Categoría: Mi Rinconcico
Mi Rinconcico es un lugar de reunión de amig@s que desean expresar sus opiniones, mostrar su arte o sencillamente contar sus historias,…

SEMANA SANTA DE LORCA: UN PUEBLO VOLCADO EN UN MAGNO EVENTO.
SEMANA SANTA DE LORCA: UN PUEBLO VOLCADO EN UN MAGNO EVENTO.
No descubro nada nuevo si digo que en LORCA LO BORDAMOS. Y para quienes no estén familiarizados con la expresión, que imagino que son muy pocos, hace referencia a los mantos bordados por primorosas manos que son una de las señas de identidad de la ciudad del sol de mayor arraigo y belleza.
Los mantos y ornamentos que engalanan algunas piezas artísticas de gran belleza que desfilan por las calles de la ciudad y van representando escenas del Antiguo Testamento con grandes carrozas alegóricas, impresionantes tiros de caballos (bigas, cuadrigas, etc.) y espectaculares grupos ecuestres.
Los personajes van ataviados con piezas del bordado lorquino realizado a mano en seda y oro e inspirados y escenificando hechos relacionados con el personaje al que caracterizan (algunos de ellos, son los primeros textiles declarados en España Bienes de Interés Cultural). Un espectáculo visual de primera magnitud que asombra a cuantos tienen el privilegio de verlo.Sería ingenuo pensar que todo ese alarde y despliegue de medios y pasiones son algo que surge de forma espontanea y sin esfuerzo. Nada más lejos de la realidad: miles de lorquinos van preparando esta especial Semana Santa a lo largo de todo el año. Es por ello por lo que realmente merecen un gran reconocimiento por parte de todos.
No quiero deja pasar por alto el hecho religioso que subyace en estos días, cada uno con su particular forma e idiosincrasia, que no es solo espectáculo lo que aquí se da: La parte litúrgica y sus manifestaciones en forma de procesiones con sus señas de identidad propias en la que los fieles dan cabida a su fe, son de enorme belleza también.Quiero en estos días tan especiales para nuestra ciudad desearos unos felices días de Semana Santa.

LARGO TIEMPO DE PASIÓN por Antonio de Cayetano.
LARGO TIEMPO DE PASIÓN por Antonio de Cayetano.
Con la procesión del Viernes de Dolores, arranca en Lorca nuestra singular Semana Santa, la peculiar semana de pasión por la que somos conocidos internacionalmente. Esa pasión diferente que nos hace ser distintos a los demás, haciendo que quienes contemplan nuestros excepcionales desfiles bíblicos, quieran volver de nuevo a presenciarlos. Presencia que si repiten este año después de haber estado el pasado, observaran que no solo en la Semana Santa somos diferentes los lorquinos, también somos distintos a la hora de planificar, ejecutar y terminar las obras que se llevan a cabo en nuestra ciudad. Pues es vergonzoso que el visitante que llegue a Lorca en estos días, se encuentre una ciudad patas arriba, con las obras de la arteria principal de la ciudad y sus calles adyacentes aún sin terminar, cuando es una obra que se inicio en enero del pasado año, siendo el plazo para su ejecución y colocación de todas sus instalaciones de 12 meses como máximo.
Un plazo que se ha visto ya superado con creces, quedando todavía pendientes varias de las obras contempladas en este proyecto. Pero nuestros dirigentes, en vez de obligar a la empresa a que cumpla los plazos establecidos, nos mienten una y otra vez al anunciar que las obras van a muy buen ritmo y que se acabaran antes de lo previsto, antes del próximo verano. Cuando, como he recordado en alguna ocasión, estas afirmaciones no son ciertas, no solo porque cuando comenzaron las obras, se nos anunció por parte de las autoridades regionales y locales presentes en el acto, que la ejecución de las mismas seria de un año, sino porque en el “Pliego de Condiciones” para la adjudicación de las mismas, en el apartado 11 (página 34), se fijan 12 meses como plazo máximo para su ejecución. Tiempo que también es el estipulado en el convenio suscrito entre la Comunidad Autónoma y el AyuntaMIENTO para la terminación de estas obras (BORM 30-4-2016), siendo su plazo de vigencia hasta el 31 de diciembre de 2017.Como también es indignante que se haga una campaña para mantener Lorca limpia durante estos días y que sin embargo, una vez que se ha ido colocando el nuevo pavimento de las aceras de esta arteria principal de Lorca, no se hayan ido colocando también las correspondientes papeleras. Unas papeleras que antes iban integradas en las viejas farolas y que con la desaparición de las mismas quedaron eliminadas de Juan Carlos I, estando ya más de un año gran parte de esta avenida sin este elemental mobiliario urbano. Cosa que igualmente sucedía en estos días de Semana Santa al quedar bloqueadas las papeleras dentro del perímetro de las tribunas, no teniendo los ciudadanos donde tirar los papeles y otros pequeños residuos y quedándose estas llenas de porquería sin recoger, al no ser vaciadas antes del montaje de los referidos palcos. En el pliego de condiciones para la adjudicación de las obras de la principal calle de Lorca, se recoge la instalación de papeleras a una distancia mínima de 50 metros, distancia que en mi opinión habría que acortar si queremos una ciudad más limpia.
Pero no solo eso, también habría que colocarlas junto a la fachada de los edificios, impidiendo de esta forma que tengan que ser desmontadas cada vez que se montan las tribunas y suprimiéndose con ello su utilidad, cuando precisamente, su utilización es más necesaria en estos días en que Lorca y su principal avenida recibe miles de visitantes. Pero eso sí, seleccionando muy bien el lugar donde se coloquen las nuevas papeleras, que debe de ser entre la medianería de los edificios, con el fin de que no afecten lo más mínimo a la estética de los comercios de la zona. Comercios que por otra parte, han quedado muy tocados por las obras, no solo en lo referente a la venta, sino en el ornamento de sus fachadas, ya que algunos de sus zócalos están con los materiales destrozados, encontrándose los mismos amontonados o esparcidos junto a los locales, dando una imagen de descuido y de desidia. Una dejadez que pone en evidencia la falta de control que sobre las obras ejerce nuestro AyuntaMIENTO, unas obras en las que se observan muchísimos bordillos sin juntear, placas sin calibrar, otras deterioradas de antemano y la mayor parte mal colocadas. A parte de quedar al descubierto uno de los solares de esta avenida (Bodegón del Buen Pedro), solar del que se eliminó su vallado durante las obras, sin que este se haya repuesto al día de hoy.Tampoco a día de hoy, el inicio de nuestra incomparable Semana Santa, se han terminado las obras de renovación que con buen acierto se están llevando a cabo en nuestras alamedas, dando también una muy mala imagen de la ciudad. Cuando precisamente las alamedas es sitio de paso entre la “carrera” y diversas zonas de aparcamiento, debiendo de haber terminado para estos días los trabajos que en ellas se realizan, igual que los que se están llevando a cabo en el cercano parque infantil. Alamedas que al igual que Juan Carlos I y la zona de las estaciones de autobuses y ferrocarril, recientemente renovadas, carecen también de las necesarias papeleras. Pero lo inadmisible, es que una calle como la alameda de Ramón y Cajal, calle que sirve de acceso a la carrera y que sería un vomitorio de emergencia en caso necesario, se encuentre para estos días en las condiciones que está, en obras y llena de obstáculos para los viandantes. Una calle que ya que no se ha ejecutado en el pazo fijado de los 12 meses, si que se tenía que haber terminado para estos días de Semana Santa. Pero no solo no se ha terminado, sino que se encuentra en las peores condiciones de paso, llegando incluso a encontrarse con cuatro farolas menos, lo que hace que esté también peor iluminada que nunca en su proximidad a Juan Carlos I.
Cosa que se solucionaría poniendo algún foco provisional para estos días, pero no, los focos se han instalado en la de la Constitución, una alameda que si que está suficientemente iluminada, pero, alameda donde se encuentra la Tribuna Municipal (Presidencia). Pero no solo Ramón y Cajal es peligrosa para los que nos visitan, también dos vomitorios (pasos) de las tribunas ofrecen cierto peligro para los viandantes, pues precisamente en los dos únicos contenedores soterrados que coinciden con las tribunas, se encuentran parte de sus elementos sobresaliendo en estos pasos. Cosa que no se ha tenido en cuenta a la hora de repartir los vomitorios de las tribunas o el soterramiento de los contenedores. Contenedores estos, que parecen insuficientes para la avenida de Lorca donde más viviendas se ubican, ya que solo se han colocado tres isletas, aunque puede que albergue alguna más, y todas en un solo lado de las aceras. Cuando en el eje paralelo de Lope Gisbert, se colocaron en su día siete isletas, comprendiendo su trazado de mucha menos población que la avenida. Contenedores estos soterrados, que deberían de tener “buzones” de más capacidad, ya que las comunidades, el comercio y la hostelería usa bolsas de basura de mayor tamaño a las domesticas y que no caben por estos huecos, encontrándonos muy a menudo con las bolsas de basura fuera de dichos contenedores.Y es que lejos de mejorar vamos hacia atrás, encontrándonos cada vez los ciudadanos con más dificultades, con más obstáculos para desenvolvernos por nuestra ciudad. Una ciudad que se encuentra permanentemente en tiempo de pasión, enmarañada por multitud de obras y caos circulatorio. Pero una situación que no tiene visos de mejorar, ya que muchas de las obras que se han realizado y de las que están en ejecución, lejos de solucionar problemas los están agravando aun más, eliminando el poco aparcamiento que hay y cambiando algunas calles a un solo sentido de circulación, lo que hace que los problemas de circulación se agraven. Es lo que ha pasado con el cambio que se hizo en su día en la calle Poeta Gimeno Castellar, que se quedó con solo la dirección de entrada a la población, cuando de haberse mantenido su doble sentido, muchos automovilistas en dirección a la huerta, saldrían de Juan Carlos I por Fajardo el Bravo, evitando así el colapso que se forma al final de la avenida, y más cuando es una calle apenas transitada peatonalmente, siendo innecesaria parte de esa acera que ha estrechado su calzada.
Pero así es ahora Lorca, “la ciudad del adoquín”, una ciudad con mucha acera pero con poca gente que la utilice. Incluso a la alameda de Ramón y Cajal que antes mencionaba, se le ha ampliado más todavía su anchas aceras, estrechando por consiguiente su calzada y dejándola en un solo sentido, cosa que agravará los problemas que se originan en la mencionada calle cuando cualquier vecino hace uso de su garaje y los usuarios de la farmacia de 24 h. dejan sus vehículos momentáneamente en la puerta del establecimiento. Así que lo dicho, largo tiempo de pasión lo que nos espera en esta incomoda ciudad que estamos construyendo. Una ciudad donde aprovechando estas obras de Juan Carlos I y adyacentes, se contemplaba un carril bici desde la alameda de Cervantes a Fajardo el Bravo pasando por la estación, carril que inexplicablemente no se ha ejecutado.
Como tampoco hasta la fecha, se ha instalado un alternador de emergencia en el transformador municipal del Teatro Guerra (transformador que abastece el alumbrado público de la avenida), alternador contemplado dentro del proyecto de renovación de Juan Carlos I y que sirve para mitigar un supuesto fallo de corriente durante los desfiles bíblicos, teniéndolo que alquilar de nuevo este año para la Semana Santa y colocándolo al aire libre en la alameda del Periodista López Barnes, cuando este necesario elemento, tendría que estar ya instalado en el interior del teatro junto al transformador, evitando con ello un nuevo recibo de alquiler. Pero como el alquiler lo pagamos todos, poco importa el dinero que se lleve a empresa privada.
Es lo que pasa también con la construcción del nuevo parque de bomberos de Lorca, que ha sido el último edificio público en ser reconstruido, cuando sí que se disponía del dinero del BEI para ser construido, estando ya más de seis años pagando un alquiler de 6000 euros mensuales, casi la mitad de lo que se va a gastar en la nueva construcción. Alquiler que ya no habría que pagar, si a la empresa constructora del nuevo parque se le hubiese exigido su construcción en el tiempo establecido. Tiempo que según la consejera de la cosa de entonces, el 4 de noviembre de 2016 (fecha en que comenzaron las obras), estas tenían un plazo de ejecución de 12 meses. Tiempo que ya se ha excedido en cinco, lo que significa un 40% más de lo previsto por la propia consejera.
Pero para retraso, las obras del nuevo barrio de San Fernando o el primer tamo de la Ronda Central, un tramo que por la modificación del proyecto en uno de sus extremos, está inexplicablemente paralizada la obra más de siete meses en su totalidad, tiempo al que hay que sumar más de cinco años por otra modificación anterior. Así va Lorca, hoy peor que ayer, aunque mejor que mañana.

LA PIEDRA DE RAYO DE MURVIEDRO por Andrés Martínez Rodríguez.
LA PIEDRA DE RAYO DE MURVIEDRO por Andrés Martínez Rodríguez.
Fernando subía a menudo desde su casa en el barrio de San Pedro hasta la pequeña loma sobre el barranco de los Albaricos, donde se alzaba un viejo lienzo de muralla conocido popularmente como El Paredón. Desde allí miraba las viejas canteras de Murviedro, donde su padre trabajaba de sol a sol como capataz de los picapedreros que extraían la piedra que se utilizaba en los zócalos de los nuevos edificios que se construían en la ciudad y su entorno, así como en escaleras y aceras de los calles. Casi siempre llevaba en el bolsillo la piedra de rayo que un día su padre encontró bajando de la cantera, le gustaba su color oscuro y su lisura. Esa tarde mientras se entretenía mirando a los cuervos que volaban sobre los cerros vecinos, observó como se acercaban a las inmediaciones de las canteras dos carruajes del que se bajaron varias personas, iban bien trajeadas, con sombreros y alguno con bastón. Se sintió atraído, y aunque su padre le tenía prohibido acercarse a la cantera, cogió la estrecha senda que iba paralela a la muralla del Castillo y tras llegar a Los Pilones se puso a trepar monte a través para acercarse a la cantera desde la cima del cerro, cuando estaba llegando un hombre lo vio y le obligo a volverse.
Al atardecer, cuando se padre después de asearse y entretenerse un rato con la cucala parlanchina que tenían junto a la puerta, entró en la casa y se sentó junto a la lumbre, lo llamó y le preguntó, «¿qué hacías esta tarde cerca de la cantera?». «He visto a unos señores bien vestidos y he sentido curiosidad de verlos de cerca. Padre, ¿por que han subido?”. “Ven hijo, siéntate a mi lado y te lo cuento. Hace unos días cuando los obreros picaban en un frente de la cantera, se derrumbaron una grandes piedras y cayeron junto a ellas algunas calaveras, cuando nos acercamos vimos entre los grandes pedruscos muchos huesos, cacharros de barro y piedras de rayo como la que te di hace unos meses. Ante lo ocurrido, cambié a los picapedreros de zona en la cantera y les dije que no contaran nada al resto de canteros. A la hora de comer bajé a comunicárselo al patrón y por la tarde este subió con la Guardia Civil y se llevaron las calaveras y las otras cosas que aparecieron. Esta mañana me he sorprendido cuando ha llegado el patrón con unos señores de Murcia, acompañados de los guardias civiles, el Alcalde, el cura de San Patricio y D. Miguel, el señorito de tu madre”. “¿Y porque iba con ellos D. Miguel?”. “No lo se, lo habrán llamado por que es médico y además debe ser un entendido, tu madre nos ha contado varias veces que tiene toda la casa llena de piedras y cosas antiguas, que no quiere que nadie toque”.Esa noche Fernando se durmió, pensando en las cosas que le había contado su padre y con su piedra de rayo debajo de la almohada. A la mañana siguiente su madre le dijo que cuando saliera de la Graduada, nombre que le daban a su escuela, fuera a casa de D. Miguel para ayudarle a colgar los embutidos de la matanza en la falsa. Así lo hizo y cuando subía por la escalera cargado con la primera banasta llena de sobrasadas, vio a través de la puerta entreabierta a varios señores sentados y sobre la mesa del despacho de D. Miguel, una calavera y varios objetos entre los que distinguió una brillante piedra de rayo. Cuando terminó de ayudar a subir los embutidos, se acurrucó detrás de la puerta para escuchar lo que hablaban los señores reunidos. De repente la hoja de la puerta cedió y quedó arrodillado delante de todos, muerto de vergüenza y con la cara más colorada que un tomate, se disculpó y salió corriendo por las escaleras a toda prisa, sin darse cuenta que había dejado junto a la puerta su pulida piedra de rayo. Cuando se había tranquilizado y estaba sentado en el portón de la casa esperando a su madre, se tiene que levantar para que salgan los señores barbudos que estaban reunidos con D. Miguel y se acuerda de que ha olvidado su piedra de rayo, en ese momento, sale su madre y le dice, “Fernando hijo, que has hecho, sube rápido que D. Miguel quiere hablar contigo”.
Cabizbajo se presenta delante de D. Miguel y oye que le dice: “Fernando, esto es tuyo”, levanta la cabeza y ve su piedra. “Si, la piedra de rayo es mía, me la regaló mi padre y la había dejado olvidada allí”, señalando la puerta del despacho. “Ven, siéntate que quiero contarte una historia. Hace muchísimos años, más de 4.000, en Lorca vivieron gentes que no sabían escribir y por lo tanto no sabemos mucho de ellos, no tenemos libros donde ellos nos cuenten como vivían, que comían, a que dioses rezaban o donde guardaban sus ganados. A veces se descubren cosas que estudiamos para ver si podemos conocer las costumbres de la vida y la muerte de esas gentes. Eso es lo que ocurrió hace dos días en la cantera, aparecieron los restos de una tumba construida con grandes losas de piedra donde fueron enterradas varias personas que se murieron hace muchos años y sus familiares dejaron sus cuerpos en la tumba junto a varios objetos como estos que hay sobre la mesa, si quieres puedes acércate para mirarlos de cerca”. Fernando, sin comprender bien lo que acababa de oír, se acerca a la mesa y ve entre varias piedras pequeñas y cacharros de cerámica, algunas piedras de rayo parecidas a la suya. Se queda mirándolas y entonces D. Miguel, coge una y le dice, “esto es un hacha de piedra que emplearon para realizar algunos trabajos y para defenderse”. Un hacha repite Fernando sorprendido, “si es un hacha y estos son cuchillos de sílex, allí están las puntas de flecha, también de sílex, que ponían en la punta de un vástago y disparaban con arcos para cazar y estas pequeñas caracolas las colgaban de hilos para hacerse collares”. Entonces el chico, mira hacía la calavera y dice, “entonces esta cabeza es del dueño de todas estas cosas”. “Lo has entendido perfectamente, posiblemente la calavera sea del dueño de los objetos. Toma tu hacha pulimentada y los días que tu padre te deje, vienes y te seguiré contando cosas de nuestros antepasados”. Y así fue como poco a poco, con las explicaciones de D. Miguel, fue entendiendo el pasado de las gentes que habitaron en Lorca durante la Prehistoria.
Tuvieron que pasar muchos años para que una vez inaugurado el Museo Arqueológico de Lorca, se acercara a este centro para pedir una entrevista con el director y entregarle su querida piedra de rayo que paso a ser expuesta en una vitrina. Muchas tardes le gustaba ir al Museo y mirar su piedra de rayo, que aunque se mostraba junto a otras muy parecidas, él siempre la veía de forma diferente, era la piedra de rayo que le había dado su padre y sabía que había sido puesta en una tumba del cerro de Murviedro junto al cadáver de una persona que vivió y murió en Lorca hace mucho, mucho tiempo.Otros días hacía de guía de grupos de niños que visitaban el Museo y cuando el silencio q tanto le gustaba y reinaba en las salas, era roto por los niños que esperaba, se preparaba para enseñar el pasado de su querida Lorca y siempre empezaba contando la historia de la piedra de rayo, que se convirtió tras las explicaciones de D. Miguel en una interesante hacha de piedra pulimentada usada por un lorquino hacía más de 4000 años.

