le he dedicado hasta tres publicaciones, y sigo con ello porque es indignante que esto se esté haciendo de esta manera. Durante las últimas semanas las obras han avanzado bastante, y conforme se van ejecutando se va viendo lo vergonzoso de lo que allí se está realizando. Por dejar un ESPACIO PÚBLICO sin urbanizar, se han suprimido 31 plazas previstas de aparcamiento en batería frente al mencionado Huerto Hondo, la acera que en un principio era de unos dos metros, se ha triplicado hasta los seis en el punto que se aproxima a esta propiedad, ya que hay que dejar espacio fuera del terreno que NO SE TOCA para que la acera continúe, también el carril bici de tres metros que viene desde el desaparecido puente nuevo, termina en este punto del Huerto Hondo su recorrido al no tener espacio para continuar.

    Pero las consecuencias de todo esto, es que al tener que desplazarse acera y vía de servicio prevista, la mediana entre los dos sentidos de circulación que un principio era de un metro, ahora se ha quedado en tan solo treinta centímetros, con un horrible muro de hormigón armado más propio de una autovía que de una vía urbana. También han tenido que comerse parte de la vía existente en la actualidad en el margen derecho de la rambla y quitar por ello decenas de árboles. Y todo porque la línea del Catastro da ese espacio frente al huerto Hondo como privado, al igual que también lo da en las fincas colindantes donde si se ha actuado correctamente, pues el Catastro ni da ni quita propiedad. Lo que hay es que trasladar a los planos catastrales la realidad física de la existencia de un camino o viario público.

    En esto nuestro AyuntaMIENTO no ha defendido el dominio público, lo que pertenece a todos, no sé si por ignorancia, por negligencia o por cualquier otro motivo que desconozco. La jurisprudencia tiene declarado que los caminos tienen la condición de públicos (sentencia del Tribunal Supremo 7-5-1987) siendo a estos efectos indiferente que no figuren en el inventario de bienes, si el carácter de uso público se acredita suficientemente (STS de 29-9-1989), ni siquiera el hecho de que en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD estuvieran inscritos como de propiedad privada, constituye un obstáculo a la titularidad y carácter del dominio y uso público.

    Quizá esto ha pillado fuera de juego a nuestros dirigentes municipales, puesto que la Ley obliga a tener un inventario de los caminos públicos, concretamente el artículo 86 del RDL 781/1986 de 18 de abril, establece que las entidades locales están obligadas a formalizar un inventario valorado de todos los bienes y derechos que le pertenecen, y si así se hubiese hecho, estarían los deslindes y las dimensiones de este u otro camino de uso público y por tanto delimitado en la línea del Catastro.

    Lo que no logro entender, es que ganan con oponerse la propiedad del Huerto Hondo, en el preámbulo me refería a que los vecinos de una calle queremos siempre lo mejor, que esté lo más adecentada posible, en las mejores condiciones, con buen pavimento, zona ajardinada, arboles, pero el barbecho que se le va a quedar ahí sin arreglar para qué?, ¿Qué ganan en ello?

    Tampoco logro entender la postura de los grupos políticos de nuestro AyuntaMIENTO, pues en este tema la oposición ni está ni se le espera, la prensa y otros medios de comunicación tampoco. Como decía en mi anterior publicación sobre este asunto, predico en el desierto, pero me queda la satisfacción de hacer lo que tengo a mi alcance para que ese barbecho no quede ahí, y pido a los que piensen como yo, que compartan esta publicación si lo creen conveniente.

  • EL TREN ASESINO DEL 27 por Antonio de Cayetano

    EL TREN ASESINO DEL 27 por Antonio de Cayetano

    Quienes tenemos una cierta edad, recordamos aquellos viajes de antaño en los trenes de vapor, siendo los más habituales los que realizábamos a la vecina ciudad de Águilas en los meses de verano, desplazándonos en aquellos vagones con bancos de madera, ventanillas de guillotina y sus retretes con vistas. Con vistas al suelo claro, pues cuando tenias que aliviarte, se observaba por el orificio evacuatorio la plataforma de la vía, y es que entonces todos los residuos iban directamente al suelo, estando por ello prohibido hacer uso del retrete durante las paradas. Pero como no todos cumplían la elemental norma de higiene, era frecuente ver entre los raíles de la estación la señal de quienes no la acataban.

    INAUGURACION EMPALME PULPI CON ALMENDRICOS
    INAUGURACION EMPALME PULPI CON ALMENDRICOS 1890

    Recuerdo las largas esperas en el empalme de Almendricos, espera que transcurría degustando las exquisitas magdalenas del pueblo, repostería que en el andén de la estación nos vendían las lugareñas de allí, como María, una viuda y guapa mujer de ojos azules, que con sumo agrado ofrecía a los viajeros aquellos esponjosos dulces envueltos en papel rizado. También disponíamos del botijo de agua “fresca” para calmar la sed, del cual se podía echar un trago por el módico precio de una perra chica. Igualmente tenemos en la memoria, el negro paso por aquellos túneles entre Pulpí y Jaravía, sobretodo el primero que era el más largo, paso del que había que estar muy atentos de cerrar la ventanilla con antelación, pues de lo contrario, todo el habitáculo del vagón se nos llenaba de carbonilla, partículas de carbón que con suma facilidad se nos metían en los ojos, nos tiznaban la cara y pringaban asientos y ropa de cuantos viajábamos allí. Aunque eso no solo sucedía al pasar por un túnel, la carbonilla formaba parte de los viajes en tren, llegando siempre con nosotros a nuestro destino.

    Inauguración de la estación ferroviaria 1.890
    Inauguración de la estación ferroviaria 1.890

    Hoy todo ha cambiado, ya los trenes de vapor con aquellos chorros de humo negro son solo un recuerdo. Las viejas máquinas de entonces se jubilaron a finales de los años sesenta, tras la llegada de las nuevas locomotoras diesel, más limpias, rápidas y económicas que las de vapor. Pero no muy lejos de aquí, todavía podemos admirar un modelo de aquellas viejas locomotoras alimentadas por carbón, ya que en la plaza Isaac Peral de Águilas, se exhibe sobre un pedestal, una de las 6 primeras máquinas que se compraron en 1889 para la línea Lorca-Baza-Águilas, locomotoras que fueron adquiridas por la compañía inglesa encargada de la ejecución y explotación de esta línea. Fue el día 10 de agosto de 1.970 cuando se inauguró a bombo y platillo este “monumento” al ferrocarril, mostrándose desde entonces allí, la vieja locomotora marcada con el nº 4 y que llevaba el nombre de “Águilas”, una locomotora que contribuyó al progreso de esta ciudad durante casi setenta años, arrastrando con su más de 700 cv. de potencia, coches de pasajeros, mercancías y en especial aquellos vagones de mineral, que desde las minas de la cuenca del alto Almanzora eran remolcados en grupos de 12 hasta el embarcadero del Hornillo.

