COSAS DE LORCA

Categoría: Mi Rinconcico

Mi Rinconcico es un lugar de reunión de amig@s que desean expresar sus opiniones, mostrar su arte o sencillamente contar sus historias,…

  • LAS ANTIGUAS CASAS CON PORTONES

    LAS ANTIGUAS CASAS CON PORTONES

    LAS ANTIGUAS CASAS CON PORTONES. Andrés Martínez Rodríguez.

    Eran casas grandes o de tamaño medio construidas en su mayor parte a finales del siglo XIX o primera mitad del siglo XX, de dos plantas y falsas en la parte superior. En ellas solía vivir normalmente una familia, aunque había casas de este tipo muy compartimentadas donde habitaban más familias.

    El portón solía estar abierto durante todo el día y se cerraba por la noche atrancando las sólidas hojas de madera de la primera puerta. Recuerdo que con mi hermano solíamos salir a jugar a la calle y nos sentábamos en el portal a esperar que salieran los niños de las casas vecinas. A veces jugábamos en el portón con las cartas que llamábamos de familias o nos divertíamos con las estampas recortadas de las cajas de cerillas que solían llevar animales, coches, figuras y futbolistas. Para jugar con las tapas de las cajas de cerillas, nos poníamos cerca de la pared del portón, apoyábamos las tapas en el muro y las dejábamos caer al suelo, cuando una tapa caía sobre otras te las podías llevar. Era un juego sencillo y muy entretenido.

    Los portones también eran los sitios más buscados cuando jugábamos a policías y ladrones, y también era el sitio donde descansábamos después de jugar con el balón antes de subir a la casa.

    Cuando llegabas al portón al mediodía desde la escuela, llamabas al timbre y te abrían la puerta llegándote el olor de la comida recién hecha, te apresurabas a subir las escaleras para llegar hasta la cocina y buscar en la bolsa del pan la punta de la barra o un trozo de crujiente colín.

    Al atardecer, cuando llegabas al portón solía estar la luz que colgaba del alto techo encendida, y si aún no lo estaba, el portón quedaba iluminado con la luz del interior de la casa que pasaba por los cristales que había sobre la segunda puerta o por la cancela hasta llegar tenuemente a las brillantes aldabas y a los picaportes.

    Cuando paseas por nuestra ciudad es difícil encontrar portones, la mayoría han desaparecido junto con las casas de las que formaron parte o están cerrados esperando a desaparecer por la ruina o el olvido. Posiblemente se conservará la fachada de la casa con portón, pero no los portones porque ellos son el principio del interior. Conservar alguna de estos portones es importante, ya que son parte de la fisonomía de Lorca y parte de la forma de vida de muchos lorquinos a lo largo del tiempo, que aunque es tiempo reciente ya es parte de nuestra historia.

  • ALFONSO X Y LA TORRE ALFONSINA

    ALFONSO X Y LA TORRE ALFONSINA

    ALFONSO X Y LA TORRE ALFONSINA

    Nació el 23 de noviembre, día de San Clemente, santo que es el patrono de Lorca y fecha que se eligió para celebrar la capitulación de Lorca, hecho que en realidad sucedió en torno al 28 de junio de 1244.

    Dentro de un mes se celebrará esta efeméride de forma festiva y subiremos al Castillo para cumplir con la hermosa tradición. Ese día miraremos especialmente a la torre Alfonsina, situada en la parte más elevada del Castillo, y muchos subiremos los 128 escalones de su empinada escalera para desde su terrado contemplar todos los confines de Lorca.

    El imponente torreón es el edificio que mejor representa la historia medieval de Lorca, mandada construir por Alfonso X para encarnar el poder del reino de Castilla en la frontera con Granada y que este poder fuera visto desde todos los caminos por los que se accedía a Lorca. Fue creada como un símbolo y un símbolo sigue siendo para Lorca y los lorquinos.

    Dentro de un mes cuando subamos al Castillo, miremos con ojos históricos la torre Alfonsina y valoremos este importante legado patrimonial que ha representado y representa a Lorca desde que fue levantada, como así lo decidieron las autoridades hace siglos al poner el torreón alfonsí y al rey Alfonso X sobre él escudo de la ciudad.

  • LA RUTA DE LAS GRANADAS DE PIEDRA EN LORCA

    LA RUTA DE LAS GRANADAS DE PIEDRA EN LORCA

    LA RUTA DE LAS GRANADAS DE PIEDRA EN LORCA

    Las semillas de este árbol llegaron a la península Ibérica gracias al comercio fenicio en torno a los siglos VII y VI a.C. y su zumo era bebido por las élites en sus banquetes y festividades. Pasados más de 1000, el granado fue de nuevo traído desde Oriente a al-Ándalus, para ser cultivado primeramente en tierras malagueñas incorporándose al jardín botánico creado Abderramán I (731-788) para su palacio de al-Ruşafā, en Córdoba, con plantas de todas las partes del mundo, que una vez aclimatadas fueron distribuidas por varios puntos de al-Ándalus.

    Durante la baja Edad Media las huertas de la Alhambra se poblaron de granados, junto con otros frutales ciruelos, perales, caquis, membrillos o azofaifos, que emanaban su olor cuando estaban en flor.

    La representación de la granada fue usada en la ornamentación de edificios desde hace mucho, haciéndose patente su moda en la decoración arquitectónica renacentista y barroca que imitaba los frutos reales de la naturaleza como ejemplos de generosidad de la tierra.

    En la decoración de varios de los edificios más importantes de Lorca fue utilizada la granada y es interesante buscar su presencia, para los cual se propone realizar una ruta que se iniciaría en la casa palacio de los Natarello Salazar (inicios del siglo XVII), actualmente sede del Museo Arqueológico Municipal, donde la granada está presente en la boca de las cornucopias que sostienen los dos niños esculpidos en la parte superior y en los jarrones que adornan el frontón partido.

