¿NOS TOMAN EL PELO? por Antonio de Cayetano.
La semana pasada leía con asombro en un diario regional, que el tramo uno de las obras de la Ronda Central de Evacuación iba a buen ritmo, acompañando al texto una foto panorámica desde el castillo, y en el que se percibe la limpieza y el acondicionamiento de casi todo el terreno por donde va a discurrir el futuro vial. Pero lo que me sorprendió no fue el observar la ya definida franja de esta infraestructura, sino lo que se afirmaba de que las obras iban a buen ritmo, porque contrariamente a lo que se publicaba, esta obra lleva ya varias semanas completamente parada, desconociendo los motivos de este nuevo frenazo al primer tramo de la ronda lorquina.
Una ronda que iba incluida en el Plan Estratégico de la Región de Murcia 2000-2006, pero que no llegó a realizarse. Una obra que en 2007 llevó el PP de Lorca en su programa electoral y que en 2008 se anunció que comenzaría de inmediato, siendo el 2010 el año previsto para su puesta en servicio, hecho que evidentemente tampoco se materializó. Ya en 2009, se nos anunció la eminente adjudicación del primer tramo, el comprendido entre Apolonia y el Complejo Deportivo Europa, pero al final de ese año la cosa solo quedo en eso, en otro anuncio más. Anuncio que se repitió de nuevo en 2010, afirmando que las obras comenzarían en el primer semestre de 2011. Pero no es hasta agosto de ese año cuando sale publicado el anuncio de adjudicación en el B.O.E., anunciando entonces el comienzo de las obras de ese primer tramo para el mes de octubre de ese mismo año.
Al final, las obras no se llegaron a iniciar, se nos contó en mayo de 2012 que tras adjudicar las mismas, ADIF no estaba de acuerdo con su trazado, pues todavía no se sabía cómo iba a quedar el trazado del AVE a su paso por Lorca, también que el proyectado puente sobre el ferrocarril se había diseñado para el cruce de dos vías, mientras que ahora se pretendían tres, al incluir una para el tráfico de mercancías. Luego en 2013, se nos dijo que el proyectado vial de la Ronda Central se incluiría en el cacareado “Plan Lorca+” financiado por el Estado, pero ese “plan” al final, ha resultado ser una maquinación, un perfecto plan del PP para engañar a los lorquinos, porque nunca después se ha vuelto hablar de él.
Tras más de cuatro años para concretar la modificación del anterior proyecto del tramo I, el cual solo consistía en alargar el viaducto que cruza el ferrocarril, y que se podría haber realizado al tiempo que se ejecutaba el resto de la obra, ya que la otra escusa de la llegada del AVE a Lorca sigue estando en la actualidad tal como estaba a principios de 2012. En junio del pasado año se adjudicaron de nuevo las obras, pero nuestro gozo en un pozo, pues tras adjudicarse a la UTE formada por las empresas Sargo y González Soto en 6.904.294 €., el expediente de contratación quedó en suspenso debido a la interposición de varios recursos por las irregularidades cometidas en su adjudicación, fallando el Tribunal Central de Recursos Contractuales que se procediera de nuevo a su adjudicación por parte del gobierno regional.
Tras varios meses de retraso, en marzo de 2017 se adjudica una vez más la obra, ganando el concurso la UTE integrada por Acciona Construcción y Continental Obras y Mantenimiento, por la cantidad de 6.615.996 €. Pero de nuevo es impugnada la adjudicación, haciéndolo esta vez la empresa que había resultado elegida en el primer procedimiento de contratación, siendo obligada de nuevo la Consejería de Fomento a anular la adjudicación y a reiniciar un nuevo expediente. Así una vez solventadas las distintas irregularidades que se han venido produciendo y que confirman las sentencias del citado tribunal, a finales de mayo comenzaron por fin las obras, pero por muy poco tiempo, pues se encuentran paralizadas solo tres meses después de su inicio. Claro que también cabe pensar, que igual están esperando a que se adjudique el tramo II, ya que también se anunció en mayo, que su adjudicación iba a ser en breve y que ambos tramos se iban a ejecutar de forma simultánea.