    Antigua estación de tren en San Diego Lorca 1.910
    Antigua estación de tren en San Diego Lorca 1.910

    Recuerdo haber visto guardada en los cocherones próximos a la alameda de Cervantes de nuestra estación de Sutullena, una de estas máquinas de vapor, con un cartel en el que se indicaba “museo”, esto era a principios de los años setenta, desconociendo cual ha sido su paradero después, ni si la locomotora en cuestión era la nº 2, la que llevaba el nombre de “Lorca”, ya que esas locomotoras iníciales que antes mencionaba y las que se fueron adquiriendo en años posteriores, llevaban el nombre de las distintas estaciones de su recorrido, aparte de el de las ciudades de Murcia y Granada, que daban nombre al trayecto. Así a la nº 1 se le denominó con el nombre de Murcia, a la nº 2 con el de Lorca, a la nº 3 con Granada y así hasta completar una serie de 25 en el año 1905, con el nombre de las distintas estaciones de aquella línea, llevando la denominación de la pedanía lorquina de “Almendricos” la última de esa serie. En un principio y tras la cesión por parte de RENFE de la “Águilas” a su ayuntamiento, pensaba que esta locomotora aquí depositada iba a tener el mismo destino, en este caso algún jardín o plaza de nuestra ciudad, pero lamentablemente se le dejó partir de Lorca. Espero que tal como indicaba aquel cartel, se conserve efectivamente en algún museo y que no terminase finalmente en un desguace.

    Antigua estación de San Diego en 1.987, que fué demolida.
    Antigua estación de San Diego en 1.987, que fué demolida.

    Otros pueblos como Guadix, sí que conservan con orgullo una locomotora de aquellos tiempos, una que llevaba el nombre de esa población y que en el pasado participó en el rodaje de varias películas, una máquina que en un principio estaba en un museo y que gracias a las gestiones de aquel ayuntamiento, se ha restaurado y ha vuelto de nuevo al pueblo, pero funcionando como en su día y utilizándose para fines turísticos. Lorca lo único que ha conservado de aquellos tiempos es el original puente de hierro de 80 metros de largo, colocándose en paralelo al de su original emplazamiento sobre el Guadalentín, un puente que se conservó gracias al empeño del entonces alcalde José Antonio Gallego, pero un puente que hoy está descuidado y abandonado a su suerte, siendo utilizado por los jóvenes para el botellón.

    Es lamentable que en Lorca no hayamos sabido conservar lo nuestro, las pequeñas y grandes cosas que ha formado parte de nuestro pasado y nuestras costumbres, que hayamos dejado escapar de nuestra ciudad aquello que aunque no nos pertenecía, si que ha formado parte de nuestro entorno y de nosotros mismos. El ejemplo más reciente ha sido el desmantelamiento del Regimiento Mallorca 13, marchando todo el mobiliario y material diverso para Valencia, en vez de haber quedado aquí algo representativo de este regimiento que tan unido estaba a la ciudad. También hace unos días, sabíamos que el mobiliario del despacho del comisario de la vieja comisaria de policía, va a formar parte del Museo de la Policía Nacional en Palencia, cuando este conjunto de muebles del siglo XIX, no es el original y primitivo de la comisaria lorquina, sino que fue un regalo que hace unos años hizo un notario a estas dependencias policiales, por lo que estos muebles no deberían de salir de Lorca. Desconozco en qué circunstancias se hizo la donación, pero intuyo que el deseo del donante en su momento, sería la conservación de los mismos en nuestra ciudad, no que esos muebles tallados se fuesen fuera de Lorca.

    LOCOMOTORA ANTIGUA 1927Y ya entro en el tema del día que se nos estaba yendo con este largo preámbulo, tema que no es otro que el terrible accidente ferroviario que conmocionó a la comarca un miércoles como hoy de hace 89 años. Un suceso que tuvo lugar el 25 de mayo de 1.927 muy cerca de la estación de Pulpí, al colisionar por alcance un tren minero y el tren correo Águilas-Almendricos, hecho en el que perdieron la vida alrededor de 20 personas y otras tantas resultaron heridas de distinta consideración, siendo la mayor parte de las víctimas mortales de Águilas, pero también las hubo de Lorca y de otros pueblos limítrofes, e incluso de Cataluña, como fue el caso de un viajante de perfumería de una casa de Barcelona y domiciliado en Villafranca del Penedés, que marchaba a la ciudad costera a mostrar sus mercancías.

    Publicación de la época con fotos de la noticia 1.927.
    Publicación de la época con fotos de la noticia 1.927.

    Así lo recogía el diario ABC el 27-5-1927. ABC-27.05.1927-pagina 025

    Eran las 13,22 h. cuando salió de Almendricos el correo mixto que hacía el trayecto entre esta estación y Águilas. Sobre las 13,40 h. tenía fijada su salida el siguiente tren rumbo a Águilas, en este caso un mercancías procedente de Serón, un convoy habitual en ese recorrido, compuesto por la máquina y 12 vagones de mineral de hierro y con destino al embarcadero de el Hornillo. Todo transcurría con normalidad, tras la preceptiva parada en Pulpí, el tren correo se disponía a salir de su estación para continuar camino hacia Águilas. Una vez acomodados los viajeros, estos iban pensando en sus quehaceres, en su futuro más próximo. Una chica aguileña que había venido a Lorca a recoger el ajuar para su boda, seguro que iría soñando con ese día tan especial. Una familia que viajaba a la ciudad costera para bautizar a su hija de pocas semanas, igual iban hablando de la ceremonia que les esperaba. La mujer del jefe de estación de Jaravía que iba de pasajera en el correo, ya se bajaría en la próxima parada…

    Todos iban plácidamente en el tren ajenos a lo que iba a suceder más tarde, el correo inició su marcha, nada hacía presagiar lo que se avecinaba. Pero cuando aún los familiares de los viajeros despedían a los suyos, contemplando como el tren lentamente se alejaba de la estación, observaron por el lado opuesto como se acercaba a gran velocidad el tren minero, un tren que llevaba una inusual velocidad para ese tramo en pendiente y al que no se le apreciaba intención alguna de detenerse en aquella obligada parada, pasando por la estación unos instantes después y viendo horrorizados como el convoy seguía la misma vía que el correo y se empotraba finalmente contra él.

