COSAS DE LORCA

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  • DESGRACIA INESPERADA – Antonio de Cayetano

    DESGRACIA INESPERADA – Antonio de Cayetano

    DESGRACIA INESPERADA

    Un terremoto que supuso la destrucción de la ciudad de Almería y graves daños en otras ochenta poblaciones cercanas, no solo de esta provincia, sino también de la de Granada, estimándose en varios millares las víctimas mortales que este movimiento sísmico dejó en esa zona.

    Una zona que junto a la región de Murcia, es una de las de mayor riesgo sísmico de España, habiéndose producido casi cuatro años antes, otro destructivo terremoto en la cercana localidad de Vera (9-11-1518), el cual también afectó a muchos otros pueblos de la comarca, siendo centenares los fallecidos y alcanzando la cifra de 150 solo en la población de Vera. Unos habitantes que tras la Reconquista, habían llegado del Reino de Murcia como repobladores cristianos, ubicándose en la ladera del cerro que hoy se llama del Espíritu Santo. El lugar que tuvieron que abandonar sus moradores por quedar asoladas sus 200 viviendas, teniéndose que construir un nuevo pueblo en un lugar llano y próximo a ese viejo enclave que quedó destruido a las once de la noche de aquel fatídico día.

    Y si en Vera ocurrió a finales de 1518, sesenta años después le toco a nuestra ciudad (30-1-1579), pues dentro de una serie sísmica, muchos lorquinos tuvieron que abandonar sus viviendas tras haber quedado arruinadas éstas, no teniéndose noticias si en aquel terremoto hubo alguna víctima. En el que sí que hubo víctimas mortales, fue en el que aconteció en nuestra ciudad casi un siglo después (28-8-1674). Otra serie sísmica de casi dos meses de duración que se inició el 10 de agosto, siendo el movimiento más importante el sucedido el 28 de agosto. Un terremoto que destruyó gran número de edificaciones en la ciudad, entre ellas, la ermita de San Indalecio, una ermita situada muy cerca de la iglesia de San Juan, en el lugar donde según el padre Morote predicó el santo en nuestra ciudad y lugar que desde entonces es conocido como Peñas de San Indalecio.

    Pero lo grave no fue la destrucción de esta edificación religiosa, sino los 40 fallecidos que causó el terremoto, asolando 220 viviendas de las más de 1500 que había entonces en Lorca, viviendas que se vieron seriamente afectadas, pues solo 23 de este millar y medio se vieron libres de daños, siendo dificultoso transitar por las calles, por el gran número de piedras y escombros que en ellas había, teniéndose que marchar la población fuera de la ciudad y residir en barracas provisionales. A este importante terremoto le siguió otro al día siguiente y algunos más hasta el 5 de octubre que fue el último día de aquella serie sísmica. Luego el 20 de diciembre de 1818 hubo otro con numerosos daños materiales y 12 heridos graves, así como otros menos destructivos que afectaron a nuestro municipio en 1860, 1886, 1887, 1889, 1890 en dos ocasiones (enero y agosto), 1922, 1977, 2002 y 2005, estos últimos en las pedanías altas.

    Y es que la peligrosidad sísmica de Lorca es alta, estando la ciudad sobre la falla de Alhama, una de las más activas de nuestro país. Una falla que fue la causante de los dos terremotos que sufrimos los lorquinos hace hoy once años. Unos terremotos que recordaremos siempre los que los vivimos, pues sorprende como recordamos segundo a segundo, donde estábamos en aquellos momentos, lo que estábamos haciendo y lo que hicimos y pensamos tras aquella terrible e inesperada explosión. Un terremoto de escasa magnitud, pero de un poder de destrucción muy alto, debido principalmente a la poca profundidad de su hipocentro y al situarse muy cerca de la ciudad, una población que además, está asentada sobre terrenos relativamente blandos. Un terremoto que nos trajo miedo, incertidumbre y sobretodo mucha tristeza, ya que aparte de causar cuantiosos daños materiales, también provocó la pérdida de nueves vidas humanas, entre ellas las de un niño de 14 años y las de dos mujeres embarazadas.

    Una perdida que difícilmente olvidaran sus familiares y amigos, pues la pérdida de un ser querido es lo más cruel que nos puede pasar en la vida, siendo el peor de los males, cuando mueren en estas impredecibles circunstancias. Pero unas víctimas que el pueblo olvida fácilmente, ya que como suele ocurrir en cualquier tragedia, su recuerdo sigue presente mientras la noticia continua en los medios, olvidándonos de ellas conforme va trascurriendo el tiempo. Unas víctimas que podíamos haber sido cualquiera de nosotros, cualquiera de los que nos encontrábamos en la ciudad aquella fatídica tarde del 11 de mayo. Si que la mayor parte de las familias fuimos víctimas de aquellos dos terremotos, pero solo de un modo material, resarciéndonos más tarde de los daños causados por medio de las indemnizaciones recibidas del Consorcio de Seguros o de las ayudas de las distintas administraciones, habiendo reparado o reconstruido ya nuestras viviendas o negocios casi la totalidad los afectados.

    También el patrimonio cultural de Lorca, las iglesias y sus monumentos que se vieron igualmente dañados por los seísmos, se han ido restaurando y saliendo a la luz “tesoros” que hasta ahora desconocíamos, por lo que los fatídicos terremotos han servido para su mejora y puesta en valor. Lo mismo ha sucedido con otras dependencias y espacios públicos de Lorca, que al final sin desearlo, la sacudida brusca de la tierra se ha convertido de alguna manera en un fenómeno positivo para la ciudad, al reedificarse varios de sus inmuebles y recibir un buen pellizco de dinero de otras administraciones. Aunque también es verdad que once años después, sigue habiendo gente fuera de sus hogares, en casas prefabricadas, pero lo que jamás podremos restituir es la vida de los fallecidos, devolver la alegría a los familiares de aquellas víctimas.

    Victimas como Raúl Guerrero, el niño de 14 años que estudiaba en el Instituto San Juan Bosco y que salió segundos después del terremoto, al exterior del bar que regentaban sus padres en La Viña, muriendo bajo los cascotes de la cornisa que se derrumbó del edificio en ese instante, cornisa que también sepultó al perro que llevaba en brazos.

    O Emilia Moreno, de 22 años, vecina del barrio de San Pedro, que se dedicaba a recoger chatarra, la cual murió al caerle encima otra cornisa, dejando una niña de solo dos años y estando embarazada de ocho meses.

    También de la misma forma murió el comerciante Rafael Mateos, el ciclista de 53 años que perdió la vida en la calle Puente Jimeno del Barrio de San Diego, dejando gemelos de 12 años y una niña de trece.

    Igualmente en la misma zona, murieron sepultados por los cascotes Juan Salinas y Pedro José Rubio, dos jubilados de San Diego que paseaban juntos por el barrio.

    Más adelante en la calle Galicia, moría Juani Canales López, de 52 años, cuando salió de su vinoteca en el momento en que se desplomaban elementos del vecino edificio, teniendo la mala suerte de que estos cayeron sobre ella, dejando dos hijos huérfanos, uno de ellos sordomudo y con problemas visuales.

    En el otro extremo de la ciudad, en la barriada de Alfonso X, murió Domingo García de 34 años, al ser golpeado en la cabeza por un cable que se desprendió tras la sacudida del segundo terremoto, precisamente en el momento en que revisaba los daños que le había producido el primero.

    También en aquella zona, en la calle Infante Juan Manuel de la barriada de La Viña, murió Antonia Sánchez Gallego al desplomarse un edificio cuando pasaba frente a él, iba acompañada por sus dos hijos de corta edad, pero estos se salvaron al cubrirlos la madre con su cuerpo.

    Igualmente la última víctima salvo también dos vidas, aunque de un modo bien distinto. Ella fue María Dolores Montiel, una mujer de 41 años de la pedanía de Tercia, la cual se encontraba esa tarde en el centro de la ciudad, cayéndole los cascotes de un edificio de Juan Carlos I sobre su cabeza. Fue trasladada en estado muy grave al hospital Virgen de la Arrixaca, pero los médicos no pudieron hacer nada por salvarle la vida, falleciendo a la mañana siguiente en el citado centro sanitario.

    Una muerte que dejó abatida a su familia, pero en medio de tanto dolor, primó la generosidad de ésta, haciendo que diversos órganos de María Dolores que desgraciadamente ya no necesitaba, sirvieran para alagar la vida de otras personas. Queriendo la casualidad, que su páncreas y un riñón fuesen compatibles con otra lorquina, la cual ya estaba desahuciada por los médicos y habiendo perdido la esperanza de encontrar un donante compatible. También el otro riñón y el hígado, fueron implantados a otro lorquino que llevaba igualmente años esperando, por lo que nos tiene que congratular la bondad y generosidad de esta familia en esos momentos tan tristes.

    Creo que no he conocido personalmente a ninguno de los fallecidos en aquella fatal tarde, aunque si a algún familiar, pero sí que me acuerdo con frecuencia de ellos cuando transito por los lugares donde perdieron la vida, preguntándome cómo lo estarán pasando sus familiares, esos niño/as que se quedaron sin alguno de sus padres, o esos padres sin el hijo/a, o ese esposo o esposa al que el terremoto le arrebató lo que más quería. Para ellos, para los que desde entonces están sufriendo la perdida de aquellas vidas, para los que nada ni nadie les puede resarcir de su perdida, va dedicado hoy mi humilde artículo. Un fuerte abrazo a todos y ánimo para sobrellevar este inmerecido tormento que desde entonces tienen.

  • ELENA, RELIQUIAS Y ENGAÑO – Antonio de Cayetano

    ELENA, RELIQUIAS Y ENGAÑO – Antonio de Cayetano

    ELENA, RELIQUIAS Y ENGAÑO
    Pero el tema de hoy no va sobre los diferentes actos litúrgicos que durante este tiempo se desarrollan, como tampoco sobre nuestros singulares desfiles bíblicos, unas procesiones que un año más, han sido suspendidas por la terrible pandemia que estamos padeciendo. Un azote por el que ya han perdido la vida cerca de tres millones de personas en todo el mundo, un virus de propagación rápida y letal, pero que sorprendentemente tiene sus negacionistas, igual que los hay del cambio climático o de la violencia de género. Unos negacionistas que vinculados principalmente a la extrema derecha, niegan la realidad, no aceptando la multicultura, el feminismo o las políticas sociales y generando con sus mensajes, división, desprecio y odio entre la sociedad.
    Una sociedad que se está deteriorando con todas esas mentiras, miedos y manipulaciones a que es sometida, siendo sobre esto de lo que va la publicación de hoy, porque la mentira, el miedo y la manipulación no es algo nuevo en la humanidad. Un mundo donde la ignorancia y el miedo de su población, es con lo que ha jugado desde siempre la Iglesia, anunciando el eminente fin del mundo y difundiendo el temor del infierno después de la muerte, aunque con la promesa de una vida eterna cuando esta llegue, pero una vida llena de sufrimiento si antes no se ha purificado el alma. Un engaño que se desarrolló tras la muerte de Jesús y tras formarse por parte de sus seguidores una secta judeocristiana, iniciándose así la difusión de su supuesta vida, muerte y resurrección, y digo supuesta, porque la tendencia de los historiadores, es considerar las afirmaciones sobrenaturales o milagros de Jesús, más como cuestiones de fe que de hechos probados.
    Una Iglesia que se encontró de pronto con un aliado, con el acompañante perfecto. Porque si en los primeros siglos del cristianismo, los cristianos eran perseguidos, quemados vivos o echados a las fieras por el imperio romano, con la llegada en el siglo IV del emperador Constantino I, se dio libertad de culto y se acabaron la persecuciones a los cristianos, pasándose más tarde a perseguir a los paganos y siendo Teodosio I el Grande, quien en el año 380 decide que el cristianismo sea la religión oficial del imperio, invirtiéndose así en aquel siglo la suerte de los cristianos y expandiéndose por el mundo clásico la nueva Iglesia de Roma. Una suerte que comenzó con Elena (Santa Elena), la madre del emperador Constantino, de la que se cuenta que fue la responsable de que su hijo se convirtiese al cristianismo. Y es que tal fue la suerte de Elena en su viaje a Tierra Santa, que los hechos que se narran parecen más una fábula que los que aquellas crónicas sostienen. Pero unas afirmaciones que eternamente tendrán el apoyo de la fe, pues siempre se nos aclara que la fe es certeza aunque carezca de fundamento.
    Y claro, si la creencia consiste en aceptar como verdadero lo que base real tiene, pues aparte de la fe, pocas razones de peso hay para creer lo que se nos dice de Santa Elena. Una mujer que con más de setenta años, marchó hacia Jerusalén en busca de las reliquias que dieran credibilidad a tantos relatos bíblicos, reliquias que como no podía ser menos, encontró tres siglos después de producirse los hechos. Un viaje que por lo que nos cuentan fue muy fructífero, porque no solo encontró la cruz donde fue crucificado Jesús, sino que también descubrió los clavos con los que fue sujeto, la corona de espinas y la tabla del INRI, además del santo sepulcro, la santa túnica, los restos de los reyes Magos y del apóstol Matías, la escalera del palacio de Pilatos y hasta la columna de la flagelación donde Cristo fue azotado, por lo que no hay duda alguna de que “Dios” la iluminó durante aquel glorioso viaje, periplo en el que también encontró el lugar y el pesebre donde nació Jesús.
    Una reliquia (La Santa Cuna), que se conserva en la Basílica de Santa María la Mayor de Roma dentro de un magnifico relicario, el cual contiene cinco astillas del pesebre donde la virgen depositó al niño e incluso algo de paja. Pero un relicario, que fue robado por las tropas francesas cuando a finales del siglo XVIII fue ocupada Roma por Napoleón, teniéndose que realizar otro nuevo donde guardar la reliquia, porque por extraño que parezca, aunque han sido varios los relicarios destruidos o robados de la Santa Cuna, la reliquia que contenían y que es lo que de verdad importa, siempre ha quedado intacta. Cosa que me recuerda a cuando los franceses estuvieron por España y también por nuestra región, ocupando entre los días 9 y 11 de noviembre de 1810 la vecina ciudad de Caravaca, ciudad a la que saquearon, mataron a los que se le resistieron y robaron de su santuario la custodia de la Vera Cruz, aunque no la reliquia, que según nos cuentan estaba escondida en el convento de las carmelitas.
    Pero una reliquia que si que fue sustraída 123 años después, concretamente en la madrugada del 14 de febrero de 1934 y que nunca apareció, por lo que una vez acabada la Guerra Civil se hicieron las oportunas gestiones para reponerla, siendo en el año 1942 cuando el papa Pio XII envió a Caravaca dos nuevas astillas de la cruz de Cristo. Dos fragmentos de la cruz existente en la Iglesia de la Santa Cruz de Jerusalén de Roma, cubriendo con ello el hueco dejado por aquel robo sacrílego y continuando así con la veneración de la cruz que es de lo que se trataba. Pero es que en el año 2006, se añadió otro fragmento de la cruz donde Cristo murió, esta vez procedente del trozo que se conserva en Jerusalén, por lo que cabe pensar que la cantera de la Iglesia es inagotable y que aquel milagro de la multiplicación se sigue aún produciendo. Porque si sumásemos todas las reliquias que de la crucifixión de Jesús hay repartidas solo por Europa, habría suficiente madera como para construir un barco, que es lo que denunció ya en el siglo XVI Juan Calvino, el teólogo francés que en 1543 publicó un libro sobre las reliquias de la Iglesia.
    Y si que puede ser exagerada esta afirmación, pero lo cierto y verdad es que solo en España hay una treintena de reliquias de la Santa Cruz repartidas en más de veinte ciudades, teniendo la de Sevilla hasta siete relicarios del “Lignum Crucis”, tres en su catedral y cuatro más en poder de otras tantas cofradías o hermandades. Pero es que la ciudad de la Alhambra tampoco se queda atrás, pues en Granada son cuatro los Lignum Crucis que hay, uno de ellos, el que le regaló Boabdil (último rey nazarí de Granada) a Isabel la Católica en 1492, haciéndole saber de que procedía de sus antepasados, los cuales lo tenían desde el siglo VII. También en nuestra región, aparte del de Caravaca, la cofradía murciana del Santo Sepulcro posee otro relicario con restos de la Santa Cruz. La cruz que halló Elena y de la que hizo tres partes, una que se llevó a Roma, otra que dejó en Constantinopla (actual Estambul) y otra que quedó en Jerusalén, siendo de esta última de donde procede el trozo más grande que se conserva en la actualidad, un madero de 64 x 40 cm. y que se venera en el monasterio cántabro de Santo Toribio de Liébana, asegurándose que el mismo corresponde al brazo izquierdo de la Cruz de Cristo.
    Si ya nos parecía extraño, que entre las miles de crucifixiones que hicieron los romanos en Jerusalén (unas 500 al día durante la toma de esta ciudad entre los años 66 al 70), se encontrara justo la de Cristo, mucho más sorprendente es, que incluso se sepa qué lado del travesaño ocupaba cada brazo de Jesús. Pero seguro que no le faltaran argumentos, igual que también los tienen para que la cruz que se atribuye a Cristo sea la suya y no la de los dos ladrones que crucificaron junto a él, explicándonos que tras su hallazgo por parte de Elena, la candidata a santa ordenó llevar a una moribunda, la cual fueron poniendo sobre las diferentes cruces, viendo que con la primera y segunda empeoró su salud, mientras que en la tercera la recuperó milagrosamente, confirmando así sin lugar a dudas, de que ésta y no las otras era la cruz de la crucifixión de Jesús. Una cruz que como antes comentaba está muy repartida entre la cristiandad, estando de igual manera el tipo de madera con la que está construida la cruz.
    Y es que mientras que el tronco que se conserva en el monasterio español de Santo Toribio de Liébana, se certificó en 1958 por el Instituto de Ciencias Forestales de Madrid como que era de ciprés, en otros se afirma que son de pino, cedro u olivo, cuando se supone que todas las reliquias pertenecen a la misma cruz. Una cruz que sabiendo la cantidad que en aquella época se gastaban, es inverosímil que fuesen de cedro, al ser esta una madera noble que solo se usaba para ciertos menesteres, como tampoco cabe pensar que fuesen de olivo, al ser la formación de este árbol poco adecuada para sacar grandes troncos, además de ser su madera hueca y deforme y de cultivarse con el solo propósito de producir aceite, por lo que lo normal es que fuese de la familia de las coníferas (pino, ciprés) pero unas maderas que se corrompen con facilidad, dudándose por tanto de que trescientos años después estuviese en buen estado la cruz que entonces se halló.
    Pero si son sospechosas las reliquias de la Santa Cruz, mas desconfianza presentan los clavos de Cristo, los que también encontró Santa Elena en aquel productivo viaje, clavos que entregó a su hijo para que lo protegieran en las batallas, siendo uno fundido al casco, otro al escudo y un tercero al bocado de su caballo, habiendo otro que tiró al mar cuando en su regreso a Roma le pilló una gran tempestad, calmándose de inmediato las aguas. Pero es que también hay otro clavo en la corona que los reyes de Italia han usado desde la Edad Media en su coronación, otro que se conserva en la Iglesia de la Santa Cruz de Jerusalén de Roma, otro en la catedral de Milán, otro en el palacio Real de Madrid y así hasta 33 clavos distintos venerados por toda Europa. Pero es que en 2011, en un documental titulado “Los Clavos de la Cruz”, se aseguraba haber hallado en una tumba de Jerusalén con 2000 años de antigüedad los clavos que se pudieron utilizar en la crucifixión de Cristo. Y es que claro, si los clavos encontrados en 1990 pertenecieron a cualquier otro de los miles de crucificados, ni hubiese habido película ni beneficio alguno.
    Que es el negocio que siempre ha hecho la Iglesia con las reliquias, sobretodo en la Edad Media, en el tiempo de las cruzadas, donde los templos en los que se guardaban se convirtieron en lugares de peregrinación y donde no había una sola iglesia que no tuviese alguna reliquia que venerar, valiendo para tal menester desde una piedra hasta una pluma. Piedras que supuestamente procedían del Portal de Belén y plumas, miles de ellas, de las alas del arcángel San Gabriel, exhibiéndose una en el Monasterio de San Lorenzo del Escorial, una pluma de la que se decía había perdido el ángel en una lucha contra el Diablo, pero una pluma que por lo increíble de la historia ya no se muestra en el citado monasterio. Sin embargo, sí que otras reliquias absurdas e inverosímiles se siguen venerando en pleno siglo XXI, como es el caso de los rayos de la estrella que guió a los Reyes Magos, un estornudo del Espíritu Santo o un suspiro de San José, suspiro que se le escapó al carpintero, cuando tras agobiarse tanto buscando posada donde dar a luz María, por fin encontró una cueva, cueva donde suspiró al tiempo que bebía vino de una botella.
    Botella que un ángel tapó inmediatamente atrapando el suspiro y que luego escondió, siendo encontrada por unos monjes en la Edad Media. Suspiro que se conserva en el Vaticano dentro de un relicario, igual que se guarda también el bastón de San José. Conservándose igualmente el Santo Ombligo o cordón umbilical de Jesús en tres lugares distintos, además de un trozo de tela con la que la virgen arropó al niño y el Santo Pañal entregado por María a los Reyes Magos, pañal que se venera en muchas ciudades, como muchos son también los lugares donde se veneran los dientes del niño Jesús (64) y los del Santo Prepucio (50), aunque un culto éste que la Iglesia anuló en 1900. Un prepucio como el que se conservaba en Amberes y del que sus custodios decían que sangraba cada Viernes Santo y que ayudó a Enrique V de Inglaterra a superar su infertilidad, creándose la orden de caballería “Hermanos Caballeros del Santo Prepucio” para protegerlo. Pero no solo se veneraban los muchos Santos Prepucios repartidos por Europa, sino también las navajas que supuestamente se utilizaron en aquella intervención que a los ocho días de nacer se le practicó a Jesús como a cualquier otro judío.
    Otra rara reliquia y que se venera en Roma, es la cola de la mula del Pesebre de Belén (antes eran dos), mula y buey que Benedicto XVI descartó en dicho lugar, afirmando en su libro “La Infancia de Jesús” que en el evangelio no se habla de animal alguno en el pesebre, que fue San Francisco de Asís quien creó en 1223 esa representación en el belén. Siendo representación también, la matanza de los Santos Inocentes, un hecho que la historia desmiente, afirmando que nunca ocurrió y que Herodes llevaba ya cuatro años muerto cuando Jesús nació. Pero una “historia” que caló profundamente entre los cristianos, siendo pocas las iglesias de Italia donde no se veneran restos de los Santos Inocentes. Igual que también se venera un esqueleto del que se dice es San Juan Bautista a la edad de 12 años, como si éste hubiese renovado en la pubertad todos los huesos de su cuerpo, un San Juan del que se veneran cuatro cabezas y hasta 63 dedos. Pero es que en la iglesia de San Pedro de Ledesma (Salamanca), se veneran los restos de tres pastores de Belén que acudieron a adorar al niño, pastores que responden a los nombres de Jacobo, Josefo e Isacio y que se presentan con sus zurrones y tijeras de esquilar.
    Y si disparatadas son estas reliquias, más absurdo es lo que se dice tener de la Virgen María en San José de Calasanz de Roma, porque si la virgen ascendió a los cielos, cuesta mucho admitir que se dejase el hígado, la lengua, el corazón y hasta un brazo aquí en la tierra. Venerándose también de María, las gotas de leche con las que amamantó a su hijo, leche que también está repartida por varios lugares de Europa, siendo uno de ellos la Catedral de Murcia. Una reliquia que se conserva en la catedral murciana desde el 22 de marzo de 1714, fecha en que la entregó al Cabildo Catedralicio María Teresa Fajardo, hija del Marqués de los Vélez y de María Engracia de Toledo, que fue quien decidió que a su muerte se entregase la ampolla de la Santa Leche a la Santa Iglesia Catedral de Santa María. Una reliquia que según se cuenta procede del Vaticano, siendo traída a España por el virrey de Nápoles que se la regaló a su hija, donándola esta más tarde a la viuda del Marqués de los Vélez.
    También en el monasterio de la Encarnación de Mula, se conserva una de las 700 espinas de la corona de Cristo que hay repartidas por todo el mundo, una cantidad que es diez veces superior a las espinas que según los expertos tenia la corona de Cristo (72), corona que se conserva en la Catedral de Notre Dame de París pero ya sin espina alguna, al ser todas destruidas durante la revolución francesa. Una Corona que trajo de Tierra Santa el rey Luis IX de Francia, cuando se entregó a la causa cristiana y a sus cruzadas. Un rey que fue primo de Jaime I, al cual le regaló dos espinas de la corona, siendo estas unas de las primeras reliquias de la Catedral de Valencia. Una catedral muy afortunada en poseer reliquias de la Pasión de Cristo, porque aparte de las espinas, guarda también dos fragmentos de la cruz, el Santo Cáliz que Jesús utilizó en su última cena (uno más), un trozo de su túnica, parte de la esponja con la que le dieron de beber en la cruz y la toalla con la que le secó los pies a los apóstoles, así como una de las 30 monedas de Judas Iscariote, monedas de las que también hay centenares por toda Europa.
    Y si en la Catedral de Valencia se guarda el Santo Grial de la última cena, en una iglesia de Génova está el plato donde comió. Conservándose en Sancta Sanctorum de Roma el asiento en que se sentó Jesús, las sandalias que llevaba puestas, una pieza sobrante de pan y 13 lentejas, además del Santo Ombligo, el Santo Prepucio, el bastón con el que fue golpeado durante la coronación de espinas, el Arca de la Alianza, las Tablas de la Ley, las cabezas de san Pedro y San Pablo, las de las santas Inés y Eufemia, el hombro de San Mateo y la mandíbula de San Bartolomé entre otros. Pero es que la Basílica de la Santa Sangre de Brujas (Bélgica) venera como bien dice su nombre, una reliquia con la sangre de Cristo, sangre procedente de Jerusalén y que fue recogida por José de Arimatea, el dueño del sepulcro donde fue enterrado Jesús.
    Sangre que también contienen otras famosas reliquias de la Pasión de Cristo, como son el sudario de la Catedral de Oviedo y la Santa Túnica de Turín, unas piezas que las pruebas del carbono-14 las ha datado en los siglos VII y el XIV respectivamente, justo la época en que se dieron a conocer, por lo que difícilmente pudieron ser las que secaron o envolvieron a Cristo hace 2000 años. Pero así es la patraña montada por la Iglesia, una iglesia que ha vivido del saqueo de otras religiones, plagiando mitos y apoderándose de las celebraciones paganas de los solsticios, las cuales hizo coincidir con conmemoraciones cristinas, siendo por eso por lo que su cronología no puede cuadrar ni ser rigurosa. Una Iglesia que vive de vender humo, de la devoción popular, una veneración religiosa que carece del mínimo fundamento, pero que siempre ha sido apoyada.
    Y pobre de los disidentes que no lo hiciesen, porque se les trataba de herejes y se quemaban en la hoguera, siendo casi 32.000 los condenados a muerte en España por la Inquisición y unos 300.000 los llevados a juicio. Algo que resulta increíble en una religión que predica el perdón y que gira en torno al sufrimiento de un hombre que crucificaron hace 2000 años y del que dicen que entrego su vida por nosotros. Una religión que ha sido la responsable de incontables guerras y de millones de muertos en nombre de Dios, estando plagada de crímenes y abusos a los que no pensaban como ella o adoraban a otro dios, a los que ponían en duda sus dogmas o la conducta de la Iglesia. Una Iglesia que en la actualidad está anticuada, sigue intolerante, manipuladora y que intenta imponer sus ideas, normas y prejuicios a una sociedad que cada vez es más laica y cree menos en lo divino.
    Pero que cada uno busca sus respuestas donde lo cree conveniente, por lo que la religiosidad pertenece a la intimidad de cada cual, siendo por ello respetable la devoción o el fervor que cada uno sienta. Diferente son las religiones, eso sí que es criticable y más cuando la ciencia y la razón van poco a poco acorralándolas.
  • MENOSPRECIANDO AL GARCÍA – Antonio de Cayetano

