COSAS DE LORCA

Categoría: Historia

COSAS DE LORCA
Historia y hechos relevantes.

  • Lorca su población y territorio a lo largo de la historia

    Lorca su población y territorio a lo largo de la historia

    Lorca su población y territorio a lo largo de la historia.

    La comarca de Lorca ocupa el área suroccidental del reino de Murcia, en contacto directo con la Andalucía oriental.

    El municipio de Lorca fue el más grande de España, segundo en la actualidad con una superficie de 1.681’3 km, pero a esta superficie tenemos que sumarle, para la época objeto de nuestro estudio, los actuales términos municipales de Águilas de 254 km (independizado en 1812), Puerto Lumbreras de 14 km (segregado en 1958), y parte de los de Mazarrón y Fuente Álamo (que se constituirían como municipios en 1572 y 1700 respectivamente), en total superaría los 2.000 km.

    Los elementos naturales que estructuran el territorio lorquino son el relieve, la red hidrográfica y las vías de comunicación.

    EL RELIEVE

    En conjunto el relieve de la comarca está estructurado en cuatro sectores bien diferenciados: las altas tierras septentrionales, el reborde interior de la depresión 1 prelitoral, la depresión prelitoral y las sierras y llanuras costeras . Las altas tierras septentrionales forman un conjunto de terrenos por encima de los 500 metros de altitud, en los que hay que distinguir dos alineaciones montañosas modeladas sobre materiales subbéticos.

    La más septentrional, en el ángulo nororiental de la comarca, está formada por las sierras del Cambrón (1.525 m.), Ponce (1.446 m.) y Madroño (1.236 m.), abombamiento anticlinal culminado por calizas y dolomías jurásicas, donde son apreciables los efectos de la tectónica de retrocabalgamiento que afecta a todo el sector subbético. Sus estructuras están claramente emparentadas con las de Ceperos y Lavia (término de Cehegín).

    Al noroeste, la comarca queda limitada por otra unidad subbética de características semejantes. Se trata del macizo de la Culebrina, cuyo eslabón más septentrional es la sierra del Almirez (1.126 m.), anticlinal jurásico que se continúa hacia el noreste por los cabezos del Sordo (1.109 m.) y de Migrano (889 m.), y a través del cabezo Redondo (948 m.) y del cerro de La Paca (1.027 m.) enlaza con la alineación Madroño Ponce.

    Al suroeste se encuentra la sierra de Pericay (1.226 m.) y Morra del Cocón (1.366 m.), que forman el macizo principal de la Culebrina, separados ambos por el tajo profundo que abre el río Luchena. Más al sur, en la sierra del Gigante (1.493 m.), las calizas y dolomías jurásicas se encuentran verticales en un anticlinal muy comprimido.

    Enmarcada por estas alineaciones subbéticas, se abre una amplia cuenca de margas y arcillas del mioceno y plioceno por la que discurre la red hidrográfica de cabecera del río Guadalentín. En algunos casos la cuenca es interrumpida por alguna elevación de materiales jurásicos, como la sierra del Buitre (803 m.) al noroeste del pantano de Puentes.

    VALLE GUADALENTIN DESDE PEÑARRUBIA

    El valle del Guadalentín. Se trata de una fosa tectónica drenada por el río del mismo nombre, siendo una prolongación del corredor intrabético. Presenta unos 150 km. de longitud y entre 10 y 15 de anchura, discurriendo entre el límite con la provincia de Almería y las tierras de Alicante. Sus terrenos tienen gran fertilidad al ser sedimentos depositados en las crecidas y avenidas del río; sobre ellos se ha instalado la huerta de Lorca. Flanqueando a este valle se encuentran las sierras litorales al sur y las sierras de la Torrecilla (927 metros en el pico de la Peñarrubia) y de Tercia al norte, con altitudes que superan los 990 metros de altitud.

    COSTA CALNEGREEn el sector litoral se distingue entre las sierras litorales (Almenara y Carrasquilla), siendo las más antiguas desde el punto de vista geológico de la comarca con una altitud máxima de 881 metros, y la costa, abrupta y acantilada pero jalonada de recoletas calas naturales donde Lorca se asoma al mar a lo largo de 9 kilómetros de litoral.

    POBLACION Y SEGREGACION DEL TERMINO MUNICIPAL

    Otro de los temas de interés que afectan al estudio del término de Lorca es su vacío poblacional. Si en el periodo bajomedieval el motivo fundamental era la existencia de una amplia frontera con el reino musulmán de Granada y el Mediterráneo, con los peligros que ello comportaba; tras la conquista del reino nazarí, la situación no cambia, pero sí los motivos, ahora serán los intereses de la oligarquía lorquina, que basaba su economía en la explotación ganadera y la exportación de la lana, los que procurarán por todos los medios mantener la mayor extensión del territorio convertido en zona de pastos.

    Tan sólo en los extremos del término, siguiendo unos criterios de defensa de su jurisdicción frente a los apetitos expansivos de los concejos limítrofes, permitieron la roturación de tierras y el asentamiento de pobladores.

    Rodríguez Llopis, para principios del siglo XVI, época en la que Lorca había logrado una notable ampliación de su territorio, nos habla de que hacia 1530, las roturaciones han sido escasas y, realizadas, fundamentalmente, en el valle del Guadalentín, junto a los límites con Aledo y Alhama, aunque parece que también se llevaron a cabo roturaciones en Nogalte y Coy.

    MAPA DE LORCA 1645

    De todos modos eran escasos los núcleos poblados. El Censo General de 1530, sólo cita a la ciudad de Lorca (1.396 vecinos), las 96 Casas de los Alumbres (272 vecinos), Huércal (42 vecinos) y Overa (38 vecinos) , estas dos últimas, pobladas por moriscos. Es decir que la población de la capital municipal representa el 79’86% del total, frente al 20’14% del término.

    Fuera de éstos, tan sólo tenemos noticias de que en los límites orientales del término se empezaba a vislumbrar, hacia mediados del siglo, un núcleo poblacional basado en las actividades agrícolas, en la zona de confluencia con los términos concejiles de Murcia y Cartagena. Para corregir el enorme desequilibrio poblacional entre la ciudad y el territorio, hemos de esperar al siglo XVIII, en el Interrogatorio de 1755 Lorca contaba con un total de 7.095 vecinos legos (31.927 hab.) de los cuales 3.030 (13.635 hab.) vivían en la huerta y campo, a ellos habría que añadir 437 individuos que pertenecían al estado eclesiástico.

    Como observamos, los cambios realizados en la utilización de territorio durante el siglo XVII y la primera mitad del XVIII, como consecuencia de la crisis ganadera y el aumento de las roturaciones, han corregido sustancialmente el desnivel, pues la población rural supone ya el 42% de total.

    En 1787, el censo de Floridablanca, la población se distribuye casi por igual, pues de los 37.831 habitantes, en la ciudad moran 18.631 —el 49’2%— y los 19.200 restantes —el 50’8%— viven en el término; ya en el siglo XIX, el padrón municipal de 1824 presenta ya unas cifras netamente favorables para la población que habita en la huerta y el campo lorquinos, el 63’2 %, es decir, 25.728 habitantes de un total de 97 40.720, mientras que en la ciudad sólo habitan el 36’8% restante, o sea, 14.992.

    Por último, no podemos dejar de referirnos a los municipios nuevos creados a partir del territorio de Lorca. El extenso alfoz lorquino que a fines del siglo XV sobrepasaba 2 los 2.500 Km , sufrirá desde mediados del siglo XVI, y hasta mediados del XIX, varias escisiones, dando origen a los municipios de Mazarrón, Huércal-Overa, Fuente Álamo y Águilas.

    Segregación de Mazarrón

    Torre de la Azohía (Mazarrón)

    El primero en segregarse fue Mazarrón, que conoció un desarrollo relativamente importante desde fines del siglo XV como consecuencia de la explotación de las minas de alumbre, que en 1462 Enrique IV concedía al Marques de Villena y al Adelantado del Reino de Murcia, don Pedro Fajardo. El primer contrato de explotación data de 1483 y a partir de esta fecha se desarrollaría un núcleo de población, denominado Casas de los Alumbres, que en 1530 contaba con 272 vecinos —unos 1.200 habitantes—.

    El lugar tomaría más adelante el nombre de Almazarrón, y en 1564 —cuando su población ya se elevaba a 1.593 individuos— solicitó de Felipe II su independencia de Lorca, que le sería otorgada por Real Privilegio el 1 de agosto de 1572.

    A partir de este momento el territorio contó con Ayuntamiento propio, comenzando la vida independiente del municipio. De estas fechas data el escudo de Mazarrón, que surge de las medidas que el procurador del Concejo, Antonio Bascuñana, presenta ante la independencia de Lorca.

    Segregación de Huercal Overa

    La segunda escisión sería la de Huércal-Overa. Los Reyes Católicos, en 1488, entregaban las villas de Huércal y Overa a la ciudad de Lorca, poco tiempo después de su conquista. Las dos aldeas pobladas por mudéjares, convertidos en moriscos tras el decreto de expulsión (1502), vivieron de espaldas a Lorca, cuyo único contacto institucional, como afirma Jiménez Alcázar, consistía en que tenían que pagar sus impuestos municipales y que sus autoridades eran nombradas por el concejo de Lorca .

    Los términos de ambas villas se dibujaban de forma independiente, pero insertos, en el amplio alfoz lorquino. En 1511 se inicia entre Lorca y Vera un largo proceso por el Campo de Huércal, en el que se jugaban los saneados ingresos que suponía el arrendamiento de los pastos.

    Tras la guerra de las Alpujarras (1568-1571) y la diseminación de los moriscos granadinos por toda Castilla, los pobladores cristianos destinados a Overa se concentraron e Huércal, configurándose el nuevo enclave como Huércal-Overa. Lorca seguiría, como hasta entonces, nombrando los oficiales concejiles, hasta que en 1668 sus vecinos compraron su jurisdicción a la Corona, y con ella su independencia respecto de Lorca.

    Las segregaciones continúan,…

    Las otras segregaciones no se materializarían hasta el siglo XIX . El caso de Fuente Álamo es especial pues afectó a tres términos jurisdiccionales —Lorca, Murcia y Cartagena—.

    Hace años existía un antiguo álamo, ya desaparecido, que bebía de una fuente situada en sus proximidades. Ese lugar se encontraba en la confluencia de los caminos de Murcia, Cartagena y Lorca, y atravesado por las sierras de Columbares, Almenara y Carrascoy.

    Su fundación se produjo hacia mediados del siglo XVI; el caserío vino a formarse en el punto en el que confluían los tres concejos. La parte de Lorca, la más alejada de su capital municipal, fue la que antes y mejor se organizó, contando a finales de la centuria con un concejo casi independiente. En lo eclesiástico, en 1582 se fundó la parroquia de San Agustín, que dependía de Lorca.

    Interior de la iglesia de S. Agustín (Fuente Álamo)

    La población hacia 1600 se elevaba, aproximadamente, a 500 individuos, pero creció con rapidez, pues en 1630 sobrepasaba los 1.200. Desde 1634 trataron de comprar su independencia a la Corona, lo que no conseguirían hasta 1700, pero ésta duró apenas dos años, ya que en 1702 fue anulado el privilegio de Carlos II.

    El rey de España Carlos II

    La población seguía creciendo, a mediados del siglo XVIII contaba con 1.500 habitantes y en los albores de la decimonovena centuria alcanza el número de 1.918 individuos; aunque según nos indica el padrón la inmensa mayoría son jornaleros, tan sólo doce aparecen como «bien situados».

    Por fin, en 1820, los vecinos de Fuente Álamo consiguieron definitivamente su independencia, y en 1856 se procedería a amojonar el término municipal.

    Águilas fue, durante el periodo bajo medieval, un territorio agreste en el que las continúas y desoladoras incursiones granadinas condenaban al fracaso cualquier intento de repoblación.

    La conquista del reino nazarí no supuso, al menos totalmente, el fin de esta situación, pues sus costas fueron presa frecuente de piratas y corsarios norteafricanos, para su defensa fue necesario levantar sólidas torres de vigilancia en Terreros y Cope, y el de San Juan de las Águilas, de 1490, sería ampliado por Felipe II en 1579.

    Desde ellas, en caso de peligro, se alertaba a la escasa población de la zona para que se refugiara en Lorca. Tales desmanes motivaron que el campo cercano fuera abandonado por sus escasos moradores. Hacia 1650 Lorca no podía servirse de sus accesos al mar, el comercio había cesado y el pescado escaseaba en la ciudad.

    Durante el siglo XVIII, aunque no desaparece, remite el peligro corsario. El Conde de Aranda, consciente de la necesidad de repoblar la solitaria costa comprendida entre Cartagena y Almería, propuso la erección de una villa de nueva planta en el lugar conocido como San Juan de las Águilas, al pie de la torre de ese nombre y junto a un fondeadero excelente. El proyecto fue aprobado por Carlos III —Real Decreto de 4 de enero de 1766—.

    La repoblación de Águilas logró plasmarse de forma tangible una vez superadas múltiples dificultades de orden práctico, entre ellas la oposición de Lorca a dejarse arrebatar una parte de su territorio.

    La Real Orden de 15 de noviembre de 1785 adjudicó a la flamante villa una jurisdicción de dos leguas en derredor, que incluía las diputaciones de Barranco de los Asensios, Campo de Águilas, Cocón, Cope, Jaravía, Pulpí, Fuente de Pulpí, Tébar, Terreros y Venzal, así como el litoral comprendido entre Puntas de Calnegre y Pozo del Esparto.

    Águilas sufriría los avatares finiseculares y las penalidades de la guerra de la Independencia: la fiebre amarilla, la movilización masiva de ciudadanos, el hundimiento de la producción agraria, las exacciones de Sebastián, la interrupción del comercio y el bloqueo marítimo, que arruinaron a la pequeña pero floreciente población.

    Sin embargo, la legislación municipal prevista en la Constitución de Cádiz, hizo posible el establecimiento de un Ayuntamiento en Águilas (1812). Setecientos cincuenta vecinos eligieron los siete miembros que regirían la corporación un alcalde y seis regidores.

    En adelante, la suerte de Águilas como entidad municipal autónoma quedó vinculada a la de la Constitución; con ella quedó abolida en 1814, restablecida en 1820, vuelta a suprimir en 1823, y restablecida definitivamente en 1834.

    Con tales amputaciones el término municipal de Lorca se redujo, pasando de algo más 2 2 de 2.500 Km al final de la Edad Media, a una extensión de 1.700 Km aproximadamente, a pesar de todo seguía siendo el municipio más grande de España.

  • La rotura del pantano de Puentes en 1.802

    La rotura del pantano de Puentes en 1.802

    La rotura del pantano de Puentes en 1.802

    Las obras de la primera presa de Puentes se iniciaron el 16 de diciembre de 1647, en el cauce del río Guadalentín.

    Dicha presa se proyectó para retener agua para utilizarla para el regadío del municipio de Lorca. El 5 de agosto de 1648 se produjo una avenida que destruyó la presa que se encontraba en construcción.

    Las obras de la segunda presa de Puentes se iniciaron el 1 de marzo de 1785, en el mismo lugar que la anterior. El 30 de abril de 1802 se produjo una avenida que provocó la rotura de la segunda presa de puentes la muerte de 608 personas, fue a las tres de la tarde, las débiles compuertas de madera del pantano de Puentes cedieron por el ímpetu de las aguas represadas. En ese momento se iniciaba la que, aún hoy, es la mayor tragedia hídrica de la historia de España.

    Vista de la segunda presa de Puentes, después de su rotura, desde aguas abajo. Esta foto no debió de hacerse antes de 1850En poco menos de una hora las aguas, que arrastraban una gran cantidad de rocas y vigas de todos los tamaños, destrozaron, casi por completo, el barrio de San Cristóbal de Lorca dejando a su paso 608 muertos (aunque se estima que el número fue mayor ya que no se hallaron los cadáveres de algunos viajeros que se encontraban en las posadas), 1.800 casas arruinadas, 900 fanegas de tierra anegadas, más de 40.000 árboles arrancados y unas pérdidas materiales que se cifraron en 21.718.185 reales de vellón.

    Un desastre anunciado

    La rotura del pantano de Puentes fue la crónica de un desastre anunciado. Durante su construcción se habían observado varias deficiencias, pero Jerónimo de Lara y Antonio Robles-Vives, principales responsables de la obra, no hicieron caso a los informes negativos de algunos arquitectos e ingenieros que advertieron del peligro que conllevaba construir un pantano en una zona arenosa.

    La necesidad del agua

    Desde que se produjo la conquista de Lorca en el siglo XIII, se advirtió que el Río Guadalentín no tenía el caudal suficiente para regar los extensos territorios del campo lorquino. A lo largo de los años se realizaron diversos proyectos para aumentar el canal de aguas que llegaba a Lorca, pero todos los intentos fracasaron por ser inviables o bien por no contar con la infraestructura necesaria.Vista de Lorca tras la inundación más reciente en 2012En 1268 Alfonso X dispuso el carácter de regalía que poseían las aguas del Guadalentín. En un principio quedaron disponibles para ser utilizadas comúnmente por todos los vecinos. Sin embargo, en el siglo XIV algunos propietarios de alquerías vendieron el suelo pero se quedaron con la propiedad del agua, por lo que el suelo y el agua tenían distintos dueños. La propiedad de esta última también se iría transmitiendo de generación en generación a lo largo de los siglos.

    El rio Guadalentin a su paso por LorcaEn el año 1611, la ciudad de Lorca trató de construir un pantano para represar las aguas de la lluvia. El presupuesto de la obra se estimó en 50.000 ducados que se recuperarían mediante la venta de las aguas. Sin embargo, este proyecto tuvo la oposición de los regidores y de los propietarios de las aguas del río que lo vetaron por considerarlo perjudicial para sus intereses. Durante el siglo XVII corrió el rumor de que siguiendo el caudal del Luchena se podía acceder a un gran río subterráneo, pero los múltiples intentos por encontrar ese nacimiento fueron un fracaso.

    Un proyecto muy ambicioso

    En la segunda mitad del siglo XVIII, se alumbró un ambicioso proyecto que consistía en la construcción de un canal de navegación desde Lorca hasta Cartagena utilizando las aguas de los ríos Guadalentín, Castril y Guardal, las fuentes de Caravaca y las aguas de los pantanos que se construyeran. Esta propuesta fue realizada en 1770 por Don Pedro Prades y Don Nicolás de la Corviere al Rey Carlos III. A este efecto se constituyó una compañía que se llamó del «Canal de Murcia» a la que el monarca concedió la facultad de incorporar las aguas del río de Lorca pagando su valor a los que se consideraban dueños.

    La obra era de una magnitud elevada y tenía como presupuesto 60 millones de reales. Sin embargo, las dificultades de los promotores de la idea para obtener un préstamo llevó al Rey a declarar nula la contrata y adjudicarla a otra compañía que inició las obras en Huéscar. Poco después de comenzadas fue designado Ministro de Estado y Correos el Conde de Floridablanca quien encargó a Pedro López de Lerena un informe sobre el desarrollo del proyecto. López de Lerena llegó a la conclusión de que las obras tenían dificultades insuperables ya que ni el Guardal ni el Castril llevaban el agua que a priori se había calculado. De nuevo hubo que renunciar al  proyecto, aunque en esta ocasión no se abandonaron las obras realizadas.