EL BARCO, LA ACEQUIA Y EL MAR por Andrés Martinez Rodriguez.
EL BARCO, LA ACEQUIA Y EL MAR por Andrés Martinez Rodriguez.
A menudo se quedaba mirando durante un rato el agua que circulaba por la acequia que pasaba por delante de la casa familiar, le gustaba echar hojas sobre el agua y pensar hasta donde podían llegar. Un día en que se encontraba acostado en el dormitorio pensando en sus cosas, observa como se abre la ventana empujada por el cálido viento de principios de la primavera y oye el rumor del agua pasando por la acequia, sin pensarlo dos veces coge de la estantería el barco que le había regalado el tío Antonio por su cumpleaños y baja deprisa las escaleras, atraviesa el zaguán y se acerca al canal poniendo el barco en el agua. Ve como se aleja rápidamente y lo sigue corriendo, de repente el barco se mete bajo la cubierta abovedada que cubre la acequia y queda fuera de la vista de Miguel Ángel, este sale corriendo junto al canal y cuando llega al primer tramo donde la acequia queda descubierta no lo ve, espera y el barco no llega, enseguida se da cuenta que lo ha perdido.
A más de un kilometro de allí, Tomás se dirige a la acequia que circula paralela al camino de acceso a su casa para coger agua para regar la placeta. Cuando echa el cubo dentro del canal, ve parado en las inmediaciones del partidor que se encuentra más abajo, un bonito barco pintado de rojo y blanco, mira hacia todos los lados y ve que no hay nadie, entonces se decide a cogerlo, lo pone dentro del cubo y sale por la vereda hacia su casa.Cuando acaba de rociar la placeta, pone el barco sobre la mesa, lo mira y lo remira, y cada vez le parece más bonito, lo coge para echar un vistazo en su interior y entonces se da cuenta que dentro hay un papel doblado, lo coge, lo despliega y ve que hay algo escrito. Cuando está doblando de nuevo el papel, entra su padre y se queda mirando el barco. “Hijo, de donde has sacado ese barco”, “padre me lo he encontrado en la acequia y esto estaba dentro”. El padre coge el papel y con dificultad lee en voz alta, “Para mi querido ahijado Miguel Ángel para que disfrute de Salomón el próximo verano en Águilas”. El padre gira el barco y ve que lleva pintado con bonitas letras el nombre de Salomón cerca de la proa, se vuelve hacía su hijo y le dice, “Tomás, tienes que preguntar a los vecinos si han visto por las inmediaciones a un niño jugando con un barco rojo y blanco”.
A partir del día siguiente, todas las tardes después de ayudar a su padre en los trabajos de la huerta, el muchacho cogía el barco e iba por las casas cercanas a la acequia preguntado por Miguel Ángel y enseñando el barco; a los pocos días había recorrido todos los huertos cercanos, así como otros más alejados, no encontrando respuesta.
Pasaron las semanas y empezaron a transitar por el camino cercano a su casa grupos de mujeres, muchachas y muchachos que bajaban por las tardes al santuario a oír misa y ofrecer flores a la Virgen de las Huertas. Un día Tomás oye más murmullo que de costumbre en el camino, se asoma y ve a un grupo de muchachos que ayudan a salir de la acequia a otro chico. Tomás se acerca y al ver al muchacho chorreando, le ofrece al fraile que va con ellos que entren en su casa para que el muchacho se pueda secar. En ese momento sale de la casa la abuela y al escuchar la propuesta de su nieto, se acerca y anima al fraile a aceptar.
Cuando el muchacho se ha secado y se está poniendo la ropa que le ha dejado Tomás, mira hacía la ventana donde están asomados sus compañeros y se queda sorprendido al ver en la alacena que había junto a la ventana un barco pintado de rojo y blanco. Cuando entra Tomás a recoger la ropa mojada, lo ve con el barco entre las manos y le pregunta si le gusta, el muchacho le dice que es muy bonito y se caya. En ese momento se oye la voz del padre Anselmo llamando al muchacho, “date prisa Miguel Ángel que nos están esperando”, el muchacho se despide dando las gracias. El padre Anselmo, antes de salir, le dice a la abuela que pasaría al día siguiente a recoger la ropa.
Esa noche, antes de acostarse Tomás le dice a su padre que cree que el dueño del barco es el muchacho que se había caído a la acequia. “Porque no se lo has preguntado”, le dice el padre, “porque me ha dado vergüenza”, contesta el chico. A lo que su padre le replica, “pues tienes que enterarte donde vive para llevárselo”.Por la tarde del día siguiente, Tomás se dirige hacia la ciudad con un paquete en la mano donde lleva la ropa que ha lavado y planchado la abuela, y una bolsa colgada del otro brazo donde lleva el barco. Antes de dirigirse hacía Lorca, se había acercado al convento franciscano y había preguntado al padre Anselmo la dirección de la casa del muchacho que se había caído a la acequia.
Al cabo de un rato caminando, llega a la puerta de una casa grande situada en la zona de la ciudad llamada La Alberca y cuando está a punto de golpear el picaporte con forma de dragón, aparece en la puerta Miguel Ángel. Hola dice Tomás, “he venido a traer tu ropa y algo que me encontré y que creo te pertenece”. Pasa, le dice Miguel Ángel, “vamos a merendar y hablamos de Salomón”. Tomás se lo piensa antes de aceptar, pero siente gran curiosidad por entrar en el gran caserón. Durante la merienda que les sirve la tata, los jóvenes comienzan una tímida conversación que pronto se anima al recordar el chapuzón de Miguel Ángel en la acequia y la cara contrariada del padre Anselmo. Los muchachos congenian y esa tarde se inicia una buena amistad entre un muchacho de la ciudad y otro de la huerta.
Ese verano Miguel Ángel invita a Tomás a ir un fin de semana a su casa de Águilas, quiere enseñarle como navega Salomón en el mar.
Y ese sábado tan esperado por Tomás llega, su padre le acompaña a la estación y después de abrazarlo y decirle que se porte bien, lo deja subirse solo, es la primera vez que se monta en un tren y se encuentra muy inquieto e ilusionado. Después de más de una hora de viaje, se baja en la estación y ve como Miguel Ángel se acerca risueño con el barco bajo el brazo seguido de la buena de Eulalia.
Cuando llega junto a su amigo, le dice “nos vamos a la playa que hay delante de mi casa para poner el barco en el mar”. Pronto llegan a la orilla del Paseo Parra y cuando la tata Eulalia se retira a la terraza de la casa, Miguel Ángel se descalza y se mete en el mar para poner el barco en el agua, pronto se da cuenta de que Tomás no le acompaña, se da la vuelta y lo llama. Tomás que sigue parado en el mismo lugar en que lo había dejado, tiene los ojos muy abiertos mirando al mar. Miguel Ángel al ver que no le hace caso, sale del agua, se acerca y lo coge del brazo zarandeándolo, es entonces cuando Tomás sale de su ensimismamiento y sin dejar de mirar al mar, le dice con cara de satisfacción y agradecimiento, “es la primera vez que veo el mar y no se nadar”.Los dos amigos se dan cuenta que Salomón se aleja en dirección hacia el pico del Aguilón, entonces Tomás avistando el horizonte donde se confunde el cielo con el plácido Mediterráneo, dice en voz alta, “que grande y hermoso es el mar y cuanto tiempo he tardado en descubridlo. Muchas gracias querido amigo”.

FESTIVAL INTERNACIONAL DE ARTE Y POESÍA «GRITO DE MUJER» EN LORCA
Me dispongo a escribir este artículo semanal con la hermosa resaca de emociones de la noche en la que coordiné y presenté el festival internacional de poesía y arte “Grito de Mujer” en Lorca. Fue posible dicho evento gracias a la generosidad, entrega y talento de un gran grupo de amigos y artistas que pusieron todo de su parte de forma altruista y generosa. Mientras esto hago, se me cuela una canción que tiene tanto que ver con la esperanza en un mundo mejor como es el Hallelujah de Leonard Cohen.
Es un evento anual que se celebra en más de 40 países y que promueve la igualdad efectiva entre hombres y mujeres en todo el mundo. Se celebró por primera vez en la ciudad de Lorca. que se suma al gran número de urbes que ya lo llevan a cabo desde hace ocho años a lo largo de todo el mundo. Este año el tema principal es la figura de la madre.
Quiero agradecer a todas las personas que de forma generosa pusieron su talento, sensibilidad y buen hacer al servicio de esta causa justa.
El arte debe estar a disposición de aquellas causas que promuevan el mejor entendimiento entre los seres humanos, sean lo que sean y vengan de donde vengan. La sublimación de lo que nos une, de lo que nos hace mejores es lo que tiene que perseguir de forma incansable. Pues no es el arte sino una sublimación de lo mejor de nosotros mismos. La expresión de una necesidad de trascender a lo que nos separa y nos hace más radicales, para apostar por lo que nos acerca y nos hace sentir bien.
Desde ese punto de vista me siento muy contento de poder contribuir con mi granito de arena al mar de necesidades que esta sociedad en la que vivimos genera constantemente.
Tocar el corazón de las personas a través del arte, de la generosidad, de la entrega a los demás, es la mejor forma de empezar a dar pasos en la buena dirección para construir una sociedad más justa y solidaria de la que sentirnos, legítimamente, orgullosos todos.


¿Porqué permitimos los Besos de Judas?… por Jesús Pelegrín
¿Porqué permitimos los Besos de Judas?…

ULTIMA CENA – Paso Morado Lorca. Con estas imágenes muestro mi apoyo a los miembros de la Policía Nacional y la Guardia Civil en su reivindicación por la equiparación salarial con otros cuerpos autonómicos, ya lo hice hace semanas firmando su manifiesto, también apoyo a nuestros mayores que con sus ajustadas pensiones han salvado a sus familias de la crisis de los últimos años y sobre todo muestro mi repulsa hacia los que nos parasitan y ensucian nuestra Nación con sus acciones hipócritas regalando besos de Judas a nuestra bandera.