Fuera de bromas, creo que se nos está tomado el pelo a los lorquinos con esto de las rondas, pues tampoco se ha comenzado la ejecución de la Ronda Norte, la de los barrios altos. Un vial que es muy necesario para los residentes en esta zona y fundamental para poder solventar con éxito cualquier emergencia que se pueda producir. Unas obras que se anunciaron para 2015 y que se podrían haber financiado con los fondos europeos destinados a la mejora de las infraestructuras de evacuación. Pero no, el dinero de esos fondos, así como el del sorteo de la Lotería Nacional, ha sido empleado por el AyuntaMIENTO en el cuarto tramo de la Ronda Central, llamada ahora de evacuación por aquello de tener derecho a esa financiación europea.
Una conocida expresión nos dice que “cuanto más te agachas más se te ve el culo” y eso es lo que le está pasando a nuestros cargos públicos locales, que de tanta sumisión ante la administración regional, esta ya hace lo que quiere con nuestro municipio, a sabiendas de que no va a tener oposición alguna. Pero no solo por parte de los dirigentes que son del mismo partido, también de las asociaciones vecinales o empresariales, ya que ninguna se quiere enfrentar a la clase política en defensa de los intereses de la ciudadanía. Tampoco ciertos medios de comunicación visibilizan los problemas haciéndolos llegar a la opinión pública, sino que al contrario, pregonan que las obras “van a buen ritmo”. Es lo que sucede cuando todo está politizado, cuando las aspiraciones de unos y de otros no son las de luchar por las demandas vecinales, sino por las de acceder si acaso a determinados cargos, y para eso claro, no hay nada mejor que aliarse con la administración y el partido que gobierna.
Porque no se entiende que en Lorca no haya protestas por el estado en que se encuentran servicios tan esenciales como la sanidad y la seguridad ciudadana, o el actual caos circulatorio que a diario soportamos. O que no nos importe que el tramo II de la ronda que es el más corto y de menor coste, esté licitado desde junio del año pasado y que siga aún sin adjudicarse la obra, cuando no existe problema presupuestario alguno al estar financiado por el BEI. El problema si que puede estar en un futuro si no se adjudica con prontitud, ya que el plazo previsto para su ejecución es de un año y a finales de 2018 finaliza la prórroga para la terminación de las obras financiadas con el préstamo del BEI para la reconstrucción de Lorca. Tampoco se entiende lo que pasa con el tramo III, pues tan pronto nos dicen que está terminado el proyecto a falta de su financiación, como que no se sabe lo que va a pasar con el puente de La Torta, si se va a quedar ahí o no. Decisión que es fundamental en el proyecto de dicha obra y del que se afirma está ya concluido.
Se nos dice que para este tramo hay ya comprometidos tres millones de euros de los presupuestos del Estado, y que el importe total de la inversión ronda los ocho millones de euros, por lo que son cinco los millones que nos faltarían. Pero, ¿Dónde están los presupuestados para el primer tramo en 2011? Si ese tramo ya estaba adjudicado como nos contaron y era financiado con cargo a los presupuestos de la Comunidad Autónoma, en algún sitio seguirá el remanente que no se gastó, porque la nueva adjudicación llevada a cabo este año va a cargo del préstamo del BEI para la reconstrucción de Lorca. Pues entonces será cuestión de negociar con el gobierno regional, de moverse y de luchar porque esta ronda se termine de una vez. Lo que no podemos seguir es con los anuncios y la fabulación, con la tomadura de pelo a los lorquinos.
Pero mientras aquí nos dedicamos a anunciar deseos, como el de la estación de mercancías del Corredor Mediterráneo, una estación que se iba a ubicar entre Lorca y Puerto Lumbreras, según afirmaron en su día los anteriores alcaldes de ambos municipios y de lo que después no se ha vuelto a saber nada. En Pulpí llevan años moviéndose para ubicar allí la pretendida estación de contenedores, creándose una plataforma empresarial que está negociando con el Ministerio de Fomento la aportación de los terrenos necesarios para la estación intermodal y su conexión con la línea del AVE. Al final quienes se mueven, llevan la delantera y el progreso a su ciudad, los que no, si que crecerán personalmente, pero nunca destacaran en la historia de su pueblo como buenos regidores.