    MENOSPRECIANDO AL GARCÍA – Antonio de Cayetano

    MENOSPRECIANDO AL GARCÍA
     En el de hoy también es protagonista, al ponerlo como ejemplo de cómo se han postergado alguno de nuestros apellidos a un lugar inferior al que por norma le corresponde, lo que crea cierta confusión a la hora de saber cuál es exactamente el nombre real de cualquier artista y en particular como después veremos, el de nuestro celebre guitarrista, el lorquino que tras saltarse su primer apellido, formó su nombre artístico con el apellido de su madre. Algo que por otra parte, suele ser habitual en muchos otros músicos, cantantes, actores, poetas, escritores o periodistas y más cuando su apellido es tan común como el García, que es el apellido más abundante en España y uno de los primeros de América, siendo el sexto más frecuente en Estados Unidos y yendo solo detrás de Smith que es el primero, Johnson (2), Williams (3), Brown (4) y Jones quinto al que ya le sigue el García.
    Un apellido tan corriente, que como entes apuntaba, corriente es también ignorarlo por considerarlo inadecuado u ordinario muchas de las celebridades que lo llevan como primero, configurando su nombre artístico con el segundo de sus apellidos si este es más llamativo o se recuerda mejor, siendo estos los casos de gente tan conocida como Alberto Cortez, Ana Obregón, Antonia San Juan, Carlos Lemos, Carmen Maura, Jaime Morey, Manolo Escobar o Rafael Amargo por citar algunos. Habiendo además otros artistas que apellidándose también García de primero o incluso de los dos, optaron por otros nombres bien distintos, dando ejemplo de ello Ágata Lys, Barbara Rey o Rubén Darío, a los que habría que añadir una larga lista de nombres artísticos que tampoco tienen que ver ni con su nombre de pila ni con ninguno de sus apellidos.
    Unos artistas que prescindieron totalmente de su afiliación real, encontrándose entre ellos Ana Belén (María del Pilar), Sara Montiel (María Antonia Abad Fernández), Lina Morgan (María de Los Ángeles López Segovia), Norma Duval (Purificación Martín Aguilera), Daniela Romo (Teresa Presmanes Corona), Nino Bravo (Luis Manuel Ferri Llopis), Pastora Soler (Pilar Sánchez Luque), Rocío Dúrcal (María de los Ángeles de las Heras Ortiz) o Elton John (Reginald Kennet Dwight). También tenemos a los que conservando su nombre de pila, añaden a este un apellido que no es el suyo, dando cuenta de ello Antonio Gades (Antonio Esteve Rodenas), Victoria Abril (Victoria Mérida Rojas), Victoria Vera (Victoria Pérez Díaz) Fernando Rey (Fernando Casado Arambillet), Joaquín Cortés (Joaquín Pedraja Reyes), Francisco Umbral (Francisco Alejandro Pérez Martínez) Alejandro Sanz (Alejandro Sánchez Pizarro), Paz Vega (María de la Paz Campos Trigo) o Raffaella Carrá (Raffaella María Roberta Pelloni).
    Pero lo más común en el mundo de las celebridades es lo que al principio decía, silenciar el primero de los apellidos si el segundo suena mejor, que es lo que hicieron Rocío Jurado, Susana Estrada, Miguel Bosé, Ana Mariscal, Javier Bardem, Luis Gordillo, Marisa Medina, Fernando Trueba, María Dolores Pradera, Joaquín Sabina, Manuela Vargas, Bertín Osborne, María Escario o Antonio Banderas, además de los que al principio mencionaba y que se apellidan García. Y luego están los que forman su nombre artístico con el lugar de nacimiento o procedencia, siendo ejemplo de estos Carmen Sevilla (también García), Camarón de la Isla, Jesulín de Ubrique, Lorenzo Santamaría, Finito de Córdoba, Carmen Linares, Andy Cartagena o Pascual de Lorca. Nombre por el que es conocido artísticamente otro gran guitarrista de la tierra, José Pascual Ruiz, un intérprete y compositor de guitarra nacido en nuestra ciudad en 1961, siendo también aquí donde se interesó por este instrumento y donde recibió sus primeras clases.
    Lecciones que tomó del mejor maestro que pudo tener, del desaparecido Luis Sanguiao Palma, conocido artísticamente por “Palmita” y que regentaba la añorada “Cueva de la Guitarra”. Un jerezano que tras recorrer el mundo con su guitarra, dando clases a personajes tan famosos como la bella Soraya, la esposa del sha de Persia (el que la repudió luego por ser estéril), se afincó definitivamente en nuestra ciudad, siendo el maestro Palmita el que viendo las habilidades del muchacho le aconsejó marchar a Jerez, a la escuela que allí tenían José Luis Bolao y Manuel Lozano, dos de los grandes maestros de la guitarra jerezana. Ciudad a la que llegó con solo 16 años de edad y en la que se convirtió en todo un experto de la guitarra flamenca y en uno de los grandes del acompañamiento al cante. Un guitarrista que ha compartido escenario con los mejores cantaores y que tiene en su haber varios premios y galardones tanto de España como del extranjero, actuando por Europa y Asia en numerosas ocasiones y con diversas compañías de ballet, compañías de las que al mismo tiempo es su compositor.
    Pero “Pascual de Lorca” también es profesor, y si sus primeras clases las recibió en nuestra ciudad del maestro Palmita, ahora ha sido él en Jerez el que le ha dado clase a su progenie, a la nieta de su mentor, a una joven promesa de la guitarra flamenca, a la lorquina Mercedes del Rocío Sanguiao Horneros, conocida artísticamente por “Mercedes Lujan” e hija de “Luis Terry” (locutor de radio y televisión) y “Rosa María Lujan” (cantante de copla). Unos apelativos que como los de tantos otros, son bien distintos a los que pone su partida de nacimiento, habiendo ocultado su nombre legal para adoptar ante el micrófono, las cámaras o el escenario un nombre con más gancho y personalidad, un nombre más atractivo y que sea más fácil de pronunciar y recordar. Pero unos nombres que nunca reemplazan al nombre original, al oficial, a ese que se considera inapropiado para su profesión, aunque un nombre que si que les acompaña siempre en su día a día, en su factura de la luz, en su cuenta bancaria y en tantos otros documentos donde sin excepción alguna figura siempre el nombre legal.
    ¿Pero y Narciso Yepes? ¿Es su nombre real o es solo el artístico? Pues al ser hijo de Agustín García Méndez y de Teresa Yepes Franco y conforme a la legislación de 1871 que es la que cuando nació se aplicaba, sus apellidos deberían ser los de García Yepes y por este mismo orden, siendo así como fue inscrito en el Registro Civil y como figura en la gran mayoría de las biografías que se han escrito sobre él, aunque en alguna otra publicación sí que sus apellidos figuran al contrario, lo que puede dar lugar a equívocos o a tener ciertas dudas de cual es realmente su nombre legal. Un desconcierto que tuve personalmente el primer día que pisé la Sala de Cabildos de nuestro ayuntamiento, una sala donde se celebran variedad de actos, siendo los más habituales las ruedas de prensa, las bodas civiles, la entrega de premios o de diplomas y las tomas de posesión. Una estancia que está presidida por un retrato del rey y por el escudo de nuestra ciudad, el cual cubre una “capilla secreta” con la imagen de la patrona de España, la Inmaculada Concepción, talla realizada en el siglo XVII por Pedro de Mena.
    Pero una sala en la que también destacan dos lápidas de mármol con los nombres de nuestros hijos más ilustres, estando en una de ellas el del genial Narciso Yepes, “Hijo Predilecto de Lorca” desde el 6 de octubre de 1964 y cuya inscripción en aquella placa fue acordada por el Pleno de nuestro ayuntamiento el día uno de diciembre de 1977, y siendo la descripción de su nombre una de las dos cosas que me llamaron la atención de aquel mármol, la otra que entre la treintena de nombres, solo hubiese el de una mujer (Concha Sandoval). Pero lo que me sorprendió no fue la inscripción de Narciso Yepes como ilustre lorquino, sino que al apellido Yepes siguiese el de García (Narciso Yepes García), alterando así el orden de sus apellidos, cosa que como antes decía, también había visto publicada en alguna que otra ocasión, por lo que llegué a pensar que quien había grabado o mandado grabar en aquella lápida el nombre del guitarrista, se había confundido, acostumbrados como estamos a oír o leer siempre Yepes a continuación del nombre.
    Pero no, tras repasar algunas publicaciones sobre él, pude saber que Narciso había cambiado el orden de sus apellidos en marzo de 1960 y por lo tanto la descripción era lógicamente la correcta. Un cambio que quizá hizo, amparado en algún resquicio de la Ley del Registro Civil aprobada en junio de 1958 y que entró en vigor al siguiente año y motivado probablemente, para que sus hijos llevasen también el apellido Yepes, el apellido de su madre, un apellido menos común y por el que ya era conocido mundialmente nuestro músico. Y es que mientras los apellidos más frecuentes pasan desapercibos, los menos comunes y raros se nos quedan mejor, siendo nosotros mismos los que ya en el colegio comenzamos a llamar a los compañeros por el apellido menos corriente e indistintamente del orden que en su nombre lo lleve. Cosa que también pasa con los medios de comunicación a la hora de nombrar cualquier personaje público, que se saltan el primero y lo hacen por el segundo si este es menos común.
    Es lo que ocurre con Rodríguez ZAPATERO, López MIRAS, Pérez RUBALCABA o Díaz AYUSO, unos políticos que tienen en común un primer apellido que también es muy común, ocupando respectivamente el 3º, 5º, 8º y 14º puesto de los más frecuentes de nuestro país. Pero algo que no suele suceder cuando el primer apellido es compuesto y aunque el mismo este formado en su inicio por apellidos también corrientes, siendo estos los casos de Martínez-Almeida, García-Margallo o García-Page entre otros. Unos apellidos compuestos que se pusieron de moda en el siglo XIX entre las clases altas para conservar el segundo y al mismo tiempo diferenciarse de los demás, algo que también podría haber solicitado nuestro paisano para mantener el Yepes, naciendo así el nuevo de García-Yepes, un apellido distinto que solo llevarían sus descendientes. Siendo esto lo que hizo otro conocido músico y compositor de la época, Antón García Abril, autor de numerosísimas bandas sonoras para películas y series de televisión, que no queriendo perder el apellido materno, enlazó el García-Abril y creo así otro nuevo que es el que lleva su único hijo, el prestigioso arquitecto Antón García-Abril Ruiz.
    Cosa que también hicieron otras celebridades del pasado siglo, como el pintor malagueño Picasso (Pablo Ruiz Picasso), otra destacada figura que era conocida por su segundo apellido, pero que en vez de alterar el orden de los mismos como Narciso hizo, formó uno nuevo con la unión de los dos (Ruiz-Picasso), un apellido que hoy llevan con orgullo sus descendientes. Igual que también lo llevan los del escritor valenciano Vicente Blasco Ibáñez, que igualmente unió sus dos apellidos en uno solo creando así el de Blasco-Ibáñez. El mismo proceder que la familia de Federico García Lorca, que no queriendo perder el segundo apellido del poeta y por el que mundialmente es conocido, unieron los dos en uno nuevo, siendo por ello por lo que una sobrina de Federico (hija de su hermano Francisco) y presidenta de la fundación que lleva el nombre del malogrado dramaturgo, continua hoy manteniendo el segundo apellido del padre (Laura García-Lorca de los Ríos), algo que sin duda alguna, hace que el nombre de nuestro municipio siga sonando un poquito más. Un apellido que en nuestro país lo tienen unas 5.000 personas como primero y otras tantas como segundo, siendo solo medio centenar las que lo tienen doble.
    Pero siguiendo con el García y Narciso Yepes, aclarar que el ponerlo como ejemplo de quienes arrinconan este apellido, es solo para haceros participes de la circunstancia que en su nombre se da, porque al contrario de lo que pasa con la inmensa mayoría de los mortales, que nacen y mueren con el mismo nombre, el nació con una filiación y murió con otra, la que llevaba como nombre legal más de la mitad de su vida y que hizo coincidir con su nombre artístico. Pero no es ni mucho menos un reproche a su conducta, pues sus motivos tendría, además de ser una decisión personal que a nadie nos incumbe y más ahora, que tan licito es poner como primer apellido el de la madre que el del padre, pudiéndose también cambiar el orden de los mismos una vez cumplida la mayoría de edad, algo que debe de llenarnos de orgullo a los españoles, siendo además uno de los pocos países en los que mantenemos los dos apellidos y en el que la mujer no pierde el suyo al contraer matrimonio, algo que por otra parte, es difícilmente de entender en pleno siglo XXI y en el que la igualdad de género es una lucha constante de la mayor parte de la sociedad.
    Una evolución que nos transforma día a día, cambiando nuestro carácter, nuestra personalidad, nuestra forma de pensar, la de escribir e incuso la de firmar, siendo quizá la evolución que fue teniendo la firma de Narciso, un presagio de la alteración que luego hizo de sus apellidos. Y es que viendo algunas de las partituras que de joven firmó, se observa como en 1942 lo hace como Narciso García, luego en 1947 como Narciso G. Yepes y en otra fechada en Lorca el 28 de junio de 1951 ya lo hace solo con Yepes, e ignorando por completo al García. Un apellido que en verdad es muy corriente, pero como consecuencia de lo viejo que es, del tiempo que lleva entre nosotros, pues es de lo más antiguos de nuestro país, citándose ya durante el siglo VIII y derivando del nombre propio de Garci o García, por lo que es un apellido patronímico, igual que lo son González de Gonzalo, Fernández de Fernando, Martínez de Martín, Ramírez de Ramiro o Rodríguez de Rodrigo por poner algunos ejemplos.
    Un apellido el García, que tiene su origen en Euskalerria y que lo llevan casi un millón y medio de españoles como primero, otros tantos como segundo y unos 80.000 en ambos apellidos, siendo el más frecuente de nuestro país. Una primera posición que también comparte en comunidades tan singulares como las de Cataluña y el País Vasco, un territorio donde al apellido García le sigue el González, Fernández, Rodríguez, Pérez, López, Martínez y así hasta el puesto nº 20 que es donde aparece el primer apellido vasco (Aguirre), por lo que echa por tierra el titulo de la famosa película “Ocho apellidos vascos”, los dos por cada abuelo que decía tener uno de sus protagonistas. Y es que la realidad es bien distinta de lo que se nos cuenta, pues el 56% de los vascos tienen sus dos apellidos castellanos, algo que nos resultará bastante extraño cuando estamos artos de oír los nombres de sus personajes públicos con sus apellidos en vasco. Pero es que el nacionalismo así lo exige, siendo por ello por lo que los políticos nacionalistas son siempre con apellido vasco, aunque no precisamente el García.
    El apellido de aquella tierra que se fue extendiendo por el resto de España, Francia y el continente americano, estando entre los 50 más habituales del mundo y llevándolo unos once millones de personas, de las que 132.000 son de Murcia, aunque en nuestra región es el apellido Martínez el más frecuente, llevándolo más de 160.000 murcianos y al que le sigue el García. Un apellido que según el padre Morote, ya lo llevaban los pobladores y conquistadores de Lorca, figurando entre aquellos caballeros Gonzalo García Riga, Domingo, Gimén y Pedro García, Martín García de Álava, Pedro García de Morote y Sancho García de Priego entre otros. Un apellido del que existen más de 150 escudos de armas, lo que da idea de los distintos linajes que sobre el mismo existen, siendo muchos los hidalgos lorquinos que llevaron este apellido, bien solo o como compuesto, siendo los de mayor abolengo la familia García de Alcaraz, cuyo hijo Juan de Guevara y García de Alcaraz construyó el palacio de Guevara, la gran joya barroca que tenemos en Lorca.
    Un apellido el de García de Alcaraz, del que solo hay en nuestro país 134 personas que lo lleven como primer o segundo apellido, siendo 68 las que lo tienen en Murcia, algo más de la mitad de los repartidos por todo el territorio nacional. Pero es que Pérez-Castejón, el segundo apellido del presidente del gobierno y cuyo abuelo materno era lorquino, lo llevan en España 217 personas entre primero y segundo apellido, siendo 144 las que lo tienen en nuestra región, lo que representa más del 66% del total del país. Un país donde como comentábamos al principio, el García es el apellido más común, pero un apellido que también es nombre de un municipio de Cataluña, un pueblo de algo más de 500 habitantes y que está situado en la ribera del Ebro, en la provincia de Tarragona. Como también García forma parte del nombre de muchos otros pueblos e incluso islas, tanto en España como en el extranjero, siendo algunos de ellos Villagarcía de Arosa, Villagarcía de Campos, Villagarcía del Llano, Villagarcía de la Torre o Villagarcía de la Vega.
    También en el océano Índico, está la isla Diego García, llamada así por haber sido descubierta en 1544 por el marino español Diego García de Moguer, isla perteneciente al territorio británico de ultramar, pero que alberga una base militar estadounidense. Igualmente en varios países de Hispanoamérica hay numerosos pueblos con el nombre de García por ser un García su creador o descubridor, siendo este el caso del municipio situado en la parte oriental de la isla Margarita en Venezuela y que tiene el nombre del marino “José María García”. El mismo nombre que tiene el famoso periodista deportivo español, un García al que su apellido no le ha impedido trabajar, persuadir y conquistar, como tampoco a los periodistas Alejo García, Concha García Campoy, Fernando García Tola o Mari Carmen García Vela.
    Y menos aún a nombres como los del escritor Gabriel García Márquez, el poeta Federico García Lorca, el abogado Marcos García Montes, el cineasta Luis García Berlanga o al científico Adolfo García Sastre, el español que dirige en Nueva York el Instituto Global de Salud y Patógenos Emergentes y que es uno de los virólogos más destacados del mundo. Igual sucede con la marca de calzados Pedro García, que está triunfando en Estados Unidos, siendo ya su principal mercado en el extranjero junto con Italia y Reino Unido o con la diseñadora Purificación García, una de las diseñadoras españolas más internacionales, y sin olvidarnos tampoco del queso García Baquero, un queso que ha sido merecedor de multitud de premios y reconocimientos internacionales, exportándose en la actualidad a más de 60 países de todo el mundo, por lo que apellidarse García no debe de ser tan malo como para menospreciarlo.
    Y ya termino, repitiendo de nuevo lo que antes decía, que el poner como ejemplo a nuestro ilustre guitarrista, ha sido por la circunstancia que en su cambio de nombre se da, y porque son muchas las publicaciones actuales y páginas web donde aún hoy sigue apareciendo como Narciso García Yepes, una de ellas la de la Universidad de Murcia, centro educativo en el que fue investido Doctor Honoris Causa en noviembre de 1977, mientras que en la Real Academia Alfonso X el Sabio y en la que figura como académico honorario, el nombre que aparece es el de Narciso Yepes García, algo que sin duda alguna crea cierta confusión entre los que desconocen el cambio de nombre. Un cambio que también hizo el poeta y político chileno “Pablo Neruda” que tras tener este nombre como seudónimo, se lo puso luego como legal, eliminado el propio de Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto.
  • POSTERGANDO A NARCISO YEPES – Antonio de Cayetano

    POSTERGANDO A NARCISO YEPES – Antonio de Cayetano

    POSTERGANDO A NARCISO YEPES
     Una vida dedicada por completo a la música y a la guitarra, como intérprete, compositor, investigador, e incluso autor de bandas sonoras para películas, siendo por ello merecedor de los numerosos nombramientos y distinciones con los que ha sido homenajeado a lo largo de su vida. Pero el motivo de esta publicación no es recordar la trayectoria de este lorquino universal, ni lo mucho que a la música aportó, la finalidad de este artículo, es evidenciar el poco interés que las administraciones local y regional muestran por el legado de nuestro genial músico.
    Un legado que si no nos afanamos, si nos quedamos dormidos, puede terminar muy lejos de nosotros, yendo seguramente a parar, a alguna de esas ciudades estadounidenses o japonesas donde tanto se le admira, donde llenaba sus salas y se contaban por éxitos cada una de sus actuaciones, ciudades donde en la actualidad, sí que se le recuerda y se le rinden infinidad de homenajes. Actos que igualmente tienen lugar en nuestro país, destacando el homenaje que recibió en el año 2013 en el Festival de la Guitarra de Córdoba o dos años más tarde en Almería, donde se montó una larga exposición dedicada a la figura de nuestro paisano. Una exposición que fue inaugurada el 14 de noviembre de 2015, coincidiendo con el aniversario de su nacimiento y que fue clausurada casi seis meses más tarde, el 3 de mayo de 2016 (aniversario de su muerte).
    Un homenaje patrocinado por la Caja Rural de Almería y el ayuntamiento de aquella ciudad, y en el que se pudo disfrutar de una pequeña muestra de su legado, sobresaliendo la exposición de 14 instrumentos entre los que destacaba su famosa guitarra de 10 cuerdas inventada por él mismo en 1964 y otra del año 1812 adquirida como coleccionista, pudiéndose también contemplar las diversas medallas y condecoraciones que se le concedieron durante el más de medio siglo que estuvo entregado a la música, así como diferentes partituras, libros, fotografías y discos (tiene la discoteca más extensa grabada hasta el momento por un guitarrista), además de diversos objetos personales y una recreación de su estudio, con el asiento, el apoya pie y el atril que utilizó hasta poco antes de su muerte.
    Un óbito que tuvo lugar el 3 de mayo de 1997 en el Hospital Morales Meseguer de Murcia (aunque residía en Madrid y también veraneaba y descansaba fuera de la región, en Cabo Roig). Un fallecimiento, donde tras los mensajes de condolencia de toda la sociedad murciana, del ayuntamiento de Lorca y del gobierno regional, se declararon dos días de luto en la región y se sucedieron los elogios y alabanzas al guitarrista, comprometiéndose nuestras autoridades, a gestionar una fundación que con el nombre de Narciso Yepes velase por la difusión y conservación de todo su legado. Pero tras pasar más de dos décadas de aquellas buenas intenciones y pese haber preparado en su día el borrador de los estatutos y reglamentos que la regulase, esta fundación sigue aún sin constituirse. Algo de lo que se lamentó en 2013 Marysia, la viuda de nuestro paisano, cuando en agosto de ese año visitó junto a sus hijos Ignacio y Ana la pedanía de Marchena y la iglesia de Santa Gertrudis, lugares donde nació y fue bautizado nuestro célebre guitarrista, añadiendo lo lamentable que sería, que por falta de interés de nuestros políticos, este legado acabase en el extranjero.
    También en marzo de 2017, el año en que se cumplían 90 años de su nacimiento y 20 de su fallecimiento, el ayuntamiento de Lorca puso en marcha el I Festival Internacional de Guitarra Narciso Yepes, un certamen que se echaba de menos en nuestra ciudad y más cuando en Andorra lleva celebrándose uno con el nombre de nuestro músico cerca ya de 40 años. Pero un festival el de Lorca, que se quedó solo en su primera edición, pues no se celebró al año siguiente y no supimos más de él. Como tampoco se sabe nada de aquel museo que conservase su legado y que honrase su memoria, un museo que sería una referencia cultural no solo para Lorca, sino también a nivel nacional e internacional. Un museo que el Pleno de nuestro ayuntamiento aprobó por unanimidad de todos los partidos en junio de 2017 y a propuesta de Ciudadanos (representado en la anterior legislatura por el músico Antonio Meca), moción en la que se planteaba la creación en nuestra ciudad de un museo dedicado a Narciso Yepes, anunciándose en septiembre de ese mismo año, la formación de una comisión de doce expertos que llevase a cabo el proyecto.
    Pero un propósito del que nunca más se supo a pesar de haber transcurrido ya casi cuatro años de aquello. Aunque esto es algo que no debe sorprender a los lorquinos, pues también por unanimidad de todos los grupos políticos presentes en el ayuntamiento, se aprobó la creación de un Museo de la Minería en la pedanía de Almendricos, museo que lleva esperando más de una década y habiendo fallecido ya su promotor y donante, que no era otro que Bartolomé García Ruiz, un empresario que dedicó toda su vida a la explotación minera de la zona y que atesoraba varios centenares de rocas y minerales de distintas características y tamaños, además de una buena cantidad de útiles y herramientas de minería, así como planos, expedientes y concesiones de los cotos mineros que explotaba. Una colección de minerales y documentos que ya en febrero de 2011 estaba totalmente catalogada, anunciándose que ya solo faltaba por conseguir el local donde ubicarla, barajándose como sede un edificio de Adif en desuso y próximo a la estación de Almendricos.
    Un inmueble de más de 350 metros cuadrados que ya fue donado al municipio a primeros de 2016, pero que cinco años después aún sigue esperando el inicio de las obras. Un museo que serviría para que conociésemos los mayores nuestro reciente pasado y la riqueza mineral de nuestro entorno y como un nuevo recurso educativo para los colegios, al poder mostrar a los niños el fascinante mundo de la mineralogía. Además de servir igualmente como reclamo turístico de Almendricos, al ser un complemento y también poder compartir, muchos de los visitantes de la cercana geoda del Pilar de Jaravía, una cavidad descubierta hace apenas 20 años y que con sumo acierto ha sido puesta en valor por el vecino municipio de Pulpí.
    Se dice que desde que nacemos los seres humanos somos unos imitadores natos, que copiamos y repetimos todo lo que admiramos o nos gusta de los demás, imitando siempre su proceder y comportamiento. Pero por los hechos no parece, que ciertos políticos y dirigentes sean de la misma especie humana, pues viendo las pautas que en otros municipios se siguen, resulta muy extraño que aquí no se haga nada, que teniendo Lorca los recursos que a su alcance tiene, estos no se pongan en valor y se continúe año tras año con la depreciación y el deterioro de su casco histórico. Un malogrado casco histórico que necesita con urgencia su recuperación, así como enriquecerlo con todos esos museos o espacios expositivos que a lo largo de estos años se han ido proponiendo para ubicarlos en él. Y es que mientras el museo de Almendricos se ha ido borrando de la mente de nuestros políticos, no exigiendo con firmeza de que aquel acuerdo de Pleno se cumpla ya de una vez, se han ido sucediendo por parte de la oposición y gobierno municipal, hasta siete peticiones y anuncios de nuevos museos para la ciudad.
    Museos como el Regional Agropecuario y del Agua, el Etnográfico y el de Manuel Muñoz Barberán, tres peticiones hechas en distintas ocasiones por el PSOE y para un mismo emplazamiento, el inmueble de la antigua Cámara Agraria, un edificio propiedad de la Comunidad Autónoma y que aún está pendiente de su restauración interior, a pesar de que en 2015 se anunció que para el 2016 estaría totalmente terminado. Por su parte el PP y por boca del entonces alcalde Francisco Jódar, anunció a finales de 2015 un museo dedicado al Terremoto en el viejo edificio de la antigua cárcel, aunque una ubicación que tres meses después, también se adjudicó para un futuro museo Etnológico. Pero es que a finales de 2017 y tras haberse aprobado ya el de Narciso Yepes, se nos anuncian otros dos nuevos museos para la ciudad, uno Taurino y otro de Carruajes, ambos a ubicar en la plaza de toros y una vez concluya su restauración (cosa que por lo que se ve no será pronto).
    Así que si las pretensiones de quienes nos gobiernan se llevan a cabo, si ponen todo su empeño en que se ejecuten, pudiera ser cierto aquel eslogan de “Lorca ciudad de museos”, un lema que se acuñó entre finales del siglo pasado y principio del actual cuando también se hablaba de un museo de Arte Sacro en San Patricio y otro dedicado a la Militaría, siendo promovido este último por coleccionistas privados de nuestro municipio, museos que como tantas cosas en nuestra querida Lorca no llegaron a fraguar y se quedaron solo en deseo. También quedarán en el camino alguno de los ahora propuestos, bien por ser una simple ocurrencia del regidor de turno o por carecer de fundamento, pero sí que hay otros que no deben de esperar más, siendo este el caso del Etnográfico, el de la Minería, la pinacoteca dedicada a Muñoz Barberán o la Fundación Narciso Yepes que hoy nos ocupa.
    Es lamentable que mientras otros municipios ponen todo su esfuerzo en la tenencia y exhibición de cualquier valor cultural que se precie y los dan a conocer, pujando continuamente por la cesión o donación del legado de sus más distinguidos hijos, siendo ejemplo de ello los museos Ramón Gaya de Murcia o de Carmen Conde en Cartagena, Lorca arrincone y casi menosprecie al genial Narciso Yepes, al hombre que supo sacar los mejores sonidos de la guitarra. El lorquino más universal, el que ha llevado el nombre de Lorca a los cinco continentes, el que ha tocado en las más importantes salas del mundo interpretando su exitosa versión del Concierto de Aranjuez. Una composición musical para guitarra y orquesta del compositor Joaquín Rodrigo y que Narciso grabó por primera vez en 1954, convirtiéndose durante años en el disco más vendido en Europa, América y Japón. Un concierto que nuestro guitarrista interpretó por vez primera con solo 20 años de edad, el día 17 de diciembre de 1947 en el Teatro Español de Madrid y junto a la Orquesta de Cámara de esta ciudad dirigida por Ataúlfo Argenta.
    Un pianista y director de orquesta que fue el responsable de que nuestro paisano Narciso marchase hasta Madrid, ciudad donde le fue presentado al maestro Rodrigo, el compositor que tras oír lo bien que la guitarra tocaba, accedió a que interpretase su obra maestra, el Concierto de Aranjuez. Y si Joaquín Rodrigo quedó prendado de las cualidades musicales de Narciso Yepes, no lo fue menos Ataúlfo Argenta cuando en 1945 accedió en Lorca a la petición del joven Narciso de que lo oyese tocar la guitarra, llevándoselo inmediatamente a Madrid consciente de su aptitud, un talento que le ha llevado a ser junto a Andrés Segovia el mejor guitarrista del siglo XX. Un Andrés Segovia que desde el 2020 tiene en su pueblo natal, Linares, un museo y fundación dedicados a su figura. Un museo ubicado en el Palacio de Orozco, un inmueble del siglo XVII donde desde el 4 de junio de 2002 también descansan los restos del genial guitarrista.
    Una ciudad la de Linares, en la que también tienen su museo otros tres ilustres linarenses, Carmen Linares, Palomo Linares y Raphael, estos compartiendo espacio en el Centro de Interpretación de la Ciudad ubicado en el edificio del Pósito. Pero es que otro genial guitarrista, Paco de Lucía, también está a punto de tener un museo en su Algeciras natal, un centro de interpretación financiado por fondos europeos (Inversión Territorial Integrada) y por un importe de 1,2 millones de euros, la mitad de lo que aquí se pretendía invertir en un ascensor al castillo, afirmando entonces que era un clamor de la sociedad lorquina, cuando lo que necesitamos los lorquinos es la puesta en valor de todos nuestros recursos turísticos y culturales, algo que quienes nos dirigen van postergando una y otra vez, lo contrario que sucede en otros municipios en los que incluso sacan provecho hasta de la floración de sus frutales. Pues a seguir así, que así nos va.
  • LORCA Y LORCA por Antonio de Cayetano

    LORCA Y LORCA por Antonio de Cayetano

    LORCA Y LORCA por Antonio de Cayetano

    Hace poco más de ocho años, nuestra ciudad fue noticia al producirse en ella un devastador terremoto, un fuerte seísmo que los vecinos de Lorca tardaremos mucho en olvidar. Y si rápido e intenso fue el sacudido, no lo fue menos la celeridad con la que se hicieron eco del suceso los diferentes medios de información nacional. Unos medios que por la premura de dar la noticia o por estar convencidos de que así era, no se molestaron en verificar nuestro gentilicio, utilizando en muchas de sus crónicas, términos erróneos para citar a los lorquinos, llamándonos lorqueños o lorquianos. Un adjetivo este muy divulgado y que se usa para referirse a todo lo relacionado con la obra de Federico García Lorca, el poeta y dramaturgo más insigne de nuestra época.

    Un poeta que nació un día como hoy, un 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros (Granada) y que fue fusilado el 18 de agosto de 1936, un mes después de que estallase la guerra civil. Un literato que es conocido mundialmente por su apellido materno, por Lorca, paseándose por ello el nombre de nuestra ciudad por los diversos lugares donde concurre su vida y su obra. Una ciudad que posiblemente, sea el origen de su apellido y de sus antepasados por parte de madre. Un apellido que fue adoptado por muchos de los judíos conversos y de los moriscos que habitaban este territorio, una vez que fueron forzados a cristianizarse, tomando unos el nombre de algún árbol o planta y otros el de la ciudad más importante de donde procedían o de la que eran originarios (Lorca). Pero unos nuevos cristianos, que se vieron obligados a abandonar esta tierra tras la expulsión generalizada que se decretó a finales del siglo XV para los judíos y a principios del XVII para los moriscos, huyendo algunos de ellos hacia el Valle de Ricote y Sierra Espuña, lugares donde se refugiaron y camuflaron. Siendo a los pies de esta sierra, en la localidad de Totana, donde nació dos siglos después el bisabuelo del poeta.

    Se trataba de Bernardo Josef de Lorca y Alcón, nacido el día 20 de agosto de 1803 como fruto del matrimonio formado por Isabel Alcón y Pedro de Lorca, hijo a su vez de Ginesa Madrid y Pedro de Lorca. Pero un totanero, que en 1827 y con 24 años de edad, abandonó su ciudad natal para trasladarse a Granada, haciéndolo en calidad de guardia del Cuerpo de Carabineros de la Real Hacienda. Aunque este es un dato, que a pesar de haber sido publicado por algún investigador, puede que no sea del todo cierto, ya que el cuerpo armado de carabineros, cuya misión era el de la vigilancia de costas y fronteras y la represión del contrabando y el fraude fiscal fue creado dos años después, concretamente el 9 de marzo de 1829, siendo en 1833 cuando pasó a denominarse Cuerpo de Carabineros de la Real Hacienda, ya sin fuero militar y de naturaleza civil. Pero lo que sí que parece cierto, es que en 1827 ya estaba Bernardo de Lorca en esta ciudad andaluza, según se desprende de los padrones municipales y otros documentos hallados en ella, en los que se refleja que tras ser carabinero, fue funcionario de Hacienda y cobrador de deudas después.

    Una ciudad la de Granada, donde conoció a Antonia González Martín, unos doce años más joven que él y con la que se casó en 1840. Un matrimonio del que sobrevivieron cuatro hijos, Vicente, Antonio, Isabel y Francisca, casándose el mayor de ellos, Vicente, en 1968 con Concepción Romero Lucena, natural del vecino municipio de Santa Fe. Pero una mujer que quedó viuda apenas un año después, ya que Vicente falleció con tan solo 27 años de edad y dejando embarazada a su esposa, la cual dio a luz a una niña el 25 de julio de 1870. Una niña a la que en recuerdo de su padre se le puso por nombre Vicenta, Vicenta Lorca Romero, la que seria 28 años después la madre de Federico. Una niña que junto a su madre viuda, se crió en casa de su abuelo paterno, el cual había cumplido ya los 68 años. Una casa donde también convivían su abuela Antonia y sus tías Isabel y Francisca que estaban solteras, pasando la familia por una situación de pobreza que les hizo cambiar de vivienda en varias ocasiones por no poder pagar el alquiler. Doce años después murió su abuelo y al año siguiente, en 1883, cuando contaba con 13 años de edad, Vicenta entró en un colegio para niños pobres que se había fundado en Granada dos años antes, un colegio a cargo de una comunidad de monjas francesas que marcó a la adolescente por los rígidos métodos empleados para su educación.

    Pero una disciplina que le sirvió para cursar entre 1888 y 1891 los estudios de Magisterio, obteniendo en diciembre 1892, plaza de maestra en Fuente Vaqueros, yéndose su madre (viuda) a vivir con ella a esta localidad de la vega granadina, ciudad donde murió a los pocos meses de llegar, quedándose sola la joven maestra. Una maestra de la que se enamoró Federico García Rodríguez, un acomodado y rico viudo once años mayor que ella y con el que terminaría casándose en agosto de 1897 y de cuyo matrimonio nació un día como hoy de hace 121 años, Federico García Lorca, el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del pasado siglo, un poeta cuya vida y obra es de sobra conocida por todos. Pero un poeta, que a pesar de estar vinculado con nuestra ciudad, de la cual procede su apellido materno y por el que es conocido universalmente, no tiene nada aquí que le recuerde. Si que nuestro teatro, entre 1932 y hasta final de la guerra civil llevó por nombre el de Federico García Lorca, pero un nombre que eliminó la dictadura franquista, retomando de nuevo el del actor lorquino, aunque nacido en Murcia, Ceferino Guerra.

    Sin embargo, son muchísimos los municipios de la región y del resto de España, que le tienen dedicada una calle o plaza, siendo también varios los teatros de nuestro país que llevan su nombre. Llamando la atención que los municipios vecinos de Águilas, Mazarrón, Alhama, Bullas, Cehegín, Mula, Totana, Puerto Lumbreras o Pulpí por citar los más próximos, si que le tengan dedicada una calle y por el contrario el de Lorca, al que se le supone más vinculación con el poeta, al que le atan más motivos para ello, no tenga ningún espacio público que le recuerde. Creo que si el literato del Siglo de Oro, Pedro Calderón de la Barca, es digno de darle su nombre a una plaza de Lorca, a la del teatro, a la que anteriormente era conocida como plaza de Marín, no debe de merecer menos otro insigne literato que además, tiene como añadidura el difundir por todo el mundo el nombre de nuestra ciudad, la ciudad que con toda probabilidad está en el origen de sus antepasados maternos.

    Por lo que desde aquí, pido a los nuevos ediles que hace unas fechas elegimos para que nos representen, tengan a bien de llevar a Pleno esta propuesta. Una propuesta que no es prioritaria ni de importancia, pero que tampoco lleva emparejado ningún gasto extra, solo la decisión de desarrollarla. Siendo el próximo 18 de agosto, en el 83 aniversario de su trágica muerte, una buena ocasión para que Lorca honre, homenajeé y ensalce al poeta más admirado de nuestro tiempo, a Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca, a LORCA.

  • ¿EXCELENTISIMOS EN EL SIGLO XXI? por Antonio de Cayetano

    ¿EXCELENTISIMOS EN EL SIGLO XXI? por Antonio de Cayetano

    ¿EXCELENTISIMOS EN EL SIGLO XXI?

    Tal día como hoy, un 15 de enero, pero de 1878, el rey Alfonso XII tuvo a bien concederle el tratamiento de Excelencia a nuestro Ayuntamiento. Un tratamiento al que cada vez se le da menos importancia, pero que nuestro Consistorio lleva utilizando más de 140 años, anteponiendo la palabra Excelentísimo a la de Ayuntamiento en determinados elementos, asuntos o documentos. Lo mismo sucede con el título de ciudad, concedido el 5 de marzo de 1442 por el rey Juan II, que también se sigue usando en los diferentes documentos o contratos municipales, anteponiendo al nombre del municipio la frase de “En la Muy Noble y Muy Leal ciudad…”.

    Una expresión que hoy nos causa indiferencia, que no provoca mayor emoción entre los ciudadanos, ya que la sociedad evoluciona y se actualiza, tendiendo en estos tiempos a eliminar los tratamientos diferenciados sean de la índole que sean, y más estos títulos de antaño, que en la actualidad no nos dicen nada de la ciudad, su ayuntamiento, sus dirigentes o sus vecinos. Si que en el pasado se premiaba la lealtad al rey o la defensa de la Corona con títulos como este de “Muy Noble y Muy Leal”, existiendo también la variante de “Muy Noble y Muy Heroica” o “Fidelísima e Impertérrita”, lemas que luego se usaban en el escudo de armas de la localidad o donde el municipio lo tuviese a bien, pasando igual con el titulo de Ciudad o de Excelencia que también concedían los monarcas. Pero esta es una cuestión que hoy carece del mínimo interés, es más, Madrid la capital de España, la mayor “ciudad” del país y la tercera de Europa es solo villa, villa y corte eso sí, pero no “ciudad”, cuando su vecina población de Alcalá de Henares, por ser una ciudad con más historia que la capital, si que tiene el titulo de Ciudad desde el 5 de mayo de 1687, gracia que le concedió el rey Carlos II.

    Así que estos títulos, aunque dicen mucho del ayer, valen poco en la actualidad, aunque también es verdad, que un glorioso pasado hace un notable presente, cosa que ha ocurrido con esta ciudad madrileña de Alcalá de Henares, que 311 años después de ser declarada Ciudad por el monarca, fue declarada de nuevo ciudad, pero esta vez Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, un titulo actual por el que sí hay que sentirse orgulloso, aunque sin menospreciar el anterior. Desconozco los motivos por los que el rey Alfonso XII concedió a nuestro Ayuntamiento el tratamiento de Excedencia, un año después de haber visitado las ciudades de Murcia y Cartagena y justo unos días antes de contraer matrimonio con su primera esposa. Una concesión que en aquellos años que siguieron a la Primera República, solicitaron muchos ayuntamientos, razonando sus peticiones en la antigüedad de la ciudad y los servicios que en diferentes épocas prestaron a la Corona. Pero fuese por la razón que fuese, tampoco al monarca le costaba conceder títulos a los municipios, justificándose alguno de ellos, por una metedura de pata del mismo soberano.

    Es lo que ocurrió con la declaración de Ciudad de la villa de Cáceres, pues cuentan que el 8 de octubre de 1881, con motivo de la inauguración de la línea férrea entre Madrid y Lisboa, al parar en Cáceres la comitiva oficial, el rey Alfonso XII tuvo un despiste a la hora de pronunciar unas palabras en las que vitoreaba a la “ciudad” de Cáceres, siendo rápidamente advertido por sus ayudantes del error que cometía, ya que no era ciudad sino villa, contestando el monarca que no se equivocaba, ya que desde ese día era Ciudad. Y así fue como Cáceres dejó de ser villa, ya que pocos meses después de aquella confusión, el rey ratificó sus palabras y la nombró oficialmente Ciudad. Una ciudad que hoy tiene también otro título más útil e importante, como el de Ciudad Patrimonio de la Humanidad, una distinción muy merecida y que comparte con otras 14 ciudades españolas, siendo declaraciones de este tipo las que nos deben de interesar hoy, pues son las que acreditan el interés y el desvelo por conservar nuestro pasado. Valiendo bien poco presumir de ciudad Noble y Muy Leal, cuando hemos descuidado las huellas que aquel tiempo dejó, encontrándose en ruina buena parte de las moradas en las que habitaron aquellos ilustres y nobles lorquinos.

