COSAS DE LORCA

Categoría: Antonio de Cayetano

El rincón de Antonio de Cayetano, tertuliano anónimo que nos ofrece sus opiniones sobre la actualidad lorquina aderezados con relatos sobre los hechos históricos más relevantes acaecidos en nuestra Ciudad del Sol.

  • DESGRACIA INESPERADA – Antonio de Cayetano

    DESGRACIA INESPERADA – Antonio de Cayetano

    DESGRACIA INESPERADA

    Un terremoto que supuso la destrucción de la ciudad de Almería y graves daños en otras ochenta poblaciones cercanas, no solo de esta provincia, sino también de la de Granada, estimándose en varios millares las víctimas mortales que este movimiento sísmico dejó en esa zona.

    Una zona que junto a la región de Murcia, es una de las de mayor riesgo sísmico de España, habiéndose producido casi cuatro años antes, otro destructivo terremoto en la cercana localidad de Vera (9-11-1518), el cual también afectó a muchos otros pueblos de la comarca, siendo centenares los fallecidos y alcanzando la cifra de 150 solo en la población de Vera. Unos habitantes que tras la Reconquista, habían llegado del Reino de Murcia como repobladores cristianos, ubicándose en la ladera del cerro que hoy se llama del Espíritu Santo. El lugar que tuvieron que abandonar sus moradores por quedar asoladas sus 200 viviendas, teniéndose que construir un nuevo pueblo en un lugar llano y próximo a ese viejo enclave que quedó destruido a las once de la noche de aquel fatídico día.

    Y si en Vera ocurrió a finales de 1518, sesenta años después le toco a nuestra ciudad (30-1-1579), pues dentro de una serie sísmica, muchos lorquinos tuvieron que abandonar sus viviendas tras haber quedado arruinadas éstas, no teniéndose noticias si en aquel terremoto hubo alguna víctima. En el que sí que hubo víctimas mortales, fue en el que aconteció en nuestra ciudad casi un siglo después (28-8-1674). Otra serie sísmica de casi dos meses de duración que se inició el 10 de agosto, siendo el movimiento más importante el sucedido el 28 de agosto. Un terremoto que destruyó gran número de edificaciones en la ciudad, entre ellas, la ermita de San Indalecio, una ermita situada muy cerca de la iglesia de San Juan, en el lugar donde según el padre Morote predicó el santo en nuestra ciudad y lugar que desde entonces es conocido como Peñas de San Indalecio.

    Pero lo grave no fue la destrucción de esta edificación religiosa, sino los 40 fallecidos que causó el terremoto, asolando 220 viviendas de las más de 1500 que había entonces en Lorca, viviendas que se vieron seriamente afectadas, pues solo 23 de este millar y medio se vieron libres de daños, siendo dificultoso transitar por las calles, por el gran número de piedras y escombros que en ellas había, teniéndose que marchar la población fuera de la ciudad y residir en barracas provisionales. A este importante terremoto le siguió otro al día siguiente y algunos más hasta el 5 de octubre que fue el último día de aquella serie sísmica. Luego el 20 de diciembre de 1818 hubo otro con numerosos daños materiales y 12 heridos graves, así como otros menos destructivos que afectaron a nuestro municipio en 1860, 1886, 1887, 1889, 1890 en dos ocasiones (enero y agosto), 1922, 1977, 2002 y 2005, estos últimos en las pedanías altas.

    Y es que la peligrosidad sísmica de Lorca es alta, estando la ciudad sobre la falla de Alhama, una de las más activas de nuestro país. Una falla que fue la causante de los dos terremotos que sufrimos los lorquinos hace hoy once años. Unos terremotos que recordaremos siempre los que los vivimos, pues sorprende como recordamos segundo a segundo, donde estábamos en aquellos momentos, lo que estábamos haciendo y lo que hicimos y pensamos tras aquella terrible e inesperada explosión. Un terremoto de escasa magnitud, pero de un poder de destrucción muy alto, debido principalmente a la poca profundidad de su hipocentro y al situarse muy cerca de la ciudad, una población que además, está asentada sobre terrenos relativamente blandos. Un terremoto que nos trajo miedo, incertidumbre y sobretodo mucha tristeza, ya que aparte de causar cuantiosos daños materiales, también provocó la pérdida de nueves vidas humanas, entre ellas las de un niño de 14 años y las de dos mujeres embarazadas.

    Una perdida que difícilmente olvidaran sus familiares y amigos, pues la pérdida de un ser querido es lo más cruel que nos puede pasar en la vida, siendo el peor de los males, cuando mueren en estas impredecibles circunstancias. Pero unas víctimas que el pueblo olvida fácilmente, ya que como suele ocurrir en cualquier tragedia, su recuerdo sigue presente mientras la noticia continua en los medios, olvidándonos de ellas conforme va trascurriendo el tiempo. Unas víctimas que podíamos haber sido cualquiera de nosotros, cualquiera de los que nos encontrábamos en la ciudad aquella fatídica tarde del 11 de mayo. Si que la mayor parte de las familias fuimos víctimas de aquellos dos terremotos, pero solo de un modo material, resarciéndonos más tarde de los daños causados por medio de las indemnizaciones recibidas del Consorcio de Seguros o de las ayudas de las distintas administraciones, habiendo reparado o reconstruido ya nuestras viviendas o negocios casi la totalidad los afectados.

    También el patrimonio cultural de Lorca, las iglesias y sus monumentos que se vieron igualmente dañados por los seísmos, se han ido restaurando y saliendo a la luz “tesoros” que hasta ahora desconocíamos, por lo que los fatídicos terremotos han servido para su mejora y puesta en valor. Lo mismo ha sucedido con otras dependencias y espacios públicos de Lorca, que al final sin desearlo, la sacudida brusca de la tierra se ha convertido de alguna manera en un fenómeno positivo para la ciudad, al reedificarse varios de sus inmuebles y recibir un buen pellizco de dinero de otras administraciones. Aunque también es verdad que once años después, sigue habiendo gente fuera de sus hogares, en casas prefabricadas, pero lo que jamás podremos restituir es la vida de los fallecidos, devolver la alegría a los familiares de aquellas víctimas.

    Victimas como Raúl Guerrero, el niño de 14 años que estudiaba en el Instituto San Juan Bosco y que salió segundos después del terremoto, al exterior del bar que regentaban sus padres en La Viña, muriendo bajo los cascotes de la cornisa que se derrumbó del edificio en ese instante, cornisa que también sepultó al perro que llevaba en brazos.

    O Emilia Moreno, de 22 años, vecina del barrio de San Pedro, que se dedicaba a recoger chatarra, la cual murió al caerle encima otra cornisa, dejando una niña de solo dos años y estando embarazada de ocho meses.

    También de la misma forma murió el comerciante Rafael Mateos, el ciclista de 53 años que perdió la vida en la calle Puente Jimeno del Barrio de San Diego, dejando gemelos de 12 años y una niña de trece.

    Igualmente en la misma zona, murieron sepultados por los cascotes Juan Salinas y Pedro José Rubio, dos jubilados de San Diego que paseaban juntos por el barrio.

    Más adelante en la calle Galicia, moría Juani Canales López, de 52 años, cuando salió de su vinoteca en el momento en que se desplomaban elementos del vecino edificio, teniendo la mala suerte de que estos cayeron sobre ella, dejando dos hijos huérfanos, uno de ellos sordomudo y con problemas visuales.

    En el otro extremo de la ciudad, en la barriada de Alfonso X, murió Domingo García de 34 años, al ser golpeado en la cabeza por un cable que se desprendió tras la sacudida del segundo terremoto, precisamente en el momento en que revisaba los daños que le había producido el primero.

    También en aquella zona, en la calle Infante Juan Manuel de la barriada de La Viña, murió Antonia Sánchez Gallego al desplomarse un edificio cuando pasaba frente a él, iba acompañada por sus dos hijos de corta edad, pero estos se salvaron al cubrirlos la madre con su cuerpo.

    Igualmente la última víctima salvo también dos vidas, aunque de un modo bien distinto. Ella fue María Dolores Montiel, una mujer de 41 años de la pedanía de Tercia, la cual se encontraba esa tarde en el centro de la ciudad, cayéndole los cascotes de un edificio de Juan Carlos I sobre su cabeza. Fue trasladada en estado muy grave al hospital Virgen de la Arrixaca, pero los médicos no pudieron hacer nada por salvarle la vida, falleciendo a la mañana siguiente en el citado centro sanitario.

    Una muerte que dejó abatida a su familia, pero en medio de tanto dolor, primó la generosidad de ésta, haciendo que diversos órganos de María Dolores que desgraciadamente ya no necesitaba, sirvieran para alagar la vida de otras personas. Queriendo la casualidad, que su páncreas y un riñón fuesen compatibles con otra lorquina, la cual ya estaba desahuciada por los médicos y habiendo perdido la esperanza de encontrar un donante compatible. También el otro riñón y el hígado, fueron implantados a otro lorquino que llevaba igualmente años esperando, por lo que nos tiene que congratular la bondad y generosidad de esta familia en esos momentos tan tristes.

    Creo que no he conocido personalmente a ninguno de los fallecidos en aquella fatal tarde, aunque si a algún familiar, pero sí que me acuerdo con frecuencia de ellos cuando transito por los lugares donde perdieron la vida, preguntándome cómo lo estarán pasando sus familiares, esos niño/as que se quedaron sin alguno de sus padres, o esos padres sin el hijo/a, o ese esposo o esposa al que el terremoto le arrebató lo que más quería. Para ellos, para los que desde entonces están sufriendo la perdida de aquellas vidas, para los que nada ni nadie les puede resarcir de su perdida, va dedicado hoy mi humilde artículo. Un fuerte abrazo a todos y ánimo para sobrellevar este inmerecido tormento que desde entonces tienen.

  • DESAPRENSIVO REINCIDENTE – Antonio de Cayetano

    DESAPRENSIVO REINCIDENTE – Antonio de Cayetano

    DESAPRENSIVO REINCIDENTE
    Una labor policial, que pese a no salir tan a menudo en los medios, también desarrolla cada día las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado presentes en nuestro municipio. Pero siendo loable el trabajo que desempeña la Policía Local de Lorca, se echa en falta en nuestra ciudad, que siendo uno de sus cometidos, no se actúe con más eficacia como policía administrativa, sancionando severamente a los que no cumplen con las ordenanzas y demás disposiciones municipales. Y me estoy refiriendo a la cantidad de papeles y pegatinas adheridas en el mobiliario urbano, elementos que siguen siendo utilizados como tablón de anuncios por parte de algunos desaprensivos que no se atienen a las normas.
    Algo que no es nuevo en nuestra ciudad ni es la primera vez que lo denuncio por este medio, aprobándose en marzo de 2010 una ordenanza municipal sobre protección de la convivencia ciudadana y prevención de actuaciones antisociales que pretendía acabar con esta y otras incívicas actuaciones. Pero que por las razones que sean, no parece haber hecho efecto, encontrándonos en estos días con una nueva remesa de pegatinas publicitarias en el centro de la ciudad, unos adhesivos que lo mismo han sido colocados en semáforos, que en farolas o señales de tráfico y sin tener en cuenta el colocado anteriormente por el mismo individuo o individuos, por lo que un mismo elemento luce ya varias pegatinas del mismo anuncio y en diferentes estados de degradación, lo que contribuye al deterioro y al mal aspecto de nuestros espacios públicos. Un anuncio que muestro en la imagen y que como es obvio, figura claramente el teléfono de contacto del mensajero, por lo que fácil lo tienen nuestras autoridades para dar con él y sancionarlo por su continua reincidencia.
    Y es que desde los barrios al centro de la ciudad, cualquier elemento del mobiliario urbano, ya sea nuevo o viejo, luce el mensaje de esta empresa de construcciones y reformas de todo tipo. Una empresa que por sus reiterados anuncios y sus actuaciones incívicas, parece no haber sido sancionada nunca por nuestro Ayuntamiento, pues de haberlo hecho, hubiese desistido ya de utilizar el mobiliario urbano como escaparate. Una infracción que está considerada como leve y con multa de 30 a 750 €, pero a la que también se le puede añadir, la exigencia al infractor de la reposición de la situación alterada a su estado original, pagando de su cuenta los daños y perjuicios ocasionados (Articulo 32), lo que por la cantidad de elementos afectados y las circunstancias agravantes de reincidencia, les hubiese costado mucho más las sanciones y daños causados que el beneficio obtenido tras la colocación de estos adhesivos.
    Pero claro eso es la teoría, porque de legislación, disposiciones, normas, reglamentos y ordenanzas vamos más que sobrados los ciudadanos, pero no en cuanto a su ejecución o cumplimiento, siendo las propias instituciones unos de sus infractores, siendo lamentable el aspecto que presenta desde hace meses el pavimento de la alameda de La Constitución, una alameda que a finales del pasado año acogió una edición especial de FERAMUR, la feria que organiza cada año la Cámara de Comercio de nuestra ciudad. Una exposición que ha dejado tras su desmantelamiento, decenas de grandes pegatinas adheridas al pavimento de la alameda, adhesivos que degradan ese espacio público y que ni organización ni Ayuntamiento se les ha ocurrido quitar. Como tampoco alguno de los colocados en muchos metros de acera por un edil municipal y que a su vez es comerciante, colocando corazones rojos con el nombre de su establecimiento y con motivo de la festividad de San Valentín.
    Creo que todos debemos de tener una actitud cívica respecto a los elementos que configuran la imagen pública de la ciudad, utilizando correctamente sus espacios públicos y el mobiliario urbano que sobre ellos se asienta, contribuyendo así a la mejora y belleza de nuestro municipio. Pero también la administración municipal, la que tiene la potestad sancionadora sobre las conductas incívicas, debería de exigir el total cumplimiento de todas y cada una de las disposiciones administrativas detalladas en la ordenanza antes referida. Una ordenanza en la que también se prohíbe los aparcacoches no autorizados en los espacios públicos (gorrillas), continuando los mismos en extraña convivencia con los conductores que utilizamos esos espacios regulados por la ORA, conductores que aparte de pagar nuestra correspondiente tasa, nos vemos coaccionados a dar también la “propina”.
  • ELENA, RELIQUIAS Y ENGAÑO – Antonio de Cayetano