Ayer nuestro primer edil vino de Madrid contento, se confirma el soterramiento del trazado del AVE a su paso por la población, cosa que ya se ha asegurado en más de una ocasión aunque sin concretar la longitud. Pero lo que me parece también una tomadura de pelo, es que se nos anuncie como un logro, la supresión total de todos los pasos a nivel de nuestro municipio, cuando es de cajón que la línea del AVE no tenga pasos al mismo nivel, la seguridad de estos trenes los impide, por la velocidad a que circulan y la catenaria. Otra cosa es que nos hubiese anunciado la renovación total de los trenes de cercanías o que se están llevando a cabo gestiones para ubicar en nuestro municipio la estación de mercancías del Corredor Mediterráneo, con toda la mejora que ello supondría para nuestras exportaciones agrícolas.



También aprecio el color rojizo de estas sierras, más intenso en los numerosos caminos que se abrieron cuando se pretendían urbanizar estos bellos espacios cercanos a Lorca, proyecto que por suerte no fructificó.
Cuando comienzo a subir por la empinada cuesta del cerro del Colmenarico, me percato que la luz ha cambiado, y esta variación se acentúa más, al estar el cielo salpicado por nubes que tamizan la luminosidad del sol de levante. Una tonalidad especial se aprecia en los peñascos, en el verde de las tapeneras que salpican los ribazos y en los baladres y cañizos que crecen en las márgenes de los ramblizos que surcan las laderas. También se aprecia en el gris de algunos de los pinos de siempre, que lamentablemente se han secado por alguna plaga.
Para finalizar la ruta me acerco al Castillo, me apetece ver de cerca la torre Alfonsina y mirar al valle con las múltiples casas que pueblan la huerta. Cuando observo, como otras muchas veces, el cauce del Guadalentín dirigirse hacia Tercia, me percato de la gran noria que se levanta en la margen derecha del río y recuerdo que estamos en feria.
De pronto el cielo se ha cubierto de nubarrones negros y he vuelto a la ciudad, bajando por la cuesta de Santa María y mirando la envuelta torre de esta iglesia y los arboles que ya amarillean en la pequeña placeta delante del Conservatorio Narciso Yepes.



Propongo primero que desde los colegios se realicen campañas de conscienciación e incluso de limpieza de pequeñas zonas delimitadas por el entorno de sus colegios, para que de forma practica los niños de todas las razas y religiones, aprendan que es de guarros tirar basura a las calles, escupir, tirar chicles y colillas, dejar excrementos de mascotas, realizar graffitis que afean las paredes, romper el mobiliario que es de todos, etc.



Es lo que está de moda, la cocina y todo cuanto gira a su alrededor, un fenómeno que va creciendo y al que se están incorporando muchas ciudades españolas. Aunque si en un principio el objetivo de estos espacios culinarios, era incentivar turística y gastronómicamente los viejos mercados de barrio, aprovechándose de la proximidad del producto para elaborar y consumir allí mismo los distintos platos cocinados, que es lo que se pretende hacer en Cartagena. La finalidad de los nuevos “mercados” que van surgiendo es bien distinta, pues su meta es la de generar un nuevo modelo de negocio aprovechándose de esta incipiente tendencia, creando nuevos espacios y reuniendo en ellos a los profesionales relacionados con los productos gourmet. Al igual que los centros comerciales aglutinan tiendas especializadas de diversos sectores, ofreciéndonos artículos de todo tipo, hostelería y ocio. Pues ahora también, surgen estos otros centros para satisfacer los gustos más refinados o los paladares más exquisitos.