    Desde la plaza de Don Juan Moreno nos dirigiremos a la plaza del Caño, para buscar las granadas que forman parte de los racimos que adornan junto a niños las volutas de la hermosa fachada de la colegiata de San Patricio (inicios del siglo XVIII) y después pasar contemplar la fachada del antiguo Pósito Municipal, donde varias granadas forman parte de las guirnaldas circulares que enmarcan los dos antiguos sellos de las tablas del concejo de la ciudad de Lorca (1553).

    Bajando por la estrecha calle que desemboca en la calle Selgas, nos encontraremos con la Casa de los Alburquerque, en cuya bella fachada destaca el escudo orlado por una guirnalda con frutos donde se hallan granadas. El actual blasón fue realizado en la segunda mitad del siglo XIX, imitando al escudo original del siglo XVI que fue retirado en una reforma de la fachada y se conserva en los fondos del Museo Arqueológico Municipal.

    Para finalizar la ruta de las granadas de piedra, nos dirigiremos hacia el palacio de Guevara, sito en la calle Lope Gisbert, donde podemos buscar las granadas labradas en los flancos de la fachada (1694), entre los ángeles trompeteros y aquellos que luchan con dos monstruos.

    Ahora que las tardes aún son largas y cálidas, aprovecha para realizar la ruta de las granadas pétreas y disfrutar de las fachadas de varios de los edificios más importantes del casco histórico donde están esculpidas.

  • PROPUESTA DE HOMENAJE EN EL SENDERO AL CEJO

    PROPUESTA DE HOMENAJE EN EL SENDERO AL CEJO

    PROPUESTA DE HOMENAJE EN EL SENDERO AL CEJO.
    🌲🏃🏅
     
    Son muchos protagonistas como Regino, Morenito, los Basora, Molowny, el Piru, Juan Jarras, Antonio Romera, Antonio Bravo, Manolo el escayolista, Julio el policía, Manolo Padilla… y otros muchos deportistas que contribuyeron al estado actual del entorno y aún lo siguen haciendo.
    Recuerdo a Regino Rodriguez ex deportista y creador de distintas sendas en el camino del cejo.

     

    Es por ese motivo que en mi ruta de ayer, me crucé con el recuerdo a mi ex compañero Regino y viendo los postes marcando distintos puntos kilométricos hacia el Cejo, pensé que toda esa gente merecía el reconocimiento del pueblo de Lorca, dando a conocer sus gestos y contribución para conservar ese tesoro natural.
     
    Mi propuesta sería la de crear en ese sendero y otros que se señalen y denominen, una serie de puntos de reconocimiento a modo de Hall of Fame, que pueden coincidir con los kilométricos, donde se instalen placas grabadas como las de la imagen en árboles existentes o en cualquier otro formato de placa grabada con texto y efigie en acero inoxidable, pero permitiendo plantar a su familia otro nuevo árbol junto al marcado que cuando crezca será el que adopte la placa. Homenaje que servirá para recordar a la gente que consiguió con su esfuerzo que hoy disfrutemos de ese maravilloso entorno natural, y no solo a deportistas fallecidos, sino también a los que viven y lo siguen haciendo cada día. Viva!.
     
    ADOPCION DE ARBOLADO EN PARAJES NATURALES POR TODO EL MUNICIPIO.
     
    Pero la propuesta aún podría llegar más lejos, si a nivel municipal se desarrolla un catalogo online de árboles en parajes por todo el municipio y pedanías, que puedan ser adoptados por familias que adquieran al «Consistorio su placa homologada» en homenaje de algún familiar, teniendo posibilidad de adquirir en el vivero municipal sus propios árboles para plantarlos y cuidarlos hasta verlos madurar, sirviendo de recuerdo permanente a sus familiares, mientras se generan nuevos pulmones en nuestros parajes con los que renovaríamos mucho más CO2, embelleciendo nuestro entorno.
    Los ingresos obtenidos mediante una pequeña cuota anual por cada árbol adoptado, deberían servir para mantener los gastos de organización del catalogo online que incluiría información del árbol, coordenadas e imagen con opción de texto de homenaje, generación de nuevos ejemplares para plantar, compra de placas oficiales para su grabado, y crear algunos puestos de trabajo que cuiden y vigilen los parajes y ejemplares.
     
    Cuidemos el monte entre todos y a disfrutarlo. 💜🌲🌳
  • LORCA, UN MISMO PERFIL URBANO A LO LARGO DE MILENIOS QUE HA CAMBIADO EN LOS ÚLTIMOS DECENIOS.

    LORCA, UN MISMO PERFIL URBANO A LO LARGO DE MILENIOS QUE HA CAMBIADO EN LOS ÚLTIMOS DECENIOS.