    ELENA, RELIQUIAS Y ENGAÑO – Antonio de Cayetano

    ELENA, RELIQUIAS Y ENGAÑO
    Pero el tema de hoy no va sobre los diferentes actos litúrgicos que durante este tiempo se desarrollan, como tampoco sobre nuestros singulares desfiles bíblicos, unas procesiones que un año más, han sido suspendidas por la terrible pandemia que estamos padeciendo. Un azote por el que ya han perdido la vida cerca de tres millones de personas en todo el mundo, un virus de propagación rápida y letal, pero que sorprendentemente tiene sus negacionistas, igual que los hay del cambio climático o de la violencia de género. Unos negacionistas que vinculados principalmente a la extrema derecha, niegan la realidad, no aceptando la multicultura, el feminismo o las políticas sociales y generando con sus mensajes, división, desprecio y odio entre la sociedad.
    Una sociedad que se está deteriorando con todas esas mentiras, miedos y manipulaciones a que es sometida, siendo sobre esto de lo que va la publicación de hoy, porque la mentira, el miedo y la manipulación no es algo nuevo en la humanidad. Un mundo donde la ignorancia y el miedo de su población, es con lo que ha jugado desde siempre la Iglesia, anunciando el eminente fin del mundo y difundiendo el temor del infierno después de la muerte, aunque con la promesa de una vida eterna cuando esta llegue, pero una vida llena de sufrimiento si antes no se ha purificado el alma. Un engaño que se desarrolló tras la muerte de Jesús y tras formarse por parte de sus seguidores una secta judeocristiana, iniciándose así la difusión de su supuesta vida, muerte y resurrección, y digo supuesta, porque la tendencia de los historiadores, es considerar las afirmaciones sobrenaturales o milagros de Jesús, más como cuestiones de fe que de hechos probados.
    Una Iglesia que se encontró de pronto con un aliado, con el acompañante perfecto. Porque si en los primeros siglos del cristianismo, los cristianos eran perseguidos, quemados vivos o echados a las fieras por el imperio romano, con la llegada en el siglo IV del emperador Constantino I, se dio libertad de culto y se acabaron la persecuciones a los cristianos, pasándose más tarde a perseguir a los paganos y siendo Teodosio I el Grande, quien en el año 380 decide que el cristianismo sea la religión oficial del imperio, invirtiéndose así en aquel siglo la suerte de los cristianos y expandiéndose por el mundo clásico la nueva Iglesia de Roma. Una suerte que comenzó con Elena (Santa Elena), la madre del emperador Constantino, de la que se cuenta que fue la responsable de que su hijo se convirtiese al cristianismo. Y es que tal fue la suerte de Elena en su viaje a Tierra Santa, que los hechos que se narran parecen más una fábula que los que aquellas crónicas sostienen. Pero unas afirmaciones que eternamente tendrán el apoyo de la fe, pues siempre se nos aclara que la fe es certeza aunque carezca de fundamento.
    Y claro, si la creencia consiste en aceptar como verdadero lo que base real tiene, pues aparte de la fe, pocas razones de peso hay para creer lo que se nos dice de Santa Elena. Una mujer que con más de setenta años, marchó hacia Jerusalén en busca de las reliquias que dieran credibilidad a tantos relatos bíblicos, reliquias que como no podía ser menos, encontró tres siglos después de producirse los hechos. Un viaje que por lo que nos cuentan fue muy fructífero, porque no solo encontró la cruz donde fue crucificado Jesús, sino que también descubrió los clavos con los que fue sujeto, la corona de espinas y la tabla del INRI, además del santo sepulcro, la santa túnica, los restos de los reyes Magos y del apóstol Matías, la escalera del palacio de Pilatos y hasta la columna de la flagelación donde Cristo fue azotado, por lo que no hay duda alguna de que “Dios” la iluminó durante aquel glorioso viaje, periplo en el que también encontró el lugar y el pesebre donde nació Jesús.
    Una reliquia (La Santa Cuna), que se conserva en la Basílica de Santa María la Mayor de Roma dentro de un magnifico relicario, el cual contiene cinco astillas del pesebre donde la virgen depositó al niño e incluso algo de paja. Pero un relicario, que fue robado por las tropas francesas cuando a finales del siglo XVIII fue ocupada Roma por Napoleón, teniéndose que realizar otro nuevo donde guardar la reliquia, porque por extraño que parezca, aunque han sido varios los relicarios destruidos o robados de la Santa Cuna, la reliquia que contenían y que es lo que de verdad importa, siempre ha quedado intacta. Cosa que me recuerda a cuando los franceses estuvieron por España y también por nuestra región, ocupando entre los días 9 y 11 de noviembre de 1810 la vecina ciudad de Caravaca, ciudad a la que saquearon, mataron a los que se le resistieron y robaron de su santuario la custodia de la Vera Cruz, aunque no la reliquia, que según nos cuentan estaba escondida en el convento de las carmelitas.
    Pero una reliquia que si que fue sustraída 123 años después, concretamente en la madrugada del 14 de febrero de 1934 y que nunca apareció, por lo que una vez acabada la Guerra Civil se hicieron las oportunas gestiones para reponerla, siendo en el año 1942 cuando el papa Pio XII envió a Caravaca dos nuevas astillas de la cruz de Cristo. Dos fragmentos de la cruz existente en la Iglesia de la Santa Cruz de Jerusalén de Roma, cubriendo con ello el hueco dejado por aquel robo sacrílego y continuando así con la veneración de la cruz que es de lo que se trataba. Pero es que en el año 2006, se añadió otro fragmento de la cruz donde Cristo murió, esta vez procedente del trozo que se conserva en Jerusalén, por lo que cabe pensar que la cantera de la Iglesia es inagotable y que aquel milagro de la multiplicación se sigue aún produciendo. Porque si sumásemos todas las reliquias que de la crucifixión de Jesús hay repartidas solo por Europa, habría suficiente madera como para construir un barco, que es lo que denunció ya en el siglo XVI Juan Calvino, el teólogo francés que en 1543 publicó un libro sobre las reliquias de la Iglesia.
    Y si que puede ser exagerada esta afirmación, pero lo cierto y verdad es que solo en España hay una treintena de reliquias de la Santa Cruz repartidas en más de veinte ciudades, teniendo la de Sevilla hasta siete relicarios del “Lignum Crucis”, tres en su catedral y cuatro más en poder de otras tantas cofradías o hermandades. Pero es que la ciudad de la Alhambra tampoco se queda atrás, pues en Granada son cuatro los Lignum Crucis que hay, uno de ellos, el que le regaló Boabdil (último rey nazarí de Granada) a Isabel la Católica en 1492, haciéndole saber de que procedía de sus antepasados, los cuales lo tenían desde el siglo VII. También en nuestra región, aparte del de Caravaca, la cofradía murciana del Santo Sepulcro posee otro relicario con restos de la Santa Cruz. La cruz que halló Elena y de la que hizo tres partes, una que se llevó a Roma, otra que dejó en Constantinopla (actual Estambul) y otra que quedó en Jerusalén, siendo de esta última de donde procede el trozo más grande que se conserva en la actualidad, un madero de 64 x 40 cm. y que se venera en el monasterio cántabro de Santo Toribio de Liébana, asegurándose que el mismo corresponde al brazo izquierdo de la Cruz de Cristo.
    Si ya nos parecía extraño, que entre las miles de crucifixiones que hicieron los romanos en Jerusalén (unas 500 al día durante la toma de esta ciudad entre los años 66 al 70), se encontrara justo la de Cristo, mucho más sorprendente es, que incluso se sepa qué lado del travesaño ocupaba cada brazo de Jesús. Pero seguro que no le faltaran argumentos, igual que también los tienen para que la cruz que se atribuye a Cristo sea la suya y no la de los dos ladrones que crucificaron junto a él, explicándonos que tras su hallazgo por parte de Elena, la candidata a santa ordenó llevar a una moribunda, la cual fueron poniendo sobre las diferentes cruces, viendo que con la primera y segunda empeoró su salud, mientras que en la tercera la recuperó milagrosamente, confirmando así sin lugar a dudas, de que ésta y no las otras era la cruz de la crucifixión de Jesús. Una cruz que como antes comentaba está muy repartida entre la cristiandad, estando de igual manera el tipo de madera con la que está construida la cruz.
    Y es que mientras que el tronco que se conserva en el monasterio español de Santo Toribio de Liébana, se certificó en 1958 por el Instituto de Ciencias Forestales de Madrid como que era de ciprés, en otros se afirma que son de pino, cedro u olivo, cuando se supone que todas las reliquias pertenecen a la misma cruz. Una cruz que sabiendo la cantidad que en aquella época se gastaban, es inverosímil que fuesen de cedro, al ser esta una madera noble que solo se usaba para ciertos menesteres, como tampoco cabe pensar que fuesen de olivo, al ser la formación de este árbol poco adecuada para sacar grandes troncos, además de ser su madera hueca y deforme y de cultivarse con el solo propósito de producir aceite, por lo que lo normal es que fuese de la familia de las coníferas (pino, ciprés) pero unas maderas que se corrompen con facilidad, dudándose por tanto de que trescientos años después estuviese en buen estado la cruz que entonces se halló.
    Pero si son sospechosas las reliquias de la Santa Cruz, mas desconfianza presentan los clavos de Cristo, los que también encontró Santa Elena en aquel productivo viaje, clavos que entregó a su hijo para que lo protegieran en las batallas, siendo uno fundido al casco, otro al escudo y un tercero al bocado de su caballo, habiendo otro que tiró al mar cuando en su regreso a Roma le pilló una gran tempestad, calmándose de inmediato las aguas. Pero es que también hay otro clavo en la corona que los reyes de Italia han usado desde la Edad Media en su coronación, otro que se conserva en la Iglesia de la Santa Cruz de Jerusalén de Roma, otro en la catedral de Milán, otro en el palacio Real de Madrid y así hasta 33 clavos distintos venerados por toda Europa. Pero es que en 2011, en un documental titulado “Los Clavos de la Cruz”, se aseguraba haber hallado en una tumba de Jerusalén con 2000 años de antigüedad los clavos que se pudieron utilizar en la crucifixión de Cristo. Y es que claro, si los clavos encontrados en 1990 pertenecieron a cualquier otro de los miles de crucificados, ni hubiese habido película ni beneficio alguno.
    Que es el negocio que siempre ha hecho la Iglesia con las reliquias, sobretodo en la Edad Media, en el tiempo de las cruzadas, donde los templos en los que se guardaban se convirtieron en lugares de peregrinación y donde no había una sola iglesia que no tuviese alguna reliquia que venerar, valiendo para tal menester desde una piedra hasta una pluma. Piedras que supuestamente procedían del Portal de Belén y plumas, miles de ellas, de las alas del arcángel San Gabriel, exhibiéndose una en el Monasterio de San Lorenzo del Escorial, una pluma de la que se decía había perdido el ángel en una lucha contra el Diablo, pero una pluma que por lo increíble de la historia ya no se muestra en el citado monasterio. Sin embargo, sí que otras reliquias absurdas e inverosímiles se siguen venerando en pleno siglo XXI, como es el caso de los rayos de la estrella que guió a los Reyes Magos, un estornudo del Espíritu Santo o un suspiro de San José, suspiro que se le escapó al carpintero, cuando tras agobiarse tanto buscando posada donde dar a luz María, por fin encontró una cueva, cueva donde suspiró al tiempo que bebía vino de una botella.
    Botella que un ángel tapó inmediatamente atrapando el suspiro y que luego escondió, siendo encontrada por unos monjes en la Edad Media. Suspiro que se conserva en el Vaticano dentro de un relicario, igual que se guarda también el bastón de San José. Conservándose igualmente el Santo Ombligo o cordón umbilical de Jesús en tres lugares distintos, además de un trozo de tela con la que la virgen arropó al niño y el Santo Pañal entregado por María a los Reyes Magos, pañal que se venera en muchas ciudades, como muchos son también los lugares donde se veneran los dientes del niño Jesús (64) y los del Santo Prepucio (50), aunque un culto éste que la Iglesia anuló en 1900. Un prepucio como el que se conservaba en Amberes y del que sus custodios decían que sangraba cada Viernes Santo y que ayudó a Enrique V de Inglaterra a superar su infertilidad, creándose la orden de caballería “Hermanos Caballeros del Santo Prepucio” para protegerlo. Pero no solo se veneraban los muchos Santos Prepucios repartidos por Europa, sino también las navajas que supuestamente se utilizaron en aquella intervención que a los ocho días de nacer se le practicó a Jesús como a cualquier otro judío.
    Otra rara reliquia y que se venera en Roma, es la cola de la mula del Pesebre de Belén (antes eran dos), mula y buey que Benedicto XVI descartó en dicho lugar, afirmando en su libro “La Infancia de Jesús” que en el evangelio no se habla de animal alguno en el pesebre, que fue San Francisco de Asís quien creó en 1223 esa representación en el belén. Siendo representación también, la matanza de los Santos Inocentes, un hecho que la historia desmiente, afirmando que nunca ocurrió y que Herodes llevaba ya cuatro años muerto cuando Jesús nació. Pero una “historia” que caló profundamente entre los cristianos, siendo pocas las iglesias de Italia donde no se veneran restos de los Santos Inocentes. Igual que también se venera un esqueleto del que se dice es San Juan Bautista a la edad de 12 años, como si éste hubiese renovado en la pubertad todos los huesos de su cuerpo, un San Juan del que se veneran cuatro cabezas y hasta 63 dedos. Pero es que en la iglesia de San Pedro de Ledesma (Salamanca), se veneran los restos de tres pastores de Belén que acudieron a adorar al niño, pastores que responden a los nombres de Jacobo, Josefo e Isacio y que se presentan con sus zurrones y tijeras de esquilar.
    Y si disparatadas son estas reliquias, más absurdo es lo que se dice tener de la Virgen María en San José de Calasanz de Roma, porque si la virgen ascendió a los cielos, cuesta mucho admitir que se dejase el hígado, la lengua, el corazón y hasta un brazo aquí en la tierra. Venerándose también de María, las gotas de leche con las que amamantó a su hijo, leche que también está repartida por varios lugares de Europa, siendo uno de ellos la Catedral de Murcia. Una reliquia que se conserva en la catedral murciana desde el 22 de marzo de 1714, fecha en que la entregó al Cabildo Catedralicio María Teresa Fajardo, hija del Marqués de los Vélez y de María Engracia de Toledo, que fue quien decidió que a su muerte se entregase la ampolla de la Santa Leche a la Santa Iglesia Catedral de Santa María. Una reliquia que según se cuenta procede del Vaticano, siendo traída a España por el virrey de Nápoles que se la regaló a su hija, donándola esta más tarde a la viuda del Marqués de los Vélez.
    También en el monasterio de la Encarnación de Mula, se conserva una de las 700 espinas de la corona de Cristo que hay repartidas por todo el mundo, una cantidad que es diez veces superior a las espinas que según los expertos tenia la corona de Cristo (72), corona que se conserva en la Catedral de Notre Dame de París pero ya sin espina alguna, al ser todas destruidas durante la revolución francesa. Una Corona que trajo de Tierra Santa el rey Luis IX de Francia, cuando se entregó a la causa cristiana y a sus cruzadas. Un rey que fue primo de Jaime I, al cual le regaló dos espinas de la corona, siendo estas unas de las primeras reliquias de la Catedral de Valencia. Una catedral muy afortunada en poseer reliquias de la Pasión de Cristo, porque aparte de las espinas, guarda también dos fragmentos de la cruz, el Santo Cáliz que Jesús utilizó en su última cena (uno más), un trozo de su túnica, parte de la esponja con la que le dieron de beber en la cruz y la toalla con la que le secó los pies a los apóstoles, así como una de las 30 monedas de Judas Iscariote, monedas de las que también hay centenares por toda Europa.
    Y si en la Catedral de Valencia se guarda el Santo Grial de la última cena, en una iglesia de Génova está el plato donde comió. Conservándose en Sancta Sanctorum de Roma el asiento en que se sentó Jesús, las sandalias que llevaba puestas, una pieza sobrante de pan y 13 lentejas, además del Santo Ombligo, el Santo Prepucio, el bastón con el que fue golpeado durante la coronación de espinas, el Arca de la Alianza, las Tablas de la Ley, las cabezas de san Pedro y San Pablo, las de las santas Inés y Eufemia, el hombro de San Mateo y la mandíbula de San Bartolomé entre otros. Pero es que la Basílica de la Santa Sangre de Brujas (Bélgica) venera como bien dice su nombre, una reliquia con la sangre de Cristo, sangre procedente de Jerusalén y que fue recogida por José de Arimatea, el dueño del sepulcro donde fue enterrado Jesús.
    Sangre que también contienen otras famosas reliquias de la Pasión de Cristo, como son el sudario de la Catedral de Oviedo y la Santa Túnica de Turín, unas piezas que las pruebas del carbono-14 las ha datado en los siglos VII y el XIV respectivamente, justo la época en que se dieron a conocer, por lo que difícilmente pudieron ser las que secaron o envolvieron a Cristo hace 2000 años. Pero así es la patraña montada por la Iglesia, una iglesia que ha vivido del saqueo de otras religiones, plagiando mitos y apoderándose de las celebraciones paganas de los solsticios, las cuales hizo coincidir con conmemoraciones cristinas, siendo por eso por lo que su cronología no puede cuadrar ni ser rigurosa. Una Iglesia que vive de vender humo, de la devoción popular, una veneración religiosa que carece del mínimo fundamento, pero que siempre ha sido apoyada.
    Y pobre de los disidentes que no lo hiciesen, porque se les trataba de herejes y se quemaban en la hoguera, siendo casi 32.000 los condenados a muerte en España por la Inquisición y unos 300.000 los llevados a juicio. Algo que resulta increíble en una religión que predica el perdón y que gira en torno al sufrimiento de un hombre que crucificaron hace 2000 años y del que dicen que entrego su vida por nosotros. Una religión que ha sido la responsable de incontables guerras y de millones de muertos en nombre de Dios, estando plagada de crímenes y abusos a los que no pensaban como ella o adoraban a otro dios, a los que ponían en duda sus dogmas o la conducta de la Iglesia. Una Iglesia que en la actualidad está anticuada, sigue intolerante, manipuladora y que intenta imponer sus ideas, normas y prejuicios a una sociedad que cada vez es más laica y cree menos en lo divino.
    Pero que cada uno busca sus respuestas donde lo cree conveniente, por lo que la religiosidad pertenece a la intimidad de cada cual, siendo por ello respetable la devoción o el fervor que cada uno sienta. Diferente son las religiones, eso sí que es criticable y más cuando la ciencia y la razón van poco a poco acorralándolas.
  • POSTERGANDO A NARCISO YEPES – Antonio de Cayetano

    POSTERGANDO A NARCISO YEPES – Antonio de Cayetano

    POSTERGANDO A NARCISO YEPES
     Una vida dedicada por completo a la música y a la guitarra, como intérprete, compositor, investigador, e incluso autor de bandas sonoras para películas, siendo por ello merecedor de los numerosos nombramientos y distinciones con los que ha sido homenajeado a lo largo de su vida. Pero el motivo de esta publicación no es recordar la trayectoria de este lorquino universal, ni lo mucho que a la música aportó, la finalidad de este artículo, es evidenciar el poco interés que las administraciones local y regional muestran por el legado de nuestro genial músico.
    Un legado que si no nos afanamos, si nos quedamos dormidos, puede terminar muy lejos de nosotros, yendo seguramente a parar, a alguna de esas ciudades estadounidenses o japonesas donde tanto se le admira, donde llenaba sus salas y se contaban por éxitos cada una de sus actuaciones, ciudades donde en la actualidad, sí que se le recuerda y se le rinden infinidad de homenajes. Actos que igualmente tienen lugar en nuestro país, destacando el homenaje que recibió en el año 2013 en el Festival de la Guitarra de Córdoba o dos años más tarde en Almería, donde se montó una larga exposición dedicada a la figura de nuestro paisano. Una exposición que fue inaugurada el 14 de noviembre de 2015, coincidiendo con el aniversario de su nacimiento y que fue clausurada casi seis meses más tarde, el 3 de mayo de 2016 (aniversario de su muerte).
    Un homenaje patrocinado por la Caja Rural de Almería y el ayuntamiento de aquella ciudad, y en el que se pudo disfrutar de una pequeña muestra de su legado, sobresaliendo la exposición de 14 instrumentos entre los que destacaba su famosa guitarra de 10 cuerdas inventada por él mismo en 1964 y otra del año 1812 adquirida como coleccionista, pudiéndose también contemplar las diversas medallas y condecoraciones que se le concedieron durante el más de medio siglo que estuvo entregado a la música, así como diferentes partituras, libros, fotografías y discos (tiene la discoteca más extensa grabada hasta el momento por un guitarrista), además de diversos objetos personales y una recreación de su estudio, con el asiento, el apoya pie y el atril que utilizó hasta poco antes de su muerte.
    Un óbito que tuvo lugar el 3 de mayo de 1997 en el Hospital Morales Meseguer de Murcia (aunque residía en Madrid y también veraneaba y descansaba fuera de la región, en Cabo Roig). Un fallecimiento, donde tras los mensajes de condolencia de toda la sociedad murciana, del ayuntamiento de Lorca y del gobierno regional, se declararon dos días de luto en la región y se sucedieron los elogios y alabanzas al guitarrista, comprometiéndose nuestras autoridades, a gestionar una fundación que con el nombre de Narciso Yepes velase por la difusión y conservación de todo su legado. Pero tras pasar más de dos décadas de aquellas buenas intenciones y pese haber preparado en su día el borrador de los estatutos y reglamentos que la regulase, esta fundación sigue aún sin constituirse. Algo de lo que se lamentó en 2013 Marysia, la viuda de nuestro paisano, cuando en agosto de ese año visitó junto a sus hijos Ignacio y Ana la pedanía de Marchena y la iglesia de Santa Gertrudis, lugares donde nació y fue bautizado nuestro célebre guitarrista, añadiendo lo lamentable que sería, que por falta de interés de nuestros políticos, este legado acabase en el extranjero.
    También en marzo de 2017, el año en que se cumplían 90 años de su nacimiento y 20 de su fallecimiento, el ayuntamiento de Lorca puso en marcha el I Festival Internacional de Guitarra Narciso Yepes, un certamen que se echaba de menos en nuestra ciudad y más cuando en Andorra lleva celebrándose uno con el nombre de nuestro músico cerca ya de 40 años. Pero un festival el de Lorca, que se quedó solo en su primera edición, pues no se celebró al año siguiente y no supimos más de él. Como tampoco se sabe nada de aquel museo que conservase su legado y que honrase su memoria, un museo que sería una referencia cultural no solo para Lorca, sino también a nivel nacional e internacional. Un museo que el Pleno de nuestro ayuntamiento aprobó por unanimidad de todos los partidos en junio de 2017 y a propuesta de Ciudadanos (representado en la anterior legislatura por el músico Antonio Meca), moción en la que se planteaba la creación en nuestra ciudad de un museo dedicado a Narciso Yepes, anunciándose en septiembre de ese mismo año, la formación de una comisión de doce expertos que llevase a cabo el proyecto.
    Pero un propósito del que nunca más se supo a pesar de haber transcurrido ya casi cuatro años de aquello. Aunque esto es algo que no debe sorprender a los lorquinos, pues también por unanimidad de todos los grupos políticos presentes en el ayuntamiento, se aprobó la creación de un Museo de la Minería en la pedanía de Almendricos, museo que lleva esperando más de una década y habiendo fallecido ya su promotor y donante, que no era otro que Bartolomé García Ruiz, un empresario que dedicó toda su vida a la explotación minera de la zona y que atesoraba varios centenares de rocas y minerales de distintas características y tamaños, además de una buena cantidad de útiles y herramientas de minería, así como planos, expedientes y concesiones de los cotos mineros que explotaba. Una colección de minerales y documentos que ya en febrero de 2011 estaba totalmente catalogada, anunciándose que ya solo faltaba por conseguir el local donde ubicarla, barajándose como sede un edificio de Adif en desuso y próximo a la estación de Almendricos.
    Un inmueble de más de 350 metros cuadrados que ya fue donado al municipio a primeros de 2016, pero que cinco años después aún sigue esperando el inicio de las obras. Un museo que serviría para que conociésemos los mayores nuestro reciente pasado y la riqueza mineral de nuestro entorno y como un nuevo recurso educativo para los colegios, al poder mostrar a los niños el fascinante mundo de la mineralogía. Además de servir igualmente como reclamo turístico de Almendricos, al ser un complemento y también poder compartir, muchos de los visitantes de la cercana geoda del Pilar de Jaravía, una cavidad descubierta hace apenas 20 años y que con sumo acierto ha sido puesta en valor por el vecino municipio de Pulpí.
    Se dice que desde que nacemos los seres humanos somos unos imitadores natos, que copiamos y repetimos todo lo que admiramos o nos gusta de los demás, imitando siempre su proceder y comportamiento. Pero por los hechos no parece, que ciertos políticos y dirigentes sean de la misma especie humana, pues viendo las pautas que en otros municipios se siguen, resulta muy extraño que aquí no se haga nada, que teniendo Lorca los recursos que a su alcance tiene, estos no se pongan en valor y se continúe año tras año con la depreciación y el deterioro de su casco histórico. Un malogrado casco histórico que necesita con urgencia su recuperación, así como enriquecerlo con todos esos museos o espacios expositivos que a lo largo de estos años se han ido proponiendo para ubicarlos en él. Y es que mientras el museo de Almendricos se ha ido borrando de la mente de nuestros políticos, no exigiendo con firmeza de que aquel acuerdo de Pleno se cumpla ya de una vez, se han ido sucediendo por parte de la oposición y gobierno municipal, hasta siete peticiones y anuncios de nuevos museos para la ciudad.
    Museos como el Regional Agropecuario y del Agua, el Etnográfico y el de Manuel Muñoz Barberán, tres peticiones hechas en distintas ocasiones por el PSOE y para un mismo emplazamiento, el inmueble de la antigua Cámara Agraria, un edificio propiedad de la Comunidad Autónoma y que aún está pendiente de su restauración interior, a pesar de que en 2015 se anunció que para el 2016 estaría totalmente terminado. Por su parte el PP y por boca del entonces alcalde Francisco Jódar, anunció a finales de 2015 un museo dedicado al Terremoto en el viejo edificio de la antigua cárcel, aunque una ubicación que tres meses después, también se adjudicó para un futuro museo Etnológico. Pero es que a finales de 2017 y tras haberse aprobado ya el de Narciso Yepes, se nos anuncian otros dos nuevos museos para la ciudad, uno Taurino y otro de Carruajes, ambos a ubicar en la plaza de toros y una vez concluya su restauración (cosa que por lo que se ve no será pronto).
    Así que si las pretensiones de quienes nos gobiernan se llevan a cabo, si ponen todo su empeño en que se ejecuten, pudiera ser cierto aquel eslogan de “Lorca ciudad de museos”, un lema que se acuñó entre finales del siglo pasado y principio del actual cuando también se hablaba de un museo de Arte Sacro en San Patricio y otro dedicado a la Militaría, siendo promovido este último por coleccionistas privados de nuestro municipio, museos que como tantas cosas en nuestra querida Lorca no llegaron a fraguar y se quedaron solo en deseo. También quedarán en el camino alguno de los ahora propuestos, bien por ser una simple ocurrencia del regidor de turno o por carecer de fundamento, pero sí que hay otros que no deben de esperar más, siendo este el caso del Etnográfico, el de la Minería, la pinacoteca dedicada a Muñoz Barberán o la Fundación Narciso Yepes que hoy nos ocupa.
    Es lamentable que mientras otros municipios ponen todo su esfuerzo en la tenencia y exhibición de cualquier valor cultural que se precie y los dan a conocer, pujando continuamente por la cesión o donación del legado de sus más distinguidos hijos, siendo ejemplo de ello los museos Ramón Gaya de Murcia o de Carmen Conde en Cartagena, Lorca arrincone y casi menosprecie al genial Narciso Yepes, al hombre que supo sacar los mejores sonidos de la guitarra. El lorquino más universal, el que ha llevado el nombre de Lorca a los cinco continentes, el que ha tocado en las más importantes salas del mundo interpretando su exitosa versión del Concierto de Aranjuez. Una composición musical para guitarra y orquesta del compositor Joaquín Rodrigo y que Narciso grabó por primera vez en 1954, convirtiéndose durante años en el disco más vendido en Europa, América y Japón. Un concierto que nuestro guitarrista interpretó por vez primera con solo 20 años de edad, el día 17 de diciembre de 1947 en el Teatro Español de Madrid y junto a la Orquesta de Cámara de esta ciudad dirigida por Ataúlfo Argenta.
    Un pianista y director de orquesta que fue el responsable de que nuestro paisano Narciso marchase hasta Madrid, ciudad donde le fue presentado al maestro Rodrigo, el compositor que tras oír lo bien que la guitarra tocaba, accedió a que interpretase su obra maestra, el Concierto de Aranjuez. Y si Joaquín Rodrigo quedó prendado de las cualidades musicales de Narciso Yepes, no lo fue menos Ataúlfo Argenta cuando en 1945 accedió en Lorca a la petición del joven Narciso de que lo oyese tocar la guitarra, llevándoselo inmediatamente a Madrid consciente de su aptitud, un talento que le ha llevado a ser junto a Andrés Segovia el mejor guitarrista del siglo XX. Un Andrés Segovia que desde el 2020 tiene en su pueblo natal, Linares, un museo y fundación dedicados a su figura. Un museo ubicado en el Palacio de Orozco, un inmueble del siglo XVII donde desde el 4 de junio de 2002 también descansan los restos del genial guitarrista.
    Una ciudad la de Linares, en la que también tienen su museo otros tres ilustres linarenses, Carmen Linares, Palomo Linares y Raphael, estos compartiendo espacio en el Centro de Interpretación de la Ciudad ubicado en el edificio del Pósito. Pero es que otro genial guitarrista, Paco de Lucía, también está a punto de tener un museo en su Algeciras natal, un centro de interpretación financiado por fondos europeos (Inversión Territorial Integrada) y por un importe de 1,2 millones de euros, la mitad de lo que aquí se pretendía invertir en un ascensor al castillo, afirmando entonces que era un clamor de la sociedad lorquina, cuando lo que necesitamos los lorquinos es la puesta en valor de todos nuestros recursos turísticos y culturales, algo que quienes nos dirigen van postergando una y otra vez, lo contrario que sucede en otros municipios en los que incluso sacan provecho hasta de la floración de sus frutales. Pues a seguir así, que así nos va.
  • ¿UN RÍO CON VEGETACIÓN ES UN RÍO LIMPIO? – Antonio de Cayetano