    Construcción de dos pantanos

    En 1783 los arquitectos Juan de Villanueva y Jerónimo Martínez de Lara visitan Lorca para estudiar la viabilidad de las obras que se habían paralizado unos años antes. El 14 de enero de 1785, ambos arquitectos remiten al Conde de Floridablanca un proyecto en el que se detallaban los beneficios que tendría para la población la construcción de uno o varios pantanos. Villanueva y Martínez de Lara afirmaban que Lorca no tenía más de 10.000 fanegas de regadío y que si se aprovechaban las aguas de los pantanos podían llegar a ser 40.000 obteniendo como resultado un beneficio de 28 millones de reales, además del precio al que se vendieran las aguas.

    pantano de PuentesEl Conde de Floridablanca tras conocer el informe favorable dio su aprobación a realización de este proyecto. El permiso de Floridablanca culminó con un decreto de 11 de febrero de 1785 firmado por Carlos III en el que el Rey daba el visto bueno a la construcción de dos pantanos de regadío y declaraba extinguida la compañía del «Canal de Murcia», aunque se aprovecharían en lo posible las obras realizadas por ésta. En este decreto se nombró director de las obras a Jerónimo Martínez de Lara y Comisario-Regio a Antonio Robles-Vives, natural de Lorca, ministro togado del Consejo de Hacienda y cuñado del Conde de Floridablanca. Robles-Vives debía de permanecer en las obras mientras se llevara a cabo su ejecución. Los gastos irían a cargo de la Real Hacienda.

    La construcción del pantano de Puentes

    Plan-geometrico-del-pantanoRobles-Vives llegó a su ciudad natal el 22 de febrero de 1785. El 1 de marzo siguiente comenzaron las obras de construcción de los pantanos. Se decidió que el embalse principal estuviera ubicado en el estrecho de Puentes, mientras que el segundo se levantaría en la garganta de Valdeinfierno, aguas arriba del anterior. Robles Vives ordenó erigir una especie de poblado en las cercanías del lugar donde tenían lugar las obras del pantano de Puentes con el fin de agilizar su construcción.

    PANTANO DE PUENTES EN LA TOVAEn aquel lugar dispuso la edificación de almacenes para guardar herramientas y enseres y de una oficina para la custodia de caudales y contabilidad. Con el fin de tener bien comunicados ambos pantanos, y poder movilizar los trabajadores de Valdeinfierno a Puentes, mandó trazar un camino que unía ambos embalses. Pese a que durante la construcción del pantano de Puentes hubo algunos problemas por las filtraciones, éste se encontraba ya en estado de represar agua el 3 de diciembre de 1788, y quedó totalmente cerrado a finales de 1791.

    Informes negativos

    Un año más tarde, el Conde de Floridablanca fue destituido por Carlos IV y desterrado a Murcia. Robles-Vives que mantenía una seria polémica con los propietarios de las aguas del Guadalentín (la mayoría oligarcas locales que se oponían a la construcción del pantano porque se acabaría su privilegio de «dueños del agua») corrió una suerte parecida a la de su cuñado y fue desterrado a Albacete.

    Tras el cambio en la situación política, el Corregidor de Lorca pidió un estudio de las obras de los pantanos a Pedro de Ibargüen, Ingeniero-Jefe del Departamento de Cartagena quien ofreció unos informes muy positivos sobre el pantano de Valdeinfierno Sin embargo, su opinión sobre Puentes es bien distinta «No con igual seguridad se pueda abordar la duración y servicio del pantano de abajo, por haberse fundado su cuerpo central sobre arena y pilotaje y el resto de sus extremos sobre la peña viva de los montes laterales, cuya invencible firmeza a todo peso puede proporcionar alguna fracción o rotura del edificio, si la parte que funda sobre la arena hiciese algún asiento antes de su petrificación o después a causa de una imperceptible filtración en el macizo o por el movimiento de algún terremoto».

    pantano de PuentesTras conocer el informe de Ibargüen, el Consejo de Castilla decidió realizar una nueva revisión que encargó a Pedro de Albizu y al Marqués de Ureña el 28 de junio de 1792. Los informes de ambos expertos fueron contradictorios. Ureña, que desde un primer momento se mostró muy cercano a los intereses de la oligarquía lorquina, fue muy crítico con las obras del pantano de Puentes, no sólo por las filtraciones o por la inseguridad de las mismas, sino también porque cuestionó su utilidad y apuntó que los cálculos económicos eran erróneos. Por su parte, Pedro de Albizu realizó un informe favorable y acusó a Ureña de dejarse influir por la opinión de los oligarcas locales.

    Finalizan las obras

    Como los argumentos eran contradictorios, y la presión que ejercían Martínez de Lara y Robles-Vives (este último desde su destierro) era muy insistente,  el Alto Organismo decidió levantar la suspensión de las obras en Puentes y mantenerla en Valdeinfierno. El Fiscal de la Real Empresa, Ginés Hernández, fue designado coordinador de las obras hasta su finalización. Entre abril y junio de 1794, los pantanos represaron los aluviones de cuatro riadas subiendo las aguas 37 varas en el de Puentes y 23 en el de Valdeinfierno. La utilidad de los pantanos no tardó en demostrarse, ya que gracias a las aguas represadas de la tormenta que se produjo el 4 de mayo de 1794 se evitó una riada que podía haber acabado en catástrofe. Sin embargo, las filtraciones continuaban y en 1797 llegaron a preocupar a Martínez de Lara, quien hasta ese momento había defendido con gran firmeza la solidez de la obra que había proyectado.

    En 1795 Robles-Vives se benefició de un indulto de Godoy, y tras vivir unos años en Madrid, regresó a su tierra. Se instaló durante un breve periodo de tiempo en Águilas y después marchó a Lorca en donde acabaría sepultado por las aguas del pantano que tanto había defendido.

    La tragedia

    Desde que se inició la represa de aguas en 1788, el pantano de Puentes nunca había estado al límite de su capacidad, pues la construcción coincidió con unos años muy secos. Sin embargo, el mes de abril de 1802 fue muy abundante en lluvias y riadas. El embalse había estado recibiendo los aportes de los ríos Vélez y Luchena y los de la confluencia de varias ramblas, por lo que estaba apunto de desbordarse.

    ABANICO ROTURA PANTANO PUENTES
    A principios del siglo XIX era costumbre adornar los abanicos con escenas que iban más allá de lo puramente ornamental. Estas escenas podían incluir retratos, paisajes urbanos e incluso escenas de carácter histórico. Uno de los ejemplos más curiosos es el de este abanico conservado en el Museo de Historia que retrata uno de los desastres que más impactaron en la sociedad de su tiempo: la rotura del pantano de Lorca del 30 de abril de 1802.

    Pese a ello, nada hacía presagiar la tragedia que comenzó a fraguarse a las 14:30 horas del día 30 abril. Ese día y a esa hora, Francisco Oliver, quien en aquel momento estaba sustituyendo al alcalde del pantano que se encontraba en Lorca, recibió un aviso de un peón que le comunicó que salía más agua de la habitual y que ésta estaba muy turbia. Oliver comprobó que el agua envolvía estacas, vigas de pilotaje y pavimento de la obra. Estuvo brotando hasta las tres de la tarde, hora en la que se produjo un gran estallido que rompió las compuertas de madera del pantano. Oliver trató de que la noticia llegara a Lorca mediante un mensajero, pero era demasiado tarde.

    DETALLE ABANICO CONVENTO SAN DIEGO CON MONJAS EN TEJADO
    El Convento de San Diego, donde el agua no llegó a cubrir las ventanas del tercer piso, gracias a lo cual las monjas pudieron refugiarse en el tejado.

    ABANICO ANOTACIONEl destino quiso que una de las primeras víctimas de la tragedia fuera uno de los mayores responsables de la obra, Antonio Robles-Vives. Robles se encontraba en su finca de Palomares, entre Puentes y Lorca, y parece ser que fue avisado de que algo no iba bien. Pidió a su chófer que lo trasladara a Lorca, pero a mitad de camino su carreta fue arrastrada por las aguas. El cochero pudo escapar y refugiarse en un montículo cercano.

    Las aguas arrasan Lorca

    Las aguas llegaron a Lorca poco después de las cuatro de la tarde, empujando y arrastrando una gran cantidad de rocas y vigas que destrozaban todo lo que encontraban a su paso. La parte más afectada fue el barrio de San Cristóbal que estaba formado por edificios de una sola planta y algunas casonas de nobles. En San Cristobal se situaba la zona industrial de la ciudad: molinos, alfarerías, fábricas de paños, fabricas de jabón…etc. También en este barrio se encontraban el convento de frailes Mercedarios y el de San Diego. Todo ello fue rápidamente destruido.

    GRABADO VISTA INUNDACION EN BARRIO SAN CRISTOBALEn la parroquia de San Cristóbal, las aguas llegaron a cubrir los arcos de las capillas. La ermita de Nuestra Señora de la Peña, en los extramuros de la ciudad, aguas arriba del río, fue totalmente arrasada. Casi todas las casas y fábricas del barrio se vieron afectadas.

    VISTA DE LORCA TRAS INUNDACION 3 ABRIL 1802
    Vista de Lorca tras la inundación
    La casa de Serón

    El episodio más trágico fue el que se vivió en la Casa de Serón. Esta vivienda era un edificio de sólida construcción, todo de sillería, lo que inspiraba una gran confianza a su dueño de que resistiría la fuerza de las aguas. Su propietario, tras ver que muchos vecinos se asustaban por el nivel que estaban alcanzando las aguas, les llamó para que fueran a refugiarse allí. De esta manera, llegaron a encerrarse en aquel lugar unas 300 personas de todas las edades. Los vecinos que se refugiaron en la casa se vieron obligados a buscar los pisos más altos ante la llegada de más personas y la crecida de las aguas, hasta que, por fin, tuvieron que subirse al tejado, aunque con la confianza de que la casa resistiría el embate de las aguas.

    Quienes se habían salvado en edificios y alturas superiores a la casa de Serón contemplaron el episodio. De pronto, un enorme peñón, arrastrado por las aguas, golpeó violentamente en aquel edificio y le arrancó de sus cimientos, la casa se balanceó unos instantes y acabó hundiéndose y produciendo una columna de agua roja que cubrió los restos de la vivienda. Cuando pasó la avalancha fueron encontrados dos peñones, de unas 250 toneladas de peso cada uno, a varios kilómetros de la ciudad.

    La causa de la tragedia

    pantano de Puentes
    Agustín de Betancourt y Molina (1758-1825 ) fue uno de los ingenieros más prestigiosos de Europa.

    El motivo por el que se produjo la rotura del pantano de Puentes fue el sifonamiento producido por el defectuoso sistema de cimentación. En ningún caso era apropiado el pilotaje, teniendo en cuenta su altura y el material, completamente permeable, atravesado por los pilotes. La tragedia de Puentes ocasionó que se creara un centro de formación especializada en ingeniería para dotar de conocimientos suficientes a los profesionales que tuvieran que proyectar infraestructuras importantes.

    El 1 de noviembre de 1802 se puso en funcionamiento la Escuela de Caminos y Canales dirigida por Agustín de Betancourt, un prestigioso ingeniero que había adquirido una sólida formación en escuelas francesas.

    El propio Betancourt fue el encargado de realizar el informe sobre los motivos de la tragedia de Lorca, y después de alabar la calidad de los materiales utilizados, concluyó que «nada hubiera causado la ruina del pantano si no se hubiera fundado sobre un terreno arenoso».

    Hubo de transcurrir 80 años desde la tragedia de Puentes, para que los lorquinos la olvidaran y aceptaran la construcción, en 1884, de una nueva versión –la tercera, pero no la última– del pantano, hasta la definitiva modificación en 1.993.

    DATOS DEL PANTANO ACTUAL

    ANTECEDENTES EN LA HISTORIA

    El Guadalentín, afluente del Segura, se caracteriza por ser un río con un régimen muy irregular, que puede pasar de periodos de estío muy acentuados a episodios de avenidas de gran magnitud.

    Dentro del período de los últimos 130 años, es preciso recordar, entre otras, las siguientes riadas:

    • Octubre de 1879 (Riada de Santa Teresa): Produjo en Lorca una punta de 1.510 m³/s, ocasionando 13 muertos y cuantiosos daños.
    • Septiembre de 1891 (Riada de San Jacinto): Superior a la anterior, y gracias a la existencia de la presa de Puentes, situada en cabecera de la cuenca, la comarca se salvó de una catástrofe sin precedentes.
    • Junio de 1900 (Riada de San Aniceto): Superior a la de Santa Teresa, inundó el barrio de San Cristóbal en Lorca.
    • Octubre de 1948: El caudal estimado en el puente de la carretera de Murcia a Granada fue superior a 800 m³/s.
    • Octubre de 1973: Según un informe del Centro de Estudios Hidrográficos, el caudal máximo aguas abajo del embalse de Puentes alcanzó los 2.000 m³/s, mientras que al canal de El Paretón (situado en la zona media de la cuenca) llegaron unos 1.500 m³/s.

    EVOLUCIÓN DEL EMBALSE

    Con fecha 29 de Julio de 1991 se aprobó el Proyecto Base de RECRECIMIENTO DE LA PRESA DE PUENTES, NUEVA PRESA.

    PANTANO DE PUENTES EN CONSTRUCCION 1993El 17 de Febrero de 1993 la Dirección General de Obras Hidráulicas resuelve el concurso para la construcción de la nueva presa de Puentes.

    Vista general desde la margen derecha de la tercera presa de puentes y aguas arriba, la cuartaPor Orden Ministerial de 28 de Julio de 1993 se aprueba técnica y
    definitivamente el «Proyecto 4/93 de Construcción Recrecimiento de la Presa de Puentes. Nueva Presa». El 29 de Julio de 1993 se firma el ACTA DE REPLANTEO PREVIO del citado Proyecto.

    Vista del paramento de aguas arriba de la cuarta presa de Puentes, única que está en funcionamiento en la actualidad

    El 15 de Diciembre de 1993 se realiza el ACTA DE COMPROBACIÖN DEL REPLANTEO, iniciándose las obras el día 16 del mismo mes.

  • CALLE NARCISO YEPES

    CALLE NARCISO YEPES

    CALLE NARCISO YEPES 1980

    Narciso Yepes recorrió los cinco continentes con su arte, se convirtió en el lorquino más universal de la historia de Lorca, realizó cientos de conciertos, grabaciones y giras, desarrolló investigaciones, creó composiciones, ofreció su sabiduría a quien quiso estudiar en sus clases y másters porque, tal y como él mismo manifestó en su día, «compartir lo que uno sabe es una obligación y una responsabilidad».

    Narciso Yepes – Un gran maestro lorquino

    CALLE NARCISO YEPES FOTO En la esquina de la calle que tiene dedicada y confluyendo con calle Nogalte existe un nuevo edificio que contiene en su fachada el escudo de armas de la familía de Fernández de Cáceres y Tejedor personaje que ejerció de regidor en Lorca y que participó muy activamente en la construcción de la capilla mayor de San Francisco iniciada su construcción en 1.689.

    ESCUDO FERNANDEZ DE CACERES REGIDOS EN CALLE NARCISO YEPESMás tarde en Murcia vendería El oficio de regidor el 12.7.1698 ante Fernando Moreno escribano de Lorca,  por 4.000 reales de vellón, el 6-2-1703, a Jorge Fajardo Marcilla de Teruel, vecino de Lorca.

    CALLE NARCISO YEPES

     

     

  • CASINO DE LORCA – VIDEO REPORTAJE

    CASINO DE LORCA – VIDEO REPORTAJE

    El Casino Artístico y Literario de Lorca es un edificio de singular belleza ecléctica, cuyos planos debieron realizarse bajo la dirección de Manuel Martínez, maestro autóctono que creó un ambiente inspirado en el más puro estilo lorquino.

    CASINO DE LORCA FACHADALa necesidad de espacios de reunión y recreo para la alta clase social de la ciudad, propició la construcción de este Casino Artístico y Literario en el desamortizado Hospital de San Juan de Dios.

    Casino_Lorca-_Escalera_interiorEn el interior del edificio encontramos dos espacios destacados: el vestíbulo de entrada, que posee un gran lucernario y una escalera imperial, y el Salón de Baile, en el que destacan las pinturas decorativas realizadas por Francisco Cayuela, Luis Tornero y Sánchez Carlos, así como los relieves de Blas Latorre.

    CASINO CALLE CANALEJAS ANTIGUA POSADADirección: CALLE PIO XII, 33 30800.Lorca. Anteriormente denominada calle Posada Herrera.

    HISTORIA

    La sociedad del casino fue fundada en 1847, aunque el edificio se levanta sobre el solar del desamortizado convento de San Juan de Dios, del que se conservan algunos restos en la planta baja.

    El edificio es en su exterior uno de los más claros ejemplos del eclecticismo provinciano y señorial, al que los materiales tradicionales le dan un fuerte aire local. Los complementos de las artes industriales y aplicadas introducen unas notas de calidad especialmente en la puerta y vestíbulo principales.

    CASINO ANTIGUA CALLE POSADA HERRERA HOY PIO XIIEl conjunto del edificio resulta de empaque en relación a la antigua escala de la ciudad, donde no escaseaban las grandes mansiones. Valiéndose de algunos elementos clasicistas, como frontones en los balcones de la planta noble y entrada, dan al casino la expresión de las tradiciones arquitectónicas vernáculas. El eclecticismo no necesitaba recuperar las tradiciones artesanales porque éstas apenas habían variado desde el siglo XVII, con una interpretación indígena del eclecticismo, al igual como había sucedido en el barroco lorquino en muchas obras relacionado con el barroco sudamericano.

    casino entradaDe su interior destacan el patio de luces, cubierto con una estructura de madera y cristal, la escalera de tipo imperial y el salón de baile, modernista, reflejo de una ambientación festiva conseguida por medio de la claridad armónica de los colores del conjunto.

    El motivo por el cual se construye el Casino de Lorca fue la creciente necesidad, por parte de las clases sociales más altas de la ciudad, de tener lugares de reunión y entretenimiento. A finales del siglo XIX la gente se cultivaba acudiendo a cafés y círculos ateneos, donde discutían temas artísticos e intercambiaban ideas, así que no resulta extraño esa imperiosa necesidad de crear nuevos centros de reunión para la élite de la sociedad lorquina.

    CASINO SEÑORA FREGANDO EL SUELO

    En 1845 se redactan las primeras actas del Casino, donde aparecen los nombres de los socios que formaron la sociedad fundadora.

    Estatutos

    En los primeros estatutos del Casino se refleja claramente la intención de que este edificio tuviera como funciones principales entretener, con bailes, reuniones y conciertos, y estrechar las relaciones entre todos sus socios. Así mismo se excluye todo carácter político y se establece una cuota de entrada de 15 pesetas. También se establece el número de bailes que debían realizarse anualmente: un baile en la Pascua de Navidad, en año nuevo, en reyes, en Candelaria y dos en Carnaval.

    Como en todo casino de finales del siglo XIX, estaba prohibida la entrada de mujeres, aunque si podían hacerlo en determinados acontecimientos y, por supuesto, siempre acompañadas de sus maridos.

    El Casino de Lorca sufrió un embargo a finales del siglo XX, propiciando su declive. Sin embargo, los socios y el presidente actual, don Fernando Cuadrado, revitalizaron este centro programando foros de conferencias y reuniones culturales, creando, con el apoyo de las autoridades, el I Premio de Novela Corta del Casino de Lorca a nivel nacional.

    Actividades

    El Casino cuenta en la actualidad con 295 socios. En este centro se realizan diversas actividades en zonas como: la Sala de Lectura, que continúa teniendo su función, o el Salón de Dominó, que está siendo decorado con obras de gran formato realizadas por autores lorquinos y en las que aparecen reflejados diferentes rincones o vistas de Lorca.

    Casino_Lorca-_Salones_de_recreo_del_CasinoEl Salón de Juego continúa utilizándose para diversos juegos de mesa: dominó, cartas y senas, de origen medieval y al que aún juegan algunos lorquinos.

    El Casino es utilizado como lugar de reunión de los presidentes de los pasos de Semana Santa lorquina, y lleva desde el año 1999 realizando el Premio Internacional de Novela Corta ‘Casino de Lorca’. También existe un Club de billar del Casino que ha ganado numerosos premios, internacionales incluso.