    Y si lo que hace ciudad no es un titulo, sino un conjunto de circunstancias que las diferencia de un núcleo rural, como es su tamaño, su población, sus edificios o su espacio urbano en el que destaca el comercio o los servicios, habiendo ciudades de distintas dimensiones o importancia. Lo que hace excelentísimo a un ayuntamiento tampoco debe ser un titulo, sino el excelente estado del municipio, su progreso, sus magníficos servicios y las exquisitas prestaciones al ciudadano, sin olvidar el talante de sus regidores y su buena disposición para resolver de inmediato cualquier problema que afecte a su municipio o a sus ciudadanos. Porque si excelente es algo o alguien que es extraordinario, muy bueno, que destaca sobre lo demás, pues no digamos ya de excelentísimo, que sería sumamente excelente o extraordinariamente bueno, algo que dudo se pueda hoy decir de buena parte de las instituciones y sus dirigentes, que en vez de excelentísimos son más bien mediocres, no teniendo a veces, la suficiente capacidad para desarrollar la actividad que los ciudadanos les hemos encomendado y para lo que ellos se han presentado.

    Y si que excelentísimo viene de excelencia, del tratamiento de cortesía con el que hay que dirigirse al organismo o a la persona a la que le corresponde la excelencia por el cargo que ocupa. Pero también es verdad, que por la ocupación de ese mismo cargo público, su gestión y buen hacer debe de ser de excelente para arriba, por lo que hay muchos ayuntamientos y regidores que no merecen este tratamiento. Un tratamiento de Excelentísimo, que según la actual Ley tienen los alcaldes de los municipios de gran población, igual que el de Ilustrísimo lo tienen los tenientes de alcalde de estos municipios, los alcaldes de menos población, los presidentes de las Diputaciones Provinciales y los de los Cabildos Insulares. Siendo también Excelentísimos los presidentes y ex presidentes del gobierno de la nación, sus ministros y sus altos cargos, además de los presidentes y ex presidentes de todas las Comunidades Autónomas, excepto las de Cataluña, Baleares y Valencia que son Honorables, por lo que a ciertos ex presidentes de estas tres comunidades, que están huidos de la Justicia, imputados o condenados por varios delitos cometidos durante su mandato, hay que tratarlos de “Honorables”, una palabra que significa que se es honrado y merecedor del respeto o la estima de los demás, una expresión que dicta mucho de lo que estos señores son, quedándole incluso grande el tratamiento de señor.

    Un trato este de Señor, que debería de ser el único en la España del siglo XXI, suprimiéndose todos los demás tratamientos, incluidos los de la familia Real de Majestad o Alteza, como también el de Excelentísimo, la cortesía que tienen los hijos o cónyuges de las infantas (Iñaki Urdangarin). Unos tratamientos que no tienen sentido alguno en la época en que vivimos, un tiempo en la que cada vez hay más desconfianza y desarraigo de los poderes públicos e instituciones. Unos poderes que hoy se han dado cita en la apertura del nuevo aeropuerto regional, un aeropuerto inaugurado por su Majestad, el cual ha sido recibido por una larga lista de Excelentísimos, Ilustrísimos y Señorías, ya que incluso los presidentes de las cámaras de comercio son Ilustrísimos, elevándose hasta Excelentísimos los de Madrid y Barcelona. Una larga lista de personalidades que ha estado encabezada por el Exmo. Sr. Presidente de la Región de Murcia, un presidente que para muchos no será hoy excelentísimo, ni excelente, ni tan siquiera bueno, siendo calificado quizá como pésimo.

    Y me refiero a los muchos ex propietarios de esas tierras donde se ha construido el aeropuerto, que tras su expropiación llevan más de una década sin cobrar, cobrando algunos de ellos la semana pasada, unos días antes de ser inaugurado el aeropuerto, lo que demuestra el mal funcionamiento de la administración y sus dirigentes, la insensibilidad y la indiferencia con la que resuelven los problemas de los ciudadanos. Unos ciudadanos que llevan desde 2013, año en que se fijaron las indemnizaciones que tenían que cobrar por sus propiedades, esperando el día en que se ingresen en sus cuantas el importe fijado por las expropiaciones, una expropiaciones que siempre son más bajas que el precio de mercado. Un aeropuerto que mientras se realizan recortes en sanidad, políticas sociales y educación, pagaremos todos los murcianos, cuando se nos dijo en su día, que su financiación seria 100% privada sin costarnos nada a los contribuyentes. Igual que ha ocurrido con la autovía Cartagena-Vera, que al final ha tenido que hacerse cargo de ella el Estado, una autovía en la que también unos 200 ex propietarios de los terrenos por donde pasa, estaban aún sin cobrar cuando fue rescatada el pasado año por el Ministerio de Fomento.

    Así son todos estos “excelentísimos”, muchos anuncios y proyectos estrella, de los que van sacando rédito durante varias campañas, y si al final tienen la valentía de hacer lo que prometieron, no siempre son acertados sus proyectos y decisiones. Es lo que puede pasar con la imprudente decisión de bajarnos el impuesto del IRPF, una decisión motivada por la proximidad de las elecciones, un impuesto que bajará en su tramo autonómico ahora, cuando hasta hoy éramos la segunda comunidad donde más pagábamos los contribuyentes de rentas medias. Pero aún así, seguimos siendo la comunidad más deficitaria de España, con un desfase de entre ingresos y gastos de unos 450 millones de euros al año, lo que supone más del 1,5% del PIB, el porcentaje más alto de todas las comunidades autónomas.Una comunidad que tiene una deuda de casi 10.000 millones de euros, el doble que en 2012, deuda que ha aumentado un 10% en el último año, pero que se permite bajar los impuestos si con ello consigue más votos su “excelentísimo” presidente.

    Un presidente que tras gobernar el país 7 años su partido, sigue echando la culpa de la mala financiación autonómica al gobierno de Zapatero. Un gobierno que por cierto, el 18 de febrero de 2005 aprobó en Consejo de Ministros, el Código de Buen Gobierno para los miembros del Gobierno y altos cargos de la Administración General del Estado, un código en el que en su artículo 3 y apartado 8, se señalaba que el tratamiento protocolario de sus miembros sería el de Señor o Señora, seguido de la denominación de su cargo, empleo o rango. Una valiente medida que ponía fin a los excelentísimos e ilustrísimos, pero que solo fue para los cargos del Estado, cuando tenía que haber sido para todas las administraciones, unas administraciones en las que sus excelentísimos tampoco imitaron la medida como hubiese sido lo adecuado.

    Así fue como años después en Lorca, en el acto del funeral de parte de las víctimas del terremoto, estuvieron presentes sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, el Excelentísimo Sr. Ramón Luis Valcárcel Siso, presidente de la Región de Murcia, acompañado del Honorable Sr. Francisco Camps Ortiz, presidente de la Generalidad Valenciana, el Excelentísimo Sr. Francisco Jódar Alonso, alcalde de Lorca, la Ilustrísima Sra. Eulalia Ibarra López, teniente de alcalde del municipio y el Sr. José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno de España. Todos con tratamiento de cortesía menos el mismísimo presidente del gobierno, que por propia iniciativa había dejado en desuso años antes este tratamiento para él y los altos cargos del Estado. Pero una vez el PP en el poder y antes de acabar su primera legislatura, la Ley 3/2015 del 30 de marzo, dejó sin efecto la supresión de los tratamientos, volviéndose de nuevo a los excelentísimos e ilustrísimos para las altas personalidades, algo más propio de siglos pasados que del actual.

    Un siglo en el que la sociedad avanza a pasos agigantados, un siglo donde van quedando atrás costumbres y tradiciones y donde la igualdad está en la mente de todos. Un tiempo donde no debemos de continuar con estos tratamientos anticuados, que están en decadencia y que no sirven para nada, ya que la distinción de un cargo público, debe de ser el respeto que se gane durante la etapa de su cargo, al servir a la ciudad, región o país en el que ha nacido, siendo Señor o Señora como el resto de los mortales. Si la web del AyutaMIENTO de Lorca, si su portal de transparencia es un símbolo de modernidad y cercanía, anteponer excelentísimo al nombre de su alcalde o ilustrísimo al de sus tenientes de alcalde en esa misma web, creo que es signo de lejanía, de continuar anclados en el pasado.

    Si se anuncia continuamente que estamos haciendo la Lorca del mañana, la Lorca del futuro, pues comencemos dando un paso de proximidad e igualdad, poniéndole fin a la cortesía y usando un tratamiento mucho más cercano a la ciudadanía. Porque no somos los ciudadanos lo que servimos al cargo público, sino que es este el servidor de los ciudadanos, ya que para ello se presentó y por ello fue elegido, debiéndonos el mismo tratamiento de respeto y cercanía los unos que los otros, el administrador que los administrados.

  • SANGRE LORQUINA EN CASAS VIEJAS por Antonio de Cayetano

    SANGRE LORQUINA EN CASAS VIEJAS por Antonio de Cayetano

    SANGRE LORQUINA EN CASAS VIEJAS 

    Hoy 11 de enero, como cualquier otro día del año, es la efeméride de muchos acontecimientos relevantes, unos que afectan al conjunto de la sociedad y otros que solo importan individualmente, permaneciendo para siempre en el recuerdo de estas personas. Siendo el hecho que hoy vamos a recordar, los trágicos sucesos de Casas Viejas, una aldea que entonces era pedanía del municipio gaditano de Medina Sidonia, lugar donde hace 86 años, murieron tres agentes del orden y 22 campesinos.

    Una tragedia que a comienzos de 1933 conmocionó a todo el país, siendo el principal detonante de la caída meses después, del gobierno de Manuel Azaña. Unos sucesos que se iniciaron al amanecer de aquel miércoles once de enero, cuando un grupo de anarquistas armados con escopetas, pistolas y hoces, rodearon y tirotearon la casa-cuartel de la Guardia Civil. Un cuartel que estaba ocupado por su sargento-comandante y tres guardias, además de por sus respectivas familias, siendo el sargento y uno de los guardias las primeras víctimas de esos hechos, al ser ambos alcanzados mortalmente en la cabeza por los disparos de aquellos enfurecidos. Unas heridas, que si bien no provocaron su muerte en el acto, sí que lo hicieron días después, falleciendo el sargento Manuel García Álvarez el 13 de enero en el hospital de Cádiz y el guardia el 4 de febrero en el mismo centro sanitario al que había sido trasladado con una gravísima herida que le produjo la pérdida del ojo derecho.

    El guardia era Román García Chuecos (primera imagen), tenía 32 años de edad y era natural de Lorca. Un paisano que inició en nuestra ciudad su vida militar, entrando en julio de1921como soldado voluntario en el Regimiento de Infantería de Línea España nº 46, una unidad militar que apenas llevaba año y medio entre nosotros. Un regimiento que procedente de Cartagena, había llegado escalonadamente a nuestra ciudad entre finales de 1919 y marzo de 1920, cumpliendo así la Orden del Ministerio de la Guerra de 17 de agosto de 1918 sobre Organización Divisionaria del Ejército y conforme a lo dispuesto en la Ley de 29 de junio de ese mismo año. Pero un soldado que pronto tuvo que salir de nuestra tierra, ya que semanas después de su ingreso en el ejército, la unidad a la que pertenecía, tuvo que partir de la ciudad por orden de la superioridad, embarcándose en Cartagena con rumbo a Melilla, para combatir en la “Campaña de Marruecos”, la guerra que entonces se mantenía con los rifeños. Siendo la terrible batalla de Annual, la gravísima derrota que sufrió el ejército español el día 22 de julio de aquel año, la que provocó la movilización de unidades hacia el norte de África, zona donde ya había estado combatiendo diez años antes el “España 46”.

    Unas tropas que permanecieron allí por espacio de tres años, coincidiendo la vuelta a nuestra ciudad con la terminación del nuevo cuartel Sancho Davila. Un cuartel que fue inaugurado el 21 de junio de 1924, instalándose ya en él las unidades del España 46, el regimiento que hasta entonces ocupaba provisionalmente el antiguo colegio de la Purísima, el convento de la Merced y el pequeño cuartel de la calle del Aire, el conocido como La Zona, por ser allí donde estaba la zona de reclutamiento. Pero un regimiento que solo estuvo algo más de 10 años entre nosotros, pues en 1931, por una nueva reorganización del ejercito, se fusionó con el Regimiento de Infantería nº 38 y pasó a la localidad alicantina de Alcoy. Un regimiento que tras su heroica campaña en África, fue recibido con clamorosa ovación en el puerto de Cartagena y en su llegada a Lorca, donde lo esperaban las autoridades locales y familiares y amigos de los militares, no regresando entre la tropa el soldado García Chuecos, el joven lorquino que se había alistado en el ejército tres años antes.

    Y es que tras participar con su unidad en los combates de Casabona, Tizza y Sidi Amaran, en el mes de noviembre de 1921, fue destinado al Batallón de Cazadores Llerena nº 11, sirviendo primero en el destacamento de Tetuán y más tarde en el de Uad Lau. Pero tras solicitar el ingresó como guardia 2º de Infantería en la Guardia Civil, en marzo de 1923 fue destinado a la Comandancia de Álava y un mes después al puesto de Maestu, un pequeño pueblo de la montaña alavesa donde conoció a Ignacia López, la mujer con la que se casaría un año después. Un matrimonio que dio lugar a su traslado, ya que en esa época, el régimen de incompatibilidades de la Guardia Civil, impedía estar destinado en la población de la esposa, siendo entonces enviado a la Comandancia de Barcelona. Ya en Cataluña, fue destinado al puesto de Gavá en 1924, al de Berga en 1925 y a Sabadell en 1928, ciudad que abandonó en noviembre de 1930 por ser trasladado a la Comandancia de Cádiz, pasando en el mes de diciembre al puesto de Casas Viejas, una pedanía de 2000 habitantes que con el tiempo se convertiría en el hoy municipio de Benalup-Casas Viejas.

    Una zona de Andalucía que como en tantos otros territorios rurales de nuestro país, había grandes desigualdades sociales, con la tierra mal repartida, solo en manos de unos pocos, mientras los jornaleros se veían privados de ella y pasaban hambre cuando faltaba el trabajo, sobre todo durante los meses de invierno, pidiendo por ello un reparto más justo y equitativo de la tierra. Unos campesinos que estaban en una constante agitación social, como constante era también, la miseria en sus humildes hogares. Unos jornaleros a los que se les abrió una puerta de esperanza con la proclamación de la Segunda República, ya que para ellos república era sinónimo de reforma agraria, esperando del nuevo gobierno la solución a sus males, la pretendida redistribución de la propiedad. Pero los políticos no iban a la velocidad que los campesinos querían, y aunque se aprobó la Ley de Reforma Agraria en septiembre de 1932, esta no pudo llevarse a cabo inmediatamente por el coste que ello suponía, como tampoco era cumplida por los dueños de las tierras la Ley de Laboreo Forzoso, la que obligaba al cultivo de las mismas, lo que motivó las desavenencias de jornaleros y caciques, los primeros por no ver cumplidas sus expectativas y los segundos por ver peligrar sus propiedades y posición social.

    Una discordia que terminó con huelgas, ocupación de fincas, incendios de cosechas y aperos y lo que fue más grave, con disturbios y enfrentamientos con las fuerzas de orden público. Unas revueltas campesinas que se dieron en diferentes puntos del país, causando gran número de víctimas entre los jornaleros que querían salir de la miseria y el hambre y entre los miembros de la Guardia Civil que pretendían restablecer el orden. Así en Zalamea de la Serena (Badajoz), murieron dos campesinos por disparos de la Guardia Civil, otros dos murieron en Épila (Zaragoza) y cuatro más en Jeresa (Valencia). No quedándose tampoco atrás las víctimas entre las fuerzas del orden, como fue el caso del pueblo de Castiblanco (Badajoz), donde el último día del año 1931, fueron linchados cuatro números de la Guardia Civil por una muchedumbre de jornaleros en paro, asesinándolos salvajemente con palos, piedras y cuchillos. Seis días después, el 5 de enero de 1932, en Arnedo (La Rioja) la matanza fue a la inversa, muriendo once personas y resultando treinta heridas, por los disparos de la Guardia Civil, encontrándose entre las víctimas una madre y su hijo de cuatro años.

    También se registraron sucesos donde las víctimas eran mixtas, como fue el caso de la Villa de Don Fadrique en la provincia de Toledo, donde el 8 de julio de 1932, durante los disturbios producidos tras una huelga de siega, murieron un guardia civil, un terrateniente y dos campesinos. Pero el hecho más sangriento fue la masacre de Casas Viejas, el suceso que el 11 de enero de 1933 vistió de luto al pueblo gaditano, alcanzando también a una familia lorquina. Una familia que estando a 500 kilómetros de donde se produjeron los hechos, perdió a uno de los suyos, a un joven que optó por ser un servidor del orden. Un agente de la Guardia Civil que pronto iba a cumplir sus diez años en el cuerpo, llevando apenas dos en aquel destino, sirviendo y ayudando al pueblo y defendiendo la República como era su obligación. Pues todo empezó con la pretensión de un numeroso grupo de campesinos (dos centenares), que querían proclamar por su cuenta, el comunismo libertario y el reparto de las tierras entre los jornaleros. Un grupo de anarquistas que se sublevó en armas contra la legalidad vigente, cortando las comunicaciones del pueblo, incendiando la oficina del Registro de la Propiedad y apoderándose de la alcaldía, haciéndole saber al alcalde pedáneo que ahora eran ellos los que decidían, siendo el siguiente paso, la ocupación de la casa-cuartel de la Guardia Civil.

    Intenciones que el pedáneo comunicó al sargento comandante de aquel puesto, contestándole el responsable del cuartel, que la Guardia Civil estaba para defender la Ley y el orden así como la República, no aceptando la imposición de ningún otro sistema, saliendo seguidamente al exterior para observar la situación, momento que aprovecharon los revolucionarios para efectuar los primeros disparos sobre el cuartel y sus guardias. Unos disparos que en un principio no alcanzaron a ningún agente, cerrando las puertas de las dependencias y subiéndose el sargento a la planta de arriba para vigilar por las ventanas, siendo alcanzado en la cabeza por uno de los disparos, al igual que le pasó a nuestro paisano que recibió igualmente otro impacto en la cabeza, en uno de sus ojos, mientras que los otros dos guardias fueron también alcanzados, aunque con heridas muy superficiales. Unos guardias que estuvieron defendiendo el cuartel hasta cerca de las dos de la tarde en que llegaron los primeros auxilios, mientras que las mujeres de los agentes, se fueron ocupando de cuidar a los dos heridos graves que necesitaban de forma urgente asistencia sanitaria.

    La llegada de los refuerzos al mando de un sargento de la Guardia Civil, provocó la huida de los sublevados y la evacuación de las víctimas, mientras que con la llegada más tarde de fuerzas de la Guardia de Asalto (cuerpo policial creado por la República un año antes), al mando de un teniente y otra unidad de la Guardia Civil al mando de otro oficial, se iniciaron los primeros registros domiciliarios y las primeras detenciones, poniéndole cerco a la choza donde vivía el anarquista Curro Cruz, apodado el “seisdedos”, lugar donde creían se habían atrincherado algunos de los campesinos que habían participado en los hechos. Pero todavía tendrían que venir más refuerzos, pues casualmente se encontraba en la provincia de Cádiz para prevenir incidentes con motivo de las movilizaciones y huelgas que esos días se desarrollaban, otra unidad de la Guardia de Asalto llegada en tren desde Madrid y mandada por el capitán Manuel Rojas, un hombre sin piedad que ejerció sobre la población una violencia innecesaria e inhumana, siendo el responsable de la peor tragedia civil de aquellos años.

    Así tras la llegada de este capitán y sus fuerzas, se ordenó entrar en la choza del seisdedos, pero tras acercarse a ella los guardias de asalto, los revolucionarios dispararon desde dentro, alcanzando al guardia Ignacio Sebastián Martín Díaz que resultó muerto, e hiriendo a cuatro guardias más. Acto que enfureció al capitán Rojas, que ordenó disparar contra la choza de barro y paja, a la vez de que se derramara gasolina sobre ella para incendiarla, muriendo acribillados a balazos y calcinados, el anciano “seisdedos”, sus hijos Pedro y Paco, su nuera Josefa y su nieto Francisco, además de Manuel, Jerónimo y Manuela. Pero lo peor aún estaba por venir, ya que tras ir deteniendo a la gente del pueblo, fuesen ancianos o enfermos, vecinos a los que se mataba si se resistían a ser arrestados o no abrían la puerta, decidió el capitán llevar a los detenidos ante el cadáver del guardia de asalto muerto ante la choza, fusilando a quemarropa y con los grilletes puestos a 12 de los detenidos, ya que los dos últimos en llegar que iban sin esposas, los salvó un guardia civil que había estado destinado en el pueblo, dejándolos escapar cuando se percató de lo que les esperaba y saber que estaban al margen de cuanto había sucedido allí, pues de los doce fusilados, solo uno (Fernando Lago Gutiérrez), había participado en la intentona revolucionaria.

    Un guardia civil que como conocedor del pueblo y sus vecinos, había ido acompañando a los guardias de asalto en sus registros y detenciones y cuyas declaraciones fueron clave para condenar luego al capitán Rojas. Un capitán que también había ordenado prender fuego a todas las chozas de la aldea, orden que se negó a cumplir el teniente de la Guardia de Asalto Gregorio Fernández que mandaba la otra unidad, por considerarla una medida irracional y desproporcionada. Como también fue una brutalidad lo que presenció Juan Gutiérrez, el guardia civil que liberó a los dos vecinos antes de que fuesen también fusilados. Un guardia que al ser requerido por los de asalto para que quitase los grilletes a los cadáveres y hacer así creer que los habían matado al intentar huir, aplicando la vigente Ley de Fugas, observó como alguno respiraba, hecho que hizo saber a los responsables de la Guardia de Asalto, obteniendo como respuesta una violencia despiadada, ya que de forma inmediata fueron rematados los que aún continuaban con vida. Pero la peor respuesta a su humanidad y buen hacer, fue la recibida años después, ya que él fue una víctima más de aquella violencia, al ser asesinado por un grupo de anarquistas en 1.936.

    Un año este, que por el contrario fue generoso para el capitán Rojas, ya que a pesar de haber sido condenado el 28 de mayo de 1934 a 21 años de prisión por el crimen de las12 personas a las que fusiló, una sentencia del Tribunal Supremo fechada en enero de 1936, le redujo la condena a solo tres años, considerando las muertes por homicidio en vez de por asesinato. Y es que mientras que por asesinato eran siete años de cárcel por cada uno de los crímenes, siendo solo el triple de la pena cuando eran varias las víctimas o los delitos, en el caso de homicidio era solo un año por muerte, siendo también la pena máxima el triple de la condena más alta. Por lo que en el mes de marzo de 1936, cuando se cumplieron tres años de haber entrado en prisión, quedo en libertad al tener cumplida toda su condena, estableciéndose en la provincia de Granada de donde era natural, siendo nombrado jefe de milicias de Falange y participando en la detención de Federico García Lorca. Posteriormente se le nombró jefe de la 17ª Batería del Regimiento de Artillería Ligera nº 3, pasando más tarde al Regimiento de Artillería Pesada nº 1 con el que estuvo combatiendo en el frente de Aragón. Lugar que abandonó tras un permiso por la muerte de su madre, no regresando tras el entierro, marchándose a la ciudad de Sevilla donde le gustaba su ambiente nocturno y donde sustrajo un automóvil propiedad del ejercito, vehículo que estaba asignado a un comisario de guerra e interventor de trasportes militares, siendo detenido por ello y condenado a casi dos años de cárcel después.

    Un personaje el capitán Rojas, que primero negó los hechos de Casas Viejas de los que se le acusaba, echándole la culpa a sus subordinados que dijo actuaron por su cuenta y luego que cumplía órdenes de sus superiores, incluso del mismo presidente del gobierno Manuel Azaña, que al mismo tiempo era ministro de la Guerra. Pero en el juicio quedó demostrado que mintió a todos, desde al presidente del gobierno al Tribunal que lo juzgó, pasando por la cadena de mando y el juez instructor. Aunque cuando se hizo pública la sentencia y se conoció la verdad, ya se había manchado el brillante cuerpo de la Guardia de Asalto creado por la Segunda República, así como el gobierno de Azaña, incluido el propio presidente que se vio duramente vapuleado por aquel suceso, razón por la cual los anarquistas se abstuvieron en las elecciones generales de noviembre de 1933, dando así la victoria a la derecha. Una derecha que con la ayuda de los periódicos a fines, estuvo durante muchos meses culpando al gobierno de lo sucedido, de que este había dado aquella orden de abrir fuego contra aquellos campesinos desarmados, muchos de ellos esposados.

    Unos hechos que conoció el gobierno días después de suceder, ya que la primera versión del capitán Rojas, fue que los hombres a su cargo tuvieron que disparar cuando intentaban huir los detenidos, siendo un redactor de la CNT el que primero desveló la verdad de lo que allí había pasado, el que el miércoles 18 de enero se atrevió a denunciarlo públicamente, siendo ya ese día, una semana después de producirse los hechos, cuando las autoridades reconocieron que efectivamente se habían producido 12 asesinatos por parte de la Guardia de Asalto. El informante fue Miguel Pérez Condón, un joven anarquista de 23 años que conoció los hechos de primera mano, ya que tenía cierta amistad con María Silva Cruz, la que a partir de esos sucesos fue conocida como “La Libertaria”. Una joven de 16 años que era nieta del seisdedos, siendo junto con su primo pequeño, los únicos de la familia que se salvaron de aquel infierno, aunque tras sufrir la represión republicana y haber estado en la cárcel por aquel suceso, el 23 de agosto de 1936 fue torturada y fusilada por los golpistas, dejando un hijo de 13 meses. Un hijo que fue fruto de su matrimonio con Miguel Pérez, el escritor y periodista anarquista que había denunciado la atrocidad cometida.

    Un joven que tras promover un comité pro-victimas de Casas Viejas, cuando el 25 de enero llegó al pueblo para entregar la primera colecta, fue detenido por la Guardia Civil y llevado a la cárcel de Medina Sidonia, coincidiendo allí con “La Libertaria” que también estaba presa, surgiendo el amor entre ellos y casándose un tiempo después tras salir ambos en libertad. Miguel y María se trasladaron a Madrid, donde él fue redactor de las publicaciones de la CNT, pero cuando en enero de 1934, el nuevo gobierno de signo contrario suspendió este sindicato obrero, la pareja tuvo que regresar de nuevo a Cádiz, donde estuvieron hasta el comienzo de la Guerra Civil, hasta que fue detenida María mientras Miguel escapaba por el tejado. Una huida que le llevó hasta la ciudad malagueña de Ronda, ciudad de la que fue evacuado hasta Málaga con un brazo herido, marchando a continuación hasta nuestra región, hasta el Hospital Militar de Cartagena donde fue operado y se recuperó de sus heridas. En Cartagena colaboró en diferentes periódicos locales y fundó la Casa de Andalucía, ya que cada vez nos llegaban más refugiados de la vecina región. Luego ingresó en la Escuela Popular de Guerra que se acababa de abrir en Paterna (Valencia), alistándose en la Guardia Nacional Republicana (denominación que tomó la Guardia Civil en nuestra zona), pero por muy poco tiempo, ya que lo dejó para ser corresponsal de guerra, marchando por varios frentes desde donde mandaba sus crónicas.

    Cuando la guerra llegaba a su fin, Miguel ya estaba de nuevo en Cartagena, dirigiendo el diario Cartagena Nueva, un periódico del que antes había sido redactor. Un rotativo en el que colaboraba Miguel Peydro Caro, un histórico socialista de Lorca, un lorquino que también se encontraba en Cartagena en ese año, aunque después de la guerra se exilió a Marruecos. Un amigo personal de Miguel con el que compartía profesión e ideología, siendo posiblemente nuestro paisano, uno de los últimos que le vio con vida. Y es que a pesar de haber varias versiones sobre la muerte de Miguel Pérez, la que parece más verosímil, es la que relató Miguel Peydro y la que publicó el 13 de marzo el periódico Cartagena Nueva tras salir de nuevo a la luz. Contaba nuestro paisano, que tras estar juntos el sábado 4 de marzo de 1939, Miguel Pérez se marchó poco después de las once de la noche, siendo detenido aquella misma madrugada por los sublevados, montándolo en un camión donde iban otros antifascistas y trasladándolo hacia el cuartel de Artillería de San Antón. Pero de camino al cuartel, Miguel que llevaba escondida una pistola en el forro de su gabán, la sacó apuntando a sus raptores y saltó del camión intentando escapar, hecho que motivó un intercambio de disparos, detonaciones que fueron oídas por una patrulla militar cercana, que acercándose al lugar dieron muerte a Miguel.

    Enterado nuestro paisano de lo que había sucedido y de que su cuerpo llevaba varios días insepulto en el cementerio, informó a la CNT y a las nuevas autoridades de la situación, recibiendo sepultura el día siete de marzo, a los 29 años de edad y lejos de su tierra y de su pequeño hijo Juan. Un hijo que fue creciendo solo sin el calor de sus padres, y que murió hace seis años sin encontrar el lugar donde está enterrada su madre, María Silva “La Libertaria”. La joven de 16 años que aquel 11 de enero fue junto con su primo Manuel de 12, los únicos supervivientes de aquel horror, al aprovechar un momento de indecisión y salir parapetados detrás de una moribunda burra en medio de la oscuridad, escapando así de aquella masacre, de la que no pudieron escapar cinco de sus familiares que murieron calcinados en su modesta choza, la humilde vivienda del “seisdedos”. Un apelativo que hace referencia a una característica de la familia, ya que todos sus miembros nacen con seis dedos en cada una de sus extremidades, aunque los de las manos se los suelen operar.

    Y hasta aquí los apuntes de esta tragedia, una tragedia de la que han corrido ríos de tinta. Una tragedia que nació del hambre, de la desesperanza y de las desacertadas pretensiones de cambio de unos campesinos y que continuó con la locura de disparar desde la choza cercada, cuando lo sensato hubiese sido entregarse. Pero una matanza que fue causada por la irresponsabilidad del capitán que mandaba las fuerzas de la Guardia de Asalto, ya que de haber sido otro capitán el responsable de aquella unidad, seguro que la historia que hoy recordamos hubiese sido bien distinta.

  • LA SALUD NO TIENE PRECIO por Antonio de Cayetano

    LA SALUD NO TIENE PRECIO por Antonio de Cayetano

    LA SALUD NO TIENE PRECIO

    Con la llegada de julio, comienza el periodo vacacional de verano, hecho que hoy coincide con la terminación del plazo para rendir cuentas a Hacienda, para pagar el IRPF, el impuesto que grava la renta obtenida durante todo un año por cualquier persona física residente en nuestro país. Un impuesto cuyo 50% está cedido a las comunidades autónomas, siendo por tanto estas, competentes para modificar su escala y gravámenes. Es por ello, por lo que a principios de año, nuestro presidente regional, el lorquino Fernando López Miras, anunció que iba a reducir el tramo autonómico del citado impuesto, ya que según dijo, a menos impuestos, más empleo y más crecimiento, beneficiando así a la “clase media”. Pero lo que no dijo nuestro paisano, es que la comunidad autónoma de Murcia, la que gobierna el PP más de 23 años, es actualmente una de las regiones con la tasa más altas de este tributo.

    Un impuesto que se paga a las dos administraciones para soportar parte del gasto público. Unos recursos que son necesarios para la prestación de cualquier servicio, y alguno tan imprescindible como es el sanitario. Pero una vez más los políticos, mientras recortan el gasto en algo tan esencial como es la sanidad, anuncian una bajada de impuestos para según ellos, “beneficiar” al ciudadano de a pie. Cuando la realidad es bien distinta, ya que el verdadero motivo de la bajada de impuestos, no es el beneficio del ciudadano, sino el del político, que intenta siempre sacar rédito electoral con esta popular medida. Porque es difícil de entender, que si las arcas de la comunidad permiten una merma de sus ingresos, no puedan permitirse entonces, una asistencia sanitaria de mayor calidad. Algo que si que beneficiaría y mucho al ciudadano, e incluso contribuiría a la creación de mucho más empleo. Pero los hechos demuestran que no se está por esta la labor, aumentando el tiempo en las listas de espera al especialista, con una media de 70 días en el último año en la región, cinco más que el año anterior y con más de 90 días para las intervenciones quirúrgicas.

    También se está muy lejos, de aquellos diez minutos por paciente, que reclamaban los médicos de familia hace más de una década, como el tiempo idóneo para atender a los enfermos en sus consultas. Y es que si no hay recursos suficientes, difícilmente se pueden lograr mejoras en la sanidad regional, habiendo médicos que tienen hasta 2000 tarjetas sanitarias, cuando no se deberían de pasar de las1200, excediéndose por tanto hasta en un 65% los pacientes adscritos a estos facultativos. Pero si el aumento de las listas de espera, las altas precipitadas y el amontonamiento de pacientes en las salas de urgencia, está motivado principalmente por la falta de profesionales durante todo el año, esta situación se agrava todavía más durante el periodo estival, un periodo en el que la mayor parte de los profesionales sanitarios disfruta de sus merecidas vacaciones. Unos profesionales que no se sustituyen convenientemente, ya que solo se cubre una de cada tres plazas, encargándose los facultativos que siguen trabajando, de los pacientes de sus compañeros, cerrando hasta septiembre algunos consultorios y posponiendo también hasta este mes, las intervenciones quirúrgicas, la consulta de especialistas y muchas de las pruebas diagnósticas.

    Un déficit de personal, que incrementa la presión con la que trabajan estos profesionales, que hace que las listas de espera no dejen de crecer y que se cierre un 10% de las camas disponibles en los hospitales del sistema nacional de salud. Y es que se cae en el error de recortar en sanidad, de tener las plantillas bajo mínimos y darnos incluso, vacaciones forzadas a los pacientes, cuando la salud no debería de tener precio ni ser objeto de recorte alguno. Sin embargo por otro lado, se incrementa el negocio de los hospitales privados, negocio que no solo hacen con la asistencia que prestan a los asegurados de las compañías privadas, sino que en gran parte les vienen de los servicios concertados con la sanidad pública. Unos servicios como las pruebas diagnósticas, que se repiten una y otra vez sin reparo alguno, ya que cuando el paciente las lleva al especialista, por el excesivo tiempo trascurrido, estas han perdido ya su validez, teniéndose que hacer de nuevo. Hecho que implica más coste para la administración regional, más molestias para el paciente y más tiempo en ser diagnosticado u operado, llegando a poner en juego la vida del enfermo.