    LORCA, UN MISMO PERFIL URBANO A LO LARGO DE MILENIOS QUE HA CAMBIADO EN LOS ÚLTIMOS DECENIOS.
    El medio físico ha condicionado siempre el asentamiento humano en Lorca. Desde hace 5500 años se primó por los primeros pobladores la cercanía al recurso hídrico mas importante que suponía el agua del Guadalentín y las tierras irrigables. Estas tierras estaban al pie de una alta y alargada sierra que servía de resguardo y control visual de un amplio territorio. Ese tipo de establecimiento en una ladera al amparo de un alto cerro configuró la población desde el III milenio a.C. hasta la Edad Media. Se sucedieron en el mismo lugar las gentes calcolíticas, argáricas, ibéricas, romanas, visigodas, árabes y cristianas.
    Sobre esa ladera se configuraron las primeras parroquias (San Pedro, Santa María y San Juan) fortificadas por una poderosa muralla, que fue quedando obsoleta cuando el peligro fronterizo desapareció. Extramuros surgieron los arrabales de San Mateo, Santiago y San Cristóbal.
    Lentamente la ciudad fue creciendo durante los siglos XVI, XVII y XVIII, llegando a principios del siglo XX hasta las Alamedas, El Óvalo y el cementerio de San José. Y llegaron las altas construcciones de la Avenida, creando una nueva y alta muralla de ladrillo formada por edificios de muchos pisos, su ocupación propicio el progresivo vaciamiento del antiguo casco urbano y la bajada del comercio y de los servicios de hostelería y restauración a está nueva arteria de la ciudad y su entorno.
    Al otro lado de las vías del ferrocarril se fueron multiplicando las casas residenciales y a lo largo de principios del siglo XXI surgieron nuevas barriadas en las cercanas tierras cultivables.
    La huerta próxima a la ciudad ha ido desapareciendo con la multiplicación de viviendas en las pedanías de Tiata, Marchena, Cazalla, El Campillo, La Purgara y Tercia, y con ello también ha desaparecido una forma de vida.
    Los nuevos tiempos han traído un hermoso y singular casco histórico vacío que es urgente repoblar para poderlo conservar, y una huerta superpoblada y parece que lo estará mucho más, ya que la pandemia ha cambiado algunos hábitos de vida y las gentes quieren irse a vivir al campo para disponer de entornos al aire libre.
    Trabajemos todos los lorquinos por guardar nuestras señas de identidad y la antigua ciudad es una de las más importantes que tenemos que conservar. Nuestra hermosa ciudad necesita vivirla, poblarla y sentirla, tarea que es de todos y por la que es necesario y urgente apostar.
  • LORCA, UN MISMO PERFIL URBANO A LO LARGO DE MILENIOS QUE HA CAMBIADO EN LOS ÚLTIMOS DECENIOS

    LORCA, UN MISMO PERFIL URBANO A LO LARGO DE MILENIOS QUE HA CAMBIADO EN LOS ÚLTIMOS DECENIOS

    LORCA, UN MISMO PERFIL URBANO A LO LARGO DE MILENIOS QUE HA CAMBIADO EN LOS ÚLTIMOS DECENIOS.

    Estas tierras estaban al pie de una alta y alargada sierra que servía de resguardo y control visual de un amplio territorio. Ese tipo de establecimiento en una ladera al amparo de un alto cerro configuró la población desde el III milenio a.C. hasta la Edad Media. Se sucedieron en el mismo lugar las gentes calcolíticas, argáricas, ibéricas, romanas, visigodas, árabes y cristianas.

    Sobre esa ladera se configuraron las primeras parroquias (San Pedro, Santa María y San Juan) fortificadas por una poderosa muralla, que fue quedando obsoleta cuando el peligro fronterizo desapareció. Extramuros surgieron los arrabales de San Mateo, Santiago y San Cristóbal.

    Lentamente la ciudad fue creciendo durante los siglos XVI, XVII y XVIII, llegando a principios del siglo XX hasta las Alamedas, El Óvalo y el cementerio de San José. Y llegaron las altas construcciones de la Avenida, creando una nueva y alta muralla de ladrillo formada por edificios de muchos pisos, su ocupación propicio el progresivo vaciamiento del antiguo casco urbano y la bajada del comercio y de los servicios de hostelería y restauración a está nueva arteria de la ciudad y su entorno.

    Al otro lado de las vías del ferrocarril se fueron multiplicando las casas residenciales y a lo largo de principios del siglo XXI surgieron nuevas barriadas en las cercanas tierras cultivables.

    La huerta próxima a la ciudad ha ido desapareciendo con la multiplicación de viviendas en las pedanías de Tiata, Marchena, Cazalla, El Campillo, La Purgara y Tercia, y con ello también ha desaparecido una forma de vida.

    Los nuevos tiempos han traído un hermoso y singular casco histórico vacío que es urgente repoblar para poderlo conservar, y una huerta superpoblada y parece que lo estará mucho más, ya que la pandemia ha cambiado algunos hábitos de vida y las gentes quieren irse a vivir al campo para disponer de entornos al aire libre.

    Trabajemos todos los lorquinos por guardar nuestras señas de identidad y la antigua ciudad es una de las más importantes que tenemos que conservar. Nuestra hermosa ciudad necesita vivirla, poblarla y sentirla, tarea que es de todos y por la que es necesario y urgente apostar.

  • Inauguración de la exposición de pintura de los Muher en el Palacio Guevara

    Inauguración de la exposición de pintura de los Muher en el Palacio Guevara

    Inauguración de la exposición de pintura de los Muher en el Palacio Guevara.

    Anoche en un agradable y cultural ambiente quedaba inauguraba en el palacio de Guevara la hermosa exposición titulada “Universo Muher”, donde se muestran diferentes obras de los artistas Francisca Muñoz y Manuel Herrera, en un marco esplendido bellamente ornamentado por la explosión de luz y color que recogen las pinturas de los Muher.

    Una vez que has traspasado el umbral del hermoso patio y quedar sorprendido por la rosa blanca tridimensional que te recibe, la mirada es atraída en todas direcciones por el atractivo colorido de las diferentes composiciones florales que envuelven la arquitectura barroca y que atrapan al espectador por su movimiento, luminosidad y colorido.

    Se suceden lirios, crisantemos, dalias, azucenas, geranios, rosas y por supuesto claveles, inspirados en la ornamentación floral de la Real e Ilustre Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario, Paso Blanco, especialmente en las maravillosas flores bordadas en la cenefa del estandarte de la Oración en el Huerto, conocido popularmente como el “Paño de las flores”.

    Esta bella exposición se mostrará durante todos los días de feria y viene a recuperar la tradicional exposición organizada por el Coro de Damas de la Virgen de la Amargura celebrada a mediados del mes de septiembre. Felicitar al Coro de Damas, a los artistas Muher y al Paso Blanco por brindarnos esta exposición que no hay que perderse donde el arte se viste de luz y colorido.