    ¿UN RÍO CON VEGETACIÓN ES UN RÍO LIMPIO? – Antonio de Cayetano

    ¿UN RÍO CON VEGETACIÓN ES UN RÍO LIMPIO?
     Es como si tenemos una gotera en casa y en vez de poner el barreño vacio para recoger todo el agua posible, se pusiese este con cualquier cuerpo en su interior, un elemento que aria disminuir su cabida, su capacidad para coger más agua, un agua que si es excesiva se desbordaría por falta de espacio. Que es lo que sucede cuando los cauces son deficientes, cuando no están en las debidas condiciones y reciben gran cantidad de lluvia. Unas intensas precipitaciones que provocan unos fuertes caudales que no son capaces de encauzar los ajustados lechos de ramblas y ríos, los cuales terminan por desbordarse y provocar las trágicas inundaciones que todos conocemos.
    Unas inundaciones que la CHS (Confederación Hidrográfica del Segura) trata de paliar, activando en octubre del pasado año, un plan de choque para limpiar y sanear las ramblas y cauces de toda la cuenca, desde la cabecera hasta la desembocadura. Una serie de actuaciones que según una nota de prensa de la CHS pretenden aminorar el riesgo de desbordamiento en determinados cauces, aumentando la sección útil de desagüe mediante la eliminación de la vegetación existente. Unos trabajos que consisten en el desbroce de maleza y en la poda y tala de arbolado, llegando por una parte hasta la desembocadura del Segura en Guardamar y por la otra hasta Cuevas de Almanzora, donde en la rambla de Guazamara se ha desbrozado la caña y se ha podado el taray. Unas actuaciones con las que casi todos los ciudadanos estamos de acuerdo y que habría que hacer más a menudo, de una forma periódica y continuada, favoreciendo así que el agua circule con menos obstáculos en su camino.
    Pero una opinión que parece que choca con la de algún cargo de la propia CHS, concretamente con la del jefe de Servicio de Estudios Medioambientales, un ingeniero de montes que por su formación, debe de saber más sobre el tema que el resto de ciudadanos. Un ingeniero que el pasado martes día 22, publicaba un artículo en un medio digital de la región, afirmando que como buenos españoles, solemos tener opinión de todo, creyéndonos ser reputados técnicos de protección civil, reconocidos ingenieros hidráulicos o grandes experto medioambientales, cuando opinamos que muchos de los daños que producen las riadas, son como consecuencia de no estar limpios los ríos. Sugiriendo al final de su artículo, que cuando en la próxima cena de Navidad, nuestros cuñados o cuñadas digan que los ríos tienen que estar limpios, le contestemos que “un río con vegetación es un río limpio”, una frase que debería de ser cierta al ser dicha por un experto.
    Una frase que no es que me quitara el sueño en la noche del pasado martes, pero sí que me lo demoró, pues mientras este llegaba, recordaba la autentica selva en la que se ha convertido el Guadalentín, con vegetación que en algunos puntos del cauce urbano, sobresale ya por encima de los muros de contención, pareciendo una verdadera jungla aguas arriba de Lorca por la gran espesura que los tarays tienen, pero un río que a pesar de su “frondosidad” es un río limpio para cierto cargo de la CHS, el organismo de quien el cauce depende. Un organismo que también veía con buenos ojos las extracciones de arena en la rambla de Béjar, haciendo oídos sordos a lo que los regantes de Puerto lumbreras les decían en 2007, cuando les advertían que la extracción de áridos pudiera afectar a la estabilidad del puente de la autovía. Un puente que en la riada de 2012 se vino abajo, aunque según un estudio de la propia administración, el motivo de que colapsara no estuvo en las extracciones de arena en el lecho de la rambla, sino por socavarse su cimentación, por no resistir esta la fuerza del agua.
    Pero fuese o no esta la causa de su hundimiento, lo que sí quedó claro tras la riada, es que las cosas no se hicieron como es debido, bien por tolerar una excesiva extracción de áridos o por una débil cimentación, una cimentación incapaz de soportar la avalancha de agua que aquella rambla puede encauzar. Lo que demuestra que no siempre los técnicos ni las administraciones están en lo cierto, pagando luego los administrados los errores que estas cometen y la dejación de sus funciones. Algo que quedó patente a la mañana del día siguiente, tras ver los estragos que la gota fría había producido en Cataluña, tras observar la cantidad de troncos, cañas y restos de vegetación que el río Francolí (uno de los principales ríos de Tarragona) había arrastrado en su riada. Un río insignificante y casi seco durante todo el año, pero un río que por no haberse mantenido limpio, arrastró gran cantidad de maleza que en la madrugada del miércoles taponó y bloqueó los ojos del puente viejo de Montblanc, un puente medieval del siglo XII que hizo de presa y quedó destruido, inundando la población en cuestión de minutos.
    Una inundación que igual no se hubiese podido evitar, al caer unos 300 litros en apenas dos horas, pero si disminuir sus efectos, ya que la gran cantidad de arboles y vegetación que llevó el río agravó las consecuencias de la riada, afectando también a la pronta recuperación de los 4 cuerpos que aún faltan por encontrar, al quedar sobre el cauce del río una gran masa de estos arrastres. Un río que ya se desbordó en octubre de 1994 causando 8 víctimas mortales y más de 500 en 1875, pero unas catástrofes que la población y los dirigentes de turno olvidan fácilmente. Claro que si se les hace comulgar con ruedas de molino, con que “un río con vegetación es un río limpio”, pues pocos argumentos tienen para pedir al organismo de cuenca que este esté en condiciones. Porque de otra forma no se entiende el estado en que se encuentra nuestro Guadalentín, que no solo está invadido por taray, una especie protegida que sin embargo ya es considerada invasora en Estados Unidos, sino también por la caña común, una gramínea que hasta ahora apenas estaba representada en nuestro río y que de no controlar su expansión, dará muchos problemas para ser eliminada, al poseer unos durísimos rizomas que se agarran fuertemente al terreno que conquista.
    Una gramínea que se encuentra dentro de las cien especies invasoras más peligrosas del mundo y que esta colonizando a su aire la parte final del tramo urbano del río. Un tramo urbano cuya limpieza depende del consistorio lorquino, ya que son los ayuntamientos los obligados a intervenir en zonas urbanas, los responsables de su limpieza y decoro. Pero una limpieza que no llega nunca a producirse, cuando el actual alcalde estando en la oposición, si que exigía al anterior equipo de gobierno que esta se llevase a cabo (1-8-2018). Un alcalde que debería ser más reivindicativo con la CHS, un organismo que tras cambiar de presidente en agosto del año pasado, si que actuó con celeridad en cuatro ramblas del municipio de Cartagena, financiando con fondos propios la limpieza de esos cauces urbanos. Igual que también lo hizo en otros municipios de la región y de la Vega Baja, anunciando una inversión de cuatro millones de euros para la conservación de la cuenca.
    Un dinero que debe de venir también para nuestro municipio, donde hay una veintena de cauces que necesitan una limpieza urgente por estar en malas condiciones, siendo algunos auténticos vertederos, como es el caso del tramo del Guadalentín aguas arriba del viaducto, que se ha convertido en una gran escombrera sin que nadie haga nada por remediarlo. Como tampoco se hace nada por limpiarlo, no solo de escombros sino de maleza, de los grandes tarays que crecen en él. Una vegetación que sí que resta al agua velocidad, pero una velocidad que se puede amansar con presas de laminación en las diferentes ramblas que vierten en él. No vaya a ser que con la escusa de que disminuyen la velocidad, disminuyamos también la libre circulación del agua como ha pasado en Montblanc, poniendo así en peligro la seguridad de la población, cuando la seguridad debe de ser lo primordial, lo fundamental, lo más importante de la agenda de un alcalde o cualquier otro político. Y más cuando el cambio climático, está provocando un aumento de la frecuencia e intensidad de los episodios de gota fría que periódicamente nos azotan.
  • LORCA Y LORCA por Antonio de Cayetano

    LORCA Y LORCA por Antonio de Cayetano

    LORCA Y LORCA por Antonio de Cayetano

    Hace poco más de ocho años, nuestra ciudad fue noticia al producirse en ella un devastador terremoto, un fuerte seísmo que los vecinos de Lorca tardaremos mucho en olvidar. Y si rápido e intenso fue el sacudido, no lo fue menos la celeridad con la que se hicieron eco del suceso los diferentes medios de información nacional. Unos medios que por la premura de dar la noticia o por estar convencidos de que así era, no se molestaron en verificar nuestro gentilicio, utilizando en muchas de sus crónicas, términos erróneos para citar a los lorquinos, llamándonos lorqueños o lorquianos. Un adjetivo este muy divulgado y que se usa para referirse a todo lo relacionado con la obra de Federico García Lorca, el poeta y dramaturgo más insigne de nuestra época.

    Un poeta que nació un día como hoy, un 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros (Granada) y que fue fusilado el 18 de agosto de 1936, un mes después de que estallase la guerra civil. Un literato que es conocido mundialmente por su apellido materno, por Lorca, paseándose por ello el nombre de nuestra ciudad por los diversos lugares donde concurre su vida y su obra. Una ciudad que posiblemente, sea el origen de su apellido y de sus antepasados por parte de madre. Un apellido que fue adoptado por muchos de los judíos conversos y de los moriscos que habitaban este territorio, una vez que fueron forzados a cristianizarse, tomando unos el nombre de algún árbol o planta y otros el de la ciudad más importante de donde procedían o de la que eran originarios (Lorca). Pero unos nuevos cristianos, que se vieron obligados a abandonar esta tierra tras la expulsión generalizada que se decretó a finales del siglo XV para los judíos y a principios del XVII para los moriscos, huyendo algunos de ellos hacia el Valle de Ricote y Sierra Espuña, lugares donde se refugiaron y camuflaron. Siendo a los pies de esta sierra, en la localidad de Totana, donde nació dos siglos después el bisabuelo del poeta.

    Se trataba de Bernardo Josef de Lorca y Alcón, nacido el día 20 de agosto de 1803 como fruto del matrimonio formado por Isabel Alcón y Pedro de Lorca, hijo a su vez de Ginesa Madrid y Pedro de Lorca. Pero un totanero, que en 1827 y con 24 años de edad, abandonó su ciudad natal para trasladarse a Granada, haciéndolo en calidad de guardia del Cuerpo de Carabineros de la Real Hacienda. Aunque este es un dato, que a pesar de haber sido publicado por algún investigador, puede que no sea del todo cierto, ya que el cuerpo armado de carabineros, cuya misión era el de la vigilancia de costas y fronteras y la represión del contrabando y el fraude fiscal fue creado dos años después, concretamente el 9 de marzo de 1829, siendo en 1833 cuando pasó a denominarse Cuerpo de Carabineros de la Real Hacienda, ya sin fuero militar y de naturaleza civil. Pero lo que sí que parece cierto, es que en 1827 ya estaba Bernardo de Lorca en esta ciudad andaluza, según se desprende de los padrones municipales y otros documentos hallados en ella, en los que se refleja que tras ser carabinero, fue funcionario de Hacienda y cobrador de deudas después.

    Una ciudad la de Granada, donde conoció a Antonia González Martín, unos doce años más joven que él y con la que se casó en 1840. Un matrimonio del que sobrevivieron cuatro hijos, Vicente, Antonio, Isabel y Francisca, casándose el mayor de ellos, Vicente, en 1968 con Concepción Romero Lucena, natural del vecino municipio de Santa Fe. Pero una mujer que quedó viuda apenas un año después, ya que Vicente falleció con tan solo 27 años de edad y dejando embarazada a su esposa, la cual dio a luz a una niña el 25 de julio de 1870. Una niña a la que en recuerdo de su padre se le puso por nombre Vicenta, Vicenta Lorca Romero, la que seria 28 años después la madre de Federico. Una niña que junto a su madre viuda, se crió en casa de su abuelo paterno, el cual había cumplido ya los 68 años. Una casa donde también convivían su abuela Antonia y sus tías Isabel y Francisca que estaban solteras, pasando la familia por una situación de pobreza que les hizo cambiar de vivienda en varias ocasiones por no poder pagar el alquiler. Doce años después murió su abuelo y al año siguiente, en 1883, cuando contaba con 13 años de edad, Vicenta entró en un colegio para niños pobres que se había fundado en Granada dos años antes, un colegio a cargo de una comunidad de monjas francesas que marcó a la adolescente por los rígidos métodos empleados para su educación.

    Pero una disciplina que le sirvió para cursar entre 1888 y 1891 los estudios de Magisterio, obteniendo en diciembre 1892, plaza de maestra en Fuente Vaqueros, yéndose su madre (viuda) a vivir con ella a esta localidad de la vega granadina, ciudad donde murió a los pocos meses de llegar, quedándose sola la joven maestra. Una maestra de la que se enamoró Federico García Rodríguez, un acomodado y rico viudo once años mayor que ella y con el que terminaría casándose en agosto de 1897 y de cuyo matrimonio nació un día como hoy de hace 121 años, Federico García Lorca, el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del pasado siglo, un poeta cuya vida y obra es de sobra conocida por todos. Pero un poeta, que a pesar de estar vinculado con nuestra ciudad, de la cual procede su apellido materno y por el que es conocido universalmente, no tiene nada aquí que le recuerde. Si que nuestro teatro, entre 1932 y hasta final de la guerra civil llevó por nombre el de Federico García Lorca, pero un nombre que eliminó la dictadura franquista, retomando de nuevo el del actor lorquino, aunque nacido en Murcia, Ceferino Guerra.

    Sin embargo, son muchísimos los municipios de la región y del resto de España, que le tienen dedicada una calle o plaza, siendo también varios los teatros de nuestro país que llevan su nombre. Llamando la atención que los municipios vecinos de Águilas, Mazarrón, Alhama, Bullas, Cehegín, Mula, Totana, Puerto Lumbreras o Pulpí por citar los más próximos, si que le tengan dedicada una calle y por el contrario el de Lorca, al que se le supone más vinculación con el poeta, al que le atan más motivos para ello, no tenga ningún espacio público que le recuerde. Creo que si el literato del Siglo de Oro, Pedro Calderón de la Barca, es digno de darle su nombre a una plaza de Lorca, a la del teatro, a la que anteriormente era conocida como plaza de Marín, no debe de merecer menos otro insigne literato que además, tiene como añadidura el difundir por todo el mundo el nombre de nuestra ciudad, la ciudad que con toda probabilidad está en el origen de sus antepasados maternos.

    Por lo que desde aquí, pido a los nuevos ediles que hace unas fechas elegimos para que nos representen, tengan a bien de llevar a Pleno esta propuesta. Una propuesta que no es prioritaria ni de importancia, pero que tampoco lleva emparejado ningún gasto extra, solo la decisión de desarrollarla. Siendo el próximo 18 de agosto, en el 83 aniversario de su trágica muerte, una buena ocasión para que Lorca honre, homenajeé y ensalce al poeta más admirado de nuestro tiempo, a Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca, a LORCA.

  • ¿EXCELENTISIMOS EN EL SIGLO XXI? por Antonio de Cayetano

    ¿EXCELENTISIMOS EN EL SIGLO XXI? por Antonio de Cayetano

    ¿EXCELENTISIMOS EN EL SIGLO XXI?

    Tal día como hoy, un 15 de enero, pero de 1878, el rey Alfonso XII tuvo a bien concederle el tratamiento de Excelencia a nuestro Ayuntamiento. Un tratamiento al que cada vez se le da menos importancia, pero que nuestro Consistorio lleva utilizando más de 140 años, anteponiendo la palabra Excelentísimo a la de Ayuntamiento en determinados elementos, asuntos o documentos. Lo mismo sucede con el título de ciudad, concedido el 5 de marzo de 1442 por el rey Juan II, que también se sigue usando en los diferentes documentos o contratos municipales, anteponiendo al nombre del municipio la frase de “En la Muy Noble y Muy Leal ciudad…”.

    Una expresión que hoy nos causa indiferencia, que no provoca mayor emoción entre los ciudadanos, ya que la sociedad evoluciona y se actualiza, tendiendo en estos tiempos a eliminar los tratamientos diferenciados sean de la índole que sean, y más estos títulos de antaño, que en la actualidad no nos dicen nada de la ciudad, su ayuntamiento, sus dirigentes o sus vecinos. Si que en el pasado se premiaba la lealtad al rey o la defensa de la Corona con títulos como este de “Muy Noble y Muy Leal”, existiendo también la variante de “Muy Noble y Muy Heroica” o “Fidelísima e Impertérrita”, lemas que luego se usaban en el escudo de armas de la localidad o donde el municipio lo tuviese a bien, pasando igual con el titulo de Ciudad o de Excelencia que también concedían los monarcas. Pero esta es una cuestión que hoy carece del mínimo interés, es más, Madrid la capital de España, la mayor “ciudad” del país y la tercera de Europa es solo villa, villa y corte eso sí, pero no “ciudad”, cuando su vecina población de Alcalá de Henares, por ser una ciudad con más historia que la capital, si que tiene el titulo de Ciudad desde el 5 de mayo de 1687, gracia que le concedió el rey Carlos II.

    Así que estos títulos, aunque dicen mucho del ayer, valen poco en la actualidad, aunque también es verdad, que un glorioso pasado hace un notable presente, cosa que ha ocurrido con esta ciudad madrileña de Alcalá de Henares, que 311 años después de ser declarada Ciudad por el monarca, fue declarada de nuevo ciudad, pero esta vez Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, un titulo actual por el que sí hay que sentirse orgulloso, aunque sin menospreciar el anterior. Desconozco los motivos por los que el rey Alfonso XII concedió a nuestro Ayuntamiento el tratamiento de Excedencia, un año después de haber visitado las ciudades de Murcia y Cartagena y justo unos días antes de contraer matrimonio con su primera esposa. Una concesión que en aquellos años que siguieron a la Primera República, solicitaron muchos ayuntamientos, razonando sus peticiones en la antigüedad de la ciudad y los servicios que en diferentes épocas prestaron a la Corona. Pero fuese por la razón que fuese, tampoco al monarca le costaba conceder títulos a los municipios, justificándose alguno de ellos, por una metedura de pata del mismo soberano.

    Es lo que ocurrió con la declaración de Ciudad de la villa de Cáceres, pues cuentan que el 8 de octubre de 1881, con motivo de la inauguración de la línea férrea entre Madrid y Lisboa, al parar en Cáceres la comitiva oficial, el rey Alfonso XII tuvo un despiste a la hora de pronunciar unas palabras en las que vitoreaba a la “ciudad” de Cáceres, siendo rápidamente advertido por sus ayudantes del error que cometía, ya que no era ciudad sino villa, contestando el monarca que no se equivocaba, ya que desde ese día era Ciudad. Y así fue como Cáceres dejó de ser villa, ya que pocos meses después de aquella confusión, el rey ratificó sus palabras y la nombró oficialmente Ciudad. Una ciudad que hoy tiene también otro título más útil e importante, como el de Ciudad Patrimonio de la Humanidad, una distinción muy merecida y que comparte con otras 14 ciudades españolas, siendo declaraciones de este tipo las que nos deben de interesar hoy, pues son las que acreditan el interés y el desvelo por conservar nuestro pasado. Valiendo bien poco presumir de ciudad Noble y Muy Leal, cuando hemos descuidado las huellas que aquel tiempo dejó, encontrándose en ruina buena parte de las moradas en las que habitaron aquellos ilustres y nobles lorquinos.