    Lo de la bajada del IRPF está muy bien, el bolsillo lo agradece, pero no a costa de seguir mermando servicios tan esenciales como es la sanidad. Un servicio que por otro lado, pagamos todos los que trabajamos en nuestro país, contribuyendo obligatoriamente a su sostenimiento con las cuotas que mensualmente hemos pagado o pagamos a la Seguridad Social. Siendo vergonzoso que mientras Murcia se encuentra entre las regiones donde más se paga por el IRPF, sea también Murcia una de las regiones con peores servicios sanitarios, según se desprende del último informe anual de la FADSP (Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública). Un estudio en el que se valora el número de camas por habitante, el número de médicos de atención primaria, el personal de enfermería, las listas de espera o la inversión realizada, obteniendo la mayor puntación las comunidades de Navarra, País Vasco, Aragón, Asturias y Castilla y León que ocupan los cinco primeros puestos, siendo Murcia, Andalucía, Cataluña, Valencia y Canarias las que ocupan los cinco de cola.

    Así que si de verdad se quiere favorecer al ciudadano, no lo hagamos bajando los impuestos, que también, sino ofreciendo unos servicios de calidad, adecuados siempre a las necesidades de la población. No debiendo faltar nunca para la asistencia sanitaria, ya que esta prestación es como la vida misma, que ni le valen paradas, ni ponerle precio.

  • ¡AGUA VA! por Antonio de Cayetano.

    ¡AGUA VA! por Antonio de Cayetano.

    ¡AGUA VA! por Antonio de Cayetano.

    Por fin se han remodelado nuestras viejas y hermosas alamedas, tras varios meses de trabajo, se ha renovado parte de su jardinería y arbolado, sus redes de riego y su iluminación. Se han colocado nuevos bordillos, se ha plantado un nuevo seto perimetral y renovado el albero, el cual se encontraba en pésimas condiciones desde hace más de cinco años, cuando gran parte de las alamedas sufrieron las consecuencias de la gran tromba de agua que cayó sobre Lorca el día 28 de septiembre de 2012.

    En esta foto de la Avenida se observa que el agua ha acumulado por no tener terminada la última capa de asfalto que nivelaría la calzada con los imbornales y las tapaderas. Es lógico que sino se ha terminado la obra no realice su función según deben tener previsto en proyecto.

    Un agua que tras no ser absorbida por los deficientes imbornales situados por encima de ese nivel, discurrió por las diversas calles que bajan en pendiente y se acumuló en esa zona baja de la ciudad. Una situación que se volverá a repetir en próximos episodios de lluvias fuertes, ya que lejos de solucionarlo, se ha agravado aún más tras las obras llevadas a cabo en alguna de las calles adyacentes a este gran pulmón verde de la ciudad.

    Anterior imbornal en Alameda Ramón y Cajal

    Es incomprensible que estando situadas las calles del Álamo, Musso Valiente y alameda Ramón y Cajal, sobre una vieja rambla que desembocaba en el actual barrio de Santa Quiteria, no se le haya dotado de un nuevo imbornal trasversal a la alameda de Ramón y Cajal en su confluencia con el ferrocarril. Pero si la falta de esa infraestructura, es ya de por si un hecho inconcebible en una obra nueva, aún es más sorprendente, que el único imbornal que había en esa alameda (se acompaña imagen), haya desaparecido tras su remodelación, quedándose sepultado tras las capas de asfalto que en ella se han echado y yéndose ahora toda el agua alameda abajo hasta la vía. Lo mismo sucede con la alameda del Doctor Jiménez Díaz, que también se ha quedado sin sumidero alguno, discurriendo ahora el agua hasta la alameda de la Constitución y acumulándose también junto a la vía del ferrocarril. Agua que cuando esta sea abundante, saltará hacia el pavimento de tierra del resto de las alamedas, estropeando el suelo y arrastrando el nuevo albero.

    Estado de la nueva Alameda tras la lluvia.

    No es que llueva mucho en Lorca, pero el poco agua caída en estos días, aparte de dificultar el asfaltado de Juan Carlos I, ha servido también para evidenciar lo mal que se están haciendo las obras que hay en marcha. Porque la casualidad ha querido, que terminado de echar el asfalto en la travesía de Ramón y Cajal, cayesen cuatro gotas y se embalsara el agua en uno de los extremos de la calle, cosa que ha sorprendido a los técnicos de la obra y al propio concejal de la cosa, llegando a la conclusión de que el terreno no estaba bien compactado, teniéndose que meter la fresadora para retirar el nuevo asfalto y quedándose el hueco hasta que se restituya de nuevo (la imagen del agua embalsada que ha circulado por las redes). Si que en toda obra puede haber fallos, pero lo que está pasando en Lorca no son fallos aislados, es una verdadera chapuza en su conjunto, por lo que lo se tenía que haber impuesto la calidad a la cantidad, menos obras pero mejor acabadas. Porque es vergonzoso que en esta ultima calle de la que hablaba, se sustituya en la calzada el pavimento de adoquines por asfalto, y solo se quiten las piezas del centro, sin poner una separación de bordillos entre uno y otro pavimento como sería lo correcto.

    Pero para chapuza, la ubicación de los pocos imbornales que se han colocado en Juan Carlos I, unos imbornales que resultan insuficientes por su número y capacidad, pero también por su emplazamiento, ya que al estar casi al mismo nivel acera y calzada, estos se deberían de haber ubicado al centro del vial, impidiendo así la acumulación de agua junto a la acera y más cuando se pretende darle a la avenida un protagonismo peatonal. Incluso se tendrían que haber puesto dos trasversales a ambos lados del entronque con Musso Valiente, ya que en este punto la avenida está a mayor altura y el que se puso en Musso Valiente tras su remodelación, no recoge suficientemente las aguas al estar mal situado, yéndose estas para la avenida e inundando los márgenes de la misma, con las consiguientes salpicaduras al paso de los vehículos. Lo dije en el mes de agosto en otra publicación, poniendo como ejemplo lo que se hizo en su día en las calles Nogalte y Mayor, unas vías en las que también la diferencia de altura entre calzada y acera es mínima y en la que sí que se ubicaron en el centro la recogida de las aguas pluviales. Pero como suele suceder, para nada se tienen en cuenta la opinión o sugerencias de los ciudadanos o de los partidos de la oposición.

    Es lamentable que se gobierne de espaldas al pueblo, no corrigiendo los errores cuando se detectan o cuando se les hacen ver. También en otra publicación se les sugería que las nuevas papeleras de Juan Carlos I, fuesen junto a las fachadas de los edificios, evitando de esta forma que nos quedásemos sin ellas durante los días de Semana Santa, al tener que retirarlas para la colocación de las tribunas. Una recomendación que ha caído en saco roto, lo mismo que la del pliego de condiciones para la ejecución de las obras de Juan Carlos I, en la que se decía que la distancia mínima entre una y otra papelera debería de ser de 50 metros. Una condición impuesta por el propio Ayuntamiento y que tampoco se ha cumplido, ya que si la avenida tiene una longitud de 900 metros, le corresponderían unas 36 papeleras, 18 unidades por acera, habiéndose colocado solo la mitad. Cuando anteriormente había más del doble, al estar integradas en cada una de las viejas farolas que había. Por lo que habrá que exigirle a la empresa concesionaria que coloque el otro 50% de las papeleras que faltan y al ser posible, colocar estas junto a la fachada de los edificios con el fin de que sigan prestando servicio durante los desfiles bíblicos pasionales, que son los días en que más visitantes recibe Lorca y en la que más necesaria es su existencia.

    Tampoco la ubicación de muchas de las nuevas papeleras de Juan Carlos I ha sido la correcta, colocándolas alejadas de los nuevos asientos y poniendo entre ellos las jardineras, lo que supondrá que se utilicen estas como papeleras también, cosa que por otra parte ya está sucediendo. Unas jardineras que en mi opinión son muy frágiles, de poco grosor, cuando son unos elementos que deberían de tener mucha más consistencia al tener que estar moviéndolas todos los años con motivo de la Semana Santa.

    Pero no es este el único fallo que les veo, también está lo del drenaje, pues colocándolas tal como se han puesto, con los nombre hacia la calzada, y al estar la acera en pendiente, el orificio queda en la parte superior del suelo de las mismas, acumulándose el agua de riego en la parte baja, donde no hay drenaje, lo que por un lado puede producir la podredumbre de las plantas y por el otro la del mismo recipiente, haciendo que el oxido mache entonces el nuevo pavimento. Por lo que habrá que darles la vuelta, haciendo que el nombre mire para las fachadas, tal como sucede con los nombres de las pedanías que figuran en cada una de las nuevas farolas, o tapar los orificios y hacerlos de nuevo en la otra parte.

    Lo que no se puede permitir, es que se conecten los desagües, el riego y se eche la tierra sin haber solucionado el fallo, aunque yo iría más lejos y pediría también un refuerzo interior para darle más consistencia a estas jardineras. En cuanto a las plantas que se van a colocar, esperemos que estén sanas y vigorosas, no como las palmeras que se han plantado en el entorno del palacio de congresos y recinto ferial, que están viejas y débiles.

    Palmeras que desde el principio estaban contempladas en el proyecto o así se dejaban ver en la imagen del mismo, pero para las que no se habían dejado sus huecos, teniéndose que levantar de nuevo el pavimento para su plantación y para el suministro del riego. Por cierto que, tampoco ha quedado en condiciones el paso de peatones que allí se ubica, quedando también anegado por el agua de lluvia. Las cosas de Lorca.

  • SACAR PROVECHO DEL DOLOR AJENO por Antonio de Cayetano.

    SACAR PROVECHO DEL DOLOR AJENO por Antonio de Cayetano.

    SACAR PROVECHO DEL DOLOR AJENO por Antonio de Cayetano.

    Hoy se cumple un mes de la aparición del cuerpo del pequeño Gabriel, el niño almeriense que fue asesinado por su “madrastra”. Un suceso que conmocionó a toda la sociedad española, comprobando una vez más, lo crueles que somos capaces de ser los humanos, la maldad que podemos ejercer sobre los más débiles, los más desprotegidos. Pero el tema de hoy no va sobre el infanticidio cometido en Nijar, un caso del que tanto se ha hablado ya, aunque sin alcanzar el morbo al que se llegó hace 25 años con las niñas de Alcácer. Tampoco me voy a referir a la magistral lección de humanidad que Patricia Ramírez nos ha dado a todos los españoles, ante la ola de odio desatada en las redes sociales tras el descubrimiento del cadáver del pequeño. Una lección que nadie deberíamos de olvidad por mucha rabia o dolor que sintamos, evitando así ponernos a la altura de los malos, de la gente malvada, porque desgraciadamente hay mucha gente infame en este mundo.

    Gente que con demasiada frecuencia se les clasifica como enfermos mentales, confundiendo maldad con enfermedad, cosa que es un autentico disparate, aunque así lo afirmen ciertos psicólogos “mediáticos”, tal como hemos visto y leído en las últimas semanas al referirse a la asesina del pequeño Gabriel. Psicólogos renombrados que aunque tengan montados sus gabinetes y les vaya muy bien, parece que no gozan de la preparación de un psicólogo clínico que es el que tiene la formación adecuada en salud mental. Porque decir que, “se trata de una mujer enferma mentalmente, incapaz de controlar los celos” que son personas enfermas las que hacen esto, es como decir lo mismo de los asesinos de sus parejas cuando matan por celos, porque por esa regla de tres, serian también enfermos y habría que ponerlos en tratamiento en vez de enviarlos a la cárcel. Creo que sobran muchos de los “profesionales” mediáticos que aparecen en escena durante estos casos, ofendiendo con sus declaraciones a los que verdaderamente sufren enfermedades mentales y a sus familias, haciendo que podamos asustarnos del comportamiento diferente que puedan tener estos enfermos, cuando realmente la maldad, puede venir de una persona sana y que actúa con total naturalidad, tal como ha sido el caso de la asesina de Nijar, la cual preparó concienzudamente el asesinato y cavó previamente la fosa donde ocultarlo.

    Resultado de imagen de PEQUEÑO GABRIELPero en el caso del pequeño Gabriel, también han habido otras personas malignas, como son los sujetos que se ofrecen como “adivinos” tras estas desapariciones, actuando de una forma canallesca e insensible. Me refiero a los supuestos videntes, médiums, tarotistas, interpretadores de sueños y demás “escogidos”, que salen de debajo de las piedras cuando nos encontramos ante cualquier mediático caso de desaparición, como ha sido este del niño almeriense, y donde los bulos y las llamadas de estos “iluminados” hace que se incremente más todavía el sufrimiento de la familia. Un calvario para el que nunca estamos preparados, una angustia que nos causa enojo con todo lo que nos rodea, con ganas de que suene el teléfono por un lado, pero también con el temor a descolgarlo por el otro, por si las noticias no son favorables. Y esto es lo que le ha pasado a estos padres almerienses, que desde el primer día de la desaparición de Gabriel, han recibido las llamadas de estos desaprensivos que creen adivinar el futuro y esclarecer el pasado, intentando sacar siempre tajada del dolor ajeno. Llamadas en las que se ofrecieron para decir dónde está el niño y en las que incluso le anunciaron que “sabían” en que balsa estaba Gabriel ahogado, teniendo que pedir los padres que por favor cesaran las comunicaciones de estos profetas.

    Resultado de imagen de marta del castilloUnos videntes que si que han sacado provecho en otras desapariciones, pues aunque sabemos de antemano que son unos farsantes, la familia ante estas circunstancias se agarra a un clavo ardiendo para dar con el paradero de la persona a quienes buscan. Incluso la propia Policía Nacional, se dejó guiar por una vidente vasca en el caso de Marta del Castillo, la joven sevillana desaparecida el 24 de enero de 2009. Un caso donde hubo juicio y condena, pero en el que sigue sin encontrarse el cuerpo a pesar de ser varios los lugares donde se ha buscado, como también han sido varias las videntes que se han ofrecido a colaborar en ello e incluso han escavado por su cuenta. Pero lo que me llamó la atención, es lo que se publicó sobre una vidente de Guipúzcoa y de unos sesenta años de edad, la cual se puso en contacto con la ertzaintza (policía vasca), asegurando saber donde se encontraba enterrado el cuerpo de Malta. Situando el lugar en una finca de olivos a 10 km. de Sevilla y bajo el olivo número 26 contando desde la entrada. Tal era la reputación de esta vidente y los años que llevaba ejerciendo como tal, que la policía autonómica confió plenamente en lo que decía, trasladando la información a la policía sevillana que llevaba el caso de Malta del Castillo y acordando el viaje de esta a tierras andaluzas.

    Así, una vez llegado el día fijado para llevar a cabo las labores de búsqueda, se desplazaron hasta la finca descrita dos agentes de la ertzaintza, la vidente y otros dos agentes de la policía nacional de Sevilla, iniciando la excavación bajo el olivo que la vidente aseguraba como el sitio del enterramiento. Olivo donde no se encontró nada, señalando entonces otros olivos donde tampoco había resto alguno, haciéndose ya de noche y acordando seguir con la búsqueda a la mañana siguiente. Pero una vez de nuevo en la finca, dijo la vidente que se le había perdido el péndulo que llevaba y que no podía seguir con la búsqueda, ofreciéndose uno de los policías para hacer uno con una bala de su pistola, no encontrando finalmente el cuerpo de la desaparecida. También en el reciente caso de Diana Quer, un vidente anunció que la joven estaba viva, que nunca había salido de A Pobra y que se había montado voluntariamente en un coche de tres puertas con tres conocidos, encontrándonos luego con el fatal desenlace del caso. Todo lo contrario a lo que pasó en Estados Unidos, donde desde 2004 llevaba desaparecida una niña, y donde tras varios meses de búsqueda infructuosa, una famosa vidente apareció en una televisión nacional diciéndole a la madre que su hija estaba muerta, apareciendo luego viva tras permanecer cautiva durante más de 10 años.

    Imagen relacionada

    Igualmente intervinieron videntes en el caso del malagueño David Guerrero, el niño pintor que desapareció hace ahora 31 años, pero a pesar de que diferentes videntes de aquella época intervinieron en un programa de televisión presentado por Manuel Carballa, periodista especializado en lo paranormal, ninguno pudo decir lo que había pasado con aquel niño de 14 años que desapareció camino de la academia donde recibía clases. Tampoco los videntes han dado pista alguna del paradero del niño canario Yoremi Vargas, el niño que desapareció en Vecindario en el año 2007, gastándose su familia miles de euros en videntes, lo que supone haber sido estafados por estos vividores que sacan provecho del dolor ajeno, añadiéndose un nuevo dolor al sufrimiento de la desaparición del pequeño. Videntes afamados de la televisión o “futurólogos” de cabecera de personajes famosos, que en sus consultas privadas despluman a los que acuden a ellos en busca de ayuda, con primeras visitas de hasta 500 euros. Siendo muchos los casos en que los desgraciados que han caído en sus garras, han perdido todos sus ahorros. Unos indeseables que de madrugada inundan nuestras televisiones nacionales, autonómicas o locales, dedicándose a “resolver” los problemas del mundo por el módico precio de algo más de 2 euros el minuto.

    Y es que cuando pierdes el trabajo, la casa o el amor, te sobreviene una terrible enfermedad o desaparece algún familiar, solo queda el consuelo de la esperanza, el ánimo de escuchar una voz, la ilusión de que la cosa pueda cambiar, siendo en estos casos cuando se recurre a estos personajes. Individuos que se ofrecen en internet, prensa o buzoneando anuncios como los que en estos días circulan por nuestra ciudad del profesor Touba: “El gran ilustre vidente médium africano más consultado por la rapidez de su trabajo, eficacia y garantía de resultados donde otros fallan. Dinero, amor, suerte, recuperación de pareja, trabajo, mal de ojo, amarres, exámenes, impotencia sexual, etc… Le ayuda a resolver cualquier tipo de problema por difícil que sea. Resultados rápidos y garantizados en 8 días”. O el del vidente y curandero profesor Salimo, un “reconocido vidente con muchas experiencias y de notoriedad internacional…” , el cual soluciona también toda clase de problemas, incluidos las enfermedades crónicas, los vicios de drogas y alcohol y los negocios nacionales e internacionales. Aunque como comentaba anteriormente, el negocio es solo para ellos, para estos “escogidos” que se aprovechan de la desesperación ajena para lucrarse, multiplicándose en los casos de desaparecidos que trascienden a los medios y sobre todo cuando estos son menores.

    Pero no solo los menores han ocupado titulares de prensa como desaparecidos, también los han sido como videntes, tal como pasó en Argentina en enero del pasado año, con titulares como el de “Una niña vidente resuelve el crimen de San Vicente”. Un hecho que sucedió en la localidad de San Vicente el 18 de enero de 2017, donde apareció el cadáver de un joven de 20 años con impactos de bala en la cara. Crimen por el que fue detenido un hombre de 51 años, atribuyéndole el asesinato por un asunto de drogas. Pero dos días después, en el velatorio y entierro de la víctima, sucedió un hecho que cambió el caso que ya estaba cerrado por la policía. Fue cuando una joven de 14 años vecina del fallecido, acudió al tanatorio, trasladándose a los servicios tras dar el pésame a la familia y apareciéndosele allí el fantasma de Diego, el difunto, comunicándole que el asesino no era la persona que habían detenido, que los criminales eran el padre y los amigos de una menor de 12 años con la cual había iniciado una relación sentimental. Tras esto, la joven tuvo un fuerte ataque de ansiedad y fue trasladada urgentemente al hospital. Centro donde más tarde, contó a los médicos la experiencia que había tenido, creyendo estos su relato y comunicándolo al juez del caso. Hechos que también creyó el juez, ordenando el registro de los domicilios de los supuestos autores y encontrando en ellos las evidencias del crimen.

    Un hecho del que se hicieron eco los medios de comunicación del país, recibiendo la niña multitud de solicitudes para resolver otros crímenes o desapariciones. Yo en esto ni salgo ni entro, lo único que sé, es que la noticia salió en medios tan prestigiosos como Clarín, por lo que si en realidad pasó tal como lo cuentan, fue un hecho paranormal, algo para lo que no existe una explicación científica. Como tampoco la tiene, la capacidad que dicen poseer para predecir el futuro los que se ganan la vida como videntes, los farsantes que se aprovechan de la ignorancia, de la necesidad o del dolor de sus semejantes, diciéndonos siempre lo que queremos oír previo pago de sus honorarios claro.

  • LARGO TIEMPO DE PASIÓN por Antonio de Cayetano.

    LARGO TIEMPO DE PASIÓN por Antonio de Cayetano.

    LARGO TIEMPO DE PASIÓN por Antonio de Cayetano.

    Con la procesión del Viernes de Dolores, arranca en Lorca nuestra singular Semana Santa, la peculiar semana de pasión por la que somos conocidos internacionalmente. Esa pasión diferente que nos hace ser distintos a los demás, haciendo que quienes contemplan nuestros excepcionales desfiles bíblicos, quieran volver de nuevo a presenciarlos. Presencia que si repiten este año después de haber estado el pasado, observaran que no solo en la Semana Santa somos diferentes los lorquinos, también somos distintos a la hora de planificar, ejecutar y terminar las obras que se llevan a cabo en nuestra ciudad. Pues es vergonzoso que el visitante que llegue a Lorca en estos días, se encuentre una ciudad patas arriba, con las obras de la arteria principal de la ciudad y sus calles adyacentes aún sin terminar, cuando es una obra que se inicio en enero del pasado año, siendo el plazo para su ejecución y colocación de todas sus instalaciones de 12 meses como máximo.

    Juan Carlos IUn plazo que se ha visto ya superado con creces, quedando todavía pendientes varias de las obras contempladas en este proyecto. Pero nuestros dirigentes, en vez de obligar a la empresa a que cumpla los plazos establecidos, nos mienten una y otra vez al anunciar que las obras van a muy buen ritmo y que se acabaran antes de lo previsto, antes del próximo verano. Cuando, como he recordado en alguna ocasión, estas afirmaciones no son ciertas, no solo porque cuando comenzaron las obras, se nos anunció por parte de las autoridades regionales y locales presentes en el acto, que la ejecución de las mismas seria de un año, sino porque en el “Pliego de Condiciones” para la adjudicación de las mismas, en el apartado 11 (página 34), se fijan 12 meses como plazo máximo para su ejecución. Tiempo que también es el estipulado en el convenio suscrito entre la Comunidad Autónoma y el AyuntaMIENTO para la terminación de estas obras (BORM 30-4-2016), siendo su plazo de vigencia hasta el 31 de diciembre de 2017.

    Como también es indignante que se haga una campaña para mantener Lorca limpia durante estos días y que sin embargo, una vez que se ha ido colocando el nuevo pavimento de las aceras de esta arteria principal de Lorca, no se hayan ido colocando también las correspondientes papeleras. Unas papeleras que antes iban integradas en las viejas farolas y que con la desaparición de las mismas quedaron eliminadas de Juan Carlos I, estando ya más de un año gran parte de esta avenida sin este elemental mobiliario urbano. Cosa que igualmente sucedía en estos días de Semana Santa al quedar bloqueadas las papeleras dentro del perímetro de las tribunas, no teniendo los ciudadanos donde tirar los papeles y otros pequeños residuos y quedándose estas llenas de porquería sin recoger, al no ser vaciadas antes del montaje de los referidos palcos. En el pliego de condiciones para la adjudicación de las obras de la principal calle de Lorca, se recoge la instalación de papeleras a una distancia mínima de 50 metros, distancia que en mi opinión habría que acortar si queremos una ciudad más limpia.

    Juan Carlos IPero no solo eso, también habría que colocarlas junto a la fachada de los edificios, impidiendo de esta forma que tengan que ser desmontadas cada vez que se montan las tribunas y suprimiéndose con ello su utilidad, cuando precisamente, su utilización es más necesaria en estos días en que Lorca y su principal avenida recibe miles de visitantes. Pero eso sí, seleccionando muy bien el lugar donde se coloquen las nuevas papeleras, que debe de ser entre la medianería de los edificios, con el fin de que no afecten lo más mínimo a la estética de los comercios de la zona. Comercios que por otra parte, han quedado muy tocados por las obras, no solo en lo referente a la venta, sino en el ornamento de sus fachadas, ya que algunos de sus zócalos están con los materiales destrozados, encontrándose los mismos amontonados o esparcidos junto a los locales, dando una imagen de descuido y de desidia. Una dejadez que pone en evidencia la falta de control que sobre las obras ejerce nuestro AyuntaMIENTO, unas obras en las que se observan muchísimos bordillos sin juntear, placas sin calibrar, otras deterioradas de antemano y la mayor parte mal colocadas. A parte de quedar al descubierto uno de los solares de esta avenida (Bodegón del Buen Pedro), solar del que se eliminó su vallado durante las obras, sin que este se haya repuesto al día de hoy.

    Tampoco a día de hoy, el inicio de nuestra incomparable Semana Santa, se han terminado las obras de renovación que con buen acierto se están llevando a cabo en nuestras alamedas, dando también una muy mala imagen de la ciudad. Cuando precisamente las alamedas es sitio de paso entre la “carrera” y diversas zonas de aparcamiento, debiendo de haber terminado para estos días los trabajos que en ellas se realizan, igual que los que se están llevando a cabo en el cercano parque infantil. Alamedas que al igual que Juan Carlos I y la zona de las estaciones de autobuses y ferrocarril, recientemente renovadas, carecen también de las necesarias papeleras. Pero lo inadmisible, es que una calle como la alameda de Ramón y Cajal, calle que sirve de acceso a la carrera y que sería un vomitorio de emergencia en caso necesario, se encuentre para estos días en las condiciones que está, en obras y llena de obstáculos para los viandantes. Una calle que ya que no se ha ejecutado en el pazo fijado de los 12 meses, si que se tenía que haber terminado para estos días de Semana Santa. Pero no solo no se ha terminado, sino que se encuentra en las peores condiciones de paso, llegando incluso a encontrarse con cuatro farolas menos, lo que hace que esté también peor iluminada que nunca en su proximidad a Juan Carlos I.

    Juan Carlos ICosa que se solucionaría poniendo algún foco provisional para estos días, pero no, los focos se han instalado en la de la Constitución, una alameda que si que está suficientemente iluminada, pero, alameda donde se encuentra la Tribuna Municipal (Presidencia). Pero no solo Ramón y Cajal es peligrosa para los que nos visitan, también dos vomitorios (pasos) de las tribunas ofrecen cierto peligro para los viandantes, pues precisamente en los dos únicos contenedores soterrados que coinciden con las tribunas, se encuentran parte de sus elementos sobresaliendo en estos pasos. Cosa que no se ha tenido en cuenta a la hora de repartir los vomitorios de las tribunas o el soterramiento de los contenedores. Contenedores estos, que parecen insuficientes para la avenida de Lorca donde más viviendas se ubican, ya que solo se han colocado tres isletas, aunque puede que albergue alguna más, y todas en un solo lado de las aceras. Cuando en el eje paralelo de Lope Gisbert, se colocaron en su día siete isletas, comprendiendo su trazado de mucha menos población que la avenida. Contenedores estos soterrados, que deberían de tener “buzones” de más capacidad, ya que las comunidades, el comercio y la hostelería usa bolsas de basura de mayor tamaño a las domesticas y que no caben por estos huecos, encontrándonos muy a menudo con las bolsas de basura fuera de dichos contenedores.

    Y es que lejos de mejorar vamos hacia atrás, encontrándonos cada vez los ciudadanos con más dificultades, con más obstáculos para desenvolvernos por nuestra ciudad. Una ciudad que se encuentra permanentemente en tiempo de pasión, enmarañada por multitud de obras y caos circulatorio. Pero una situación que no tiene visos de mejorar, ya que muchas de las obras que se han realizado y de las que están en ejecución, lejos de solucionar problemas los están agravando aun más, eliminando el poco aparcamiento que hay y cambiando algunas calles a un solo sentido de circulación, lo que hace que los problemas de circulación se agraven. Es lo que ha pasado con el cambio que se hizo en su día en la calle Poeta Gimeno Castellar, que se quedó con solo la dirección de entrada a la población, cuando de haberse mantenido su doble sentido, muchos automovilistas en dirección a la huerta, saldrían de Juan Carlos I por Fajardo el Bravo, evitando así el colapso que se forma al final de la avenida, y más cuando es una calle apenas transitada peatonalmente, siendo innecesaria parte de esa acera que ha estrechado su calzada.

    Pero así es ahora Lorca, “la ciudad del adoquín”, una ciudad con mucha acera pero con poca gente que la utilice. Incluso a la alameda de Ramón y Cajal que antes mencionaba, se le ha ampliado más todavía su anchas aceras, estrechando por consiguiente su calzada y dejándola en un solo sentido, cosa que agravará los problemas que se originan en la mencionada calle cuando cualquier vecino hace uso de su garaje y los usuarios de la farmacia de 24 h. dejan sus vehículos momentáneamente en la puerta del establecimiento. Así que lo dicho, largo tiempo de pasión lo que nos espera en esta incomoda ciudad que estamos construyendo. Una ciudad donde aprovechando estas obras de Juan Carlos I y adyacentes, se contemplaba un carril bici desde la alameda de Cervantes a Fajardo el Bravo pasando por la estación, carril que inexplicablemente no se ha ejecutado.

    Como tampoco hasta la fecha, se ha instalado un alternador de emergencia en el transformador municipal del Teatro Guerra (transformador que abastece el alumbrado público de la avenida), alternador contemplado dentro del proyecto de renovación de Juan Carlos I y que sirve para mitigar un supuesto fallo de corriente durante los desfiles bíblicos, teniéndolo que alquilar de nuevo este año para la Semana Santa y colocándolo al aire libre en la alameda del Periodista López Barnes, cuando este necesario elemento, tendría que estar ya instalado en el interior del teatro junto al transformador, evitando con ello un nuevo recibo de alquiler. Pero como el alquiler lo pagamos todos, poco importa el dinero que se lleve a empresa privada.

    Es lo que pasa también con la construcción del nuevo parque de bomberos de Lorca, que ha sido el último edificio público en ser reconstruido, cuando sí que se disponía del dinero del BEI para ser construido, estando ya más de seis años pagando un alquiler de 6000 euros mensuales, casi la mitad de lo que se va a gastar en la nueva construcción. Alquiler que ya no habría que pagar, si a la empresa constructora del nuevo parque se le hubiese exigido su construcción en el tiempo establecido. Tiempo que según la consejera de la cosa de entonces, el 4 de noviembre de 2016 (fecha en que comenzaron las obras), estas tenían un plazo de ejecución de 12 meses. Tiempo que ya se ha excedido en cinco, lo que significa un 40% más de lo previsto por la propia consejera.

    Pero para retraso, las obras del nuevo barrio de San Fernando o el primer tamo de la Ronda Central, un tramo que por la modificación del proyecto en uno de sus extremos, está inexplicablemente paralizada la obra más de siete meses en su totalidad, tiempo al que hay que sumar más de cinco años por otra modificación anterior. Así va Lorca, hoy peor que ayer, aunque mejor que mañana.

  • EN LA MISMA VÍA por Antonio de Cayetano

    EN LA MISMA VÍA por Antonio de Cayetano

    EN LA MISMA VÍA por Antonio de Cayetano

    Lo mismo que llevamos de siglo, llevamos hablando del AVE en Lorca, dándonos siempre un plazo de cuatro o cinco años para verlo llegar. Pero el tan cacareado AVE sigue sin aparecer por nuestra ciudad, pues para que esto ocurra, tienen que estar puestas sus vías y construida su estación. Y claro, para eso no bastan las palabras, las buenas intenciones, las promesas o los anuncios, sino que se necesita de la voluntad política de poner en marcha los proyectos, consensuarlos y dotarlos de sus partidas presupuestarias, ya que sin fondos, difícilmente pueden hacerse realidad.

    Todo comenzó años después de que se inaugurase la primera línea de alta velocidad en España, la de Madrid-Sevilla en 1992, para la que se adquirieron 24 trenes, dándose cuenta más tarde, de que esta cantidad era excesiva y que con 18 unidades tenían suficiente para prestar aquel servicio. Es por ello, por lo que seis de estos trenes, se modificaron para que pudieran circular por las vías convencionales que son de mayor anchura, pudiendo así ser utilizados para otros trayectos. Siendo de este modo como nació el Euromed, un magnifico tren que desde junio de 1997 cubre el corredor mediterráneo entre Barcelona y Alicante. Un confortable tren dotado de la última tecnología que se quedó a las puertas de nuestra región, ya que Murcia es junto con Extremadura, la única comunidad que no tiene electrificadas sus vías.

    Pero parecía que por poco tiempo, ya que en 1998 el entonces ministro de Fomento Rafael Arias Salgado, anunció que el Euromed iba a llegar hasta Almería, cosa que beneficiaría a nuestra región y a nuestra ciudad, que quedaría de nuevo comunicada por ferrocarril con Andalucía. Hecho que confirmó más tarde el vicepresidente del gobierno Rodrigo Rato, al anunciar que la llegada del Euromed a la ciudad andaluza, coincidiría con la celebración de los Juegos del Mediterráneo de 2005. Anuncio que puso en duda la oposición y el gobierno socialista andaluz, ya que esa obra no figuraba dentro de los planes de desarrollo regional (PDR) que el gobierno español había solicitado como ayuda a la UE. Contestando el diputado del PP por Almería, Rafael Hernando (el mismo que lleva representando a esta provincia desde 1993), que eso se recogería en un documento más amplio, a ultimar en los siguientes meses. Mientras que el ministro Arias Salgado, afirmaba que si que el proyecto figuraba en la petición de fondos europeos, aunque no apareciese en el PDR con esa denominación.

    Y es que cuando se acercan elecciones, cuando se abre la veda, todas las promesas son pocas para la caza del voto. Pero una vez pasados aquellos comicios generales del año 2000, las aguas fueron volviendo a su cauce, anunciando el nuevo ministro de Fomento Francisco Álvarez-Cascos, una nueva fecha para la llegada del corredor mediterráneo a Almería y como consecuencia a Lorca, retrasándose su llegada hasta el año 2007 y cambiando el Euromed por un AVE. Igual que consensuó en el año 2001mediante el pacto de San Esteban, el trazado Madrid Levante, acuerdo que firmaron José Bono, Eduardo Zaplana y Ramón Luis Valcárcel, poniendo también el 2007 como el año de la conexión por AVE con la capital de España. Pero pese a lo firmado y a todos los anuncios que se han ido sucediendo posteriormente, la realidad es que diez años después de lo previsto, seguimos sin AVE en la región de Murcia, siendo más grave aún, las deficientes infraestructuras ferroviarias que tenemos, al continuar con unos trenes obsoletos y con unas líneas tercermundistas, aparte de mantener todavía, más de medio centenar de pasos a nivel, once de ellos sin barreras.