Manifestación de policias y guardias civiles en toda España por la equiparación salarial con las policias autonómicas. 
Puigdemont el prófugo separatista besa la bandera española desde Bruselas. España necesita reducir a la mitad o más los políticos, cargos de confianza y puestos a dedo que no demuestren su mérito y terminar de una vez con la corrupción que nos está arruinando a todos, castigando con dureza a sus causantes sin excepción de cargo o abolengo.
Nuestros jubilados merecen nuestro máximo respeto y poder mantener su nivel adquisitivo, pero sin hacer política barata de este asunto pues todos recordamos que hace dos décadas los que ahora critican tenían congeladas las pensiones y ahora los que hay las siguen teniendo heladas, lo mismo ocurre con los empleados y los nuevos precarios que cada vez ganan menos, ¿como vamos a ahorrar y poder gastar para levantar la economía?, encima viendo como sus empresas aumentan beneficios aún en tiempos de crisis, y muchas de ellas defraudando en sus cuentas para camuflarlos o dejando impagados a otros que si cumplen la ley.
Debemos cortar el despilfarro de la seguridad social por ofrecer barra libre de servicios a cualquiera que deambula por nuestro país sin haber contribuido al sistema y también perseguir a los que cobran pensiones de enfermedad simuladas y otras ayudas varias que pagamos a caraduras y gandules mientras trabajan en negro o nos roban con guante blanco.
Estos días vamos a ver de nuevo inundaciones en casi toda España, mientras en el sureste español seguimos con los pantanos en mínimos y nuestros agricultores siguen año tras año pidiendo el AGUA para TODOS que por derecho les corresponde. ¿No es hora ya de replantear la política hídrica de las distintas regiones y unificar las cuencas con un criterio únicamente de interés nacional, aplicando si es necesario un cambio urgente en la ley para hacerlo?.
Cada semana surgen nuevos partidos políticos que difuminan y diluyen nuestra unidad como Nación y nos crean confusión del camino de Consenso y Concordia que realmente necesitamos andar para ajustar nuestras leyes a la realidad social que estamos viviendo, son partidos de todos los colores, sabores y olores y nombro al olor porque a algunos ya se les huele de lejos su intención, nacen nacionales, otros regionales y hasta localistas, aparecen nuevos candidatos de debajo de las piedras y otros menos nuevos que no paran de rebotar de un lado a otro, pero casi todos quieren vendernos lo mismo con distintas palabras, sus buenas intenciones para conseguir nuestra confianza y sobre todo para seguir viviendo otros cuatro años de nuestro sacrificio.
No necesitamos más partidos y mucho menos si son dirigidos por prófugos, corruptos y separatistas que ya hemos visto practican el fariseísmo con obsesión contra nuestra bandera para continuar cobrando de nuestros presupuestos de por vida por unos cuantos meses de trabajo. Solo pedimos y ya exigimos que los jóvenes políticos tomen el relevo y expulsen a los corruptos existentes, refundando y renovando las siglas y sus ideas para unirse con otras fuerzas en un PLAN NACIONAL que se enfoque en solucionar con urgencia los conceptos básicos que saben que necesitamos y olviden al menos mientras dure el plan sus preceptos ideológicos, los rífi rafes absurdos y el y tú más, para trabajar por nuestros intereses que es para lo que les pagamos y muy bien.Por favor entiendan que se lo estamos pidiendo a todos, tanto a los que gobiernan con más o menos acierto, como a los que se oponen con obcecación a todo lo que los demás proponen sabiendo que por solo criticar y oponerse cobran igual que los primeros mientras algunos trabajan en sus empresas, con lo que doblan injustamente sus ingresos, casos de estos los conocemos todos pero seguimos callados.¿Porqué?…
LA CALLE DE LAS PUERTAS QUE NUNCA SE ABREN – Andrés Martínez Rodríguez
LA CALLE DE LAS PUERTAS QUE NUNCA SE ABREN – Andrés Martínez Rodríguez
Gabriel había recibido la llamada de su tía para decirle que el abuelo Juan había fallecido. Cuando entró en la iglesia recién llegado de Ravena y vio a toda su familia sentada en los dos primeros bancos, se le vino la pena encima y se emocionó al recordar al abuelo con su sonrisa franca y la mano siempre atusándose su poblada barba canosa. Volvió a salir a la calle para que no le vieran con los ojos llorosos y decidió no volver a entrar e ir a la casa familiar para ver a la abuela Micaela; su tía le había dicho por teléfono que no iba a asistir a la misa funeral porque se había resentido del corazón. Entró en la sala de estar y vio a la abuela muy concentrada en algo que tenía en la mano, cuando se acercó para besarla, la abuela le dice con cariño, “Gabriel cada día te pareces más a tu abuelo”, y antes de que pudiera sentarse junta a ella, le indica, señalando el armario cercano, “toma esta llave, acércate a la cómoda y abre la caja de taracea, allí encontrarás un paquete que el abuelo ha dejado para ti”. Una vez que Gabriel pone el envoltorio sobre la mesa, la abuela se tranquiliza y le deja sentarse junto a ella, le toma la mano y comienza a charlar sobre lo acaecido, el tiempo pasa muy rápido y pronto llegan los familiares de la iglesia.
Gabriel esta muy cansado y se retira pronto a su habitación, cuando se echa en la cama nota un bulto en su espalda, era el paquete que le había dejado el abuelo, desata la cinta blanca y azul y cuando retira el envoltorio de papel carmesí se derraman sobre la colcha un montón de antiguas tarjetas postales de diferentes ciudades. Siente curiosidad por ver el reverso y al darles la vuelta, observa que la mayoría están escritas en francés con una bonita caligrafía. Sigue ojeándolas y cuando está llegando al final, se encuentra con una postal diferente, en blanco y negro como la mayoría, pero con la imagen de una animada calle y en la parte superior un rotulo que pone “Calle de las Tiendas. Lorca”. Mira el reverso y lee una frase escrita con la letra del abuelo que dice, “Querido Gabriel debes ir a la calle donde pasé mi niñez y busca en el número 13”.
Tuvieron que pasar dos meses hasta que Gabriel pudo viajar a Lorca y buscar la calle de las Tiendas. Antes de acercarse, había buscado en internet la situación de la calle y encontró un artículo de prensa donde explicaba que esa antigua calle, ahora se llamaba Selgas y que habían desaparecido las tiendas y la mayoría de las casas estaban vacías. Siguiendo el plano sube hacía la parte antigua de la ciudad y cuando llega a la calle observa que es la única que se encuentra adoquinada en el recorrido que ha hecho desde la estación. Comienza a contemplar las fachadas y se da cuenta que la mayoría de las casas están cerradas y abandonadas como decía el articulo, continua andando hasta situarse frente al número 13. También parece que esta casa se encuentra abandonada, cuando se acerca a una de las ventanas enrejadas para mirar el interior, un niño que pasa por la acera de enfrente le dice, “ahí no vive nadie, es la calle donde las puertas nunca se abren”.
Después de estar un rato mirando la portada y dándole vueltas a lo que ha dicho el niño, decide marcharse. Cuando ha andado un tramo calle abajo, oye chirriar una puerta, se da la vuelta y ve salir del número 13 a una delgada señora elegantemente vestida. Cuando se acerca hasta donde esta la mujer que le mira intrigada, esta da un respingo y se ladea.
Sin pensarlo dos veces, Gabriel se dirige a ella, “hola me llamo Gabriel Martínez y vengo desde Zaragoza para buscar en el número 13 de esta calle algo que desconozco”. La señora lo mira fijamente y le dice, “joven la casa con ese número fue de mis padres y ahora es mía. Que es exactamente lo que buscas”, “no lo sé, pero me gustaría hablar con usted para ver si averiguo algo”. “Ahora no tengo tiempo, si le parece, podría acercarse esta tarde al número 25 de la calle Corredera, tomamos un té y charlamos”.
A las 5 de la tarde en punto, Gabriel toca el timbre de la casa. Sale a abrirle una mujer mayor que le conduce a un salón bellamente adornado con muebles art deco, al fondo de la estancia ve a la señora sentada en un sillón. Lo recibe con la expresión más relajada que cuando se encontraron en la calle y después de invitarle a sentarse, le dice que tiene un gran parecido con un joven que conoció hace muchos años, a lo que Gabriel contesta, “debe ser mi abuelo, era lorquino y dicen que me parezco mucho a él. Murió hace dos meses y me dejó esta postal con una enigmática frase en el reverso. Es posible que usted pueda aclararme que debo buscar en el número 13 de la calle Selgas”.
Estaba esperando este momento desde hace mucho tiempo, voy a contarte brevemente la historia de una vida inacabada. Hace unos sesenta años, mi hermana Teresa se sintió muy atraída por un joven aprendiz que entró a trabajar en la tienda de telas de uno de mis tíos. Pronto el joven le empezó a corresponder y surgió entre ellos un amor apasionado, del que solo algunos muy allegados conocíamos. Un día la cotilla dueña de la sombrerería cercana a la tienda, se personó en nuestra casa y les contó a mis padres que mi hermana pasaba mucho tiempo junto a un empleado de la tienda de los tíos.
Mis padres quisieron romper la relación de forma tajante, para lo cual mandaron a mi hermana a la finca de recreo de la familia situada cercana a Aledo y pidieron a mi tío José que despidiera a Juan, que es como se llamaba el joven enamorado de mi hermana. A la vez presionaron al muchacho para que se tuviera que marchar de la ciudad. Al poco nos enteramos que se había enrolado en el ejercito y que lo mandaron a Ceuta. Mi hermana muy entristecida por su marcha, pronto se percató de que estaba embarazada y ocho meses después falleció en el parto de una niña. Durante los tres años siguientes murieron mis padres y a partir de ese momento decidí buscar al padre de mi sobrina. Fue bastante complicado, tuve que recurrir a unos buenos amigos militares, al final conseguí dar con el destino de Juan y le escribí una carta. Al poco tiempo, vino por Lorca y se acerco a la casa de la calle de las Tiendas, cuando entró en el salón, se tropezó con una niñita rubia que corría hacía la puerta con una caja de taracea en las manos, la niña cayó y el joven lo cogió en brazos. La chiquilla le dijo “me ha dicho mi tita que hoy voy a conocer a mi papa”, el sorprendido la miró tiernamente y le dio un largo beso en la mejilla. En ese momento supe que tenían que estar juntos. La niña se llamaba Esperanza.
Desde que la señora pronunció el nombre de Esperanza, Gabriel se dio cuenta que era lo que el abuelo quería que buscara en el número 13 de la calle de las Tiendas, quería que encontrara el origen de su madre que era su propio origen y que descubriera la historia que nadie le quiso contar. Se levantó con una rara sensación, entre cabreado y emocionado, fue entonces cuando su tía se acercó, lo cogió de la mano y lo llevó delante de un gran cuadro donde estaba pintada una bella mujer y le dijo esta es tu abuela Esmeralda.
Al poco tiempo, comenzaron los trabajos de rehabilitación del número 13 de la calle Selgas, volvieron a abrirse las puertas y los balcones del caserón, y la luz volvió a entrar en el gran salón e iluminó el cuadro de una mujer que murió por amor.
EN LA MISMA VÍA por Antonio de Cayetano
EN LA MISMA VÍA por Antonio de Cayetano
Lo mismo que llevamos de siglo, llevamos hablando del AVE en Lorca, dándonos siempre un plazo de cuatro o cinco años para verlo llegar. Pero el tan cacareado AVE sigue sin aparecer por nuestra ciudad, pues para que esto ocurra, tienen que estar puestas sus vías y construida su estación. Y claro, para eso no bastan las palabras, las buenas intenciones, las promesas o los anuncios, sino que se necesita de la voluntad política de poner en marcha los proyectos, consensuarlos y dotarlos de sus partidas presupuestarias, ya que sin fondos, difícilmente pueden hacerse realidad.
Todo comenzó años después de que se inaugurase la primera línea de alta velocidad en España, la de Madrid-Sevilla en 1992, para la que se adquirieron 24 trenes, dándose cuenta más tarde, de que esta cantidad era excesiva y que con 18 unidades tenían suficiente para prestar aquel servicio. Es por ello, por lo que seis de estos trenes, se modificaron para que pudieran circular por las vías convencionales que son de mayor anchura, pudiendo así ser utilizados para otros trayectos. Siendo de este modo como nació el Euromed, un magnifico tren que desde junio de 1997 cubre el corredor mediterráneo entre Barcelona y Alicante. Un confortable tren dotado de la última tecnología que se quedó a las puertas de nuestra región, ya que Murcia es junto con Extremadura, la única comunidad que no tiene electrificadas sus vías.
Pero parecía que por poco tiempo, ya que en 1998 el entonces ministro de Fomento Rafael Arias Salgado, anunció que el Euromed iba a llegar hasta Almería, cosa que beneficiaría a nuestra región y a nuestra ciudad, que quedaría de nuevo comunicada por ferrocarril con Andalucía. Hecho que confirmó más tarde el vicepresidente del gobierno Rodrigo Rato, al anunciar que la llegada del Euromed a la ciudad andaluza, coincidiría con la celebración de los Juegos del Mediterráneo de 2005. Anuncio que puso en duda la oposición y el gobierno socialista andaluz, ya que esa obra no figuraba dentro de los planes de desarrollo regional (PDR) que el gobierno español había solicitado como ayuda a la UE. Contestando el diputado del PP por Almería, Rafael Hernando (el mismo que lleva representando a esta provincia desde 1993), que eso se recogería en un documento más amplio, a ultimar en los siguientes meses. Mientras que el ministro Arias Salgado, afirmaba que si que el proyecto figuraba en la petición de fondos europeos, aunque no apareciese en el PDR con esa denominación.
Y es que cuando se acercan elecciones, cuando se abre la veda, todas las promesas son pocas para la caza del voto. Pero una vez pasados aquellos comicios generales del año 2000, las aguas fueron volviendo a su cauce, anunciando el nuevo ministro de Fomento Francisco Álvarez-Cascos, una nueva fecha para la llegada del corredor mediterráneo a Almería y como consecuencia a Lorca, retrasándose su llegada hasta el año 2007 y cambiando el Euromed por un AVE. Igual que consensuó en el año 2001mediante el pacto de San Esteban, el trazado Madrid Levante, acuerdo que firmaron José Bono, Eduardo Zaplana y Ramón Luis Valcárcel, poniendo también el 2007 como el año de la conexión por AVE con la capital de España. Pero pese a lo firmado y a todos los anuncios que se han ido sucediendo posteriormente, la realidad es que diez años después de lo previsto, seguimos sin AVE en la región de Murcia, siendo más grave aún, las deficientes infraestructuras ferroviarias que tenemos, al continuar con unos trenes obsoletos y con unas líneas tercermundistas, aparte de mantener todavía, más de medio centenar de pasos a nivel, once de ellos sin barreras.
Pasos que por lo visto, preocupan poco a nuestros gobernantes, ocupándose más de las grandes inversiones y de sus titulares de prensa que de la seguridad de sus conciudadanos. Así nuestro futuro aeropuerto regional, iba a ser el primero de España en tener estación de AVE y el tercero tras Madrid y Barcelona en estar comunicado con ferrocarril, pues la línea del AVE a Cartagena iba a atravesar el macizo montañoso de Carrascoy para conectarnos con él. Un proyecto regional que solo duró lo que tardó el PP en llegar al gobierno de España, ya que con Rajoy en el poder, la cosa cambió y ese itinerario ya no era el objetivo del gobierno murciano. Pero eso sí, afirmando que el cambio era debido a la tardanza del gobierno de Zapatero en aprobar aquel proyecto, no porque fuese el trazado menos idóneo, el que más afectara al medio ambiente y el más costoso de realizar. Así que con la escusa de no demorar más la llegada del AVE a la ciudad departamental, se decidió que su recorrido se haría por donde va la línea convencional. Pero a pesar de aquellas “prisas” y de ser del mismo color el gobierno regional que el nacional, hoy seis años después, sigue la cosa tal como estaba, no conociéndose aún cuando comenzaran los trabajos, solo el anuncio de que durante el presente año deben de estar terminados los proyectos, pronosticando el inicio de su construcción para el 2019.
Igual sucede con Lorca, que desde el año 2007 estamos esperando que se acabe el estudio informativo del paso del AVE por nuestra población. Aunque la llegada a nuestra ciudad depende más de lo que tire Almería que de lo que empujen nuestros dirigentes, estando en la misma vía que hace diez años, cuando la oposición, que entonces era otra, pedía los más de 4 km. de soterramiento que pide ahora, y cuando al igual que entonces, es de signo contrario el gobierno de la nación. Un soterramiento que ya en diciembre de 2006, tras la reunión mantenida en la Delegación del Gobierno de Murcia entre el presidente de Adif, el consejero de Obras Publicas y el alcalde de Lorca, se aseguró que sería de 4,7 km., una distancia que satisfacía sobradamente las pretensiones de nuestra ciudad. Como también las de los dirigentes locales de entonces, que sacaban pecho con los titulares de prensa de aquellos días, que es lo que realmente se buscaba, pues no hay que olvidar, que faltaban solo cinco meses para las elecciones autonómicas y municipales, elecciones donde el PSOE perdió la alcaldía. Siendo ya en agosto del siguiente año, cuando se encargó el preceptivo estudio informativo del proyecto, proyecto que debía de concretar el recorrido definitivo que sería soterrado a su paso por la población, proyecto que más de diez años después sigue sin estar aprobado.
Un recorrido que debe de abarcar la totalidad del entramado urbano, naciendo en el barrio de Apolonia y terminando en su confluencia con la Avd. Sutullena, bajo el puente del vial que enlaza las rotondas de San Antonio y la de Águilas. Pues de ser menor el tramo soterrado, nos encontraríamos con una insalvable barrera que condicionaría el posterior desarrollo de la ciudad, no dejándola crecer a lo ancho, tal como ha pasado en los últimos 100 años con la línea convencional. Ferrocarril que de haberse construido por donde en un principio estaba previsto, no hubiese interferido lo más mínimo en el crecimiento natural del casco urbano, haciendo de Lorca una ciudad incomoda y alargada. Pero como el dinero siempre manda, a la empresa concesionaria le fue más fácil construir un solo puente, el que salvase el Guadalentín, que no hacer uno aguas abajo y otro más para cruzar la rambla de Tiata que es lo que en un principio se proyectó, estrangulando el desarrollo de la ciudad y atravesando sus hermosas alamedas. Por eso hoy no podemos tropezar en la misma piedra, no se puede permitir otra solución que no sea la de su total soterramiento a su paso por la población, descartando otras opciones que también se han barajado, como es su paso en trinchera o apantallado.
Alternativas estas más económicas, pero que supondrían un muro más insalvable y horroroso que el que tenemos en la actualidad. También se habló en su día, de pasar la línea junto a la autovía A-7, con nuevos túneles bajo la sierra del Caño y viaductos sobre el Guadalentín o incluso cruzarla por la huerta. Opción esta última que se descartó rápidamente, por el rechazo social que implicaría, la cantidad de expropiaciones que habría que hacer y lo costoso de las mismas. Igualmente se descartó la propuesta del PP local de pasarla junto a la autovía y colocar la estación en los terrenos de La Quinta por el montante económico que ello supondría. Quedándonos como mejor opción, la de cruzar la población por el sitio que hoy ocupa la línea convencional, solo que de forma soterrada. Algo que también será costosísimo, pero no tanto como las otras dos alternativas que se barajaron, eliminando así de forma definitiva la gran barrera que desde su construcción ha supuesto el ferrocarril en nuestra ciudad.
Es por ello por lo que desde un principio, se ofreció el Consistorio para pagar parte del soterramiento, financiando este con las plusvalías generadas por los futuros desarrollos urbanísticos de la costa lorquina. Macro proyectos que afortunadamente no se ha llevado a cabo, imponiéndose la cordura y dejando sin urbanizar lo poco que nos queda de costa virgen en nuestra región. Pero al igual que la sensatez se ha impuesto en el tema urbanístico, aunque haya sido por sentencias judiciales, también la cordura se debe de imponer en el soterramiento del ferrocarril, porque es inaceptable la lucha que las dos principales formaciones políticas llevan a cuenta del tema del AVE en nuestra ciudad, tratando de sacar el máximo rédito político del asunto y moviéndose solo cuando son los otros quienes dirigen el Ministerio de Fomento o cuando se acercan las campañas electorales. Cuando la pelea debe ser por Lorca, por su futuro, futuro que debe de estar siempre por encima de los intereses partidistas sean del color que sean. Ya en mayo de 2007, Francisco Jódar, candidato entonces del PP a la alcaldía, movilizó a todos los alcaldes populares de la comarca, concentrándose en la estación de Sutullena en protesta porque una noticia de prensa situaba una estación de AVE en la localidad almeriense de Vera, afirmando que Zapatero castigaba a Lorca y se llevaba la estación prevista en nuestra ciudad a su lugar veraneo.
Cosa que no era cierta, ya que en todo momento y con todas las administraciones, a Lorca se le ha situado una estación de AVE, derecho que también tiene el municipio turístico de Vera. Localidad que junto con Almería y Nijar, va a contar también con apartadero para mercancías, igual que hay previsto otro en La Hoya y otro más en Murcia. Lo que no se ha conseguido para Lorca, es la estación de mercancías del corredor mediterráneo, aquella que también se pedía a Zapatero en la mencionada concentración de mayo de 2007. Estación que años después, anunciaron los alcaldes populares de Lorca y Puerto Lumbreras como un logro, ubicándola entre los límites de ambos municipios. Pero no, fueron solo falsas promesas, puro teatro, más titulares de prensa en busca de votos, porque poco se ha hecho desde el gobierno local, regional y nacional por el proyecto del AVE entre Murcia y Almería en los últimos seis años. Bueno, sí que se han llevado a cabo unas obras, las de tapiar los túneles de Sorbas que ejecutó el gobierno socialista, que fue quien le dio un gran empujón al proyecto, realizando varios de los tramos de plataforma que se han hecho en las dos provincias. Porque el tramo entre Pulpí y Cuevas que adjudicó el gobierno del PP en el verano de 2015 a la constructora Sacyr, sigue todavía pendiente de ejecutar, al renunciar a su construcción la empresa adjudicataria casi año y medio después de su adjudicación, siendo el motivo de su marcha, la no disponibilidad de los terrenos en su debido tiempo.
Tramo que ahora se quiere adjudicar de nuevo alargándolo hasta Vera, un tramo que atraviesa la pedanía pulpileña de La Fuente, lugar donde el ayuntamiento de Pulpí a reservado hasta 300 hectáreas de terreno para un centro intermodal de trasportes, un puerto seco que promueve una sociedad integrada por empresarios de Pulpí, Águilas, Cuevas, Huércal- Overa, Vera y Cantoria. Empresarios que van a invertir unos 400 millones de euros durante las tres fases del proyecto, con el fin sacar sus productos por ferrocarril, ahorrando más de un 30% en los costes de transporte y un 45% en los tiempos de entrega. Ayuntamiento y empresarios del sector agrícola y del mármol que se vienen moviendo ya muchos años para que la comarca cuente con esta terminal intermodal. Un puerto seco interior que también se podría haber hecho en nuestro municipio, pero claro, para eso hacen falta algo más que palabras y anuncios, hace falta que nuestros políticos y empresarios se hubiesen movido entorno a un solo objetivo, el del crecimiento y el progreso de nuestra comarca. Cosa que se tenía que haber hecho también con el emplazamiento del aeropuerto regional, situándolo en la zona de Alhama de Murcia, un lugar equidistante de las tres poblaciones más importantes de la región, así como de las zonas turísticas e industriales, pero no, el nuevo aeropuerto se ha situado en el municipio de Murcia que es lo que le interesaba a los políticos y al empresariado murciano.
Ciudad esta, que si que ha conseguido ya el soterramiento de 4 kilómetros de sus vías, aunque no por la actuación de sus gobernantes, sino por el movimiento ciudadano, por la actividad de una plataforma que lleva casi treinta años reivindicando la supresión de sus vías en superficie. Consiguiendo con sus protestas que las obras hayan comenzado antes de lo previsto, pues el soterramiento era algo secundario, lo prioritario para los políticos no era quitar las vías del sur de la ciudad, sino que llegase el AVE de la manera que fuese con tal de hacerse la foto. No contando con la fuerte protesta vecinal, con las 50.000 personas que se manifestaron en la capital murciana el 3 de octubre del pasado año, haciendo que Adif adelantase los proyectos y comenzara unas obras que de momento no preveían. Estando claro que la presión vecinal ha sido fundamental para el cambio de criterio, aunque ahora sean los políticos los que se cuelguen las medallas, los que saquen pecho de que el soterramiento va a ser una realidad en Murcia. Cosa que no ha sucedido en Valladolid, donde el AVE llegó en superficie de forma provisional hace diez años y todavía siguen esperando el soterramiento prometido, un soterramiento que quizá ya no llegue.
En Lorca está claro que llegará soterrado, no se puede permitir atravesar la ciudad de otra manera. Pero la cuestión está en la distancia que debe de abarcar el soterramiento de las vías, un soterramiento que no solo debe de salvar el cauce del Guadalentin, sino que también tiene que pasar por debajo del canal del trasvase que pasa bajo el río. Por lo que si en Murcia, las rampas de los extremos son de unos 600 metros cada una, aquí la del lado norte, la más cercana al Guadalentín, deberá de ser de mayor distancia, ya que el AVE no permite más de un 2% de pendiente en sus vías, siendo por tanto un largo tramo atrincherado que no podemos consentir dentro del entramado urbano de la ciudad. Tramo que puede verse complicado en la pedanía de Tercia, en el punto donde la vía férrea es atravesada por el futuro paso subterráneo de la Ronda Central. Así que lo del soterramiento en todo el recorrido urbano de la población no es un capricho, es una necesidad a la que no se puede renunciar. Lorca y sus dirigentes no pueden hipotecar el futuro desarrollo de la ciudad, en ningún caso se pueden aceptar las rampas de entrada y salida dentro de la población. Rampas que nos llevarían a un atrincheramiento de unos mil quinientos metros lineales, y cuyos tramos quedarían dentro del perímetro urbano al soterrar solo los 1700 metros que se anuncian como previstos.
Sé que en Lorca no hay el movimiento ciudadano que existe en Murcia, y aquí somos incapaces de ponernos en medio de las vías para defender nuestros derechos, pues somos un pueblo conformista con lo que se hace y con lo que se deja de hacer. Pero tenemos que levantar la voz si queremos una ciudad más segura y cómoda para nuestros hijos y nietos. Creo que todos los medios, las asociaciones vecinales y empresariales deben de posicionarse a favor de que el AVE pase soterrado por todo el trayecto que cruza la población, dejando fuera de sus límites los tramos de rampa que van atrincherados, tal como han defendido siempre las diferentes formaciones políticas. Lo que no es de recibo, es que mientras en Murcia comienza y termina el soterramiento en zona de huerta, ya que va desde la Senda de los Garres hasta Nonduermas, pudiendo incluso alargarse hasta 800 metros más, lo que supondría una distancia de casi cinco kilómetros, en Lorca nos conformemos con solo 1.700 metros. Una tercera parte de lo que pedía el PP cuando estaba en la oposición, ya que entonces se solicitaba al gobierno de Zapatero que el tramo soterrado fuese desde Las Palmeras al camino de Vera. Y es que tan malo es pasarse como no llegar.
Hay que dejar los intereses personales y partidistas y luchar solo por los de Lorca. Una ciudad que tiene que seguir creciendo sin que se interponga en ello ninguna barrera física. El AVE no viene a Lorca, es Lorca la que se encuentra en el camino del AVE, por lo que sí o si tiene que pasar por nuestra ciudad. Como tampoco tenemos prisa en que esto suceda, ya que lo importante es que se integre en la ciudad en las debidas condiciones. Una situación que nos da ventaja a la hora de reivindicar y conseguir nuestros propósitos, objetivos que no deben ser otros, que la futura expansión de la ciudad no se vea obstaculizada por el nuevo ferrocarril del siglo XXI. Un recorrido que de no planificarse bien, ahogará su crecimiento natural, el ensanchamiento que solo se puede hacer por un lado, ya que en el otro tenemos la otra gran barrera de la sierra del Caño.
Gobernar en Lorca siempre ha sido fácil, poca ha sido la presión de los grupos de la oposición o del mismo pueblo. Pero cuando está en juego el futuro urbanístico de la ciudad, es responsabilidad del AyuntaMIENTO trabajar por alcanzar un consenso entre todos. Entre el pueblo, representado por todas las formaciones políticas y las tres administraciones que en mayor o menor medida tienen que financiar la inversión. Una Inversión que opino debe de ser estatal, igual que cuando se hace una autovía o cualquier otra infraestructura dependiente del Estado, y más cuando se prometió tras los terremotos, que el soterramiento del ferrocarril a su paso por Lorca, formaría parte de aquel olvidado Plan Lorca. Cosa que ahora abría que recordarles a los responsables de Fomento, tratando así de mitigar el paso del AVE por nuestra ciudad, que no sea este una carga hipotecaria para Lorca en cualquiera de sus sentidos.
Francisco Jódar, amenazó al gobierno de Zapatero con sacar al pueblo a la calle en defensa del soterramiento. Fue en los días previos a la reunión que mantuvo nuestro alcalde en Madrid el 29 de marzo de 2011. Una reunión con el Director General de Infraestructuras Ferroviarias de entonces, Carlos María Juárez. Reunión en la que estuvieron presentes el concejal de Fomento Joaquín Ruiz, el portavoz del PSOE Diego Ferra, el de IU José García Murcia, el presidente de Ceclór Pedro Cazorla y el de la Cámara de Comercio Eusebio Abellán. Una junta que según el alcalde fue muy constructiva, estando de acuerdo en que el paso del ferrocarril por nuestra ciudad tenía que ser soterrado en su totalidad. Pero sin embargo, una vez el PP en el gobierno de la nación, nada se ha hecho por asegurar aquel positivo acuerdo, es más, ni tan siquiera se ha creado la sociedad “Lorca Alta Velocidad”, sociedades mixtas entre las administraciones implicadas que son el paso previo a la realización de estos proyectos, ya que son las que se encargan de planificar la integración del AVE a su paso por las ciudades. Pero no solo hay que planificar el paso del AVE por Lorca, también habrá que decidir el uso que se le quiera dar a la antigua línea convencional en superficie.
Y es que el AVE parece que está más cerca, pero Lorca está en la misma vía que estaba, sin acuerdos y sin consenso entre las fuerzas vivas del municipio. Unos reivindicando un soterramiento correcto, el óptimo para la ciudad, y otros reprochando que fueran ellos los que suprimieron el ferrocarril con Andalucía en 1985, cuando esta era una línea muy deficitaria que nos costaba mucho dinero a todos los españoles. Cosa que también pasa en la actualidad con el ansiado AVE, un medio de trasporte que queremos cada uno en la puerta de la casa, siendo deficitarias la mayor parte de las líneas. Está claro que no podemos ignorar las ventajas de este tren, pero también es cierto que solo beneficia a un reducido grupo de personas, no siendo un medio útil para la mayor parte de la población, excepción hecha de las mercancías, que si que será un estimulo positivo para la industria y la agricultura de nuestra zona. Pero como su llegada da votos, pues lo llevan como bandera todos nuestros políticos, convirtiéndonos en el país con más kilómetros de AVE por habitante, siendo al mismo tiempo el menos utilizado del mundo.
Así somos de miopes, sacamos pecho con el tema del AVE en nuestra región, mientras tenemos todavía pasos a nivel sin barrera. Nos sentimos orgullosos de alcanzar acuerdos para su llegada y sin embargo, no somos capaces de lograr de Adif el ensanchamiento del paso a nivel de la alameda de Cervantes. Siendo imperdonable que tras la remodelación de esta vía, quede la calzada con las mismas dimensiones que estaba, tal como se aprecia en la marcha de las obras. Así de sumisos somos en Lorca, mucho anuncio y mucha foto, pero poco el resultado final. Esperemos que el soterramiento sí que se gestione como es debido, dejando fuera de la ciudad el atrincheramiento, las catenarias y su tendido eléctrico de 25.000 voltios, porque eso sí que sería espantoso dentro de la población.