    Y si lo que hace ciudad no es un titulo, sino un conjunto de circunstancias que las diferencia de un núcleo rural, como es su tamaño, su población, sus edificios o su espacio urbano en el que destaca el comercio o los servicios, habiendo ciudades de distintas dimensiones o importancia. Lo que hace excelentísimo a un ayuntamiento tampoco debe ser un titulo, sino el excelente estado del municipio, su progreso, sus magníficos servicios y las exquisitas prestaciones al ciudadano, sin olvidar el talante de sus regidores y su buena disposición para resolver de inmediato cualquier problema que afecte a su municipio o a sus ciudadanos. Porque si excelente es algo o alguien que es extraordinario, muy bueno, que destaca sobre lo demás, pues no digamos ya de excelentísimo, que sería sumamente excelente o extraordinariamente bueno, algo que dudo se pueda hoy decir de buena parte de las instituciones y sus dirigentes, que en vez de excelentísimos son más bien mediocres, no teniendo a veces, la suficiente capacidad para desarrollar la actividad que los ciudadanos les hemos encomendado y para lo que ellos se han presentado.

    Y si que excelentísimo viene de excelencia, del tratamiento de cortesía con el que hay que dirigirse al organismo o a la persona a la que le corresponde la excelencia por el cargo que ocupa. Pero también es verdad, que por la ocupación de ese mismo cargo público, su gestión y buen hacer debe de ser de excelente para arriba, por lo que hay muchos ayuntamientos y regidores que no merecen este tratamiento. Un tratamiento de Excelentísimo, que según la actual Ley tienen los alcaldes de los municipios de gran población, igual que el de Ilustrísimo lo tienen los tenientes de alcalde de estos municipios, los alcaldes de menos población, los presidentes de las Diputaciones Provinciales y los de los Cabildos Insulares. Siendo también Excelentísimos los presidentes y ex presidentes del gobierno de la nación, sus ministros y sus altos cargos, además de los presidentes y ex presidentes de todas las Comunidades Autónomas, excepto las de Cataluña, Baleares y Valencia que son Honorables, por lo que a ciertos ex presidentes de estas tres comunidades, que están huidos de la Justicia, imputados o condenados por varios delitos cometidos durante su mandato, hay que tratarlos de “Honorables”, una palabra que significa que se es honrado y merecedor del respeto o la estima de los demás, una expresión que dicta mucho de lo que estos señores son, quedándole incluso grande el tratamiento de señor.

    Un trato este de Señor, que debería de ser el único en la España del siglo XXI, suprimiéndose todos los demás tratamientos, incluidos los de la familia Real de Majestad o Alteza, como también el de Excelentísimo, la cortesía que tienen los hijos o cónyuges de las infantas (Iñaki Urdangarin). Unos tratamientos que no tienen sentido alguno en la época en que vivimos, un tiempo en la que cada vez hay más desconfianza y desarraigo de los poderes públicos e instituciones. Unos poderes que hoy se han dado cita en la apertura del nuevo aeropuerto regional, un aeropuerto inaugurado por su Majestad, el cual ha sido recibido por una larga lista de Excelentísimos, Ilustrísimos y Señorías, ya que incluso los presidentes de las cámaras de comercio son Ilustrísimos, elevándose hasta Excelentísimos los de Madrid y Barcelona. Una larga lista de personalidades que ha estado encabezada por el Exmo. Sr. Presidente de la Región de Murcia, un presidente que para muchos no será hoy excelentísimo, ni excelente, ni tan siquiera bueno, siendo calificado quizá como pésimo.

    Y me refiero a los muchos ex propietarios de esas tierras donde se ha construido el aeropuerto, que tras su expropiación llevan más de una década sin cobrar, cobrando algunos de ellos la semana pasada, unos días antes de ser inaugurado el aeropuerto, lo que demuestra el mal funcionamiento de la administración y sus dirigentes, la insensibilidad y la indiferencia con la que resuelven los problemas de los ciudadanos. Unos ciudadanos que llevan desde 2013, año en que se fijaron las indemnizaciones que tenían que cobrar por sus propiedades, esperando el día en que se ingresen en sus cuantas el importe fijado por las expropiaciones, una expropiaciones que siempre son más bajas que el precio de mercado. Un aeropuerto que mientras se realizan recortes en sanidad, políticas sociales y educación, pagaremos todos los murcianos, cuando se nos dijo en su día, que su financiación seria 100% privada sin costarnos nada a los contribuyentes. Igual que ha ocurrido con la autovía Cartagena-Vera, que al final ha tenido que hacerse cargo de ella el Estado, una autovía en la que también unos 200 ex propietarios de los terrenos por donde pasa, estaban aún sin cobrar cuando fue rescatada el pasado año por el Ministerio de Fomento.

    Así son todos estos “excelentísimos”, muchos anuncios y proyectos estrella, de los que van sacando rédito durante varias campañas, y si al final tienen la valentía de hacer lo que prometieron, no siempre son acertados sus proyectos y decisiones. Es lo que puede pasar con la imprudente decisión de bajarnos el impuesto del IRPF, una decisión motivada por la proximidad de las elecciones, un impuesto que bajará en su tramo autonómico ahora, cuando hasta hoy éramos la segunda comunidad donde más pagábamos los contribuyentes de rentas medias. Pero aún así, seguimos siendo la comunidad más deficitaria de España, con un desfase de entre ingresos y gastos de unos 450 millones de euros al año, lo que supone más del 1,5% del PIB, el porcentaje más alto de todas las comunidades autónomas.Una comunidad que tiene una deuda de casi 10.000 millones de euros, el doble que en 2012, deuda que ha aumentado un 10% en el último año, pero que se permite bajar los impuestos si con ello consigue más votos su “excelentísimo” presidente.

    Un presidente que tras gobernar el país 7 años su partido, sigue echando la culpa de la mala financiación autonómica al gobierno de Zapatero. Un gobierno que por cierto, el 18 de febrero de 2005 aprobó en Consejo de Ministros, el Código de Buen Gobierno para los miembros del Gobierno y altos cargos de la Administración General del Estado, un código en el que en su artículo 3 y apartado 8, se señalaba que el tratamiento protocolario de sus miembros sería el de Señor o Señora, seguido de la denominación de su cargo, empleo o rango. Una valiente medida que ponía fin a los excelentísimos e ilustrísimos, pero que solo fue para los cargos del Estado, cuando tenía que haber sido para todas las administraciones, unas administraciones en las que sus excelentísimos tampoco imitaron la medida como hubiese sido lo adecuado.

    Así fue como años después en Lorca, en el acto del funeral de parte de las víctimas del terremoto, estuvieron presentes sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, el Excelentísimo Sr. Ramón Luis Valcárcel Siso, presidente de la Región de Murcia, acompañado del Honorable Sr. Francisco Camps Ortiz, presidente de la Generalidad Valenciana, el Excelentísimo Sr. Francisco Jódar Alonso, alcalde de Lorca, la Ilustrísima Sra. Eulalia Ibarra López, teniente de alcalde del municipio y el Sr. José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno de España. Todos con tratamiento de cortesía menos el mismísimo presidente del gobierno, que por propia iniciativa había dejado en desuso años antes este tratamiento para él y los altos cargos del Estado. Pero una vez el PP en el poder y antes de acabar su primera legislatura, la Ley 3/2015 del 30 de marzo, dejó sin efecto la supresión de los tratamientos, volviéndose de nuevo a los excelentísimos e ilustrísimos para las altas personalidades, algo más propio de siglos pasados que del actual.

    Un siglo en el que la sociedad avanza a pasos agigantados, un siglo donde van quedando atrás costumbres y tradiciones y donde la igualdad está en la mente de todos. Un tiempo donde no debemos de continuar con estos tratamientos anticuados, que están en decadencia y que no sirven para nada, ya que la distinción de un cargo público, debe de ser el respeto que se gane durante la etapa de su cargo, al servir a la ciudad, región o país en el que ha nacido, siendo Señor o Señora como el resto de los mortales. Si la web del AyutaMIENTO de Lorca, si su portal de transparencia es un símbolo de modernidad y cercanía, anteponer excelentísimo al nombre de su alcalde o ilustrísimo al de sus tenientes de alcalde en esa misma web, creo que es signo de lejanía, de continuar anclados en el pasado.

    Si se anuncia continuamente que estamos haciendo la Lorca del mañana, la Lorca del futuro, pues comencemos dando un paso de proximidad e igualdad, poniéndole fin a la cortesía y usando un tratamiento mucho más cercano a la ciudadanía. Porque no somos los ciudadanos lo que servimos al cargo público, sino que es este el servidor de los ciudadanos, ya que para ello se presentó y por ello fue elegido, debiéndonos el mismo tratamiento de respeto y cercanía los unos que los otros, el administrador que los administrados.

  • SANGRE LORQUINA EN CASAS VIEJAS por Antonio de Cayetano

    SANGRE LORQUINA EN CASAS VIEJAS por Antonio de Cayetano

    SANGRE LORQUINA EN CASAS VIEJAS 

    Hoy 11 de enero, como cualquier otro día del año, es la efeméride de muchos acontecimientos relevantes, unos que afectan al conjunto de la sociedad y otros que solo importan individualmente, permaneciendo para siempre en el recuerdo de estas personas. Siendo el hecho que hoy vamos a recordar, los trágicos sucesos de Casas Viejas, una aldea que entonces era pedanía del municipio gaditano de Medina Sidonia, lugar donde hace 86 años, murieron tres agentes del orden y 22 campesinos.

    Una tragedia que a comienzos de 1933 conmocionó a todo el país, siendo el principal detonante de la caída meses después, del gobierno de Manuel Azaña. Unos sucesos que se iniciaron al amanecer de aquel miércoles once de enero, cuando un grupo de anarquistas armados con escopetas, pistolas y hoces, rodearon y tirotearon la casa-cuartel de la Guardia Civil. Un cuartel que estaba ocupado por su sargento-comandante y tres guardias, además de por sus respectivas familias, siendo el sargento y uno de los guardias las primeras víctimas de esos hechos, al ser ambos alcanzados mortalmente en la cabeza por los disparos de aquellos enfurecidos. Unas heridas, que si bien no provocaron su muerte en el acto, sí que lo hicieron días después, falleciendo el sargento Manuel García Álvarez el 13 de enero en el hospital de Cádiz y el guardia el 4 de febrero en el mismo centro sanitario al que había sido trasladado con una gravísima herida que le produjo la pérdida del ojo derecho.

    El guardia era Román García Chuecos (primera imagen), tenía 32 años de edad y era natural de Lorca. Un paisano que inició en nuestra ciudad su vida militar, entrando en julio de1921como soldado voluntario en el Regimiento de Infantería de Línea España nº 46, una unidad militar que apenas llevaba año y medio entre nosotros. Un regimiento que procedente de Cartagena, había llegado escalonadamente a nuestra ciudad entre finales de 1919 y marzo de 1920, cumpliendo así la Orden del Ministerio de la Guerra de 17 de agosto de 1918 sobre Organización Divisionaria del Ejército y conforme a lo dispuesto en la Ley de 29 de junio de ese mismo año. Pero un soldado que pronto tuvo que salir de nuestra tierra, ya que semanas después de su ingreso en el ejército, la unidad a la que pertenecía, tuvo que partir de la ciudad por orden de la superioridad, embarcándose en Cartagena con rumbo a Melilla, para combatir en la “Campaña de Marruecos”, la guerra que entonces se mantenía con los rifeños. Siendo la terrible batalla de Annual, la gravísima derrota que sufrió el ejército español el día 22 de julio de aquel año, la que provocó la movilización de unidades hacia el norte de África, zona donde ya había estado combatiendo diez años antes el “España 46”.

    Unas tropas que permanecieron allí por espacio de tres años, coincidiendo la vuelta a nuestra ciudad con la terminación del nuevo cuartel Sancho Davila. Un cuartel que fue inaugurado el 21 de junio de 1924, instalándose ya en él las unidades del España 46, el regimiento que hasta entonces ocupaba provisionalmente el antiguo colegio de la Purísima, el convento de la Merced y el pequeño cuartel de la calle del Aire, el conocido como La Zona, por ser allí donde estaba la zona de reclutamiento. Pero un regimiento que solo estuvo algo más de 10 años entre nosotros, pues en 1931, por una nueva reorganización del ejercito, se fusionó con el Regimiento de Infantería nº 38 y pasó a la localidad alicantina de Alcoy. Un regimiento que tras su heroica campaña en África, fue recibido con clamorosa ovación en el puerto de Cartagena y en su llegada a Lorca, donde lo esperaban las autoridades locales y familiares y amigos de los militares, no regresando entre la tropa el soldado García Chuecos, el joven lorquino que se había alistado en el ejército tres años antes.

    Y es que tras participar con su unidad en los combates de Casabona, Tizza y Sidi Amaran, en el mes de noviembre de 1921, fue destinado al Batallón de Cazadores Llerena nº 11, sirviendo primero en el destacamento de Tetuán y más tarde en el de Uad Lau. Pero tras solicitar el ingresó como guardia 2º de Infantería en la Guardia Civil, en marzo de 1923 fue destinado a la Comandancia de Álava y un mes después al puesto de Maestu, un pequeño pueblo de la montaña alavesa donde conoció a Ignacia López, la mujer con la que se casaría un año después. Un matrimonio que dio lugar a su traslado, ya que en esa época, el régimen de incompatibilidades de la Guardia Civil, impedía estar destinado en la población de la esposa, siendo entonces enviado a la Comandancia de Barcelona. Ya en Cataluña, fue destinado al puesto de Gavá en 1924, al de Berga en 1925 y a Sabadell en 1928, ciudad que abandonó en noviembre de 1930 por ser trasladado a la Comandancia de Cádiz, pasando en el mes de diciembre al puesto de Casas Viejas, una pedanía de 2000 habitantes que con el tiempo se convertiría en el hoy municipio de Benalup-Casas Viejas.

    Una zona de Andalucía que como en tantos otros territorios rurales de nuestro país, había grandes desigualdades sociales, con la tierra mal repartida, solo en manos de unos pocos, mientras los jornaleros se veían privados de ella y pasaban hambre cuando faltaba el trabajo, sobre todo durante los meses de invierno, pidiendo por ello un reparto más justo y equitativo de la tierra. Unos campesinos que estaban en una constante agitación social, como constante era también, la miseria en sus humildes hogares. Unos jornaleros a los que se les abrió una puerta de esperanza con la proclamación de la Segunda República, ya que para ellos república era sinónimo de reforma agraria, esperando del nuevo gobierno la solución a sus males, la pretendida redistribución de la propiedad. Pero los políticos no iban a la velocidad que los campesinos querían, y aunque se aprobó la Ley de Reforma Agraria en septiembre de 1932, esta no pudo llevarse a cabo inmediatamente por el coste que ello suponía, como tampoco era cumplida por los dueños de las tierras la Ley de Laboreo Forzoso, la que obligaba al cultivo de las mismas, lo que motivó las desavenencias de jornaleros y caciques, los primeros por no ver cumplidas sus expectativas y los segundos por ver peligrar sus propiedades y posición social.

    Una discordia que terminó con huelgas, ocupación de fincas, incendios de cosechas y aperos y lo que fue más grave, con disturbios y enfrentamientos con las fuerzas de orden público. Unas revueltas campesinas que se dieron en diferentes puntos del país, causando gran número de víctimas entre los jornaleros que querían salir de la miseria y el hambre y entre los miembros de la Guardia Civil que pretendían restablecer el orden. Así en Zalamea de la Serena (Badajoz), murieron dos campesinos por disparos de la Guardia Civil, otros dos murieron en Épila (Zaragoza) y cuatro más en Jeresa (Valencia). No quedándose tampoco atrás las víctimas entre las fuerzas del orden, como fue el caso del pueblo de Castiblanco (Badajoz), donde el último día del año 1931, fueron linchados cuatro números de la Guardia Civil por una muchedumbre de jornaleros en paro, asesinándolos salvajemente con palos, piedras y cuchillos. Seis días después, el 5 de enero de 1932, en Arnedo (La Rioja) la matanza fue a la inversa, muriendo once personas y resultando treinta heridas, por los disparos de la Guardia Civil, encontrándose entre las víctimas una madre y su hijo de cuatro años.

    También se registraron sucesos donde las víctimas eran mixtas, como fue el caso de la Villa de Don Fadrique en la provincia de Toledo, donde el 8 de julio de 1932, durante los disturbios producidos tras una huelga de siega, murieron un guardia civil, un terrateniente y dos campesinos. Pero el hecho más sangriento fue la masacre de Casas Viejas, el suceso que el 11 de enero de 1933 vistió de luto al pueblo gaditano, alcanzando también a una familia lorquina. Una familia que estando a 500 kilómetros de donde se produjeron los hechos, perdió a uno de los suyos, a un joven que optó por ser un servidor del orden. Un agente de la Guardia Civil que pronto iba a cumplir sus diez años en el cuerpo, llevando apenas dos en aquel destino, sirviendo y ayudando al pueblo y defendiendo la República como era su obligación. Pues todo empezó con la pretensión de un numeroso grupo de campesinos (dos centenares), que querían proclamar por su cuenta, el comunismo libertario y el reparto de las tierras entre los jornaleros. Un grupo de anarquistas que se sublevó en armas contra la legalidad vigente, cortando las comunicaciones del pueblo, incendiando la oficina del Registro de la Propiedad y apoderándose de la alcaldía, haciéndole saber al alcalde pedáneo que ahora eran ellos los que decidían, siendo el siguiente paso, la ocupación de la casa-cuartel de la Guardia Civil.

    Intenciones que el pedáneo comunicó al sargento comandante de aquel puesto, contestándole el responsable del cuartel, que la Guardia Civil estaba para defender la Ley y el orden así como la República, no aceptando la imposición de ningún otro sistema, saliendo seguidamente al exterior para observar la situación, momento que aprovecharon los revolucionarios para efectuar los primeros disparos sobre el cuartel y sus guardias. Unos disparos que en un principio no alcanzaron a ningún agente, cerrando las puertas de las dependencias y subiéndose el sargento a la planta de arriba para vigilar por las ventanas, siendo alcanzado en la cabeza por uno de los disparos, al igual que le pasó a nuestro paisano que recibió igualmente otro impacto en la cabeza, en uno de sus ojos, mientras que los otros dos guardias fueron también alcanzados, aunque con heridas muy superficiales. Unos guardias que estuvieron defendiendo el cuartel hasta cerca de las dos de la tarde en que llegaron los primeros auxilios, mientras que las mujeres de los agentes, se fueron ocupando de cuidar a los dos heridos graves que necesitaban de forma urgente asistencia sanitaria.

    La llegada de los refuerzos al mando de un sargento de la Guardia Civil, provocó la huida de los sublevados y la evacuación de las víctimas, mientras que con la llegada más tarde de fuerzas de la Guardia de Asalto (cuerpo policial creado por la República un año antes), al mando de un teniente y otra unidad de la Guardia Civil al mando de otro oficial, se iniciaron los primeros registros domiciliarios y las primeras detenciones, poniéndole cerco a la choza donde vivía el anarquista Curro Cruz, apodado el “seisdedos”, lugar donde creían se habían atrincherado algunos de los campesinos que habían participado en los hechos. Pero todavía tendrían que venir más refuerzos, pues casualmente se encontraba en la provincia de Cádiz para prevenir incidentes con motivo de las movilizaciones y huelgas que esos días se desarrollaban, otra unidad de la Guardia de Asalto llegada en tren desde Madrid y mandada por el capitán Manuel Rojas, un hombre sin piedad que ejerció sobre la población una violencia innecesaria e inhumana, siendo el responsable de la peor tragedia civil de aquellos años.

    Así tras la llegada de este capitán y sus fuerzas, se ordenó entrar en la choza del seisdedos, pero tras acercarse a ella los guardias de asalto, los revolucionarios dispararon desde dentro, alcanzando al guardia Ignacio Sebastián Martín Díaz que resultó muerto, e hiriendo a cuatro guardias más. Acto que enfureció al capitán Rojas, que ordenó disparar contra la choza de barro y paja, a la vez de que se derramara gasolina sobre ella para incendiarla, muriendo acribillados a balazos y calcinados, el anciano “seisdedos”, sus hijos Pedro y Paco, su nuera Josefa y su nieto Francisco, además de Manuel, Jerónimo y Manuela. Pero lo peor aún estaba por venir, ya que tras ir deteniendo a la gente del pueblo, fuesen ancianos o enfermos, vecinos a los que se mataba si se resistían a ser arrestados o no abrían la puerta, decidió el capitán llevar a los detenidos ante el cadáver del guardia de asalto muerto ante la choza, fusilando a quemarropa y con los grilletes puestos a 12 de los detenidos, ya que los dos últimos en llegar que iban sin esposas, los salvó un guardia civil que había estado destinado en el pueblo, dejándolos escapar cuando se percató de lo que les esperaba y saber que estaban al margen de cuanto había sucedido allí, pues de los doce fusilados, solo uno (Fernando Lago Gutiérrez), había participado en la intentona revolucionaria.