    DETALLE DAÑOS FERROCARRILEl estruendo del choque fue tremendo, ensordecedor, el espectáculo era dantesco, la máquina del mercancías y los dos primeros vagones de material quedaron encima de los dos vagones traseros del correo, vagones que eran los dedicados al tráfico de viajeros y que ya estaban ardiendo, raíles arrancados de cuajo por el fuerte impacto recibido, ruedas del tren correo que saltaron a 200 metros de distancia del lugar de la colisión, el resto de los vagones del mercancías volcados y su mineral derramado por el suelo, y entre el humo, chapas, maderas y hierros retorcidos, siete cadáveres que según cuentan, eran de viajeros que se arrojaron en marcha del tren correo, tras ver como el minero les llegaba lanzado a toda velocidad.

    Parece que el origen de la tragedia fue un fallo en los frenos del mercancías, llegando el convoy a sobrepasar los 100 km. hora y con una carga de más de 500 toneladas. Cuentan que el maquinista hizo todo lo posible para avisar de lo que sucedía por medio de señales, pero cuando uno de los mozos de la estación se percató de lo que estaba ocurriendo, ya fue tarde, pues a pesar de intentar cambiar las agujas y desviar la trayectoria del tren, no pudo conseguirlo. Quienes sí que consiguieron saltar en el último momento de ese tren asesino, fue su maquinista y el fogonero, salvándose así de una muerte anunciada. También parece que el maquinista y el fogonero del otro tren lograron saltar y salvarse antes de que saliese despedida la máquina del correo, tras romperse los enganches que la unían al resto del convoy. Sin embargo hubo viajeros que murieron en el intento, como fue el caso de Pedro Pérez, teniente de la guardia civil jefe de la línea de Águilas, o Luis Tomás, oficial de correos en el tren.

    Inauguración de la estación de Pulpí sobre 1.890
    Inauguración de la estación de Pulpí sobre 1.890

    Los vecinos de Pulpí se volcaron en ayudar a las víctimas, la noticia del accidente se extendió rápidamente por todos los pueblos vecinos, llegando los primeros auxilios desde Cuevas de Almanzora y desde Águilas, ciudad de donde salió un tren de socorro con los doctores Santamaría y Calero al frente, acompañándoles los practicantes Fernández y Romero, así como sanitarios diplomados de la compañía ferroviaria y un grupo de Exploradores de Águilas, que hicieron las veces de camilleros. En Pulpí no había centros sanitarios, por lo que los heridos fueron llevados en los escasos vehículos que entonces había a los hospitales de Águilas, Lorca e incluso alguno a Murcia, pero las heridas eran gravísimas y muchos de ellos murieron antes de recibir asistencia sanitaria. En el cementerio de la población fueron depositados ese día diez cadáveres, pero no hay datos concretos del número de fallecidos en los días posteriores al accidente, calculándose en más de una veintena las víctimas mortales.

    De madrugada murió en el hospital de Lorca Luis Sánchez, un carabinero de Águilas, en el hospital de aquella ciudad murió también Adoración Castell, la esposa del jefe de estación de Jaravía, así como Teresa Fernández, la joven madre de 24 años que iba a bautizar a su hija de 15 días, bebe que se salvó al ser protegido por el cuerpo de su madre. Horas antes habían muerto en el acto durante el accidente, su marido Diego Beas, empleado de la compañía férrea y el hijo de ambos de tan solo cuatro años de edad. A Teresa le tuvieron que amputar las dos piernas al llegar al hospital aguileño, y al recobrar durante unos instantes el conocimiento antes de morir, solo tuvo tiempo para preguntar si su bebe vivía, suplicando al doctor que le atendía, que por favor se hiciese cargo de ella pues se quedaba sola. Fueron varios los heridos en ese accidente a quienes se les amputaron las piernas, entre ellos a María, la novia que había venido a Lorca a por el ajuar de su boda, siendo su estado gravísimo al ingresar en el hospital, como también el de su hermano Juan Manuel que le acompañaba en el viaje.

    Entierro de los fallecidos
    Entierro de los fallecidos

    El entierro de los fallecidos fue seguido por todo el pueblo de Águilas, presidiendo el cortejo fúnebre el entonces joven presidente de la Diputación Provincial de Murcia, José Ibáñez Martín, acompañándole los alcaldes de Águilas y Lorca, Carlos Marín y José Rodríguez, el conde de San Julián, el teniente coronel de la guardia civil con sus jefes y oficiales, los inspectores jefes de Correos de Murcia y Almería y los administradores de Correos de Lorca, Águilas y otros pueblos almerienses, destacando entre todas las coronas recibidas, la que ocupaba un solo coche y que había sido ofrendada por los empleados de correos a su compañero Luis Tomás, el fallecido y admirado funcionario que prestaba servicio en el vagón de Correos.

    Han sido varios los accidentes de distinta índole acaecidos en esta línea, alguno también importante, como el sucedido el 3 de enero de 2001 en nuestro municipio, accidente que le costó la vida a 12 trabajadores agrícolas al invadir la vía la furgoneta en la que viajaban, pero hasta ahora el más trágico ha sido este que hoy recordamos. Quizás que pudiera justificarse este siniestro que nos ocupa, por ocurrir en el primer tercio del pasado siglo, siendo un fallo mecánico la causa del mismo y siendo bastante deficiente la tecnología de entonces en comparación con la de ahora, pero lo que no es de recibo ni tiene justificación alguna, es que en pleno siglo XXI, sigamos con unas infraestructuras ferroviarias tercermundistas.

    No se entiende que sigan existiendo aún hoy pasos a nivel sin barrera, siendo en estos pasos donde se han producido los últimos accidentes graves, como tampoco se entiende que no se invierta dinero alguno en el mantenimiento y modernización de la línea Murcia-Águilas, teniendo varios tramos en pésimas condiciones y donde el tren tiene que aminorar su marcha. Es lamentable que todo el presupuesto para ferrocarriles se lo lleve el proyectado AVE, una infraestructura no demandada por la sociedad, y que sirve más como rédito político que como una mejora social.