  • LAS DORADAS LETRAS CAPITALES CON EL NOMBRE DEL ARCHIVERO JUAN GUIRAO GARCÍA, LUCEN DESDE ANOCHE EN LA FACHADA DEL ARCHIVO MUNICIPAL DE LORCA

    LAS DORADAS LETRAS CAPITALES CON EL NOMBRE DEL ARCHIVERO JUAN GUIRAO GARCÍA, LUCEN DESDE ANOCHE EN LA FACHADA DEL ARCHIVO MUNICIPAL DE LORCA

    LAS DORADAS LETRAS CAPITALES CON EL NOMBRE DEL ARCHIVERO JUAN GUIRAO GARCÍA, LUCEN DESDE ANOCHE EN LA FACHADA DEL ARCHIVO MUNICIPAL DE LORCA

    Mientras se descorría la tela que cubría las doradas letras y leían sus bonitos y sentidos textos, Eduardo Sánchez Abadíe, archivero municipal, María Dolores Guirao Pinilla, hija de Juan Guirao y Diego Jose Mateos Molina, alcalde de Lorca, me vino a la memoria la imagen de Juan Guirao, con esa sonrisa amable que le caracterizaba tras la mesa del archivo donde recibía a los que nos pasábamos por allí a realizar consultas o investigaciones, algunos de los cuales quisimos estar en el acto de reconocimiento organizado por el Ayuntamiento de Lorca a nuestro querido amigo Juan, acompañando a su familia y a las autoridades.

    Juan Guirao forma parte de la historia de Lorca por su labor frente al Archivo Municipal y sobre todo porque es un referente de la cultura, que supo amar y dar a conocer la historia de Lorca y de su rico patrimonio de forma capaz e inteligente.

    Es una gran noticia que su querida familia hiciera publico a lo largo del acto, que ha decidido donar al Archivo Municipal los numerosos estudios y trabajos que Juan realizó con dedicación a lo largo de su vida.

    El anochecer trajo el aire de mediados de septiembre y con él llegó tu recuerdo y la añoranza de tu falta.

  • LA HERMOSA JACARANDA DEL PALACIO – Andrés Martínez Rodríguez

    LA HERMOSA JACARANDA DEL PALACIO – Andrés Martínez Rodríguez

    LA HERMOSA JACARANDA DEL PALACIO
    Es muy placentero sentir como se mecen sus flores y así ocurrió el atardecer del pasado 21 de mayo de 2021, mientras saboreábamos bajo la jacaranda del palacio el vino que se sirvió después de la entrega de los premios “Arquero de Oro”. Algunas flores cayeron sobre el suelo y otras sobre los manteles de las mesas, dándole un toque de primavera a la noche.
    Al final del verano, aún luce vestida de verde coronando sus altas ramas que sobrepasan las cornisas y tejados de la trasera del palacio. Junto a los naranjos, limoneros, araucarias y cipreses forma un bonito y amplio jardín a las espaldas del palacio de Guevara situado en el centro de la ciudad de Lorca, huerto donde es apetecible entrar y pasear sobre los cantos que pavimentan los andenes en cualquier época del año.
  • HOY ES EL DÍA DE LA VIRGEN DE LAS HUERTAS PATRONA DE LORCA

    HOY ES EL DÍA DE LA VIRGEN DE LAS HUERTAS PATRONA DE LORCA

    HOY ES EL DÍA DE LA VIRGEN DE LAS HUERTAS PATRONA DE LORCA

    Es significativo que el nombre de la Virgen haga alusión a las tierras que rodean su iglesia, las huertas más fértiles y mejor regadas de la pedanía de Tiata donde se cultivó desde hace milenios.

    Desde la ciudad se baja para participar en la Misa Mayor en honor de la Virgen de las Huertas por las alamedas y desde la huerta se sube por los caminos que circulan junto a las principales acequias. En el camarín del siglo XVIII lucía la imagen del siglo XV hasta 1936 y ahora lo hace la Virgen esculpida por José Sánchez Lozano (1942), bellamente ornada de flores. Tras escuchar la misa a la Patrona, era y es habitual saludar a las amistades y autoridades.

    Tras estos característicos actos se vuelve a la casa para degustar la típica olla fresca y al caer la tarde se regresa al santuario para participar en la hermosa y singular procesión donde los mozos del convento portan a la imagen de la Virgen con uno de sus bonitos mantos, acompañada por los lorquinos y las autoridades eclesiásticas, civiles y militares. Por la noche es usual ir a la tradicional feria, llamada Chica, por que después venía la otra feria. La música, las atracciones, las casetas, el turrón, el anís y una buena ración de saludos y charlas con los vecinos y amigos eran parte de estas fiestas. Este año vuelve a estar todo mermado por el maldito virus, pero merece la pena bajar al santuario a visitar a la Virgen, oír el redoble de las campanas, pasear por el entorno y al atardecer sentir los aromas a jazmines, azahares y galanes, escuchar el sonido del agua que corre por las escasas acequias que aún no están soterradas y mirar al alto y espectacular castillo. Santuario de la Patrona y Castillo, dos lugares emblemáticos de Lorca, su historia y sus tradiciones.

  • LAS PRIMERAS COMUNIDADES DE AGRICULTORES QUE VIVIERON EN LORCA HACE MÁS DE 5.500 AÑOS

    LAS PRIMERAS COMUNIDADES DE AGRICULTORES QUE VIVIERON EN LORCA HACE MÁS DE 5.500 AÑOS

    LAS PRIMERAS COMUNIDADES DE AGRICULTORES QUE VIVIERON EN LORCA HACE MÁS DE 5.500 AÑOS

    IdEstaba cansado de manejar los bueyes con los que había estado labrando todo el día las tierras donde se volearían las semillas durante la siembra.

    Con la mano mojada el jovencito se retira los mechones pelirrojos que le caen sobre la frente, pensando en la buena calidad de las semillas de cebada que había ayudado a sacar del silo a su madre la mañana anterior. El pequeño silo estaba situado cercano a la cabaña donde habitaban y había estado sellado desde la ultima cosecha para que no entraran las alimañas y roedores. De repente se alza el fuerte viento que parecía anunciar el anaranjado crepúsculo y Atilo se levanta con rapidez para dirigirse al pequeño poblado donde habitaba su comunidad que estaba formada por agricultores y pastores que llevaban allí asentados muchísimas estaciones, según relataban los más ancianos. A Atilo le gustaba escucharlos contar como sus antepasados habían llegado a este lugar después de dejar la forma de vida errante y allí se instalaron atraídos por las aguas claras que bajaban de los altas alcores donde estaba grabada la figura de un gigante que guardaba el nacimiento de estas aguas.