    Un guardia civil que como conocedor del pueblo y sus vecinos, había ido acompañando a los guardias de asalto en sus registros y detenciones y cuyas declaraciones fueron clave para condenar luego al capitán Rojas. Un capitán que también había ordenado prender fuego a todas las chozas de la aldea, orden que se negó a cumplir el teniente de la Guardia de Asalto Gregorio Fernández que mandaba la otra unidad, por considerarla una medida irracional y desproporcionada. Como también fue una brutalidad lo que presenció Juan Gutiérrez, el guardia civil que liberó a los dos vecinos antes de que fuesen también fusilados. Un guardia que al ser requerido por los de asalto para que quitase los grilletes a los cadáveres y hacer así creer que los habían matado al intentar huir, aplicando la vigente Ley de Fugas, observó como alguno respiraba, hecho que hizo saber a los responsables de la Guardia de Asalto, obteniendo como respuesta una violencia despiadada, ya que de forma inmediata fueron rematados los que aún continuaban con vida. Pero la peor respuesta a su humanidad y buen hacer, fue la recibida años después, ya que él fue una víctima más de aquella violencia, al ser asesinado por un grupo de anarquistas en 1.936.

    Un año este, que por el contrario fue generoso para el capitán Rojas, ya que a pesar de haber sido condenado el 28 de mayo de 1934 a 21 años de prisión por el crimen de las12 personas a las que fusiló, una sentencia del Tribunal Supremo fechada en enero de 1936, le redujo la condena a solo tres años, considerando las muertes por homicidio en vez de por asesinato. Y es que mientras que por asesinato eran siete años de cárcel por cada uno de los crímenes, siendo solo el triple de la pena cuando eran varias las víctimas o los delitos, en el caso de homicidio era solo un año por muerte, siendo también la pena máxima el triple de la condena más alta. Por lo que en el mes de marzo de 1936, cuando se cumplieron tres años de haber entrado en prisión, quedo en libertad al tener cumplida toda su condena, estableciéndose en la provincia de Granada de donde era natural, siendo nombrado jefe de milicias de Falange y participando en la detención de Federico García Lorca. Posteriormente se le nombró jefe de la 17ª Batería del Regimiento de Artillería Ligera nº 3, pasando más tarde al Regimiento de Artillería Pesada nº 1 con el que estuvo combatiendo en el frente de Aragón. Lugar que abandonó tras un permiso por la muerte de su madre, no regresando tras el entierro, marchándose a la ciudad de Sevilla donde le gustaba su ambiente nocturno y donde sustrajo un automóvil propiedad del ejercito, vehículo que estaba asignado a un comisario de guerra e interventor de trasportes militares, siendo detenido por ello y condenado a casi dos años de cárcel después.

    Un personaje el capitán Rojas, que primero negó los hechos de Casas Viejas de los que se le acusaba, echándole la culpa a sus subordinados que dijo actuaron por su cuenta y luego que cumplía órdenes de sus superiores, incluso del mismo presidente del gobierno Manuel Azaña, que al mismo tiempo era ministro de la Guerra. Pero en el juicio quedó demostrado que mintió a todos, desde al presidente del gobierno al Tribunal que lo juzgó, pasando por la cadena de mando y el juez instructor. Aunque cuando se hizo pública la sentencia y se conoció la verdad, ya se había manchado el brillante cuerpo de la Guardia de Asalto creado por la Segunda República, así como el gobierno de Azaña, incluido el propio presidente que se vio duramente vapuleado por aquel suceso, razón por la cual los anarquistas se abstuvieron en las elecciones generales de noviembre de 1933, dando así la victoria a la derecha. Una derecha que con la ayuda de los periódicos a fines, estuvo durante muchos meses culpando al gobierno de lo sucedido, de que este había dado aquella orden de abrir fuego contra aquellos campesinos desarmados, muchos de ellos esposados.

    Unos hechos que conoció el gobierno días después de suceder, ya que la primera versión del capitán Rojas, fue que los hombres a su cargo tuvieron que disparar cuando intentaban huir los detenidos, siendo un redactor de la CNT el que primero desveló la verdad de lo que allí había pasado, el que el miércoles 18 de enero se atrevió a denunciarlo públicamente, siendo ya ese día, una semana después de producirse los hechos, cuando las autoridades reconocieron que efectivamente se habían producido 12 asesinatos por parte de la Guardia de Asalto. El informante fue Miguel Pérez Condón, un joven anarquista de 23 años que conoció los hechos de primera mano, ya que tenía cierta amistad con María Silva Cruz, la que a partir de esos sucesos fue conocida como “La Libertaria”. Una joven de 16 años que era nieta del seisdedos, siendo junto con su primo pequeño, los únicos de la familia que se salvaron de aquel infierno, aunque tras sufrir la represión republicana y haber estado en la cárcel por aquel suceso, el 23 de agosto de 1936 fue torturada y fusilada por los golpistas, dejando un hijo de 13 meses. Un hijo que fue fruto de su matrimonio con Miguel Pérez, el escritor y periodista anarquista que había denunciado la atrocidad cometida.

    Un joven que tras promover un comité pro-victimas de Casas Viejas, cuando el 25 de enero llegó al pueblo para entregar la primera colecta, fue detenido por la Guardia Civil y llevado a la cárcel de Medina Sidonia, coincidiendo allí con “La Libertaria” que también estaba presa, surgiendo el amor entre ellos y casándose un tiempo después tras salir ambos en libertad. Miguel y María se trasladaron a Madrid, donde él fue redactor de las publicaciones de la CNT, pero cuando en enero de 1934, el nuevo gobierno de signo contrario suspendió este sindicato obrero, la pareja tuvo que regresar de nuevo a Cádiz, donde estuvieron hasta el comienzo de la Guerra Civil, hasta que fue detenida María mientras Miguel escapaba por el tejado. Una huida que le llevó hasta la ciudad malagueña de Ronda, ciudad de la que fue evacuado hasta Málaga con un brazo herido, marchando a continuación hasta nuestra región, hasta el Hospital Militar de Cartagena donde fue operado y se recuperó de sus heridas. En Cartagena colaboró en diferentes periódicos locales y fundó la Casa de Andalucía, ya que cada vez nos llegaban más refugiados de la vecina región. Luego ingresó en la Escuela Popular de Guerra que se acababa de abrir en Paterna (Valencia), alistándose en la Guardia Nacional Republicana (denominación que tomó la Guardia Civil en nuestra zona), pero por muy poco tiempo, ya que lo dejó para ser corresponsal de guerra, marchando por varios frentes desde donde mandaba sus crónicas.

    Cuando la guerra llegaba a su fin, Miguel ya estaba de nuevo en Cartagena, dirigiendo el diario Cartagena Nueva, un periódico del que antes había sido redactor. Un rotativo en el que colaboraba Miguel Peydro Caro, un histórico socialista de Lorca, un lorquino que también se encontraba en Cartagena en ese año, aunque después de la guerra se exilió a Marruecos. Un amigo personal de Miguel con el que compartía profesión e ideología, siendo posiblemente nuestro paisano, uno de los últimos que le vio con vida. Y es que a pesar de haber varias versiones sobre la muerte de Miguel Pérez, la que parece más verosímil, es la que relató Miguel Peydro y la que publicó el 13 de marzo el periódico Cartagena Nueva tras salir de nuevo a la luz. Contaba nuestro paisano, que tras estar juntos el sábado 4 de marzo de 1939, Miguel Pérez se marchó poco después de las once de la noche, siendo detenido aquella misma madrugada por los sublevados, montándolo en un camión donde iban otros antifascistas y trasladándolo hacia el cuartel de Artillería de San Antón. Pero de camino al cuartel, Miguel que llevaba escondida una pistola en el forro de su gabán, la sacó apuntando a sus raptores y saltó del camión intentando escapar, hecho que motivó un intercambio de disparos, detonaciones que fueron oídas por una patrulla militar cercana, que acercándose al lugar dieron muerte a Miguel.

    Enterado nuestro paisano de lo que había sucedido y de que su cuerpo llevaba varios días insepulto en el cementerio, informó a la CNT y a las nuevas autoridades de la situación, recibiendo sepultura el día siete de marzo, a los 29 años de edad y lejos de su tierra y de su pequeño hijo Juan. Un hijo que fue creciendo solo sin el calor de sus padres, y que murió hace seis años sin encontrar el lugar donde está enterrada su madre, María Silva “La Libertaria”. La joven de 16 años que aquel 11 de enero fue junto con su primo Manuel de 12, los únicos supervivientes de aquel horror, al aprovechar un momento de indecisión y salir parapetados detrás de una moribunda burra en medio de la oscuridad, escapando así de aquella masacre, de la que no pudieron escapar cinco de sus familiares que murieron calcinados en su modesta choza, la humilde vivienda del “seisdedos”. Un apelativo que hace referencia a una característica de la familia, ya que todos sus miembros nacen con seis dedos en cada una de sus extremidades, aunque los de las manos se los suelen operar.

    Y hasta aquí los apuntes de esta tragedia, una tragedia de la que han corrido ríos de tinta. Una tragedia que nació del hambre, de la desesperanza y de las desacertadas pretensiones de cambio de unos campesinos y que continuó con la locura de disparar desde la choza cercada, cuando lo sensato hubiese sido entregarse. Pero una matanza que fue causada por la irresponsabilidad del capitán que mandaba las fuerzas de la Guardia de Asalto, ya que de haber sido otro capitán el responsable de aquella unidad, seguro que la historia que hoy recordamos hubiese sido bien distinta.

  • UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA por Antonio de Cayetano

    UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA por Antonio de Cayetano

    UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

    Estamos finalizando un semestre que iniciamos con buen pie, con una apuesta por el medio ambiente, al incorporar a la flota de la policía local, cuatro vehículos híbridos (eléctrico-gasolina) de última generación, reduciendo con ello la contaminación acústica, el gasto de combustible y lo que es más importante, las emisiones de CO2 a la atmósfera, que son las mayores responsables del cambio climático que ya nos afecta. Una compra la de estos vehículos, de la que alardearon nuestros dirigentes, al anunciar que con esta medida se quería convertir a Lorca en una ciudad innovadora y sostenible, capaz de mejorar la vida de sus vecinos y ser un ejemplo a seguir por otros municipios. Nos alzamos en lo más alto, cosa habitual en nuestro AyuntaMIENTO, cuando son muchísimos los ayuntamientos españoles, que llevan tiempo ya, dotando a su policía local con este tipo de vehículos, con los que incorporan las tecnologías más respetuosas con el medio ambiente.

    Pero si comenzábamos el semestre siguiendo la buena senda, lo vamos a terminar tomando la dirección opuesta, la dirección contraria a los tiempos en que vivimos, ya que lejos de apostar por el ahorro y la sostenibilidad ambiental de la que tanto presumíamos, se ha optado por el derroche económico y ecológico, gastando más de tres veces más, en las luces de Navidad de este año, pasando de los 60.000 € desembolsados en el pasado ejercicio a los 200.000 (199.769,79) de este. Un sobrecoste que también provocará más consumo eléctrico y la emisión de más cantidad de CO2, el principal gas de efecto invernadero, siendo más de 10.000 toneladas de dióxido de carbono los que echaremos de más a la atmósfera con motivo del alumbrado navideño en nuestro país, un alumbrado que según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético consume 30 millones de KWh.

    Y no es que esté en contra del tradicional alumbrado de Navidad, creo que en este tiempo tan esperado por los ciudadanos y comerciantes, Lorca debe de lucir sus mejores galas, incentivando con ello la actividad hostelera y comercial dentro de la ciudad, aunque también se podría invertir parte de ese dinero durante el resto del año para favorecer al comercio, creando aparcamientos gratuitos en los muchos solares que hay dentro de la población. Alumbrado navideño sí, pero con un gasto moderado, pues no es cuestión de echar la casa por la ventana cuando se aproximan las elecciones, tratando de alguna forma, de sacar rédito político de tan “generoso” gesto. Un gasto que solo incluye el alquiler de todos los elementos del alumbrado, el montaje y el desmontaje del mismo, pagándose por otro lado el consumo de las más de 700.000 luces que nos dicen se han colocado en la ciudad, barrios y pedanías. Y si que la tecnología led supone entre un 60 y un 80% de ahorro respecto a las bombillas convencionales, pero también es verdad que por este motivo, se aumenta considerablemente el número de las mismas y el tiempo de encendido.

    Un gasto extraordinario que encuentro excesivo para la “débil” economía municipal, de la que tanto se lamentan nuestros dirigentes. Un gasto que es superior al presupuesto anual del servicio eléctrico municipal, un servicio que debido a los recortes ha tenido que reducir su presupuesto y plantilla. Un gasto que es similar a lo que cuestan los cuatro vehículos policiales que antes mencionaba, unos vehículos que se han tenido que financiar con un rénting a cuatro años, lo que hace que se eleve el importe que tenemos que pagar. Pero también un gasto exagerado por el tamaño y categoría de nuestra ciudad, cuando una ciudad como Valencia, la tercera en importancia de nuestro país, a pesar de incrementar en un 33% el presupuesto del pasado año, solo ha destinado 80.000 € al alumbrado extraordinario de Navidad. Si que otras ciudades como Sevilla, Málaga o Barcelona están en torno a los 900.000 €, pero si tenemos en cuenta su presupuesto y número de habitantes, el gasto percápita de todos estos ayuntamientos está muy por debajo del nuestro.

    Un AyuntaMIENTO que no ha dudado en gastarse la friolera de 200.000 € en algo superfluo que apenas dura un mes, mientras que la pasarela del río sigue abandonada y lleva semanas sin apenas luz, no habiendo tampoco, para invertir en sistemas que impidan el robo del cableado eléctrico de las zonas públicas, cuando otros ayuntamientos sí que lo están haciendo, evitando de esta forma los apagones y el gasto de reposición y mano de obra del material sustraído. Un gasto el de Navidad, que si lo tuviésemos que pagar cada lorquino individualmente, tocaríamos a 2,16 € por persona, cuando Madrid que es la ciudad española que más gasta en el alumbrado de estas fiestas (2.500.000 €), desembolsa solo 0,78 € por habitante. Pero es que si nos comparamos con municipios similares al nuestro en cuanto a población o extensión, aunque ciudades más visitadas y cuidadas, como son Santiago de Compostela o Cáceres, la primera gasta justo la mitad, mientras que el municipio extremeño se sitúa en algo más de 83.000 €.

    Unos municipios estos, que velan por la economía municipal, contratando este alumbrado extraordinario de forma bianual o cuatrienalmente, obteniendo siempre con ello mejores ofertas en su contratación. Porque llama la atención que mientras en Lorca nos gastamos 200.000 € en adornos que suman más de 700.000 puntos de luz, además de un cono de 20 metros en la plaza de España, los 83.000 € de Cáceres den para otro cono de las mismas dimensiones en su plaza mayor, además de 935.000 luces repartidas en 175 arcos decorativos en sus calles y plazas, 1750 metros de tubos luminosos en palmeras y otros árboles de gran porte, 12 textos con la inscripción de “Feliz Navidad” en otras tantas barriadas y adornos en sus farolas. Un 35% más de luces que aquí pero con un 58,5% menos de gasto, algo que resulta comprensible si analizamos la desgana o la tardanza con que se ha sacado a concurso el alumbrado de Navidad en nuestro municipio.

    Un concurso que mientras otros ayuntamientos lo licitan para varios años, lo realizan junto al de otros eventos como carnaval o feria o lo hacen antes de que concluya el verano, aquí se licitó el pasado 9 de noviembre. Y como el tiempo apremiaba, poniendo el día 26 como fecha tope para recibir las ofertas, siendo quizá por este retraso, el motivo de que no hubiese alumbrado festivo durante el desfile de moros, cristianos y judíos, cuando sí que en otros años lo hemos tenido, cambiando luego para Navidad alguno de sus motivos. Y claro, con tan poco tiempo y en unas fechas en las que ya se está trabajando en la colocación de este alumbrado extraordinario de otros municipios, solo se presentó una oferta, una oferta que curiosamente, solo bajó los céntimos que había de pico en el expediente de licitación, en lo presupuestado por el consistorio, como si de antemano supiese que no tenía competencia alguna, que no había más empresas dispuestas a pujar en él, adjudicándose el concurso por un importe de 165.099 € más IVA, 199.769,79 € en total.

    Siendo también extraño, que el alumbrado extraordinario de Navidad, ya se estuviese colocando por la empresa “adjudicataria” antes de su adjudicación, antes de que se constituyera la Mesa de Contratación de nuestro AyuntaMIENTO. Una mesa que se constituyó a las nueve de la mañana del miércoles 28 de noviembre, con el solo objeto de proceder a la contratación del alumbrado extraordinario de Navidad en la ciudad, sus barrios y pedanías. Creo que si la Navidad tiene su tiempo, su fecha marcada en el calendario, es completamente irracional, licitar la contratación de su alumbrado a menos de un mes vista del encendido del mismo, o pena de que se haga deliberadamente, para favorecer a una empresa determinada, algo que cabe pensar ante la sinrazón de esta situación. Y más, cuando estamos viendo día sí y otro también, que en algunas de las adjudicaciones llevadas a cabo en nuestra ciudad, las bajas son de hasta un 35% de la base de licitación, lo que indica que el valor de lo presupuestado es siempre muy superior al valor real de lo que luego se contrata.

    Se lloriquea mucho respecto a la economía municipal, pero poco se hace por reducir el gasto, y no me refiero a suprimir el tradicional alumbrado de Navidad, que como dije al principio es indispensable para embellecer la ciudad en estas fechas tan señaladas. Pero sí que hay que evitar el derroche económico y energético de este tipo de alumbrado, instalándolo con moderación, sin despilfarrar, y sobre todo, sacándolo a licitación con el tiempo suficiente para que un gran número de las empresas del sector puedan pujar a la baja. Un concurso que pudiera ser para varios años, llevando incluido el alumbrado festivo de la feria de septiembre, con la condición de ir cambiando los motivos todos los años y de que los mismos no se pongan también en municipios vecinos, consiguiendo de esta forma un gran ahorro para las arcas municipales. Pero aquí no pensamos en el ahorro, sino en el lucimiento, haciendo un gasto por encima de nuestras posibilidades, gastando un 233% más que el año anterior, un gasto que tampoco se traduce en tres veces más de alumbrado navideño, siendo testigo de ello la céntrica plaza del Ovalo u otras zonas de la ciudad.

    Igual que es una contradicción, que se nos venda como un logro, lo que se ahorra cultivando las flores de pascua en los viveros municipales y que por otro lado, se congratulen de los 200.000 euros que se van a gastar en el alumbrado extraordinario de Navidad. Un gasto que es una ofensa para los que padecen la pobreza energética en nuestro municipio, un municipio que con un presupuesto de 75 millones de euros, solo dispone de 58.000 € para este menester, la misma cantidad que recibe de la Comunidad Autónoma de Murcia, como subvención para luchar contra esta pobreza energética que sufren cientos de lorquinos. Unos lorquinos a los que les puede resultar difícil, explicar a los pequeños de la casa porque no pueden tener más luces encendidas dentro del hogar, o enchufar más tiempo la calefacción, cuando en la calle sí que lucen miles de bombillas consumiendo horas y horas de la red eléctrica. Un tiempo que se tenía que reducir en cuanto a horas y días, siendo más lógico su encendido en la segunda quincena de diciembre, que es cuando realmente comienza la Navidad.

    Como también es difícil de entender, que mientras en Katowice (Polonia), se celebra en estos días una cumbre sobre el Cambio Climático, buscando soluciones que reduzcan las emisiones a la atmósfera del gas invernadero, los alcaldes de muchas ciudades compitan entre si, por ver quienes tienen la mayor iluminación navideña. Una iluminación que implica un mayor gasto, el aumento de la demanda eléctrica y por consiguiente de la producción, lo que se traduce en más emisiones de CO2. Un doble derroche que debe de ser rechazado por todos los ciudadanos y abandonado por los ayuntamientos que como el nuestro, dice querer hacer de Lorca, una ciudad más respetuosa con el medio ambiente.

  • ¿Y LO NUESTRO CUANDO?  Antonio de Cayetano

    ¿Y LO NUESTRO CUANDO?  Antonio de Cayetano

    ¿Y LO NUESTRO CUANDO? 

    Mañana 18 de noviembre, se cumplen cuatro años de la aprobación por parte del Consejo Nacional de Patrimonio Histórico, de la candidatura de Lorca para que la tradición del bordado en oro y seda sea declarada por la Unesco Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Un reconocimiento internacional, que sería un gran logro para la ciudad y su Semana Santa, sumándose así el arte del bordado lorquino a los 399 elementos de 112 países que hasta la fecha están inscritos en ese registro. Una lista de la que forman parte tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como son las tradiciones orales, los rituales, las artes del espectáculo, actos festivos, usos sociales, conocimientos y prácticas relativos a la naturaleza y el universo y saberes y técnicas vinculados a la artesanía tradicional. Siendo 33 los nuevos elementos que se añadieron en 2017, entre ellos el género musical “punto guajiro” de Cuba o el arte de los pizzeros napolitanos de Italia, no presentándose el pasado año ninguna candidatura por parte de España.