Esperemos que este nuevo proyecto, que casualmente tiene la misma superficie que el de la Viña si tenga la durabilidad esperada. Que el mismo disponga de un análisis de viabilidad que nos indique la necesidad o la conveniencia de este “mercado” y de su rentabilidad, así como si realmente aportará a la ciudad los beneficios que se esperan de él, porque si no, será otro traspié más, otra perdida de recursos públicos que se podían haber empleado en otros menesteres. Llama la atención, como por la mitad del dinero público que se ha llevado este “negocio privado”, se ha recuperado totalmente la bicentenaria Fuente del Oro de la avenida de Santa Clara, luciendo hoy con esplendor sus restaurados caños de agua. No cabe duda de que inversiones como esta son las que hay que primar, siendo un buen destino el dinero público gastado ahí, al igual que el empleado en embellecer la ciudad y recuperar su patrimonio. Así si esto se consigue, los turistas nos vendrían solos y tras ellos la oferta gastronómica. Siendo esta si cabe, más atractiva y de mayor calidad, no necesitando entonces subvención o ayuda alguna para llevar a cabo su “lucrativa” actividad.
No basta con ser optimistas o positivos, hay que ser realistas y saber si nuestra ciudad cuenta con la suficiente demanda para que un espacio de esta elite se mantenga, porque ahora como novedad sí que tiene actividad, estamos en un mes festero y hay curiosidad por ver como ha quedado el viejo edificio de Almacenes Bertrand. Pero lo difícil es mantenerse durante el resto del tiempo, y más cuando los clientes de estos espacios gastronómicos son turistas en su mayoría. Porque no podemos ser ingenuos y creernos lo que nos dicen, de que nuestro flamante “mercado” es comparable al de San Miguel de Madrid o al de La Boquería de Barcelona, el cual se encuentra ubicado en la zona de las Ramblas. Un mercado que es de visita obligada para los miles de turistas que visitan diariamente la capital catalana y que se encuentra entre los mejores de Europa. Aquí ni el mercado del Sol es lo que nos quieren vender, ni evidentemente Lorca es comparable a Madrid o Barcelona. Como tampoco nuestro casco histórico está en las mejores condiciones para explotarlo turísticamente, por lo que pocos son los visitantes que se puedan captar. Visitantes que tampoco encuentran en su camino, señalización alguna que les lleve hasta el nuevo mercado culinario, cosa que también sucede con los diversos museos o el Centro Regional de Artesanía.
Poco ha empujado nuestro AyuntaMIENTO para recibir el dinero imprescindible para el impulso turístico de nuestra ciudad, pocas son las ideas que ha puesto en marcha para recibir las subvenciones necesarias para la recuperación de nuestro patrimonio. Solo una ocurrencia, el pretendido ascensor para subir al castillo, entiéndase parador. Proyecto que con un coste de unos dos millones y medio de euros, no está justificado bajo ningún concepto. Creo que no se piensa con la cabeza, igual que se nos vende humo anunciando proyectos que luego resultan ser cuentos chinos, se inician otros que terminan en un verdadero descalabro. Si que quien no arriesga no cruza la mar, pero no con el dinero de los demás. Pues el fracaso en que ha quedado la Ciudad Regional del Automóvil, nos sirve como ejemplo de la política de fabula de algunos dirigentes públicos o de sectores empresariales, pretendiendo algo que a nuestra ciudad le venía grande. Un proyecto que se nos anuncio como “innovador y vanguardista”, algo único a nivel nacional, y que tras la inversión de más de tres millones de euros y de 12 años de andadura, ha resultado ser un fracaso total. Un polígono que iba a estar exclusivamente dedicado al automóvil y en el que se iban a dar cita más de 40 actividades relacionadas con este sector. Donde iban a estar representadas la mayor parte de la marcas, con una feria permanente del vehículo de ocasión, con talleres abiertos las 24 horas, servicios de grúa, de neumáticos, de repuestos, lavaderos, gasolineras, gestorías, corredurías de seguros, parque infantil, restaurantes, hoteles y hasta una línea propia de autobus.