    Mientras avanza rápidamente por las sendas marcadas entre las fértiles tierras de cultivo, su vista se alza hacia la alta montaña que protege a su poblado de los vientos del norte y que es sagrada porque de ella brotan duraderos manantiales de agua bebible y porque desde sus alturas se ve como el rio al llegar al valle se bifurca en varios riachuelos, formando un abanico que deja entre los regueros franjas de terreno cargadas de fértiles limos que son donde cultivan las gentes de su poblado.

    Cuando esta abriendo la puerta de la cabaña, siente como caen las gotas de lluvia que trae el fuerte viento y se vuelve para mirar el cielo que se va cubriendo de nubes. Entonces oye como alguien a su espalda le dice “espero que caiga la suficiente agua para preparar la tierra para el cultivo”. A lo que Atilo añade “bienvenida sea padre, mientras no anegue las tierras como hace unas cuantas estaciones”. El padre colocándose junto a él, le responde “esa es la bondad y a la vez el maleficio de vivir junto a este río cuyas aguas marcan el ritmo de la vida de quienes habitamos en sus aledaños”.

    Después de hace más 5.500 años los agricultores lorquinos siguen cultivando las tierras junto a las riberas del Guadalentín, lo que ha cambiado es que la fertilidad de estas tierras ya no proviene de los limos que aportaban las aguas turbias del río desde hace milenios.

  • RINCONES DE LORCA CON ENCANTO PARA PASEAR EN LOS ATARDECERES DEL VERANO

    RINCONES DE LORCA CON ENCANTO PARA PASEAR EN LOS ATARDECERES DEL VERANO

    RINCONES DE LORCA CON ENCANTO PARA PASEAR EN LOS ATARDECERES DEL VERANO.

    Cuando llegan los calurosos días del verano hay que esperar a que comience a descender el sol para pasear y disfrutar de las plazas, los altos campanarios de las iglesias, los nobles y blasonados caserones, la sucesión de balconadas y de cornisas coloreadas de albero o de almagra. De vez en cuando te encontrarás con el placer de recalar en pequeños rincones con encanto, donde siempre hay una pequeña fuente rodeada de arbolado y unos bancos para sentarte.

    Una tarde cualquiera de verano al entrar en la calle Abad de los Arcos flanqueando el lateral de la colegiata de San Patricio, se puede sentir el constante tintineo de las gotas de agua cayendo de pileta en pileta de la pequeña fuente que centra la placeta. Es recomendable sentarte para contemplar bajo el frescor de los arboles, la alta fachada repleta de ventanales del Colegio de la Purísima (actual conservatorio de Música “Narciso Yepes”) y si aún no ha terminado el curso escolar, escuchar como suena una bella partitura al piano o la música sacada del saxofón.

    Otra acogedora plaza la encontramos al bajar del Porche de San Antonio, atravesando la recientemente nombrada como placeta de Manuel Muñoz Barberán, para llegar a un pequeño espacio trapezoidal y escalonado donde suenan los cuatro chorros de agua de una pequeña fuente cuadrada. Es curioso leer en la cartela que adorna la marmórea fuente blanca “Año de 1861”, lo que informa que estamos ante una encantadora fuente que desde hace más de 150 años centraba la histórica placeta del Ibreňo.

    Hay otras plazas que han perdido el sonido del agua al caer en la fuente o el pilón, como la placeta del Negrito o la plaza del Caño. Eran fuentes que daban vida y que abastecían a la población antes de la implantación del agua corriente, si recuperaran los chorros darían sensación de frescor y bienestar al viandante.

    Algo común en estas placetas son los árboles, los bancos, la tranquilidad que se siente, el sonido del agua que mana de las fuentes y que se encuentran cercanas a monumentales edificios históricos, como la placeta de la Bordadora, la de la Hermandad de la Curia o el nuevo espacio ajardinado junto a la Fuente del Oro.

    En los atardeceres del verano es agradable pasear por Lorca y descubrir los rincones con encanto y escuchar el refrescante sonido del agua.

  • CUANDO SE HACIA VIDA EN LAS TERRAZAS DE LAS CASAS LORQUINAS

    CUANDO SE HACIA VIDA EN LAS TERRAZAS DE LAS CASAS LORQUINAS

    CUANDO SE HACIA VIDA EN LAS TERRAZAS DE LAS CASAS LORQUINAS

    Solía estar en la parte alta de la casa y se subía a ella por una empinada escalera, también se podían abrir en un lateral de la fachada accediéndose a ella desde una habitación adyacente o desde la cocina.

    Muchas de las terrazas daban directamente a la calle y desde la calle se dejaba ver la baranda enrejada o de obra que delimitaba el lado de la fachada. Algunas terrazas estaban situadas encima de las antiguas entradas de carros que con el tiempo pasaron a ser garajes. Las terrazas, junto a los balcones, patios y portales servían para ventilar las casas y eran los espacios utilizados para pasar el tiempo de ocio, se subía a tomar el cálido sol en el invierno o a tomar el fresco en las noches del estío. Recuerdo cuando a finales de verano subíamos con mis padres de las Alamedas e íbamos saludando y dando ¡las buenas noches!, a las personas que sentadas en las puertas regadas de las casas tomaban el fresco o soportaban la canícula en animada charla. Era frecuente escuchar el sonido de los abanicos cuando se abrían y cerraban, así como el rumor de las cascaras de las pipas que se comían mientras se platicaba.