    Pasos que por lo visto, preocupan poco a nuestros gobernantes, ocupándose más de las grandes inversiones y de sus titulares de prensa que de la seguridad de sus conciudadanos. Así nuestro futuro aeropuerto regional, iba a ser el primero de España en tener estación de AVE y el tercero tras Madrid y Barcelona en estar comunicado con ferrocarril, pues la línea del AVE a Cartagena iba a atravesar el macizo montañoso de Carrascoy para conectarnos con él. Un proyecto regional que solo duró lo que tardó el PP en llegar al gobierno de España, ya que con Rajoy en el poder, la cosa cambió y ese itinerario ya no era el objetivo del gobierno murciano. Pero eso sí, afirmando que el cambio era debido a la tardanza del gobierno de Zapatero en aprobar aquel proyecto, no porque fuese el trazado menos idóneo, el que más afectara al medio ambiente y el más costoso de realizar. Así que con la escusa de no demorar más la llegada del AVE a la ciudad departamental, se decidió que su recorrido se haría por donde va la línea convencional. Pero a pesar de aquellas “prisas” y de ser del mismo color el gobierno regional que el nacional, hoy seis años después, sigue la cosa tal como estaba, no conociéndose aún cuando comenzaran los trabajos, solo el anuncio de que durante el presente año deben de estar terminados los proyectos, pronosticando el inicio de su construcción para el 2019.

    Igual sucede con Lorca, que desde el año 2007 estamos esperando que se acabe el estudio informativo del paso del AVE por nuestra población. Aunque la llegada a nuestra ciudad depende más de lo que tire Almería que de lo que empujen nuestros dirigentes, estando en la misma vía que hace diez años, cuando la oposición, que entonces era otra, pedía los más de 4 km. de soterramiento que pide ahora, y cuando al igual que entonces, es de signo contrario el gobierno de la nación. Un soterramiento que ya en diciembre de 2006, tras la reunión mantenida en la Delegación del Gobierno de Murcia entre el presidente de Adif, el consejero de Obras Publicas y el alcalde de Lorca, se aseguró que sería de 4,7 km., una distancia que satisfacía sobradamente las pretensiones de nuestra ciudad. Como también las de los dirigentes locales de entonces, que sacaban pecho con los titulares de prensa de aquellos días, que es lo que realmente se buscaba, pues no hay que olvidar, que faltaban solo cinco meses para las elecciones autonómicas y municipales, elecciones donde el PSOE perdió la alcaldía. Siendo ya en agosto del siguiente año, cuando se encargó el preceptivo estudio informativo del proyecto, proyecto que debía de concretar el recorrido definitivo que sería soterrado a su paso por la población, proyecto que más de diez años después sigue sin estar aprobado.

    Un recorrido que debe de abarcar la totalidad del entramado urbano, naciendo en el barrio de Apolonia y terminando en su confluencia con la Avd. Sutullena, bajo el puente del vial que enlaza las rotondas de San Antonio y la de Águilas. Pues de ser menor el tramo soterrado, nos encontraríamos con una insalvable barrera que condicionaría el posterior desarrollo de la ciudad, no dejándola crecer a lo ancho, tal como ha pasado en los últimos 100 años con la línea convencional. Ferrocarril que de haberse construido por donde en un principio estaba previsto, no hubiese interferido lo más mínimo en el crecimiento natural del casco urbano, haciendo de Lorca una ciudad incomoda y alargada. Pero como el dinero siempre manda, a la empresa concesionaria le fue más fácil construir un solo puente, el que salvase el Guadalentín, que no hacer uno aguas abajo y otro más para cruzar la rambla de Tiata que es lo que en un principio se proyectó, estrangulando el desarrollo de la ciudad y atravesando sus hermosas alamedas. Por eso hoy no podemos tropezar en la misma piedra, no se puede permitir otra solución que no sea la de su total soterramiento a su paso por la población, descartando otras opciones que también se han barajado, como es su paso en trinchera o apantallado.

    Alternativas estas más económicas, pero que supondrían un muro más insalvable y horroroso que el que tenemos en la actualidad. También se habló en su día, de pasar la línea junto a la autovía A-7, con nuevos túneles bajo la sierra del Caño y viaductos sobre el Guadalentín o incluso cruzarla por la huerta. Opción esta última que se descartó rápidamente, por el rechazo social que implicaría, la cantidad de expropiaciones que habría que hacer y lo costoso de las mismas. Igualmente se descartó la propuesta del PP local de pasarla junto a la autovía y colocar la estación en los terrenos de La Quinta por el montante económico que ello supondría. Quedándonos como mejor opción, la de cruzar la población por el sitio que hoy ocupa la línea convencional, solo que de forma soterrada. Algo que también será costosísimo, pero no tanto como las otras dos alternativas que se barajaron, eliminando así de forma definitiva la gran barrera que desde su construcción ha supuesto el ferrocarril en nuestra ciudad.

    Es por ello por lo que desde un principio, se ofreció el Consistorio para pagar parte del soterramiento, financiando este con las plusvalías generadas por los futuros desarrollos urbanísticos de la costa lorquina. Macro proyectos que afortunadamente no se ha llevado a cabo, imponiéndose la cordura y dejando sin urbanizar lo poco que nos queda de costa virgen en nuestra región. Pero al igual que la sensatez se ha impuesto en el tema urbanístico, aunque haya sido por sentencias judiciales, también la cordura se debe de imponer en el soterramiento del ferrocarril, porque es inaceptable la lucha que las dos principales formaciones políticas llevan a cuenta del tema del AVE en nuestra ciudad, tratando de sacar el máximo rédito político del asunto y moviéndose solo cuando son los otros quienes dirigen el Ministerio de Fomento o cuando se acercan las campañas electorales. Cuando la pelea debe ser por Lorca, por su futuro, futuro que debe de estar siempre por encima de los intereses partidistas sean del color que sean. Ya en mayo de 2007, Francisco Jódar, candidato entonces del PP a la alcaldía, movilizó a todos los alcaldes populares de la comarca, concentrándose en la estación de Sutullena en protesta porque una noticia de prensa situaba una estación de AVE en la localidad almeriense de Vera, afirmando que Zapatero castigaba a Lorca y se llevaba la estación prevista en nuestra ciudad a su lugar veraneo.

    Cosa que no era cierta, ya que en todo momento y con todas las administraciones, a Lorca se le ha situado una estación de AVE, derecho que también tiene el municipio turístico de Vera. Localidad que junto con Almería y Nijar, va a contar también con apartadero para mercancías, igual que hay previsto otro en La Hoya y otro más en Murcia. Lo que no se ha conseguido para Lorca, es la estación de mercancías del corredor mediterráneo, aquella que también se pedía a Zapatero en la mencionada concentración de mayo de 2007. Estación que años después, anunciaron los alcaldes populares de Lorca y Puerto Lumbreras como un logro, ubicándola entre los límites de ambos municipios. Pero no, fueron solo falsas promesas, puro teatro, más titulares de prensa en busca de votos, porque poco se ha hecho desde el gobierno local, regional y nacional por el proyecto del AVE entre Murcia y Almería en los últimos seis años. Bueno, sí que se han llevado a cabo unas obras, las de tapiar los túneles de Sorbas que ejecutó el gobierno socialista, que fue quien le dio un gran empujón al proyecto, realizando varios de los tramos de plataforma que se han hecho en las dos provincias. Porque el tramo entre Pulpí y Cuevas que adjudicó el gobierno del PP en el verano de 2015 a la constructora Sacyr, sigue todavía pendiente de ejecutar, al renunciar a su construcción la empresa adjudicataria casi año y medio después de su adjudicación, siendo el motivo de su marcha, la no disponibilidad de los terrenos en su debido tiempo.

    Tramo que ahora se quiere adjudicar de nuevo alargándolo hasta Vera, un tramo que atraviesa la pedanía pulpileña de La Fuente, lugar donde el ayuntamiento de Pulpí a reservado hasta 300 hectáreas de terreno para un centro intermodal de trasportes, un puerto seco que promueve una sociedad integrada por empresarios de Pulpí, Águilas, Cuevas, Huércal- Overa, Vera y Cantoria. Empresarios que van a invertir unos 400 millones de euros durante las tres fases del proyecto, con el fin sacar sus productos por ferrocarril, ahorrando más de un 30% en los costes de transporte y un 45% en los tiempos de entrega. Ayuntamiento y empresarios del sector agrícola y del mármol que se vienen moviendo ya muchos años para que la comarca cuente con esta terminal intermodal. Un puerto seco interior que también se podría haber hecho en nuestro municipio, pero claro, para eso hacen falta algo más que palabras y anuncios, hace falta que nuestros políticos y empresarios se hubiesen movido entorno a un solo objetivo, el del crecimiento y el progreso de nuestra comarca. Cosa que se tenía que haber hecho también con el emplazamiento del aeropuerto regional, situándolo en la zona de Alhama de Murcia, un lugar equidistante de las tres poblaciones más importantes de la región, así como de las zonas turísticas e industriales, pero no, el nuevo aeropuerto se ha situado en el municipio de Murcia que es lo que le interesaba a los políticos y al empresariado murciano.

    Ciudad esta, que si que ha conseguido ya el soterramiento de 4 kilómetros de sus vías, aunque no por la actuación de sus gobernantes, sino por el movimiento ciudadano, por la actividad de una plataforma que lleva casi treinta años reivindicando la supresión de sus vías en superficie. Consiguiendo con sus protestas que las obras hayan comenzado antes de lo previsto, pues el soterramiento era algo secundario, lo prioritario para los políticos no era quitar las vías del sur de la ciudad, sino que llegase el AVE de la manera que fuese con tal de hacerse la foto. No contando con la fuerte protesta vecinal, con las 50.000 personas que se manifestaron en la capital murciana el 3 de octubre del pasado año, haciendo que Adif adelantase los proyectos y comenzara unas obras que de momento no preveían. Estando claro que la presión vecinal ha sido fundamental para el cambio de criterio, aunque ahora sean los políticos los que se cuelguen las medallas, los que saquen pecho de que el soterramiento va a ser una realidad en Murcia. Cosa que no ha sucedido en Valladolid, donde el AVE llegó en superficie de forma provisional hace diez años y todavía siguen esperando el soterramiento prometido, un soterramiento que quizá ya no llegue.

    En Lorca está claro que llegará soterrado, no se puede permitir atravesar la ciudad de otra manera. Pero la cuestión está en la distancia que debe de abarcar el soterramiento de las vías, un soterramiento que no solo debe de salvar el cauce del Guadalentin, sino que también tiene que pasar por debajo del canal del trasvase que pasa bajo el río. Por lo que si en Murcia, las rampas de los extremos son de unos 600 metros cada una, aquí la del lado norte, la más cercana al Guadalentín, deberá de ser de mayor distancia, ya que el AVE no permite más de un 2% de pendiente en sus vías, siendo por tanto un largo tramo atrincherado que no podemos consentir dentro del entramado urbano de la ciudad. Tramo que puede verse complicado en la pedanía de Tercia, en el punto donde la vía férrea es atravesada por el futuro paso subterráneo de la Ronda Central. Así que lo del soterramiento en todo el recorrido urbano de la población no es un capricho, es una necesidad a la que no se puede renunciar. Lorca y sus dirigentes no pueden hipotecar el futuro desarrollo de la ciudad, en ningún caso se pueden aceptar las rampas de entrada y salida dentro de la población. Rampas que nos llevarían a un atrincheramiento de unos mil quinientos metros lineales, y cuyos tramos quedarían dentro del perímetro urbano al soterrar solo los 1700 metros que se anuncian como previstos.

    Sé que en Lorca no hay el movimiento ciudadano que existe en Murcia, y aquí somos incapaces de ponernos en medio de las vías para defender nuestros derechos, pues somos un pueblo conformista con lo que se hace y con lo que se deja de hacer. Pero tenemos que levantar la voz si queremos una ciudad más segura y cómoda para nuestros hijos y nietos. Creo que todos los medios, las asociaciones vecinales y empresariales deben de posicionarse a favor de que el AVE pase soterrado por todo el trayecto que cruza la población, dejando fuera de sus límites los tramos de rampa que van atrincherados, tal como han defendido siempre las diferentes formaciones políticas. Lo que no es de recibo, es que mientras en Murcia comienza y termina el soterramiento en zona de huerta, ya que va desde la Senda de los Garres hasta Nonduermas, pudiendo incluso alargarse hasta 800 metros más, lo que supondría una distancia de casi cinco kilómetros, en Lorca nos conformemos con solo 1.700 metros. Una tercera parte de lo que pedía el PP cuando estaba en la oposición, ya que entonces se solicitaba al gobierno de Zapatero que el tramo soterrado fuese desde Las Palmeras al camino de Vera. Y es que tan malo es pasarse como no llegar.

    Hay que dejar los intereses personales y partidistas y luchar solo por los de Lorca. Una ciudad que tiene que seguir creciendo sin que se interponga en ello ninguna barrera física. El AVE no viene a Lorca, es Lorca la que se encuentra en el camino del AVE, por lo que sí o si tiene que pasar por nuestra ciudad. Como tampoco tenemos prisa en que esto suceda, ya que lo importante es que se integre en la ciudad en las debidas condiciones. Una situación que nos da ventaja a la hora de reivindicar y conseguir nuestros propósitos, objetivos que no deben ser otros, que la futura expansión de la ciudad no se vea obstaculizada por el nuevo ferrocarril del siglo XXI. Un recorrido que de no planificarse bien, ahogará su crecimiento natural, el ensanchamiento que solo se puede hacer por un lado, ya que en el otro tenemos la otra gran barrera de la sierra del Caño.

    Gobernar en Lorca siempre ha sido fácil, poca ha sido la presión de los grupos de la oposición o del mismo pueblo. Pero cuando está en juego el futuro urbanístico de la ciudad, es responsabilidad del AyuntaMIENTO trabajar por alcanzar un consenso entre todos. Entre el pueblo, representado por todas las formaciones políticas y las tres administraciones que en mayor o menor medida tienen que financiar la inversión. Una Inversión que opino debe de ser estatal, igual que cuando se hace una autovía o cualquier otra infraestructura dependiente del Estado, y más cuando se prometió tras los terremotos, que el soterramiento del ferrocarril a su paso por Lorca, formaría parte de aquel olvidado Plan Lorca. Cosa que ahora abría que recordarles a los responsables de Fomento, tratando así de mitigar el paso del AVE por nuestra ciudad, que no sea este una carga hipotecaria para Lorca en cualquiera de sus sentidos.

    Francisco Jódar, amenazó al gobierno de Zapatero con sacar al pueblo a la calle en defensa del soterramiento. Fue en los días previos a la reunión que mantuvo nuestro alcalde en Madrid el 29 de marzo de 2011. Una reunión con el Director General de Infraestructuras Ferroviarias de entonces, Carlos María Juárez. Reunión en la que estuvieron presentes el concejal de Fomento Joaquín Ruiz, el portavoz del PSOE Diego Ferra, el de IU José García Murcia, el presidente de Ceclór Pedro Cazorla y el de la Cámara de Comercio Eusebio Abellán. Una junta que según el alcalde fue muy constructiva, estando de acuerdo en que el paso del ferrocarril por nuestra ciudad tenía que ser soterrado en su totalidad. Pero sin embargo, una vez el PP en el gobierno de la nación, nada se ha hecho por asegurar aquel positivo acuerdo, es más, ni tan siquiera se ha creado la sociedad “Lorca Alta Velocidad”, sociedades mixtas entre las administraciones implicadas que son el paso previo a la realización de estos proyectos, ya que son las que se encargan de planificar la integración del AVE a su paso por las ciudades. Pero no solo hay que planificar el paso del AVE por Lorca, también habrá que decidir el uso que se le quiera dar a la antigua línea convencional en superficie.

    Y es que el AVE parece que está más cerca, pero Lorca está en la misma vía que estaba, sin acuerdos y sin consenso entre las fuerzas vivas del municipio. Unos reivindicando un soterramiento correcto, el óptimo para la ciudad, y otros reprochando que fueran ellos los que suprimieron el ferrocarril con Andalucía en 1985, cuando esta era una línea muy deficitaria que nos costaba mucho dinero a todos los españoles. Cosa que también pasa en la actualidad con el ansiado AVE, un medio de trasporte que queremos cada uno en la puerta de la casa, siendo deficitarias la mayor parte de las líneas. Está claro que no podemos ignorar las ventajas de este tren, pero también es cierto que solo beneficia a un reducido grupo de personas, no siendo un medio útil para la mayor parte de la población, excepción hecha de las mercancías, que si que será un estimulo positivo para la industria y la agricultura de nuestra zona. Pero como su llegada da votos, pues lo llevan como bandera todos nuestros políticos, convirtiéndonos en el país con más kilómetros de AVE por habitante, siendo al mismo tiempo el menos utilizado del mundo.

    Así somos de miopes, sacamos pecho con el tema del AVE en nuestra región, mientras tenemos todavía pasos a nivel sin barrera. Nos sentimos orgullosos de alcanzar acuerdos para su llegada y sin embargo, no somos capaces de lograr de Adif el ensanchamiento del paso a nivel de la alameda de Cervantes. Siendo imperdonable que tras la remodelación de esta vía, quede la calzada con las mismas dimensiones que estaba, tal como se aprecia en la marcha de las obras. Así de sumisos somos en Lorca, mucho anuncio y mucha foto, pero poco el resultado final. Esperemos que el soterramiento sí que se gestione como es debido, dejando fuera de la ciudad el atrincheramiento, las catenarias y su tendido eléctrico de 25.000 voltios, porque eso sí que sería espantoso dentro de la población.

  • EN OTRO ESCALÓN por Antonio de Cayetano

    EN OTRO ESCALÓN por Antonio de Cayetano

    EN OTRO ESCALÓN por Antonio de Cayetano.

    Me contaron que en una noche de fiesta, a un joven parlamentario regional, el mismo que hoy ocupa la presidencia de su Comunidad y el liderato de su partido, una chica le pidió el teléfono (su número), respondiendo este que cuál le daba, “el que pago yo o el que pagas tú”, encogiéndose la joven de hombros, atónita por su respuesta y sin saber que contestar. Y es que, quien vive de la cosa pública, quien no sabe de la austeridad ni lo que significa despilfarro, se comporta de esta manera, presumiendo insolentemente de su privilegiada posición. Una condición que es completamente legitima, pues ya se encargan ellos de otorgarle la debida legalidad, anteponiendo sus intereses a los del resto de ciudadanos y situándose en un nivel muy superior. Pero unos privilegios que no son buenos ni para la democracia ni para el país. Un país donde los políticos van perdiendo credibilidad, los partidos militancia y votos las urnas, aumentando la distancia entre el gobierno y los gobernados, entre la administración y administrados.

    Resultado de imagen de revilla interviuY todo porque los políticos, los que representan al pueblo, están en otro escalón diferente, siendo juez y parte a la vez y posicionándose como un linaje blindado y privilegiado. Pero no solo su superioridad ha ido subiendo escalones, sino que también se ha ido elevando la preocupación del pueblo por sus acciones, por sus corrupciones y despilfarros. Pues para ellos todo está bien, no hay responsabilidades políticas, quedando lejos de toda ética su ilícito enriquecimiento, cuando precisamente la salud democrática de un país, obedece siempre a la calidad ética de sus dirigentes. Políticos que no se sonrojan ante nada ni se avergüenzan ante situaciones incomodas, por muy delicadas que estas sean, tal como estamos viendo estos días durante el juicio de uno de los casos de corrupción más sonados, ya que aunque las evidencias demuestren lo contrario, lo suyo es siempre negarlo todo y culpar al contrincante de falsas acusaciones. Según ellos, nada tienen que ver con el pago en B, con las facturas ficticias, con los contratos amañados o con las modificaciones falsas de proyectos, obteniendo mordidas de hasta un 30% que salen siempre del erario público.

    Como tampoco va con ellos el trasiego de sobres, maletines o bolsas de basura llenas de dinero opaco. Y es que, como dijo una ministra socialista en 2004, “el dinero público no es de nadie”. Así que si no tiene dueño, pues a repartírselo entre todos, que si se pierde nadie será responsable. Y como la mayoría son aforados, pues la resolución de los procedimientos donde están investigados (antes imputados) se dilatan en el tiempo, habiendo prescrito luego la mayor parte de sus delitos en caso de ser juzgados. Un excesivo retraso debido por una parte, a la escasez de medios que sufre la Fiscalía que investiga estos desmanes, pero también a las directrices que reciben desde arriba y a los numerosos recursos y apelaciones que las defensas presentan, alegando siempre sentirse injustamente tratados por la justicia. Cuando ellos disfrutan de un trato especial, ya que si la justicia fuese igual para todos, serian investigados y juzgados por el mismo juez que juzga ante cualquier causa a cualquiera de sus vecinos. Pero no, ellos en vez de ser investigados y juzgados, son apadrinados y brindados por sus respectivos tribunales de justicia, los mismos que son permisivos con sus excesos y archivan las causas en la primera oportunidad que tienen.

    Pero el aforamiento es solo uno de los muchos privilegios con que cuenta nuestra clase política, por lo que ser político en nuestro país, se ha convertido en un autentico chollo. Es vergonzoso que mientras España es el tercer país de la Unión Europea donde más ha crecido el riego de pobreza, por detrás de Grecia y Chipre, el sueldo de algunos de nuestros políticos llegue hasta los 194.000 euros anuales, como es el caso de Ana Pastor, presidenta del Congreso de los Diputados, que con la subida del pasado año, tiene unos ingresos de 13.896 € al mes (14 pagas). Pero es que su marido, amigo de Rajoy y presidente de la Autoridad Portuaria de Marín-Pontevedra, cobró en el año 2015 (último del que se han publicado datos), la cantidad de 79.385 € entre sueldo y variables, por lo que de continuar con la misma retribución, este matrimonio que vive de la cosa púbica, ingresa de las arcas del Estado casi 274.000 € al año. Una autentica barbaridad, cuando el salario medio de los españoles es de 1.878 € al mes según el INE, un 0,8% menos que el año anterior, o el de nuestros jóvenes que cobran un 30% menos que hace una década.

    Resultado de imagen de zapatero sueñoUn insulto para los ciudadanos que cada día vemos más amenazada la subsistencia, el estado del bienestar o la calidad de vida, como somos los que integramos las listas del paro, esperamos largo tiempo para ser operados o no recibimos las prestaciones a las que tenemos derecho por la Ley de dependencia. Así mientras los políticos cobran sueldos de escándalo, al pueblo corriente se le aprieta el cinturón o se le quitan ayudas. Siendo este el caso de una valenciana de 94 años, ciega, que cobraba una pensión no contributiva de apenas 150 € mensuales, la cual ha perdido al convivir con su hermana, que al quedarse viuda cobra una pensión de viudedad. O la de otras dos hermanas que vivían en una residencia de Soria y que han tenido que separarse por no perder una de ellas la pensión no contributiva de 380 € al mes, teniéndose que marchar a vivir sola la otra. Así de cruel es nuestra sociedad, mientras nuestros mayores se mueren solos en sus casas sin que nadie se acuerde de ellos, gran parte de nuestros políticos viven a todo tren con el dinero de todos los españoles. Pero lo más indignante, es que buena parte de su sueldo no tributa a la Hacienda Pública como si que lo hace el del resto de ciudadanos.

    Los 350 diputados y 266 senadores tienen asignado un sueldo de más de 2.800 € mensuales, pero a esta remuneración se le suman como mínimo otros 1.800 € en forma de dietas, manutención, alojamiento o gastos de representación o de libre disposición, importes que están exentos de tributar por el IRPF, por lo que entre el 40% y el 70% de lo que cobran son dietas y complementos libres de impuestos. Unos extras que cobran incluso los meses en que no hay actividad parlamentaria alguna. Hacienda somos todos, pero no sus señorías, pero para descaro, el del propio ministro de Hacienda Cristóbal Montoro, que teniendo tres viviendas en Madrid, ha cobrado su correspondiente dieta por alojamiento, retribución a la que tienen derecho los diputados de fuera de la capital de España, siendo más de medio centenar los hechos de este tipo, algunos hasta con cinco viviendas en Madrid, como fue el caso de la diputada popular Elvira Rodríguez, una madrileña y ex ministra que era diputada por Jaén, igual que antes lo había sido por Murcia. Y es que hay ministros que aparte de su sueldo como miembro del gobierno, también cobran como diputados. Una duplicidad de cargos que quería eliminar Rajoy para esta legislatura, pero no por los sueldos, si no por evitar perder alguna votación, al no poder contar siempre con el voto de estos ministros-diputados cuando están fuera de Madrid por motivos de su otro cargo ministerial.

    Pero no paran aquí los privilegios de los “representantes” del pueblo, pues aparte de las ayudas para alojamiento, también disponen de una tarjeta para pagar el taxi que los desplace por la capital de España, una tarjeta personalizada con un saldo mensual de 250 €, lo que le supone un extra de 3000 € al año más. También disponen de billetes gratis para viajar en avión y no precisamente en clase turista, pago del kilometraje si lo hacen en su propio coche, así como equipos informáticos y teléfonos de última generación, esperándoles tras su jubilación, unas pensiones de lujo que se ven incrementadas con un plan de pensiones extra pagado por el pueblo al que representan. Un pueblo que es cómplice de los privilegios que estos disfrutan, un pueblo que caya y otorga mientras le saquean sus bolsillos con unos impuestos abusivos. Unos impuestos que en su mayor parte salen de las nominas de los trabajadores y de las pequeñas empresas o autónomos, ya que según los propios inspectores de hacienda, las grandes empresas son las responsables de más del 70% del fraude en nuestro país. Un fraude al que no se tiene voluntad de atajar, estando la Agencia tributaria al límite de su normal funcionamiento, al carecer de suficientes medios para ello, ya que según denuncian los mismos técnicos de Hacienda, en la actualidad hay 3.000 funcionarios menos que en 2009.

    No hay dinero para mantener las pensiones, pero en vez de combatir el fraude fiscal y la economía sumergida, creando nuevas plazas de inspectores de Hacienda y de Trabajo, las cuales se financiarían sobradamente con el dinero y la actividad aflorada, se nos dice que trabajemos más años y que nos hagamos planes de pensiones privados. La solución más fácil para disminuir la carga del Estado por un lado e incrementar los beneficios de las grandes compañías del sector por otro. Pero claro quién dice esto, quizá no sabe de fatigas ni lo que es trabajar duro, de la debilidad y el agotamiento al que se llega después de más de 50 años de faena. Años de trabajo donde se nos obliga si o si a cotizar a la Seguridad Social, a mantener el sistema, teniendo como contraprestación una vez jubilados (los que lo ven), unas pensiones que como mínimo deberían de ser dignas. Lo que es injusto, es pagar un “seguro obligatorio” por un lado y que te inviten por otro a trabajar más años si quieres cobrar luego o que te lo compenses con otro privado, cuando el dinero que uno aporta, debe de ser en parte para pagar esta pensión y una atención sanitaria en condiciones.

    Resultado de imagen de celia villalobosA quien vive casi 30 años de la cosa pública, con coche oficial, secretaria, sueldo de lujo y demás privilegios, claro que no le importaría seguir “trabajando” de esta manera hasta los ochenta años, y más con el premio de un plan de pensiones por el que no se ha tenido que resentir su bolsillo. Ya está bien de despreciar a los trabajadores de este país, a la gente corriente y a quienes les han otorgado su confianza. Porque se le conoce muy bien por estos hechos y por sus frecuentes salidas de tono, por sus insultos y vejaciones a sus subordinados, escoltas y choferes, por llamarle “tontitos” al personal discapacitado del Congreso, o por jugar con su ipad al tiempo que se preside una importante sesión del Parlamento. Un comportamiento impropio de un cargo público, al que se le paga para que nos represente y gestione, no para que se eche la siesta y nos insulte después. Y lo malo de estos políticos (afortunadamente no son todos iguales), es que están muy bien situados en el partido donde militan, no solo ellos sino también su cónyuges, por lo que no hay forma de sacarlos del poder, pasando de un cargo a otro sin dejar hueco para otros que pueden estar mejor preparados o capacitados. Pero eso pasa por no limitar el tiempo que se está en un cargo e incluso en política, dejando que se viva vitaliciamente de la cosa pública y con unos sueldos y dietas desproporcionados.

    Creo que hay que ir sustituyendo a todos estos políticos que hacen de la política su medio de vida, porque una cosa es servir al pueblo y otra servirse de él. No es lo mismo aspirar al poder para servir a los ciudadanos, que servirse de los ciudadanos para llegar al poder, siendo luego sus políticas contrarias a los sentimientos de sus votantes, ya que lo que impera siempre son las directrices del partido, lo que mejor le venga a él, olvidándose de los problemas del territorio o de sus ciudadanos. Es lo que ha pasado en nuestra región con el tema del agua, con el “tasazo” del Trasvase, que los intereses del PP están por encima de los de nuestros agricultores, no votando los parlamentarios populares a favor de que se elimine esta tasa cuando no se reciben los caudales durante un tiempo, algo que es completamente razonable en cualquier actividad. Es como si pagásemos el importe de la potencia contratada del recibo de la luz, mientras la compañía no es capaz de suministrarnos energía alguna. Pero esto es así, lo importante para la mayoría de los políticos no son los ciudadanos, sino llevarse bien con su “amo”, conservar el cargo, aunque esto vaya en detrimento del pueblo a que representan.

    Nuestro país está necesitado de una fuerte poda para eliminar las ramas viejas, pero también para suprimir las mal orientadas y poco sanas, dejando solo las de savia nueva, las fuertes y vigorosas. Pero primando siempre su valía, no la casta de donde proceden, porque esta es otra, ya que si el poder se va pasando a los delfines que han recibido las mismas lecciones, nos encontraremos con la misma gente, igual de mediocre y oportunista, deseosa siempre de un cargo público. Y claro, si han bebido del mismo vaso, pues tendrían la misma inclinación. Es lo que sucedió con Luis Roldan, el exdirector general de la Guardia Civil durante el segundo y tercer mandato socialista, que hizo lo que hacían según él, llevarse todo el dinero que pudo, ya que parce que era habitual el trasiego de sobres de dinero, dentro del departamento de Interior del gobierno de entonces. También en aquel tiempo se habló de tirar de la manta, pero la manta no se movió y no dejó a nadie al descubierto, tal como pasará ahora. Como tampoco aparecieron los más de 10 millones de euros de dinero público. Pero eso sí, fuimos el hazmerreir de Europa, al ser buscado por Interpol el exdirector general de la Guardia Civil, aquel que tuvo bajo su mando 60.000 agentes en nuestro país. Algo similar a lo que pasa hoy con otro prófugo de la justica, un político catalán que quiere gobernar su comunidad residiendo fuera de nuestras fronteras, un verdadero disparate.

    Pero para disparate, el gasto de las autonomías y todos sus cargos, ya que aparte de lo que nos cuestan los 616 diputados y senadores nacionales, tenemos que mantener también los 17 parlamentos autonómicos y los dos de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Parlamentos donde desarrollan su labor 1.248 diputados y por donde se van al año más de 336 millones de euros, siendo el catalán el más caro con unos 52 millones de euros. Que si, que si queremos autonomías tenemos que asumir unos costes, pero unos costes que sean racionales y proporcionados. Lo que no puede ser, es que mientras la comunidad de Castilla y la Mancha con 5 provincias y 919 municipios, con siete veces más de extensión que la de Murcia y con un 40% más de población, tenga 33 diputados regionales, y nosotros siendo una región uniprovincial, con menos extensión y población que ellos y con menos del 5% de sus municipios, tengamos 45 diputados. Lo que nos supone un gasto de más de 10 millones de euros, por encima que Castilla la Mancha y más del doble de La Rioja que también es una región uniprovincial. Regiones que dicho sea de paso, nos libramos de contar también con diputados provinciales, porque aparte de los 1.206 autonómicos, también tenemos en nuestro país 1.031 diputados provinciales, más los correspondientes a las diputaciones forales y a los cabildos y consejos insulares.

    Siendo la profesión de “diputado provincial” una profesión muy bien pagada, con sueldos que oscilan entre los 3.000 y los 5.000 euros mensuales. Pero parece que a sus señorías, esto le parece insuficiente, por lo que también se conceden dietas por cada reunión a la que asistan, reuniones de organismos provinciales o consorcios a los que están adscritos y que pueden suponer unos 300 euros por reunión, pudiendo ser estas semanales, quincenales o mensuales, dependiendo de la importancia de los temas a tratar o de las veces en que se quieran dividir (cobrar) los asuntos. Unas diputaciones provinciales que no tienen razón de existir en la España autonómica, al no ser que sirvan de agencia de colocación para los militantes del partido en el poder o para promover casos de corrupción, tal como hemos visto en las distintas autonomías. Estas instituciones fueron creadas para dar servicio a los municipios pequeños por medio de consorcios y otros organismos mancomunados, pero en la actualidad son las propias autonomías las que ofrecen estos servicios, por lo que l único que hacen es duplicar los mismos por las dos administraciones o dejar estos sin prestar.

    Cuando la supresión de estas administraciones provinciales, forales e insulares, nos ahorrarían unos 22.000 millones de euros que salen de las arcas del Estado, cantidad que casi en un 50% se destina a la propia organización de estas instituciones. Instituciones de las que se puede prescindir, asumiendo sus funciones las comunidades autónomas de su territorio y ahorrando más de 10.000 millones de euros. Pero claro, para ello también hay que prescindir de los políticos ahí colocados, y eso ya es más complicado. En el pacto de investidura del PSOE y Ciudadanos estaba la propuesta de eliminar las diputaciones provinciales, pero como luego quedó en nada, no se ha vuelto a hablar más del tema. Ahora toda la atención es Cataluña, un asunto que es importante, pero no el único que preocupa en nuestro país. Claro que mientras se hable de Cataluña, no se habla de otra cosa, y como pasaba en el franquismo, aquello que no se habla, es aquello que no ha sucedido. Estamos rodeados de políticos mediocres, tanto los de un lado como los del otro, cuando si cada uno se hubiese dedicado a hacer política, no estaríamos en este punto sin salida, en este ridículo que no tiene límites y al que se le llama política.

    La imagen puede contener: una persona, sentadaPero mientras se encuentra la mejor solución, lo cierto y verdad, es que mientras el pueblo sufre las decisiones de sus políticos, estos siguen cobrando del pueblo. Carles Puigdemont era el presidente autonómico que más cobraba en nuestro país, con un sueldo de casi 10.000 euros mensuales (14 pagas) 139.585 € al año. Pero es que una vez que ha dejado la presidencia, tiene derecho a seguir cobrando durante un mínimo de cuatro años el 80% de su sueldo, lo que le supone más de 111.000 euros al año, lo mismo que sigue cobrando su predecesor Artur Mas, ya que así lo establece el Estatuto de expresidentes. Otro chollo más de los políticos, ellos se lo guisan y ellos se lo comen, es como si una junta de trabajadores decidiese el sueldo, sus indemnizaciones y sus condiciones de empleo en la empresa. Pero lo triste de todo esto, es su absentismo laboral, todos tenemos la imagen del hemiciclo casi vacío, donde solo acuden a la hora de votar, importándoles bien poco los debates y más si los que intervienen son los contrarios. Si que están adscritos a diferentes comisiones, pero estas no suelen coincidir con las sesiones del Parlamento, por lo que asistan o no, lo hagan bien o lo hagan mal, gestionen mejor o gestionen peor, ellos siempre ganan.