    Foto de la construcción del tramo AVE Alicante Murcia

    Llama la atención que seamos el país del mundo donde hay más km. de AVE por habitante y también que seamos el país donde menos se utiliza esta infraestructura de alta velocidad, pues no hay demanda suficiente para este gravoso transporte, mientras que las líneas convencionales, las que si usamos la mayoría de los ciudadanos, siguen olvidadas e inseguras, sin invertir en sus mejoras y teniendo que cerrar algunas por falta de viajeros, a los que no se motivan modernizando instalaciones y reforzando y renovando la vieja flota. Hoy todos los esfuerzos son para las futuras líneas del AVE, que sí que algunas son necesarias, pero no todas se han hecho en su justa medida, pues no es razonable que el AVE llegue a la puerta de cada uno. No puede ser que se nos vayan todos los ahorros en comprarnos un traje caro, que solo lo vamos a utilizar en contadas ocasiones, mientras que a diario, por no tener los suficientes recursos, vistamos como un pordiosero.

    Aunque tampoco hay dinero para invertir en el AVE, y se hace a costa de incrementar la deuda cada vez más alta de Adif, una empresa pública que en este ejercicio va a superar los 18.000 millones de euros en deudas a corto y largo plazo, y con unas expectativas poco halagüeñas, ya que la mayor parte de las líneas del AVE son deficitarias, hoy y dentro de 50 años, pues se han hecho estudios que así lo confirman, aparte de que su mantenimiento anual supone unos 100.000 euros por km., una cantidad nada despreciable. Y por si faltaba algo, un informe del Tribunal de Cuentas insta al gobierno a cambiar el modelo de la alta velocidad, de la que afirma será insostenible a largo plazo, al mismo tiempo que denuncia la falta de mantenimiento de los más de 11.000 km de línea convencional, que es la que usamos 25 millones de viajeros al año en desplazamientos de medio y largo recorrido.

    Pero a pesar de los datos desfavorables, aquí no desistimos, seguimos empeñados en el AVE, el gobierno sigue prometiendo AVE, la oposición sigue reclamando AVE, y los ciudadanos por consiguiente queremos AVE. Los españoles no tendremos para otros menesteres, pero presumiremos de AVE, de que España es la nº 1 en esta infraestructura, como lo es en las obras faraónicas e inútiles de los políticos, en los sobre-costos y en las corrupciones varias. Así que ha seguir con el despilfarro que para todo es útil, desde llenarse los bolsillos hasta conseguir algún voto.

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  • UN ACCIDENTE QUE PUDO EVITARSE  – por Antonio de Cayetano

    UN ACCIDENTE QUE PUDO EVITARSE – por Antonio de Cayetano

    UN ACCIDENTE QUE PUDO EVITARSE  – por Antonio de Cayetano.

    Hoy quiero tener un recuerdo para siete trabajadores que murieron trágicamente en Lorca hace 34 años, convirtiendo el 10 de febrero de 1982 en una fecha triste del calendario lorquino, una fecha que jamás olvidaran sus familiares y amigos. Un día que cayó en miércoles tal como hoy y que amaneciendo también gris, quizá como presagio del accidente laboral que luego iba a suceder.

    Faltaban pocos minutos para las doce del medio día cuando se conoció el terrible suceso, un deslizamiento de tierras en las obras del canal del trasvase en la diputación de Torrecilla, sepultado a siete trabajadores que se encontraban en el fondo de una gran zanja preparando una solera de hormigón, paso previo a la colocación de la tubería del trasvase de Lorca a Cuevas del Almanzora.

    Como podréis imaginar el desconcierto fue total, la zanja era de unos 15 metros de profundidad y 4 de anchura, calculándose en más de 300 las toneladas de tierra del derrumbamiento. Los primeros momentos fueron de confusión entre los servicios de emergencia desplazados al lugar y los técnicos de la empresa, comenzaron primero retirando gran cantidad de tierra con las excavadoras y luego sobre las tres de la tarde, ya fueron decenas de voluntarios y compañeros los que con palas en la mano, fueron extrayendo la tierra, hasta dar con la primera víctima hacia las siete de la tarde, hallazgo que señaló la zona donde encontrar el resto de cuerpos.

    Sobre el terreno estaban todos los servicios de seguridad y emergencias de Lorca, desde Santa Rosa de Lima de desplazaron todas las ambulancias disponibles y un equipo médico, pero desgraciadamente no hizo falta su intervención, los siete trabajadores habían fallecido por asfixia en el momento en que se desplomó la pared de tierra. En el tajo de la obra había un grupo de diez trabajadores, salvándose tres de ellos, uno había ido a por agua y al bajar con el botijo presencio la escena, a los otros dos les pilló en uno de los extremos del tramo en obras, pudiendo escapar uno a tiempo, mientras que al otro la propia fuerza de la tierra al caer, lo despidió hacia el exterior salvándolo de aquella tragedia.

    Aquella tarde-noche fueron muchos los lorquinos que visitamos el lugar del suceso, allí se respiraba dolor y rabia, dolor por la pérdida de vidas humanas y rabia por ser un accidente anunciado, ya que semanas antes había habido otro derrumbe, sin las consecuencias fatales que tuvo este, pero que ponía en evidencia la falta de seguridad con que se venían realizando aquellos trabajos, librándose entonces un trabajador que estaba comiendo en el lugar donde se produjo y tras levantarse para pedir fuego a otro compañero. Como decía, el ambiente que allí se respiraba era de congoja, de desconsuelo, las autoridades presentes como el gobernador civil o el alcalde de Lorca con gesto serio y preocupado y los familiares de las víctimas rotos de dolor, incrementándose este cada vez que asomaba un cuerpo de entre la tierra y el hormigón que ya estaba fraguando, teniéndose que utilizarse martillos neumáticos para sacar algunas de las víctimas, operación que se prolongó hasta las dos de la madrugada.

    Al día siguiente jueves, los lorquinos nos levantamos de luto, con la resaca del sentimiento, el día también amaneció triste como queriéndose sumar al duelo, incluso con alguna llovizna. El sector de la construcción hizo un paro general y el comercio cerró sus establecimientos esa tarde. Los funerales se llevaron a cabo en la ExColegiata de San Patricio, la misa fue oficiada por el obispo y 12 sacerdotes. Hasta allí fueron llegando previamente los coches fúnebres, escoltados por la policía local y procedentes de los distintos domicilios de los infortunados lorquinos, entre las victimas había cuatro de Lorca, uno natural de Totana, otro de Cáceres y otro de Bullas, este último era el más joven, con tan solo 18 años, e hijo de uno de los encargados de la obra según se dijo entonces.