    ARQUITECTURA

    Antiguo Hospital de San Juan de Dios

    El edificio del Casino de Lorca fue levantado sobre el antiguo Hospital San Juan de Dios en 1847. De planta rectangular, fue planteado como una estructura de dos pisos, reservándose el inferior a locales comerciales y conservándose restos del primitivo edificio.

    El presidente de la sociedad propietaria, don Félix José Frías, solicitó la autorización para arreglar la fachada en 1884. Algunos de los elementos utilizados en la decoración de dicha fachada, como los frontones situados sobre los balcones y la entrada, son de estilo clasicista, aunque en el edificio existen otros elementos claramente modernistas.

    La fachada se finalizó en 1885, aunque las remodelaciones realizadas en el interior no terminarían hasta 1914-16, fecha de culminación del Salón de Baile.

    La mayor parte del edificio, realizado según la tradicional arquitectura lorquina, ha sido atribuido al maestro autóctono Manuel Martínez.

    El  interior del Casino

    Al interior se accede a través de una holgada entrada de recias puertas y un cancel de madera y cristal, al estilo de las casas solariegas de la ciudad, permitiendo el acceso al vestíbulo o hall. Existen dos patios que proporcionan iluminación, además de articular y ordenar el espacio interior.

    El patio principal está situado en el vestíbulo, rodeado de los balcones de las dependencias que giran a su alrededor. Un segundo patio interior era utilizado en épocas estivales.

    En el centro del hall hay una escalera de mármol de estilo imperial, flanqueada por dos curiosas lámparas de fundición, que representan a dos figuras egipcias con la cabeza inclinada que sostienen dos globos de cristal. Estas lámparas, de clara influencia francesa, tienen una actitud de reverencia hacia el visitante que accede al Casino. La barandilla de la escalera es de bronce y con un pasamanos de madera. El gran lucernario del vestíbulo es de cristal y madera, proporcionándo una gran luminosidad a la entrada.

    El Salón de Baile

    Casino_Lorca-_Salon_de_BaileEl Salón de Baile constituye una de las zonas más destacadas del Casino. Se reformó durante los años de la Primera Guerra Mundial en un estilo neo-rococó, aunque con cierto aire modernista.

    casino salón de baileFueron cuatro los artistas que participaron en la decoración del Salón: el artesano local Blas Latorre con relieves de escayola, pilastras y molduras modernistas, el totanero Sánchez Carlos con cuadros que representan  las alegorías de el teatro, la danza, la música y temas relacionados con el mundo modernista (de la alegoría de la danza se ha dicho que es una copia de la pintura de la Ópera Cómica de París), en las sobrepuertas existen pinturas pertenecen al artista Luis Tornero, y como colofón del Salón el techo está decorado con una pintura de tintes regionalistas y de mayor calidad, perteneciente al artista lorquino Francisco Cayuela.

    casino salon foto Manolo RuanoÚltimas Reformas

    Las reformas más recientes han sido las del tejado, la Sala de Lectura y el Salón de Juego. Este último se ha decorado con obras de gran formato realizadas por diversos autores lorquinos, en las que aparecen reflejados diferentes rincones o vistas de Lorca. Pendientes están las reformas del hall, el Salón de billar y el cambio de mobiliario por otro similar.

    Actualmente tiene la incoación de Bien de interés cultural, de forma conjunta con el Palacio de los Condes de San Julián, la Iglesia de San Mateo y el Palacio de Guevara, este último ya declarado Bien de Interés Cultural de forma individual.

     

  • LOS TESTIMONIOS MATERIALES DE LA ORDEN DE LA MERCED Y SU EVOLUCION

    LOS TESTIMONIOS MATERIALES DE LA ORDEN DE LA MERCED Y SU EVOLUCION

    LOS TESTIMONIOS MATERIALES DE LA ORDEN DE LA MERCED Y SU EVOLUCION

    Durante el siglo XIII, Lorca sufre fuertes cambios políticos y conflictos bélicos, consecuencia del proceso de conquista castellana, es un periodo histórico caracterizado, por la inestabilidad que se traduce en inseguridad tanto en el ámbito urbano como rural; dotando a la ciudadela del único reducto seguro para la población.

    CONVENTO LA MERCED CLAUSTRO ACTUAL

    En este sentido, cabe presentar las características de la orden de la Merced y de los acontecimientos históricos que le llevaron a instalarse, en Lorca. La Orden de la Merced, nacida del espíritu caballeresco y religioso de los siglos XII y XIII, fue una institución genuínamente española dedicada a la redención de cautivos. Tenía como finalidad visitar y librar a los cristianos que estaban en cautividad y en poder de sarracenos o de otros enemigos de la fe de la Iglesia.

    Su organizador, Pedro Nolasco, era un joven  comerciante afincado en el reino de Aragón, que con un grupo de amigos gastaron todos sus bienes pagando rescates, por los cautivos cristianos que poseían los moros. Su condición de comerciantes, les permitía introducirse en las ciudades medievales de dominio islámico, sin sospechas, propiciando grandes logros para su causa.

    Ya sin bienes propios, deciden establecer una orden religiosa, cuyos frailes se dedicaron a conseguir los medios económicos necesarios para retornar a su tierra a quienes vivían en el exilio, en condiciones infrahumanas.

    Restos Ermita de San Clemente. Castillo de Lorca. S.XV.

    En los años que van de 1218 hasta 1317, los mercedarios, en su doble condición de religiosos y de caballeros militares, desarrollaron intensamente una gran obra para desarraigar uno de los problemas sociales más acuciantes de aquella época, y la llevaron a cabo con todas sus consecuencias de orden individual y social.

    PLANO ANTIGUA IGLESIA DE LOS MERCEDARIOS.

    Desde sus comienzos, la orden de los mercedarios estuvo vinculada a las ciudades conquistadas, desarrollando el espíritu de las cruzadas en nuestro propio territorio, existiendo numerosos testimonios arqueológicos y documentales, en otras muchas ciudades españolas. El proceso fue muy semejante en los distintos territorios, donde las antiguas mezquitas convertidas en iglesias pasaban a ser custodiadas, por este tipo de ordenes religiosas.

    Según el padre Morote, el primer emplazamiento de los frailes de la Merced fue en lo alto del castillo, es decir, intramuros de la ciudad; y da a entender que su iglesia fue con toda probabilidad, la de la ermita de San Clemente, ya que en su techumbre aparecía pintada desde antiguo una Virgen de las Mercedes.

    De igual manera, Cánovas Cobeño en su Historia de Lorca, cita a la Orden de los Mercedarios, vinculados a la ciudad desde la conquista, relacionados con la consagración a Santa Maria, de la Mezquita Mayor de los moros de Lorca, que fue transformada en iglesia.

    ÉPOCA RENACENTISTA S. XVI

    Para la comarca de Lorca, la reconquista de Granada en 1492, supuso el fin de las hostilidades con el reino vecino, el horizonte de conflicto había ido condicionando al municipio, a la Iglesia, al artesanado y al pueblo que durante casi dos siglos había estado concentrando sus esfuerzos, para subsistir a los enfrentamientos bélicos y la recesión económica.

    PORTADA RENANCENTISTA CON LA VIRGEN DE LAS MERCEDES 1546La paz con Granada, despejó el horizonte que constreñía las actividades e iniciativas emprendedoras, propiciando el progresivo crecimiento económico y el aumento de población que junto a la reestructuración de la Iglesia y su actitud evangelizadora;  originaron un engrandecimiento artístico de la ciudad y la creación  de nuevas obras monumentales, apoyadas, por el mecenazgo eclesiástico / señorial y la llegada de numerosos artistas y arquitectos, muchos de ellos, de influencia italiana.

    PORTADA RENANCENTISTA DE LA IGLESIA ANTIGUALas transformaciones que sufre la iglesia de la Merced en esta nueva etapa, están estrechamente relacionadas, con el aumento demográfico y la cristianización y conversión obligada de los moriscos y judíos que necesariamente requirió la formalización de los servicios religiosos, enterramientos y de una serie de medidas encaminadas a enriquecer los templos; a veces desapercibido pero que fue una de las causas principales de las remodelaciones en las iglesias y de la construcción de nuevos centros de culto.

    La costumbre de poseer capillas de enterramiento y altares extendió el interés por las obras de arte escultura y pintura y contribuyó también a al esplendor de la construcción.

    La fachada del ANTIGUO CONVENTO DE LA MERCED, conserva en 
    la actualidad una portada de sillería de estilo renacentista
    que presenta los elementos básicos originales: 
    PUERTA, PILASTRAS, HORNACINA Y ESCUDOS. 
    Los tres escudos que se distribuyen de izquierda a derecha, 
    en el dintel de la portada, corresponden respectivamente, 
    al Concejo de Lorca, a la Orden Mercedaria y la familia 
    García de Alcaraz (que ostentó el patronato de la capilla 
    mayor). 
    ESCUDO DEL CONCEJO DE LORCA: Reproducido en numerosos 
    edificios emblemáticos de Lorca, representa la torre que 
    el Rey Alfonso X el Sabio construyó en el castillo, 
    ostentando la imagen del monarca en la parte superior, 
    acompañado en la mano derecha de una espada y en la otra 
    de una llave. 
    ESCUDO DE LOS MERCEDARIOS: Comprende dos piezas heráldicas 
    y la corona real. 
    ESCUDO DE LA FAMILIA GARCÍA: Un escudo de armas que 
    representa un campo rojo y en el un castillo de oro sobre 
    ondas de mar, en la puerta del castillo un hombre armado 
    con una maza en la mano derecha y en la izquierda una 
    rodela.

    Las familias principales y más pudientes, costeaban gran parte de las obras constructivas, en el caso de la nueva iglesia de la Merced, sería la familia de García de Alcaráz, la benefactora de la obra, como bien queda patentado en el blasón que reproduce la portada renacentista que hoy todavía se conserva.

    EDAD MODERNA (SIGLOS XVII–XVIII)

    En 1645, Lorca consiguió la independencia de Murcia y pasó a constituir un corregimiento propio, logrando durante la edad moderna a duplicar la producción agrícola y la población, produciéndose un resurgimiento económico que también se ve reflejado en el afán constructivo, en los distintos ámbitos urbanos de la ciudad.

    CLAUSTRO DE 1661 TRASLADADO A SEVILLAA esta época corresponde el claustro del convento, realizado con columnas de mármol, que pasa a propiedad privada y es trasladado casi totalmente, a Sevilla en 1916, al palacio de la Monclova (Écija).

    Las obras del claustro del s. XVII se iniciaron en 1633 por Melchor Vallés y en 1637 se hizo un nuevo contrato con Melchor Garzón. Se estructuraba según los documentos, en cuatro pisos con siete columnas en cada uno de sus lados. Las columnas de mármol blanco procedían de Macaél y las hicieron los Tijera, canteros que también hicieron las del Ayuntamiento y las de la Casa de Guevara.

    Camarín de la Virgen de la SoledadVISTA FACHADA IGLESIA CON EL CAMARIN DE LA VIRGEN DE LA SOLEDADEntre finales del s. XVII y principios del siglo XVIII, se construye el camarín de Nª Sra. de la Soledad, en el lado del Evangelio (sobre vistosos arcos de piedra labrada) y se decora enteramente con cuadros de Camacho y Muñoz de Córdoba, que representaban la Sagrada Pasión de Nuestro Redentor, también elogiados por el Padre Morote.

    Claustro actualmente conservado del s. XVIII

    FOTO DEL CLAUSTRO RESTAURADO DEL SIGLO XVIIIEl maestro cantero Pedro Bravo Morata fue autor del claustro que actualmente se conserva en la Merced iniciado en 1727 y de otras obras en San Patricio en 1741, como la fachada de las salas capitulares de la Plaza Mayor, sustentadas por un espacioso arco sobre la calle Cava y tres arcadas más, sobre pilares  rectangulares.
    El claustro de la Merced se concluyó en 1729, según la fecha que todavía consta en la galería superior de arcadas.

    ÉPOCA CONTEMPORÁNEA (SIGLOS XIX-XX)

    Estos siglos suponen la ruina y el abandono total de las construcciones mercedarias. Diversos acontecimientos históricos y las necesidades socioeconómicas de la época, dan lugar a  transformaciones que originan la desmembración de parte de las propiedades eclesiásticas y consecuentemente, de sus templos, obras de arte, edificios vinculados, etc.

    El siglo XIX, en Lorca, se inicia con un acontecimiento que parece preludiar, el proceso de ruina que posteriormente se sucede: la riada de 1802, y las inundaciones que provocaron la rotura del pantano de Puentes. En diversas crónicas se hace referencia al Convento de la Merced, llegando “el agua a la altura de 14 palmos sobre el pavimento de la iglesia y patios claustrales”.

    CUBIERTAS DE LA IGLESIA Y CLAUSTRO SIGLO XVIIIEscobar refiere que en uno de los claustros se conservó un ladrillo, de los varios que en el edificio había, donde se lee: “Hasta aquí llegó el agua del pantano, q. se rompió día 30 de abril de  1802.

    En el movimiento insurreccional de 1820; fueron robadas las joyas y alhajas de la Virgen de la Soledad y saqueada su iglesia.

    La necesidad de contener la deuda pública y de incrementar los recursos para hacer frente al conflicto carlista lleva a los Gobiernos progresistas a decretar la desamortización eclesial y más tarde la civil. El ministro Mendizábal en 1838 pone en marcha la desamortización del clero regular y Espartero en 1841, la extiende al clero secular.

    El convento de la Merced como el resto de los conventos  masculinos de las demás ordenes regulares de Lorca, se desamortizó hacia 1835 y fue vendido a particulares.

    El convento de la Merced, parcialmente derruido en 1848, después fue cuartel (MULA, 1999:140), y más tarde posada, que es como actualmente se le conocía.

    ANTIGUO CONVENTO DE LA MERCEDCONVENTO LA MERCED VISTA AEREA 2Gran parte de él está destruido (iglesia, claustro del s XVII y  dependencias anejas) y sólo se mantiene en pie, casi completos el claustro del s..XVIII y la portada de la iglesia del s. XVI,  conservándose parte de la fachada donde se inscribe la portada, el atrio anexo a la misma y el camarín de la Soledad.

    SIGLO XXI

    Antiguo edificio antes de la restauración
    Estado del edificio actualmente.

    Entre el año 2000 y 2001, el Excmo. Ayuntamiento de Lorca ha tenido a bien rehabilitar, con la intención de recuperar para la memoria de la ciudad, los escasos restos que han perdurado del complejo religioso de la Merced que forman parte del Conjunto Histórico Artístico de Lorca; adaptando distintos espacios y restaurando estructuras de la antigua iglesia y convento, e integrándolos en un nuevo proyecto constructivo que actualmente alberga la Gerencia Municipal de Urbanismo y el Centro de  Interpretación “Lorca Taller del Tiempo”.

    POSADA DEL CONVENTO DE LA MERCEDCONVENTO LA MERCED 2Este texto es un resumen realizado por Jesús Pelegrín tomando como referencia el documento original de la autora Ana Pujante Martinez que podéis descargar en el link más abajo, así como otras fuentes como wikipedia y portal Región de Murcia.

     

     

     

  • JOSE MUSSO VALIENTE – Humanista, historiador, poeta y traductor español.

    JOSE MUSSO VALIENTE – Humanista, historiador, poeta y traductor español.

    JOSE MUSSO VALIENTE – Humanista, historiador, poeta y traductor español.

    José Musso Valiente ha sido una de las grandes personalidades en el mundo de la política y la historia que ha dado la ciudad de Lorca. Trabajador y pensador infatigable, Musso Valiente pasó su vida entre su ciudad natal y Madrid, con breves estancias en Gibraltar y Mula.

    [Lorca_Musso_Valiente]_Libro_sobre_aspectos_del_diario_de_Musso_Valiente       Sus cargos políticos le llevaron a tener que dejar en varias ocasiones Lorca o Madrid, pero siempre mantuvo sus ideales y sus principios por encima de guerras o altercados sociales. En este campo llegó a ser Alcalde constitucional de la ciudad de Lorca.

    Si influyente fue la vida política de Musso Valiente, más aún creía en su otra faceta: la de estudioso de las letras, la historia y las ciencias.

    En 1827 leía su discurso de ingreso en la Real Academia Española, pero no quedaron ahí sus logros. Siguió trabajando para el enriquecimiento de la Academia y de su bagaje cultural personal.

    Sus primeros estudios

    José Musso Valiente nació un 26 de diciembre de 1785 en la ciudad de Lorca. Sus padres fueron don José María Musso Alburquerque y doña Joaquina Pérez-Valiente y Brost. Su madre era hija de condes, en concreto de la Casa Valiente, por lo que Musso recibió las primeras enseñanzas en su propia casa, de parte del ábate Chevalier. Esta forma de aprender sólo estaba reservada a nobles y burgueses acomodados.

    A los 10 años de edad se trasladó a Madrid para estudiar como alumno interno en el Seminario de Escuela de Pías de San Fernando. En tres años, y acompañado de Chevalier, estudió humanidades, filosofía, matemáticas, álgebra superior, mecánica, hidráulica y dibujo.

    [Lorca_Musso_Valiente]_Musso_vivio_en_el_Palacio_de_Guevara
    Musso Valiente vivió en el Palacio de Guevara

         En 1797 volvió a Lorca con el fin de ocuparse de la administración de los bienes de la familia. Aunque realizaba esta actividad para no defraudar a sus padres, José ansiaba y añoraba los tiempos en los que había estado inmerso en el mundo de la ciencia y el arte.

    El capitán Musso Valiente lucha contra los franceses

    Ante la invasión francesa de primeros del siglo XIX y la Guerra de Independencia se alistó por patriotismo en el ejército, llegando al grado de Capitán. Con escasos 23 años fue diputado por Lorca en la Junta Provincial de Defensa de Murcia.

    Un año más tarde contrajo matrimonio con doña María de la Concepción Fontes y Reguera.

    Se creó una nueva Junta en Alicante, en sustitución de la murciana. Lorca propuso a Musso para sustituir al presidente. Una epidemia de fiebre amarilla obligó a cambiar de sede la Junta, pasaría a Jumilla. En esta ciudad sería Musso Valiente presidente de la Junta. Pero la epidemia persiguió a la Junta que tuvo que salir también de Jumilla. Enfermo, a Musso se le concedería una licencia general para su establecimiento.

    En 1812 se encontraba en Lorca. Allí escribió ‘Reflexiones sobre la naturaleza y fin último del hombre’.

    [Lorca_Musso_Valiente]_Libro_sobre_la_vida_de_Musso_ValienteTras su enfermedad emprende su carrera política

    Cuando se recuperó de su enfermedad fue nombrado presidente de la Comisión Subalterna que se encargó de informar al cabildo de los bienes que poseía el Tribunal de la Inquisición, extinto por resolución de Cortes.

    En 1815 tuvo lugar la muerte de José Musso, padre de Musso Valiente. El intelectual lorquino se protegió del dolor dedicándose aún más a la literatura. Por estas fechas colaboró con un amigo personal en la publicación La Minerva.

    En 1819 fue nombrado representante de una empresa que pretendía realizar un proyecto contra las avenidas de aguas de los ríos Castril y Guardal. En 1802, unas horas antes de la rotura del Pantano de Puentes, Musso Valiente y su padre pasearon por lo que después sería un mar de agua que inundó campos y barrios y mató a cientos de personas. Debido a esta experiencia, Musso Valiente hizo con su intervención que una Real Orden estudiase e informase del proyecto.

    En esta casa sita en calle Alamo, nació José Musso Valiente

    Un año más tarde sería nombrado Presidente de la Junta Constitucional debido al triunfo de los liberales y al restablecimiento de la Constitución.