    Pequeñas y múltiples historias de la vida cotidiana de los lorquinos de antes que utilizaron las terrazas de sus casas, espacios que poco han ido desapareciendo con las casas a las que pertenecían. Ahora cuesta trabajo localizar una de estas terrazas en la trama urbana y sería interesante que alguna de las pocas que aún se conservan, quedaran para ilustrar su fisonomía y la forma de vida de los lorquinos de antes.

  • LA VIEJA QUBBA JUNTO A LA TRANSITADA PUERTA DE LA MEDINA

    LA VIEJA QUBBA JUNTO A LA TRANSITADA PUERTA DE LA MEDINA

    LA VIEJA QUBBA JUNTO A LA TRANSITADA PUERTA DE LA MEDINA

    Siendo niño, era su redondeada media bola lo que le fascinaba cuando bajaba corriendo con el resto de niños del barrio hacia el cementerio y pasaba junto al cuadrado edificio de paredes blanqueadas. Un día que subían de jugar junto al río y andaban entre las tumbas, vio como la comitiva de un entierro se paraba junto al morabito que tenía la puerta abierta. La curiosidad le pudo y se acercó hasta un viejecito para preguntarle que pasaba, este cogiendo al niño del brazo lo apartó del séquito y le dijo, “es el entierro de un reconocido alfaquí de la ciudad que van a sepultar en el panteón que hay junto a la qubba donde está enterrado el afamado santón con el que se educó”. El niño sorprendido y con los ojos muy abiertos pregunta “¿qué es un santón?”, a lo que el hombre mayor le respondió “acércate mañana a la puerta de la mezquita aljama y te lo explicaré tranquilamente”.

    A primera hora ya estaba Jaled esperando en la plaza abierta delante de la mezquita a que llegará el viejecito. Al rato de estar esperando, apareció un niño un poco mayor que él y le dijo que le siguiera, los dos se dirigieron a la cercana madrasa donde sentado en una esquina del amplio patio esperaba el hombre viejo. Al verlo, le indico con la mano que se acercara y que se colocará junto a él, comenzando a hablarle de la siguiente manera, “el santón del que me preguntaste ayer, fue un importante maestro religioso que se dedicaba a acoger a jóvenes para educarles en los preceptos del Islam, con sus enseñanzas adquirió tanta fama que venían a formarse con él muchos niños desde diversas poblaciones, algunas tan alejadas como Niebla o Mértola”.

    Jaled que estaba muy atento a las palabras de Ibn Salem, que era como se llamaba el viejo, de repente recuerda lo que le había contado la noche anterior su abuela sobre el santón que estaba enterrado en la qubba, y sin pensarlo empieza a hablar, “según mi abuela el santón fue una persona muy querida en Lurca por dar buen consejo a los ciudadanos que se lo pedían y desde que está enterrado en la qubba es considerado el protector de la puerta, impidiendo que entre por ella la malaventura o la desgracia. Tu abuela dijo una gran verdad, el sabio Muḥammad, fue una excelente persona y se que le gustaría que siguieras sus enseñanzas en esta escuela. Y así fue como Jaled comenzó su formación en la madrasa lorquina, pasados los años se convirtió en un reputado alfaquí que sigue viviendo junto a la puerta Al-Saria, cada vez que sale o entra por ella, mira hacia la cúpula de la qubba que sigue atrayéndole por la redondeada forma que la cubre y por que Muhammad de Lurca, sabio santón que allí está enterrado.

  • PARECE QUE ESTÉN OBSESIONADOS POR FIRMAR

    PARECE QUE ESTÉN OBSESIONADOS POR FIRMAR

    PARECE QUE ESTÉN OBSESIONADOS POR FIRMAR.

    Allí estaba la firma de alguien puesta en la parte superior de forma rápida, dejando su huella ilegal y evidentemente sin haber leído el texto.

    Son firmas que aparecen de forma casi obsesiva por todas partes, en paredes, puertas de garajes, vallas, carteles, etc., especialmente en sitios nuevos, buscando ser los primeros.

    En mi adolescencia, también había jóvenes que les gustaba dejar su nombre, su firma, sus dibujos y sus trazos, lo hacían con bolígrafos y rotuladores en las tapas de libros y carpetas que rellenaban profusamente buscando el horror vacui y casi siempre solo quedaba allí.

    No había los aerosoles actuales que facilitan estas pintadas que no se pueden considerar arte urbano, más bien se trata de la obsesión por ocupar, hacerse ver, dejar una firma rayando en practicar un acto vandálico. Luego los particulares o el Ayuntamiento tienen que limpiar las pintadas y dependiendo del soporte a veces es complicado. Pasaran los años y esperemos que los propios autores de las firmas piensen que hicieron garabatos.

  • EL JOVEN ALARIFE DEL CASTILLO DE FELÍ

    EL JOVEN ALARIFE DEL CASTILLO DE FELÍ

    EL JOVEN ALARIFE DEL CASTILLO DE FELÍ. Andrés Martínez Rodríguez.

    Recordaba como si fuera ayer aquella tarde de hacia muchos años cuando reunidos en uno de los patios de la alquería más grande de Felí, su maestro el afamado Muhammad ben Yaqut le enseñaba los planos del castillo al cadí de aquel distrito. El asistía muy atento a las explicaciones que daba su maestro, le contaba cómo se iban a levantar las murallas con altas tapias, de como sería la entrada acodada que estaría oculta a las vistas y donde estarían los dos grandes aljibes para almacenar el agua. Cuando dejó sobre la mesa los planos que había dibujado, una inesperada ventolera que se había levantado al caer la tarde, hizo que los planos se volaran. Con gran agilidad, Jairán el joven aprendiz, los sujetó sobre la mesa, mientras su vista se fijaba en la planta rectangular dibujada del castillo con tres torreones y con un ángulo achaflanado que cerraría la fortaleza por el noroeste para adaptarla al relieve abrupto del espolón rocoso.