Un recinto que iba a ser un referente regional y polo de atracción para las provincias limítrofes. Una ciudad del automóvil que iba a superar a otros pequeños polígonos de este tipo que estaban surgiendo en la comunidad de Madrid. Como siempre íbamos a ser los mejores, mejores que el de Parla con un 40% más de población que Lorca, o Leganés que tiene más del doble de habitantes que nuestro municipio, poblaciones estas que tienen la ventaja de estar situadas en el área metropolitana de Madrid, con todo el potencial económico y poblacional que ello conlleva. Al final la cosa no resultó, quizá que la crisis haya tenido mucho que ver, pero también la buena ubicación que tenían y tienen los concesionarios establecidos durante décadas en la antigua nacional 340 en dirección a Granada, un lugar muy transitado y bien comunicado, sitio donde ahora vuelve el primer y último concesionario establecido en la innovadora Ciudad Regional del Automóvil de la pedanía de La Hoya. Claro que también puede, que los iniciadores del fracasado proyecto, quisieran edificar viviendas en estos inmuebles del polígono Los Peñones, convirtiendo así en “oro” ese terreno industrial que poseían, pues todo tenía cabida en esos locos años de vacas gordas.

Mirando con más detenimiento, me llamaron la atención dos pequeñas ventanas situadas en el ángulo de la terraza cerrada con una sencilla baranda de hierro y situada encima de la antigua armería Rodenas. Las ventanas estaban dispuestas muy juntas, tanto que parecía que estaban hablando. Lo curioso de su situación tan cercana y descentrada, es que ambas están cerradas por rejas de hierro machimbrado, una con sencillo diseño cuadriculado y la otra más elaborada con forma de buche de paloma. Este tipo de reja abombada me recordó las situadas en la fachada de la casa de los Alburquerque (principios del siglo XVIII), dispuestas cerrando las grandes ventanas de la planta baja que flanquean la portada del actual Archivo Municipal.
No creo que se conserven más ejemplos antiguos de este tipo de reja panzuda en Lorca, sin embargo se puede apreciar que proliferan rejas abombadas actuales, cerrando la parte superior de balcones en varias casas de las calles Padre García, Galdo, Donis, etc.
Se da el caso en muchas familias que por la urgencia y volumen de las actuaciones realizadas por los técnicos en 2011, recibieron la visita de peritos noveles que claramente infravaloraron el coste de la reparación de sus viviendas y que tras recibir las indemnizaciones del Consorcio no tenian ni para empezar a reparar según los precios excesivos que las empresas sobre todo locales realizaban en los primeros meses tras los sismos.



Y es que es a partir de esta época del año cuando se producen las fuertes lluvias, cuando el agua del mar a alcanzado su mayor temperatura, siendo esta energía térmica uno de los principales ingredientes para que se desarrolle una DANA (depresión aislada en niveles altos), el episodio conocido como “gota fría” y que con tanta frecuencia se da en esta zona, habiéndose registrado ya fuertes lluvias desde hace unos días en algunos puntos de la península. De las 86 riadas más significativas que se conocen del Guadalentín, 26 tuvieron lugar durante el mes de septiembre y 24 durante el mes de octubre, siguiéndole noviembre con solo siete y menos de esta cantidad el resto de los meses del año, no habiendo constancia de que se registrase ninguna de importancia en el mes de julio y solo dos en junio, una en 1933 y la otra en 1900. Siendo significativo este año, porque durante el mismo hubo tres importantes riadas, la primera el 27 de junio, otra el 28 de septiembre y la última el 23 de octubre. Algo similar sucedió también en 1777, con riadas los días 10 de enero, 15 de septiembre y 17 de noviembre.