    También en 1820 fue premiado por la Real Academia Española por su Discurso gratulatorio para el Rey Fernando VII.

    Musso valiente fue hombre de política, de talante liberal, y sin perder ese carácter entró a formar parte del partido moderado. Pronto alcanzaría su dirección, ante la que permaneció hasta el año 1822, en el que se vio obligado a emigrar siendo Alcalde constitucional.

    CALLE MUSSO VALIENTE AIRE
    Lorca, calle Musso Valiente, vista aérea.
    CALLE MUSSO VALIENTE
    Vista de la calle Musso Valiente

    A esta situación se llegó tras una serie de disputas que en el fondo partían de la política liberal exaltada, de su primo Antonio Pérez de Meca y Musso, y moderada, la suya. Tras algunos enfrentamientos como el Motín de Eraso y la represalia en forma de saqueo en la casa de Musso Valiente, abandonaría Lorca y se trasladaría a Madrid. Antes de su partida otorgó a su esposa un poder especial por el cual podía disponer de los bienes de los dos.

    Su papel en la Real Academia Española

    Tras una breve estancia en Gibraltar por la entrada en Madrid del Duque de Angulema, José volvió a la capital española en 1823 para dedicarse a la literatura.

    En 1825 Musso presenta a la Academia de la Historia una memoria sobre inscripciones romanas de Lorca y Murcia. Después del elogio de la Academia se aprobó su ingreso. Sería en 1827 cuando leería su discurso de ingreso en la Real Academia Española. Versó esta exposición sobre ‘la influencia del carácter de las naciones en la formación de las lenguas de éstas en los que las hablan’.

    Sus méritos para Real Academia no quedaron aquí, ya que en 1829 se le confiere el título de primer orden de la Real Academia Latina.

    A la Academia de San Fernando accedió como académico de honor gracias a su trabajo con José de Madrazo de catalogación del Museo de Pintura (Museo del Prado). Musso se encargó de las salas de las escuelas flamenca y holandesa, de la sala reservada y de la escultura.

    [Lorca_Musso_Valiente]_Libro_sobre_vida_y_obra_de_MussoLa temida enfermedad

    En 1830, de vuelta en Lorca, vuelve a enfermar con la fiebre amarilla. Por consejo de su médico volvió a Madrid para sanar. Pero algunos años más tarde, en 1833 moriría su madre en Lorca, y un año después, su mujer Joaquina de 42 años fallecía de fiebre amarilla.

    En la corona española había muerto Fernando VII y la reina regente, María cristina, encargó subdelegaciones de fomento. La de Murcia la ocuparía José Musso Valiente. Poco después tendría que volver a Madrid huyendo de las revueltas que querían derrocar al gobierno central. Pero poco a poco la vida de Musso se apagaba, y más tras la muerte en Valencia de su hija Ana, de tan solo 18 años.

    Un año más tarde, en 1838 moriría José Musso Valiente, tras cruel enfermedad. Fue enterrado en el cementerio de Puerta de Toledo. En su lápida se puede leer:

    ‘Las letras lamentan su pérdida, la Patria está de luto…’

     

    FUENTES

    • VV.AA. José Musso Valiente (1785-1838). Vida y obra. Fundación Centro de Estudios Históricos e Investigaciones Locales de la Región de Murca. Lorca, 1998.

    Bibliografía del autor

    • Obras, ed. José Luis Molina Martínez, Ayuntamiento de Lorca, Universidad de Murcia, 2004, 3 tomos.
    • Diario (1827-1838)
    • Memorial de la vida (1837)
    • Traducciones de varias obras de Quinto Horacio Flaco y algunas elegías de Publio Ovidio Nasón, Madrid, Imprenta Real, 1798
    • Extracto de El itinerario de Laborde, Cabrerizo, Valencia, 1817
    • Discurso gratulatorio al Señor Don Fernando VII, Rey de las Españas, por haber jurado la constitución política de esta monarquía. Premiado por la Academia Española en Junta de 15 de marzo de 1821. Su autor, D. José Musso y Valiente, vecino de la ciudad de Lorca. Madrid, por Ibarra, impresor de Cámara de S. M. 1821
    • «Noticia biográfica de Don Leandro Fernández de Moratín», en Obras de Moratín, Real Academia de la Historia, Imprenta Real, Madrid, 1830.
    • Colección litográfica de cuadros del Rey de España el Sr. D. Fernando VII, que se conservan en sus reales palacios, museos y Academia de San Fernando, con inclusión de los del Real Monasterio de El Escorial. Obra dedicada a S. M. y litografiada por hábiles artistas bajo la dirección de D. José de Madrazo, pintor de Cámara de S. M., Director de la Real Academia de San Fernando y académico de mérito de la Insigne de San Lucas de Roma. Con el texto por D. Juan Agustín Ceán-Bermúdez, consiliario de la dicha Real Academia de San Fernando, censor de la de la Historia e individuo de otras Academias, Madrid, 1826. Musso escribió los textos a raíz del fallecimiento de Ceán Bermúdez, libro XII.
    • «Memoria sobre los riegos de Lorca» (1833), en Tratado sobre el movimiento y aplicación de las aguas, tomo III, de José Mariano Vallejo.
    • Colaboraciones en La Minerva o El Revisor General (1817-1818), poesías originales y traducciones de los clásicos; El Chismoso (Murcia, 1822), carta sobre las injurias que este periódico vertía sobre él; Semanario Pintoresco (artículos sobre ópera; en 1844 reproduce algunos artículos de los que escribió para la Colección Litográfica, con el título genérico de «Galería de Pinturas»); en La España («Estudios de la edad media», con motivo de la publicación de Doña María de Molina de Mariano Roca de Togores), en el Liceo Artístico y Literario (1837-1838).
    • Sermón sobre la Soledad de María Santísima (1838).
    • «De la certidumbre histórica». Aparecida en Revista de Madrid, 1838, pp. 131-154.
    • «De la existencia de Dios», en Revista andaluza, Sevilla, 1841, pp. 747-748.
    • «Discurso en acción de gracias leído en la Real Academia por don José Musso Valiente, al tomar plaza de honorario», en Memorias de la Real Academia Española, III, 1871.
  • Historia de Lorca durante la edad contemporánea.

    Historia de Lorca durante la edad contemporánea.

    Historia de Lorca durante la edad contemporánea.

    La crisis económica del s. XIX. La caída del Antiguo Régimen

    El siglo XIX despunta en Lorca con un modelo socioeconómico caracterizado por el predominio del sector primario y el fuerte aumento de la población. La economía lorquina acusó una fuerte crisis derivada de diversos factores, como la escasa integración de la agricultura de subsistencia en el mercado nacional agrario y las continuas calamidades, que jalonaron los primeros tiempos del siglo XIX.

    En 1802 la nueva rotura del pantano de Puentes significó una gran catástrofe para Lorca y el fracaso de la política hidráulica reformista. Inauguró un periodo de desgracias, que diezmarían cruentamente la economía y demografía lorquinas.

    4931604   La Guerra de la Independencia, las crisis producidas por las enfermedades epidémicas, como la fiebre amarilla y el cólera, o los ciclos de sequía y malas cosechas van a ser una constante en la Lorca decimonónica, sin olvidar que otros acontecimientos funestos, como la riada de Santa Teresa en 1879, vinieron a añadir más miserias y desgracias. La Constitución de 1812 certificó la caída del Antiguo Régimen y la instauración del liberalismo, iniciándose las pugnas entre liberales y absolutistas tan características del siglo XIX.

    Santuario de la Virgen de las Huertas de Lorca

    Durante la primera mitad del siglo la cifra de población osciló entre los treinta mil y los cuarenta mil habitantes, registrándose desde entonces un alza lenta y progresiva, matizada por episódicas mortandades y procesos migratorios, para culminar en 1900 con más de sesenta y nueve mil habitantes. El sector primario, con una producción cerealícola predominante, ocupaba a una población activa que en algunos momentos supera con creces el 70%. En este siglo el término municipal de Lorca sufrió notables variaciones ya que, si al comienzo de la centuria englobaba los municipios de Águilas, Puerto Lumbreras y parte de Mazarrón, al concluir el siglo se configura con casi la misma extensión que tiene en la actualidad.

       Recuperación económica y florecimiento de la burguesía local

    Tras duras décadas de crisis culminadas con la supresión como Colegiata de San Patricio en 1851, se produjo un proceso de recuperación económica propiciada por la actividad de la burguesía local. En 1865 llegaba a Lorca la primera máquina de vapor. Los ferrocarriles Alcantarilla-Lorca y el Baza-Lorca supusieron la integración de la comarca en el mercado nacional, posibilitando el movimiento de minerales de los yacimientos litorales y de las minas de azufre y manganeso del interior.

    Teatro Guerra de Lorca

    Este nuevo periodo de recuperación llevó aparejada la edificación de nuevas obras en la ciudad de Lorca, es el caso de las glorietas de San Vicente, del Teatro Guerra, del Casino Artístico y Literario y de la Plaza de Toros. Destaca también la presencia en la ciudad de uno de sus vecinos más notables: José Musso Valiente, gran intelectual y persona muy relacionada con la Corte.

       La proclamación de la I República en 1873 abrió un proceso de descomposición del régimen, que culminará con el estallido cantonal. Durante esta revolución en Lorca, Antonio Osete presidió la efímera junta cantonalista local. Cartagena se convirtió en el último bastión cantonal hasta que este movimiento fue sofocado y se restauraron los antiguos Ayuntamientos, volviéndose a la situación anterior.

    Fracasada la monarquía democrática y el intento republicano, se implantó la Restauración Borbónica, dirigida por Antonio Cánovas del Castillo. Este sistema de gobierno estaba apoyado por las elites de propietarios, que estaban conectados por unas redes de amistades políticas que posibilitaron la permanencia del sistema caciquil y del turno pacífico del poder, alternando conservadores y liberales.

       El progreso y el despegue tecnológico, notas dominantes del siglo XX

    El siglo XX ha significado en Lorca el progreso, el despegue tecnológico, el cambio paulatino de las estructuras sociales y la especialización de los sectores productivos. A comienzos de esta centuria la intensa explotación de los yacimientos mineros de la zona litoral supuso el relanzamiento de la vida económica de la comarca. La Guerra Civil trajo consigo, paradójicamente, el inicio de la recuperación demográfica, aunque en las dos décadas siguientes se produjo un estancamiento poblacional como consecuencia de la emigración.

    Hacia mediados del siglo XX comienza a percibirse en Lorca un cierto interés por la industrialización del aparato productivo, sobre todo el relacionado con las industrias agrarias. El problema del agua comienza a vislumbrar soluciones, suprimiéndose la subasta del agua del Alporchón y aprobándose el Plan de Mejora del Regadío de Lorca.

    Trasvase Tajo-Segura en Almendricos (Lorca)

    La llegada del trasvase Tajo-Segura mejoró la situación del campo lorquino y la agricultura de secano tradicional dio paso a una agricultura especializada, que se benefició de los avances tecnológicos y fitosanitarios, abriendo nuevas vías de comercialización.

    Tras la muerte de Franco en 1975 se abre el camino hacia la Democracia. El primer alcalde de Lorca fue José López Fuentes. En los últimos tiempos la ciudad de Lorca se ha convertido en una importante urbe y centro de servicios, con el despertar paulatino de la industria, asentada fundamentalmente en el Polígono Industrial de la Carretera de Granada, en el Polígono de la Serreta y en el Barrio de San Cristóbal, donde se asientan la casi totalidad de las fábricas de curtidos, sector predominante en la industria local.

    La agricultura se configura como el gran sector económico comarcal y local. Cultivos intensivos de alcachofa, brócoli, lechuga y sandía constituyen las principales producciones de una comarca receptora de mano de obra agrícola procedente de otras regiones de España y de países del Norte de África y de América del Sur. La ganadería, por su parte, tiene en el porcino su principal especie.

    En la última década del siglo XX Lorca ha apostado por un atractivo turismo cultural de calidad, siendo una de las ciudades pioneras en la Región de Murcia en inversión para nuevos equipamientos que puedan cubrir las expectativas de ocio de sus habitantes y turistas.

    Centro de Visitantes La Merced de Lorca La creación del Espacio Temático La Fortaleza del Sol, dentro del proyecto Lorca Taller del Tiempo, ha recuperado para los lorquinos una parte primordial de la vida, el patrimonio y la Historia de Lorca: su Castillo. En la actualidad Lorca es centro neurálgico de una amplia comarca, ostentando la capitalidad subcomarcal de una vasta zona de influencia, que comprende gran parte de la Región de Murcia y algunos municipios de la provincia de Almería.

        Siglo XXI

    A las 18:47 hora local del miércoles 11 de mayo de 2011, dos terremotos sacuden Lorca causando 9 muertos y unos 324 heridos como consecuencia de un terremoto de magnitud 5,1, que fue precedido de un movimiento sísmico de 4,5. El epicentro se localizó en la sierra de Tercia, en el término municipal de la localidad murciana. El seísmo provocó más daños entre 5 y 10 kilómetros al noreste del casco urbano, cerca de la autovía de Murcia, y se sintió con fuerza en varias poblaciones de la región, como en la capital, en Mazarrón, Cartagena y Águilas, e incluso se notó en otras provincias como Almería, Albacete y Madrid.

    A consecuencia del terremoto el patrimonio histórico de la ciudad se ha visto gravemente afectado, así como edificios públicos y viviendas. Una de las zonas más afectadas ha sido el barrio de La Viña, considerada zona cero del terremoto.

  • Los Fajardo pleitean por sus enterramientos en la colegial

    Los Fajardo pleitean por sus enterramientos en la colegial

    La iglesia de San Jorge tenía un cementerio exterior, como lo había en otras parroquias de entonces, que debía estar situado en la zona de la puerta de acceso al templo. También disponía de enterramientos dentro de la iglesia junto a los pilares y en las siete capillas particulares, nombradas por su advocación, San Blas, Santos Cosme y Damián, San Marcos, San Miguel, San Gregorio, Santa Ana y la del Crucifijo, que se dice que tenía reja y estaba situada junto a una puerta, quizás la secundaria de acceso al templo.

    Además, estaba la capilla mayor, de la que eran patronos los Fajardo, que también servía de enterramiento particular. Es significativo lo que dice en su testamento, en noviembre de 1534, Catalina Gutiérrez de Gomariz. En ese momento la iglesia de San Jorge había dejado de ser tal para convertirse en colegiata y la testadora, previendo posibles conflictos con los canónigos, señala un lugar de enterramiento alternativo. Todo apunta a que los enterramientos en San Jorge se interrumpieron al elevar la iglesia a colegial, y no se volvieron a reanudar hasta que hubo capillas construidas en la girola.

    Y fue un miembro de esta familia, Corella Fajardo, en 1532, quien inició un pleito con el abad, canónigos y mayordomo de la futura colegiata para defender su derecho a seguir utilizando esos enterramientos por ser propietarios de los mismos.

    Un enfrentamiento de años

    Todo ese enfrentamiento, que se prolongó varios años, parece que se zanjó en 1542 porque no se pudo demostrar con rotundidad la propiedad por parte de esta familia, por lo que es de suponer, al no encontrar ningún rastro documental, que volvió a la fábrica de San Patricio la entera propiedad de la capilla mayor en la que años después, no sin controversia, se enterró al primer abad don Sebastián Clavijo.

    Sin embargo, está probado que, tanto Gómez Fajardo como su hijo Corella, dispusieron de modo subrepticio de las cinco sepulturas de la capilla mayor en donde incluso habían puesto su escudo de armas.

  • LORCA – LA VILLA QUE PASÓ A CIUDAD EN 1442

    LORCA – LA VILLA QUE PASÓ A CIUDAD EN 1442

    La villa de Lorca se fue constituyendo a partir del urbanismo islámico preexistente dentro del espacio que delimitaban unas sólidas murallas.
    Tras la capitulación de Lorca en 1244 al infante Alfonso, los castellanos se limitaron a ocupar la alcazaba continuando la madına siendo musulmana.
    INFANTE ALFONSO X
    Entre 1244 y 1257 se produjo un período de paz y de relativo respeto, lo que supuso una dualidad de espacios y costumbres, mientras en el castillo los castellanos comienzan a construir las torres Alfonsina y del Espolón, así como la primera iglesia para la práctica del culto cristiano, en la ciudad y su alfoz continúan las
    costumbres y el culto islámico.
    En pocos años se fueron quitando a los musulmanes tierras y concesiones, provocando la sublevación de los mudéjares en 1264.
    Después de sofocada la mencionada rebelión en 1266, los cristianos se establecieron definitivamente en la medina, generando un modelo urbano diferente al andalusí.
    La villa de Lorca continúa necesitando las murallas construidas en el siglo XII, ya que se ha configurado en un imprescindible bastión de la frontera oriental con el Reino de Granada.
    Reconstrucción de la Puerta de Gil de Ricla, dibujo de Luis torneroComienza desde finales del siglo XIII un lento proceso de reformas de las estructuras defensivas construidas con tapial:
    se consolidan, se rehacen y se reconstruyen varios de los
    lienzos del recinto amurallado a base de mampuestos de
    piedra, se forran algunos de los torreones (Colegio de la
    Purísima), se abren portillos (Madres Mercedarias) y
    nuevos accesos como la Puerta Nueva y se reforman las
    puertas de San Ginés y de Gil de Ricla.
    Torre de la puerta de Gil de Ricla incorporada al actual
      PORCHE SAN JORGE   Torreón islámico de tapial que une con un lienzo de mampostería cristiana en el Convento de las Madres Mercedarias
    Varias mezquitas fueron transformadas tras la conquista en iglesias, hecho éste que ha sido constatado en la ciudad de Murcia.
    En Lorca Jaime I pudo convertir también la mezquita aljama en la iglesia de Santa María, con este hecho no solo cambió el culto islámico por el cristiano, sino que eliminó uno de los edificios
    principales que constituía la madina.
    Junto a esta iglesia se abrió una placeta, lugar de bazares y tenderetes, donde aún en el siglo XV tenía su tienda el artesano y
    orífice Solimán Malequí.
    DESAPARECIDO PORCHE DE SAN JORGEA principios del siglo XIV se funda la iglesia de San Jorge junto a la muralla, para lo cual se tuvieron que eliminar algunas de las casas precedentes. Entorno al nuevo edificio religioso se crean nuevas calles y lugares públicos, conocidos por los documentos como la Plaza de Adentro y el atrio de la iglesia de San Jorge, en cuyas inmediaciones se ubicaban las salas del Concejo en una
    de las torres de la puerta de Gil de Ricla.
    Porche de San Antonio tomada en octubre de 1966 durante la excavación arqueológicaPORCHE SAN ANTONIO ANTES
    En el siglo XV, en las inmediaciones del templo de San Jorge, se construyó la Casa del Obispo junto al Porche de San Jorge, posible entrada acodada de origen islámico que pudo persistir muy reformada, para facilitar la comunicación entre las parroquias de Santa María y San Jorge.
    IGLESIA SANTA MARIA LORCA
    Los cementerios dejaron de estar extramuros para pasar a estar bajo las iglesias y junto a ellas. Comienzan a llegar las ordenes religiosas, los primeros fueron los trinitarios y con éstos pudieron llegar también los mercedarios, que se instalaron en el castillo, siendo su principal misión la redención de cautivos, hecho que pudieron desempeñar perfectamente en una ciudad fronteri-
    za.
    PUERTA DE LA CAVATorreón de la calle Ramírez junto al Pósito de los Panaderos
    Durante los siglos XIV y XV, la judería estuvo emplazada en el interior del castillo ocupando un amplio espacio del barrio de Alcalá, en las inmediaciones de la puerta de la fortaleza y a las espaldas de la iglesia de San Clemente.
    A lo largo de casi 250 años, tanto la Corona como el Concejo están continuamente invirtiendo en el mantenimiento y reparación de las murallas de la fortaleza y de la importante villa fronteriza, que a partir del 5 de marzo de 1442 pasó a ser noble ciudad por privilegio de Juan II de Castilla.
    Cuando se alejó la frontera con el Reino de Granada, las defensas de la ciudad dejaron de tener utilidad y pasaron a censarse por el Concejo desde al menos el año 1470. La muralla se reutilizó para la cimentación de viviendas, las torres como casas principalmente en las calles Zapatería y de los Pozos y el foso para solares.
  • IGLESIA DE SANTIAGO, HISTORIA Y PERSONAJES.