    Si que en 2016 fueron evaluados y aprobados los dos elementos que presentó nuestro país, como fueron las fallas de Valencia por un lado y la cetrería por otro, siendo este último compartido con 17 países más. Igual que uno de los reconocidos en 2015 fue también español, aunque compartido con Francia y Andorra, por tratarse de la fiesta del fuego del solsticio de verano, una expresión cultural que se desarrolla en los Pirineos. Como también otro de los de 2013 fue compartido con otros 6 países aparte de España, siendo en aquel año la dieta mediterránea la representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. En 2012 le tocó a la fiesta de los patios de Córdoba; En 2011 fue la procesión de la virgen de la Salud de Algemesí (Valencia) y la revitalización del saber tradicional de la cal artesanal en Morón de la Frontera (Sevilla); En 2010 el flamenco y el canto de la sibila de Mallorca y dos también en 2009, el lenguaje silbado de la isla de La Gomera en Canarias y los tribunales de regantes del mediterráneo español, compartiendo este reconocimiento el Tribunal de las Aguas de la Huerta de Valencia y el Consejo de Hombres Buenos de la Huerta de Murcia, siendo este el único elemento de nuestra región que hoy está reconocido por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, el mismo respaldo y apoyo que merecería también la joya más admirada de Lorca, el bordado de su Semana Santa.

    Un patrimonio vivo que cada año es puesto en escena con motivo de nuestros incomparables desfiles bíblico-pasionales. Un bordado que en época medieval ya destacaba en nuestra ciudad, convirtiéndose Lorca en el siglo XVI en un importante centro de elaboración, un oficio que atrajo a gran número de bordadores de la zona de Andalucía. Y digo bordadores, porque el bordado erudito, el que con tanta maestría se hace aquí, empleando materiales nobles como la seda y el oro, telas de calidad y un ornamento que imita fielmente el efecto de las artes pictóricas, estaba reservado en aquellos tiempos solo a los hombres, limitándose los saberes de la mujer al mundo domestico, a la función reproductora como madre, a fiel esposa y a ser guardiana del hogar, preparándose únicamente para desempeñar esas tareas caseras. La mujer entonces debía de ser inferior al hombre, callada, casta, recatada y leal al marido que era “superior a ella en inteligencia”, justificándose así la subordinación de la mujer respecto al mismo y que nunca destacara más que él.

    Pero con la llegada de Carlos III en la segunda mitad del siglo XVIII, llegó el inicio del cambio, de la igualdad que aun hoy está por concluir, firmándose en 1768 una Real Orden, por la que se obligaba a escolarizar a todas las niñas, lo mismo que en 1779 otra Real Orden, autorizaba a las mujeres a desempeñar la labor artesana del bordado, siendo tras aquel tiempo cuando más se distingue y engrandece el bordado lorquino, llegando al máximo esplendor a principios del pasado siglo, cuando se realizaron esas grandes joyas que hoy son Bien de Interés Cultural. Unas verdaderas obras de arte que han sido confeccionadas con una maestría inimitable, con una técnica que ha sido trasmitida por la mujer de Lorca de generación en generación. Un arte que merece ser admirado y conocido mundialmente, no siendo menos importante que otras disciplinas, tradiciones, destrezas o habilidades que si que han sido reconocidas por los 12 comités que hasta la fecha a celebrado la Unesco en relación con este patrimonio inmaterial. Un Comité Intergubernamental de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, cuya decimotercera reunión se va a celebrar en breves fechas en Port-Louis, la capital de Isla Mauricio.

    Un comité internacional que entre el 26 de noviembre y el 1 de diciembre, va a examinar, evaluar y aprobar en su caso, 40 nuevas candidaturas, entre las que se encuentra una presentada por España, concretamente la marcada con el nº 33. Pero una candidatura que contrariamente a lo que se nos dijo en su día, cuando se anunció que tras un proceso de evaluación, la candidatura del bordado lorquino se llevaría al Comité de 2018, no es la nuestra. Lamentablemente nuestros extraordinarios bordados han sido sustituidos por las tamborradas, los rituales de toque de tambor que se celebran en diferentes pueblos de España entre ellos los dos murcianos de Mula y Moratalla. Una candidatura esta, que se aprobó en la reunión que el Consejo Nacional de Patrimonio Histórico celebró en Córdoba en 2016, una candidatura conjunta de varias comunidades autónomas que se ha puesto por delante de la nuestra, que fue aprobada en Teguise (Lanzarote) en el año 2014. Por lo que mucho me temo, que una vez más a Lorca, le ha faltado el necesario impulso, el empujón definitivo que hubiese conseguido el reconocimiento mundial de nuestro bordado.

    Un reconocimiento que hubiese coincidido con el centenario de una joya blanca, como es el estandarte de la Oración en el Huerto (Paño de las Flores) de Emilio Felices, igual que la aprobación de la candidatura en 2014 coincidió con el centenario de una joya azul, el estandarte del Reflejo de Francisco Cayuela. Dos BIC que son orgullo de Lorca, dos obras maestras de los dos artífices de la edad de oro del bordado lorquino. Un bordado que seguirá a la espera de entrar en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, cosa que no es fácil por los muchos filtros que se pasan, pero que quizá con un poco más de esfuerzo y dedicación de nuestros responsables locales y regionales, hubiésemos evitado que nos sobrepasaran otras candidaturas más recientes como la del tambor. Como también se nos pueden adelantar a Lorca, otros bordados de la región que igualmente van camino de la candidatura, siendo estos los de los Caballos del Vino de Caravaca. Unos bordados que no hay que menospreciar, pero de los que nos separan un largo trecho, pues hasta hace muy pocas décadas, los caballos se adornaban simplemente con las colchas de novia que en cada casa había, así como con mantones y tapetes de mesa de sencillos bordados, por lo que no creo que se nos meta luego a todos en el mismo saco, que es a lo que lamentablemente se acostumbra hacer en nuestra región.

    Una región cuya capital y administración solo ve las riquezas de su ciudad, olvidándose del resto de la comunidad, cuando el resto del territorio regional y sus ricos tesoros sí que colaboran en el lucimiento de la capital, tal como pasó en la exposición “Huellas”, una muestra que se celebro durante el primer semestre de 2002 en la catedral de Murcia para conmemorar su restauración. Una exposición formada por 412 piezas procedentes de toda España y parte del extranjero, de las que Lorca aportó el 7,5% de las mismas, siendo 31 las piezas que de nuestra ciudad salieron hacia aquella muestra. Una exhibición histórico-artística y cultural que se ha echado de menos en nuestra ciudad, cuando también se nos prometió algo similar para Lorca una vez que fuese restaurada la ex colegiata de San Patricio, el segundo templo más importante de la región. Algo que si se hizo en Caravaca de la Cruz, en la antigua Iglesia de la Compañía de Jesús una vez restaurada, con la exposición “La Ciudad en lo Alto”, mostrándose la historia de la localidad, desde las primeras civilizaciones hasta mediados del siglo XIX, que fue cuando Isabel II le concedió el titulo de ciudad, exponiéndose obras de arte de toda España y de países como Alemania, Australia, Ecuador e Italia.

    Pero es que desde el pasado septiembre y hasta el próximo 6 de enero, en la misma Iglesia de la Compañía de Jesús de Caravaca, tiene lugar otra gran exposición bajo el nombre de “Místicos”. Una exposición con excelentes obras de pintura y escultura y donde están representados artistas como El Greco, Murillo, Alonso Cano, Ribera o Luis de Morales “El Divino”. Una exposición que sigue a la que con el nombre de “Signum”, tuvo lugar en el mismo enclave durante todo el segundo semestre del pasado año y dedicada al Renacimiento en el Reino de Murcia. Unas exposiciones que al igual que la de La Ciudad en lo Alto o la de Huellas en Murcia, quisiéramos los lorquinos para nuestra ciudad. Pero lamentablemente quienes nos gobiernan no están por esta labor, no entendiéndose que el PP rechazara en octubre de 2015 una moción de IU sobre el tema, argumentando que desde el 2002 no había parado de solicitar que la exposición “Huellas” se realizase en Lorca.

    Una excusa que dice bastante de la desgana e ineficacia de nuestros dirigentes, porque 16 años dan para mucho y más cuando hay afinidad política entre la administración local y regional. Las obras de restauración de San Patricio se inauguraron en marzo del pasado año, anunciándose entonces, que se estaba buscando al comisario encargado de la anunciada exposición que se iba a realizar con este motivo, pero más de un año y medio después, sigue sin haber rastro del comisario y de la muestra. Esta es la política de nuestros dirigentes locales, muchos anuncios pero pocas realidades, cuando otros ayuntamientos más pequeños y sin afinidad política con el gobierno regional sí que consiguen la gloria para su pueblo, involucrando en ello a la Comunidad Autónoma de Murcia y a grandes empresas de la región como Estrella del Levante, Grupo Fuertes o Hefame, aparte de la Fundación Universitaria San Antonio, la de Caja Murcia o la Diócesis de Cartagena, así como otras colaboraciones de fuera entre las que se encuentra Iberdrola, Fundación Banco Santander o CaixaBank. Pero aquí en Lorca seguimos dormidos en los laureles, esperando que la breva caiga sola, pensando en que excusa poner para la próxima ocasión.

    Y si al principio, recordábamos el aniversario de la aprobación de la candidatura del bordado lorquino a Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, mencionando más tarde el centenario que también se cumple de la obra de Felices, aunque fue diez años después cuando salió como estandarte en procesión, vamos a terminar el articulo también con la Semana Santa, rememorando un escenario del que este año se cumplen 400 años, pues fue en 1618 cuando el padre franciscano Fray Alonso de Vargas señalizó el camino de las Cruces de Lorca. Un itinerario que se inicia en la puerta del antiguo hospital de San Juan de Dios y que termina en una elevación rocosa a las afueras de la ciudad, un montículo que desde entonces se conoce como El Calvario.

    Un monte que desde mayo de 2012 es Bien de Interés Cultural y un lugar donde culmina el tradicional rezo del Vía Crucis. Una devoción que desde el siglo XVII, llevan a cabo desde Cuaresma a Semana Santa los “rezaores” de nuestra huerta y campo, una tradición popular, que muy bien podría integrarse en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, pues ya hemos visto que no es inferior a otras prácticas o costumbres que si que han sido reconocidas por esta organización internacional.

  • MAL EMPEZAMOS Antonio de Cayetano

    MAL EMPEZAMOS Antonio de Cayetano

    MAL EMPEZAMOS

    El próximo día 18, se cumplen seis meses de la inauguración de las obras de remodelación de la principal arteria de Lorca y sus calles adyacentes, unas obras que se inauguraron a lo grande el pasado mes de mayo, pero que han tenido que esperar casi cinco meses para ver terminados muchos de sus flecos. Siendo el pasado mes de octubre cuando se hizo la conexión del falso imbornal, se colocaron la totalidad de las papeleras previstas, se instalaron las cámaras de seguridad, se restituyeron los zócalos rotos de algún comercio y se repusieron algunas de las losas de las aceras.

    Pero siguen faltando detalles que se contemplaban en el proyecto, como es la instalación de una red wifi gratuita y algunas señales de tráfico, como la de stop en la travesía de Ramón y Cajal o la de prohibición de giro a la derecha o sentido obligatorio de la marcha en Juan Carlos I, en su intersección con Ramón y Cajal sentido puente, ya que la entrada a la citada alameda desde la avenida, ha sido eliminada desde su remodelación. Colocando solo una señal de dirección prohibida y sus correspondientes marcas horizontales en la calzada, situación que no se aprecia hasta que no se adentran los vehículos en la alameda, circulando estos en dirección prohibida e incluso por la propia acera.

    Pero aún hay otra incidencia a corregir en ese cruce de la avenida con Musso Valiente y Ramón y Cajal, un contrasentido entre las marcas viales de la calzada y la regulación semafórica para peatones. Me explico, cuando se sale de Ramón y Cajal (farmacia 24 horas), una señal de prohibición nos impide girar a la izquierda, en sentido Ovalo, pero tampoco podemos avanzar hacia Musso Valiente, ya que la doble línea continua de la calzada nos lo prohíbe también, por lo que obligatoriamente hay que girar hacia la derecha (cosa que nadie cumple, incluida la propia policía), por lo que tendría más sentido una señal de giro obligatorio. Pero el despropósito no es ese, lo que está fuera de sentido, es que cuando se ponen en rojo los semáforos de la avenida para dar paso a los peatones y a los vehículos procedentes de Ramón y Cajal, se pone también en rojo el semáforo peatonal de Musso Valiente, cuando precisamente ese momento, es el único en que no entran vehículos a esa calle, permaneciendo en verde para los peatones, cuando sí que está abierto el único paso desde la avenida que es el del sentido Ovalo.

    Un desatino que no sería tal, si esta situación estuviese motivada por la presencia de vehículos procedentes de Ramón y Cajal, por lo que de ser así, SOBRA LA DOBLE LINEA CONTINUA que impide el cruce de la avenida. Igual que sobra también, la señal de dirección obligatoria que aparece en la primera de las imágenes que acompaño, una señal que si que está bien colocada, pero que ya no tiene sentido alguno al haberse invertido las marcas viales horizontales. Unas marcas que se han realizado tras el reasfaltado de la plaza Pintor Almela Costa (La Isla-Alameda de los Tristes), marcando la entrada a la plaza por la izquierda y la salida a la derecha, cuando lo normal es hacer siempre la entrada por la derecha y la salida por la izquierda, que es como se sigue haciendo por la mayoría de los residentes que la utilizan como aparcamiento.
    Pero como en Lorca somos diferentes, lo que es normal o habitual en otras ciudades aquí es pura chapucería, valiendo como ejemplo la solución que se le ha dado a los ocho bolardos retráctiles (ocultos en el suelo) que se colocaron en Juan Carlos I. Unos bolardos que se iban a utilizar para blindar la principal arteria de la ciudad durante acontecimientos masivos, como seguridad preventiva que impidiese el paso de vehículos.

    Una seguridad que se volvió en su contra, en un riesgo para los ciudadanos, al ser varias las veces que estos bolardos ocultos al exterior se han levantado solos, poniendo en peligro la seguridad del tráfico. Bolardos hidráulicos que los hay a lo largo y ancho de toda la geografía española, bolardos que se accionan con llave para llevar a cabo su apertura, y bolardos que si están homologados para su uso, deben de funcionar de una forma correcta y segura. Pero nuestro AyuntaMIENTO, en vez de exigirle a la empresa la sustitución de los mismos, ha optado por anularlos, colocándole una chapa que impide su uso y que se levanten del suelo. Una chapa anclada al pavimento asfaltico por medio de dos tornillos, tornillos que ya se van saliendo de la superficie e inciden en los neumáticos de los vehículos, aparte de ser muy molesta por el sonido que genera al paso de los mismos. Y es que aquí, lo de exigir que las cosa se terminen como es debido no va con nosotros, pues no hay nada más que ver, el estado en que se encuentra desde hace más de un mes, el pavimento de la avenida frente al instituto Ramón Arcas, tras ser abierto por una empresa de telefonía para meter nuevo cableado y no dejarlo como estaba.

    Pero no es el único punto deteriorado, quizá sea más grave porque ya se ha tapado, la chapuza que se ha hecho en la esquina del Huerto Ruano al reponer unas piezas del pavimento. Piezas que se colocaron sin una protección posterior, saliéndose el adhesivo sin fraguar al paso de los vehículos y quedando las piezas sueltas. Unas piezas que hubo que quitar y colocar de nuevo, pero de una forma chapucera, quedándose rotas y a distinto nivel, tal como se aprecia en una de las imágenes que sobre el asunto acompaño. Es vergonzoso que la preocupación del AyuntaMIENTO, sea solo la de anunciar las grandes sumas de dinero que se están invirtiendo en la ciudad, importando más bien poco, si este dinero se emplea como es debido y si la inversión realizada se conserva convenientemente, llamando la atención el descuido que se tiene de las jardineras colocadas en la avenida.

    Jardineras que desde el principio, son muchas las que pierden agua por sus deficientes conexiones a la red de alimentación o desagüe, provocando el continuo manchado del flamante pavimento de granito, así como otras que ya están movidas de su sitio o con los ficus o palmeras ligeramente inclinadas, aparte de que se le debería de poner alguna vegetación permanente, como bien pudiera ser romero en su variedad rastrera, una planta ideal para nuestro clima, dura, muy aromática, que florece dos veces al año y que cubriría toda la jardinera y colgaría por los lados. Como también se deberían de revisar los indicadores y señales de tráfico que se encuentran ya torcidos o inclinados y algunos desaparecidos, al no reponerse tras ser arrancados por algún vehículo. Por lo que mal empezamos, si a seis meses vista de la inauguración vamos ya dejando a su suerte todo lo que tanto dinero nos ha costado.

    Pero no solo pasa en el centro de la población, también en los barrios periféricos, llamando la atención la apatía que se ha tenido en la conservación del nuevo paseo de la avenida Alcalde José Antonio Gallego López (nueva ronda central). Un paseo que con apenas dos años, ha sufrido en su pavimento ya tres episodios de pintadas, el primero con puntos, el segundo con rayas y el tercero con grandes numeraciones de hasta cincuenta centímetros. Unas marcas realizadas para numerar el espacio de cada puesto, con motivo de la instalación provisional del mercado de los jueves durante la feria de septiembre, pero marcas que ahí quedan como muestra de la desidia de Lorca y sus dirigentes, porque existen etiquetas removibles u otras formas de marcar antes que machar el suelo de una forma permanente, tal como se aprecia en una de las muchas imágenes que hoy acompaño.

    Pero así es Lorca, mientras nos presentan la adquisición de dos hidrolimpiadoras para desincrustar toda clase de suciedad en el suelo, se ensucia este de una forma deliberada, porque quienes pulsan el aerosol, saben sobradamente que esa pintura no es transitoria, sino que se enquista permanentemente en el poroso pavimento. Un pavimento que se debería de intentar limpiar con esas modernas fregadoras de vapor que se compraron hace unos meses, dando además las oportunas instrucciones, para que no se vuelvan a repetir hechos como este.

  • UN PELIGRO A EVITAR por Antonio de Cayetano

    UN PELIGRO A EVITAR por Antonio de Cayetano

    UN PELIGRO A EVITAR

    Si la pasada semana, repasábamos algunas de las obras que las administraciones local y regional tienen paradas en nuestra ciudad, dejando para otra ocasión la del Palacio de Justicia, una obra que promueve la administración central y que tras ponerse en marcha el pasado mes de julio, tampoco termina de arrancar. El tema de hoy va también sobre obras paralizadas, pero no públicas sino privadas, obras que llevan más de una década en espera de tiempos mejores, de un cambio coyuntural para su terminación. Edificaciones cuya finalización no es trascendental o imprescindible para la población, si exceptuamos a los posibles compradores particulares que invirtieron ahí sus ahorros, pero sí que necesaria por el peligro que conllevan estas construcciones a medio terminar.

    Y no me refiero a lo expuesta que queda su estructura a agresiones medioambientales y atmosféricas, una estructura que está concebida para ser envuelta por el resto de la construcción, la cual le protege, sino a las chapas o travesaños metálicos, que como provisional barandilla, se añaden a la obra como elemento de seguridad de los operarios que trabajan en ella. Elementos que una vez paralizada la construcción, continúan en la misma sin cometido alguno, deteriorándose y abandonados a su suerte sin el mínimo control, sin mantenimiento alguno. Piezas que estando expuestas de una forma permanentemente a las inclemencias del tiempo, pueden desprenderse y dar un serio disgusto a cualquiera que pase por la calle, y más durante un temporal de viento, que como todos sabemos sopla más fuerte durante el día, que es cuando más viandantes circulan por los espacios públicos.

    El 5 de febrero del pasado año, quizá sea una fecha difícil de olvidar para un lorquino de adopción, para un hombre de 59 años al que le sobrevino encima una chapa cuando caminaba por la carretera de Águilas. Una chapa que aquella ventosa mañana de domingo, salió volada desde el tejado de un concesionario de tractores cercano, impactándole en la parte trasera del cuello y produciéndole una gran brecha de la que tardó más de un año en curar. Una herida que de no ser primeramente atendida por los vecinos del lugar y rápidamente por los servicios sanitarios de emergencias, le hubiese costado la vida. Un percance del que nadie estamos libre, un contratiempo que nos puede sobrevenir en cualquier momento y lugar si no nos tomamos en serio la seguridad y el anclaje de cualquier elemento susceptible de ser arrancado por el viento.
    También aquel mismo día, un árbol se desplomó sobre un vehículo en la pedanía de Cazalla, habiendo más incidencias en el resto de la región, como caídas de varios árboles, torres de tendido eléctrico, desprendimiento de fachadas, tejados, chapas, antenas y mobiliario urbano. Un temporal que con vientos de hasta 97 km. hora, se ha repetido varias veces después en nuestra región, azotando en el día de hoy a varias comunidades de la mitad norte de España.