LA TABERNERA DE ELIOCROCA Y EL UNGÜENTARIO AZUL – Andrés Martínez Rodríguez
LA TABERNERA DE ELIOCROCA Y EL UNGÜENTARIO AZUL.
Había subido a Eliocroca para comprar unas ampollas de perfume de lavanda para regalárselas a su madre por los idus de marzo. Después de adquirirlas en el negocio del perfumero Marcial y haber charlado con él de las aromáticas plantas de lavanda que recolectaba en la hacienda de Félix, se dirigió a la taberna cercana a la vía Augusta, para degustar una copa de vino antes de encaminarse a su casa enclavada en la cercana vega del Guadalentín.
Sentado en una de las mesas y con la espalda apoyada en la pared de la taberna, vio salir a una hermosa joven con dos tazas de vino, cruzaron la mirada y ella algo turbada se acercó al lugar donde se encontraba Marco, sin darse cuenta tropezó con la bolsa que el joven había dejado en el suelo, derramando el vino sobre el blanco manto de Marco. Ante el estruendo formado, sale el tabernero y sin mediar palabra, se dirige a la muchacha que aún se encuentra en el suelo, propinándole una bofetada. Marco indignado se levanta, cogiendo el brazo del grueso tabernero e impidiéndole que siga pegando a la joven. Mientras el hombre se retira refunfuñando, Marco ayuda a la joven a levantarse y esta, cuando se incorpora acerca su boca al oído del joven y le dice “gracias” en griego, lo cual sorprende a Marco.
La muchacha se retira cuando en el ambiente se empieza a oler profundamente a lavanda, entonces Marco recuerda la bolsa que sigue en el suelo, la abre y encuentra las ampollas rotas y todo empapado de perfume. Mientras saca los fragmentos de vidrio del marsupium, ve de nuevo salir a la muchacha con la cara descompuesta y lagrimas en los ojos. Se vuelven a mirar y sin pensarlo dos veces, Marco se dirige al tabernero que acaba de salir y le indica que quiere hablar con él en la calle.

Tras un rato, Marco vuelve a entrar y le dice a la joven que recoja sus cosas que se va con él. Durante el camino de vuelta le pregunta donde ha aprendido a hablar en griego, ella con la cabeza baja no le contesta.
Cuando llegan a la villa y entran al atrio, Marco llama a una de las siervas que se encuentran en el patio y le encarga que se ocupe de la muchacha, a la que entrega la única ampolla que había quedado indemne en el suceso de la taberna y cuyo intenso azul resalta entre las agrietadas manos de la joven. Antes de desaparecer detrás de cortina, la joven se vuelve y muy bajito comenta, “soy de una rica familia del Ponto griego, me trajeron presa cuando era muy niña junto a mi padre para trabajar en la casa del dueño de las minas de Coto Fortuna. Mi padre ha llevado las cuentas del emporio minero durante varios años. Hace poco cayó en desgracia y el amo lo encarceló y a mi me vendió”.Esa noche, mientras estaba asomado a una de los galerías mirando el atardecer sobre los montes lejanos, le llega un intenso olor a lavanda y observa como la joven sale de la casa y acercándose a un almendro florecido que se encuentra junto al camino, saca una pequeña escultura de debajo del manto y la dispone sobre el suelo. La tenue luz de la vela que pone junto a la figurita ilumina el bello rostro de la joven y en ese momento Marco siente que está profundamente enamorado. Ella se vuelve al sentirse observada, rápidamente recoge la figura y vuelve a entrar en la casa, dejando la vela encendida.
Casi dos mil años después, una fresca mañana de finales de septiembre, los estudiantes que estaban excavando en una villa romana situada en las inmediaciones de la acequia de Cazalla, encontraron una lápida de mármol volcada junto a una urna cineraria y una preciosa ampolla de vidrio azul. Estaban entusiasmados con el hallazgo y esperaban impacientes a que llegara el director de la excavación para darle la noticia y para que autorizara a dar la vuelta a la lápida. Tras la limpieza llevada a cabo in situ por la restauradora, se pudo leer en la inscripción Claudia Calpurnia Philostrata. Todos se ponen a realizar apreciaciones sobre el texto, es entonces cuando el profesor explica que el cognomen Philostatus es griego y que la lápida funeraria debe pertenecer a una liberta que murió a los cincuenta años como indica la inscripción y cuyas cenizas fueron sepultadas junto a un bello ungüentario de vidrio azul.Ella pudo ser la anónima muchacha de nuestro relato, que vivió y murió en esta rica villa agrícola, que consiguió la libertad y el amor que todo lo vence, como escribió el poeta Virgilio en sus Bucólicas.