    IGLESIA DE SANTIAGO, HISTORIA Y PERSONAJES.

    IGLESIA DE SANTIAGO, HISTORIA Y PERSONAJES.

    La iglesia parroquial de Santiago, en Lorca, esta ubicada en la plaza de Santiago, entre la calle Leonés y la Calle Villaescusa.

    La iglesia de Santiago de Lorca, se remonta en sus orígenes al siglo XV con la construcción de una ermita dedicada al santo. Dicha ermita fue ubicada donde la tradición decía que había predicado el apóstol. A mediados del siglo XVIII, se comenzó la edificación de la actual iglesia de Santiago. Su historia registra un gran número de remodelaciones y reconstrucciones.

    Titularidad: Diócesis de Cartagena.

    Grado de Protección: 1.

    Estilo: Barroco

    Periodo: Siglo XVIII-XX.

    Dirección: Plaza de Santiago.Lorca

    Arquitectura

     Es de planta de cruz latina, con una nave principal y dos laterales. Cuenta con siete tramos incluido el crucero. A los pies se sitúa el coro alto.
    PLANOLa nave central esta cubierta con bóveda de medio cañón con lunetos, y las laterales se cubren con bóveda de arista.

    Cúpula [Iglesia de Santiago de Lorca]Cúpula

    El crucero con cúpula sobre pechinas, con tambor y ocho ventanas. Los brazos del crucero tienen la cubierta de bóveda de cañón con lunetos.

    La capilla mayor se cubre con medio cañón con lunetos, y la sacristía con bóveda de arista.

    La iglesia es de estilo Barroco. Tiene una longitud de 41 metros. Siendo el ancho de la nave principal de 19,6 metros, a los cuales hay que añadir los 8,38 metros que suma el ancho de las laterales.

    Detalles Superiores Detalles Superiores

    El interior es más bien sobrio, los muros están enlucidos de blanco, y los elementos arquitectónicos se subrayan en color dorado.

    Las naves laterales con capillas hornacinas, pilastras en los machones que separan los tramos y embocadura de las capillas. Las bases de las pilastras cruciformes se rematan con un revestimiento de color rojo marmóreo.

    En los capiteles compuestos aparecen símbolos sobre las hojas de acanto, alusivos a la leyenda del titular del templo. (Venera, calabaza, etc).

    Detalle de Columna
    Detalle de Columna

      Destaca la capilla mayor y la capilla del Sacramento aneja que presenta un curioso anillo ondulante de igual factura que el de las iglesia de san Juan y el Carmen.

    Detalles del Techo [Iglesia de Santiago de Lorca]
    Detalles del Techo

    VISTA INTERIOR En el exterior, es de notar la fachada en tres ejes, sin terminar en cuanto a la labra de motivos decorativos.

    Fachada Posterior
    Fachada Posterior

    Según el proyecto primitivo la fachada debía contar con dos torres y estatuas representativas de las virtudes cardinales, pero la obra quedó inacabada parece ser por causa de las diferencias que surgieron entre la dezmería de Lorca y la fábrica parroquial, así como la falta de dinero.

    LATERAL DE LA IGLESIA La torre que contemplamos es de la primera mitad del siglo XX, de planta cuadrada.

    Llama la atención del exterior, los grandes contrafuertes que se observan conteniendo el muro de las naves laterales.

    Historia y Personajes

    Cristo [Iglesia de Santiago de Lorca]
    Cristo
    Historia

    La iglesia parroquial de Santiago, data del siglo XV, levantada en el mismo lugar donde hubo una antigua ermita dedicada al Santo Patrón de España, por haber predicado allí sobre una pequeña roca, según la tradición, de paso por Lorca hacia la ciudad de Granada.

    Esa primera construcción tuvo casi tres siglos de vida, de 1470 a 1745 aproximadamente.

    Los movimientos sísmicos que se dan en esta zona influyen negativamente en la estructura arquitectónica de la iglesia. Tiene especial repercusión el de 1674 que le afectó de forma considerable.

    Se reestructura y se enriquece con nuevas edificaciones, pero a mediados del siglo XVIII amenazaba ruina.

    Así pues, en 1745 el murciano Pedro Pagán dictamina la necesidad de reedificarla, tasando además sus capillas para venderlas  a patronos y particulares con el fin de lograr dinero que costease parcialmente la nueva obra.

    Se inician las obras de la actual iglesia de Santiago en 1745, siendo su director Pedro Pagán, aunque le sucedieron otros.

    Por los informes de Pagán, se procedió a la demolición de cierta parte del templo antiguo y se comenzó la edificación del nuevo, bajo la dirección de este por nombramiento expreso del Obispo de la Diócesis de Cartagena.

    En 1780 se daba ya por concluida, salvo la fachada, de tres ejes, que quedó sin labrar. Se abrió el culto en 1781

    Esta parroquia se ha visto afectada en diferentes ocasiones por varios incendios, uno de los más notables fue el que sucedió a principios del siglo XX, la noche del 29 de abril de 1911.

    De 1911 a 1915, como consecuencia del incendio se interrumpió el culto en dicha parroquia.

    La reparación que se realizó no fue muy acertada, ya que en su mayor parte no se respetaron los esquemas anteriores.

    Detalles Interiores [Iglesia de Santiago de Lorca]Detalles Interiores

    Ese incendio causo estragos de muy difícil reparación, ya que no solo afecto al inmueble, sino también a su contenido, los bienes muebles. Un ejemplo digno de mencionar es que durante dicho incendio la escultura de Santiago a caballo, del escultor Roque López, fue destruida.

    En 1936, otro gran incendio, el más voraz de todos, volvió a provocar considerables daños en el templo.

    Fue reconstruida en 1940 con el legado de don Eulogio Saavedra Pérez de Meca. En esa época se construyó el pequeño campanario que actualmente muestra la fachada en el lado norte.

    En 1994 se ha procedido a la restauración de la cúpula y cubierta del templo.

    DAÑOS TERREMOTOLa iglesia fue gravemente dañada por los movimientos sísmicos de 2011 por los cuales se desprendió la cúpula y parte del techo, ha sido restaurada completamente y abierta al público en 2014.

    DAÑOS TERREMOTO 02Personajes

    Roque López, principal discípulo de Francisco Salzillo. Es uno de los grandes imagineros de los siglos XVIII y XIX. Murió en Mula en 1811 afectado por la epidemia de fiebre amarilla.

    Pedro García Campoy, además de ser arquitecto era carpintero-tallista. Realizó varias obras en Lorca, destacando aparte de su intervención en la iglesia de San Mateo y en la colegiata de San Patricio, la realización de la caja del órgano de la iglesia de santo Domingo.

    Baltasar Canestro, importante arquitecto del siglo XVIII. Trabajó en el Palacio Real de Madrid. Llegó a nuestra región llamado por el obispo de aquel entonces, para la construcción del palacio episcopal de Murcia y para supervisar las obras de la diócesis. En Lorca dio las instrucciones necesarias para la terminación de la iglesia de Santiago, incluida la portada.

    OBRAS DE INTERES

    La Capilla del Sacramento, destaca en ella la pintura de los santos médicos, San Cosme y San Damián, obra de E. Rojo, de la primera mitad del siglo XX. También es de notar la escultura de Olot del Sagrado Corazón de Jesús y los ángeles adoradores.

    En la Capilla Mayor, se encuentra la imagen de Santiago Apóstol. Talla realizada sobre madera policromada, en el siglo XX por el escultor valenciano don José Gerique Roig.

    IMAGEN INMACULADAEn la zona del altar mayor, sobresale la escultura de la Inmaculada Concepción, talla realizada en madera por el escultor Eduardo Espinosa Cuadros. Siglo XX.

    En la zona del crucero, el retablo de la Virgen del Pilar con ángeles adoradores,  de la primera mitad del siglo XX.

    En la nave lateral derecha, merece nombrarse:

    La Capilla del Bautismo, con pinturas murales del siglo XX, y con una pila bautismal del siglo XVIII. A la entrada a esta capilla la pintura de Muñoz Barberán de la Oración en el huerto.

    El retablo de San Antonio, con la imagen de san Antonio de Padua, de Olot. Siglo XX.

    El retablo de la Virgen con Niño, del siglo XVIII. Con las imágenes en tamaño pequeño de la Virgen del Carmen y otro santo, ambas de Olot.

    En la nave lateral de la izquierda, sobresalen:

    La Capilla de San Antonio Abad, con un retablo neoclásico de principios del siglo XIX.

    RETABLOEl retablo de Santa Rita, con la imagen de la santa. Es de Olot. Siglo XX.

    RETABLO 02El retablo de la coronación de la Virgen, arquitectura moderna del siglo XX.

    Los Santos Médicos: Cosme y Damian

    Los Santos Médicos: Cosme y Damian

    Los Santos Médicos: Cosme y Damian

    Los Santos Médicos: Cosme y Damian Los Santos Médicos: Cosme y Damian

    Óleo sobre lienzo. Tamaño grande. Aproximadamente 1,50 metros de altura.

    Se trata de la representación de los Santos Médicos, Cosme y Damián.

    Los Santos Médicos, eran hermanos gemelos, procedentes de Arabia. Según la tradición estudiaron ciencias en Siria y llegaron a distinguirse como médicos, sin cobrar dinero alguno por sus servicios.

    Fueron muertos por mandato del emperador romano Diocleciano, en torno al año 300 después de Cristo.

    Se les conoce como los patrones de los médicos y de los cirujanos, así como de dentistas y farmacéuticos.

    Entre los muchos milagros que se les atribuyen, está el que se escenifica en esta pintura. Es la curación del diácono Justiniano.

    En primer termino vemos a los dos santos pintados con el mismo rostro, ya que son gemelos. Entre ellos Justiniano, en una cama y herido en la pierna.

    Uno de los dos señala hacia la rodilla donde esta la llaga, dirigiendo la atención del espectador hacia ese punto.

    Cuenta la leyenda que mientras dormía Justiniano, enfermo de gangrena, tuvo un sueño en el que ambos santos se le aparecían curándole la pierna.

    Ese mismo día un etíope había sido sepultado , de modo que San Cosme y San Damián, trajeron la pierna del muerto y cortaron la pierna del enfermo, colocándole la del fallecido. Y viceversa.

    Cuando Justiniano despertó del sueño, la pierna no le dolía y la llaga ya no estaba. Esta hazaña tuvo una gran resonancia y ha sido representada en el mundo del arte hasta nuestros días.

    Por encima de Justiniano y de los Santos Médicos, figura la Virgen con el Niño y dos ángeles que llevan los gorros de los santos médicos.

    Observaciones

    Esta pintura fue realizada a devoción y ofrecimiento de don Antonio Segado Ponce.

    Se trata de una composición clásica, la escena se desarrolla en torno a un eje vertical que en altura coincide con la escena espitual central, la ayuda de Santa María Virgen. Como es habitual en la representación de estos santos se les representa con un evidente parecido físico. La paleta de colores utilizada es vistosa y muy iluminada, predominando las tonalidades azules.

    Nombre: Los Santos Médicos: Cosme y Damian.

    Objeto: Pintura.

    Autor: E. Rojo.

    Fecha: Primera mitad del siglo XX

    Ubicación: Iglesia de Santiago de Lorca.

    Santiago Apóstol

    Santiago Apóstol Santiago Apóstol

    Santiago Apóstol Santiago Apóstol

    Santiago Apóstol

    Santiago Apóstol [Iglesia de Santiago de Lorca]Talla realizada sobre madera policromada. El tamaño del grupo que compone esta escultura es amplio, tanto en altura como en anchura.

    Se trata de la representación de Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo y hermano de Juan Evangelista.

    Esta colocado de frente, sobre una nube de color plata con reflejos dorados. Va vestido de peregrino, y con los atributos que le identifican, el bastón, la alforja y la concha.

    Cuatro ángeles le acompañan. El de mayores dimensiones porta un libro, que enseña a quien lo contempla. Otro de los ángeles, juguetea con el sombrero que lleva Santiago. Los otros dos llevan un ramo de rosas.

    Según la Leyenda Dorada, el apóstol Santiago vino a España, donde predicó las Buenas Nuevas.

    El ángel de mayores dimensiones, que esta a la derecha de Santiago, señala con el dedo en el libro, que muestra al espectador, donde se lee:  ‘El Señor nos visitó con su apóstol Santiago’.

    El nombre de Santiago, es de origen hebreo, ‘Yeagob’, que significa: ‘Yahvé o Jehová recompensará’.

    Observaciones

    El escultor don José Gerique Roig, autor de la escultura que se ha analizado, es bastante conocido en la ciudad de Lorca, para la cual realiza varias imágenes.

    Además de esta, hemos de destacar como obra suya de gran importancia, la Virgen del Rosario, de la iglesia de santo Domingo, del paso Blanco.

    Nombre: Santiago Apóstol.

    Objeto: Escultura.

    Autor: José Gerique Roig.

    Fecha: Siglo XX.

    Ubicación: Iglesia de Santiago de Lorca.

    La Inmaculada Concepción

    Inmaculada Inmaculada

    Inmaculada

    Inmaculada Talla realizada en madera policromada y con estofas en oro. Tamaño natural.

    Se trata de la representación de la Inmaculada Concepción. Tema mariano de gran importancia.

    La imagen se alza sobre un pedestal de nubes que envuelve la esfera de la Tierra. Bajo ella la serpiente, el dragón, símbolo del Maligno, vencido y por lo tanto encandenado por la voluntad divina. María, anunciada ya en el Antiguo Testamento, y en concreto en el Génesis, «su linaje (el de María) te pisará la cabeza».

    La cabeza de la Inmaculada, se gira levemente hacia el lado derecho. Es una joven adolescente, de gran dulzura y suavidad en los rasgos Muy hermosa. El cabello esta distribuido simétricamente, cayendo hacia los hombros.

    La Virgen esta ataviada con una túnica en color dorado, adornada con motivos vegetales también en oro. En la cintura un cordón en tono rosado, con dibujos en dorado, permite que la túnica se ciña al cuerpo. Por encima de la túnica un manto de color azul intenso decorado con hojas en tono dorado.

    A los pies de María, dos pequeños ángeles. El de la izquierda le ayuda a sostener el manto. Y bajo este, en la nube que sirve de pedestal, junto a la esfera terrestre, un querubín.

    Observaciones

    Parece ser que hubo una Purísima o Inmaculada Concepción de Salzillo, y que fue destruida durante la Guerra Civil, en el año 1936.

    Nombre: La Inmaculada Concepción.

    Objeto: Escultura.

    Autor: Eduardo Espinosa Cuadros.

    Fecha: Siglo XX.

    Ubicación: Iglesia de Santiago de Lorca.

  • 27 Mayo 1.444 – Acuerdo de hermandad entre Murcia, Lorca y Cartagena

    27 Mayo 1.444 – Acuerdo de hermandad entre Murcia, Lorca y Cartagena

    Tal día como hoy pero de 1.444, los concejos de Murcia, Lorca y Cartagena establecen un acuerdo de hermandad para conseguir una buena convivencia y un respeto mutuo, que incluye, entre otras cosas, la defensa conjunta de los privilegios y franquezas que tienen otorgados por los reyes.

    Falta teníamos de llevarnos bien,…

  • La Lorca Musulmana – Lurqa, capital de Tudmir.

    La Lorca Musulmana – Lurqa, capital de Tudmir.

    La Lorca Musulmana – Lurqa, capital de Tudmir.

    Los ejércitos islámicos llegaron al reino visigodo en el 711, transformando su realidad social, económica y política mediante una rápida conquista factible a través de pactos firmados con los conquistados. Uno de estos pactos fue el de Teodomiro, firmado entre este caudillo visigodo, señor del Sureste peninsular, y el emir Abd al-Aziz. Mediante este tratado los árabes prometían el respeto hacia la vida, bienes y costumbres de los vencidos, a cambio de la entrega de mercancías y dinero, así como de siete ciudades, entre las que se encontraba Lorca. Los musulmanes la llamaron Lurqa y la convirtieron en uno de los más importantes núcleos de Al-Ándalus.

    Los musulmanes enterraban fuera de la ciudad; los cristianos en las iglesias.

    Con la invasión islámica Lorca se convierte en un núcleo islamizado y en una de las medinas preferidas por los árabes para establecerse. Desde los inicios del asentamiento islámico en Tudmir, Lorca se convirtió en su capital, desplazando a Orihuela, ya que Lorca ofrecía la ventaja de su situación geográfica, que la convertía en una puerta hacia el sudeste del Levante.

    En el siglo IX, los enfrentamientos internos y los levantiscos habitantes de la región murciana llevan al emir Abd al-Rahman II a fundar una nueva ciudad a orillas del río Segura. Esta nueva medina era Mursiya, germen de la actual ciudad de Murcia. A pesar del nacimiento de la nueva ciudad, Lorca todavía pasaría años disfrutando de su posición primordial en Tudmir, pero con el tiempo Murcia fue restándole protagonismo hasta convertirse en la capital.

    Invasión islámica de Hispania en el siglo VIII

    El Califato y los reinos de Taifas

    La última mitad del siglo IX Al-Ándalus se resquebrajó políticamente, al tiempo que proliferaban caudillos locales. En Lorca se hará con el poder el caudillo Daysam, que creó un Estado independiente. Más tarde, la cora de Tudmir volvió a ser incluida en el Estado que se iba a convertir en el más floreciente de Occidente: el Califato de Córdoba.

    Sala 6 Dinar califal, dírham almohade, felús de conquista, fracción de dinar taifa

    Con la proclamación como califa de Abd al-Rahman III en el año 929 se abrió el camino hacia un periodo de paz y prosperidad en todo Al-Ándalus y en el que Lorca jugaría un papel importante como una de sus principales ciudades. La ausencia de un peligro militar real en esta etapa es la causa de que Lorca no presentase un circuito de murallas, a excepción de las del alcázar. En el siglo X existió una regeneración del espacio rural, mediante la génesis de nuevas alquerías.

    Arco islámico del siglo X-XI

    A comienzos del siglo XI el Califato de Córdoba asiste a su desintegración en Taifas, reinos independientes musulmanes con capitales en las principales ciudades hispano-musulmanas. En el período de Taifas Lorca llegaría a pertenecer a Almería, Valencia y Sevilla.

    Durante muchos períodos de su Historia Lorca estuvo más ligada a la zona Oeste que a la propia Murcia. La ausencia de enfrentamientos derivó en el mantenimiento del crecimiento demográfico y rural, especialmente sustentado en la expansión del sistema de irrigación en la huerta lorquina. La presión de los reinos cristianos del Norte, fundamentalmente de Castilla, Aragón y los condados catalanes, hizo que algunos de los principales reinos de taifas pidiesen ayuda a un Imperio musulmán que, por entonces, estaba expandiéndose por el norte de África.

    La llegada del pueblo almorávide a finales del siglo XI unificó momentáneamente el panorama político andalusí, aunque su desintegración posterior trajo aparejada la segunda etapa de reinos de taifas.