    Está muy bien que ante la previsión de fenómenos adversos como el viento, nuestro AyuntaMIENTO se preocupe de cerrar las alamedas como medida de precaución, garantizando de alguna manera la seguridad de los ciudadanos, pero, ¿se hace algo para protegernos también de los peligros que nos puedan sobrevenir de las edificaciones abandonadas, unas construcciones que aparte de afear el paisaje urbano pueden ser una amenaza para la integridad física de las personas? Es frecuente ver en cualquier ciudad, las típicas lonas o mallas que cubren todo un edificio mientras está en obras, lonas que muchas de las veces se utilizan como soporte publicitario, razón por la cual en ciudades como Madrid, se piden falsas licencias de obra con el solo objeto de poder poner una lona publicitaria en la fachada, hecho que ya es motivo de inspección y sanción por parte del ayuntamiento capitalino. Sin embargo aquí, pocas son las lonas que se ven cubriendo las fachadas de una obra, cuando estas lonas de seguridad, deberían de ser obligatorias para todos estos edificios que se encuentran parados como consecuencia de la crisis.

    Una crisis de efectos desbastadores provocada por la propia administración, por la Ley del Suelo que aprobó el ejecutivo de Aznar en 1998 y que declaraba todo terreno urbanizable, salvo que se dijese lo contrario. Por la banca que dio barra libre al crédito, ofreciendo una sobrefinanciación excesiva a promotores y compradores, y por un urbanismo desmesurado amparado por las distintas administraciones. Un boom urbanístico donde cabía cualquiera, pasando de la moche a la mañana a ser todos promotores y con unos sueños de grandeza muy lejos de la realidad. Y claro pasó lo que se esperaba, que la burbuja estalló, acabándose el crédito para seguir construyendo, para seguir comprando y lo que fue peor, para terminar lo que estaba iniciado, dejando nuestras ciudades llenas de edificios inacabados, de estructuras, de grandes esqueletos que jamás se terminarán, tal como se encuentra un hotel en La Manga del Mar Menor más de 4 décadas.

    Un hotel de 510 habitaciones, que en su día promovió el empresario de la zona Tomas Maestre y que ahora el ayuntamiento de San Javier quiere subastar su derribo, siendo aprovechada su parcela para una nueva construcción y uso público. Pero no hace falta irse tan atrás, también el ayuntamiento de Zaragoza está aprobando órdenes de derribo a las edificaciones que como consecuencia de la crisis del ladrillo se han paralizado, y tras cumplirse la fecha límite de finalización de la obra y la prologa establecida en su caso. Habiendo más ayuntamientos que están modificando sus ordenanzas, con el fin de poder exigir a los promotores que las obras se terminen, subastándose estas en caso contrario, para ser demolidas o reedificadas de nuevo por un tercero.

    Desconozco a quien pertenece la propiedad de tres edificaciones abandonadas en el centro de la ciudad, como son las de las calles Alfonso X el Sabio, Santa Paula o Musso Valiente, si continúan siendo de los promotores o por el contrario son del banco, pero en cualquiera de los casos, debería nuestro AyuntaMIENTO exigirles a los propietarios unas condiciones mínimas de seguridad, bien retirando todos los elementos que son susceptibles de desprenderse de la obra, o lo que sería más aconsejable, cubrir estas edificaciones con grandes lonas, lonas que al tiempo que den seguridad, oculten la obra, minimizando de esta forma la fea visualización que estos edificios ofrecen al entorno urbano.

  • MÁS DE LO MISMO Antonio de Cayetano

    MÁS DE LO MISMO

    Hoy se cumplen tres meses de la publicación en el Boletín Oficial de la Región de Murcia, de la adjudicación del tramo II de la ronda central de Lorca (nuevo puente sobre el río). Unas obras que fueron adjudicadas a la unión temporal de empresas formada por Ferrovial Agromán y Áridos Serrata (empresa lorquina vinculada a Pavimentos Asfalticos Lario), adjudicándose la construcción de las obras por ser la oferta más ventajosa para la administración, la más económica para la comunidad autónoma que es la promotora de este tramo. Unas obras que fueron contratadas por 3.620.824 €, dos millones menos de lo previsto, de lo presupuestado en la base de licitación, que fue por un importe de 5.625.491 € en junio de 2016, teniendo que pasar más de dos años para que estas obras se adjudicaran por fin. Unos trabajos que se iniciaron a finales del pasado mes de agosto y que según palabras del alcalde, se ralentizarían durante los días de feria, algo que nos sorprendió oír, por no interferir una cosa sobre la otra.

    Aunque quizá aquellas palabras del regidor, insinuaban lo que luego ha sucedido, porque las obras no se frenaron como consecuencia de la feria, sino que se pararon totalmente cuando no llevaban ni un mes en marcha, llevando ya varias semanas sin actividad alguna. Cosa que no es nueva en nuestra ciudad ni con esta ronda, pues también ocurrió lo mismo con su hermano mayor, con el tramo primero, tramo que tenía que haber entrado en servicio el pasado verano y que por una modificación del proyecto, lleva ya más de un año parado, cuando se nos dijo que el retraso iba a ser de solo unos meses. Creo que con el tema de la ronda central se nos está tomando el pelo a los lorquinos, no porque el proyecto del tramo uno sea la segunda vez que se modifica después de adjudicarse la obra, pues también ocurrió en 2012, sino porque tampoco se avanza con el tramo III, el que tiene que cruzar el puente de La Torta. Tramo para el que el presidente regional anunció en el mes de mayo 10 millones de euros para su ejecución, por lo que si en 2017 se anunció también que el proyecto ya estaba finalizado y solo a falta de su financiación, contando con tres millones de euros de la Administración Central, era de suponer que las obras se licitarían en breve.

    Pero no, seguimos todavía pendientes del trazado y de lo que hacer con el centenario puente, anunciándonos el alcalde hace unas semanas, que los autores del proyecto tenían previsto entregarlo en unos días, y que una vez supervisado por los funcionarios municipales, se procedería a su presentación pública, PUDIENDO OPINAR TODOS AQUELLOS QUE LO DESEEN, LO QUE HACER CON EL HISTORICO PUENTE. Otra vez más de lo mismo, continuando en el mismo punto de partida que en 2013. Un proyecto que primero se nos anuncia terminado, luego que si un referéndum para ver qué opinan los vecinos respecto al puente, después que si una modificación del proyecto por orden de la alcaldía para salvar el puente y ahora, que una vez presentado el proyecto se pedirá el parecer de los lorquinos para ver lo qué hacer con él. Si alguien lo entiende que me lo explique, porque a la conclusión que se llega con tanto anuncio en el que se justifica la demora con el argumento del puente, es que una vez más se nos está engañando a los lorquinos con el tema de la ronda.

    Un vial que iba incluido en el Plan Estratégico de la Región de Murcia 2000-2006, que luego el PP lo llevó como bandera electoral en las elecciones de 2007, anunciando tras hacerse con el poder, que en 2010 estaría toda la ronda terminada y en servicio, disfrutando once años después solo del IV tramo, ya que es el único que se ha hecho de los cuatro en que se divide la ronda. Un tramo en el que no ha intervenido la Comunidad Autónoma para su financiación, ya que el mismo se ha realizado en un 80% con fondos europeos y el 20% restante con el dinero recaudado con aquel sorteo extraordinario de la lotería nacional. Un sorteo que se celebró el10 de noviembre de 2012 y cuyos beneficios iban destinados a paliar los daños causados por el terremoto de mayo de 2011, siendo el destinatario de aquellos fondos el AyuntaMIENTO de Lorca que los ha utilizado en otros menesteres distintos al terremoto, cuando en un principio estaban asignados a la recuperación del casco historico. Un destructivo terremoto, que parecía nos iba a traer como contrapartida grandes inversiones estatales para la ciudad, entre ellas las proyectadas rondas, con aquel PLAN LORCA redactado por el gobierno regional y que pagaría la Administración Central.

    Un plan que se desinfló en el mismo momento en que el gobierno de España cambió de color, igual que ocurrió con la autovía Yecla-Santomera-San Javier, la conocida como autovía del bancal y a la que se va pareciendo de alguna manera nuestra ronda central. Una autovía que ejecutaba el gobierno regional, aunque con fondos del estado, quedándose estancada en medio de la huerta cuando el PP llegó al gobierno de la nación. Pero mientras que la autovía del bancal, fue un capricho de Valcárcel más que una necesidad real, la ronda central sí que es una obra prioritaria para Lorca y los lorquinos, un proyecto que no admite más demoras, siendo más que necesario para aliviar el tráfico en nuestra ciudad. Una obra que tiene que agilizarse y no seguir paralizada con la EXCUSA de qué hacer con un puente, un debate que no tenia porque producirse, cuando no hay duda alguna entre la población, de que el histórico puente que lleva 108 años entre nosotros debe de continuar ahí.

    Hace un año publiqué un artículo sobre el tema, proponiendo que este puente de 1910, podría ser muy bien el centro de una gran rotonda que lo envolviese, rotonda que al tiempo que sirviera para repartir el tráfico en la zona, engrandeciera y destacara el centenario puente de hormigón, aunque siempre serán los técnicos los que deban de valorar aquella propuesta y los políticos dar su aprobación. Pero sea cual sea la fórmula elegida para pasar el puente, hay que darle forma ya, no demorando más los estudios y proyectos previos, y más cuando la financiación de la obra está asegurada con el préstamo del BEI, un préstamo cuyo dinero tiene la fecha de caducidad cercana, por lo que mucho me temo, de que gran número de proyectos se queden luego sin ejecutar, aunque sí que se han llevado a cabo otros en municipios limítrofes con el dinero que nos pertenecía a los lorquinos. Porque no solo es la ronda central la que lleva un gigantesco retraso, sino que también la que tenía que conectar los barrios altos está en la misma situación, un vial imprescindible para aquella zona y cuyo comienzo se anuncio para 2015. Pero no fue hasta julio del año pasado cuando el gobierno regional dio luz verde al proyecto, sacándolo a licitación por más de 3,5 millones de euros, un desembolso a repartir en dos anualidades, 200.000 en 2017 y 3.362.201 en 2018, estando casi finalizado este ultimo año sin que se haya adjudicado todavía la obra.

    Un vial que en un principio iba a unir los barrios de San Antonio y Apolonia (ronda norte), pero que al final se ha quedado en una simple carretera de 780 metros de longitud entre San Lázaro y Santa María. Aunque peor está la ronda sur, aquella circunvalación exterior que iba a unir las pedanías de la huerta, una zona que por su actividad agrícola genera gran cantidad de tráfico pesado, una ronda cuyo trazado iba a ir por debajo de la central y de cuyo proyecto nunca más se supo. Como tampoco se sabe nada de otro proyecto parado, el de la recuperación de la ermita de San Lázaro, que junto a la de San Clemente en el castillo, es de las más antiguas de la ciudad. Un proyecto de consolidación, restauración y adecuación de su entorno, que se anunció en febrero de 2016 pero que no llegó a realizarse, una actuación en la que se incluía la apertura de dos nuevas calles junto al templo y la creación de una nueva zona verde, además de mobiliario urbano, la posible musealización de la ermita o la recuperación de su fuente, unas aguas que antaño se decían curativas.

    Unas obras financiadas por la Comunidad Autónoma de Murcia con cargo al préstamo del BEI y por importe de casi un millón de euros, de las que no hay rastro de ellas, ni tan siquiera del cartel que se colocó tras ser adjudicadas en mayo del pasado año, lo que puede significar que este proyecto ha quedado abandonado. Un proyecto que supondría una mejora importantísima para aquel barrio, además de otro atractivo turístico de la ciudad, recuperando así el cuarto templo de los barrios altos que como los otros tres, le dan nombre a la barriada donde están emplazados, siendo este de San Lázaro el más desconocido por situarse en una ubicación más baja y escondida. Un viejo templo del que se conservan solo las paredes, pues su techumbre mudéjar fue destruida durante la guerra civil, una construcción que debe de recuperarse y escavarse arqueológicamente, buscando así nuevas huellas de nuestro rico pasado.

    Pero para eso no bastan las buenas intenciones y los anuncios, como tampoco los proyectos y las adjudicaciones de obra, pues ya estamos viendo que tras la foto de rigor, hay proyectos que se paran. Lo que necesitamos son buenos políticos, grandes gestores que antepongan los intereses del pueblo al del partido, gente con entusiasmo, pero también con inteligencia e intuición, pues aparte de las obras mencionadas, también hay otras paradas por diferencias con otras administraciones. Por lo que necesitamos gente legal, que no mienta, gente valida que esté dispuesta a saltar barreras y acercar posturas, enfrentándose a quien sea en defensa de Lorca y los lorquinos, dándonos igual su edad, su sexo o su afinidad ideológica. Aunque también es verdad, que será imposible un mundo sin que los políticos mientan, pues eternamente defenderán lo indefendible y negaran lo innegable, haciendo que sus mentiras suenen siempre como verdades.

  • A BURRO MUERTO, CEBADA AL RABO! – Antonio de Cayetano

    A BURRO MUERTO, CEBADA AL RABO! – Antonio de Cayetano

    A BURRO MUERTO, CEBADA AL RABO!

    Mañana se cumplen 45 años de las inundaciones de octubre de 1973, sin duda la peor riada del siglo XX en nuestra región y una de las peores de España. Una riada que sigue presente en la memoria de muchos lorquinos y lumbrerenses, no solo por el gran número de víctimas y daños materiales que aquellas inundaciones causaron, sino por la intensidad de las lluvias que aquel viernes cayeron sobre una amplia zona de Almeria, Granada y Murcia. Unas lluvias torrenciales que en solo dos horas, dejaron en torno a los 300 litros por metro cuadrado en la comarca de Los Vélez, en la cabecera de las cuencas del Guadalentín y Nogalte, cauces en los que se formaron olas de hasta diez y quince metros respectivamente, lo que da idea de la intensidad de las lluvias y el corto periodo de tiempo en que se produjeron.

    Unas fuertes precipitaciones que no fueron para nada extraordinarias, pues si en la cabecera del Guadalentín se midieron los mencionados 300 litros, fueron 600 los recogidos el mismo día en el municipio de Zurgena en Almería o en Albuñol en Granada. Cantidades similares a la que cayó también en la comarca de Los Vélez en octubre de 1879, en la célebre riada de Santa Teresa que tantas víctimas y daños causó, siendo una de las inundaciones más catastróficas de Europa, estimándose en más de 600 los litros que se recogieron en un solo día en la cabecera del Guadalentín. Río cuya avenida rompió hasta por seis puntos distintos, los débiles muros que entonces tenía el cauce a su paso por la ciudad, aguantando perfectamente el recién inaugurado puente de piedra. Un puente que a pesar de ser agitado por la furia del agua, tal como se aprecia en el grabado que publicó “La Ilustración Española y Americana”, una revista semanal que se editaba en Madrid por aquellos años, superó con creces la dura prueba de resistencia.

    Y es que nuestro río se exhibe así de bravío las pocas veces que lleva agua, siendo considerado por los expertos como el río más caudaloso y salvaje de Europa. Un río que ha protagonizado 70 grandes riadas en los últimos 500 años, riadas en las que han perdido la vida cientos de vecinos y que han llevando a la ruina a miles de viviendas, haciendas y negocios. Un río que nos parte la ciudad en dos por asentarse esta junto a él, motivo por el que seguirá dando disgustos a la población, como siglos atrás se los daba también a la capital de la región. Un problema que se solucionó tras las riadas acaecidas los días 6 y 7 se septiembre de 1733, cuando las aguas del Guadalentín sumadas a las del Segura causaron cuantiosos daños y víctimas mortales en el municipio murciano, recuperándose entonces el viejo proyecto de desviar las aguas del Guadalentín antes de llegar a Murcia, construyéndose en el siglo XVIII un gran canal por la zona sur de su huerta, un canal que tras recorrer casi 15 km. desemboca en el río Segura aguas abajo de la capital.

    Una solución la del Reguerón, que junto al Paretón de Totana que desvía las aguas del Guadalentín para la rambla de las Moreras en Mazarrón, minimiza la amenaza de inundaciones en la ciudad de Murcia y su huerta. Aunque también el Reguerón, fue el responsable de que muchas pedanías murcianas se inundaran también durante la riada del 19 de octubre de 1973 que asoló parte de las poblaciones de Lorca y Puerto Lumbreras. Justo el mismo año en que se terminaron en Valencia las obras de desvío del viejo cauce del Turia, un río que como el Guadalentín, causaba estragos en la ciudad y su huerta cada vez que las fuertes lluvias nos visitan, siendo su último desbordamiento el 14 de octubre de 1957, una inundación que causó 81 víctimas mortales. Una gran riada que dio origen al Plan Sur, una iniciativa que propició sacar el cauce del río fuera de la ciudad, un proyecto que se inició en 1964 y que nueve años después ya estaba terminado, poniendo fin así, a siglos de sufrimiento de gran parte de los valencianos.

    Y es que siempre tiene que ocurrir una desgracia para que pongamos remedio a las cosas, para que nos concienciemos del peligro, que es lo que ha pasado ahora con el episodio de lluvias torrenciales que se vivió la pasada semana en el este de Mallorca, donde en un solo pueblo han fallecido 13 personas por el desbordamiento de un torrente. Situación que no es nada nueva en España, país donde en los últimos cien años han ocasionado 2000 víctimas mortales las inundaciones. Más fallecidos que con los demás riesgos naturales juntos, pero sin embargo, seguimos sin tomarnos en serio el urbanismo y las infraestructuras que afectan a los cauces, no preocupándonos tampoco de su mantenimiento y limpieza. Pero de igual modo la administración que los ciudadanos, porque si es indignante que se sigan depositando enseres y escombros en los cauces de las ramblas, es más indignante que las diferentes administraciones no pongan los medios para evitarlo, descuidando igualmente su mínimo mantenimiento.

    Y es que aquí cuando se anuncia PROBABILIDAD de lluvia, en vez de preguntarnos por el estado de los cauces, nos ponemos a mirar al cielo por si aparece la “avioneta rompenubes”, una trola que por el tiempo que lleva entre nosotros, debería ya de estar ignorada. Creo, que si todo el empeño que ponemos en defender lo indefendible, lo utilizáramos para obligar a nuestros dirigentes a que se preocupen por el buen estado de los cauces del municipio, algo más que anuncios se hubiese conseguido ya. Está claro que para evitar las inundaciones en nuestro municipio, no nos vale desviar cauces como se ha hecho en otros, aquí el rio no tiene otra alternativa para cruzar la ciudad, tiene que discurrir por donde va, igual que sucede con el resto de ramblas, pero sí que se podían evitar, si el agua encuentra siempre expedito el camino, un camino bien definido, limpio y sobretodo amplio, cosa que desafortunadamente no lo tiene ahora, principalmente por la desidia de nuestros dirigentes, por la falta de interés en el tema, siendo más pronto que tarde cuando las inundaciones se repitan de nuevo en nuestro municipio.

    Todos deberíamos ser conscientes del cambio climático y del incremento del riesgo de inundaciones, viendo como las concentraciones de lluvias van en aumento y con unas precipitaciones súbitas que pueden descargar centenares de litros en muy poco tiempo. Precipitaciones que como consecuencia de una DANA (gota fría), nos vuelven a visitar en estos días por tercera vez en pocas semanas, pudiendo hacer diana de nuevo en nuestra zona, tal como lo hizo hace apenas 6 años, encontrándose no todo igual, sino en peores condiciones que entonces, porque a pesar del tiempo transcurrido nada se ha hecho para mejorar aquellos cauces que se desbordaron en 2012. Pero es que el Guadalentín a su paso por la ciudad está en pésimas condiciones, no ya porque sus muros se estrechan en 25 metros, haciendo una especie de embudo al atravesar la población, algo que inexplicablemente se hizo al ejecutar las obras de defensa contra las avenidas que se llevaron a cabo tras la riada de 1973, sino porque lleva años sin ser limpiado, algo que no corresponde a la C.H.S. como cabria pensar, sino a nuestro AyuntaMIENTO, razón por la cual, el consistorio está callando y no solicita de la confederación la limpieza del mismo a su paso por la población, un paso que se está obstruyendo a pasos agigantados entre el puente de San Diego y la zona de las Clarisas.

    Y es que según los artículos 23 y 24 del Texto Refundido de la Ley de Aguas “…la limpieza del cauce de los ríos a su paso por zonas urbanas no es competencia del organismo de cuenca…” lo que significa que corresponde a los ayuntamientos como administraciones competentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo, las actuaciones de mantenimiento y conservación de los cauces públicos que discurran por zonas urbanas. Hecho que ha motivado que ayuntamientos como el de Málaga o Salamanca acudan a los tribunales para pedir que sean las correspondientes confederaciones hidrográficas las que se ocupen de su mantenimiento y limpieza, fallando el Tribunal Supremo en contra de estos ayuntamientos y sentando jurisprudencia sobre el asunto. Lo que no entiendo, es como siendo responsable el AyuntaMIENTO de un tema tan importante para la población, este hace dejación de sus funciones, y más cuando estamos en una zona predispuesta a inundaciones y en unas fechas también propicias a que estas ocurran.

    Esperemos que las anunciadas lluvias sean benévolas, aunque también algo fuertes para que sirvan de aviso a nuestros políticos, porque está claro que hasta que no le ven las orejas al lobo, no se toma determinación alguna para solucionar los problemas. Pero lo malo es que las decisiones lleguen tarde, fuera de tiempo, cuando la cosa ya no tenga remedio, teniendo que lamentar entonces pérdidas humanas y materiales.