    A los pocos días los habitantes de las alquerías vecinas comenzaron a ver como burros y mulas acarreaban por la empinada ladera las jarras llenas de agua, los sacos de cal y de arena y los tableros para hacer los encofrados. Cerca del cabezo unos peones con mazas y cinceles sacaban la piedra necesaria para nivelar la desigualdad del terreno donde levantarían los tapiales. Poco a poco la fortaleza se iba levantando bajo las ordenes de Muhammad ben Yaqut, mientras que él era el encargado de vigilar atentamente algo tan importante, como era la composición de las argamasas empleadas.

    Un aciago día su maestro en un despiste resbaló en lo alto de un andamio lisiándose ambas piernas. El accidente hizo que la obra se tuviera que detener unos días, hasta que en la visita que el cadí hizo al lesionado maestro en su casa de Lorca, este la convenció de que el joven aprendiz podría supervisar la obra bajo sus indicaciones. Y así fue como el joven Jairán comenzó a dirigir los trabajos en la fortificación y al bajar del cerro todas las tardes visitaba a su maestro que se había trasladado a vivir a Felí, para contarle como iba todo y poner en común las contrariedades que iban surgiendo. A los dos meses el maestro pudo volver a subir al cerro y quedó tan gratamente sorprendido de como estaba de avanzada la fortificación que dirigiéndose al joven le dio un fuerte abrazo y levantando la voz para que todos lo oyeran dijo, “tu buen hacer en esta obra demuestra que estas preparado para ser maestro de obras y así lo certificaré delante del alamín de Lorca”.

    Esa tarde Jairán, sentado con la espalda apoyada en la muralla del castillo mirando las estribaciones de las sierras de Tercia y de la Peñarrubia, que dejan en el centro la pequeña sierra llamada del Caño con la alargada alcazaba de Lorca, pensaba en su futuro como alarife, cuando siente el olor a leña quemada y ve como se levanta por encima de su cabeza la primera ahumada desde el castillo y se siente muy satisfecho del trabajo bien hecho.

    El ruido de los niños al salir de la madrasa le devuelven a la realidad de su vejez sentado en la terraza de su casa y advierte como se empieza a proyectar la sombra del alminar sobre muchos de los tejados de las casas que el había levantado, entonces recapacita en todo el tiempo pasado y que lo venidero estaba en los alegres niños que juegan en la calle de al lado.

  • HASTA EL CUARENTA DE MAYO NO TE QUITES EL SAYO

    HASTA EL CUARENTA DE MAYO NO TE QUITES EL SAYO

    HASTA EL CUARENTA DE MAYO NO TE QUITES EL SAYO. Andrés Martínez Rodríguez.

    Esta mañana he salido a caminar cuando se había producido un receso en la lluvia, el suelo estaba mojado y la temperatura era muy agradable, había decidido realizar una ruta urbana por que se aventuraban más precipitaciones. Como seguía sin llover cuando he llegado al barrio de San Antonio, he decidido tomar la rambla de las Señoritas atraído por el olor a eucalipto mojado y con la curiosidad de seguir el canalillo de agua que bajaba por el lecho.

    Tras salir del túnel bajo la autovía he visto que el cauce vestía más verde que nunca poblado en sus márgenes de baladres rosados y con alguna alcibara seca que dejaba caer gotas de piso en piso. Cuando estaba llegando al pie de la presa medieval del Pantanico han comenzado a caer goterones de lluvia y me he tenido refugiar en la artificial oquedad del muro de la presa, esperando que pasara la tormenta, notando como el agua resbalaba por las piedras del muro. He vuelto sobre mis pasos cuando la lluvia ha aminorado oliendo a campo mojado y sintiendo como mis pisadas se hundían en la tierra pizarrosa. Cuando estaba llegando a los jardines que enmarcan el gran solar donde antes estaba la subestación eléctrica ha dejado de llover, sobresalían entre las plantas los rosales que estaban preñados de flores y en sus pétalos se balanceaban las redondas gotas de agua.

    He tomado en dirección hacia San José para desviarme por la nueva carretera asfaltada que llega hasta Los Pilones, mientras ascendía he contemplado las rojizas y anaranjadas rocas de las canteras de Murviedro que estaban mojadas y las torres del castillo húmedas y coronadas de gris como todo lo que se veía. Mientras tomaba por la senda que baja hasta la ermita ahora andamiada de San Lázaro de nuevo ha empezado a llover, iba recordando la conferencia que el pasado viernes impartió en Lorca mi buen amigo David Munuera para presentar su libro sobre la frontera mediterránea de Castilla entre los siglos XIII y XVI y en el importante papel que desempeño la ciudad amurallada de Lorca y su infranqueable castillo. Acompañado por los canalillos de agua que bajaban por las empinadas calles, he odio como una mujer que estaba en la puerta de su casa le decía a su vecina, mientras se echaba un pañuelo sobre los hombros, “hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo”.

  • LAS TÚNICAS DE LINO DE CUEVA SAGRADA

    LAS TÚNICAS DE LINO DE CUEVA SAGRADA

    LAS TÚNICAS DE LINO DE CUEVA SAGRADA

    Siente detrás de él a su perro moverse nerviosamente, dándole con el hocico en el bolsa de cuero para que se levante. Ante la insistencia del animal que comienza a ladrar, se levanta y lo sigue hasta el extremo de un barranco cercano, desde allí contempla lo que el perro había descubierto, varios hombres y mujeres portando envoltorios suben agrupados lentamente por la senda de La Salud.

    Cuando el grupo está cerca de donde él se encuentra, puede advertir que se trata de un entierro y que los restos incinerados del difunto los portaba en una bolsa de tela el hombre más mayor del grupo, puede distinguir que era el experto tallador de puntas de flecha de un poblado cercano al suyo.