    Jarrita esgrafiada de origen islámico

    En 1147, Ibn Mardanix, lugarteniente del rey de Zaragoza, se erigió como rey de Murcia, fundando uno de los reinos que más esplendor ha dado a estas tierras en su Historia, consagrándose como el Rey Lobo. Éste edificó un Estado poderoso en Al-Ándalus, chocando frontalmente con el avance almohade. Durante este período Lorca fue un punto fronterizo en la defensa de Murcia frente a los almohades, lo que justificó la presencia de huestes aliadas cristianas en la ciudad. Más tarde y bajo dominio cristiano, Lorca volvería a desempeñar este papel de vanguardia murciana frente a los nazaríes granadinos. Lorca pasó a manos almohades en 1171, un año antes de que muriese el rey Ibn Mardanix.

    La mezquita del Centeno se encuentra casi a orillas del embalse de Puentes, al NW de Lorca y muy cerca de otros conjuntos de yacimientos, como es el de Puentes (castillo, alquería y almacabra) junto a los que conforma un sistema de control del territorio y de defensa de las alquerías diseminadas por el entorno de la cabecera del río Guadalentín. Fuente: http://yacimientosenalandalus.blogspot.com.es

    Con los árabes Lorca pasó a denominarse Lurqa y se convirtió en una de las ciudades más grandes de Tudmir. Los árabes se asentaron a orillas del Guadalentín y en su fértil valle hicieron florecer una próspera huerta irrigada mediante una completa red de regadíos. El campo lorquino estaba salpicado de alquerías situadas en torno a una fuente o un curso hídrico, constituyendo una red de población rural, caso de Feli, Los Algüeces, La Quintilla o Torralba.

    Vista de la ciudad de Lorca desde la alcazaba lorquina con la torre Alfonsina como protagonista.

    La ciudad árabe de Lorca estaba dominada por un alcázar que coronaba un cerro, a cuyas faldas se extendían los arrabales ocupados por una laboriosa población dedicada al comercio y la artesanía. Desde lo alto del cerro se divisaba una espléndida panorámica de la huerta y los alminares de unas mezquitas que ocupaban los lugares donde más tarde se alzarían los campanarios de las iglesias de San Juan, Santa María y San Pedro. La población lorquina también se dedicaba a la explotación de las minas de ocre.

    Águilas se configuró desde el principio como el puerto de Lorca, con una intensa navegación de cabotaje para la entrada y salida de productos.

    Lurqa fue una ciudad próspera y en continua ebullición, lo que quedaba reflejado en los zocos de la ciudad, donde los árabes agrupaban sus comercios por actividades. Las familias organizadas como clanes articulaban la sociedad islámica de una época en la que la posesión de tierras se fue configurando como el garante de poder socio-económico, roto de forma brusca en el siglo XIII con la Reconquista cristiana.

    En su época final de reinado, Ibn Mardanix dotó a la ciudad de Lurqa del complejo amurallado tan característico del Medievo.

    Restos de la muralla, la sinagoga y los restos arqueológicos sefardíes del castillo de Lorca. Foto: C.- PUJANTE MARTÍNEZ, A.- ROS ESPÍN, J.I. – VILLEGAS MARTÍNEZ, E. (2006)

    Con la llegada de los almohades y el acecho cristiano, las tareas de fortificación se multiplicaron para proteger los resultados de una bonanza socioeconómica que no había dejado de existir desde el siglo X. Un circuito de murallas de gran alzado se extendía desde la Velica a la puerta de San Ginés, siguiendo paralela entre la calle Zapatería y la Cava, hasta las inmediaciones del actual Pósito, donde quebraba su dirección y giraba hacia San Pedro y el Castillo.

  • HISTORIA DEL HUERTO RUANO – Anterior Banco de Cartagena

    HISTORIA DEL HUERTO RUANO – Anterior Banco de Cartagena

    HISTORIA DEL HUERTO RUANO – Anterior Banco de Cartagena.

    El palacio Huerto Ruano se encuentra situado en Lorca, en la Avenida Juan Carlos I y es, en la actualidad, propiedad municipal. Se declaró Bien de Interés Cultural en 1993. Se utiliza como museo y para exposiciones.

    El palacio del Huerto Ruano es el mayor exponente de la arquitectura ecléctica en Lorca.

    Nevada 01-2.017 – Foto Jesús Pelegrín

    Esta villa urbana fue mandada erigir por Raimundo Ruano Blázquez, político y acaudalado hombre de negocios que había pasado un tiempo de su juventud en Edimburgo dirigiendo la casa comercial de su padre. El lugar elegido para su construcción se localizaba en la entonces Alameda de Espartero, actual Avenida Juan Carlos I, vía abierta poco tiempo antes que iba a acoger en aquel tiempo las viviendas familiares de miembros destacados de la sociedad lorquina.

    En 1877 se mandó levantar este hermoso palacete, cuyo proyecto diseñó el arquitecto lorquino Francisco Navarro Alcaraz. Mientras que la construcción fue dirigida por el maestro de obras Juan Gil. Las obras se concluyeron en 1879, aunque las decoraciones interiores no concluyeron hasta el año 1890.

    Su estilo corresponde a un eclecticismo muy acorde con la línea general europea de esta época de la Restauración, con un sabor netamente clasicista en la distribución coherente y armónica de su fachada.

    La nueva edificación constituyó un hito en Lorca, imitado a menor escala en otras residencias señoriales del nuevo ensanche de la ciudad.

    Arquitectura

    El edificio presenta planta cuadrada y dos pisos en altura. En los extremos del cuerpo central de la casa se sitúan dos torres de planta poligonal cubiertas por chapitel. El cuerpo central está rematado por una cornisa sobre la que aparece frontón curvo decorado con relieves. Estos representan la figura de un angelote que descansa sobre una serie de decoraciones vegetales.

    HUERTO RUANO – LORCA

    La fachada de la planta baja está realizada en sillería, mientras que en la planta superior aparece la mampostería, con un enfoscado que simula el uso de ladrillos. Está presidida por dos torreones poligonales de tres cuerpos con cúpula y un espacio central con juego de frontones triangulares y semicirculares y aplacados con motivos vegetales.

    Foto Pérez Elvira
    SALÓN NAZARÍ (Huerto Ruano en Lorca).

     

    La planta baja presenta grandes ventanales adintelados, decorados con relieves florales. Flanqueando la puerta principal encontramos dos de estos ventanales, decorados con molduras y rematados por frontón curvo. Estos se encuentran separados del resto por dos pilastras adosadas al muro, pilastras que se prolongan en el piso superior aunque con diferente decoración.

    A la puerta principal se llega a través de una escalinata de mármol con balaustrada. La puerta adintelada presenta una decoración similar a los ventanales que la flanquean, aunque en este caso el frontón que la corona tiene forma triangular. Este piso queda separado del superior mediante una moldura que recorre toda la fachada.

    En el piso superior se sitúa un gran balcón central realizado en forja que cierra tres ventanales. Estas ventanas están adinteladas y decoradas con frontones. Estos frontones tienen forma triangular en las ventanas de los extremos y semicircular en la central. A ambos lados de este conjunto existen otros dos balcones, similares al anterior, pero de menor tamaño. En este caso las ventanas están rematadas por una moldura decorada con relieves florales. El gran balcón central está separado de los laterales por dos pilastras adosadas al muro, decoradas con estriaciones, y coronadas por relieves florales. La parte superior de la fachada, bajo la cornisa, está ornamentada por un friso corrido con relieves florales y vegetales.

    HUERTO RUANO – LORCA

    El gran balcón central está separado de los laterales por dos pilastras adosadas al muro, decoradas con estriaciones, y coronadas por relieves florales.

    Sala Roja.

    Las torres que flanquean el cuerpo central del edificio presentan planta poligonal y tres pisos en altura, coronados por chapitel. La decoración de los dos primeros pisos es la misma que la del cuerpo central. El último piso está compuesto por un ático de escasas dimensiones, en cuyo muro se abren pequeñas ventanas adinteladas de forma cuadrangular.

    HUERTO RUANO – LORCA

    El interior cuenta con una amplia escalera imperial con barandillas realizas en bronce y balaustradas de cristal diseñada por Víctor Beltrí y procedentes de la conocida fábrica Valarino de Cartagena. Tanto la entrada como la caja de la escalera están decoradas con pinturas de Wssel de Guimbarda, que representan alegorías de las Artes y las Cuatro Estaciones.

    Foto Rafael Sánchez

    El edificio cuenta también con salones destacados como la Sala de Baile, situada en la planta superior, o el Salón de Reuniones de estilo neonazarita, cuya decoración cuenta con arcos de herradura, arcos polilobulados, azulejería, yeserías policromadas, etc.

    En el exterior, el inmueble está rodeado de una verja de hierro, con una puerta entre dos pilares de cantería que sustentan las esculturas de la Industria y la Agricultura. El jardín de la entrada, planificado como espacio lúdico y social, posee en su centro un pequeño estanque coronado por una escultura en piedra – con un niño jugando con una oca – del tallista lorquino Juan Dimas Morales.

    Durante muchos años la planta baja acogió las oficinas del antiguo Banco de Cartagena.

    COSAS DE LORCA - BANCO CARTAGENA HUERTO RUANO
    Antiguo Banco de Cartagena – HUERTO RUANO – LORCA

    El edificio se convirtió en sucursal del Banco de Cartagena en la primera mitad del siglo XX, siendo abandonado posteriormente. Durante muchos años se encontró en estado de ruina hasta que, a finales de siglo, se llevó a cabo su rehabilitación. En este sentido, el jardín fue también recuperado y reconvertido para disfrute de la ciudad.

         En la actualidad constituye uno de los edificios más representativos de los gustos arquitectónicos de la burguesía lorquina del siglo XIX. Por ello ha sido declarado Bien de Interés Cultural.

    Servicio de caja del antiguo banco de Cartagena en el Huerto Ruano.

    Por el año 1903 se ubica en el palacio Ruano la nueva sucursal del Banco de Cartagena, afecto a los intereses mineros y políticos de la familia Romanones –Raimundo Ruano había militado en el mismo Partido Liberal representando a Lorca en las Cortes en 1897-1899 – hasta que en 1917 el edificio es vendido a Simón Mellado Benítez, quien fuera alcalde de Lorca, y con posterioridad lo adquiere la familia Cachá.

    En 1925, el arquitecto modernista de Cartagena Víctor Beltrí dirigió la reforma del edificio que le proporcionó una nueva configuración.

    Hasta 1.990 la casa estuvo abandonada y se contaban historias de que había fantasmas en su interior.

    En la década de los años 1980 permaneció en estado de abandono y el Ayuntamiento hizo diligencias para que en este inmueble quedara instalado el futuro Museo de Lorca y se inició el expediente para su declaración como Monumento Histórico-Artístico.

    Finalmente, en 1993 el Huerto Ruano fue declarado Bien de Interés Cultural, y en 1996 lo compró la Corporación Municipal, lo que evitó un proceso de progresivo deterioro, preservando y enriqueciendo así el patrimonio de la ciudad de Lorca.

    HUERTO RUANO – LORCA
    HUERTO RUANO – LORCA

    Restauradas felizmente las pinturas de Guimbarda en el Taller de Restauración Municipal, y tras una profunda actuación arquitectónica y de recuperación de demás elementos ornamentales, el edificio va a acoger la sede del Instituto Universitario Propio de Estudios Fiscales y Financieros de la Universidad de Murcia.

    Tras su acertada restauración, hoy es un importante centro cultural y de exposiciones.

    https://www.facebook.com/jesus.pelegrin/videos/1591067427574697/

     GALERIA DE FOTOS DEL HUERTO RUANO
  • LA SINAGOGA DE LORCA EXPOSICION

    LA SINAGOGA DE LORCA EXPOSICION

    El Museo Sefardí pretende mostrar el legado histórico, patrimonial y cultural de la presencia judía en la ciudad de Lorca en la época medieval.

    El objetivo es dar a conocer no sólo la historia de esta comunidad, sino también divulgar detalles relativos a su vida cotidiana, profesional, religiosidad o cultura material, por lo que, se adentra en la intimidad de la vida familiar, del día a día, de los judíos que habitaron durante la Baja Edad Media en el Castillo de Lorca.

    La exposición esta dividida en cinco ámbitos que abarcan desde la Diáspora judía hasta la judería encastillada de Lorca, expuestos en varios paneles explicativos, y que dan una idea de cómo era la vida cotidiana de estas sociedades en la Edad Media.

    LA EXPOSICIÓN

    La sinagoga como espacio central de la vida religiosa, expone la judería descubierta en el castillo de Lorca y en una vitrina horizontal se podrán ver reproducciones de piezas encontradas en las excavaciones arqueológicas, como una maqueta con dos recreaciones de lámparas, así como por una pantalla multimedia con un audiovisual sobre la historia de la judería lorquina y de la sinagoga recientemente incorporada a las visitas culturales de la ciudad.

    Complementará la exposición, tendrá lugar una conferencia después de la inauguración, con el título ‘La Judería del Castillo de Lorca a la luz de las excavaciones arqueológicas’ impartida por el profesor titular de Historia Medieval de la Universidad de Murcia y director científico de las excavaciones arqueológicas en el Castillo de Lorca, Jorge A. Eiroa.

    Posteriormente, ‘Huellas de la Cultura judía en Lorca’, que cuenta con el patrocinio del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, realizará su itinerancia a otras sedes de otras comunidades autónomas españolas para finalmente exponerse en la sinagoga de Lorca con motivo de las actividades del X Aniversario de la puesta en marcha del Consorcio para el desarrollo turístico y cultural de la ciudad.

  • HISTORIA DE LORCA

    HISTORIA DE LORCA

    Son numerosas las leyendas que narran el origen de Lorca (Murcia) España. La mayoría tienen un carácter mitológico. Según Méndez Silva (1649), un príncipe troyano llamado Elio, junto a un personaje griego llamado Crota, fueron los fundadores de Eliocroca, que así se llamó Lorca en la época romana. El Padre Morote, por otra parte, otorga la fundación de Lorca al príncipe troyano Elio-Urzues, navegante por el «Mare Nostrum». Espinalt escribió en 1778 que «en el año 4018 de la creación del mundo», un príncipe troyano llamado Elio fundó una ciudad a la que llamó Ilorci. También se pensó en una combinación de los vocablos Helios (sol) y Kraton (gobierno) para formar la denominación de Eliocroca (ciudad gobernada por el Sol).

    Sin duda la denominación actual de Lorca procede de época árabe, cuando la medina era conocida como Lurqa. El significado de esta denominación sería «la batalla», probablemente porque fuera en esta ciudad donde se produjera el enfrentamiento entre las tropas cristianas de Teodomiro y las fuerzas árabes que invadieron la Península en el siglo VIII.

    Origen*

    A raíz de los resultados de las excavaciones arqueológicas que se han realizado, se sabe que Lorca ha estado poblada ininterrumpidamente desde el Neolítico Final, hace más de 5.500 años.

    El temprano poblamiento permanente del valle del Guadalentín se debió principalmente a la presencia de fuentes de agua, recursos minerales, y sobre todo a que dicho valle constituye la vía de comunicación natural entre Levante y Andalucía Oriental.

    Dentro del valle del Guadalentín el cerro de Lorca ocupa un lugar privilegiado, pues su orografía facilitaba enormemente la defensa, y su preponderancia en altura otorgaba un control absoluto sobre lo que ocurría en el valle.

    Estos factores aceleraron el asentamiento en Lorca desde tiempos tan remotos, y se manifiesta en los abundantes restos arqueológicos que en la actualidad se documentan en Lorca, que se ha convertido en el municipio con más yacimientos arqueológicos localizados en la Región de Murcia.

    Edad del Bronce

    Columna miliaria perteneciente a la Vía Augusta a su paso por Lorca.

    En la falda del cerro del Castillo y bajo el casco urbano está documentada la existencia de los restos de una importantísima población de la cultura de El Argar. Junto a estos vestigios hay repartidos por el término municipal importantes evidencias de poblamientos de la cultura argárica de carácter rural, dependientes del núcleo principal, como los poblados de Los Cipreses, Cerro de Las Viñas en Coy o el Rincón de Almendricos.

    Edad Antigua

    Ya en el periodo romano encontramos el asentamiento denominado Eliocroca, recogido en el Itinerario de Antonio y situado en plena Vía Augusta. En el Bajo Imperio la actual Lorca se convertirá en una población de la Cartaginense, un asentamiento agrícola en el que predominarán las villae. Con la romanización, Eliocroca fue sufriendo una progresiva cristianización, y ya en el año 301 dos representantes de la diócesis lorquina acudieron al Concilio de Elvira, en Granada.

    Edad Media

    Porche de San Antonio.
     De la Lorca visigoda apenas tenemos noticias. En el 713 se firma el Pacto de Teodomiro (Todmir), donde aparece ya el topónimo de Lurqa, y por el que esta población pasa a integrarse en un territorio autónomo, junto con otras seis ciudades, gobernado por Teodomiro, situación que se mantendrá hasta la muerte de éste y la reorganización del estado musulmán, llevada a cabo por Abb-al-Rahaman II, que convirtió el territorio de Todmir en una demarcación dependiente de Córdoba y así hasta la desmembración del califato con la muerte de Almanzor y la formación de los reinos de Taifas, siendo la Taifa de Lorca uno de ellos.

    En 1244, siendo rey de Castilla y León Fernando III, su hijo y heredero, el príncipe Alfonso, futuro Alfonso X el Sabio, conquistará Lorca (la torre del homenaje de la fortaleza de Lorca se llama Torre Alfonsina en honor al rey castellano), y la ciudad continuará, como en época árabe, su papel de cabeza de una rica comarca agrícola y de importante actividad artesanal, pero la frontera dificultará el desarrollo económico.

    Durante la Baja Edad Media, Lorca fue una peligrosa ciudad fronteriza, punta de lanza del cristiano reino de Murcia (perteneciente a la corona castellana) frente al Reino nazarí de Granada. Así, Lorca va a ser la llave del Reino, pero también la base de partida para incursiones a territorio enemigo. Será la batalla de Los Alporchones, en 1452, la que dé fin a los enfrentamientos en la frontera lorquina en el reinado de Juan II, quien diez años antes concedió a Lorca el título de noble ciudad.

    El Renacimiento

    Colegiata de San Patricio.

    Concluida la Guerra de Granada y desaparecido el peligro musulmán, la ciudad cambia de fisonomía; se llevarán a cabo reformas urbanísticas y se desarrollará el comercio y la explotación del campo de forma continuada. Las numerosas obras públicas que se efectuaron atrajeron a obreros y canteros de otros lugares, produciéndose una considerable corriente de inmigración que aumentó la población hasta los 8.000 habitantes. Entre las nuevas construcciones destaca la Colegiata de San Patricio, comenzando a erigirse en el año 1553 y cuya construcción se alargó hasta 1870, que será el centro religioso de la ciudad, pero también numerosos conventos como los de la Merced, Santo Domingo y San Francisco.

    Tiempos difíciles

    Con el siglo XVII, Lorca se va configurando como una urbe moderna, pero no descuida sus posiciones defensivas, sobre todo en la costa, ya que el peligro turco y berberisco amenazaba continuamente el litoral, sembrando la desolación y cautivando a los habitantes de la zona.

    Este siglo será testigo de la expulsión de los moriscos, la epidemia de peste, en la que murió la mitad de la población, y las sequías y las plagas de langosta. Pese a ello, a partir de 1660 se inicia un despegue espectacular y asistimos a su recuperación. Muestra de ello es la construcción de nuevos edificios entre los que destaca el Palacio de Guevara.

    Hacia la modernidad

    El siglo XVIII tiene una importancia vital para la ciudad, al ser una de las comarcas favorecidas por el Reformismo Borbónico. Lorca se configura como una ciudad moderna, perdiendo sus caracteres medievales. La población crece, se extiende y se instala en los barrios periféricos de San Cristóbal y San José. La muralla desaparece, lo que es indicativo de mayor seguridad. El comercio de la barrilla hace que se instalen en Lorca y en el puerto de Águilas importantes casas de comercio, lo que desarrollará la burocracia y el funcionariado, y un buen número de obras públicas, convirtiéndose la ciudad en refugio de pintores, escultores y grabadores que despliegan en ella su actividad artística.