    En Lorca se dieron cita esa tarde, los ministros de Trabajo y Obras Públicas, la esposa del presidente del gobierno Pilar Ibañez-Martin, nacida en Madrid pero de raíces lorquinas, el presidente del Consejo Regional y el gobernador civil de Murcia, aparte de unos 10.000 lorquinos que quisimos acompañar y dar consuelo a los familiares de las víctimas, incluso el capitán general de la III Región Militar, que casualmente visitaba ese día nuestro regimiento, no quiso marcharse sin dar el pésame a nuestro alcalde por el luctuoso suceso.

    Como siempre, las autoridades lamentaron lo ocurrido, prometieron abrir una investigación y se marcharon, dejando siete familias destrozadas, víctimas de la negligencia y el desinterés de la empresa y la administración. Saltaba a la vista que no se habían tomado las mínimas medidas de precaución en la obra, la zanja se estaba haciendo en forma de U, cuando lo correcto para esa profundidad era en V, había acopio de tierra arriba junto al borde de la misma y no se había impedido el paso de vehículos pesados que presionaban las paredes, siendo precisamente el peso y las vibraciones de un camión hormigonera y una grúa junto a la excavación, los que provocaron el desprendimiento que dio lugar al accidente.

    Parece que el comité de empresa de la constructora Bernal Pareja, que era la empresa que realizaba los trabajos, había denunciado varias veces la falta de seguridad con la que se trabajaba en las obras del tramo del trasvase de la zona de Lorca. Incluso la Inspección de Trabajo había levantado un acta por el peligro detectado, inspección que se llevó a cabo en el mes de octubre cuando apenas la zanja tenía 4 metros de profundidad, una cuarta parte de lo que debía de tener el día del accidente, el acta fue de infracción por falta grave en grado máximo, pero sin embargo las obras siguieron su marcha. El acta fue notificada a la empresa ya en el mes de enero, sancionándola con solo 100.000 pesetas de multa, que es lo que en aquella época valía un televisor en color.

    Ese fue el coste para la empresa por incumplir la normativa de forma grave y en grado máximo, el coste para los trabajadores ya lo sabemos. Es indignante que una obra dependiente del Ministerio de Obras Publicas a través de la Confederación Hidrográfica del Segura se hiciese de aquella manera, cuando la seguridad de los trabajadores debería de ser lo prioritario en cualquier obra pública, pero así pasó, incluso los sindicatos manifestaron en aquella fecha, que quince días antes del terrible accidente, visitó las obras el inspector de zona de Lorca y las obras continuaron su marcha sin objeción alguna.

    Igual de haberse tratado de otra empresa la cosa hubiese sido distinta, Bernal Pareja era una empresa murciana de carácter nacional, una empresa que meses antes había presentado solicitud de suspensión de pagos primero y regulación de empleo después, apuntando como motivo, la crisis financiera que padecía y citando al Estado como el culpable de ello, pues la administración les debía 935 millones de las antiguas pesetas, cantidad que en agosto de 1.981 rebajaba UGT a solo algo más de cien.

    Y eso en mi opinión, puede que influyera en que la empresa tuviese un cierto trato de favor, suele pasar en la obra pública, que como la administración no paga cuando debiera, pues tampoco moralmente puede exigir a la empresa que cumpla con su cometido. En los meses previos al accidente, las grandes empresas constructoras se vieron inmersas en huelgas y encierros de sus trabajadores, amenazando estas con drásticas reducciones de empleo, siendo Bernal Pareja una de las que preveían un masivo despido, por lo que es lógico pensar, que la administración favoreciese a esta empresa imponiendo la sanción con desgana y aplicando la normativa de seguridad laboral de un modo débil y negligente. También quizá por el motivo de ser una empresa murciana y venir sus regidores de una acomodada y conocida familia, la Confederación Hidrográfica que era la encargada de supervisar las obras, tampoco mostrase el mayor interés en que se cumpliesen suficientemente, las garantías técnicas en cuanto a la seguridad de los trabajadores.

    Lo cierto es que Bernal Pareja se fusionó años después en OCISA, siendo hoy un referente en el sector de la edificación y las infraestructuras, mientras que los siete trabajadores, por la dejadez de unos y el desinterés de otros, hoy solo son un recuerdo de aquellos que los conocimos. He dudado escribir sobre el tema, pues no es mi deseo el revivir la tragedia entre familiares y amigos, pero rememorar lo que entonces pasó, igual le hace pensar a más de uno, en que las normas son para cumplirlas por los que están obligados a ello y hacerlas cumplir por los que tienen ese deber.

    Desgraciadamente, este no ha sido el único accidente laboral importante acontecido en Lorca durante la ejecución de obras hidráulicas. A principios del siglo pasado murieron cinco trabajadores durante la construcción de un muro en la rambla de Tiata junto al puente de la Torta, al derrumbarse parte del muro sobre los mismos, quedando en el lugar una lapida blanca como testimonio del suceso, lapida que desapareció tras la renovación del citado muro como consecuencia de las obras del trasvase. En el siglo anterior, en el año 1865, tras haber quedado cegado el Pantano de Valdeinfierno por los sedimentos, se pensó en hacer un pozo que se uniese a una galería y por ella sacar los cienos, opción que era la más económica de las dos que se barajaron, resultando ser luego la menos adecuada y la más peligrosa, pues quince trabajadores murieron ahogados en el intento.

    Ojalá que esta efeméride que hoy recordamos, sirva de aviso para que tanto empresarios, como administración o los mismos trabajadores, cumplamos con nuestras obligaciones, teniendo siempre presente que la seguridad en el trabajo, debe de ser siempre prioritaria sobre cualquier otra cosa por importante que esta sea.