LA PUBLICIDAD Y LA PROMOCIÓN DOS COSAS SON.
LA PUBLICIDAD Y LA PROMOCIÓN DOS COSAS SON
Vaya por delante que no vi el programa de Évole, y por lo tanto me voy a meter en meticulosos detalles, de eso que a veces nos pasa como con los arboles que no nos dejan ver el bosque.
Asentada esta primera premisa, el enfoque de este articulo no puede ser otro que hablar sobre las reacciones que ha provocado a uno y otro lado, a favor y en contra. Si filtramos las más viscerales que se han producido, en ambos sentidos, que siempre suelen estar un tanto desenfocadas por principio, llegamos, al menos yo, a algunas conclusiones:
En primer lugar, el enfocar el articulo en una sola Región de España sin hacer contraste con otras es de principio ya un tanto sesgado. Si no tenemos referentes con los que comparar posiblemente sean injustas las valoraciones. Es publicidad sin contrastar.
En segundo lugar, es evidente que en lo referente a la cadena alimentaria cuanto más se extremen las precauciones, la higiene y la seguridad en la misma para que los productos, sean de origen animal o vegetal, recuérdese lo que ocurrió con los pepinos de origen en Almería en Alemania hace poco tiempo; y después resultó que no era esa la causa de los problemas que allí se dieron, tanto mejor.
En tercer lugar, es una realidad incontestable que la producción masiva tiene unos costes en cuanto a que su calidad no puede ser la misma que la producción tradicional en la que haya pocas unidades, y que donde haya muchas unidades de producción a veces el control efectivo pueda ser más difícil.
En cuarto lugar, la necesidad de esas producciones masivas dadas las necesidades del mundo actual, necesidades básicas o sociales que se han ido desarrollando en el mal llamado a veces mundo civilizado, determinan que la concentración sea necesaria para mantener la maquina productiva.
Podría seguir, queridos lectores y amigos, pero no quiero aburrir con muchos más argumentos.
Lo que me lleva a una conclusión.
Para que la información no despierte el rechazo que ha producido la del programa citado, no se puede centrar en una sola empresa, y en una sola región, lo que hace que desdibuje, y tome partido el programa y los que lo llevan a cabo por aquellas zonas geográficas que no aparecen, y otras empresas a las que no se somete a tan exhaustivo control.
Esto no dejaría de ser anecdótico sino fuera porque puede afectar a un gran numero de personas y a sus familias que obtienen su sustento de la empresa a la que Évole sitúa en el centro de todas las críticas. Esto no quiere decir, en absoluto, que, si se dan algunas deficiencias en la misma, se han de solucionar inmediatamente.
Seamos capaces de distinguir entre una cosa y otra por el bien de todos. El rigor es inexcusable cuando se trata de temas tan susceptibles y con tantas consecuencias.
UNA DE «PORTAVOZAS» por Manuel Morales
UNA DE «PORTAVOZAS» por Manuel Morales
No creo que hacer un uso incorrecto del lenguaje, sea la mejor manera de promover la igualdad entre hombres y mujeres. Para ello, quizá hacer políticas que hagan posible la conciliación familiar y laboral, facilitar el acceso de una vez por todas de la mujer a cualquier tipo de trabajo y responsabilidad, y por supuesto con la equiparación total de sueldos, por poner algunos ejemplos, quizá decía, esto sea más eficaz que «rebuznar» gilipolleces por parte de una «tipa» (por emplear su misma argumentación) y de la que me niego a decir su nombre, porque eso mismo es lo que ella busca.
«Portavoz» es un término neutro, es decir, es la misma forma para el masculino que para el femenino, y el género viene dado por el artículo que utilicemos: «el» o «la». El término «portavoza» además de sonar rematadamente mal, es del todo incorrecto, algo que debería saber una diputada en el Congreso, y que seguramente sabe, pero claro, lo que ella pretendía, es dar la nota e incendiar las redes, y lo ha conseguido.
Las tontunas diarias en este país hace tiempo que dejaron de ser novedad, para convertirse en una normalidad con la que convivimos habitualmente. Definitivamente, si nadie lo remedia, y visos de ello no lleva, caminamos hacia el declive.
AL FINAL SIEMPRE PAGAMOS LOS MISMOS por Jesús Pelegrín
AL FINAL SIEMPRE PAGAMOS LOS MISMOS
Cuando pagamos el agua o la energía de nuestros domicilios una gran parte de la factura incluye el coste de la red, mantenimiento, y sobre todo impuestos para mantener a «los OTROS», luego aparte de esos gastos fijos pagamos la energía realmente consumida que en relación al elevado coste fijo es mínimo y nos produce impotencia el pensar cada mes que hay mucho listo que mantener.

Infraestructura del trasvase Tajo Segura Lo mismo me equivoco pero creo entender que con este «TASAZO» del trasvase Tajo Segura, (sin entrar en que sea abusivo o no), parece que ocurre algo similar a lo que pagamos los usuarios por nuestra luz, agua, basuras, pero ahora les toca pagar a los agricultores de sureste español, que son los usuarios finales de la obra y los que se benefician empresarialmente de su uso, por eso les exigen ir devolviendo en anualidades el coste del activo no corriente o inmovilizado material que disfrutan en sus empresas aunque no les figure en su balance de situación, pero que hemos pagado todos, por eso entiendo y desde luego muy sorprendido, que esta exigencia haya unido en el senado español los votos de PP y de PODEMOS, con la ausencia de algunos senadores murcianos, algo que me parecía imposible de asimilar cuando lo leí ayer, pero como vemos la realidad siempre supera a la ficción y en política ocurre lo mismo.
Estas situaciones dan juego y son aprovechadas por otros grupos políticos como los socialistas que en otros pactos fueron unidos con los independentistas de ERC, los verdes, los morados, los naranjitos y también para los nuevos regionalistas que aún no se sabe de que van pero que también aspiran a vivir del cuento, para señalar como culpables a los que ahora votan SI, pero sin recordar que ellos mismos votaron el mismo SI por ejemplo a la derogación del PLAN HIDROLOGICO NACIONAL, un plan que hubiera garantizado hace dos décadas una unión de cuencas muy necesaria para nuestro futuro y no solo de los agricultores sino también de los promotores, las ciudades, las instalaciones deportivas que atraen a miles de turistas etc, y que produjo un parón en seco de nuestra economía con el demasiado repentino pinchazo de la burbuja y el gran descalabro inmobiliario que trajo la ruina a miles de hogares españoles y del que aún no hemos salido a flote.
España necesita una interconexión de cuencas para enfrentar con garantias el futuro y eso solo se puede realizar con un gobierno de consenso y fuerte y no desde los intereses partidistas y regionalistas que ya conocemos y que dependen del cupo y presencia de cada comunidad autónoma en el gobierno nacional. ¿para cuándo vamos a pensar en España como una Nación y en la igualdad de derechos y obligaciones de todos sus ciudadanos? Pues en relación a esto me pregunto ¿porqué todos los españoles tenemos que pagar el 100% de la infraestructura que van a explotar empresarios privados para generar pingües beneficios privados?, la misma pregunta me la hago por el préstamo a los bancos para su rescate a los que también debemos exigir que devuelvan con intereses todo el dinero prestado, de la misma forma pedir a Telefónica y otras empresas suministradoras como el agua, que paguen las inversiones realizadas en nuestra ciudad después de los terremotos que pagamos todos pero se benefician ellos y que otras corporaciones hagan lo propio con las subvenciones que reciben, pero por supuesto que esos pagos para amortizar costes pagados por los ciudadanos nos redunde en una bajada de los impuestos y tasas y no para seguir engordando la familia política que viven a nuestro cargo, pero no os preocupeis que eso no pasará, seguiremos pagando las infraestructuras, condonaremos los prestamos y subvenciones y encima nos subirán los precios por el coste que ellos calculen necesario para seguir viviendo su tren de vida, por lo que AL FINAL SIEMPRE PAGAMOS LOS MISMOS.
Sobre la gran cantidad de impuestos que pagamos en todos estos «servicios», ya nos hemos quejado muchas veces aqui, pero todos los partidos hacen oidos sordos y siguen comiendo del pastel que nos tiene estresados y económicamente agotados hasta conseguir que estemos hartos de pagar la «FIESTA DE OTROS», y me da igual que sean empresarios, políticos, mangantes, prejubilados de grandes corporaciones e instituciones, usuarios fraudulentos del INSALUD y aprovechados varios predicadores del «DAME PAN Y DIME TONTO».
Con esta agonía económica en la que estamos inmersos todos, NO PODEMOS SEGUIR y encima soportando la obligación de mantener un sistema político rancio, arcaico y superpoblado que sigue protegiendo y amparando este abusivo sistema del que subsisten y que solamente podriamos hacer viable reduciéndolo a menos de la mitad como está ocurriendo en otros paises más avanzados, pero aquí no reduciremos esa factura porque se nos enfadarían muchos primos,…
EN OTRO ESCALÓN por Antonio de Cayetano
EN OTRO ESCALÓN por Antonio de Cayetano.
Me contaron que en una noche de fiesta, a un joven parlamentario regional, el mismo que hoy ocupa la presidencia de su Comunidad y el liderato de su partido, una chica le pidió el teléfono (su número), respondiendo este que cuál le daba, “el que pago yo o el que pagas tú”, encogiéndose la joven de hombros, atónita por su respuesta y sin saber que contestar. Y es que, quien vive de la cosa pública, quien no sabe de la austeridad ni lo que significa despilfarro, se comporta de esta manera, presumiendo insolentemente de su privilegiada posición. Una condición que es completamente legitima, pues ya se encargan ellos de otorgarle la debida legalidad, anteponiendo sus intereses a los del resto de ciudadanos y situándose en un nivel muy superior. Pero unos privilegios que no son buenos ni para la democracia ni para el país. Un país donde los políticos van perdiendo credibilidad, los partidos militancia y votos las urnas, aumentando la distancia entre el gobierno y los gobernados, entre la administración y administrados.
Y todo porque los políticos, los que representan al pueblo, están en otro escalón diferente, siendo juez y parte a la vez y posicionándose como un linaje blindado y privilegiado. Pero no solo su superioridad ha ido subiendo escalones, sino que también se ha ido elevando la preocupación del pueblo por sus acciones, por sus corrupciones y despilfarros. Pues para ellos todo está bien, no hay responsabilidades políticas, quedando lejos de toda ética su ilícito enriquecimiento, cuando precisamente la salud democrática de un país, obedece siempre a la calidad ética de sus dirigentes. Políticos que no se sonrojan ante nada ni se avergüenzan ante situaciones incomodas, por muy delicadas que estas sean, tal como estamos viendo estos días durante el juicio de uno de los casos de corrupción más sonados, ya que aunque las evidencias demuestren lo contrario, lo suyo es siempre negarlo todo y culpar al contrincante de falsas acusaciones. Según ellos, nada tienen que ver con el pago en B, con las facturas ficticias, con los contratos amañados o con las modificaciones falsas de proyectos, obteniendo mordidas de hasta un 30% que salen siempre del erario público.Como tampoco va con ellos el trasiego de sobres, maletines o bolsas de basura llenas de dinero opaco. Y es que, como dijo una ministra socialista en 2004, “el dinero público no es de nadie”. Así que si no tiene dueño, pues a repartírselo entre todos, que si se pierde nadie será responsable. Y como la mayoría son aforados, pues la resolución de los procedimientos donde están investigados (antes imputados) se dilatan en el tiempo, habiendo prescrito luego la mayor parte de sus delitos en caso de ser juzgados. Un excesivo retraso debido por una parte, a la escasez de medios que sufre la Fiscalía que investiga estos desmanes, pero también a las directrices que reciben desde arriba y a los numerosos recursos y apelaciones que las defensas presentan, alegando siempre sentirse injustamente tratados por la justicia. Cuando ellos disfrutan de un trato especial, ya que si la justicia fuese igual para todos, serian investigados y juzgados por el mismo juez que juzga ante cualquier causa a cualquiera de sus vecinos. Pero no, ellos en vez de ser investigados y juzgados, son apadrinados y brindados por sus respectivos tribunales de justicia, los mismos que son permisivos con sus excesos y archivan las causas en la primera oportunidad que tienen.
Pero el aforamiento es solo uno de los muchos privilegios con que cuenta nuestra clase política, por lo que ser político en nuestro país, se ha convertido en un autentico chollo. Es vergonzoso que mientras España es el tercer país de la Unión Europea donde más ha crecido el riego de pobreza, por detrás de Grecia y Chipre, el sueldo de algunos de nuestros políticos llegue hasta los 194.000 euros anuales, como es el caso de Ana Pastor, presidenta del Congreso de los Diputados, que con la subida del pasado año, tiene unos ingresos de 13.896 € al mes (14 pagas). Pero es que su marido, amigo de Rajoy y presidente de la Autoridad Portuaria de Marín-Pontevedra, cobró en el año 2015 (último del que se han publicado datos), la cantidad de 79.385 € entre sueldo y variables, por lo que de continuar con la misma retribución, este matrimonio que vive de la cosa púbica, ingresa de las arcas del Estado casi 274.000 € al año. Una autentica barbaridad, cuando el salario medio de los españoles es de 1.878 € al mes según el INE, un 0,8% menos que el año anterior, o el de nuestros jóvenes que cobran un 30% menos que hace una década.
Un insulto para los ciudadanos que cada día vemos más amenazada la subsistencia, el estado del bienestar o la calidad de vida, como somos los que integramos las listas del paro, esperamos largo tiempo para ser operados o no recibimos las prestaciones a las que tenemos derecho por la Ley de dependencia. Así mientras los políticos cobran sueldos de escándalo, al pueblo corriente se le aprieta el cinturón o se le quitan ayudas. Siendo este el caso de una valenciana de 94 años, ciega, que cobraba una pensión no contributiva de apenas 150 € mensuales, la cual ha perdido al convivir con su hermana, que al quedarse viuda cobra una pensión de viudedad. O la de otras dos hermanas que vivían en una residencia de Soria y que han tenido que separarse por no perder una de ellas la pensión no contributiva de 380 € al mes, teniéndose que marchar a vivir sola la otra. Así de cruel es nuestra sociedad, mientras nuestros mayores se mueren solos en sus casas sin que nadie se acuerde de ellos, gran parte de nuestros políticos viven a todo tren con el dinero de todos los españoles. Pero lo más indignante, es que buena parte de su sueldo no tributa a la Hacienda Pública como si que lo hace el del resto de ciudadanos.Los 350 diputados y 266 senadores tienen asignado un sueldo de más de 2.800 € mensuales, pero a esta remuneración se le suman como mínimo otros 1.800 € en forma de dietas, manutención, alojamiento o gastos de representación o de libre disposición, importes que están exentos de tributar por el IRPF, por lo que entre el 40% y el 70% de lo que cobran son dietas y complementos libres de impuestos. Unos extras que cobran incluso los meses en que no hay actividad parlamentaria alguna. Hacienda somos todos, pero no sus señorías, pero para descaro, el del propio ministro de Hacienda Cristóbal Montoro, que teniendo tres viviendas en Madrid, ha cobrado su correspondiente dieta por alojamiento, retribución a la que tienen derecho los diputados de fuera de la capital de España, siendo más de medio centenar los hechos de este tipo, algunos hasta con cinco viviendas en Madrid, como fue el caso de la diputada popular Elvira Rodríguez, una madrileña y ex ministra que era diputada por Jaén, igual que antes lo había sido por Murcia. Y es que hay ministros que aparte de su sueldo como miembro del gobierno, también cobran como diputados. Una duplicidad de cargos que quería eliminar Rajoy para esta legislatura, pero no por los sueldos, si no por evitar perder alguna votación, al no poder contar siempre con el voto de estos ministros-diputados cuando están fuera de Madrid por motivos de su otro cargo ministerial.
Pero no paran aquí los privilegios de los “representantes” del pueblo, pues aparte de las ayudas para alojamiento, también disponen de una tarjeta para pagar el taxi que los desplace por la capital de España, una tarjeta personalizada con un saldo mensual de 250 €, lo que le supone un extra de 3000 € al año más. También disponen de billetes gratis para viajar en avión y no precisamente en clase turista, pago del kilometraje si lo hacen en su propio coche, así como equipos informáticos y teléfonos de última generación, esperándoles tras su jubilación, unas pensiones de lujo que se ven incrementadas con un plan de pensiones extra pagado por el pueblo al que representan. Un pueblo que es cómplice de los privilegios que estos disfrutan, un pueblo que caya y otorga mientras le saquean sus bolsillos con unos impuestos abusivos. Unos impuestos que en su mayor parte salen de las nominas de los trabajadores y de las pequeñas empresas o autónomos, ya que según los propios inspectores de hacienda, las grandes empresas son las responsables de más del 70% del fraude en nuestro país. Un fraude al que no se tiene voluntad de atajar, estando la Agencia tributaria al límite de su normal funcionamiento, al carecer de suficientes medios para ello, ya que según denuncian los mismos técnicos de Hacienda, en la actualidad hay 3.000 funcionarios menos que en 2009.
No hay dinero para mantener las pensiones, pero en vez de combatir el fraude fiscal y la economía sumergida, creando nuevas plazas de inspectores de Hacienda y de Trabajo, las cuales se financiarían sobradamente con el dinero y la actividad aflorada, se nos dice que trabajemos más años y que nos hagamos planes de pensiones privados. La solución más fácil para disminuir la carga del Estado por un lado e incrementar los beneficios de las grandes compañías del sector por otro. Pero claro quién dice esto, quizá no sabe de fatigas ni lo que es trabajar duro, de la debilidad y el agotamiento al que se llega después de más de 50 años de faena. Años de trabajo donde se nos obliga si o si a cotizar a la Seguridad Social, a mantener el sistema, teniendo como contraprestación una vez jubilados (los que lo ven), unas pensiones que como mínimo deberían de ser dignas. Lo que es injusto, es pagar un “seguro obligatorio” por un lado y que te inviten por otro a trabajar más años si quieres cobrar luego o que te lo compenses con otro privado, cuando el dinero que uno aporta, debe de ser en parte para pagar esta pensión y una atención sanitaria en condiciones.
A quien vive casi 30 años de la cosa pública, con coche oficial, secretaria, sueldo de lujo y demás privilegios, claro que no le importaría seguir “trabajando” de esta manera hasta los ochenta años, y más con el premio de un plan de pensiones por el que no se ha tenido que resentir su bolsillo. Ya está bien de despreciar a los trabajadores de este país, a la gente corriente y a quienes les han otorgado su confianza. Porque se le conoce muy bien por estos hechos y por sus frecuentes salidas de tono, por sus insultos y vejaciones a sus subordinados, escoltas y choferes, por llamarle “tontitos” al personal discapacitado del Congreso, o por jugar con su ipad al tiempo que se preside una importante sesión del Parlamento. Un comportamiento impropio de un cargo público, al que se le paga para que nos represente y gestione, no para que se eche la siesta y nos insulte después. Y lo malo de estos políticos (afortunadamente no son todos iguales), es que están muy bien situados en el partido donde militan, no solo ellos sino también su cónyuges, por lo que no hay forma de sacarlos del poder, pasando de un cargo a otro sin dejar hueco para otros que pueden estar mejor preparados o capacitados. Pero eso pasa por no limitar el tiempo que se está en un cargo e incluso en política, dejando que se viva vitaliciamente de la cosa pública y con unos sueldos y dietas desproporcionados.Creo que hay que ir sustituyendo a todos estos políticos que hacen de la política su medio de vida, porque una cosa es servir al pueblo y otra servirse de él. No es lo mismo aspirar al poder para servir a los ciudadanos, que servirse de los ciudadanos para llegar al poder, siendo luego sus políticas contrarias a los sentimientos de sus votantes, ya que lo que impera siempre son las directrices del partido, lo que mejor le venga a él, olvidándose de los problemas del territorio o de sus ciudadanos. Es lo que ha pasado en nuestra región con el tema del agua, con el “tasazo” del Trasvase, que los intereses del PP están por encima de los de nuestros agricultores, no votando los parlamentarios populares a favor de que se elimine esta tasa cuando no se reciben los caudales durante un tiempo, algo que es completamente razonable en cualquier actividad. Es como si pagásemos el importe de la potencia contratada del recibo de la luz, mientras la compañía no es capaz de suministrarnos energía alguna. Pero esto es así, lo importante para la mayoría de los políticos no son los ciudadanos, sino llevarse bien con su “amo”, conservar el cargo, aunque esto vaya en detrimento del pueblo a que representan.
Nuestro país está necesitado de una fuerte poda para eliminar las ramas viejas, pero también para suprimir las mal orientadas y poco sanas, dejando solo las de savia nueva, las fuertes y vigorosas. Pero primando siempre su valía, no la casta de donde proceden, porque esta es otra, ya que si el poder se va pasando a los delfines que han recibido las mismas lecciones, nos encontraremos con la misma gente, igual de mediocre y oportunista, deseosa siempre de un cargo público. Y claro, si han bebido del mismo vaso, pues tendrían la misma inclinación. Es lo que sucedió con Luis Roldan, el exdirector general de la Guardia Civil durante el segundo y tercer mandato socialista, que hizo lo que hacían según él, llevarse todo el dinero que pudo, ya que parce que era habitual el trasiego de sobres de dinero, dentro del departamento de Interior del gobierno de entonces. También en aquel tiempo se habló de tirar de la manta, pero la manta no se movió y no dejó a nadie al descubierto, tal como pasará ahora. Como tampoco aparecieron los más de 10 millones de euros de dinero público. Pero eso sí, fuimos el hazmerreir de Europa, al ser buscado por Interpol el exdirector general de la Guardia Civil, aquel que tuvo bajo su mando 60.000 agentes en nuestro país. Algo similar a lo que pasa hoy con otro prófugo de la justica, un político catalán que quiere gobernar su comunidad residiendo fuera de nuestras fronteras, un verdadero disparate.
Pero para disparate, el gasto de las autonomías y todos sus cargos, ya que aparte de lo que nos cuestan los 616 diputados y senadores nacionales, tenemos que mantener también los 17 parlamentos autonómicos y los dos de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Parlamentos donde desarrollan su labor 1.248 diputados y por donde se van al año más de 336 millones de euros, siendo el catalán el más caro con unos 52 millones de euros. Que si, que si queremos autonomías tenemos que asumir unos costes, pero unos costes que sean racionales y proporcionados. Lo que no puede ser, es que mientras la comunidad de Castilla y la Mancha con 5 provincias y 919 municipios, con siete veces más de extensión que la de Murcia y con un 40% más de población, tenga 33 diputados regionales, y nosotros siendo una región uniprovincial, con menos extensión y población que ellos y con menos del 5% de sus municipios, tengamos 45 diputados. Lo que nos supone un gasto de más de 10 millones de euros, por encima que Castilla la Mancha y más del doble de La Rioja que también es una región uniprovincial. Regiones que dicho sea de paso, nos libramos de contar también con diputados provinciales, porque aparte de los 1.206 autonómicos, también tenemos en nuestro país 1.031 diputados provinciales, más los correspondientes a las diputaciones forales y a los cabildos y consejos insulares.
Siendo la profesión de “diputado provincial” una profesión muy bien pagada, con sueldos que oscilan entre los 3.000 y los 5.000 euros mensuales. Pero parece que a sus señorías, esto le parece insuficiente, por lo que también se conceden dietas por cada reunión a la que asistan, reuniones de organismos provinciales o consorcios a los que están adscritos y que pueden suponer unos 300 euros por reunión, pudiendo ser estas semanales, quincenales o mensuales, dependiendo de la importancia de los temas a tratar o de las veces en que se quieran dividir (cobrar) los asuntos. Unas diputaciones provinciales que no tienen razón de existir en la España autonómica, al no ser que sirvan de agencia de colocación para los militantes del partido en el poder o para promover casos de corrupción, tal como hemos visto en las distintas autonomías. Estas instituciones fueron creadas para dar servicio a los municipios pequeños por medio de consorcios y otros organismos mancomunados, pero en la actualidad son las propias autonomías las que ofrecen estos servicios, por lo que l único que hacen es duplicar los mismos por las dos administraciones o dejar estos sin prestar.
Cuando la supresión de estas administraciones provinciales, forales e insulares, nos ahorrarían unos 22.000 millones de euros que salen de las arcas del Estado, cantidad que casi en un 50% se destina a la propia organización de estas instituciones. Instituciones de las que se puede prescindir, asumiendo sus funciones las comunidades autónomas de su territorio y ahorrando más de 10.000 millones de euros. Pero claro, para ello también hay que prescindir de los políticos ahí colocados, y eso ya es más complicado. En el pacto de investidura del PSOE y Ciudadanos estaba la propuesta de eliminar las diputaciones provinciales, pero como luego quedó en nada, no se ha vuelto a hablar más del tema. Ahora toda la atención es Cataluña, un asunto que es importante, pero no el único que preocupa en nuestro país. Claro que mientras se hable de Cataluña, no se habla de otra cosa, y como pasaba en el franquismo, aquello que no se habla, es aquello que no ha sucedido. Estamos rodeados de políticos mediocres, tanto los de un lado como los del otro, cuando si cada uno se hubiese dedicado a hacer política, no estaríamos en este punto sin salida, en este ridículo que no tiene límites y al que se le llama política.
Pero mientras se encuentra la mejor solución, lo cierto y verdad, es que mientras el pueblo sufre las decisiones de sus políticos, estos siguen cobrando del pueblo. Carles Puigdemont era el presidente autonómico que más cobraba en nuestro país, con un sueldo de casi 10.000 euros mensuales (14 pagas) 139.585 € al año. Pero es que una vez que ha dejado la presidencia, tiene derecho a seguir cobrando durante un mínimo de cuatro años el 80% de su sueldo, lo que le supone más de 111.000 euros al año, lo mismo que sigue cobrando su predecesor Artur Mas, ya que así lo establece el Estatuto de expresidentes. Otro chollo más de los políticos, ellos se lo guisan y ellos se lo comen, es como si una junta de trabajadores decidiese el sueldo, sus indemnizaciones y sus condiciones de empleo en la empresa. Pero lo triste de todo esto, es su absentismo laboral, todos tenemos la imagen del hemiciclo casi vacío, donde solo acuden a la hora de votar, importándoles bien poco los debates y más si los que intervienen son los contrarios. Si que están adscritos a diferentes comisiones, pero estas no suelen coincidir con las sesiones del Parlamento, por lo que asistan o no, lo hagan bien o lo hagan mal, gestionen mejor o gestionen peor, ellos siempre ganan.Aunque hay otros personajes públicos que ganan más. porque para sueldos de escándalo el de algunos futbolistas, sus representantes y el del presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas, que cobró el pasado año la friolera de 879.033 euros, más de 73.250 € al mes. Más del doble que el año anterior y debiéndole a la Hacienda Pública 4,7 millones de euros esa entidad. Pero es que el anterior presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, ha cobrado 152.000 euros anuales por este cargo, 351.000 por ser miembro de la FIFA y 217.000 € por el de la UEFA, un total de 720.000 € en un solo año, casi 2.000 euros al día, aparte de gastos de representación y dietas. Pero lo más indignante es que se le figuró poco, y tuvo que coger dinero indebido de la caja de la Federación, siendo detenido por este motivo e ingresado en prisión en julio del pasado año.
Pero para indignante, lo que cobra Belén Esteban la “princesa del pueblo”, por sus apariciones como colaboradora de los programas rosa de Tele 5, nada menos que 500.000 € al año, más de 41.000 euros al mes, un verdadero disparate. Pero bueno, eso ya no es dinero público, y si se lo pagan es porque la cadena lo rentabiliza con creces, igual que pasa con el fútbol. Nuestros hijos toda la vida estudiando, sacándose la carrera, haciendo máster u opositando, y otras con solo tocarle la cosa a un torero tienen la vida resuelta, menudo ejemplo estamos dando a la juventud. Pero lo vergonzoso es, que toda esta gente famosa que tanto dinero gana, tenga siempre una larga deuda con Hacienda.Precisamente una semana después de los terremotos de Lorca, la Agencia Tributaria le reclamaba a Belén Esteban 256.000 euros de los ejercicios 2006, 2007 y 2008, cifra que con los intereses y costas se situaba en 307.539 €. También durante esas fechas, nuestra “princesa del pueblo” abrió una cuenta solidaria para ayudar a los damnificados de los terremotos de Lorca, cuenta de la que se dice recaudó unos 5.000 euros, pero dinero que se perdió antes de llegar a Lorca. Dicen que fue debido a un engaño, pero no sabemos de quien.