    Aunque hay otros personajes públicos que ganan más. porque para sueldos de escándalo el de algunos futbolistas, sus representantes y el del presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas, que cobró el pasado año la friolera de 879.033 euros, más de 73.250 € al mes. Más del doble que el año anterior y debiéndole a la Hacienda Pública 4,7 millones de euros esa entidad. Pero es que el anterior presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, ha cobrado 152.000 euros anuales por este cargo, 351.000 por ser miembro de la FIFA y 217.000 € por el de la UEFA, un total de 720.000 € en un solo año, casi 2.000 euros al día, aparte de gastos de representación y dietas. Pero lo más indignante es que se le figuró poco, y tuvo que coger dinero indebido de la caja de la Federación, siendo detenido por este motivo e ingresado en prisión en julio del pasado año.

    La imagen puede contener: una persona, sonriendo, sentada e interiorPero para indignante, lo que cobra Belén Esteban la “princesa del pueblo”, por sus apariciones como colaboradora de los programas rosa de Tele 5, nada menos que 500.000 € al año, más de 41.000 euros al mes, un verdadero disparate. Pero bueno, eso ya no es dinero público, y si se lo pagan es porque la cadena lo rentabiliza con creces, igual que pasa con el fútbol. Nuestros hijos toda la vida estudiando, sacándose la carrera, haciendo máster u opositando, y otras con solo tocarle la cosa a un torero tienen la vida resuelta, menudo ejemplo estamos dando a la juventud. Pero lo vergonzoso es, que toda esta gente famosa que tanto dinero gana, tenga siempre una larga deuda con Hacienda.

    Precisamente una semana después de los terremotos de Lorca, la Agencia Tributaria le reclamaba a Belén Esteban 256.000 euros de los ejercicios 2006, 2007 y 2008, cifra que con los intereses y costas se situaba en 307.539 €. También durante esas fechas, nuestra “princesa del pueblo” abrió una cuenta solidaria para ayudar a los damnificados de los terremotos de Lorca, cuenta de la que se dice recaudó unos 5.000 euros, pero dinero que se perdió antes de llegar a Lorca. Dicen que fue debido a un engaño, pero no sabemos de quien.

  • EL CATASTRAZO Y OTRAS MENTIRAS por Antonio de Cayetano

    EL CATASTRAZO Y OTRAS MENTIRAS por Antonio de Cayetano

    EL CATASTRAZO Y OTRAS MENTIRAS por Antonio de Cayetano

    Acabamos de comenzar un nuevo año, un nuevo ejercicio donde nuestros dirigentes locales nos han congelado los impuestos y tasas. Un año donde una vez más, no se nos va a aplicar la subida del IPC, y el quinto año consecutivo en el que el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica, el conocido como sello del coche, no sube, continuando con la misma cuantía que se estableció para 2013. Motivos más que suficientes para estar de enhorabuena los contribuyentes lorquinos. Pero por si esto fuese poco, se nos recuerda desde el AyuntaMIENTO, que la presión fiscal de Lorca es la más baja de la región, y que la reducción del IBI, es lo más importante en materia tributaria para el actual equipo de gobierno, tratando de amortiguar los efectos de aquel “catastrazo” aprobado durante la etapa socialista. Así que, conforme a como nos lo pintan, deberíamos de comenzar el año dando saltos de alegría, llenos de entusiasmo y satisfacción, ya que como bien dice el concejal de la cosa, menos impuestos, es más dinero en el bolsillo de los lorquinos, más dinero para suavizar la larga crisis que aún padecemos.

    Pero resulta que la realidad es bien distinta, ya que Lorca está entre las ciudades donde las tasas e impuestos son más elevados. Empezando por el recibo del IBI, somos el sexto municipio de la región donde se paga el coeficiente más alto (0,743%), solo superados por La Unión con el 0,790; Cehegín y Fuente Álamo con el 0,780; Los Alcázares con 0,770 y Alcantarilla con el 0,750. Un coeficiente cuya media, está situado en el 0,623 en la región de Murcia, que es el porcentaje que aplica el ayuntamiento de Cartagena. Situándose por encima de esta media, Murcia con el 0,642, Totana con el 0,680, Molina de Segura con el 0,740, Lorca y los cinco municipios antes citados. Y por debajo, municipios como Caravaca con el 0,580; Mazarrón con el 0,560; Cieza con 0,540; Águilas con 0,528 o Puerto Lumbreras con el 0,500. Igual pasa con el “sello” del coche, que estamos entre los municipios españoles donde más elevado es el pago de este impuesto, siendo de 66,13 € para el tramo que va entre 8 y 11,99 C.F. y de 139,35 € entre 12 y 15,99 C.F. (los dos tramos más habituales).

    Unos importes que son superiores a lo que se paga en las dos ciudades más importantes de la región o en las principales ciudades de España, como son Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Zaragoza, ciudades donde al citado impuesto se le aplica un coeficiente inferior al que se le aplica en nuestra ciudad (1,94%), siendo el de Lorca el tercer porcentaje más alto de la región. Solo superado por Caravaca y Puerto Lumbreras que lo tienen en el 2,00%, que es el máximo permitido, pero municipios que en el otro impuesto que hemos visto (IBI), el de mayor desembolso, están muy por debajo que Lorca. Un impuesto el de “circulación”, que en sus dos tramos medios está en la ciudad de Cáceres en 50 y 100 € respectivamente; Jaén en 51 y 114 €, Soria en 49 y 104 €o en Alhama de Murcia en 45 y 99 €, un 30% menos de lo que pagamos aquí. Habiendo otros municipios donde la diferencia es mucho mayor, como son Ceuta y Melilla donde la cuota es de 34 y 72 € en la primera ciudad y de 17 y 36 € en la segunda.

    Pero es que si nos vamos al impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos (plusvalía), el AyuntaMIENTO de Lorca aplica el mayor tipo impositivo de la región con un porcentaje del 30%, cuando Caravaca lo tiene en el 25; Mazarrón en el 17,40 o Águilas en el 15,60. Igual pasa con el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras, que es del 4,00% en nuestro municipio, estando también a la cabeza de los municipios murcianos, cuando Totana lo tiene en el 3,20 o Alhama en el 2,75 por poner algunos ejemplos. Luego está el impuesto de actividades económicas (IAE), al que se le aplica un coeficiente del 2,45%, que si bien no es de los más altos de la comunidad, pues en esto bajamos hasta el 11º puesto, si que está muy por encima de la media regional que se sitúa en el 1,92%. Un porcentaje que dista mucho de lo aplicado por municipios como Alhama de Murcia, cuyo coeficiente es del 1,30; Águilas el 1,10 o San Javier y Cieza con solo el 1%

    Así que vamos a olvidarnos de ser el municipio de la región con menos carga impositiva, ya que los números dicen todo lo contrario y estos no mienten. Está claro que cada ayuntamiento es libre de designar la cuota impositiva de sus impuestos, siempre que esta sea la legal, y tratando siempre de garantizar la prestación de los servicios. Pero que no nos engañen, que no nos hagan creer una cosa cuando los datos oficiales dicen otra. Como ya basta también, con echar la culpa del abultado recibo del IBI al gobierno anterior. Está claro que en 2005, en plena burbuja inmobiliaria, se actualizó el valor catastral de los inmuebles, subiéndonos por ello durante unos años el importe a pagar, pero no es menos cierto, que el actual AyuntaMIENTO ha tenido en sus manos remediar esta subida, ya que la Ley permite a los ayuntamientos, variar el porcentaje del coeficiente que se aplica, estando el mínimo en 0,40% (lo que aplica el municipio de Fortuna) y el máximo en 1,1. Y si que se hizo en el primer año de gobierno, bajando el coeficiente un 5%, pero en años posteriores se volvió a subir, siendo en la actualidad un 11% más elevado que en 2008 y ocupando el sexto puesto de la región como antes comentaba.

    Mientras se culpaba a los otros de la subida del IBI, se nos subió el coeficiente a aplicar del 0,675% al 0,716 en 2012 y al 0,743 en 2016. Todo ello aprovechando que el gobierno de España, pagaba el 50% de los inmuebles que estaban en las zonas afectadas por los terremotos, pasando por ello más inadvertido. Y sí que es verdad que para el pasado ejerció, se aplicó un coeficiente corrector que bajó el valor catastral de estos inmuebles, pero después de subir los coeficientes en años anteriores, por lo que si comparamos un recibo de 2011 con el de 2017 ya con la bajada, veremos que la cuantía a pagar (no bonificada), es de un 26% más ahora que hace seis años. Pero no solo estaba la opción de bajar el coeficiente, también una vez pasados cinco años desde la última revisión total (2005), y sabiendo que ya los precios de mercado se habían desinflado, el AyuntaMIENTO ha tenido en sus manos pedir una nueva revisión, revisión que hubiese bajado el valor catastral de los inmuebles y por consiguiente la cuota a pagar en el recibo del IBI. Pero claro, esto no interesaba a nuestros dirigentes, lo importante era aumentar la recaudación, por lo que eso de que el dinero está mejor en el bolsillo de los lorquinos, es una burla al pueblo de Lorca, una argucia más, un truco que nos saben hacer muy bien para que sigamos culpando a los otros.

    El ayuntamiento de Águilas sí que pidió el pasado año la revisión del Catastro, al igual que lo hicieron otros 1.829 municipios de España, entre ellos 6 más de la región de Murcia, consiguiéndose para este 2018, una bajada del 9% en el municipio aguileño, localidad en la que tan solo habían pasado cinco años desde su última revisión. Una revisión catastral que se hizo en 2012, cuando gobernaba el PP y que provocó la subida de los valores catastrales del municipio, pero no por ello el actual gobierno socialista llorisquea y acusa al gobierno anterior, sino que acogiéndose a lo que la Ley prevé, ha conseguido una nueva revisión con un coeficiente de actualización del 0,91%, que es lo establecido para lo revisado en aquel año. A Lorca como hace ya más tiempo desde la última revisión, le correspondería un coeficiente del 0,96%, lo que nos supondría solo un 4% de bajada, pero nuestros gobernantes no están por la labor, cuando el valor catastral de los inmuebles no solo afecta al IBI sino a otros impuestos como el IRPF, estando obligados los contribuyentes lorquinos a pagar más renta por ello.

    Cuando se aprobaron las ordenanzas fiscales para el presente ejercicio, se nos dijo que la prioridad municipal era bajar el IBI, cosa que ya hemos visto ha sido una patraña durante todo este tiempo. Pero es que el pasado año, se aprobó un plan de saneamiento económico financiero, en el que nuestro AyuntaMIENTO se compromete a no bajar los impuestos en los próximos cuatro años, es más, en aquel acuerdo se aprobó una subida del 10% en el IBI Rustico para este año. Un incremento que han dejado en suspenso y ahora nos lo venden como un logro, como una subida prevista que no se va a realizar. Y es que las elecciones están a la vuelta de la esquina, y no parecía muy lógica otra subida más al final de la legislatura. Lo “sensato” es siempre bajar, que es lo que ha anunciado nuestro presidente regional con el IRPF. Pero de sensato nada, ya que nuestra región ha multiplicado por once su deuda en los últimos 10 años, siendo una irresponsabilidad llevar la bajada de impuestos como bandera. Sí que lo de suprimir prácticamente el de sucesiones, ha sido todo un acierto por lo injusto que era, pero no así continuar por el mismo camino con otros impuestos, intentando con esta popular medida, comprar el voto de los ciudadanos.

    Aunque habría que recordarles a estos políticos, que como ciudadanos, siempre nos será más útil, tener más y mejores servicios que pagar menos impuestos. Es contradictorio que mientras hay largas listas de espera en sanidad, aulas prefabricadas en educación, servicios públicos tercermundistas, o afectados de los terremotos sin cobrar aún, se esté pensando en bajar los impuestos por el rédito político que ello conlleva. Impuestos que una vez asegurado el poder, vuelven y vuelven a subir de una forma descarada, tal como se ha visto en nuestro municipio. Porque no solo el coeficiente del IBI ha ido subiendo estos últimos años, también el del IAE, un impuesto que estaba en nuestra ciudad en el 1,2% en 2007 y que en la actualidad está en el 2,45, un 105% más en estos diez años, 16,67% de subida solo en el último ejercicio. Que si, que todo el dinero es poco para las necesitadas arcas públicas, pero que no nos tomen el pelo, que no nos engañen diciendo que apuestan por bajar los impuestos cuando lo que se hace es todo lo contrario.

    En relación al IAE (impuesto de actividades económicas), aquel que pagan las empresas que ejercen una actividad, se nos dice que van a bonificar el 50% durante los primeros cinco años a los emprendedores. Una decisión muy acertada, pues todas las ayudas son pocas cuando se inicia un negocio, pero hay que aclarar, que ya la propia norma del impuesto deja exentos de pago los primeros dos años, y que este impuesto solo lo pagan las empresas cuyo negocio sobrepasa el millón de euros anuales, por lo que es de suponer que pocos emprendedores lleguen a este volumen anual en sus primeros años de andadura. Mejor sería bajar el coeficiente a como estaba con el anterior gobierno, siendo así competitivo nuestro municipio a la hora de atraer grandes empresas, pues de hecho, el listado de contribuyentes de este impuesto en Lorca, el que pagan estas empresas cuya cifra libre de negocio iguala o supera el millón de euros, es hoy casi un 10% inferior a las que había en 2009, cuando el coeficiente que se pagaba era de 1,2%.

    Un impuesto que se subió para el 2017, alegando que otros municipios estaban por encima que nosotros, como así es, pero sin embargo, no se tiene en cuenta que las poblaciones donde más crece su tejido industrial, son precisamente aquellas donde la presión fiscal es más baja (no la anunciada sino la real). Por lo que valiendo como ejemplo los dos años anteriores a la subida del IAE en Lorca, mientras que en el polígono industrial de Saprelorca se vendieron algo más de 140.000 metros cuadrados de terreno, en el de Alhama de Murcia superaron los 300.000 metros en el mismo periodo, siendo el polígono que más ha crecido en los últimos años. Una zona industrial que ya se les ha quedado pequeña, por lo que hay que iniciar una cuarta fase. Un polígono ubicado también junto a la A-7, pero con la ventaja de que su ayuntamiento solo aplica un IAE del 1,3%, lo que significa un 38% menos de lo que se pagaba en Lorca en 2016, siendo la diferencia actual de más de un 88% en nuestro municipio.

    Así que por este camino, difícilmente lo tenemos para que se establezcan en Lorca grandes empresas, con la creación de empleo que ello conlleva. Por eso no es de extrañar, que no se ubiquen en Lorca ninguna de las diez empresas que más facturan de nuestra región, mientras que tres de estas empresas (un 30%), si que están establecidas en el municipio vecino de Alhama. Está bien lo de recaudar para equiparar los gastos a los ingresos, pero todo en su justa medida, lo que no me parece bien, es que mientras en 2007, la partida de ingresos por impuestos directos del presupuesto municipal era de algo más de 23 millones de euros, diez años más tarde, esta partida haya aumentado un 47% más, situándose en casi los 34 millones de euros. Y no nos vale aquello de la gran deuda que se encontraron en el ayuntamiento, porque todos los municipios, diputaciones y comunidades tienen una gran deuda con las entidades financieras. Es más, la deuda de Lorca era muy similar a la de otras poblaciones de la región gobernadas por el PP. Una deuda viva que al finalizar 2008 estaba en 552,49 € por habitante, subiendo hasta los 783,58 € en 2012 y bajando hasta los 500,93 en 2016, que es el último dato publicado por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, ocupando nuestro municipio el puesto nº 1180 del ranking de los más endeudados de nuestro país, donde hay 8.125 municipios.

    Una deuda que queda lejos de la de otros municipios de la región cuya administración ha sido muchos años de distinto color al que había aquí, como es el caso de Alcantarilla, que ocupa el puesto nº 353 del ranking con una deuda de 1.090 € por habitante; San Pedro del Pinatar, que ocupa el puesto nº 374 con una deuda de 1.048 €; Fuente Álamo con el nº 434 y una deuda de 962 €; Puerto Lumbreras con el nº 682 y 748 € de deuda o Murcia que ocupa el puesto nº 716 con una deuda de 717 € por habitante. Habiendo casos muy extremos, como el municipio de Aledo que ocupa el puesto nº 34 con una deuda de 3.403 € por habitante o el de Totana que ocupa el puesto 52 con 2.768 €. También Cartagena tuvo en 2012 una deuda de hasta 723 € por habitante, pero los últimos datos publicados la sitúan en 423. Una bajada que representa un 5% más que la de Lorca en el mismo periodo, pero con la diferencia de que allí durante ese tiempo bajo el impuesto de “circulación” más de un 10% y el pasado año el del IBI en un 22%.

    Por lo que continuar con los impuestos congelados no es de agradecer, y menos aún cuando estos están muy por encima que en el resto de municipios. Igual habría que encontrar otras formulas para bajar el déficit, no acogiéndose siempre a la más fácil, a la de aumentar los ingresos por la vía de los impuestos. También se pueden bajar los gastos, no con recortes sociales como se hace, sino empezando por eliminar la partida de publicidad y propaganda y continuando por la bajada de los grandes sueldos de nuestros políticos, porque lejos de apretarse el cinturón, nuestro alcalde está en la zona más alta de la tabla de los que más cobran en nuestro país. Y es que al igual que sucede con los impuestos, nos gusta también en esto estar a la cabeza, ocupando el puesto nº 24 del ranking, con un sueldo de 70.000 euros al año, repartido en 14 pagas de 5.000 euros. Si que los sueldos son libres, aunque con un límite máximo, siendo el tope para nuestro municipio de hasta 75.000 €. Pero mientras que al de Murcia por su población se le autorizan hasta 90.000 € y se ha quedado en solo 72.000, un 20% menos, o el de Cartagena que podría llegar hasta los 80.000 se ha quedado en 65.000 €, el de Lorca solo se ha bajado cinco mil eurillos, menos del 7% del máximo permitido, superando en sueldo a la propia Cartagena que tiene más del doble de población y a muchos presidentes de comunidades autonomas entre ellas la de Murcia.

    Así el sueldo de nuestro alcalde, se sitúa al mismo nivel que lo que cobran los ministros del gobierno de España y estando por encima de ciudades como Alicante, Burgos, Tarragona, Vigo, Salamanca, Albacete, Gijón, Málaga, Córdoba, Huelva, Elche, Sevilla, Gerona, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, León, Logroño, Santander, Badajoz, Castellón, Lugo o Santiago de Compostela, ciudad ligeramente superior a la población que tiene Lorca, pero que sin embargo, en cuanto al sueldo de su primer edil, es un 27% más bajo que el nuestro, 51.000 €. Quizá que por ese motivo, sean también más bajos sus impuestos y la deuda contraída. Como también es más baja la partida que en sus presupuestos dedican a los gastos de sus órganos de gobierno y personal directivo, partida que en el año 2016 ascendió a 726.190,78 €. Mientras que la de Lorca en el mismo ejercicio, fue de 924.639,78 €, un 27% más, y eso a pesar de que en ese año, el entonces alcalde era al mismo tiempo diputado regional y no cobraba sueldo alguno del AyuntaMIENTO, solo las dietas.

    Así que, deberían olvidarse nuestros políticos de estar a mesa y mantel, porque una cosa es servir al pueblo y otra enriquecerse con él. Está claro que hay que pagarle por su dedicación, por su servicio y entrega, pero en su justa medida, con unos sueldos que sean normales, no con estos tan descarados, y más cuando la mayor parte de los ciudadanos estamos hasta el cuello, hartos de apretarnos el cinturón, porque según se nos dice, la economía local está muy mal.

    Pero por lo que se ve, solo falta para lo que falta, pues como decía mi madre, “aquí está quien tó lo paga”.

  • NO SOLO VÁNDALOS por Antonio de Cayetano

    NO SOLO VÁNDALOS por Antonio de Cayetano

    NO SOLO VÁNDALOS por Antonio de Cayetano

    La pasada semana exponía su indignación por estos medios Fulgencio Gil, nuestro alcalde. El motivo no era otro que los destrozos producidos en las alamedas por actos violentos e incívicos, mostrando algunas de las imágenes de los daños ocasionados en farolas, bancos, registros, árboles, carteles y en el interior del parque infantil. Unos hechos que no son nuevos en Lorca y que repercuten siempre en el bolsillo de todos los lorquinos, en la caja común de la Casa Consistorial. Actos que suceden con mucha frecuencia, como es el caso de la pasarela Miguel Navarro Molina, donde un día sí y al otro también rompen los cristales de las barandillas. Hace tres meses le tocó al parque de La Salud de la pedanía de La Hoya, donde se cometieron graves destrozos, llevándose los hierros de las barbacoas y los inodoros de los servicios. Este verano fue la ruta del Cejo, destrozando la cartelería y vallas, elementos que habían sido repuestos tras otros daños producidos unos meses antes. Igualmente la plaza de Colón fue el escenario de otro acto vandálico, siendo fracturados los cuatro tritones de la fuente, hechos por los que se detuvo a un hombre originario de Ghana.

    También han sido objetivo de los gamberros la escultura de Pepín Jiménez junto a la plaza de toros o la de Alfonso X el Sabio en la plaza de España, así como todo tipo de mobiliario urbano. Luego está la acción de los grafiteros incívicos, que van dejando su huella por donde quiera que pasan, dándoles igual un edificios públicos que privado, que histórico que moderno, que en ruinas o habitado. Y si que todas estas conductas antisociales son reprochables y condenables, debiendo de endurecerse el Código Penal para que estos actos se castiguen con más severidad, aparte de sensibilizar a la población desde pequeños y efectuar cambios en las condiciones sociales. Pero también es verdad que falta más vigilancia, más policía en la calle, pues la presencia de los agentes siempre causan un efecto disuasorio, disminuyendo los delitos y actos vandálicos conforme se van aumentando los efectivos policiales. Pasando a la inversa cuando estos se van reduciendo, ya que la seguridad y la austeridad están reñidas, igual que pasa con la sanidad e incluso la educación.

    Porque no se entiende que todos los años tengamos que soportar de la misma forma la llegada de la gripe, cuando es un virus que se sabe que llega en los meses más fríos del año y que siempre colapsa el sistema sanitario. Sistema que podría estar preparado abriendo los consultorios y los centros de salud por las tardes y contratando más profesionales, evitando así las largas esperas en las puertas de urgencia de los hospitales. Pero no, aquí vamos a salto de mata, sin ningún plan preestablecido, que es lo mismo que pasa con la seguridad. Tras la actuación de los vándalos, se nos dice que se va a incrementar la vigilancia en la zona, ¿pero de qué manera? porque no hay más agentes que los que hay, y cuando la manta no da para más, si nos tapamos el cuello dejamos al aire los pies. Y es que la política de seguridad del PP ha sido como la del agua para todos, mera propaganda, puro marketing que les ha dado estupendos resultado.

    La próxima semana, se van a cumplir ocho años de la colocación de la primera piedra del cuartelillo de la policía local en Ramonete, el último que se abrió en nuestras pedanías tras los de Almendricos, La Hoya, Zarcilla de Ramos y Purias. Cinco centros de seguridad que iban a estar abiertos las 24 horas del día y los 365 días del año, atendidos cada uno por un sargento, un cabo y 10 agentes. Pero eso solo sobre el papel, porque la realidad ha sido bien distinta, encontrándose todos cerrados ya varios años. Porque no solo basta con hacer la inversión y echarse la foto, hay que dotarlos también de los suficientes efectivos humanos y materiales. Pero lejos de convocar nuevas plazas, la plantilla de la policía local ha disminuido en más de un 25% en los últimos años, con motivo de no haberse cubierto las jubilaciones que se han producido en la última década.

    Tampoco se cubren las vacantes de la policía nacional y la guardia civil en nuestro municipio, ni se reclama que esto ocurra. Distinto era cuando el PSOE gobernaba la nación, entonces sí que el Sr. Jódar aprovechaba cualquier ocasión para reivindicar más personal para ambos cuerpos. Tal como hizo en octubre de 2011, cuando se quejaba de que solo seis agentes cubrían el territorio de las pedanías altas desde el cuartel de Zarcilla de Ramos, cuartel que a día de hoy gobernando el PP, solo abre dos días a la semana (lunes y jueves) y solo por las mañanas, reduciendo su plantilla a menos de la mitad de lo que entonces tenía. Igual ha pasado a nivel nacional, mientras que con el gobierno de Zapatero se incrementaron las plantillas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, hecho que se constató ampliamente en nuestra ciudad, ya que con anterioridad era frecuente ver a un solo agente de la policía nacional patrullando.

    Con la llegada de Rajoy hemos retrocedido de nuevo, pues mientras que en nuestra región había 1.749 agentes de la policía nacional en 2011, esa cifra se ha reducido ahora hasta los 1.460. Lo mismo ha sucedido con la guardia civil, que ha bajado de los 2.066 agentes que tenía en 2011 hasta los 1.893. Un total de 462 efectivos menos entre los dos cuerpos desde que gobierna el PP, eso solo en la región, ya que en todo el país la cifra es de más de 12.000 agentes menos. Cuando la promesa de Rajoy estando en la oposición, era que se incrementarían las plantillas con 30.000 nuevos efectivos en tres años. Claro que tampoco había que tomarse muy en serio esas promesas, ya que formaban parte de una campaña del PP en el que se criticaba la inseguridad en España bajo el gobierno socialista.

    Una campaña que tuvo lugar en noviembre de 2006 y en la que se utilizó un video con falsas imágenes. Unas de Medellín en Colombia, con enfrentamientos entre cárteles de la droga. Otras del asalto a una casa en Barcelona, cuando las imágenes correspondían a un hecho ocurrido 10 años antes, cuando gobernaba el PP, y otras con escenas de incidentes ocurridos también durante el mandato de Aznar. Así se nos mentía a los ciudadanos, incluso desde nuestra región se puso en marcha un Plan Regional de Seguridad Ciudadana, afirmando que no podíamos estarnos quietos ante la pasividad del gobierno de España en cuanto a la seguridad ciudadana. Cuando todo lo contrario, se estaban incrementando considerablemente los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los mismos que el gobierno del PP había mermado en la anterior legislatura. Una disminución que importaba bien poco al gobierno de Murcia, ya que entonces sí que callaba.

    Con aquel Plan Regional de Seguridad, hubo 628 nuevos policías locales en la región, de los que 40 correspondieron a Lorca, siendo ese el principal motivo de que se incrementara la plantilla local. Agentes financiados por el gobierno regional y que iban a destinarse exclusivamente a la seguridad ciudadana. Pero del dicho al hecho hay mucho trecho, encontrándonos en la actualidad con que son destinados para cualquier operativo, ya que nos están faltando efectivos. Se ha visto durante el desarrollo de la obras en las calles de Lorca, con retenciones que se hubieran visto minimizadas si los agentes de la policía local hubiesen agilizado el trafico. También días atrás en la calle José Espinosa Pomares, donde el trasiego de vehículos del aparcamiento Poncemar colapsaban la mencionada vía, entorpeciendo el paso de los autobuses que entraban o salían de su estación. Y se está viendo en estos días en Juan Carlos I, donde careciendo de señalización semafórica, no hay agente alguno que regule los pasaos de peatones, habiéndose dado ya alguna situación de peligro, ya que los vehículos pasan a gran velocidad e incluso alguno en dirección prohibida.

    Sepa Sr. alcalde, que comparto con usted la preocupación por esos actos vandálicos de la semana pasada, pero no le eche toda la culpa a esos chulos maleducados, como tampoco hay que echarle a la gripe la culpa del colapso de los centros sanitarios. Son cosas que se sabe que suceden, y la misión de los políticos es saberlas gestionar, no con lamentaciones, sino intensificando las medidas para que esto no ocurra. Hace poco se anunció la adquisición de un radar móvil para la policía local, radar que necesitará de la presencia de unos agentes para su manejo, cosa de la que no estoy en contra, pero sí de que dentro de unos meses se abandoné por falta de personal, que lo que ha ocurrido en Orense. Lo que ocurrió con los cuartelillos de pedanías y lo que ocurrió con las motos de la policía nacional cuando gobernaba el PP.
    Una inversión de mucho dinero que se dejó perder, cuando se puso en marcha aquel plan de policía de proximidad ideado por el gobierno de Aznar en 1998, y que luego por falta de efectivos hizo que se “pudrieran” las motos en los garajes de casi todas las comisarias, incluida la nuestra.

    Una unidad motorizada que habría que implantar de nuevo en Lorca, por ser el vehículo más efectivo para el tráfico urbano, las estrechas calles del casco viejo y las zonas verdes de las alamedas. También la policía nacional tendría que desplegarse por las pedanías limítrofes al casco urbano, tal como se hace en otras ciudades, dejando a la guardia civil para las zonas rurales más alejadas. E insistir a la Delegación del Gobierno y al Ministerio del Interior de la necesidad de incrementar los efectivos de ambos cuerpos en nuestro municipio. Municipio que según la estadística del propio ministerio, durante el primer semestre del año pasado, aumentaron los robos en viviendas en un 28,60% y la sustracción de vehículos en un 50%. Datos más que suficientes para tomarnos en serio la seguridad, seguridad que como vemos, se ha visto muy mermada por las exageradas políticas de austeridad de los últimos años.

    Está claro que la culpa es de quienes cometen los delitos y los actos vandálicos, pero también los políticos tienen parte de responsabilidad, al no prevenir y combatir esta delincuencia con más efectivos.

  • MUCHO TESORO PARA TAN POCO INTERÉS por Antonio de Cayetano

    MUCHO TESORO PARA TAN POCO INTERÉS por Antonio de Cayetano

    MUCHO TESORO PARA TAN POCO INTERÉS por Antonio de Cayetano.

    En este año que termina, se han cumplido 25 años de la puesta en marcha del Museo Arqueológico de Lorca. Un museo que desde marzo de 1992 evidencia parte de nuestra historia, mostrando las huellas dejadas por nuestros antepasados. Vestigios entre los que destaca un fragmento de una gran túnica de lino, siendo esta la vestimenta más vieja que se conoce en Europa con más de 4.000 años de antigüedad.

    Y es que en Lorca lo de confeccionar buenas prendas parece que se nos da bien, dando buena cuenta de ello, el riquísimo patrimonio que atesoran los museos de las cofradías de Semana Santa. Siendo quizá estos museos, los únicos del mundo donde está presente el arte del bordado. Pero no solo estos cuatro museos vinculados con nuestra singular Semana Santa, muestran la destreza, la habilidad y el arte de los lorquinos, también está el del Belén, el museo más reciente de cuantos tenemos en Lorca, abierto en diciembre de 2.014 en la ermita de San Roque, lugar donde se exhiben las obras más importantes de los maestros belenistas de nuestra ciudad.

    También en el mes de octubre pasado, se inauguró el restaurado Alporchón, el sitio donde se subastaba el agua de riego hasta 1960, pero no convertido un museo dedicado al agua como en un principio se pretendía, sino solo un lugar que permite visitarse. Otro espacio museístico más, que hay que sumar al de los restos del palacio califal del subsuelo del convento de la Virgen de las Huertas, la sinagoga del recinto del castillo, la villa romana de La Quintilla, el palacio de Guevara o el Huerto Ruano. El palacete de finales del XIX al que se debería de dotar de más contenido y protagonismo, no dedicándolo solo a exposiciones temporales o algún otro acto ocasional, pues son muchos los “tesoros” que tenemos en Lorca y que se podrían mostrar de una forma permanente en este y otros inmuebles, ya que afortunadamente hay material suficiente para no conformarnos con los seis museos que tenemos en la actualidad. Debiendo de ser los diferentes museos uno de los mayores estímulos para visitar la ciudad, convirtiendo así a Lorca en un destino atrayente para el turismo cultural.

    ANTIGUA SUBASTA DEL AGUA EN EL ALPORCHON 1921

    En aquella década de los noventa en que se abrió el arqueológico y se inicio la restauración del Huerto Ruano, ya se comenzó hablar de Lorca como ciudad de museos, anunciándose uno dedicado al arte sacro y otro a la militaría. Pero ninguno de los dos llegó a ponerse en marcha, a pesar de que son muchas las joyas y objetos religiosos que son dignas de exponerse al público en el primero. Como también el gran número de elementos militares que hay en manos de coleccionistas particulares, los cuales se habían ofrecido para la creación del otro museo. Hubo iniciativa, pero faltó el interés para que la cosa se realizase, cuando los museos de todo tipo tienen un gran tirón para el turismo de las ciudades, siendo uno de los segmentos turísticos que más beneficios aporta. Pero para ello hacen falta unos técnicos que sepan desarrollar bien los proyectos y unos políticos decididos a que esto se lleve a cabo, beneficiando con ello a la ciudad y muy especialmente a su comercio y hostelería. Es lamentable que tras la desaparición del Regimiento de Infantería Mallorca 13, se fueran parte del material y utensilios al Museo Histórico Militar de Valencia, cuando si hubiésemos tenido el pretendido museo lorquino, quizá diversos de estos objetos se hubieran quedado en Lorca.

    Ahora parece que la vocación museística ha calado de nuevo en nuestros dirigentes, prometiendo en poco tiempo hasta una decena de nuevos museos. Pero no solo basta con anunciarlos, hay que tener la firme voluntad de hacerlos, dotándolos desde un principio con la financiación necesaria para su puesta en marcha. En febrero de 2010 se hizo público el ofrecimiento de un vecino de Almendricos para hacer un museo en aquella pedanía. Un museo dedicado a la minería, donando para este fin una gran colección privada de minerales, colección compuesta por medio centenar de piezas de más de tres kilos y unas 600 de un kilo, así como diversos utensilios, herramientas y maquinaria, en la que destacaba una antigua vagoneta.

    Bartolomé García Ruiz. Almendricos. Foto Paco Alonso laverdad.es

    Una colección que siete años después sigue sin tener un lugar donde ser expuesta al público, tal como era el deseo de su propietario Bartolomé García Ruiz. Un ex empresario minero que ya nos ha dejado sin ver cumplido su sueño, un almendriqueño que fue para su pueblo el mejor alcalde pedáneo que han tenido los vecinos, preocupándose durante los años que estuvo en el cargo (1.957-1.962) de que llegase el agua, la luz y el teléfono a la pedanía.

    Sin embargo su último deseo para su pueblo, el de contar con un museo que hable de su pasado, de cuando era el centro de la minería de la comarca, del tiempo en que el empalme de Almendricos era el punto ferroviario por donde pasaban los minerales que se extraían en la zona, aún no se ha cumplido. Es lamentable que nuestro AyuntaMIENTO no se preocupe de poner en valor este y otros tesoros que los ciudadanos han donado desinteresadamente al pueblo de Lorca, cuando existe junto a la estación de Almendricos un viejo cocherón del ferrocarril que podría albergar este museo de la minería. Consiguiendo al mismo tiempo dos efectos diferentes, la restauración de ese inmueble de finales del XIX por un lado y musealizar la gran colección de minerales que hoy se encuentra guardada, dando así más protagonismo cultural a las pedanías, tal como se hizo en 2007 en Coy, cuando se abrió el Centro de Interpretación Etnológico y Arqueológico de Casa Grande. Un museo que está situado en la planta baja de una antigua casa solariega del siglo XVIII, la cual acoge en sus dos plantas superiores un albergue juvenil.