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    ABC-12.02.1982-pagina 054

    http://elpais.com/diario/1982/02/12/espana/382316419_850215.html

  • “DE LORCA” por Antonio de Cayetano

    “DE LORCA” por Antonio de Cayetano

    Terminamos hoy la trilogía dedicada al tema de las frases o dichos de Lorca con otros menos conocidos, pero que han estado en boca de los vecinos de pueblos cercanos, unas veces dichos en broma, otras en serio con la intención de ofender y la mayor de las veces por una costumbre adquirida que ha ido pasando de padres a hijos. Ese es el caso de la frase “de Lorca” un dicho que se decía en Murcia para desacreditar por cualquier concepto a alguien, utilizando este dicho como una forma despectiva.

    Algo similar decían los niños durante sus juegos para incentivar al cobarde o al miedica, “el último de Lorca” o “lorquino si no saltas”, dichos que hemos oído con la más diversas variantes y que se pueden aplicar a cualquier otra población. Igual que los siguientes versos: “Antes ladrón que cuatrero/antes cuatrero que fraile/antes fraile que de Lorca/porque de Lorca no hay antes” deduciendo que ser lorquino es lo peor que nos puede pasar. Afortunadamente estas frases despectivas ya están en desuso, pues son insultos gratuitos más propios de personas mediocres y estúpidas que de la cultura actual.

    Luego hay otras frases ocurrentes, sin verdad alguna y con rima fácil que se dicen de los pueblos geográficamente cercanos, más a modo de guasa que de ofensa. “Lorquino ladrón fino” “lorquinos ladrones de pepinos” dicho por los aguileños, a lo que nosotros contestamos “aguileñas marranas y pequeñas”, otra frase de los aguileños respecto a nosotros es “lo mejor de ir a Lorca es volver a Águilas”. De todos es conocido lo de “Totana donde se acaba el pan antes que la gana” o “los de Alhama tienen cinco sentíos, tres vanos y dos vacios” de Murcia se dice “bueno el cielo, la tierra mejor y lo de en medio depredador”, en Cartagena “monte sin leña, mar sin pescado, mujeres ligeras y niños maleducados” dicho que tienen muchos más sitios con multitud de variantes, en Graus en Aragón “rio sin pesca, monte sin leña, hombres sin conciencia y mujeres sin vergüenza”, Villalba del rey en Cuenca “cuatro cosas tiene Villalba, monte sin leña, fuente sin agua, mujeres sin vergüenza y hombres sin alma”.

    Desafortunadamente son las mujeres las peor paradas en estos dichos, con una carga ofensiva de índole machista, con la que sin duda no podemos estar de acuerdo, también los gitanos salen discriminados. Espero que no se me ofenda nadie por recoger aquí algunas de estas frases que se han dicho o siguen diciéndose a lo largo de la geografía española:

    -En Lorca la que no es puta se ahorca.
    -Lorquina, puta y fina.
    -De una puta y un gitano vino el primer murciano.
    -De una puta y un murciano nació el primer valenciano.
    -De una puta y un minero vino el primer cartagenero.
    -De Segovia, ni la mula ni la novia, y si puede ser tampoco la mujer.
    -Segovianas, putas y marranas.
    -Cacereñas, la que no te lo da te lo enseña.
    -Logrosán, mucha puta y poco pan.
    -En Andorra la que no es puta es zorra.
    -En Loja la que no es puta es coja.
    -En Salamanca la que no es puta es manca.
    -En Alcalá de Henares las putas a pares.
    -En Luena ni vaca ni mujer buena.
    -En Málaga, putas, cabrones, batatas y boquerones.
    -En Adra la que no es puta ladra.
    -En Teruel tiendecicas y burdel
    -Tuerta y de Almagro, ni pintá en un cuadro.
    -Tres cosas notables tiene Viana, las piedras, las tetas y el monte Solana.
    -Si tienes alguna duda, coge la más tetuda.
    -En la feria de Villaverde, quien más pone más pierde.
    -A los de Guadalajara, ni mirarles a la cara.
    -Benavente, mal vino y peor gente.

    Lo de mala gente también se dice de nosotros los murcianos, se le atribuye a Carlos III que decía que ni gitanos, ni murcianos, ni gente de mal vivir quería en sus tropas. Pero no eran murcianos a los que se refería el rey, sino a MURCIAROS que son los que se dedicaban al trato de bestias, mulas, asnos, borricos o “murcios”, que era un sinónimo más de los anteriores, conociéndose en esa época por murciaros a los que trapicheaban con esta actividad, por lo general gente ladrona y poco de fiar, por lo que también a los amigos de lo ajeno se les denominaba así.

    Como vemos cualquier escusa ha sido buena para insultar al vecino, pues todos estos dichos que recojo proceden de pueblos limítrofes al dicho, aunque la mayor parte de ellos a quien ofenden es al género femenino, a nuestras madres, mujeres o hijas, a quienes se les atribuye un oficio denigrante. Esperemos que la sociedad vaya borrando de la cultura popular todos estos hábitos, incluido la esclavitud del Siglo XXI como es la prostitución.

  • “MATA AL REY Y VETE A LORCA”  – Antonio de Cayetano

    “MATA AL REY Y VETE A LORCA” – Antonio de Cayetano

    “MATA AL REY Y VETE A LORCA”  – Antonio de Cayetano.

    Si el pasado sábado hablaba de San Vicente Ferrer y la expresión que aquí nos dejó, hoy le toca a otro dicho de la misma época, que si bien no está tanto en boca, no es por ello menos conocido, recordándonoslo en tono despectivo más bien en broma, cuando decimos fuera de nuestra región que somos de aquí. Me refiero al de “mata al rey y vete a Lorca” o “mata al rey y vete a Murcia” que es otra variante del mismo, el cual viene de cuando esta zona era frontera con el reino de Granada, estando expuesta a frecuentes escaramuzas e incursiones de los moros, que de vez en cuando hacían su entrada en este territorio, saqueando a sus habitantes, robándoles cosechas y ganado y haciéndolos cautivos.

    La historia de Lorca nos habla de muchos episodios de este tipo en aquella época, no hay que olvidar que fue frontera entre Granada y Castilla durante casi 250 años. Cuando los musulmanes querían inquietar a Castilla este era el lugar por donde empezaban, cuando los castellanos o aragoneses querían reconquistar territorios musulmanes, esta era la zona donde se concentraban y partían. Lorca a pesar de las treguas estaba permanentemente en actividad bélica y cuando no, era el territorio apetecible por los musulmanes de la frontera para hacer sus fechorías, musulmanes que habitaban en tierra de nadie y que hacían del saqueo al territorio cristiano su medio de vida.