    A comienzos del siglo XIX contará con un modelo socioeconómico que será el de una comunidad preindustrial caracterizada por el predominio del sector primario y el fuerte aumento de la población. Pero la rotura del Pantano de Puentes, el 30 de abril de 1802, destruyendo la parte baja de la ciudad llamada Puerta de San Ginés y casi todo el arrabal de San Cristóbal, la Guerra de la Independencia y las epidemias de fiebre amarilla, así como las pertinaces sequías, en tiempos de la Regencia de Espartero, trajeron consigo el hambre y la emigración de más de doce mil personas. Además, la desaparición del comercio de la barrilla privó a la comarca de uno de sus más saneados ingresos.

    En este siglo el término municipal de Lorca va a sufrir considerables variaciones: si al comienzo de la centuria engloba los municipios de Águilas, Puerto-Lumbreras y parte del de Mazarrón, al concluir el siglo se configura con la misma extensión que posee en la actualidad.

    En 1865 llegará a Lorca la primera máquina de vapor. El ferrocarril Alcantarilla-Lorca, inaugurado en 1885, y el Baza-Lorca, cinco años más tarde, van a suponer la integración de la comarca en el mercado nacional, posibilitando el movimiento de los minerales de los yacimientos litorales y de las minas de azufre y manganeso del interior.

    La Restauración lleva aparejada un periodo de prosperidad y de calma política; la ciudad se embellecerá con las glorietas de San Vicente, del Teatro y Colón, con la construcción del Casino Artístico y Literario en 1885, del Teatro Guerra en 1861, de la Plaza de Toros en 1892, etc.

    El siglo XX

    Calle de la Corredera.

    A comienzos de siglo XX la intensa explotación de los yacimientos mineros de la zona litoral va a suponer un relanzamiento de la vida económica de la comarca. La Guerra Civil va a traer consigo paradójicamente el inicio de la recuperación demográfica, aunque en las dos décadas siguientes se producirá un estancamiento poblacional como consecuencia de la emigración. Pero en la actualidad este flujo se ha invertido: los curtidos, la alfarería, el cemento y las chacinerías dan a una ciudad eminentemente agrícola y ganadera un tono industrial al que está adscrito un importante porcentaje de la población.

    El siglo XX ha significado para Lorca, en definitiva, el progreso, el despegue tecnológico, el cambio lento y paulatino de las estructuras sociales, la especialización de los sectores productivos, etc.

    Segregación de Puerto Lumbreras

    PUERTO LUMBRERAS MERCADO EN RAMBLAEl 7 de julio de 1958, se constituyó el primer ayuntamiento independiente de Puerto Lumbreras y así consiguió la independencia del municipio de Lorca. En el acta fundacional se acordó la segregación de las entidades de Puerto Lumbreras, Esparragal, Cabezo y Puerto Adentro del término municipal lorquino, constituyendo un nuevo municipio con capitalidad en Puerto Lumbreras.

    La segregación trajo un descenso de población de unos 7.000 y la reducción en 144,8 km² menos del término municipal, siendo Lorca antes de la segregación el municipio más extenso de España con unos 1820 km².

    Riada de 1973

    RIADA 1973El 19 de octubre de 1973, Lorca, junto con Puerto Lumbreras, sufrió unas terribles inundaciones que provocaron más de 50 muertos. Tras esta riada se inuguró el hospital comarcal Santa Rosa de Lima, que se cerraría tras la inuguración en el año 1990 del nuevo Hospital Comarcal Rafael Méndez.

    Siglo XXI

    En los primeros años de este siglo se construye la pasarela Manterola diseñada por Javier Manterola, que cruza el río Guadalentín. El 29 de enero de 2005 se produjo un terremoto de 4,6 grados en la escala de Richter con epicentro en las pedanías de La Paca (1.068 habitantes en 2005) y Zarcilla de Ramos (1.077 habitantes en 2005), que provocaron diversos daños materiales, sobre todo en la estructura de diversos edificios, tanto en las ya citadas pedanías como en Avilés, Coy, Doña Inés, Don Gonzalo, El Pardo, La Canaleja y Zarzadilla de Totana. En estos últimos años la ciudad de Lorca crece y se expande comenzando a rozar los 90.000 habitantes. También se restauran y ponen en valor monumentos como el Huerto Ruano y ya en el año 2007 el Porche de San Antonio.

    En 2008 el Consejo de Europa distinguió a la ciudad con el Diploma de Honor de los Premios Europa, que se concede anualmente.4

    Terremoto de 2011

    Terremoto-en-Lorca-2El 11 de mayo de 2011 dos terremotos sacudieron Lorca, dejando nueve muertos y cerca de trescientos heridos. El primer seísmo, de 4,5 grados, se produjo sobre las 17:05 horas y pudo sentirse en gran parte de la Región de Murcia como Cartagena, Águilas, Murcia, Mazarrón e incluso en numerosos municipios de Albacete, Jaén (incluida la capital y Andújar), Almería, Granada y Alicante.

    Se calcula que el hipocentro del movimiento sísmico se situó a menos de 10 kilómetros de profundidad, bajo la pedanía lorquina de La Hoya, según declaró el alcalde de este municipio, Francisco Jódar, quien señaló que en el casco urbano se registraron caídas de losas, vigas, techos, paredes y cornisas. Tras este primer movimiento, el Centro de Coordinación de Emergencias (112) recibió cientos de llamadas.

    TERREMOTO LORCA 2011Un segundo seísmo se registró a las 18:47 horas, en este caso de 5,2 grados de magnitud, a menos de 500 metros de profundidad. Diferentes edificios sufrieron daños, como el campanario de la iglesia de San Diego, el crucero principal de la iglesia de Santiago, el techo de la iglesia de la Virgen de las Huertas y la torre del Espolón del histórico castillo, que se desplomaron de forma espectacular. La nueva caída de techos, cornisas y demás elementos de la construcción pudo ser la que provocó las víctimas mortales, así como el aplastamiento de numerosos vehículos. Este terremoto se sintió en todas las zonas colindantes a la Región de Murcia e incluso llegó hasta la Comunidad de Madrid.

    Cerca de 10.000 personas fueron evacuadas, y unas 30.000 pasaron la noche en la calle. Ha sido el terremoto más destructor en España de los últimos 55 años.

    Se calcula que el 80% de los edificios están dañados en mayor o menor medida.5

    La noche del día 12 de mayo se produjeron varias réplicas, la más fuerte de magnitud 4 en la escala Richter.

  • Los primeros hospitales de Lorca

    Los primeros hospitales de Lorca

    Los primeros hospitales de Lorca

    La atención sanitaria a la población enfocada desde el punto de vista de la beneficencia se remonta en la ciudad a los tiempos posteriores a la ocupación cristiana.
    En el siglo XVI tenía la ciudad un hospital denominado de Nuestra Señora de la Concepción y San Antonio en el que, a fines de ese siglo, se habían refundido los tres antiguos hospitales de San Julián, Santa Ana y San Antonio. Ocupaba este hospital el espacio de lo que hoy es Casino, en la entonces conocida calle de la Parrica.
    HOSPITAL DE LORCA SALA DE ENFERMOS
    Tanto el hospital de Nuestra Señora de la Concepción y San Antonio, como los que dieron lugar a él fueron fruto de iniciativas particulares aunque con el apoyo del Concejo y de las iglesias lorquinas. Un patronazgo civil y eclesiástico se encargó de la gestión hasta la segunda mitad del siglo XVII en que se convirtió en convento hospital de la Orden de San Juan de Dios.
    HOSPITAL DE LORCA QUIROFANO
    En esos años, la hospitalidad se desarrolló en Lorca, como en otras muchas ciudades, en el sentido de beneficencia, lo que equivalía a alimento y cobijo. Las casas hospitales existentes eran de tamaño reducido y estaban situadas en el interior del casco urbano.
    Desde antiguo, como antes se ha señalado, existían tres de estos establecimientos, el hospital de San Julián, situado junto a la antigua parroquia de San Mateo, en lo que hoy es Lorca plaza; el de Santa Ana, en la calle que iba a Santa María desde la calle Zapatería, frente a las Monjas de Arriba; y el de San Antonio, muy cerca de la puerta de San Ginés.
    HOSPITAL DE LORCA ENFERMERIA HOMBRES
    La construcción del nuevo hospital en la calle de la Parrica se inició en la década de 1540 y las obras se fueron realizando conforme los recursos económicos lo permitían. El espacio elegido era la nueva zona de ensanche de la ciudad, fuera del recinto amurallado y muy cercano a la huerta, y en ese momento escasamente poblado.
    Entre el hospital de Nuestra Señora de la Concepción y San Antonio y la capilla había un patio de gran amplitud en el que se estableció el primer Corral de Comedias donde se representaban obras teatrales.
    La función sanitaria que ejercía el hospital era muy limitada porque los ciudadanos, fuera cual fuera su condición social, cuando enfermaban no iban por lo general al hospital. De la misma manera no servía de mucho ante las crisis epidémicas que se declararon en la segunda mitad del siglo.
    El hospital se justificaba solamente como lugar de refugio, amparo de pobres, de forasteros de paso que no tenían otro sitio donde resguardarse, y no precisamente como centro para curarse.
    La atención a mujeres presentaba numerosas dificultades, y su problema sanitario más común era el de dar a luz y para ello parecía suficiente la atención directa en el hogar, por la llamada partera o comadrona.
    HOSPITAL BENEFICIENCIA SAN FRANCISCO
    HOSPITAL DE BENEFICIENCIA EN SAN FRANCISCO
    Los responsables del hospital, a la vista de las dificultades de funcionamiento y entendiendo que la mejor manera de que el establecimiento cumpliera perfectamente sus objetivos era ponerlo en manos de una congregación religiosa, llegó en abril de 1663 a un acuerdo para fundar un convento de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, mediante la entrega del hospital de Nuestra Señora de la Concepción y San Antonio.
    En lo referente al gobierno del Hospital de la Concepción y San Antonio su disciplina y orden interior dejaban mucho que desear; es de plena evidencia que los hospitales dirigidos por religiosos o religiosas están mucho mejor gobernados y servidos que cuando lo son por gentes seglares o asalariados. No se trata meramente de la asistencia material, de la cura de enfermos, de su alimentación, lavado, ropería, limpieza y aseo. La beneficencia y la misericordia requieren algo más que no está al alcance del enfermero a sueldo: compadecerse del dolor ajeno, llevar el consuelo y la resignación cristiana al ánimo del pobre infeliz que sufre; y esto solo puede hacerlo quien a ello voluntariamente se consagra por caridad y amor a Dios.
    Los primeros hospitales de Lorca
    Esta hornacina se mantiene en lo que fue hospital de San Juan Bautista, en el Carril de Caldereros. :: SONIA M. LARIO / AGM

    Pero el cambio de gestión no significó que en este hospital se atendieran a mujeres. El cura párroco de la iglesia de San Juan Bautista, Juan Fernández Ergueta, en su testamento de 1679, destinó sus bienes para la fundación de un hospital «únicamente para mujeres dolientes e infortunadas» bajo el nombre del santo titular de la parroquia.

    Este hospital quedó concluido en el año 1756, en el Carril de Caldereros, en un inmueble que años más tarde se convirtió en posada, y del que hoy queda una hornacina en la fachada.
    Junto a esos dos hospitales hubo otros asilos o centros de caridad menos importantes como el Hospicio del Carmen Viejo, en Nuestra Señora de Gracia, que desde los primeros años del siglo XVIII lo tenían a su cargo los Carmelitas Descalzos, y algunos otros destinados a enfermedades específicas y contaminantes como el de San Lázaro.
    Los primeros hospitales de Lorca
    Edificio en el Carril de Caldereros en el que estaba en el siglo XVIII el hospital para mujeres. :: PACO ALONSO / AGM
    Con motivo de la Guerra de la Independencia comenzaron a decaer los hospitales hasta el punto de que era sumamente difícil la manutención y sostén de los pobres enfermos acogidos.
    Siguieron su vida dichos hospitales sostenidos por sus bienhechores hasta la guerra de la Independencia, como consecuencia comenzaron a decaer ambos hospitales; fue a partir de 1822 cuando dichos establecimientos de beneficencia se vieron gravemente afectados tras una ley que incautó todos los bienes, fondos rentas de estos hospitales, así mismo se produjo la declaración de venta de los bienes de los conventos hasta que finalmente en 1855 se promulgó la desamortización general. Como consecuencia los hospitales de San Juan de Dios y San Juan Bautista desaparecieron.
    Este vacío empujó a la Junta Municipal de Beneficencia a solicitar el edificio del convento de San Francisco, de la Puerta de Nogalte, a fin de establecer en él un hospital o casa de beneficencia, refundiéndose los dos hospitales que existían antes.
    El hospital del ex – Convento de San Francisco, estuvo regido y administrado por la Junta Municipal de Beneficencia, hasta el año 1875, en que se nombró de R. O. La Junta de Patronos que aún subsiste, y desde el año 1859 se encuentra servido por las Hermana de la Caridad (Hijas de San Vicente de Paul), que tienen también allí clases para la enseñanza, donde se educa e instruye a la mujer lorquina, y cuidan de las huérfanas, utilísima y utilitaria institución fundada en Lorca en el siglo XVIII.
    Sus talleres de confecciones y bordados gozan de justo renombre. Llegaron a Lorca estas heroicas religiosas el día 4 de Agosto de 1859, y fue primera presidenta Sor María Dormaignac.
    Los primeros hospitales de Lorca
    Puerta principal del que fue Hospital de Beneficencia de San Juan de Dios, en la calle Nogalte, en una foto de Pedro Menchón del año 1935.
    La cesión se consumó en 1838 e incluía la iglesia, internado y demás dependencias, como asimismo el huerto. Este nuevo hospital en el exconvento de San Francisco estuvo regido y administrado por la junta municipal de Beneficencia hasta el año 1875 en que se nombró la Junta de Patronos. Desde al año 1859 hasta su desaparición en 1974, estuvo atendido por las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl.
    En la fecha indicada este antiguo hospital dejó de cumplir su función como clínica al inaugurarse el Centro Comarcal de Salud, junto a San Patricio, y la Residencia sanitaria Santa Rosa de Lima.

    FUENTE: http://www.laverdad.es/murcia/v/20101024/lorca/primeros-hospitales-lorca-20101024.html

    BLOG PASO AZUL

  • LA PREHISTORIA EN LORCA

    LA PREHISTORIA EN LORCA

    LA PREHISTORIA EN LORCA – Los vestigios del Paleolítico Inferior

    Los más de 1.600 km2 que configuran el territorio lorquino y que se extienden fundamentalmente por el Altiplano de Coy, Avilés y Doña Inés; los valles de los ríos Comeros, Luchena, Turrilla y Guadalentín, y el litoral se encuentran salpicados de yacimientos que atestiguan la presencia del ser humano en Lorca desde el Paleolítico.

    Utillaje de piedra prehistórico - Detalle Vitrina Sala I Museo Arqueológico Lorca
    Utillaje de piedra prehistórico – Detalle Vitrina Sala I Museo Arqueológico Lorca

    La planicie del Castillo en la Sierra del Caño constituye uno de los depósitos arqueológicos más interesantes de la Región de Murcia. Los vestigios más antiguos descubiertos en el territorio lorquino se remontan al dilatado período del Paleolítico Inferior (1.500.000-95.000 a.C), correspondiendo a utensilios de sílex, pertenecientes a la cultura achelense y que debieron ser elaborados por un homo erectus que habitó un asentamiento al aire libre en las terrazas del río Turrilla.

    Neandertales en Lorca

    Durante el Paleolítico Medio, el hombre de Neandertal habita las grietas y abrigos, fabricando instrumentos que favorecieran una economía depredadora, basada fundamentalmente en la caza y la recolección. El complejo industrial del Neandertal se caracteriza por la elaboración de herramientas más especializadas y eficientes que las achelenses.

    Pinturas rupestres del abrigo de El Mojao - Museo Arqueológico de Lorca
    Pinturas rupestres del abrigo de El Mojao – Museo Arqueológico de Lorca

    Los abrigos lorquinos mejor documentados y en los que habitaron neandertales con carácter estacional son: Cueva Perneras (Ramonete), Barranco de la Hoz (Zarcilla de Totana) y el Cerro Negro del Jofré (Zarcilla de Ramos).

    Los neandertales fueron alternando los yacimientos al aire libre en las terrazas fluviales de los ríos Alcaide, Luchena, Turrilla, Corneros y Guadalentín, con abrigos abiertos en los afloramientos calizos, que facilitaban el asentamiento en lugares bien orientados y situados cerca de los recursos más importantes que buscaban estas comunidades: los filones para el abastecimiento de sílex y los puntos de agua estable anualmente.

    Punta de silex del Cerro Negro
    Punta de silex del Cerro Negro

    El Cerro Negro del Jofré reúne todas las cualidades del hábitat musteriense, ya que se emplaza al pie de una pared rocosa, cuya orientación permite la llegada de la luz solar durante el día y en las proximidades de un nacimiento de agua. Desde la parte superior del Cerro Negro, los neandertales podían controlar todas las vías de paso del entorno.

    En el valle del Turrilla conseguirían la pesca, y la actividad cinegética la llevarían a cabo en los montes vecinos de la sierra de la Culebrina. Los huesos hallados en la Cueva de Perneras indican que los grupos que la habitaron cazaban especies de monte como conejos y ciervos, pero también pescaban y marisqueaban en la costa, que por aquella época se encontraba 3,5 km más cerca que la actual.

    El Paleolítico Superior, el Epipaleolítico y el Neolítico

    Algunas de las piezas halladas en los yacimientos lorquinos de Los Calares, el Barranco de la Hoz y la Cueva de Perneras son más pequeñas y perfectas que las del período anterior, desvelando el avance tecnológico de aquellos grupos humanos. Se trata de la presencia estacional de pobladores durante el Paleolítico Superior. El Epipaleolítico anuncia ya los modos de vida sedentarios y la economía de producción propios del Neolítico, y ha dejado su huella en Lorca en yacimientos como El Enebro, Fuente Gil, Peña María, Barranco de la Hoz, Los Calares, El Peralejo y Peñas de Béjar.

    Copas argáricas del Museo Arqueológico de Lorca - Museo Arqueológico de Lorca
    Copas argáricas del Museo Arqueológico de Lorca – Museo Arqueológico de Lorca

    Los restos de piedra pulimentada y el gran avance tecnológico que se observa informan sobre las nuevas necesidades de las personas, que comenzaban a asentarse de forma estable en lugares determinados para practicar la agricultura o el pastoreo. Existe una escasez de yacimientos de este período en Lorca. Según A. Muñoz esto se debería a la supervivencia prolongada de las formas de vida cazadoras y recolectoras, pudiendo encontrase sellada la última fase del Neolítico bajo poblados eneolíticos o sepultada bajo potentes depósitos de limos junto al valle del Guadalentín. Los orígenes del fenómeno megalítico en el municipio lorquino se remontan a finales del Neolítico. En cuanto a las pinturas rupestres lorquinas, casi una decena son los abrigos descubiertos hasta el momento en el municipio con motivos pictóricos rupestres. Los primeros testimonios de estas pinturas en el municipio lorquino corresponden al Neolítico, destacando los hallados en los abrigos de El Mojao y Los Gavilanes.