    También del siglo XVIII es el molino del Escaranbrujo ubicado en la pedanía de Parrilla, aunque su actual nombre es mucho más reciente, pues se lo puso su último propietario Paco Martínez Guijarro, tras su compra en 1969. El conocido hasta entonces como molino Buenavista, es un antiguo molino que aprovechaba el agua de la acequia de Alcalá como fuerza motriz, estando enclavado en un hermoso paraje de la carretera de la Parroquia a muy poca distancia de Lorca, lugar donde siglos antes hubo ya otros molinos. Cortijo y edificación que fue declarada BIC por el gobierno regional el pasado mes de marzo, y para el que IU pidió dos meses después que sea convertido en un museo etnográfico y del agua. Una finca que se nos está cayendo a pedazos sin que nadie lo remedie, cuando ya el pasado año, tras visitarla algunos técnicos y nuestro concejal de cultura, se afirmó que eran urgentes las obras de consolidación con el fin de evitar su progresivo deterioro. Creo que ese hermoso lugar merece ser restaurado y acondicionado, poniéndolo en valor para albergar un museo relacionado con el agua y la naturaleza, tal como ha propuesto IU. Debiendo de ser ahora el equipo de gobierno de nuestro AyuntaMIENTO quien recoja el testigo y quien lleve a buen término las negociaciones con los herederos de la finca para su adquisición.

    Pero no pausadamente como nos tiene acostumbrados, sino con la mayor celeridad posible, ya que de lo contrario sería irrecuperable ese histórico patrimonio. Y es que en Lorca nos lo tomamos todo con calma, vamos muy despacito con estos temas. En 2013 se terminó la restauración interior de la casa de las Columnas o Palacio de Guevara, asegurando que durante ese año el inmueble permanecería vacio para que los visitantes vieran como había quedado y que en 2014 ya estaría todo vestido. Siendo la realidad bien distinta, pues tres años después de la fecha prevista todo sigue igual, incluidos los anuncios de lo que se está haciendo y lo que se pretende hacer en él. Cuando este singular y emblemático edificio lorquino, el más destacado del barroco civil levantino, debería de estar ya con todo su mobiliario, su decoración, sus utensilios y todo el rico patrimonio que forma parte de él. Un palacio que según se nos anunció en el año 2010, acogería con todo merecimiento el Museo Regional del Barroco, y si que un año después tuvimos los fatídicos terremotos, pero una vez restaurado, no se ha vuelto a decir nada de aquel anuncio, para el que incluso había ya una partida presupuestada. Como tampoco ha vuelto a su planta baja la botica y rebotica que la familia de José Sala Just donó al pueblo de Lorca.

    Todo un tesoro de tarros de cerámica (albarelos), morteros, remedios y formulas magistrales, así como el mobiliario y estantes de madera de pino y roble que un tallista lorquino hiciese en 1896. Se nos dijo en febrero pasado que antes de que finalizase el año todo estaría de nuevo en su sitio, pero una vez más, ha faltado interés para que esto sea así, cuando lo que más atraía a los que visitaban el palacio, era precisamente la sala dedicada a esta farmacia. Esperemos que pronto quede expuesta y en su totalidad, ya que no toda la donación estaba antes mostrada. Como también confiamos en que la portada de este palacio no se quede en el estado en que se encuentra, pues es vergonzoso que cuando no han pasado ni tres años de su restauración, muestre ya las deficiencias que se observan. Es lamentable que el gasto que se hace con dinero público en Lorca no se controle de una manera más eficiente, teniendo como consecuencia el mediocre resultado de los trabajos. Pero si ello es deplorable, desolador es lo que sucede con los elementos que en su día formaron parte de la decoración y el mobiliario de la confitería La Caña de Azúcar, la de los cuatro cantones.

    Pastelería cuatro cantones Lorca 1975

    Una artística confitería que cerró en 1986 y cuya ornamentación fue donada también al pueblo de Lorca, estando desde entonces a buen recaudo en algún almacén municipal, o al menos eso se supone. Otra falta de interés de nuestros dirigentes, porque cuesta trabajo entender, que durante más de treinta años no se haya encontrando un lugar idóneo donde mostrarla. Si que el lienzo de grandes dimensiones que había en su techo, realizado en 1910 por Francisco Cayuela está en las dependencias del Archivo Histórico, pero no debe ser ese su lugar, sino exponer todo el conjunto en cualquier otro inmueble visitable de la ciudad, como pudiera ser la antigua Cámara Agraria o un bajo del Casino, lugar este último, donde también existen pinturas de Cayuela. Igualmente el futuro espacio museístico del antiguo Pósito, la Casa del Artesano, sería un lugar idóneo para ubicar La Caña de Azúcar, al ser el oficio de pastelero totalmente artesano, siendo esta antigua confitería un buen reclamo para ser visitado.

    En cuanto a la antigua sede de la Cámara Agraria en la calle Corredera, creo que sería la mejor ubicación para el Museo Etnográfico, tal como apuntaba por aquí hace dos años. Un inmueble que en su día pagaron los agricultores y ganaderos, siendo estas actividades las que más utensilios y herramientas aportan para la creación de estos museos que muestran los viejos oficios y costumbres del lugar. Lo de ubicarlo en la antigua Cárcel, tal como se ha anunciado recientemente no lo veo tan adecuado, pues considero mejor ese inmueble para lo que en un principio se dijo, ya que en 2015 se anunció que se iba a crear allí un Museo del Terremoto. Un museo donde se mostrase la ciudad y sus monumentos antes y después de los seísmos, un museo que iba a estar abierto para finales del pasado año, cosa que lógicamente no ha sido así, como tampoco para el presente de 2017. Aunque yo a este pretendido museo si aún se tiene en proyecto, le añadiría también lo de la “ciencia” creando un Museo de la Ciencia y los Terremotos, explicando en sus diferentes salas el porqué se producen, como afrontarlos y las consecuencias de los mismos.

    También este espacio de la vieja cárcel del partido, podría acoger otro museo anunciado el pasado mes, el de La Frontera, un museo que muestre la historia de los más de 200 años en que Lorca fue frontera con el Reino nazarí de Granada. Un museo que hace más de 10 años pidió el actual presidente de la Federación Festivo Cultural San Clemente y que parece ser ha encontrado ahora buena predisposición en el nuevo alcalde. Un nuevo museo que de llevarse a cabo, debería de ubicarse dentro del perimetro de la muralla medieval que en aquella época envolvía la población, siendo por ello una buena opción la antigua cárcel, llevando el etnográfico a la antigua Cámara Agraria como antes comentaba. Aunque otro emplazamiento para La Frontera podría ser la vieja iglesia de Santa María que en la actualidad se está restaurando. Pero no solo se ha anunciado este único museo en el último mes, también hace unas semanas al desvelarse la compra de la plaza de toros por parte del municipio (cosa con la que estoy muy de acuerdo aunque sea anti taurino), se anunció la posibilidad de crear en el coso de Sutullena un museo taurino y otro de carruajes.

    Por lo que se nos va a amontonar el trabajo museístico, ya que también en el mes de junio se aprobó en Pleno la propuesta de Ciudadanos de crear un museo dedicado a Narciso Yepes, nuestro paisano universal, el creador de la guitarra de 10 cuerdas. Un museo donde se muestre su historia, sus programas, carteles, premios, partituras e instrumentos. Un museo que muy bien podría ubicarse en el Casino o Huerto Ruano, lugares donde también podría tener cabida una importante donación que ha hecho recientemente la Cuadrilla de Aguaderas. Una colección de instrumentos musicales de los siglos XVIII y XIX, un conjunto de 14 piezas entre guitarras, bandurrias y laudes, destacando una guitarra mayor de tipología barroca de mediados del siglo XVIII. Una guitarra singular construida con fondo abombado, de las que quedan solo seis en España, mostrándose uno de estos ejemplares en el Museo Metropolitano de Nueva York.

    También el PSOE propuso en 2015 crear una pinacoteca dedicada al pintor lorquino Manuel Muñoz Barberán, mostrando la gran obra que de este autor dispone el Consistorio, proponiendo el antiguo edificio de la Cámara Agraria como sede de la misma. Como vemos, mucho tesoro pero poco interés por parte de quienes tienen la responsabilidad de tutelarlo, de propinar su puesta en valor. Cuando otros municipios estarían encantados de tener lo que aquí menospreciamos, porque si que se han hecho cosas, pero es mucho lo queda aún por hacer. Esperemos que la cosa cambie y que el nuevo regidor sea más sensible con nuestro rico patrimonio, destacando su importancia, propiciando el avance de su recuperación y frenando su deterioro. Lorca lo merece, no debiendo de pasar más tiempo para convertirnos en una ciudad de museos, aunque nuestro gran objetivo debería de ser siempre, lo de transformar nuestro casco histórico en un gran museo al aire libre. Tenemos el escenario, el decorado y los actores, solo nos falta el guión para su puesta en escena.

  • QUERER ES PODER por Antonio de Cayetano

    QUERER ES PODER por Antonio de Cayetano

    QUERER ES PODER por Antonio de Cayetano

    Sin darnos cuenta ya estamos en diciembre, el mes en que se efectúan las compras de navidad y reyes, el periodo más comercial del año, el mes en el que más festivos abre el comercio. El mismo mes que en el pasado año, la ministra Fátima Báñez anunció que iba a impulsar un pacto nacional para que la jornada laboral terminase a las seis de la tarde, favoreciendo de esta forma la conciliación familiar. Cuando en ese mismo mes en nuestra región, el comercio minorista dejaba de abrir 12 festivos al año para pasar a 16 en 2.017. Algo que choca totalmente con las pretensiones de la ministra de Empleo y Seguridad Social, siendo cada vez más los comercios que alargan su jornada hasta las diez de la noche o que abren en domingo.

    Creo que hay que rectificar y no seguir prolongando la jornada comercial, pues detrás de un mostrador hay gente que tiene familia y no se debería de bajar la persiana cuando los niños llevan ya una hora durmiendo. Si en otros países europeos como Alemania, no se abre un solo domingo y a las 20,00 horas están todo el comercio cerrado, no entiendo porque aquí tengamos que ser diferentes, ampliando más y más los horarios comerciales. Como tampoco entiendo que mientras en Baleares se han reducido este año los festivos aperturables, pasando de 16 a 10, que son los que tienen la mayoría de las comunidades, y los que había en nuestra región hasta 2.012, aquí en Murcia se halla hecho todo lo contrario, convirtiéndonos en la comunidad autónoma que más festivos abre al año, a excepción de la comunidad de Madrid, donde desde julio de 2.012, tienen los comercios total libertad para fijar sus horarios y días de apertura.

    Claro que en el lado opuesto está el País Vasco, que autorizando ocho festivos al año, los mínimos que exige la legislación nacional, ningún comercio o centro comercial se ha acogido a la facultad de poder abrir, no teniendo tampoco la intención de hacerlo. Cosa en la que están de acuerdo todos los sindicatos, que están vigilantes para que no se decida lo contrario y amenazando con movilizarse si ello se llevase a cabo. Tampoco los consumidores que son los grandes beneficiados en la ampliación de los horarios, demandan que esto ocurra, pues están acostumbrados al horario que siempre han tenido. Y es que se puede prescindir de la apertura en domingo, al haber tiempo suficiente entre lunes y sábado para efectuar las compras. Si que en un día festivo puede haber más tiempo para dedicarse a ello, pero es cuestión de hábitos. Pienso que abrir más días lo único que hace es distribuir las compras en mayor número las jornadas, cambiando cualquier otro día de la semana por el domingo, aparte de desplazar el consumo a las grandes cadenas comerciales que son los que acaparan las ventas en los días festivos, ya que el comercio tradicional ni tiene la suficiente capacidad como para abrir los siete días de la semana, ni tampoco le es muy rentable abrir un festivo.

    Al final en Murcia, por una enmienda del grupo Ciudadanos, han sido 14 los festivos aperturables en este año que termina, elevándose a 15 para el próximo y a 16 en el siguiente. Decisión que ha disgustado al consejero de la cosa, que argumentaba que más festivos abiertos contribuiría a la mayor creación de empleo. El mismo razonamiento que hizo la Comunidad de Madrid cuando liberó al sector en 2.012. Sin embargo según declaraciones del vicepresidente de la Confederación Española de Comercio, ello ha llevado al cierre de 2.000 establecimientos minoristas en Madrid y a la pérdida de 15.000 empleos. Igualmente, al ser ya todos los días aperturables, el convenio de los grandes almacenes ya no distingue entre trabajar en festivo o no, eliminando el plus que cobraban los empleados por trabajar en un día de fiesta. Por lo que como apuntaba antes, todo son beneficios para las grandes firmas, saliendo el pequeño comercio perjudicado con estas medidas, razón por la que 68 asociaciones de comerciantes madrileñas y sindicatos han pedido reducir los horarios y días en que pueden abrir los comercios.

    Estoy con la propuesta de la señora ministra, de que hay que terminar antes la jornada laboral, incluso reducirla a 35 horas, pues más horas de trabajo no significa más productividad, sino al contrario, pues está demostrado que los países que mejor funcionan son los que trabajan menos horas. Lo mismo sucede con la jornada continua, que también hay estudios de que se rinde más, ya que en una jornada partida, se baja la productividad después de comer hasta en un 30%, por lo que habría que ir implantando este tipo de horarios. Así cualquier trabajador que comenzase su jornada laboral a las ocho de la mañana, a las tres ya llevaría sus siete horas de curro, sumando las 35 de lunes a viernes, y teniendo ya la tarde libre para estar con su familia u ocuparse de sus cosas personales, entre ellas las de ir de compras. Por lo que también un comercio ya no tendría que prolongar tantas horas su cierre, pues si otros acaban antes, antes terminarían también su jornada los comerciantes, pudiendo hacerlo a las 20,00 horas, tal como se hace en otros pises.
    Cosa que se hacía en Lorca no hace tantos años, abriendo a las nueve de la mañana, no perdiendo tanto tiempo a la hora de comer, ya que a las cuatro se volvía a subir la persiana y cerrando a las siete y media de la tarde, echando al final casi las mismas horas, pero habiendo más tiempo para todo.

    Sí que hay otras profesiones que lo tiene peor que el comerciante o sus empleados, teniendo que trabajar noches y festivos, pero mayoritariamente es por turnos rotatorios, teniendo luego su merecido descanso. No siendo este el caso del comercio tradicional, el del centro de la ciudad, el que está pasando en estos momentos por una situación difícil, tal como apuntaba en otro reciente artículo del pasado 27 de septiembre. Pero lo sorprendente es, que por parte del presidente de la Cámara de Comercio lorquina, se afirme que se espera una navidad récord de ventas en la ciudad, asegurando que será la mejor de los últimos años. Podría valer este “deseo” si con ello se consiguieran animar las ventas en la población, pero no basta con desearlo, como tampoco con la campaña de “Querrás comprar en Lorca”, porque querer sí que se puede querer, pero no se lo ponemos nada fácil al cliente. Quizá abría que salir más de los despachos y preguntar la opinión de la calle, la del sufrido ciudadano por un lado y la del resignado comerciante por el otro, descubriendo entonces las verdaderas razones por las que el comerciante pierde clientes y el ciudadano prefiere otros puntos donde efectuar sus compras, emplazamientos que aparte de ofrecer todas las comodidades que el centro de Lorca carece, abrirán seis festivos durante este mes, mermando sensiblemente las ventas del comercio tradicional.

    Como he dicho en más de una ocasión, hay que facilitarle al comprador que venga a Lorca, al centro de la ciudad, beneficiando no solo al comercio, sino también la hostelería y otros sectores de ocio. Y para ello no basta con un concurso de escaparates navideños, que está bien, o pregonar una y otra vez las bondades de nuestros comercios, haciéndose la foto de rigor y demás pamplinas. Lo que hace falta es ponérselo cómodo al cliente para que venga aquí y no compre en otro sitio, facilitándole lo que se le ofrece en otros lugares, como son buenos accesos y buenos aparcamientos completamente gratuitos. Quizá que algunos de los obstáculos que en la actualidad hay para acceder al centro desaparezcan próximamente, pero el problema del aparcamiento “gratuito” seguirá estando. Si que en otras ciudades pagamos por aparcar, pero ya vamos mentalizados a ello, cosa que aquí no ha calado todavía. Como tampoco ha calado en nuestros dirigentes ubicar aparcamientos disuasorios por diferentes partes de la ciudad, sino todo lo contrario, sitio que hay libre, sitio que se utiliza para la ORA, haciéndolo en lugares tan distantes como el campus universitario. Pero claro, la cuestión es procurar que los aparcamientos públicos sean rentables para sus promotores, aunque eso vaya en contra de los intereses de los ciudadanos.

    Y eso es lo que debe de estar pasando con las propuestas que se han hecho desde aquí en varias ocasiones, propuestas encaminadas a que los solares de diferentes zonas de la población sean utilizados provisionalmente como aparcamientos, con los beneficios que ello supondría para la actividad comercial y hostelera de la ciudad. Pero no, ni tan siquiera se han cumplido las promesas que el anterior alcalde hiciera en las reuniones previas al comienzo de las obras de Juan Carlos I, en las que se afirmó que se iban a facilitar aparcamientos en los solares cercanos a la arteria principal de Lorca, incluido el del antiguo centro de salud de Ramón y Cajal. Habiéndose solo habilitado el antiguo solar de la lonja municipal en avenida de Santa Clara, y continuando cerrado el solar público del desaparecido centro de salud más otros contiguos a este, los tres de Juan Carlos I, el de Musso Valiente y otro en Lope Gisbert, esquina con San Vicente. Solares que junto a varios más del casco histórico o los situados en las diversas alamedas, le vendrían muy bien al comercio del centro de la población.

    http://cosasdelorca.com/propuestas_para_lorca/propuesta-ccd-lorca-para-dar-uso-de-parking-a-solares-abandonados-id.11236.html

    Creo que todavía se está a tiempo de hacer algo por la ciudad y por su comercio durante este mes de diciembre. Porque querer es poder, incluso dejar sin efecto la ORA igual que se hace en agosto, favoreciendo así de alguna manera que la ciudad sea estas navidades un polo de atracción para propios y foráneos, recuperando al cliente que se ha ido. Haciendo una gran campaña donde se den a conocer estas y otras medidas, implicándose en ello el AyuntaMIENTO, la Cámara de Comercio y la Asociación de Comerciantes, que serian los más interesados en promover iniciativas que traigan compradores al centro de la ciudad. Desconozco la caja que los aparcamientos públicos de la ciudad puedan hacer en un día cualquiera, como también si ese coste lo podían asumir las tres entidades que he citado anteriormente, o podría ser objeto de alguna subvención de la Dirección General de Comercio del gobierno regional. Pero lo que sí que está claro es que hay que hacer algo para que el comercio de Lorca no continúe agonízando.

    Creo que una campaña de VEN A LORCA APARCAR ES GRATIS… seria un acierto para atraer clientes al centro de la población, una campaña que tendría que tener su vigencia en este mes, aprovechando el tirón de las compras de navidad y reyes.

    He titulado el articulo con el dicho de “Querer es poder” porque es viable lo que se propone, bien con los solares, subvencionando los aparcamientos durante estas fechas o con ambas cosas a la vez. Lo de los solares se puede alcanzar si hay voluntad de hacerlo, si se pone empeño y perseverancia, pues son muchos los solares que se pueden utilizar para este fin en nuestra ciudad. Solares que están incumpliendo sistemáticamente las ordenanzas municipales sobre su limpieza y mantenimiento, cuando si se negociase con los propietarios, bonificándole si es preciso, un porcentaje del pago del IBI y limpiándoselos concienzudamente para habilitarlos como aparcamiento, todos le sacaríamos provecho y todos saldríamos ganando.

    Basta ya de que todas las decisiones beneficien a los grandes, creo que tras un periodo tan largo de obras, con el consiguiente deterioro del sector comercial, le debe de tocar ya el premio al “pequeño” comercio. Es cosa de tomar la decisión de hacerlo, de favorecer este viaje a Lorca, a su comercio y a sus ciudadanos, aunque ello implique mermar la caja de los aparcamientos de pago.

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  • LA FÁBRICA DE LA LUZ por Antonio de Cayetano

    LA FÁBRICA DE LA LUZ por Antonio de Cayetano

    LA FÁBRICA DE LA LUZ por Antonio de Cayetano

    Hoy es la víspera de la festividad de San Clemente, el santo que los lorquinos tenemos como patrón y en torno al cual giran las fiestas de musulmanes, judíos y cristianos. Siendo esta celebración la que propicia cada año, la colocación del alumbrado extraordinario en la avenida Juan Carlos I, una iluminación que tras unos mínimos retoques sirve luego para las fiestas navideñas. Pero este año, la principal arteria de Lorca no está para celebraciones, pasando el testigo al eje de Lope Gisbert, lugar por donde el pasado sábado desfiló el gran cortejo de la historia medieval de Lorca. Así mientras otras calles y plazas viven el ambiente festero, la avenida está vacía, sola, triste y apagada. Aunque con la esperanza puesta en el día que acaben sus obras, o en la tregua de la cercana Navidad, donde tiene que permanecer al menos, completamente iluminada, volviendo a brillar sus negocios, su comercio y sus gentes, debiendo de ser su luz, motivo de atracción y seducción para los lorquinos y visitantes. Porque la luz eléctrica no solo atrae a los insectos, también los humanos nos sentimos atraídos por ella, siendo un invento que en su día revolucionó al mundo y del cual ya no podemos prescindir.

    Una energía que si no la quitasen ahora, nos haría retroceder a la misma Edad Media, a la época que recrean las fiestas que en estos días disfrutamos. Un invento que logró la prolongación del día, iluminando calles y plazas primero y los hogares después, ya que los espacios públicos que hasta entonces se alumbraban con faroles de aceite o gas, fueron los que inicialmente hicieron uso de la electricidad. Porque aún siendo costosa la inversión a realizar, pronto se compensaba su gasto al prescindir de la figura de los faroleros, que eran las personas que se encargaban cada noche de encender los faroles y de mantenerlos en buen estado. Al tiempo que se dejaba de pagar gas y petróleo que era en aquel tiempo el combustible que se utilizaba para este menester, un combustible costoso, como costoso era también el mantenimiento de aquellos faroles. Por eso en 1.886, Lorca fue una de las primeras ciudades que se interesó por sustituir el alumbrado de gas por el eléctrico, aunque por diversos motivos la cosa se fue retrasando, teniendo que esperar hasta 1.898 para que se iniciaran las obras de la primera “fábrica de la luz” de nuestra ciudad, comenzando su construcción un día como hoy 22 de noviembre.

    Sir Joseph Wilson Swan

    Si la llegada del ferrocarril a Lorca se hizo esperar, haciéndolo dos décadas después que a Murcia capital, el otro gran invento del siglo XIX sí que nos llegó con prontitud, inaugurándose el nuevo alumbrado público el 23 de junio de 1.900, solo 20 años después de sus inicios en Inglaterra y Estados Unidos, ya que en los dos países comenzó de forma simultánea. Si bien la invención de la bombilla se le atribuye a Thomas Alva Edison, el inventor más prolífico de la historia, el cual obtuvo hasta 1.093 patentes. Lo cierto es que el inglés Joseph Wilson Swan se le adelantó un año, pues en 1.879 patentó en Reino Unido la primera lámpara incandescente, que es la que se ha venido utilizando prácticamente hasta nuestros días. Aunque también es verdad que fue Edison quien la perfeccionó, consiguiendo que la bombilla tuviese una duración de hasta 1.500 horas encendida, patentándola en Estados Unidos y poniéndola seguidamente en producción. Una patente que fue comprada por varios industriales que se dedicaron a su fabricación, aumentando considerablemente la duración de las bombillas, haciéndolas con tan gruesos filamentos que duraban toda una eternidad.

    Pero cuando se dieron cuenta de que eso le restaría beneficios, estos empresarios pactaron reducir conscientemente su duración, bajando su vida útil a tan solo 1.000 horas. Esta decisión se tomó tres décadas después de que la electricidad se extendiera por las principales ciudades de Europa y Norteamérica, convirtiendo entonces las bombillas en el primer objeto de consumo. Un exceso de consumo que se podría haber evitado si estas prácticas se hubiesen prohibido, porque es incomprensible que mientras las bombillas de hoy siguen manteniendo una corta vida, continúen todavía alumbrando las fabricadas hace más de un siglo. Como es el caso de la instalada en 1.901 en las cocheras del parque de bomberos de Livermore, una ciudad del condado de Alameda, en el estado estadounidense de California. Una bombilla de 60 vatios y filamentos de carbono que permanece encendida las 24 horas del día, apareciendo por este motivo en el libro Guinness de los Records. Pero no solo existe esta lámpara como ejemplo de la obsolescencia programada que viene ya de aquel tiempo, sino que hay más de aquellos primeros años que siguen todavía funcionando, alguna también en un parque de bomberos de aquel país.

    Igual pasó años después con las medias de nailon, unas medias irrompibles que fueron todo un éxito, pero que hizo que disminuyeran las ventas de esta femenina prenda después, volviendo de nuevo a fabricarse con el anterior componente. Y es que el negocio es el negocio, siendo la necesidad de consumo su fin lucrativo. Lo mismo pasa ahora con impresoras, móviles, televisores y otros electrodomésticos, que tienen una vida útil planificada de antemano, una estrategia comercial que habría que ponerle freno. Pero como a quién beneficia es a los grandes, poco le preocupa al legislador que se compre, se tire y se vuelva a comprar, con los problemas medioambientales que ello implica. Lo mismo sucede con “las fabricas de luz” que más de uno podíamos tener en nuestro tejado, pero nuestros intereses chocan con los de los grandes inversores, con los de los propietarios de las empresas eléctricas que vieron en la luz el negocio más rentable, sobretodo en España, que es uno de los países europeos donde se paga el recibo de la luz más caro.

    Una energía que comenzó a producirse de forma comercial el 4 de septiembre de 1.882, que fue cuando se puso en marcha la primera central eléctrica del mundo en la isla de Manhattan de la ciudad de Nueva York. Una central puesta en marcha por Thomas Edison, a la que se le equipó con un generador eléctrico de corriente continua alimentado con carbón, capaz de producir electricidad para 400 lámparas y siendo 82 los clientes que en un principio se abonaron a ella. Aunque ya desde 1.880 funcionaba otra “fábrica de la luz” en Inglaterra, pero ésta en plan particular, solo para alumbrar una mansión campestre. Así fue como llegaron también los primeros generadores a nuestra región, sirviendo electricidad para unos cuantos hogares de la capital que ya la disfrutaron en el año 1.891, pero sin embargo a los espacios públicos no llegó hasta 1.899 y solo con motivo de las fiestas de Carnaval, iluminándose las céntricas calles de Platería y Trapería. También el jardín del Malecón fue alumbrado con esta nueva energía algunas noches de verano, siendo ya a partir de 1.905 cuando su uso comenzó a extenderse por diversas calles de la capital.

    En Lorca lo había hecho en junio de 1.900, siendo la víspera de San Juan cuando se encendió por primera vez el nuevo alumbrado público, celebrándose el acontecimiento con un banquete en el Teatro Guerra. Alumbrado que abarcaba varias calles y plazas del centro, manteniéndose encendido hasta media hora antes de la salía del sol, siendo 525 las farolas alimentadas con electricidad que en un principio se colocaron, llegando hasta las 906 en 1.903, lo que hacía de Lorca una de las ciudades mejor iluminadas en aquellos años, al tiempo que garantizaba la seguridad por las noches. Aunque también es verdad que los barrios de San Cristóbal y Santa Quiteria tuvieron que esperar hasta 1.909 para que sus calles se vieran favorecidas por el nuevo alumbrado.

    La fábrica de la luz como entonces se conocía, se situó en la alameda de Menchirón, en el gran solar que hoy ocupa el aparcamiento público de PONCEMAR, una zona que entonces era el ensanche de la ciudad, levantándose dos naves gemelas y adosadas, construidas a base de mampostería y ladrillo y con tejados a dos aguas, destinándose una de las naves a calderas y la otra a sala de maquinas. La actividad se inició con tres maquinas de vapor que accionaban tres dinamos de corriente continua de 100 cv. cada uno, potencia que pronto se quedó corta y hubo que aumentar, añadiendo años después la gran chimenea que aún hoy se conserva en el lugar. También decir que la primera empresa concesionaria fue la Sociedad General de Centrales Eléctricas, una empresa bilbaína que contaba con otras 17 centrales en nuestro país. Aunque años más tarde comenzó a desprenderse de la mayor parte de ellas, quedándose solo con tres, la de Lorca, la del municipio del Escorial en Madrid y la de Marchena en Sevilla, cambiando el nombre de la anterior sociedad por el de LORESMAR, nombre que deriva de las tres únicas localidades donde tenía factorías.

    Pero también traspasó después la concesión de Lorca, haciéndolo a favor de la Sociedad Electra de Lorca, una sociedad constituida entonces para seguir con esa actividad. Una empresa que pronto cambió de patrón, al ser comprada en 1.915 por Joaquín Arteaga, duque del Infantado, que también era dueño del pantano de Puentes. Siendo la intención del nuevo propietario, aprovechar el salto de agua del embalse para producir energía eléctrica, abasteciendo con ella a la central lorquina que acababa de adquirir, pero a pesar de colocar a pie de presa una turbina que accionaba un alternador de 100 K.V.A, la escasez de lluvias hizo que su idea no tuviese el éxito esperado. También lo intento en el rio Luchena, solicitando en 1.925 la concesión de un salto de agua, pero tampoco fue factible, estando ya Lorca industrializándose y habiendo más demanda de energía que producción de la misma.

    Es por ello por lo que varios industriales lorquinos, sabedores de esta necesidad se lanzaron a la aventura eléctrica, instalando pequeñas “fabricas de luz” en nuestro municipio. Así Eloy Puche Felices, instaló tres dinamos accionados por motores de gas en la calle de Musso Valiente; Antonio Martínez López hizo lo propio en el barrio de San Cristóbal; Vicente Olcina Franco en Sutullena y José Molina Martínez en Puerto Lumbreras, dotando así de nuevas líneas de corriente eléctrica a los diferentes lugares donde estaban emplazadas estas instalaciones. También Bienvenida Martínez Mora instaló otra pequeña central en la alameda del Espartero (hoy Juan Carlos I), pero esta a modo particular, con el solo fin de abastecer de electricidad a su negocio de espectáculos.

    Ya en el año 1.930, la sociedad Electra de Lorca cambió de nuevo de dueño, siendo adquirida por Juan Antonio Martínez Méndez, que la arrendó a Antonio Martínez López, quien instaló nuevos motores. También la pequeña empresa eléctrica del centro de la ciudad, la de Eloy Puche, fue adquirida 20 años después por Eléctrica del Segura, empresa que comenzó a extender sus redes por los mismos emplazamientos que la Electra de Lorca, creándose conflictos entre empresas y abonados. Incidentes que terminaron en 1.954 una vez que ambas empresas fueron adquiridas por la sociedad malagueña el Chorro, volviendo la normalidad al tiempo que se mejoraban los servicios y se ampliaba la red, pero siendo todavía esta inferior a la demanda que había. El chorro se integró en los años sesenta en la Compañía Sevillana de Electricidad, pero antes se había desprendido de la central de Lorca, pasando esta a Hidroeléctrica Española que era entonces la líder en el sector de la electricidad en España, instalando una subestación en las afueras de la población dirección a Granada. En el lado opuesto, en dirección a Murcia, también tenía adquirido un gran solar Sevillana de Electricidad para la instalación de otra subestación, pero este gran espacio conocido como eras de Churra acabó siendo urbanizado como zona residencial, utilizándose entre tanto para ubicar los grandes circos que nos visitaron en la segunda mitad del pasado siglo.

    En cuanto a las viejas naves de la fábrica de la luz de la alameda de Menchirón, estas volvieron de nuevo a la familia que las había adquirido en 1.930, ya que en 1.959 se hizo cargo de de las instalaciones Francisco Martínez Ponce, el menor de los tres hijos de Juan Antonio Martínez, un gran lorquino y hombre de negocios que estaba haciendo fortuna lejos de su tierra, arrendando estas naves a otro lorquino emigrado, a Miguel Molina Hidalgo un catalán de acogida, que montó en 1.963 una fábrica de tejidos. Fabrica que estuvo allí funcionando hasta 1.980 que trasladó sus instalaciones al camino viejo del Puerto, negocio hoy cerrado y cuyas naves sirven para albergar provisionalmente el parque de bomberos de Lorca. Tras la marcha de la industria textil, las viejas instalaciones de la fábrica de la luz fueron ocupadas por la Concejalía de Empleo y la escuela taller, siendo derribadas en el año 2.013. Con su demolición perdimos una vez más parte de nuestro patrimonio arquitectónico, en este caso industrial, cuando la propuesta que realizó I.U. en 2.011 era una muy buena idea, planteando que se le diese un uso museístico a esas centenarias naves, ubicando en ellas un museo de la industria local.

    Foto Diario el Sol

    Museo donde hoy podría estar esa máquina de vapor de principios del siglo, que incomprensiblemente sigue hoy abandonada en las inmediaciones del campus universitario lorquino. Como también es inexplicable que no se llegase a un buen acuerdo para que unos grandes almacenes se establecieran en ese lugar, con lo que ello hubiese supuesto de tirón para el comercio de la ciudad. Si que las pretensiones económicas de una y otra parte eran distantes, pero sabiendo el beneficio que nos podría traer se podrían haber acercado. Y más teniendo en cuenta que la parte vendedora estaba representada por el alcalde de la ciudad, el mismo que regaló a Paradores gran parte de la fortaleza lorquina, incluida la torre Alfonsina que luego nos devolvieron.

    Hay que recordar que esos terrenos pertenecen a PONCEMAR, una organización sin ánimo de lucro que fundó en 1.972 Francisco Martínez Ponce, el rico lorquino que antes citaba, hijo de Juan Antonio y Blasa. Un hombre sin descendencia que quiso ser generoso con su pueblo, dejando a su fundación todos los negocios y bienes que había acumulado a lo largo de su vida, no solo en Lorca sino en otras regiones de nuestro país. Una fundación que está dirigida por un patronato integrado por cuatro destacados cargos de la ciudad, siendo estos el alcalde del municipio que actúa como presidente, el decano de los juzgados de Lorca que ejerce como secretario, el director de la entidad bancaria más antigua que actúa como vocal y el jefe de Servicio de Medicina Interna del hospital que lo hace también como vocal. Siendo los objetivos de esta fundación, atender, amparar, asistir y dar apoyo a las personas mayores carentes de recursos de nuestra ciudad.