    Aunque también sabíamos defendernos de ese bandidaje y darles su merecido, destacando tres celebres batallas libradas en nuestros campos, como fueron la de Nogalte, La Escucha y la de Velillas, esta última cercana al paraje de Cazalla donde hoy se encuentran las ruinas de la torre del infante Sancho Manuel, torre que fue mandada hacer como protección y vigía de esos campos por este infante cuando era alcaide de nuestro castillo, infante que era hijo bastardo del que fuera también alcaide de Lorca el infante Juan Manuel, nieto de Fernando III el Santo, hijo de Manuel de Castilla y sobrino de Alfonso X el Sabio.

    Tras la reconquista de Lorca se hizo el reparto de tierras entre los que habían participado en ella, igual que se repobló con cristianos de distintas procedencias, sobretodo aragoneses, (por ello la tradición del cante y baile de la jota) pero los venidos aquí no estaban por la labor de quedarse, y todo por el peligro constante a que estaba sometido este territorio fronterizo con los moros, la amenaza y la inseguridad eran constantes, el peligro estaba siempre presente, bien para los agricultores y ganaderos o para los propios guardianes, es por ello por lo que la permanencia aquí era corta, despoblándose amplias zonas de este territorio, pues al permanente estado de guerra y la revuelta de los mudéjares, se le unía también los largos periodos de sequia y perdidas de cosecha.

    Es por ello por lo que el rey Alfonso X el Sabio firmó un privilegio por el cual a todo el que tuviese deudas de todo tipo con la Ley, tanto de robo como de sangre, estas se saldaban a cambio de residir aquí y contribuir con ello a su poblamiento y defensa, por lo que ese salvoconducto hizo de Lorca y la región un lugar seguro para todo tipo de delincuentes y asesinos, sin miedo a ser perseguidos y apresados.

    Cuenta la leyenda, que años después en Valencia, una joven y hermosa mujer llamada Isabel quedó sin padre, heredando de este una gran fortuna, pero con la condición de casarse con un primo del rey Jaime I. Así fue previsto por el rey y entretanto se celebraba la boda, la mujer que no amaba al que iba a ser su esposo, conoció a un joven del que se enamoró perdidamente, por lo que enterado el que iba a ser su esposo, retó al desconocido a duelo, muriendo en este acto el primo del rey, y aunque los padrinos de ambos dijeron que el enfrentamiento había sido justo, el joven fue acusado de asesinato y buscado por la guardia del rey, por lo que este tuvo que huir refugiándose en nuestra región al amparo del privilegio.

    Enterado el rey Jaime I de lo sucedido, este escribió a su yerno Alfonso X para que suprimiera tal gracia, pues aseguraba que con esta cualquiera podía matar al rey y venirse a Murcia siendo perdonado su castigo, firmando Alfonso X el Sabio el 10 de agosto de 1268 en Sevilla, una orden por la que dejaba sin efecto el privilegio para los que hubiesen cometido delitos en el reino de Aragón, ordenando por tanto su apresamiento y encarcelamiento.

    Y de ahí parece que viene esta frase, dicho que tienen otras poblaciones como Utrera en Sevilla, Tarifa en Cádiz, Alcalá la Real en Jaén, Antequera en Málaga, Málaga capital y hasta nuestro castillo de Xiquena, conquistado casi 200 años después que el de Lorca, en 1433 durante el reinado de Juan II, rey que para defender su frontera dictó también privilegios de perdón a los que huyendo de la justicia se refugiaran en estos castillos fronterizos y contribuyeran a su defensa.

    También Xiquena junto con otros castillos, era donde cumplían penas de destierro nobles caballeros y escuderos condenados por algún percance en la corte, a los que se le conmutaba incluso la pena de muerte a cambio de permanecer durante un tiempo en este lugar bélico, expuesto permanente al acoso de los moros. Quizá con el acierto de estos privilegios se reforzó la frontera impidiendo la vuelta de los moros, si ello ha sido para mayor gloria de Castilla y de España, pues bienvenida sea esta exclamación de mata al rey y vete a Lorca, sintámonos orgullosos de nuestros bravos guerreros que defendían con su vida esta tierra nuestra.

  • “DE LORCA NI EL POLVO” por Antonio de Cayetano

    “DE LORCA NI EL POLVO” por Antonio de Cayetano

    “DE LORCA NI EL POLVO” por Antonio de Cayetano.

    Hoy se cumplen 666 años (número de la bestia) del nacimiento en Valencia de San Vicente Ferrer, dominico, predicador e incluso milagrero, patrón de la Comunidad Valenciana y conocido en casi toda España y parte de Europa Occidental, pues pocos lugares le faltó por recorrer predicando la fe cristiana, siendo seguido en sus evangelizaciones por multitud de fieles, los cuales llevaban a veces en procesión, las imágenes de la Virgen y el Cristo Crucificado. Se dice de él que fue el artífice de las procesiones de Semana Santa en nuestro país.

    Pero aquí no se conoce por ser el origen de nuestra singular Semana Santa, tampoco por dar nombre a una de nuestras glorietas, ni por los fieles que consiguió tras su predicación en la ciudad, que parece que no fueron muchos. Aquí se le conoce por la frase que se cuenta que exclamó al salir de la población, sacudiendo las sandalias y diciendo no querer ni el polvo de esta ciudad.

    Puede que así sea y es comprensible que no fuese bien recibido por todos los vecinos de Lorca, en la ciudad había mucho judío y los judíos no pasaban por su mejor momento en aquella época. Toda Europa acababa de pasar la peste negra, causando esta epidemia la muerte de la tercera parte de la población y como no se encontraba una explicación a lo sucedido, la Iglesia no tuvo mejor ocurrencia que afirmar que era un castigo divino por permitir la presencia de los judíos entre nosotros, llevando una campaña anti judía por parte de los predicadores y siendo Vicente Ferrer uno de los antijudíos más nefastos de la historia de nuestro país. Decía de los judíos que eran animales con rabo, que la señal de Caín estaba puesta sobre ellos y que tenían que elegir entre el bautismo o la muerte, y claro, no es de extrañar que no se le tuviese mucha simpatía en los días en que estuvo en nuestra población, que fueron entre finales de febrero y principios de marzo de 1411.