    Se aleja para agrupar el rebaño y cuando esta subiendo por la ladera ve como la comitiva mortuoria también asciende. Al mirar como se alejan, siente la curiosidad de saber donde está la sepultura, se da la vuelta y sigue desde lejos al grupo que pronto se pierde detrás de un espolón rocoso. Al llegar y girar tras el roquedo observa la estrecha abertura de una cueva y delante de ella a las tres mujeres del grupo sacando cosas de las bolsas que portaban, entre los objetos que distingue hay un bello plato de madera que ponen sobre una estera, varios collares con muchas cuentas y unas túnicas de lino dobladas de las que caen unos largos flecos.

    Entonces recuerda la fabulosa historia de las telas de lino que le había contado su madre mientras tejía y ordenaba las pesas del telar vertical que estaba apoyado cerca de la puerta de su casa, la elaboración de tejidos de lino había constituido el hilo de la continuidad a lo largo de los siglos de esta tradición transmitida de generación en generación por las mujeres. Las túnicas y vestimentas de lino eran elegantes y suntuosas por naturaleza, ofrecían una gran resistencia y eran las mejores para absorber la humedad.

    De pronto se oye la voz de un hombre pidiendo que le pasen la bolsa con los restos de Etiam, a la vez que aparecen unos fuertes brazos por la estrecha abertura. Con mucho respeto entregan el envoltorio y al rato vuelven a aparecer los mismos brazos para recoger un hermoso ramos de flores silvestres que le entrega la mayor de las mujeres. Mientras el pastor está mirando como se afanan las tres mujeres en perfumar con flores secas de lavanda la entrada de la cueva, su perro se pone a ladrar y el grupo se percata de que algo pasa en las proximidades. La más joven de las mujeres que lo ha visto subido en el espolón rocoso, se acerca a las inmediaciones de donde está y le dice, “este lugar es donde enterramos a mis familiares y nadie conoce donde está ubicado. Acabamos de introducir los restos de mi madre y antes de que salgan los hombres del interior de la Cueva Sagrada debes alejarte, si te ven tendrás problemas ya que has visto el lugar prohibido y has roto el respeto a nuestros antepasados”.

    El muchacho tras oír la advertencia, sale corriendo ladera abajo, de repente se para, se da la vuelta y gritando le pregunta a la joven, “¡quien era tu madre!”. La joven lo mira desde lejos y con un ademán que denota un gran orgullo, exclama “mi madre era Etiam la mejor tejedora de telas de lino de esta parte del valle”.

    Esa tarde cuando el pastor bajaba de la montaña, después de haber pasado todo el día conduciendo el rebaño, se detiene para mirar como la luz del atardecer cae sobre los campos sembrados de cebada y entonces busca los bancales donde crece el lino y recuerda a la bella joven pelirroja de melena rizada, la hija de Etiam, la gran tejedora de lino.

  • RECUERDOS SOBRE EL PINTOR MANUEL MUÑOZ BARBERÁN EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO

    RECUERDOS SOBRE EL PINTOR MANUEL MUÑOZ BARBERÁN EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO

    RECUERDOS SOBRE EL PINTOR MANUEL MUÑOZ BARBERÁN EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO

    Cuando le expliqué que el objetivo de la exposición era el desagravio al anónimo pintor prehistórico que había realizado las pinturas rupestres del abrigo de “El Mojao”, destrozadas en 1990 de forma intencionada por un inculto delincuente, me dijo sin dudarlo que contará con él. A los pocos días se pasó por el Museo con su amigo Juan Guirao, para que le mostrará alguna fotografía de las pinturas rotas y conocer la sala de exposiciones temporales donde se iba a mostrar la exposición. Mantuvimos una enriquecedora conversación, donde me dijo que mi abuelo Blas Rodríguez Lorente, fue su maestro en las graduadas de la calle Cava y que lo recordaba como un buen maestro.

    En la exposición “Homenaje” participó con dos obras creadas ex profeso, un óleo sobre lienzo (146 x 114 cm) que tituló “El grito del pintor”, significativa pintura que representa a un hombre desnudo con los brazos abiertos y gritando al descubrir la profanación de sus pinturas y de los sentimientos que le habían llevado a pintarla. La segunda obra la tituló “El gran mural”, y en ella representa el momento en que dos hombres están pintando en las paredes de un abrigo diferentes motivos de las pinturas rupestres levantinas.

    El día de la inauguración quiso estar presente, junto a casi todos los pintores que participaban en el “Homenaje” al primer pintor lorquino, en un acto emotivo y participativo. Con este recuerdo quiero sumarme al centenario del nacimiento del gran pintor Manuel Muñoz Barberán, nombrado Hijo Predilecto y Medalla de Oro de la Ciudad de Lorca, y que siempre estuvo dispuesto a colaborar con su obra en estas pequeñas exposiciones y actos culturales organizados en su querida Lorca.

  • PROPUESTA PARA CREAR UN PARQUE DE TRIAL BICI Y ZONA VERDE.

    PROPUESTA PARA CREAR UN PARQUE DE TRIAL BICI Y ZONA VERDE.

    PROPUESTA PARA CREAR UN PARQUE DE TRIAL BICI Y ZONA VERDE.
    Desde hace muchos años Lorca ha sido escenario de numerosos campeonatos de Trial Bici y Mountain bike, distintos jóvenes deportistas de Lorca han tenido grandes éxitos con la bicicleta en distintas modalidades y en la actualidad la bici es protagonista en el quehacer deportivo de miles de lorquinos.
     
    Es por ese motivo que he pensado que en Lorca, podríamos aprovechar un solar sin uso de más de 2.000 m2, ubicado junto al nuevo puente que cruza el rio, para crear un parque de TRIAL BICI con grada y zonas verdes, sería el tercero de nuestra región, algo más grande que el recientemente abierto en Murcia y permitiría realizar entrenamientos y campeonatos como los que se celebran en toda España.
     
    Pienso que es una propuesta muy poco costosa, que serviría para regenerar una zona que lleva muchos años sin uso para la ciudadanía y sería compatible en episodios de lluvia, si se tuviera que desaguar agua del rio.
    ¿Qué os parece?
    https://www.youtube.com/watch?v=uL-8a4Bg-dU