Como vemos, las lluvias intensas en esta zona seca no son algo excepcional, sino que siempre han formado parte de nuestro clima mediterráneo, pudiendo pasar treinta años entre una y otra gran riada o tener tres en el mismo año. Comenzaba recordando las inundaciones del País Vasco, donde cayeron más de 600 l/m2 en apenas dos días, siendo el deficiente encauzamiento de los ríos el principal causante del desastre. Cosa que también sucedió aquí hace cinco años con la rambla de Biznaga, un cauce que recoge las aguas de las ramblas de Torrecilla, Béjar y parte de la de Nogalte y cuyo lecho no está muy definido debido a los cultivos que se realizan en la zona, una actividad agrícola que junto a la barrera que hizo la autovía Lorca-Águilas, provocó que quedasen inundadas tres centenares de viviendas y casi la misma cantidad de granjas, dando como resultado 200 toneladas de animales muertos y 11.600 hectáreas anegadas por el agua durante varias semanas.
Pero lo que nos diferencia del País Vaco, es que esa cantidad de agua que cayó allí durante un fin de semana, nos puede venir aquí en solo una hora, que es lo que pasó en la riada del 14 de octubre de 1879, cuando en la zona de los Vélez que es la cabecera del Guadalentín, se acumularon hasta 600 litros en este intervalo de tiempo. Igual sucedió en el episodio de gota fría que afectó a parte de las provincias de Granada, Almería y Murcia el 19 de octubre de 1973, donde esos mismos litros de agua se recogieron en solo dos horas en Albuñol (Granada) o en tres en Zurgena (Almería), recogiéndose la cantidad de 420 litros en solo una hora. Pero para precipitación importante, la caída en Jávea (Alicante) el día 2 de octubre de 1957 donde cayeron 871 litros, siendo hasta la fecha el máximo histórico de 24 horas en la península, registrándose más de 1000 litros en los dos días que duraron las precipitaciones ocasionadas por una impresionante gota fría que produjo incluso nevadas en el centro del país. También en Oliva, un municipio situado a 32 km. de Jávea, se recogió el 3 de noviembre de 1987 con motivo de otro episodio de lluvias torrenciales, la cantidad de 720 l/m2 en 24 horas.
Ya hemos visto que en la riada de Santa Teresa, se recogieron más de 600 litros en solo una hora en el cortijo de Calderón, un paraje situado a 8 km. de Vélez Rubio, cuando en esta del 2012, la precipitación caída en la cabecera de la rambla de Nogalte fue solo de 160 l/m2, 81 de ellos en una hora. En Puerto Lumbreras fue más el agua caída, 212 litros, de los cuales 119 cayeron en tan solo 60 minutos, mientras que en la zona de Lorca la precipitación de ese día fueron de 140 litros, reduciéndose a 115 l/m2 en la parte de Totana. Cantidades importantes y no habituales en nuestra región, sobrepasando con creces el umbral rojo que marca AEMET, que está en 60 litros en una hora y 120 para doce, pero precipitaciones no excepcionales en un episodio de gota fría de los que se dan por aquí. También estas lluvias de hace cinco años fueron inferiores a la del 19-10-1973 en las que se estimó una precipitación de entre 250 y 300 l/m2 en nuestra comarca.
Y esa es la suerte que tuvimos en Lorca ciudad, que la lluvia caída en la cabecera de nuestro río y ramblas fue intensa pero no tan fuerte como en episodios anteriores, pues de lo contrario, el Guadalentín se hubiese desbordado a su paso por la población. Según la Confederación Hidrográfica del Segura el máximo caudal fue a las 15,15 h. con 616 metros cúbicos por segundo, lo que supone una cuarta parte del agua que pasó en 1973. Si que ahora está el nuevo pantano de Puentes con capacidad para contener más agua, pero además de que todavía sigue estando en pruebas y no está garantizada al 100% su resistencia, carece también de las correspondientes compuertas del aliviadero, por lo que no puede aprovecharse al máximo su aforo. Además, de que si tenemos en cuenta que el agua que pasó por Lorca ese día del 28 de septiembre, fue solo de la recogida aguas abajo del embalse (15 km.), de llover con más intensidad en la zona, nuestro río nos hubiese dado un buen susto, pues poco faltó para que el agua llegase hasta el borde de los muros de contención.