    Si que en otras ciudades tuvo bastante éxito como fue el caso de Toledo, donde consiguió que gran número de judíos se convirtieran al cristianismo, incluso la trasformación de su Sinagoga Mayor en la Iglesia de Santa María la Blanca, aunque gran parte de las conversiones fueron por miedo tras perseguir y hostigar a las comunidades judías. A un célebre sabio lorquino judío sí que logró convertirlo al cristianismo, haciéndose luego gran amigo de él y presentándolo a Benedicto XIII, conocido como el polémico Papa Luna, del que el lorquino fue después su médico personal y consejero, se trata de Yehosu a ha-lorquí, que tras la conversión tomó el nombre de Jerónimo de Santa Fe, era hijo de una acomodada familia lorquina, aunque otros estudiosos fijan su lugar de nacimiento en Alcaníz en la provincia de Teruel, pero como ninguno lo ha demostrado, nos quedaremos con que fue lorquino o que su origen al menos fue este. Lo cierto es que fue uno de los judeo- conversos más importantes de la época, tras ser bautizado por el propio Vicente Ferrer en 1412, siendo muy importante su participación en la célebre disputa de Tortosa.

    Siguiendo con la leyenda de San Vicente Ferrer, de sacudir sus sandalias apesadumbrado por no ser bien recibido en nuestra población, no solo se dice este hecho de la visita aquí realizada. Cuentan que en su ciudad natal de Valencia hizo lo mismo, prometiendo nunca más volver, enfadado por el desinterés que su pueblo había mostrado por un rey que él promocionaba y para el que quería todo tipo de honores en su visita a la ciudad. Así en su salida de Valencia camino de Francia, país en el que murió el 5 de abril de 1419, sacudiendo las sandalias dijo la célebre frase “de España ni la pols!”

    También en otros lugares de nuestra geografía hay dichos como el de Lorca, atribuidos igualmente al santo, en Molina de Segura se dice algo similar, “de Molina ni polvo ni harina”, aquí cuenta la tradición, que aparte de no ser escuchado durante la visita que efectuó en el mes de abril tras su paso por Lorca, tampoco encontró fonda donde comer, igual se cuenta de Molina de Aragón, aunque puede que sea por la rima. “De Alcaráz ni el polvo” es el dicho de esta población en la provincia de Albacete, también atribuido a San Vicente, la misma historia que en Ocaña en la provincia de Toledo, igual ocurre en Villapando provincia de Zamora, una de las juderías más importantes de España y donde el santo tampoco fue bien acogido.

    Se cuenta que hacia bastantes milagros en los pueblos que visitaba montado en su burro, que estaba dotado de una brillante oratoria y que sus sermones duraban muchas horas, con algún que otro milagro, pero lo cierto es que si donde el éxito no le acompañaba, terminaba con ese dicho que ha llegado hasta nosotros, flaco favor se le hacía a estas poblaciones, pues estas frases sobretodo en los pueblos vecinos, iban de boca en boca en forma de chascarrillo insultante, enfrentando a veces a sus habitantes.

    Indagando sobre el tema, me he encontrado que son muchos los religiosos que han ido haciendo este gesto a lo largo de la historia, por lo que buscando su origen he llegado a los mismos evangelios. Mateo y Lucas mencionan un mensaje de Jesús a sus discípulos en estos términos: “y si alguno no recibiera ni escuchara vuestras palabras saliéndoos afuera de aquella casa o ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies…” por lo que parece que sacudir el polvo del calzado era una señal de que se había hecho todo lo posible, que no había que llevarse el sentimiento de no ser escuchado, que el polvo de un camino hostil debería de quedar en ese camino, con el fin de marchar libres por los nuevos caminos de predicación, lo que cambiaría por tanto el concepto que tenemos del famoso gesto.

    He leído gestos de este tipo de San Francisco de Asís y otros religiosos en Italia, pero los que cuento a continuación, aunque se trata de religiosos ya el motivo no es el mismo, entendiendose como una muestra de indignación y mal calificativo a una población que según ellos se le ha puesto en contra. Cuenta la leyenda, que en León, en el camino de Santiago por el año 465, un obispo que había ejercido en la ciudad de Astorga y que regresó a ella perseguido por las tropas de un rey Visigodo, no se le dio cobijo por haber sido acusado de asesinato en esta ciudad, por lo que abandonando este apresuradamente la población, al salir y sacudiendo las sandalias en la muralla, gritó “de Astorga ni el polvo”.

    Un siglo después de la predicación de San Vicente, Santa Teresa de Jesús fue despachada de su ciudad por divergencias religiosas, y se cuenta que al pasar por los Cuatro Postes, sacudiendo las sandalias dijo “de Ávila ni el polvo” aunque después sí que se reconcilió. También el cardenal Cisneros tiene su leyenda en el pueblo madrileño de Torrelaguna, donde el religioso pretendía abrir la universidad que luego fue de Alcalá de Henares, pero que las gentes del pueblo rechazaron por miedo a la desajustada vida de los estudiantes de entonces, ofensa que no gustó al cardenal y saliendo de la ciudad tras sacudir las sandalias exclamó “de Torrelaguna ni el polvo”.

    Pero esta frase no es patrimonio exclusivo de los religiosos, Salamanca tiene el mismo dicho, este atribuido a Antonio de Nebrija, humanista español que se presentó a la cátedra de Prima de Gramática en la universidad donde había estudiado, y que al ser rechazado para el puesto, al salir sacudió el calzado en el edificio, diciendo que “de salamanca ni el polvo”. Más reciente es lo de Canarias, donde el escritor Galdós Manrique abandonó su archipiélago natal enfurecido por el trato allí recibido, especialmente por el obispo que lo tachaba de hereje, sacudiendo el polvo de su zapatillas cuando llegó a Cádiz y exclamando “de las islas ni el polvo”.

    Como vemos nuestro dicho no es único, es común en otras poblaciones, hay quienes lo toman como una connotación negativa y hay quienes lo oyen con indiferencia, la verdad es que no hay que darle la menor importancia, lo que pasa es que en Lorca la leyenda va unida a la columna miliaria que sostiene la imagen de San Vicente y por este motivo se cuenta la historia del polvo más de lo debido, incluso en alguna copla popular de los auroros. Quizá si la columna se mostrarse sola, pues nada tiene que ver una cosa con la otra, la leyenda que lleva arraigada más de 600 años entre nosotros caería en el olvido.

    La próxima semana seguiremos con el otro gran dicho de nuestro municipio, “Mata al rey y vete a Lorca” también compartido con otras ciudades.