    La cultura calcolítica en la Cueva Sagrada

    La cultura Calcolítica o Edad de Bronce se desarrolla a lo largo del III milenio a.C., perviviendo en el sureste peninsular hasta evolucionar hacia la cultura del Argar. Los poblados eneolíticos se ubican en aquellos lugares que gozan de buenos recursos naturales y próximos a cursos de agua. Este esquema se reproduce también en la comarca del Guadalentín, destacando los enclaves lorquinos de El Capitán y La Cueva Sagrada. El yacimiento de El Capitán, ubicado en la pedanía de Zarcilla de Ramos, es uno de los poblados de chozas circulares más importantes de Lorca.

    Cuenta con un taller de sílex, donde expertos artesanos de la piedra dura confeccionarían puntas de flecha o cuchillos. Son característicos de la cultura material de El Capitán los grandes recipientes con decoración simbólica y los hallazgos de ídolos cruciformes realizados en hueso.

    Abrigo Cueva Sagrada, en las estribaciones de la Sierra de la Tercia

    El ritual funerario calcolítico consistía en la inhumación múltiple en necrópolis alejadas de los poblados. Un buen ejemplo de este tipo de enterramientos se encuentra en Cueva Sagrada, en las estribaciones de la Sierra de la Tercia. En este abrigo se hallaron restos humanos con señales de cremación parcial y acompañados de un interesante ajuar. También se hallaron los restos de la túnica de lino más antigua de Europa, con 4.221 años de antigüedad. El poblado eneolítico de Murviedro, situado un kilómetro al sur del Cerro del Castillo de Lorca, disponía en sus inmediaciones de una importante necrópolis.

    Otros artículos sobre la Historia de Lorca:

    Lorca su población y territorio a lo largo de la historia

    HISTORIA DE LORCA – LA ANTIGUEDAD

    Historia de Lorca – La Edad Moderna

  • NECROPOLIS MUSULMANAS EN LURKA.

    NECROPOLIS MUSULMANAS EN LURKA.

    Las excavaciones arqueológicas que suelen realizarse cada vez que se pretende construir un nuevo inmueble en la zona antigua de la ciudad suelen sacar a la luz, en muchos casos, tumbas de distintas épocas, lo que parece indicar que bajo lo que se denomina conjunto histórico existe una gran área de enterramientos que los expertos analizan cada vez que se produce un hallazgo.

    Retrocediendo a la época romana se pueden situar distintas necrópolis.
    La presencia romana en Lorca está atestiguada por numerosos hallazgos pero no se ha podido situar con toda exactitud dónde estaba la necrópolis de Eliocroca.

    El hallazgo en el paraje conocido como Casa de las Ventanas, a cuatro kilómetros de la ciudad, cerca de la rambla de la Torrecilla, de una extensa zona de enterramientos cuya delimitación fue difícil porque eran bancales de continuada explotación, hicieron creer en un tiempo que se trataba de la necrópolis de Eliocroca.

    Actualmente se dispone de información arqueológica que permite situar, en las laderas del Castillo y las tierras próximas al valle, un importante poblamiento en los siglos II y I antes de Cristo, y esa población, probablemente, utilizó para sus enterramientos la necrópolis ibérica de la Corredera.

    De esa zona se estima que procede la lápida de L. Rubellius, en base a su cronología antigua y a estar reutilizada como simple piedra en el portal de una casa lorquina desde el siglo XVIII. El cementerio de la Casa de las Ventanas queda excesivamente alejado, más de cuatro kilómetros del núcleo de población y no estaba situado en las inmediaciones de la Vía Augusta.

    Hay documentada una necrópolis romana de incineración fechada en los siglos I y II después de Cristo, en las excavaciones realizadas en el glorieta de San Vicente para hacer el aparcamiento.
    El cementerio de Eliocroca entre los siglos V y VII estuvo situado entre las calles Selgas, Granero y Alfonso X.

    Desde el principio de la presencia musulmana en Lorca la madina estuvo dotada de un cementerio que, de acuerdo con la cultura islámica estaba situado a los lados de los principales caminos que accedían a la ciudad, El crecimiento del núcleo urbano motivó que muchas veces los primitivos cementerios fueran absorbidos. El cementerio islámico que fue hallado en la calle Nogalte, junto a la iglesia del Carmen, en el año 2007, se remonta al siglo VIII.

    Los primeros restos arqueológicos de sepulturas musulmanas aparecieron en las obras del Colegio de la Purísima y fueron fechados en el siglo X, pertenecientes a un cementerio que se extendería por los terrenos ocupados ahora por San Patricio hasta la rambla en que se situó la Puerta de los Santos entre los siglos XVII-XVIII, y por la que discurre la calle del Álamo.

    La topografía de la ciudad islámica de Lorca, distribuida en las laderas del cerro del Castillo, favoreció la creación de varios cementerios donde se fueron enterrando las gentes que habitaron en los barrios inmediatos. Hasta el año 2000 el único cementerio islámico documentado por excavaciones arqueológicas se extendía en las inmediaciones de la puerta de Gil de Ricla. Era de grandes dimensiones como se ha constatado con hallazgos en las calles Rojo, Villaescusa, Rubira, Núñez de Arce, Cava, Corredera, plaza de España y glorieta de San Vicente.

    El total de enterramientos exhumados esta cercano a los 300.
    Otra de las zonas en que debió existir un cementerio islámico es la situada al pie de donde después se construyeron las iglesias de San Pedro y San Roque, que estuvo habitada por alfareros en los siglos XII y XIII, como lo prueba algunos hallazgos de sepulturas en la calle Vicente Ruiz Llamas. Los habitantes del Castillo fueron sepultados en el cementerio localizado junto al aljibe de la explanada, donde se hallaron once inhumaciones que siguen el ritual funerario islámico.

    La presencia judía en Lorca se remonta a la época visigoda y con el tiempo fue importante, como se ha puesto de manifiesto con los recientes hallazgos en el Castillo. Se desconoce donde estuvo el cementerio judío, pero estaría situado extramuros, en un terreno inculto con los sepulcros orientados hacia Israel.

    Con la conquista cristiana cambió el sistema de enterramientos y las iglesias se convirtieron en el lugar elegido para las inhumaciones. La parroquia de San Jorge, desaparecida para construir San Patricio, acogió en el subsuelo a miembros de algunas familias importantes. Los demás vecinos eran sepultados en el cementerio situado en el exterior del templo. Otras iglesias con cementerio fuera del edificio religioso, a principios del siglo XVI, fueron Santiago, San Mateo, Santa María y San Juan. También se enterraban en las iglesias de los conventos, como el de Virgen de las Huertas.

    A partir del siglo XVIII los enterramientos dejan de hacerse en los templos y empezaron a construirse cementerios alejados de la población. En Lorca, el de San José fue el primero siguiendo esta norma. Era el año 1806 y estaba en los arrabales de la ciudad. Este camposanto acogía a los difuntos de las parroquias del centro del casco urbano. Hubo otros proyectos, pero el único que salió adelante fue el de San Cristóbal, construido en 1890.

    El crecimientos de la ciudad supuso las clausura del cementerio de San José en 1884, por haberse quedado pequeño y por su situación de insalubridad, con lo que se proyectó el actual cementerio de San Clemente, inaugurado en 1900, que se ha ampliado en varias ocasiones.

  • La Gran MAQBARAH, cementerio musulmán en el claustro del convento iglesía del Carmen.

    La Gran MAQBARAH, cementerio musulmán en el claustro del convento iglesía del Carmen.

    La Gran MAQBARAH, cementerio musulmán en el claustro del convento iglesía del Carmen.

    HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS INÉDITOS EN LA CIUDAD DE LORCA: RESULTADOS DE LA INTERVENCIÓN CIENTÍFICA DESARROLLADA EN EL ENTORNO DE LA IGLESIA DEL CARMEN (BARRIO DE GRACIA).

    PLANO DEL CARMEN

    RESTOS EXHUMADOS MUSULMANESEl trabajo de investigación que presentamos tiene como objetivo principal dar a conocer los resultados de la intervención arqueológica desarrollada durante los meses de diciembre de 2006 a mayo   de 2008 en el entorno de la Iglesia del Carmen de Lorca (Murcia). La parcela en la que se han llevado a cabo las labores arqueológicas ocupaba en su mayor parte el claustro del Convento del Carmen, localizado al oeste del actual casco urbano de la ciudad y delimitado por las calles Nogalte, Juan XXIII y Párroco Llamas. La intervención arqueológica está justificada en relación con el cumplimiento de las ordenanzas de aplicación del Plan Especial Restos Inmuebles (P. E. R. I.), denominado “Iglesia del Carmen”.

    Los datos obtenidos con la intervención científica (estratigráficos y documentales) han permitido ampliar el conocimiento histórico de este espacio geográfico de la ciudad de Lorca, próximo a la Rambla o Ramblilla de San Lázaro, en el denominado desde el siglo XVI Barrio de Gracia.

    VISTA PARCIAL DE LA MAQBARAH

    VISTA PARCIAL MAQBARAH SECTOR I

    A la vez, se ha aportado información sobre la ocupación y el desarrollo urbano de este sector del casco urbano en época moderna y bajomedieval, medieval islámica (la maqbarah documentada con un uso como espacio cementerial desde el siglo VIII) y pre-histórica (primera ocupación del terreno en   el periodo calcolítico) que ha puesto en evidencia la ocupación antrópica y uso del terreno hasta el momento ignorado, aumentando así la comprensión histórica, patrimonial y cultural de la ciudad de Lorca.

    La población que fundó este cementerio.

    El contexto histórico en el que debemos ubicar el poblamiento que daría origen a esta maqbarah sería el originado tras la ruptura del Pacto de Teodomiro. El estatuto político espe- cial reflejado en el contenido del Pacto que se le dio a esta región (Kura de Tudmir), se mantuvo hasta mediados del siglo VIII.

    DETALLE ENTERRAMIENTO MUSULMANLa maqbarah contaba con una organización interna, estando las sepulturas alineadas en calles, disponiendo de un pavimento de cal que ha podido ser documentado en la mayor parte del complejo, lo que nos indica que debía existir una o varias personas encargadas de organizar y mantener el espacio sagrado.

    DETALLE ENTERRAMIENTO MUSULMAN 02Debido a la falta de intervenciones arqueológicas en este sector del casco urbano, desconocemos la superficie total de la extensión de la maqbarah, aunque sí podemos interpretar, en relación con los resultados obtenidos en la excavación y algún dato aportado por las fuentes documentales, hacia dónde se extendía el complejo funerario.

    En base a los resultados, la intervención y la documentación en la parcela donde se hallan ENTERRAMIENTO MUSULMANestas estructuras funerarias parece a priori poner de manifiesto que no se ha documentado toda la extensión del complejo, y que por la gran cantidad de tumbas exhumadas, posiblemente se haya excavado sólo la parte central. El hecho de que no se documente ningún tipo de estructura que nos revele una posible delimitación del complejo y el registro de enterramientos bajo los perfiles perimetrales norte y Este, indica que la zona se extendería por debajo de la Iglesia del Carmen y bajo los laterales del claustro que se conservan hacia el Oeste, se extendería bajo la acera de la calle Nogalte, posiblemente delimitado por el camino, que según las fuentes medievales cristianas partía de la ciudad, desde la Puerta de Nogalte hacia el Reino de Granada.

    Y finalmente hacia el sur, se extendería hacia la calle Párroco Llamas, documentándose en este sector que las tumbas están cortadas por las cimentaciones del edificio construido en el s.XX, por lo que pensamos que el cementerio era conocido antes de nuestra intervención.

    FUENTE: Del estudio realizado por los autores

    María Chávet Lozoya y Rubén Sánchez Gallego

     

  • HISTORIA DE LA BANDA MUNICIPAL DE MUSICA EN LORCA DESDE 1.927

    HISTORIA DE LA BANDA MUNICIPAL DE MUSICA EN LORCA DESDE 1.927

    HISTORIA DE LA BANDA MUNICIPAL DE MUSICA EN LORCA DESDE 1.927

    Previo al nacimiento definitivo de la banda municipal, en 1927, sabemos de la existencia de agrupaciones musicales. Así, el Regimiento Provincial de Lorca nº33 tenía una banda propia, allá por 1824. A partir de 1852 las agrupaciones procesionales de Semana Santa dispondrán también de sus propias bandas de música.

    Dos años después, en enero de 1854, Juan Casas Rojo, director de la banda de la Hermandad de Labradores, solicitaba al ayuntamiento el poder convertirse en municipal, lo que parece consiguió, de forma esporádica. En 1862 el ayuntamiento compraba uniformes para dicha banda. Al tiempo existía otra banda particular dirigida entonces por Serafín Campoy, el mismo que en 1865 dirigía la banda del Paso Encarnado. También contaban con agrupación musical los pasos Azul y Blanco.

    Entre 1868 y 1878 la banda militar de esos años la dirigía Felipe Gayón, asistiendo a los actos festivos y culturales de dicho periodo. La banda municipal, al parecer con escasa representación, la dirigía Valentín Cererols, que deja el cargo en septiembre de 1876. En 1882 los lorquinos tienen que contratar a la banda de la Casa de la Misericordia, que vuelve en la Semana Santa de 1883, para unirse a las bandas propias.

    Fotografía de J. Rodrigo de un integrante de la Banda de Música del Regimiento (h.1870).

    En junio de 1885 el ayuntamiento acuerda que las bandas de música de la localidad toquen todas las noches, alternándose, en la plaza de la Constitución. Bien pudieran ser bandas de los pasos Blancos y Azul. Así parecen confirmarlo las noticias halladas relativas a 1899, cuando ambas agrupaciones musicales son dirigidas por Ginés González y Diego García Lizcano. Ambas habían acudido en mayo de 1892 a Murcia, a un festival benéfico realizado en la plaza de toros, con el fin de recaudar fondos para el manicomio. Este mismo año las bandas de Lorca acudían a la puesta de la primera piedra de la plaza de toros y a la inauguración del hotel de Lorca.

    En 1908 nacía la Sociedad Santa Cecilia, a la que vemos en las fiestas del caserío de Lumbreras en mayo de 1909.

    Era su Presidente Salvador Sánchez Carrasco, compartiendo protagonismo con Clemente Reverte. En enero de 1911 el ayuntamiento contrata a Pedro J. Jiménez Puertas como profesor de la banda municipal, pero esta desaparece en menos de doce meses, volviendo a tomar protagonismo las bandas ligadas a la Semana Santa.

    En 1913 se encuentra dirigiendo la banda municipal José Mª Sánchez, pero la banda, como el Guadiana, vuelve a desaparecer, siendo referenciada entre 1916 y 1918 con Juan M. Navarro al frente. En 1919 dirigía la banda José Mª Guerrero.

    El primer paso para acabar con el caos, aparición y desaparición de la banda municipal lo da, a fines de 1923, el concejal Moisés Ippólito Agustíni, proponiendo su creación (un contrasentido a tenor de lo visto) y una aportación anual para su mantenimiento de cuatro mil pesetas, comprando instrumental por valor de quince mil pesetas. No obstante, durante varios años más, será la banda del Regimiento de Infantería España nº46 la que amenice las fiestas locales, si bien dadas sus peticiones económicas se contratará después a la de Marina, de Cartagena.

    Por fin, en octubre de 1926 daba los primeros pasos la definitiva banda municipal, retomando el nombre de Santa Cecilia, con una aportación municipal de ocho mil pesetas. Su Presidente efectivo era José Mª Casas Martínez. Enero de 1927 se aceptaban sus condiciones, por parte del ayuntamiento, naciendo en marzo la Academia de Música, en la que se inscribieron cerca de 120 alumnos, dirigidos por Eusebio Ribera, músico mayor del Regimiento. Mientras estos se formaban, el ayuntamiento siguió contratando a la banda del Regimiento para las diversas fiestas a lo largo del año. En abril de 1928 la nueva banda municipal daba su primer concierto, con cuarenta músicos de doce a dieciocho años.

    Pero en noviembre de 1931 se decretaba su disolución, retomando de nuevo su actividad a finales de 1939, con Pedro J. Jiménez Puertas al frente. En octubre de 1942 animaba las fiestas de la Era Alta (Murcia). De 1944 a 1954 la dirigirá Miguel Gimeno Puchalt, sucedido por José Mateos Heredia, Lorenzo Galindo Caro (procedente de Cieza), Octavio Monserrat Chapaluna, (1955-1962), con él la banda gana el primer premio del Certamen de Bandas de Murcia de 1955. Antonio Martínez Nevado nacido en Caravaca, experto en bandas, ya que había dirigido las de Moratalla, Águilas, Cehegín, Lorca… y Rodrigo García Abenza ex director de las bandas de Lorquí, Ceutí y Bogarda, con él entraron a formar parte de la banda las primeras mujeres. Dirigió la banda de 1967 a 1975.

    En 1975 tomaba posesión de la banda Rafael Rosell Cebrián, (1975-1983) nacido en Puig de Santa María, Valencia, tocando en diversas bandas y ganador de diversos premios, aumentando sus músicos a cincuenta.

    Rafael Rosell fue director de la Banda Municipal entre 1975 y 1983 y entre sus logros destaca la creación de la escuela municipal de música de la que salieron muchos de los que ahora son profesores de Conservatorios y forman parte de bandas y orquestas. El maestro, además del mencionado Canto a Lorca, al que puso letra el poeta lorquino Pedro Guerrero, compuso varios himnos a cofradías lorquinas.

    Entre los hitos de la Banda Municipal, durante la etapa en que el maestro Rosell fue su director, cabe mencionar la adaptación que realizó, en diciembre de 1979, del Concierto de Aranjuez para la Banda, y el estreno que tuvo lugar el día 27 de ese mes, teniendo como solista a Narciso Yepes .

    Resultado de imagen de ANTONIO MANZANERA BANDA MUSICA

    Sería sucedido por Antonio Manzanera López que sigue siendo el actual director de la banda y de la escuela municipal hasta nuestros días.

    Actuación de la Banda Municipal de Lorca en el 300 aniversario del Cuartel Mallorca 13 bajo la batuta de D. Rafael Rosell Cebrián.

    Una asociación pide que el «Canto a Lorca» de Rosell sea declarado himno de la ciudad

    Lorca, 5 nov (EFE).- La asociación «Amigos y alumnos de Rafael Rosell Cebrián» ha solicitado al ayuntamiento de Lorca que la obra «Canto a Lorca» del desaparecido músico valenciano y con letra del escritor Pedro Guerrero sea declarada himno oficial de la ciudad.

    La solicitud, registrada esta semana en el ayuntamiento de la ciudad, cuenta con el aval de las opiniones que insignes músicos, como el guitarrista Narciso Yepes o el director de orquesta José Collado, realizaron en su día sobre la pieza de Rosell Cebrián.

    La pieza, caída en el olvido durante años, fue interpretada el pasado abril en un concierto extraordinario que tuvo lugar en el recinto ferial de Santa Quiteria como homenaje póstumo al autor, que fue director de la banda municipal de música de la ciudad entre 1975 y 1983.

    Se da la circunstancia de que Lorca ya cuenta desde 1994 con un himno oficial, la «Marcha de Ministriles», que data del último tercio del siglo XVIII, y que fue armonizada e instrumentada en 1994 por Antonio Manzanera, director de la Banda Municipal de Música

    Precisamente entre los logros de Rosell Cebrián destaca la creación de la escuela municipal de música de Lorca, la mayor parte de cuyos alumnos son en la actualidad profesores o catedráticos en conservatorios e intérpretes de orquestas de reconocido prestigio.

    El maestro compuso también varios de los himnos de las cofradías lorquinas de la Semana Santa, fue autor de la transcripción del cuatro concierto para piano y orquesta de Beethoven para banda y de la adaptación para el Concierto de Aranjuez de Rodrigo que interpretó en 1979 como solista el guitarrista lorquino Narciso Yepes.

    El 20 de noviembre de ese año, el músico valenciano recibió, a título póstumo, el Diploma de Servicios Distinguidos a la Ciudad de Lorca.