Así nos encontramos con que mientras del municipio de Lorca fueron 211 las víctimas de esta guerra, un 0,30 % de la población de entonces, Mazarrón solo tuvo 22 muertos, un 0,09 %. Igual pasó en Cartagena y la Unión, donde los fallecidos fueron 141 y 39 respectivamente, siendo el porcentaje respecto a sus correspondientes censos del 0,14 y 0,13%, menos de la mitad que en el municipio lorquino. Lo que demuestra que aunque el dinero no sea todo en esta vida, ayudar sí que ayuda, ya que por no disponer del mismo se puso en juego la vida de muchos hijos. Hijos a los que se les vio sortear, luego marchar y jamás ya volver, siendo de aquel tiempo un refrán que decía “Hijo quinto y sorteado, hijo muerto y no enterrado”, pues quien moría en ultramar o en los viajes de ida o vuelta, allí quedaban para siempre sus restos.

Jesús Pelegrín como coordinador de CCD en Lorca nos explica, «durante la realización de las obras nos hicimos eco y denunciamos las quejas en redes sociales de personas y posteriormente también de otros grupo políticos, pidiendo explicaciones de porqué el Ayuntamiento con sus técnicos a la cabeza permitían la presunta apropiación de unos 500 m2 de suelo de todos los lorquinos que ha obligado a estrechar la delineación de la nueva Ronda Central, en la zona del denominado Huerto Hondo, dejando un trozo de jardín frente a una finca privada donde debería haber acera, carril bici y permitir una fila de aparcamientos en batería, prevista en el proyecto inicial».
Según el coordinador del grupo CCD, «parece que el error presuntamente aprovechado por los propietarios para reclamar esa parte como suya, se observa en las imágenes de la última actualización del catastro, donde claramente se aprecia como la linea de la finca se dibujó sobre el borde de la acera ya existente y como se aprecia en las fotografias aportadas, un error que no solo beneficiaría a esta finca sino a todas las demás fincas de ese camino, cuyos dueños no han sido tan «espabilados» para darse cuenta y presuntamente aprovecharlo en beneficio propio».
Continua el coordinador de CCD explicando que «el problema viene del propio Consistorio que debería ser el que velara por los intereses públicos defendiendo el bien común, porque no es aceptable que se hayan tragado que ese terreno del Quijero era particular y haber cambiado el proyecto original de la Ronda Central sin más investigación y reclamación que claro hubiera retrasado la finalización e incluso paralizado las obras al entrar en via judicial».
Entonces ¿cual es el problema?.










A pesar de las denuncias al Ayuntamiento, aún no se han tomado las medidas oportunas para exigir a los propietarios de palomares la urgente finalización de su actividad molesta que podría incumplir algunos artículos de la ordenanza municipal, por lo que recordamos a los responsables de la concejalia de Sanidad que deberían personarse en esta zona y otras de la ciudad donde se observan un considerable número de estas aves, para verificar si este uso puede estar incumpliendo la citada normativa e incluso de la Ley 3/2011, y podría merecer una sanción y la finalización inmediata el uso no permitido.


















































































De todos es conocido que en los últimos años gran parte nuestra juventud se ha visto inmersa por la grave crisis económica, ética y de valores, en una crisis educacional que les obliga a englobarse en la denominada generación NI NI, puesto que desgraciadamente no tienen inquietud ni motivación para encontrar y desarrollar un camino profesional de su agrado, principalmente porque nosotros los adultos, padres, madres y profesionales de la educación, no hemos sabido darnos cuenta y atajar a tiempo el problema que graves preocupaciones va a generarnos a todos en el futuro, sobre todo a la hora de mantener nuestros ya deficitarios sistemas de bienestar social, siendo lo más lamentable que por lo que vemos en las peleas de poder de nuestros responsables políticos de antes y con las ideas que traen muchos de los de la «Nueva Política», solo nos va a quedar encomendarnos a Santa Rita y pedirle que obre «el milagro».