LOS ROLLICOS DE SAN BLAS Y UNA HISTORIA DE AQUEL LUGAR por Andrés Martínez Rodríguez
LOS ROLLICOS DE SAN BLAS Y UNA HISTORIA DE AQUEL LUGAR.
Esta mañana he subido por la cuesta de la calle Rojo y al torcer la esquina para tomar la calle Zapatería, me he encontrado con una larga cola de personas que esperan para acceder al convento de las Madres Mercedarias y comprar los tradicionales rollicos de San Blas y las vistosas y coloridas reliquias del santo. Me pongo en la cola para esperar el turno y distingo como otros años a varias personas conocidas, me acerco a saludarlos y cuando me vuelvo a mi sitio en la cola, veo que allí está mi amiga Carmen. Entablamos conversación sobre las antiguas tradiciones y la importancia de mantenerlas, cuando un niño pequeño, se acerca corriendo y se pone a buscar algo alrededor de donde estamos. Siento curiosidad y le pregunto, “oye que estas buscando” y me contesta, ”a mi hermana se le ha perdido un pendiente y mi madre me ha mandado a buscarlo mientras ella compra los rollicos”. Nos ponemos a mirar en el suelo y entonces llega la madre que lo coge de la mano y le dice, “David no te preocupes más que el pendiente de la nena lo hemos encontrado un poco más arriba”, se despiden y se alejan cuesta abajo.
En ese momento, se me viene a la mente el recuerdo de hace ya años, cuando excavamos en el solar donde había estado la iglesia del convento y encontramos en una de las sepulturas argáricas el cráneo de un hombre con unos pendientes de plata. Se lo comento a Carmen y esta rápidamente me pregunta, ¿solo estaba el cráneo?, yo le contesto, “dentro de la vasija de cerámica solo estaba la calavera con algunas vértebras, otros de los huesos aparecieron movidos en el entorno”. La cola avanza, ya estamos cerca del acceso y me toca entrar. Después de comprar los rollicos y saludar a varias de las antiguas alumnas de las Mercedarias que están vendiéndolos, me paso por la capilla para contemplar el hermoso grupo escultórico de San Blas y la salida me encuentro a mi amiga esperándome.
Cuando empezamos a descender por la calle Zapatería dice, “me he quedado con una duda de lo que antes has contado”, “en aquella época los hombres llevaban pendientes”. Le contesto afirmativamente y comienzo a relatar la historia que habíamos reconstruido de este hombre con pendientes que fue enterrado en un lugar tan cercano. Cuando murió hace unos 3.600 años, sus familiares hicieron un gran agujero en el suelo de su casa, donde colocaron su cuerpo flexionado dentro de una vasija grande, le dejaron en sus orejas los dilatadores de madera de los que colgaban unas espirales de plata y posiblemente dispusieron junto al cuerpo otros objetos personales y cerámicas con comida para el viaje a la otra vida. Esos objetos y recipientes no los hallamos, ya que la tumba fue parcialmente destruida cuando se construyo la muralla unos 2.700 años después. Los alarifes encargados de levantar este tramo de la muralla, al realizar la zanja para ejecutar la cimentación se encontraron con una gran tinaja acostada, rompieron su parte superior encontrándose huesos y cuando se dieron cuenta de que eran restos humanos, dejaron la calavera sobre la tinaja que aún no habían roto y modificaron la dirección de la zanja para no destruir los restos encontrados. Mi amiga que sigue atenta mi explicación, de pronto me interrumpe para preguntar, ¿por qué no desmantelaron los restos humanos?, “no lo se con exactitud, pero pudo ser por respeto o por superstición”.
En ese momento, suena el móvil de Carmen y después de mantener una corta conversación, me comenta que la están esperando y que se tiene que marchar. Antes de hacerlo me dice que teníamos que quedar para seguir hablando sobre este interesante hallazgo y sonriendo añade, “como voy a comer con mi sobrino Manuel, le voy a decir que lleva las orejas perforadas como los argáricos y que llevar dilatadores es una moda que se remonta hasta hace 4.000 años”.
RELACIONADAS:

EL GALLAO DEL TÍO PEDRO Y EL HUERTO DE LA PURGARA por Andrés Martínez Rodríguez
EL GALLAO DEL TÍO PEDRO Y EL HUERTO DE LA PURGARA por Andrés Martínez Rodríguez.
Estábamos a finales de abril y había amanecido lloviendo. Los niños de la casa estaban contentos porque la tata había bajado del armario de una de las falsas las botas “katiuskas”, que brillaban alineadas en el alfeizar de la ventana de la sala de estar. Estaban haciendo cola en la puerta del cuarto de baño para que su madre los terminara de peinar y les diera el último vistazo antes de salir para el colegio. Repeinados y con un buen chorro de colonia pasan para recoger las botas y animadamente se las ponen antes de salir. En la entrada de la casa toman los paraguas del gran paragüero, a Javier, el más pequeño no le llega la mano para cogerlo del fondo y tiene que ser su hermano Luis quien lo recoja. Salen a la calle y subidos a la acera y en fila india delante de la tata se dirigen al colegio. En la esquina de la droguería “Costa Azul”, se despiden las dos hermanas mayores que van a un colegio de niñas cercano al Ayuntamiento.
El agua corría por la calle limpia y ligera y caía de los canalones con fuerza salpicando las paredes y a los viandantes. La lluvia apretó y tuvieron que refugiarse en el gran portón del Casino. Estando allí, vieron pasar de prisa a un hombre mayor que iba calado y con un gran gallao en la mano, la tata sale a la puerta y alzando la voz dice, ¡Tío Pedro!, ¿donde va usted con la que está cayendo?, el hombre se vuelve sorprendido y responde, ”buenos días Olalla, voy a casa de tus señores que tengo que hablar con Don José”, y sin dar tiempo a que la tata le contestara, se da media vuelta y sigue calle arriba aligerando el paso apoyándose en su gallao.Toda la mañana sigue lloviendo, ha parado a la hora de salir del colegio. Javier y Luis, salen corriendo calle arriba, con la intención de meterse en los charcos que se solían formar en la puerta de la iglesia. La tata que los espera bajo la marquesina de unos almacenes, les sigue apresurada y se detiene a la vez que los niños, haciendo la vista gorda cuando los ve meterse en los charcos.
Cuando están cerca de la mercería de Lola Montiel, Luis sale corriendo hasta el portón de su casa, sube las escaleras deprisa y se dirige directamente a la cocina porque tiene mucho apetito. Al entrar se queda sorprendido al encontrar a un viejo sentado junto a la hornilla. Al principio le cuesta reconocer al Tío Pedro, ya que va sin el sombrero y sin la chaqueta de pana, pero cuando mira a su lado y ve el gallao, no tiene dudas, es el viejo mojado que vio por la mañana. El niño se acerca y mirándolo a la cara le dice, “buenas tardes, me deja coger su bastón para enseñárselo a mis hermanos”. El viejo con mucha amabilidad, le sonríe y le dice pausadamente que puede hacerlo. Cuando ya se iba, Luis vuelve la cabeza y le pregunta “me enseñaría a hacer un bastón como este”. Pues claro zagalico, seguro que eres tan buen aprendiz como tu padre. A partir de ese momento, el viejo y el niño charlan hasta que a Luis lo llaman para comer. Lo hace muy rápido para volver a seguir conversando con el Tío Pedro, pero se lleva una gran desilusión, cuando vuelve a la cocina este se había marchado.
Por la tarde, después de hacer los deberes, se dirige al despacho del abuelo, quería preguntarle por el Tío Pedro. Cuando abre la puerta, se encuentra al abuelo sentado en su gran sillón delante de las largas cortinas verdes y con algunos libros abiertos sobre una pequeña mesa. Al ver al niño le dice, “pasa Luis, quiero que veas estos dibujos de plantas, esta mañana he estado con el Tío Pedro hablando de los nuevos cultivos que se van a plantar en el huerto de la Purgara”. El niño se acerca y se sienta sobre una de las piernas del abuelo y después de un rato en silencio mirando los dibujos, le pregunta, “desde cuando conoces al Tío Pedro”. El abuelo le contesta tiernamente, “desde siempre, ahora él es el encargado del huerto de la Purgara, y antes lo fueron su padre y su abuelo. Son muy buena gente y muy honrados, esta mañana con toda el agua que caía, ha salido andando bien temprano del huerto, para traerme el dinero de los animales que vendió ayer en el mercado». El niño, después de contarle al abuelo que la había visto muy mojado en la calle y que había estado hablando con él antes de la comida, le pregunta, “abuelo me podría ir contigo cuando bajes al huerto”. “Pues claro criatura, durante la cena le pregunto a tus padres si te dejan venir a pasar este fin de semana en el caserón del huerto y así puedes ver al Tío Pedro, te enseñará todas las faenas que se hacen en el huerta”. Y así fue, ese fin de semana estuvo en el huerto con el abuelo, el Tío Pedro y su familia. Lo pasó muy bien y allí comenzó la querencia del pequeño Luis hacia la huerta y sus gentes.Con el paso de los años heredó esas tierras y allí pasó largas temporadas, se le veía a menudo paseando con su perro y el gallao que le regaló el Tío Pedro.