    Por todo ello deben de administrar bien su tesorería y patrimonio, pues de su buena gestión dependen los recursos disponibles para las personas mayores. Ya lo dejó bien atado el fundador, siendo cargos en vez de personas con nombre y apellido los regidores, además de contar con un representante de la judicatura entre los directivos del patronato. Pero pese a ello, también esta fundación debe de mirar por la propia ciudad a la que su promotor quiso beneficiar, pues del beneficio de la ciudad viene el de sus ciudadanos incluidos las personas mayores. Atrás ha quedado aquel viejo proyecto de edificación del solar, en el que iba un gran aparcamiento subterráneo de cinco plantas con capacidad para 1.300 vehículos y 150 viviendas, un proyecto que esperará tiempos mejores. Entre tanto, disfrutamos desde diciembre de 2013 de un magnifico aparcamiento de 250 plazas al aire libre.

    Un aparcamiento que tiene como faro su vieja chimenea circular con base cuadrada, una chimenea construida hacia 1.914 y que es lo único que recuerda aquella fabrica de la luz. Si que podíamos tener ese museo de la industria, como también aquel gran aparcamiento de 1.300 plazas, o el pretendido gran almacén, pero no todo al mismo tiempo ni recuperar lo ya perdido. Esperemos que lo que allí se ubique en un futuro, traiga prosperidad para Lorca y para nuestros mayores, pues ellos son los destinatarios de parte de sus beneficios, ya que así lo quiso Francisco Martínez Ponce. Un lorquino solidario que donó todo para sus paisanos más necesitados, un lorquino que merece el homenaje de su pueblo por su buen hacer, porque tras transcurrir 45 años de aquel generoso gesto, todavía no hay calle alguna en nuestra ciudad que lleve su nombre.

  • PUENTE DE LA TORTA, OTRAS ALTERNATIVAS por Antonio de Cayetano

    PUENTE DE LA TORTA, OTRAS ALTERNATIVAS por Antonio de Cayetano

    PUENTE DE LA TORTA, OTRAS ALTERNATIVAS por Antonio de Cayetano.

    Llevamos un tiempo, en el que el puente de la Torta se ha convertido en uno de los protagonistas de la información local. Si en el año 2.013, coincidiendo con el arreglo de los daños causados por los terremotos, se dijo que la pretendida ronda Central pasaría por encima de él, en el 2.015 la noticia era a la inversa, anunciándose que el futuro vial lo cruzaría por debajo, por el lecho de la rambla. Pero ahora en la tercera entrega, aquella última decisión ya no la tienen tan clara nuestros dirigentes, barajándose la opción de que este puente cambie su posición actual, dejando así de ser un obstáculo para la nueva vía de circulación. Pero un dilema que se deja en manos de los lorquinos, que somos los que tendremos que decidir el futuro de esta pasarela peatonal, ya que se quiere promover una consulta para determinar qué hacer con este puente, si dejarlo tal como está y que el vial de cuatro carriles pase por debajo o el de correrlo para un lado, sin darle más utilidad que la ornamental o decorativa, dejándolo como un recuerdo de lo que significó en su día.

    Así de sencillo, como si de un mueble viejo se tratara, como si fuese una cosa así de simple que hoy se quita de aquí y mañana se pone allí. Cuando esto es un asunto que no tiene vuelta de hoja, que no debe de estar sujeto a discusión alguna, ni tener más alternativas que dejarlo como está. Y más al ser un “Bien Protegido” de Lorca, al que solo se le permiten obras de consolidación, conservación y restauración, según la ficha nº 28 del Catálogo de Bienes Protegidos de la Ciudad elaborado y aprobado por el propio AyuntaMIENTO. Ya no solo desatendemos la conservación de nuestro histórico patrimonio, sino que la administración que debe de velar por su mantenimiento, no le importaría desmantelar el puente de La Torta si así lo quieren los lorquinos. Pues esa es la intención de nuestro alcalde, que el pueblo participe en las decisiones importantes, no encontrando mejor ocasión para ello que comenzar con este dictamen, con la decisión de qué hacer con este centenario puente, algo similar a lo que hizo Pilatos con Jesús de Nazaret.

    Claro que el pueblo lorquino será más sensato que quienes pretenden este despropósito y seguro que votará por la conservación del mismo en el lugar donde está ubicado, Pero si descabellado es dejar en manos de los ciudadanos lo que hacer con este puente, más insensato es pensar que al intentar cambiarlo de lugar no se va a desintegrar, a destruir de forma irreparable. Creo que hay otros asuntos donde sí que habría que darnos participación al ciudadano, pero no en este que nos ocupa y que solo cabe una respuesta, pues sería como preguntarnos si queremos un secadero de jamones en la torre Alfonsina. Es un contrasentido que mientras el PP se opuso en su día a que se tocase una sola piedra del puente del barrio, impidiendo con su postura la ampliación del ojo de la calle San Fernando, con la ventaja que ello hubiese supuesto para el tráfico peatonal y rodado de la zona. Hoy sí que esté dispuesto a que el otro puente centenario sea tocado, con la gravedad de que no es una corrección o mejora, sino que se quiere desmontar por completo con el riesgo que ello supone, siendo fatales las consecuencias que esta decisión puede llevar, aparte de la barbaridad que se cometería al cambiarlo de su emplazamiento original.

    Dicen que de lo acontecido se aprende, pero parece que no va con Lorca, por lo que habría que recordarle a los políticos de hoy, el disparate que cometió el ayuntamiento de entonces, cuando en 1.966 se destruyó el viejo lavadero público de la avenida de Santa Clara para situar allí la nueva lonja municipal. Y es que muchas son las veces que destruimos el pasado con la escusa de hacer el presente, cuando han existido o existen otras muchas alternativas, incluso manteniendo el puente donde está y sin que lo tenga que cruzar el nuevo vial como después veremos. El puente de la Torta no está catalogado como BIC (Bien de Interés Cultural) como se ha publicado en algún medio, tampoco es el segundo puente construido en España con hormigón armado como también se dice, ni tan siquiera uno de los primeros de este tipo en ser levantados en nuestro país. Pero pese a ello, no le faltan razones para ser querido y conservado, manteniéndolo como ejemplo de la obra civil de la época. Una construcción vanguardista que fue un hito para los barrios de Santa Quiteria, Virgen de las Huertas y parte de la huerta, marcando un momento importante de su desarrollo, pues era una zona que quedaba incomunicada con la ciudad cuando el cauce de Tiata bajaba crecido por las avenidas del rio. Crecidas que destruían una y otra vez la torta de tierra que entonces había y que comunicaba los dos márgenes de la rambla, siendo de esta “torta” de donde le viene el nombre al puente.

    Puente que fue construido por los regantes y dueños de las tierras del regadío de Lorca, que invirtieron 14.512 pesetas con 17 céntimos en la ejecución material de la obra. Una infraestructura de hormigón armado con doble arco, de 45 metros de luz, 6 de flecha y con tablero de 4 metros de anchura, de los que dos metros corresponden a su parte central, capaz de aguantar carros de hasta 3 toneladas de peso, siendo los dos restantes para ambas aceras de un metro cada una, las cuales van voladas sobre los montantes. Un puente al que se le dan diferentes fechas de construcción así como dos ingenieros distintos, siendo José Eugenio Ribera Dutaste uno de los que se citan en alguna publicación, ya que Rivera fue uno de los primeros investigadores del hormigón armado en España, un ingeniero que también ejerció como profesor de la escuela de caminos de Madrid, donde daba precisamente la asignatura de “Puentes de Fábrica y Hormigón Armado. Siendo este ingeniero el que construyó otro de los primeros puentes que se ejecutaron con hormigón armado en nuestro país, el de Golbardo en Santander, un puente muy similar al nuestro y que fue construido entre los años 1.902 y 1.903, habiendo sido declarado BIC en el año 2.002 por su tipología, material utilizado y sistema constructivo.

    También José Eugenio Ribera, fue el que fundó en 1.899 la Compañía de Construcciones Hidráulicas y Civiles, la primera empresa que se dedicó en España a las obras de hormigón armado. Empresa que en 1.910 (fecha de la construcción de nuestro puente) publicó un libro donde se recogían las obras que su compañía había realizado o que tenía en ejecución en nuestro país hasta ese año. Libro donde aparecen gran cantidad de obras de todo tipo, destacando los puentes y acueductos de hormigón armado que entonces eran novedad, pero no haciendo mención alguna al puente de Lorca. Por lo que es de suponer que no fuese este ingeniero el que proyectó o hizo la obra, como también por los datos que se aportan, hay que descartar que nuestro puente fuese de los primeros que se construyeron en España con hormigón armado, ya que solo hasta el año 1.902, aparecen 16 puentes y acueductos construidos por esta empresa especializada, siendo 40 los realizados hasta 1.906 y un total de 84 hasta el 1.910, año en el que fue terminado el nuestro. Por lo que el de la Torta es uno de los construidos en la primera década del hormigón armado, pero no de los primeros puentes que es cosa distinta, pues ya vemos que durante los diez años previos a la construcción del nuestro, fueron muchos los que se construyeron en España solo por esta empresa.

    Por otro lado también hemos visto, que entre el puente de Golbardo, terminado el 16 de julio de 1.903 y el de la Torta, nos separan más de siete años, atribuyéndole ya entonces a aquel, ser uno de los primeros puentes construidos en España con el nuevo material. Y en cuanto a la fecha en que fue construido nuestro puente, también hay datos erróneos, pues mientras que en un libro publicado por La Verdad en 2.003, con motivo de su centenario y donde se recogen las noticias más destacadas en sus 100 años de historia, aparece un titular del 15 de agosto de 1.909 en el que se da cuenta de la terminación del puente de “Santa Quiteria”. En Memoria Grafica de Murcia y en alguna postal se le data en 1.912, yéndose a los años veinte en la Historia de la Región de Murcia. La información de La Verdad debe de ser cierta en cuanto al día y el mes, pues agosto, semanas antes de la festividad de la Virgen de las Huertas podría ser una buena fecha para su terminación y apertura, pero el fallo está en el año, pues como el libro es una recopilación de titulares de noticias, se debió haber cometido algún error con el traslado de la fecha, debiendo ser la correcta el 15 de agosto de 1.910. En cuanto a la postal, puede que la fecha impresa venga de cuando se tomó la foto y se publicó, y lo del libro de historia, tal vez esté confundido con el desaparecido puente de Vallecas, que si que se construyó por aquellos años en la misma rambla.

    Lo que sí que es cierto, es que el 25 de septiembre de 1.910, la obra estaba ya finalizada y valorada en cada uno de sus conceptos y con el siguiente detalle de los mismos: Acero laminado, hierro forjado y chapas 4.687,69 pesetas; Cemento, marca Cañón de Amberes 2.742; Piedra para mampostería 149,87; Cal ordinaria 153,35; Madera 543,55; Clavos, herrajes, alambre y herramientas 256,82; Espuertas, lías de esparto y cuerdas 85,67; Efectos de farmacia y petróleo 16,10; Jornales 5.668,88 y seguro de los obreros 208,24. Algo menos de los 3.000 duros de entonces es lo que costó la obra, pero de lo que no se dice nada es de los honorarios del ingeniero que intervino, por lo que es de suponer que este fuese de la casa, concretamente Francisco Manrique de Lara, ingeniero de caminos, canales y puertos, perteneciente al Cuerpo Nacional de Ingenieros, que en aquella fecha ocupaba el cargo de Delegado Regio del Sindicato de Riegos de Lorca, que fue la entidad promotora de la obra. Este ingeniero, que es el otro que se cita como autor del puente de la Torta, era también docente como Ribera, pues fue el primer director de la Escuela Elemental de Industria de Cartagena que se fundó a principios del pasado siglo. Un ingeniero que publicó varios artículos sobre Lorca y su regadío en la “Revista de Obras Públicas” una revista editada en Madrid por el Cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y cuya publicación salía los jueves.

    Siendo nuestro puente de la Torta portada y primera noticia de la publicación del jueves 20 de octubre de 1.910. Una publicación marcada con el nº 1.830 y en la que también se trataba del alquitranado de calles y carreteras en sustitución de los clásicos adoquines, comentándose el éxito que el nuevo concepto ya estaba teniendo en París. También había otros artículos, uno sobre el canal de Panamá, otro sobre un faro con señal acústica en el puerto de una isla francesa y otro más dedicado al rompeolas de Vornpor en Islandia. Pero como digo, la foto de portada correspondía a nuestro puente, siendo la primera de las dos imágenes que acompaño a esta publicación, una foto de muy mala calidad pero al mismo tiempo de gran valor, al ser posiblemente la más vieja que de él se tenga. El artículo que acompañaba esta imagen, iba firmado por el ingeniero Francisco Manrique y en él se recogía la necesidad de este puente, los detalles técnicos de la obra, el gasto que había supuesto y quien lo había promovido, no mencionando al autor del proyecto o quien lo había dirigido. Tras este articulo sobre el puente de Lorca, publicó seis más en la citada revista, todos ellos relacionados con nuestro regadío, siendo en 1.918 cuando escribió el último dedicado a Lorca, ya que lo que publicó en 1.930 era ya referido al archipiélago balear, pues en aquel año ya estaba fuera de nuestra ciudad, ocupando el cargo de Ingeniero Jefe de Obras Públicas de las Islas Baleares.

    Y esto es lo poco que puedo contar de nuestro histórico puente, aparte de que a través del mismo pasó en los años sesenta la primera conducción que llevó el agua del Taibilla a los barrios de Santa Quiteria y Virgen de las Huertas y que soportó sin problemas las dos grandes riadas del pasado siglo, la de 1.948 y la de 1.973. Siendo sometido a obras de restauración y mejora en 1.983, en 1.995 y en 2.013 debido a los terremotos, estando ahora su futuro pendiente de un “veredicto”. Pero una sentencia que no puede ser condenatoria en ningún caso, pues hay otras alternativas al paso de la ronda por allí, siendo estas otras opciones una bifurcación de la ronda, que se dividiría en dos ramales al llegar al puente, pasando cada dirección por un extremo o una gran rotonda que gire en torno al mismo. Si, una rotonda que tenga el puente como eje. No hay sitio para los cuatro carriles por donde va la circulación ahora (kiosco Sevilla), por eso lo de trasladar al cauce de la rambla el nuevo vial, pero sí que hay espacio para dos carriles, pues son tres los existentes en la actualidad más una acera que se podría suprimir en este caso. También el otro extremo del puente tiene suficiente espacio para albergar otros dos carriles, pues el puente se compone de dos partes, uno de arco que atraviesa la rambla de Tiata, el que hoy nos ocupa y que se construyó en 1.910, más otro que sirve de prolongación y que con una estructura totalmente diferente (imagen 2), servía para cruzar el viejo canal de riego del partidor de los Tres Puentes, viniendo precisamente de ahí el nombre de este paraje, los dos puentes mencionados más el de la rambla de los Patos que a continuación iba hacia Santa Quiteria, rambla y puente desaparecidos hace unos años con el entubado de ese cauce.

    Pero si a ese espacio del segundo puente, le unimos el de la vieja construcción que hay en el lugar (antigua tienda de comestibles de Antonio el ciego), hay sitio más que de sobra para hacer una gran rotonda en ese punto. Aunque también es verdad que habría que coger un pequeño espacio del partidor referido y que se rehabilitó en 2.009, pero afectando solo al canal de entrada al mismo, no produciendo ningún daño al resto del conjunto y quedando intacto el elemento histórico y ornamental que este partidor tiene hoy, pues se dejó de utilizar hace años como infraestructura de riego. Está claro que yo no soy técnico en la materia, pero como se pide participación ciudadana, pues esta es mi humilde aportación, ya que en mi opinión, lo de la consulta popular para este tema es un hecho absurdo que carece de toda lógica. Mejor hubiese sido convocar algún concurso de ideas, concurso donde igual hubiese aflorado esta otra alternativa, una idea que creo no hay que descartar y si estudiar con detenimiento. Pues así el puente no sería ya un obstáculo para el paso de la nueva ronda, yendo todo el vial al mismo nivel y sirviendo esta gran rotonda para organizar la circulación en la zona, siendo esta opción más acertada que la de la bifurcación que también apuntaba, ya que la rotonda distribuiría el trafico para la calle Tomas de Aquino y alameda Virgen de las Huertas por un lado y el barrio de Santa Quiteria por otro. Teniendo otras dos salidas más, las de la avenida de Santa Clara con Poeta Gimeno Castellar y la de Poeta Para Vico.

    Yo ya me la estoy imaginando, el puente tal como está, con toda su estructura iluminada y bajo el, un manto verde de vegetación con un pequeño riachuelo artificial en su parte central. Luego los dos carriles de circulación girando en torno al mismo, con un declive en rocalla y totalmente ajardinado, e incluso con una o dos cascadas que surtan de agua al mencionado riachuelo. Creo que sería una rotonda especial, diferente y original, una rotonda llena de encanto que sería orgullo de los lorquinos y motivo de admiración para quienes nos visiten. Solucionando el problema surgido con el puente por un lado y contribuyendo a mejorar el tráfico de la zona por el otro, aparte de conservar en su interior el coqueto puente que lleva más de 107 años entre nosotros. Un puente que seguiría cumpliendo su cometido, ya que serviría igualmente para el cruce peatonal, pues aunque sea una rotonda, su gran tamaño permitiría colocar ambos pasos de peatones en sus extremos, igual que los tiene la plaza Circular de Murcia, una rotonda más complicada que la que se propone, al disponer de cuatro carriles más el tranvía.

    Sería cosa de estudiarlo y más cuando todavía no hay nada decidido, porque si que se nos aseguró este verano que el proyecto estaba ya finalizado y a falta de la financiación necesaria, pero por lo que se ve, fue otro anuncio más sin fundamento, porque si no se sabe cómo se va a efectuar la obra, difícilmente se puede concluir un proyecto, pero bueno, ya estamos acostumbrados a esto en Lorca y no nos pilla de sorpresa. Lo que sí que causaría asombro es que se continuase con la pretendida consulta sobre el puente, sin tener en cuenta alternativas como las que hoy se apuntan, aprovechando la ejecución de la ronda para adecentar toda esa zona, pues se eliminaría esa vieja construcción que hay junto al puente y se le sacaría provecho a la cubrición de esa parte de la rambla de los Patos. También esta rotonda o en su caso la bifurcación, sería mucho mejor que un paso inferior, que puede verse siempre salpicado por la actuación de los gamberros, al ser los pasos elevados susceptibles de ser utilizados para el lanzamiento de objetos a los conductores que por debajo circulan.

    Pero la decisión no es del pueblo o de sus ciudadanos, sino del Concejo, del conjunto de concejales presididos por el alcalde que son los que nos representan y administran, siendo suya la última palabra. Esperemos que en este tema acierten y que tomen la mejor determinación, pues de sus decisiones depende el futuro y el avance del pueblo, aunque también el estancamiento o la decadencia.

  • OLOR A MARRANO (COSA PROHIBIDA) por Antonio de Cayetano.

    OLOR A MARRANO (COSA PROHIBIDA) por Antonio de Cayetano.

    OLOR A MARRANO (COSA PROHIBIDA) por Antonio de Cayetano.

    En estos días se celebra un año más la SEPOR, la feria ganadera que ya va por su 50 edición, estando por este motivo más presente que nunca en todos los medios de comunicación. Medios donde políticos, organización y profesionales del sector, se congratulan de la trayectoria de esta muestra a lo largo de sus cincuenta años de vida, ya que aunque comenzó en 1.968 como I Semana Provincial del Cerdo, fue un año antes cuando inició su andadura, celebrándose una exposición agrícola-ganadera organizada por los veterinarios, ganaderos y comerciantes locales del sector. Feria que no contó con la presencia de ganado en vivo como se pretendía, debido a la epidemia de peste porcina africana. Una enfermedad de origen vírico, que había llegado a nuestro país al comienzo de aquella década y que estaba afectando gravemente a la cabaña porcina.

    Resultado de imagen de inauguracion seporTampoco se pudo contar con la presencia de animales en 1.975, cuando el certamen ya había pasado las fronteras provinciales y llevaba cuatro años como Semana Porcina del Sureste. Hecho que motivó que en cada edición, estuviesen presentes los pabellones representativos de las provincias de Albacete, Alicante y Almería, además del de Murcia, dándole así un atractivo más a la feria, a la que también se le incorporaron degustaciones y actuaciones folclóricas. En 1.976 el certamen alcanzó carácter nacional, cambiando su nombre a Semana Nacional de Ganado Porcino, aunque desde 1.999 no solo está dedicado al sector porcino, sino que también abarca otras actividades pecuarias como la avícola, bobino, caprino, vacuno y ovino. Desapareciendo ya en 2.011 lo de Semana Nacional de Ganado Porcino y llamándose desde entonces Feria Ganadera, Industrial y Agroalimentaria, pero manteniendo el sobrenombre de SEPOR que es como se le conoce nacional e internacionalmente, aunque aquí hay quien la conoce desde sus orígenes como la “feria del chino” y por mucho que se quiera cambiar el nombre, con este seguirán.

    Durante todos estos años SEPOR ha servido para la modernización del sector porcino, seleccionando razas, previniendo enfermedades y desarrollando estrategias para mejorar su rendimiento. Se han realizado simposios y congresos y se han llevando a cabo jornadas monográficas sobre los diferentes temas que afectan al ganadero. Igualmente durante este tiempo se han convocado concursos, se han entregado distinciones y se han hecho homenajes a las personas que se han destacado en pro de la feria o del sector pecuario. También se ha conseguido mejorar en parte las condiciones de vida de los cerdos, su transporte al matadero y la forma de ejecutarlos, así como la recuperación del Chato Murciano, la raza que se perdió precisamente en la década en que la feria daba sus primeros pasos. Pero sin embargo, poco se ha hecho para solucionar el problema insostenible que causan las explotaciones porcinas en la huerta de Lorca, con la alteración de la calidad de vida de los lugares donde se asientan, al ser incompatibles las grandes granjas de hoy con las viviendas de uso residencial, un problema que ha ido creciendo al tiempo que lo ha hecho el sector.

    Resultado de imagen de inauguracion seporPorque si que la actividad pecuaria es fundamental para la economía y subsistencia de nuestras pedanías, pero de una forma controlada, siendo respetuosa y compatible con la vida del resto de ciudadanos, vida que como digo se ve alterada por la contaminación ambiental que produce esta actividad. Pues no se entiende que mientras las explotaciones han ido creciendo y modernizándose en busca de una mayor rentabilidad, no se haya ido buscando también su sostenibilidad ambiental, encontrando una perfecta armonía entre el uso ganadero y el residencial. Y más en una huerta tan singular como la nuestra, donde se entremezclan las viviendas de todo tipo con la actividad agropecuaria, una actividad que tiene sus derechos, pero no a costa de los de los demás, colocándonos grandes granjas porcinas y balsas de purines a escasos metros de nuestras viviendas. Cosa que incomprensiblemente se les permite en nuestro municipio, cuando en otras localidades limítrofes con mucha menor población en su huerta, la distancia que deben de dejar estas explotaciones ganaderas es 100 veces más de lo que se exige en Lorca.

    A mediados del siglo pasado era muy habitual que cada familia de la huerta tuviese su marranera, habitáculo donde se criaba alguna madre para vender luego sus lechones o para cebar el cochino que se guardaba para la matanza. También estaban los cebaderos, pero de un tamaño moderado, siendo el estiércol que se generaba utilizado para abonar la tierra de la misma finca donde se encontraba la explotación porcina, ya que la agricultura y la ganadería iban muy ligadas, formando parte de la tarea diaria de la gente de la huerta y del mismo circulo productivo. Pues los cerdos se criaban con los desperdicios de la casa y lo que producía la tierra, siendo la alfalfa, la cebada, los higos o las calabazas marraneras (conocidas por este nombre porque se cultivaban expresamente para los marranos), el alimento básico de los cerdos, volviendo de nuevo todo a la tierra en forma de abono y comenzando así un nuevo ciclo.

    Pero hoy es todo diferente, apenas existen explotaciones familiares, los pequeños cebaderos le han dado el relevo a las grandes granjas, a la industria intensiva, siendo ahora un problema el exceso de residuos que estas granjas generan, al haber más producción de purines que nuestros campos pueden absorber, aparte de haber una normativa medioambiental europea que restringe la cantidad de excrementos que se pueden verter a la tierra. Hoy las explotaciones porcinas son limpiadas con agua a presión, lo que sin duda mejora sus condiciones higiénicas, pero por otra parte hace que se licue el estiércol, convirtiéndolo ahora en purín, que no es otra cosa que los restos de alimentos, defecaciones, orines y agua, siendo el agua el 95% de su contenido y la causante de su mayor problemática y rechazo por los problemas que causan al medio ambiente, al contaminar el suelo, los acuíferos y el aire. Aire que se ve afectado por la emanación del dióxido de carbono y del metano, así como por los malos olores que causan los gases tóxicos como el amoniaco y el sulfhídrico que también desprenden están explotaciones porcinas.

    La verdad es que el cerdo ha sido siempre un animal polémico, pues mientras en nuestra cultura nos gusta hasta sus andares, aprovechándose todo de él gastronómicamente hablando y siendo genéticamente lo más parecido a los humanos, razón por la cual están cada vez más cerca de ser una fuente inagotable para el trasplante de órganos, contribuyendo ya a la fabricación de válvulas cardiacas, insulina y medicamentos hormonales, aparte de ponerse de moda también como mascotas. Para los judíos y musulmanes es un animal completamente vedado, al que se le detecta y se le tiene repugnancia. Aunque sin un motivo justificado, solo por tradición y cultura, porque en el libro sagrado del Levítico se dice que solo se comerá carne de todo animal de casco partido y pezuña hundida y que rumia. Y claro, como el cerdo no es un animal rumiante, pues se le tiene por cosa prohibida, que es precisamente lo que significa “marrano”, el nombre por el que también se le conoce, un vocablo que proviene del árabe “muharram” o “moharrana”. Pero no solo a los cerdos se les llama marranos, igualmente a los judíos conversos que seguían practicando su religión en España se les llamó así, ya que también era cosa entonces prohibida.

    También es conocido el cerdo por cochino, chino, gorrino o puerco, siendo esta última denominación con la que se nombraba al cerdo en la Lorca del final del Medievo y a lo largo de la Edad Moderna. Haciendo mención al puerco varias de las ordenanzas que durante esa época se dictaron en nuestra ciudad, normas que regulaban el comportamiento ciudadano y que se recogieron luego en una publicación editada en Granada en 1.713. Deduciéndose de la lectura de estas Ordenanzas de Lorca, que ya el puerco era motivo de conflictos vecinales en aquel tiempo, estableciéndose la prohibición de que los puercos entrasen en huertas lindantes, bajo pena de 10 maravedíes y el pago de los daños causados por parte del dueño del animal. También se prohibía en otras ordenanzas, la estancia de puercos y gallinas en las calles céntricas de la ciudad, que bebiesen en las pilas de los aljibes, que entrasen en las eras, o que pisaran los barbechos cuatro días después de haber llovido. En otras se decía que los molineros no podían tener puercos en el molino, como tampoco podían estar en mesones o ventas. Igualmente se les prohibía permanecer en los quijeros de las acequias mayores por el deterioro que producían en estos taludes de tierra.

    Asimismo se prohibía que al circular por la calle los puercos, estos entrasen en viviendas, huertos o acequias y que en caso de hacerlo, se les multara con 300 maravedíes por puerco o que se les matase libremente, entregando entonces la mitad del animal para el hospital de los pobres o para la cárcel y la otra mitad para el que lo capturase. Como vemos, la cría del cerdo ya provocaba problemas siglos atrás, por lo que hubo que implantar unas normas de convivencia, normas que entonces si se cumplían, porque entre otros motivos, las penas que se imponían eran a tres partes, cobrando una parte el juez, otra el municipio y la otra el denunciante, estando así cualquiera de las partes motivada para denunciar y hacerlas cumplir. Hoy se legisla mucho, se hacen muchas leyes y normas, pero poco se controla que estas se cumplan. Como tampoco nuestros dirigentes se interesan demasiado en solucionar los asuntos que preocupan a la ciudadanía, siendo por otra parte muy permisivos con el sector porcino que hoy nos ocupa.

    Y es que el pez gordo siempre se ha comido al chico, el poder y la influencia de los grandes sigue existiendo y más en un sector en el cada vez hay menos granjas pero más cerdos, lo que significa que estamos ante un mercado copado por los cuatro grandes, por las industrias cárnicas y los fabricantes de piensos que son los dueños y señores de las explotaciones porcinas. Cada vez hay menos granjas familiares, hoy el mercado está en manos de grandes empresas con macro explotaciones de miles de cabezas de ganado, bien en propiedad o por el sistema de integración. Un método por el que el ganadero aporta la granja, la mano de obra y la gestión de residuos, mientras que el industrial se encarga de la alimentación, la parte sanitaria y el trasporte de los cerdos. Pero como en todos los acuerdos, siempre hay una parte débil, siendo aquí la cuerda floja el ganadero, que es a quien le toca la gestión de los residuos que se producen. Unas defecaciones que se cuantifican entre cuatro y siete litros de purín por cerdo, lo que supone que una granja de 5.000 animales produce tantos residuos fecales como una ciudad de 50.000 habitantes. Residuos que en muchos casos no son tratados como corresponde y son esparcidos en balsas ilegales con la consiguiente contaminación.

    Resultado de imagen de planta purinesAtrás quedaron aquellas plantas de tratamiento y cogeneración energética, unas plantas que quemaban gas natural para secar térmicamente el purín y que con el calor residual de la combustión generaban energía eléctrica. Unas plantas que cerraron en 2.014 por la decisión del gobierno del PP de recortar las ayudas que recibían, viéndose afectadas las 29 plantas de este tipo que había en nuestro país, tres en la región de Murcia y dos de ellas en nuestro municipio, en las pedanías de Tercia e Hinojar, las cuales cesaron su actividad en el mes de febrero de aquel año, dejando sin tratamiento casi 200.000 toneladas de residuos orgánicos al año. Luego tras una sentencia del Tribunal Supremo que anulaba la orden ministerial, han reiniciado algunas su actividad, entre ellas la de Hinojar que lleva ya unos meses funcionando, pero parece que por poco tiempo, ya que otra decisión del gobierno de Rajoy, reduce su tiempo de vida de 25 a 15 años, por lo que si no hay ninguna moratoria, pronto volverá a cerrar sus puertas dejando de tratar de nuevo miles de toneladas de purines. Plantas que también causaban molestias, pues un informe del SEPRONA de la Guardia Civil fechado en enero de 2.008, atribuyó los episodios de mal olor que cada cierto tiempo había en Lorca, al deficiente funcionamiento de estas plantas de cogeneración.

    Pero un problema que terminó por solucionarse, como solución también tiene los purines en la actualidad. Es cosa de proponérselo, de invertir en ello, de implicar a las grandes empresas del sector cárnico, unas empresas que tienen unos excelentes resultados y a las que se debería de obligar a la sostenibilidad ambiental, que no caiga todo sobre el más débil como antes decía, pues son costes que difícilmente puede asumir el ganadero. En Europa son miles las plantas de biogás que están en marcha alimentadas por purines, un proceso de cogeneración que también se podría imponer aquí, siendo según los expertos, la solución más idónea para la eliminación de los purines. Pero para ello hay que legislar más sobre el tema, endureciendo las leyes medioambientales y exigiendo que estas se cumplan. Lo que no puede ser, es que España se convierta en el país de la Unión Europea con mayor censo porcino, mientras disminuye en Alemania, Dinamarca u Holanda, donde la legislación es más exigente, trasladándose ahora muchas de sus explotaciones a nuestro país. Como tampoco puede ser, que en nuestro municipio se pueda abrir una granja porcina, una balsa de purines o un depósito de cadáveres de ganado, a solo cinco metros de la finca colindante.

    Hoy comunidades y ayuntamientos se están dando cuenta de la problemática y para compatibilizar el uso ganadero y el residencial están regulando las actividades pecuarias, doblando las distancias mínimas que hasta ahora se exigían. Cosa a la que se ha sumado también nuestro AyuntaMIENTO, pero no por voluntad propia, sino obligado por las protestas vecinales, creando una comisión municipal para la conciliación de la huerta, comisión que anuncio en noviembre del pasado año unas propuestas “pioneras” según nuestros dirigentes, siendo una de las decisiones adoptadas, TRIPLICAR LA DISTANCIA exigida entre explotaciones porcinas y viviendas. Sin duda un buen titular de prensa, pero una burla o tomadura de pelo para los vecinos afectados por la contaminación de estas granjas. Pues el triple de 5 es 15, a 15 metros de una vivienda es la gran novedad que proponen para atajar el problema, lo que tiene de ANCHURA la avenida Juan Carlos I es lo que pretenden que haya de separación entre una explotación porcina de 2.000 cerdos y una vivienda de uso residencial, un verdadero disparate en pleno siglo XXI, una insensatez que no se le hubiese ocurrido si al que asó la manteca.

    Otros ayuntamientos limítrofes al nuestro sí que están haciendo los deberes, buscando la calidad de vida de sus conciudadanos, como es el caso de Caravaca de la Cruz, que en 2.013 aprobó una ordenanza reguladora de las actividades pecuarias en la que situaba las explotaciones porcinas a más de 5.000 metros del núcleo urbano de la ciudad y a más de 2.000 metros del suelo urbano de las pedanías, siendo de 1.000 metros la distancia establecida a viviendas aisladas, establecimientos hosteleros o cualquier otro inmueble dado de alta en el IBI. También el ayuntamiento de Mula con el fin de compatibilizar el uso ganadero y el residencial, modificó su plan general el pasado año, exigiendo una distancia mínima de 500 metros entre cualquier explotación ganadera sea del tipo que sea y una vivienda unifamiliar aislada, la mitad de distancia de lo aprobado por el consistorio caravaqueño, pero 33 veces más de lo que se quiere imponer en nuestro municipio.

    Cuando la huerta de Lorca está mucho más poblada que la de estas localidades, pues de los 92.000 habitantes que tiene Lorca, 38.000 residen en las pedanías, lo que supone más del 40% de la población censada en nuestro municipio, mientras que los residentes en las pedanías de las poblaciones citadas, no llegan al 20% de su población. Esperemos que se imponga la cordura y que nuestro AyuntaMIENTO recapacite, pues vivir a 15 metros de distancia de una granja o una balsa de purines es incompatible con la mínima calidad de vida, además de que mantener esta distancia que ahora se propone, implicaría que nuestro municipio se convirtiese en un foco de atracción para las macro explotaciones porcinas que nadie quiere. Creo que 1.000 metros de separación entre una granja porcina y una vivienda residencial sería lo más aconsejable para la peculiar huerta lorquina, ya que el purín como se sabe, de puro tiene bien poco.

    Pero nuestro término municipal es muy grande, con grandes extensiones improductivas, por lo que quizá se podría ir pensando en localizar en ellas polígonos ganaderos, estudiando los vientos dominantes para que no afecten a núcleos de población y dotándolos de todo tipo de servicios, al igual que se hace con los polígonos industriales. Quizá que así, alejándolos de los lugares poblados la incidencia de esta actividad seria menor y al mismo tiempo más eficaz la gestión de sus residuos, al poder concentrarse todo en el mismo lugar, pudiendo incluso formar parte de un mismo ciclo con el consiguiente ahorro de agua, energía y transporte.