Actores de renombre de series de televisión y cine como Armando del Río, Ricard Sales, Jordi Rebellón y el ganador de un Goya Abdelatif Hwidar. Dirección: Bernardo Hernández

Un plazo que se ha visto ya superado con creces, quedando todavía pendientes varias de las obras contempladas en este proyecto. Pero nuestros dirigentes, en vez de obligar a la empresa a que cumpla los plazos establecidos, nos mienten una y otra vez al anunciar que las obras van a muy buen ritmo y que se acabaran antes de lo previsto, antes del próximo verano. Cuando, como he recordado en alguna ocasión, estas afirmaciones no son ciertas, no solo porque cuando comenzaron las obras, se nos anunció por parte de las autoridades regionales y locales presentes en el acto, que la ejecución de las mismas seria de un año, sino porque en el “Pliego de Condiciones” para la adjudicación de las mismas, en el apartado 11 (página 34), se fijan 12 meses como plazo máximo para su ejecución. Tiempo que también es el estipulado en el convenio suscrito entre la Comunidad Autónoma y el AyuntaMIENTO para la terminación de estas obras (BORM 30-4-2016), siendo su plazo de vigencia hasta el 31 de diciembre de 2017.
Pero no solo eso, también habría que colocarlas junto a la fachada de los edificios, impidiendo de esta forma que tengan que ser desmontadas cada vez que se montan las tribunas y suprimiéndose con ello su utilidad, cuando precisamente, su utilización es más necesaria en estos días en que Lorca y su principal avenida recibe miles de visitantes. Pero eso sí, seleccionando muy bien el lugar donde se coloquen las nuevas papeleras, que debe de ser entre la medianería de los edificios, con el fin de que no afecten lo más mínimo a la estética de los comercios de la zona. Comercios que por otra parte, han quedado muy tocados por las obras, no solo en lo referente a la venta, sino en el ornamento de sus fachadas, ya que algunos de sus zócalos están con los materiales destrozados, encontrándose los mismos amontonados o esparcidos junto a los locales, dando una imagen de descuido y de desidia. Una dejadez que pone en evidencia la falta de control que sobre las obras ejerce nuestro AyuntaMIENTO, unas obras en las que se observan muchísimos bordillos sin juntear, placas sin calibrar, otras deterioradas de antemano y la mayor parte mal colocadas. A parte de quedar al descubierto uno de los solares de esta avenida (Bodegón del Buen Pedro), solar del que se eliminó su vallado durante las obras, sin que este se haya repuesto al día de hoy.
Cosa que se solucionaría poniendo algún foco provisional para estos días, pero no, los focos se han instalado en la de la Constitución, una alameda que si que está suficientemente iluminada, pero, alameda donde se encuentra la Tribuna Municipal (Presidencia). Pero no solo Ramón y Cajal es peligrosa para los que nos visitan, también dos vomitorios (pasos) de las tribunas ofrecen cierto peligro para los viandantes, pues precisamente en los dos únicos contenedores soterrados que coinciden con las tribunas, se encuentran parte de sus elementos sobresaliendo en estos pasos. Cosa que no se ha tenido en cuenta a la hora de repartir los vomitorios de las tribunas o el soterramiento de los contenedores. Contenedores estos, que parecen insuficientes para la avenida de Lorca donde más viviendas se ubican, ya que solo se han colocado tres isletas, aunque puede que albergue alguna más, y todas en un solo lado de las aceras. Cuando en el eje paralelo de Lope Gisbert, se colocaron en su día siete isletas, comprendiendo su trazado de mucha menos población que la avenida. Contenedores estos soterrados, que deberían de tener “buzones” de más capacidad, ya que las comunidades, el comercio y la hostelería usa bolsas de basura de mayor tamaño a las domesticas y que no caben por estos huecos, encontrándonos muy a menudo con las bolsas de basura fuera de dichos contenedores.
Fernando subía a menudo desde su casa en el barrio de San Pedro hasta la pequeña loma sobre el barranco de los Albaricos, donde se alzaba un viejo lienzo de muralla conocido popularmente como El Paredón. Desde allí miraba las viejas canteras de Murviedro, donde su padre trabajaba de sol a sol como capataz de los picapedreros que extraían la piedra que se utilizaba en los zócalos de los nuevos edificios que se construían en la ciudad y su entorno, así como en escaleras y aceras de los calles. Casi siempre llevaba en el bolsillo la piedra de rayo que un día su padre encontró bajando de la cantera, le gustaba su color oscuro y su lisura. Esa tarde mientras se entretenía mirando a los cuervos que volaban sobre los cerros vecinos, observó como se acercaban a las inmediaciones de las canteras dos carruajes del que se bajaron varias personas, iban bien trajeadas, con sombreros y alguno con bastón. Se sintió atraído, y aunque su padre le tenía prohibido acercarse a la cantera, cogió la estrecha senda que iba paralela a la muralla del Castillo y tras llegar a Los Pilones se puso a trepar monte a través para acercarse a la cantera desde la cima del cerro, cuando estaba llegando un hombre lo vio y le obligo a volverse.
Al atardecer, cuando se padre después de asearse y entretenerse un rato con la cucala parlanchina que tenían junto a la puerta, entró en la casa y se sentó junto a la lumbre, lo llamó y le preguntó, «¿qué hacías esta tarde cerca de la cantera?». «He visto a unos señores bien vestidos y he sentido curiosidad de verlos de cerca. Padre, ¿por que han subido?”. “Ven hijo, siéntate a mi lado y te lo cuento. Hace unos días cuando los obreros picaban en un frente de la cantera, se derrumbaron una grandes piedras y cayeron junto a ellas algunas calaveras, cuando nos acercamos vimos entre los grandes pedruscos muchos huesos, cacharros de barro y piedras de rayo como la que te di hace unos meses. Ante lo ocurrido, cambié a los picapedreros de zona en la cantera y les dije que no contaran nada al resto de canteros. A la hora de comer bajé a comunicárselo al patrón y por la tarde este subió con la Guardia Civil y se llevaron las calaveras y las otras cosas que aparecieron. Esta mañana me he sorprendido cuando ha llegado el patrón con unos señores de Murcia, acompañados de los guardias civiles, el Alcalde, el cura de San Patricio y D. Miguel, el señorito de tu madre”. “¿Y porque iba con ellos D. Miguel?”. “No lo se, lo habrán llamado por que es médico y además debe ser un entendido, tu madre nos ha contado varias veces que tiene toda la casa llena de piedras y cosas antiguas, que no quiere que nadie toque”.
Cabizbajo se presenta delante de D. Miguel y oye que le dice: “Fernando, esto es tuyo”, levanta la cabeza y ve su piedra. “Si, la piedra de rayo es mía, me la regaló mi padre y la había dejado olvidada allí”, señalando la puerta del despacho. “Ven, siéntate que quiero contarte una historia. Hace muchísimos años, más de 4.000, en Lorca vivieron gentes que no sabían escribir y por lo tanto no sabemos mucho de ellos, no tenemos libros donde ellos nos cuenten como vivían, que comían, a que dioses rezaban o donde guardaban sus ganados. A veces se descubren cosas que estudiamos para ver si podemos conocer las costumbres de la vida y la muerte de esas gentes. Eso es lo que ocurrió hace dos días en la cantera, aparecieron los restos de una tumba construida con grandes losas de piedra donde fueron enterradas varias personas que se murieron hace muchos años y sus familiares dejaron sus cuerpos en la tumba junto a varios objetos como estos que hay sobre la mesa, si quieres puedes acércate para mirarlos de cerca”. Fernando, sin comprender bien lo que acababa de oír, se acerca a la mesa y ve entre varias piedras pequeñas y cacharros de cerámica, algunas piedras de rayo parecidas a la suya. Se queda mirándolas y entonces D. Miguel, coge una y le dice, “esto es un hacha de piedra que emplearon para realizar algunos trabajos y para defenderse”. Un hacha repite Fernando sorprendido, “si es un hacha y estos son cuchillos de sílex, allí están las puntas de flecha, también de sílex, que ponían en la punta de un vástago y disparaban con arcos para cazar y estas pequeñas caracolas las colgaban de hilos para hacerse collares”. Entonces el chico, mira hacía la calavera y dice, “entonces esta cabeza es del dueño de todas estas cosas”. “Lo has entendido perfectamente, posiblemente la calavera sea del dueño de los objetos. Toma tu hacha pulimentada y los días que tu padre te deje, vienes y te seguiré contando cosas de nuestros antepasados”. Y así fue como poco a poco, con las explicaciones de D. Miguel, fue entendiendo el pasado de las gentes que habitaron en Lorca durante la Prehistoria.
Tuvieron que pasar muchos años para que una vez inaugurado el Museo Arqueológico de Lorca, se acercara a este centro para pedir una entrevista con el director y entregarle su querida piedra de rayo que paso a ser expuesta en una vitrina. Muchas tardes le gustaba ir al Museo y mirar su piedra de rayo, que aunque se mostraba junto a otras muy parecidas, él siempre la veía de forma diferente, era la piedra de rayo que le había dado su padre y sabía que había sido puesta en una tumba del cerro de Murviedro junto al cadáver de una persona que vivió y murió en Lorca hace mucho, mucho tiempo.
Bartolomé Pérez Casas nació en Lorca el 24 de enero de 1873, fruto del matrimonio formado por Juana Casas y Serafín Pérez, zapatero de profesión. Pero por la escasez que atravesaban sus padres, se crió con los abuelos maternos Juan y Patrocinio, mostrando desde temprana edad su interés por la música, una aptitud que se vería favorecida por la ayuda recibida de su tío y padrino, el doctor José María Casas, que era un apasionado de la música, si bien eligió la medicina entre sus dos vocaciones, dejando la música en segundo lugar. Música que inculcó en su ahijado, convencido de la capacidad que el sobrino tenía para desarrollar esta disciplina. Así Bartolomé aprendió muy rápido solfeo de manos de su abuelo, dominando pronto la flauta, el clarinete, el violín e incluso el piano, realizando al mismo tiempo por correspondencia, estudios de armonía y composición. Un interés que chocaba con la apatía que su hermano Pepe tenía para los estudios, abandonando muy pronto la escuela por falta de motivación y entusiasmo y yéndose a ejercer de monaguillo a la cercana iglesia de San Juan.
Antes, entre 1904 y 1907, había sido viola segundo de la Orquesta Sinfónica de Madrid (entidad privada fundada en 1904). En 1906 había fundado la “Sociedad de instrumentos de Viento de Madrid para Música de Cámara”, y en 1908 hizo el arreglo de la Marcha Real como Himno Nacional por encargo de Alfonso XIII. Pero su mayor gloria, fue a partir de 1915 con la Orquesta Filarmónica de Madrid, la cual dirigió durante treinta años, siendo cofundador y su primer director, debiéndose a él los grandes éxitos que tuvo esta orquesta por todo el país. Cuentan que cuando se estaba fraguando la nueva agrupación musical y pensaban en él para su dirección, hubo quien puso en duda sus dotes para dirigirla, ya que difería mucho de una banda militar. Pero los profesionales de la nueva orquesta, muchos de los cuales habían pertenecido a la Banda de Alabarderos, preferían a Don Bartolo (así lo llamaban) como su director, un hombre metódico y ordenado, al que le gustaba el trabajo bien hecho. Tan bien le gustaba hacer las cosas, que para no defraudar a nadie, resolvió someterse a un “examen” para que sus detractores salieran de dudas, promoviendo un ensayo que se llevó a cabo el 11 de enero de 1915 en los locales de la Banda Municipal de Madrid, saliendo airoso del mismo como único e indiscutible director.
Fue en esta primera visita a la ciudad como director de la Filarmónica, cuando le fue entregado por el ayuntamiento el título de Hijo Ilustre de Lorca, volviendo de nuevo a nuestro Teatro Guerra el 18 de abril de1922, donde ofreció la Orquesta Filarmónica su concierto nº 282, marchándose al día siguiente a la ciudad de Cartagena donde ofreció otro concierto. También durante los dos días anteriores a la actuación de Lorca, estuvo nuestro paisano en el Teatro Romea de Murcia, teatro que visitó de nuevo diez años después, en noviembre de 1932 y luego en febrero de 1934, dentro de las “excusiones artísticas” que la orquesta realizaba por las diferentes provincias españolas y parte de Portugal. Pero sin embargo, en estas dos visitas que realizó a la región durante la II República, dejó fuera de la programación a las ciudades de Lorca y Cartagena. Tampoco en ninguna ocasión vino a Lorca la Orquesta Filarmónica en plan benéfico, cuando sí que lo hacía en otras ciudades, como por ejemplo Alicante donde actuó en varias ocasiones, o Cartagena donde actuó el 15 de mayo de 1917 a beneficio de La Caridad.
Bartolomé Pérez Casas fue miembro del comité artístico de la Sociedad Nacional de Música y Comisario General de la Música en el Ministerio de Educación Nacional entre 1949 y 1956 año de su fallecimiento. Óbito que tuvo lugar el día 15 de enero, cuando solo faltaban nueve días para su 84 cumpleaños, donando su viuda a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, su biblioteca y todo lo que en ella había. En Lorca tenemos una calle que lleva su nombre, igual que hay otra en la capital de la región. También la coral que se creó en 1981 en nuestra ciudad lleva su nombre en su recuerdo, así como el último instituto de educación secundaria abierto en nuestra población. Siendo el último homenaje de Lorca, el que se hizo en mayo de 2015, con la colocación de una escultura de mármol blanco en la rotonda donde termina su calle. Una escultura que en mi opinión, ha quedado pobre y sola, mereciendo mucho más la desolada rotonda y nuestro célebre paisano.
A más de un kilometro de allí, Tomás se dirige a la acequia que circula paralela al camino de acceso a su casa para coger agua para regar la placeta. Cuando echa el cubo dentro del canal, ve parado en las inmediaciones del partidor que se encuentra más abajo, un bonito barco pintado de rojo y blanco, mira hacia todos los lados y ve que no hay nadie, entonces se decide a cogerlo, lo pone dentro del cubo y sale por la vereda hacia su casa.
Cuando el muchacho se ha secado y se está poniendo la ropa que le ha dejado Tomás, mira hacía la ventana donde están asomados sus compañeros y se queda sorprendido al ver en la alacena que había junto a la ventana un barco pintado de rojo y blanco. Cuando entra Tomás a recoger la ropa mojada, lo ve con el barco entre las manos y le pregunta si le gusta, el muchacho le dice que es muy bonito y se caya. En ese momento se oye la voz del padre Anselmo llamando al muchacho, “date prisa Miguel Ángel que nos están esperando”, el muchacho se despide dando las gracias. El padre Anselmo, antes de salir, le dice a la abuela que pasaría al día siguiente a recoger la ropa.
Cuando llega junto a su amigo, le dice “nos vamos a la playa que hay delante de mi casa para poner el barco en el mar”. Pronto llegan a la orilla del Paseo Parra y cuando la tata Eulalia se retira a la terraza de la casa, Miguel Ángel se descalza y se mete en el mar para poner el barco en el agua, pronto se da cuenta de que Tomás no le acompaña, se da la vuelta y lo llama. Tomás que sigue parado en el mismo lugar en que lo había dejado, tiene los ojos muy abiertos mirando al mar. Miguel Ángel al ver que no le hace caso, sale del agua, se acerca y lo coge del brazo zarandeándolo, es entonces cuando Tomás sale de su ensimismamiento y sin dejar de mirar al mar, le dice con cara de satisfacción y agradecimiento, “es la primera vez que veo el mar y no se nadar”.
De camino, mi recuerdo y un abrazo a las familias de Bar «EL CIELO» y Bar «LA CAMARA», cerrados gracias a la incompetencia y poca sensibilidad de nuestros gobernantes .


Algo similar a lo que sucedió en 1870 con la melodía musical, que tras convocarse por el General Prim un concurso para la creación oficial del Himno Nacional, este fue declarado desierto, al no convencer lo suficiente ninguno de los 400 trabajos presentados, aconsejando los miembros del jurado, seguir interpretando la Marcha Granadera. Una marcha de la que se desconoce su autor, aunque hay quien se la atribuye a Manuel Espinosa de los Monteros, por pertenecer a este compositor la partitura más antigua que se conserva, siendo de 1761 y recogiéndose en el Libro de Ordenanza de los Toques Militares de la Infantería Española, contemplándose como la marcha militar del ejército español. Una marcha que el 3 de septiembre de 1770 fue declarada como “Marcha de Honor” por Carlos III. Pero como esta se interpretaba en los actos a los que asistía cualquier miembro de la Casa Real, el pueblo comenzó a llamarle “Marcha Real”, conociéndose posteriormente por esta denominación.
Pero no, aquella Marcha Granadera que se remonta al siglo XVIII, la Marcha Real que en1908 mandó armonizar Alfonso XIII, recibiendo el encargo nuestro paisano Bartolomé Pérez Casas, que en aquel tiempo era el director de la Banda del Real Cuerpo de Alabarderos de Madrid, tiene por este trabajo dueño y señor. Aunque una propiedad privada con fecha de caducidad, ya que esta pasará a ser de dominio público el 15 de enero de 2036, fecha en que se cumplirán 80 años de la muerte de nuestro ilustre lorquino, el compositor que tras hacer el arreglo y registrar la obra años después, se convirtió en el propietario de todos sus derechos. Derechos de autor o arreglista, que para los fallecidos antes del 7 de diciembre de 1987 no desaparecen hasta pasados 80 años de su defunción, un tiempo que en la actualidad se ha reducido en diez años menos. Unos derechos que vienen de cuando Pérez Casas hizo el arreglo de aquellas viejas partituras que cada cual interpretaba a su manera, siendo por ello el encargo que recibió del monarca en 1908. Pero no fue hasta el 20 de enero de 1932 cuando las registró a su nombre, inscribiéndose en el Registro General de la Propiedad Intelectual con el nº 65.282.



Debemos cortar el despilfarro de la seguridad social por ofrecer barra libre de servicios a cualquiera que deambula por nuestro país sin haber contribuido al sistema y también perseguir a los que cobran pensiones de enfermedad simuladas y otras ayudas varias que pagamos a caraduras y gandules mientras trabajan en negro o nos roban con guante blanco.
Estos días vamos a ver de nuevo inundaciones en casi toda España, mientras en el sureste español seguimos con los pantanos en mínimos y nuestros agricultores siguen año tras año pidiendo el AGUA para TODOS que por derecho les corresponde. ¿No es hora ya de replantear la política hídrica de las distintas regiones y unificar las cuencas con un criterio únicamente de interés nacional, aplicando si es necesario un cambio urgente en la ley para hacerlo?.
No necesitamos más partidos y mucho menos si son dirigidos por prófugos, corruptos y separatistas que ya hemos visto practican el fariseísmo con obsesión contra nuestra bandera para continuar cobrando de nuestros presupuestos de por vida por unos cuantos meses de trabajo. Solo pedimos y ya exigimos que los jóvenes políticos tomen el relevo y expulsen a los corruptos existentes, refundando y renovando las siglas y sus ideas para unirse con otras fuerzas en un PLAN NACIONAL que se enfoque en solucionar con urgencia los conceptos básicos que saben que necesitamos y olviden al menos mientras dure el plan sus preceptos ideológicos, los rífi rafes absurdos y el y tú más, para trabajar por nuestros intereses que es para lo que les pagamos y muy bien.
Gabriel esta muy cansado y se retira pronto a su habitación, cuando se echa en la cama nota un bulto en su espalda, era el paquete que le había dejado el abuelo, desata la cinta blanca y azul y cuando retira el envoltorio de papel carmesí se derraman sobre la colcha un montón de antiguas tarjetas postales de diferentes ciudades. Siente curiosidad por ver el reverso y al darles la vuelta, observa que la mayoría están escritas en francés con una bonita caligrafía. Sigue ojeándolas y cuando está llegando al final, se encuentra con una postal diferente, en blanco y negro como la mayoría, pero con la imagen de una animada calle y en la parte superior un rotulo que pone “Calle de las Tiendas. Lorca”. Mira el reverso y lee una frase escrita con la letra del abuelo que dice, “Querido Gabriel debes ir a la calle donde pasé mi niñez y busca en el número 13”.
Tuvieron que pasar dos meses hasta que Gabriel pudo viajar a Lorca y buscar la calle de las Tiendas. Antes de acercarse, había buscado en internet la situación de la calle y encontró un artículo de prensa donde explicaba que esa antigua calle, ahora se llamaba Selgas y que habían desaparecido las tiendas y la mayoría de las casas estaban vacías. Siguiendo el plano sube hacía la parte antigua de la ciudad y cuando llega a la calle observa que es la única que se encuentra adoquinada en el recorrido que ha hecho desde la estación. Comienza a contemplar las fachadas y se da cuenta que la mayoría de las casas están cerradas y abandonadas como decía el articulo, continua andando hasta situarse frente al número 13. También parece que esta casa se encuentra abandonada, cuando se acerca a una de las ventanas enrejadas para mirar el interior, un niño que pasa por la acera de enfrente le dice, “ahí no vive nadie, es la calle donde las puertas nunca se abren”.
Después de estar un rato mirando la portada y dándole vueltas a lo que ha dicho el niño, decide marcharse. Cuando ha andado un tramo calle abajo, oye chirriar una puerta, se da la vuelta y ve salir del número 13 a una delgada señora elegantemente vestida. Cuando se acerca hasta donde esta la mujer que le mira intrigada, esta da un respingo y se ladea.
A las 5 de la tarde en punto, Gabriel toca el timbre de la casa. Sale a abrirle una mujer mayor que le conduce a un salón bellamente adornado con muebles art deco, al fondo de la estancia ve a la señora sentada en un sillón. Lo recibe con la expresión más relajada que cuando se encontraron en la calle y después de invitarle a sentarse, le dice que tiene un gran parecido con un joven que conoció hace muchos años, a lo que Gabriel contesta, “debe ser mi abuelo, era lorquino y dicen que me parezco mucho a él. Murió hace dos meses y me dejó esta postal con una enigmática frase en el reverso. Es posible que usted pueda aclararme que debo buscar en el número 13 de la calle Selgas”.
Mis padres quisieron romper la relación de forma tajante, para lo cual mandaron a mi hermana a la finca de recreo de la familia situada cercana a Aledo y pidieron a mi tío José que despidiera a Juan, que es como se llamaba el joven enamorado de mi hermana. A la vez presionaron al muchacho para que se tuviera que marchar de la ciudad. Al poco nos enteramos que se había enrolado en el ejercito y que lo mandaron a Ceuta. Mi hermana muy entristecida por su marcha, pronto se percató de que estaba embarazada y ocho meses después falleció en el parto de una niña. Durante los tres años siguientes murieron mis padres y a partir de ese momento decidí buscar al padre de mi sobrina. Fue bastante complicado, tuve que recurrir a unos buenos amigos militares, al final conseguí dar con el destino de Juan y le escribí una carta. Al poco tiempo, vino por Lorca y se acerco a la casa de la calle de las Tiendas, cuando entró en el salón, se tropezó con una niñita rubia que corría hacía la puerta con una caja de taracea en las manos, la niña cayó y el joven lo cogió en brazos. La chiquilla le dijo “me ha dicho mi tita que hoy voy a conocer a mi papa”, el sorprendido la miró tiernamente y le dio un largo beso en la mejilla. En ese momento supe que tenían que estar juntos. La niña se llamaba Esperanza.
Desde que la señora pronunció el nombre de Esperanza, Gabriel se dio cuenta que era lo que el abuelo quería que buscara en el número 13 de la calle de las Tiendas, quería que encontrara el origen de su madre que era su propio origen y que descubriera la historia que nadie le quiso contar. Se levantó con una rara sensación, entre cabreado y emocionado, fue entonces cuando su tía se acercó, lo cogió de la mano y lo llevó delante de un gran cuadro donde estaba pintada una bella mujer y le dijo esta es tu abuela Esmeralda.


Casi dos mil años después, una fresca mañana de finales de septiembre, los estudiantes que estaban excavando en una villa romana situada en las inmediaciones de la acequia de Cazalla, encontraron una lápida de mármol volcada junto a una urna cineraria y una preciosa ampolla de vidrio azul. Estaban entusiasmados con el hallazgo y esperaban impacientes a que llegara el director de la excavación para darle la noticia y para que autorizara a dar la vuelta a la lápida. Tras la limpieza llevada a cabo in situ por la restauradora, se pudo leer en la inscripción Claudia Calpurnia Philostrata. Todos se ponen a realizar apreciaciones sobre el texto, es entonces cuando el profesor explica que el cognomen Philostatus es griego y que la lápida funeraria debe pertenecer a una liberta que murió a los cincuenta años como indica la inscripción y cuyas cenizas fueron sepultadas junto a un bello ungüentario de vidrio azul.





Sobre la gran cantidad de impuestos que pagamos en todos estos «servicios», ya nos hemos quejado muchas veces aqui, pero todos los partidos hacen oidos sordos y siguen comiendo del pastel que nos tiene estresados y económicamente agotados hasta conseguir que estemos hartos de pagar la «FIESTA DE OTROS», y me da igual que sean empresarios, políticos, mangantes, prejubilados de grandes corporaciones e instituciones, usuarios fraudulentos del INSALUD y aprovechados varios predicadores del «DAME PAN Y DIME TONTO».
Con esta agonía económica en la que estamos inmersos todos, NO PODEMOS SEGUIR y encima soportando la obligación de mantener un sistema político rancio, arcaico y superpoblado que sigue protegiendo y amparando este abusivo sistema del que subsisten y que solamente podriamos hacer viable reduciéndolo a menos de la mitad como está ocurriendo en otros paises más avanzados, pero aquí no reduciremos esa factura porque se nos enfadarían muchos primos,…
Y todo porque los políticos, los que representan al pueblo, están en otro escalón diferente, siendo juez y parte a la vez y posicionándose como un linaje blindado y privilegiado. Pero no solo su superioridad ha ido subiendo escalones, sino que también se ha ido elevando la preocupación del pueblo por sus acciones, por sus corrupciones y despilfarros. Pues para ellos todo está bien, no hay responsabilidades políticas, quedando lejos de toda ética su ilícito enriquecimiento, cuando precisamente la salud democrática de un país, obedece siempre a la calidad ética de sus dirigentes. Políticos que no se sonrojan ante nada ni se avergüenzan ante situaciones incomodas, por muy delicadas que estas sean, tal como estamos viendo estos días durante el juicio de uno de los casos de corrupción más sonados, ya que aunque las evidencias demuestren lo contrario, lo suyo es siempre negarlo todo y culpar al contrincante de falsas acusaciones. Según ellos, nada tienen que ver con el pago en B, con las facturas ficticias, con los contratos amañados o con las modificaciones falsas de proyectos, obteniendo mordidas de hasta un 30% que salen siempre del erario público.
Un insulto para los ciudadanos que cada día vemos más amenazada la subsistencia, el estado del bienestar o la calidad de vida, como somos los que integramos las listas del paro, esperamos largo tiempo para ser operados o no recibimos las prestaciones a las que tenemos derecho por la Ley de dependencia. Así mientras los políticos cobran sueldos de escándalo, al pueblo corriente se le aprieta el cinturón o se le quitan ayudas. Siendo este el caso de una valenciana de 94 años, ciega, que cobraba una pensión no contributiva de apenas 150 € mensuales, la cual ha perdido al convivir con su hermana, que al quedarse viuda cobra una pensión de viudedad. O la de otras dos hermanas que vivían en una residencia de Soria y que han tenido que separarse por no perder una de ellas la pensión no contributiva de 380 € al mes, teniéndose que marchar a vivir sola la otra. Así de cruel es nuestra sociedad, mientras nuestros mayores se mueren solos en sus casas sin que nadie se acuerde de ellos, gran parte de nuestros políticos viven a todo tren con el dinero de todos los españoles. Pero lo más indignante, es que buena parte de su sueldo no tributa a la Hacienda Pública como si que lo hace el del resto de ciudadanos.
A quien vive casi 30 años de la cosa pública, con coche oficial, secretaria, sueldo de lujo y demás privilegios, claro que no le importaría seguir “trabajando” de esta manera hasta los ochenta años, y más con el premio de un plan de pensiones por el que no se ha tenido que resentir su bolsillo. Ya está bien de despreciar a los trabajadores de este país, a la gente corriente y a quienes les han otorgado su confianza. Porque se le conoce muy bien por estos hechos y por sus frecuentes salidas de tono, por sus insultos y vejaciones a sus subordinados, escoltas y choferes, por llamarle “tontitos” al personal discapacitado del Congreso, o por jugar con su ipad al tiempo que se preside una importante sesión del Parlamento. Un comportamiento impropio de un cargo público, al que se le paga para que nos represente y gestione, no para que se eche la siesta y nos insulte después. Y lo malo de estos políticos (afortunadamente no son todos iguales), es que están muy bien situados en el partido donde militan, no solo ellos sino también su cónyuges, por lo que no hay forma de sacarlos del poder, pasando de un cargo a otro sin dejar hueco para otros que pueden estar mejor preparados o capacitados. Pero eso pasa por no limitar el tiempo que se está en un cargo e incluso en política, dejando que se viva vitaliciamente de la cosa pública y con unos sueldos y dietas desproporcionados.
Pero mientras se encuentra la mejor solución, lo cierto y verdad, es que mientras el pueblo sufre las decisiones de sus políticos, estos siguen cobrando del pueblo. Carles Puigdemont era el presidente autonómico que más cobraba en nuestro país, con un sueldo de casi 10.000 euros mensuales (14 pagas) 139.585 € al año. Pero es que una vez que ha dejado la presidencia, tiene derecho a seguir cobrando durante un mínimo de cuatro años el 80% de su sueldo, lo que le supone más de 111.000 euros al año, lo mismo que sigue cobrando su predecesor Artur Mas, ya que así lo establece el Estatuto de expresidentes. Otro chollo más de los políticos, ellos se lo guisan y ellos se lo comen, es como si una junta de trabajadores decidiese el sueldo, sus indemnizaciones y sus condiciones de empleo en la empresa. Pero lo triste de todo esto, es su absentismo laboral, todos tenemos la imagen del hemiciclo casi vacío, donde solo acuden a la hora de votar, importándoles bien poco los debates y más si los que intervienen son los contrarios. Si que están adscritos a diferentes comisiones, pero estas no suelen coincidir con las sesiones del Parlamento, por lo que asistan o no, lo hagan bien o lo hagan mal, gestionen mejor o gestionen peor, ellos siempre ganan.
Pero para indignante, lo que cobra Belén Esteban la “princesa del pueblo”, por sus apariciones como colaboradora de los programas rosa de Tele 5, nada menos que 500.000 € al año, más de 41.000 euros al mes, un verdadero disparate. Pero bueno, eso ya no es dinero público, y si se lo pagan es porque la cadena lo rentabiliza con creces, igual que pasa con el fútbol. Nuestros hijos toda la vida estudiando, sacándose la carrera, haciendo máster u opositando, y otras con solo tocarle la cosa a un torero tienen la vida resuelta, menudo ejemplo estamos dando a la juventud. Pero lo vergonzoso es, que toda esta gente famosa que tanto dinero gana, tenga siempre una larga deuda con Hacienda.

El agua corría por la calle limpia y ligera y caía de los canalones con fuerza salpicando las paredes y a los viandantes. La lluvia apretó y tuvieron que refugiarse en el gran portón del Casino. Estando allí, vieron pasar de prisa a un hombre mayor que iba calado y con un gran gallao en la mano, la tata sale a la puerta y alzando la voz dice, ¡Tío Pedro!, ¿donde va usted con la que está cayendo?, el hombre se vuelve sorprendido y responde, ”buenos días Olalla, voy a casa de tus señores que tengo que hablar con Don José”, y sin dar tiempo a que la tata le contestara, se da media vuelta y sigue calle arriba aligerando el paso apoyándose en su gallao.
Por la tarde, después de hacer los deberes, se dirige al despacho del abuelo, quería preguntarle por el Tío Pedro. Cuando abre la puerta, se encuentra al abuelo sentado en su gran sillón delante de las largas cortinas verdes y con algunos libros abiertos sobre una pequeña mesa. Al ver al niño le dice, “pasa Luis, quiero que veas estos dibujos de plantas, esta mañana he estado con el Tío Pedro hablando de los nuevos cultivos que se van a plantar en el huerto de la Purgara”. El niño se acerca y se sienta sobre una de las piernas del abuelo y después de un rato en silencio mirando los dibujos, le pregunta, “desde cuando conoces al Tío Pedro”. El abuelo le contesta tiernamente, “desde siempre, ahora él es el encargado del huerto de la Purgara, y antes lo fueron su padre y su abuelo. Son muy buena gente y muy honrados, esta mañana con toda el agua que caía, ha salido andando bien temprano del huerto, para traerme el dinero de los animales que vendió ayer en el mercado». El niño, después de contarle al abuelo que la había visto muy mojado en la calle y que había estado hablando con él antes de la comida, le pregunta, “abuelo me podría ir contigo cuando bajes al huerto”. “Pues claro criatura, durante la cena le pregunto a tus padres si te dejan venir a pasar este fin de semana en el caserón del huerto y así puedes ver al Tío Pedro, te enseñará todas las faenas que se hacen en el huerta”. Y así fue, ese fin de semana estuvo en el huerto con el abuelo, el Tío Pedro y su familia. Lo pasó muy bien y allí comenzó la querencia del pequeño Luis hacia la huerta y sus gentes.