  • ASEOS UNISEX – Antonio de Cayetano

    ASEOS UNISEX – Antonio de Cayetano

    ASEOS UNISEX

    El pasado verano tuve que acudir al hospital de Dénia, el hospital de referencia de la comarca alicantina de la Marina Alta, un centro público de reciente construcción que me sorprendió nada más entrar. No solo por la sabiduría y el arte que de sus paredes cuelgan, o por disponer además, de una sala de exposiciones temporales, lo que junto a otros elementos artísticos, culturales y emocionales, hacen de este hospital un lugar más humanizado, contribuyendo de alguna manera al bienestar de las personas que allí se encuentran. Sino porque sus 211 habitaciones son individuales, lo que implica baño privado también, con todo lo que ello supone para la intimidad de los pacientes y sus familiares. Unas amplias habitaciones que aparte de disponer de televisión y wifi, están equipadas con sofá cama y sillón relax para el acompañante, siendo por tanto muy significativa la diferencia con nuestro hospital Rafael Méndez.

    Pero lo que más me gustó, aparte del amplio aparcamiento subterráneo que abarca todo el edificio (aunque este sea de pago), fue encontrarme con unos servicios mixtos, sin distinción de género, pudiendo ser utilizados indistintamente por cualquier persona sea hombre o mujer. Unos aseos amplios y cómodos para cualquier minusválido y su acompañante y sobretodo, unos aseos que eliminan el problema que supone para los transexuales los diferenciados. Aseos donde tienen que elegir el cartelito del sexo con el que se sienten identificados, una decisión que muchas de las veces les crea problemas con el resto de usuarios. Una problemática que se podría eliminar si todos los servicios públicos fuesen unisex, tal como son los portátiles o los que disponemos en empresas, comercios u oficinas. Porque no se entiende que estos aseos sí que los podamos compartir con el otro sexo y los que son estrictamente públicos no, resultando llamativo que en pleno siglo XXI, cuando la igualdad de género va siendo una realidad, algo tan cotidiano como ir al inodoro siga estando regulado por una etiqueta en la puerta.

    Ni como hombre ni como mujer, pienso que sea necesario seguir con la distinción de sexos en los aseos públicos, no solo porque hay más opciones a las de HOMBRE-MUJER, sino porque si ambos sexos compartimos de igual modo la vida, no tiene sentido alguno que tengamos los aseos separados. Una iniciativa que se puso en marcha en el siglo XIX en Estados Unidos, por la moral imperante de aquella época y porque fue cuando la mujer salió de casa a trabajar, creando para ellas un espacio especifico lo más parecido al del domicilio, una idea que hoy sería considerada sexista, pero que entonces dio lugar a que los diferentes estados legislaran sobre el tema, comenzando así la segregación de los aseos por sexos. Una legislación que afortunadamente hoy se está invirtiendo, pues en los mismos Estados Unidos y en otros muchos países, las leyes van disponiendo lo contrario, la instalación de aseos sin distinción de género en todos los espacios públicos, dando ejemplo de ello la misma Casa Blanca que instaló su primer aseo unisex en el año 2015. Una tendencia que ya está llegando a España, donde administraciones, centros comerciales y de ocio, hospitales, universidades o aeropuertos la están implantando.

    Unos aseos libres de etiquetas que deberían de imponerse también en nuestro municipio, favoreciendo así a todas las personas que hacemos uso de ellos, especialmente a las transexuales y a los padres o madres que tienen que acudir con su hija o hijo a estos servicios públicos. Porque tan lamentable es que a un padre se le prohíba que entre con su hija de corta edad a un aseo de mujeres, que se le impida también el acceso al mismo a un niño de cuatro años acompañado por su madre. Situación esta, que por extraña que parezca, se ha dado durante la pasada feria en los servicios del Huerto de la Rueda. Pero lo indignante no es que la vigilante de seguridad haya impedido que el niño entre al váter de señoras con su madre, lo que provoca indignación y vergüenza, es que algún responsable público haya dado esa orden y más cuando en nuestro país, no existe ninguna norma legal que obligue a nadie a acudir al aseo que le indica el sexo de su DNI. Por lo que legalmente, todos los servicios públicos son mixtos y podemos utilizar el que nos dé la gana, aunque por educación y civismo utilicemos siempre el que nos indica la pegatina.

    Como tampoco existe ninguna Ley en España, que estipule la obligación de instalar servicios públicos diferenciados para hombres y mujeres, siendo solo las ordenanzas municipales las que pueden establecer el número y tipo de aseos en los establecimientos de pública concurrencia. Unas ordenanzas que el ayuntamiento de Madrid modificó en 2014, permitiendo desde entonces que bares, cafeterías y restaurantes de menos de 200 metros puedan tener un solo aseo y que este sea mixto, una medida que posibilita que estos aseos puedan ser más amplios y con espacio suficiente para ser utilizados por personas con discapacidad, personas que a veces necesitan de de la ayuda de otra y no precisamente del mismo sexo. Algo imposible de realizar en los aseos de un pequeño merendero de la ciudad y cuya imagen acompaño como ejemplo, imagen donde se aprecia el poco espacio del que disponen, cuando si fuese un aseo unisex, un solo habitáculo, este sería mucho más amplio y cómodo para todos.

    Igual que la Iglesia progresó, permitiendo que los hombres y mujeres estuvieran juntos durante la celebración de los actos litúrgicos, cosa que se veía como deshonesta e indecente en épocas pasadas. O lo mismo que la enseñanza mixta supuso en su día un avance histórico, como también lo ha sido recientemente el matrimonio entre personas del mismo sexo, la implantación de aseos mixtos debe de verse también como una evolución, como una necesidad de nuestro tiempo. Como todo cambio tendrá sus partidarios y detractores, pero al final se impondrá el sentido común y los aseos diferenciados serán un capítulo más de nuestra historia, como lo serán también los actuales urinarios de caballeros, algo en el que particularmente me he sentido siempre incomodo. Un elemento que ya no tiene razón de ser en los mixtos, pudiendo ser estos aseos más amplios y con espacio suficiente para ser utilizados por personas con discapacidad como antes comentaba.

    Si como asegura nuestro alcalde, se está haciendo la Lorca de los próximos 50 años, ahora es el momento de implantar en nuestra ciudad los aseos públicos sin distinción de género, no por moda o capricho, sino porque son una necesidad social. Creo que cuando aún no está terminado el nuevo auditorio y recinto ferial de Santa Quiteria, sería una buena ocasión para demostrar públicamente que la igualdad va en serio en nuestro municipio, desechando los aseos segregados e imponiendo los mixtos. Una tendencia que debería de seguir por todas las instalaciones municipales, incluido el recinto del Huerto de la Rueda, evitando así las situaciones vividas durante la pasada feria por el sexo diferenciado de los padres e hijos. Un solo aseo o decenas de ellos, pero siempre mixtos y olvidándonos de los típicos prejuicios, de que los hombres somos perversos o más guarros que las mujeres, cuando el bien o el mal, el comportamiento humano o la moral, va siempre con la persona, independientemente de cuál sea el sexo que esta tenga.

    Si en los países escandinavos utilizan saunas mixtas y no pasa nada, o en Noruega los soldados que están haciendo el servicio militar comparten también dormitorios mixtos desde el 2015, año en que se incorporó la mujer (por tener los mismos derechos y obligaciones) y tampoco pasa nada, siendo además una experiencia positiva para todos por su comportamiento desexualizado, ¿porque no podemos aquí compartir un aseo público? ¿Acaso no hay la misma privacidad en uno mixto que en otro de género? ¿No compartimos una sesión de cine con todo oscuro? ¿Pues entonces que temor hay? ¿Seguimos resguardando a la mujer, sin poder salir sola a determinadas horas como ocurría antaño? Por favor, depredadores hay en todos los sitios, en un parque, en una calle, en un portón o en la misma casa, lo que nos falta es más educación cívica y quizá más convivencia como ocurre en los países nórdicos, una convivencia que nos lleve a la verdadera igualdad que todos deseamos.

  • LA SALUD NO TIENE PRECIO por Antonio de Cayetano

    LA SALUD NO TIENE PRECIO por Antonio de Cayetano

    LA SALUD NO TIENE PRECIO

    Con la llegada de julio, comienza el periodo vacacional de verano, hecho que hoy coincide con la terminación del plazo para rendir cuentas a Hacienda, para pagar el IRPF, el impuesto que grava la renta obtenida durante todo un año por cualquier persona física residente en nuestro país. Un impuesto cuyo 50% está cedido a las comunidades autónomas, siendo por tanto estas, competentes para modificar su escala y gravámenes. Es por ello, por lo que a principios de año, nuestro presidente regional, el lorquino Fernando López Miras, anunció que iba a reducir el tramo autonómico del citado impuesto, ya que según dijo, a menos impuestos, más empleo y más crecimiento, beneficiando así a la “clase media”. Pero lo que no dijo nuestro paisano, es que la comunidad autónoma de Murcia, la que gobierna el PP más de 23 años, es actualmente una de las regiones con la tasa más altas de este tributo.

    Un impuesto que se paga a las dos administraciones para soportar parte del gasto público. Unos recursos que son necesarios para la prestación de cualquier servicio, y alguno tan imprescindible como es el sanitario. Pero una vez más los políticos, mientras recortan el gasto en algo tan esencial como es la sanidad, anuncian una bajada de impuestos para según ellos, “beneficiar” al ciudadano de a pie. Cuando la realidad es bien distinta, ya que el verdadero motivo de la bajada de impuestos, no es el beneficio del ciudadano, sino el del político, que intenta siempre sacar rédito electoral con esta popular medida. Porque es difícil de entender, que si las arcas de la comunidad permiten una merma de sus ingresos, no puedan permitirse entonces, una asistencia sanitaria de mayor calidad. Algo que si que beneficiaría y mucho al ciudadano, e incluso contribuiría a la creación de mucho más empleo. Pero los hechos demuestran que no se está por esta la labor, aumentando el tiempo en las listas de espera al especialista, con una media de 70 días en el último año en la región, cinco más que el año anterior y con más de 90 días para las intervenciones quirúrgicas.

    También se está muy lejos, de aquellos diez minutos por paciente, que reclamaban los médicos de familia hace más de una década, como el tiempo idóneo para atender a los enfermos en sus consultas. Y es que si no hay recursos suficientes, difícilmente se pueden lograr mejoras en la sanidad regional, habiendo médicos que tienen hasta 2000 tarjetas sanitarias, cuando no se deberían de pasar de las1200, excediéndose por tanto hasta en un 65% los pacientes adscritos a estos facultativos. Pero si el aumento de las listas de espera, las altas precipitadas y el amontonamiento de pacientes en las salas de urgencia, está motivado principalmente por la falta de profesionales durante todo el año, esta situación se agrava todavía más durante el periodo estival, un periodo en el que la mayor parte de los profesionales sanitarios disfruta de sus merecidas vacaciones. Unos profesionales que no se sustituyen convenientemente, ya que solo se cubre una de cada tres plazas, encargándose los facultativos que siguen trabajando, de los pacientes de sus compañeros, cerrando hasta septiembre algunos consultorios y posponiendo también hasta este mes, las intervenciones quirúrgicas, la consulta de especialistas y muchas de las pruebas diagnósticas.

    Un déficit de personal, que incrementa la presión con la que trabajan estos profesionales, que hace que las listas de espera no dejen de crecer y que se cierre un 10% de las camas disponibles en los hospitales del sistema nacional de salud. Y es que se cae en el error de recortar en sanidad, de tener las plantillas bajo mínimos y darnos incluso, vacaciones forzadas a los pacientes, cuando la salud no debería de tener precio ni ser objeto de recorte alguno. Sin embargo por otro lado, se incrementa el negocio de los hospitales privados, negocio que no solo hacen con la asistencia que prestan a los asegurados de las compañías privadas, sino que en gran parte les vienen de los servicios concertados con la sanidad pública. Unos servicios como las pruebas diagnósticas, que se repiten una y otra vez sin reparo alguno, ya que cuando el paciente las lleva al especialista, por el excesivo tiempo trascurrido, estas han perdido ya su validez, teniéndose que hacer de nuevo. Hecho que implica más coste para la administración regional, más molestias para el paciente y más tiempo en ser diagnosticado u operado, llegando a poner en juego la vida del enfermo.

    Lo de la bajada del IRPF está muy bien, el bolsillo lo agradece, pero no a costa de seguir mermando servicios tan esenciales como es la sanidad. Un servicio que por otro lado, pagamos todos los que trabajamos en nuestro país, contribuyendo obligatoriamente a su sostenimiento con las cuotas que mensualmente hemos pagado o pagamos a la Seguridad Social. Siendo vergonzoso que mientras Murcia se encuentra entre las regiones donde más se paga por el IRPF, sea también Murcia una de las regiones con peores servicios sanitarios, según se desprende del último informe anual de la FADSP (Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública). Un estudio en el que se valora el número de camas por habitante, el número de médicos de atención primaria, el personal de enfermería, las listas de espera o la inversión realizada, obteniendo la mayor puntación las comunidades de Navarra, País Vasco, Aragón, Asturias y Castilla y León que ocupan los cinco primeros puestos, siendo Murcia, Andalucía, Cataluña, Valencia y Canarias las que ocupan los cinco de cola.

    Así que si de verdad se quiere favorecer al ciudadano, no lo hagamos bajando los impuestos, que también, sino ofreciendo unos servicios de calidad, adecuados siempre a las necesidades de la población. No debiendo faltar nunca para la asistencia sanitaria, ya que esta prestación es como la vida misma, que ni le valen paradas, ni ponerle precio.

  • DEFICIENTE SEÑALIZACIÓN

    DEFICIENTE SEÑALIZACIÓN

    DEFICIENTE SEÑALIZACIÓN

    Durante la semana pasada, terminaron las tareas de señalización de la avenida Juan Carlos I y sus calles adyacentes. También se corrigió la línea continua en tres de sus intercesiones permitiendo así el giro a la izquierda, modificando igualmente el emplazamiento de algún indicador que estaba mal situado. Unas circunstancias que había denunciado en anteriores publicaciones, imponiéndose al final la lógica y el sentido común, aunque metiendo de nuevo la pata, ya que antes de llegar al edificio Goya en dirección Óvalo, frente al nº 71, se colocó otro indicador fantasma como el del Hotel Alameda, informando en este caso de un acceso para minusválidos. Indicador que ha sido también tapado como el del citado hotel o el otro que nos indicaba para la izquierda si queríamos llegar al Ayuntamiento o a Correos, cuando es un giro que está prohibido.

    Un giro que la mayor parte de los conductores sigue efectuando, cuando procedentes del Óvalo se dirigen para Musso Valiente, haciendo caso omiso a la señal de prohibición y a la doble línea continua de la calzada. Una infracción que incluso cometen los mismos vehículos de la policía local, por lo que su comportamiento deja mucho que desear. Como tampoco es digno de alabar, el responsable de la nueva señalización. No por lo mal colocadas que están (sin guardar la debida verticalidad), que también, sino por la deficiente y confusa información que ofrecen. Si nos fijamos en ese cruce de la avenida con Ramón y Cajal y Musso Valiente, nos encontramos viniendo del Óvalo, con una señal de prohibido girar a la izquierda, señal a la que no hay que hacerle reproche alguno.

    Lo criticable está, en que tampoco podemos girar a la derecha, ya que Ramón y Cajal que hasta ahora era de doble sentido, se ha quedado en una sola dirección, hacia la avenida, no encontrando cuando circulamos por ella en dirección al puente, ninguna señal que nos prohíba ese giro, siendo lo correcto en ese cruce que no tiene otra opción que seguir de frente, haber colocado una señal de sentido obligatorio (imagen 2). Una señal que siempre es más visible que la de prohibido girar en uno u otro sentido. Igual sucede cuando salimos de Ramón y Cajal, que nos encontramos con otra señal de prohibido girar a la izquierda, cuando tampoco podemos cruzar hacia Musso Valiente al tener la doble línea continua, por lo que la señal correcta en este caso, más que la de prohibición, sería la de sentido obligatorio a la derecha (imagen 3). Pero es que, cuando el semáforo pasa de rojo a precaución para darnos paso, aparece también en el semáforo de la acera de enfrente, precaución por paso de peatones (los que cruzan la avenida), un indicador luminoso que está de más y puede crear confusión, ya que como antes mencionaba, no está permitido el giro a la izquierda para los que salen de la alameda.

    Unas situaciones estas, que dicen mucho de la improvisación con que se han llevado a cabo estos trabajos, no siguiendo el mismo criterio para todas las intercesiones. Porque no se entiende que no se ponga una señal de prohibido girar a la derecha cuando nos acercamos a Ramón y Cajal, una calle en la que se ha modificado el sentido de circulación tras las obras y que sin embargo, sí que se haya colocado un indicador para la calle Miguel Ángel Blanco, una vía que ha quedado tal como estaba. Tampoco se entiende la señal de dirección prohibida que se ha colocado en la parte izquierda del inicio de la avenida por el Óvalo, una señal innecesaria y que puede crear confusión, no siguiendo el mismo criterio con el otro extremo de la avenida en la rotonda del puente. Rotonda que por otra parte, esta señalizada para los que salen de la avenida, pero no para los que se aproximan por el puente o por ambos lados de la avenida de Santa Clara.

    También llama la atención, que no se haya puesto señal alguna de prohibido parar o estacionar en todo Juan Carlos I, excepción hecha de las paradas de autobús, cosa que también puede crear confusión. Cuando si se hubiese señalizado en el inicio de los dos sentidos de circulación para toda la avenida, nos hubiéramos evitado esos largos y antiestéticos postes que sujetan las dos señales, la de la parada del bus y la de prohibido estacionar, señal esta que ya no tendría razón de ser, al ser una vía donde no está permitido el estacionamiento en todo su recorrido. Luego también faltan otros indicadores, como son los de prohibido girar a la derecha al aproximarse desde el puente a las calles Emilio García y Poeta Carlos Mellado, e incluso señales de STOP en la travesía de Ramón y Cajal y en la calle Eugenio Úbeda, una calle en la que tampoco hay señal alguna que prohíba el giro a la izquierda, cosa que si lo hace las marcas de la calzada.

    Y hasta aquí la publicación de hoy, la “colaboración” que periódicamente mantengo con nuestro el AyuntaMIENTO, aunque esta sea una asistencia incomoda para él. Está claro que el municipio tiene sus técnicos y que estos están infinitamente mejor preparados que cualquier ciudadano de a pie, pero cuando las cosas no se hacen del todo bien, difícilmente es mantenerse al margen.

  • NUESTRO GOZO EN UN POZO

    NUESTRO GOZO EN UN POZO

    NUESTRO GOZO EN UN POZO

    Esta era la imagen de Lorca hace justo un año, todos contentos por el comienzo de las obras del tramo uno de la Ronda Central, un proyecto que por las continuas interrupciones que sufre, lleva camino de parecerse a la obra del Escorial. Un monasterio en el que se tardaron 22 años en ser construido (1562-1584), siendo siempre la comparación que todos ponemos cuando algo dura más de lo esperado. Pero lo que no sabe mucha gente, es que en Lorca fuimos once veces más lentos que ellos, dejando a la altura del betún el popular dicho del Escorial, ya que tardamos 247 años en construir San Patricio (1533-1780), 239 años más de lo que inicialmente estaba previsto. Un retraso debido a las zancadillas que nos ponían desde Murcia, ya que no querían otro obispado aquí (se edificó pensando en ser catedral), y también a los numerosos pleitos que tuvo y a la escasez de medios para llevar a cabo una obra de esta envergadura, que es lo que está sucediendo en la actualidad con la rondas proyectadas para Lorca.

    Una ronda la central, que iba incluida en el Plan Estratégico 2000-2006 de la Región de Murcia, pero que no llegó a realizarse, seguramente por el distinto color que entonces tenían la administración regional y el ayuntamiento lorquino. Unas obras que en 2007 llevó como bandera electoral el PP de Lorca y que en 2008 se anunció que comenzarían de inmediato, siendo el 2010 el año previsto para su puesta en servicio, hecho que evidentemente tampoco ocurrió. Ya en 2009, se nos anunció la eminente adjudicación del primer tramo, el comprendido entre Apolonia y el Complejo Deportivo Felipe IV, pero el año terminó tal como empezó, sin que la maquinaria se dejase ver por allí. En el año 2010 se repitió de nuevo el anuncio, afirmando entonces que las obras comenzarían en el primer semestre de 2011.

    Pero no es hasta agosto de ese año, cuando sale publicada la adjudicación en el B.O.E., anunciándose el comienzo de las obras para el mes de octubre, cosa que no sucedió, como tampoco en los primeros meses de 2012. Contándonos en el mes de mayo de ese año, que tras la adjudicación de las mismas, ADIF no estaba de acuerdo con su trazado, pues todavía no se sabía cómo iba a quedar el recorrido del AVE a su paso por Lorca. Así como que el proyectado puente sobre el ferrocarril en la zona del molino de la Sierra de la pedanía de Tercia, se había diseñado para el cruce de dos vías, cuando las intenciones de ADIF eran tres, al incluir una para el tráfico de mercancías, motivo por el cual, había que modificar el proyecto inicial de la obra.

    Luego en 2013, se nos anunció que el proyectado vial de la Ronda Central de Lorca, se incluiría en el “Plan Lorca+” financiado por el gobierno de España , pero ese tan cacareado “plan” resultó ser una maquinación, un perfecto plan para engañar a los lorquinos, porque nada después se ha dicho de él, y casi todas las obras de modernización y regeneración que se han realizado o se están ejecutando en la actualidad, son financiadas con el préstamo concedido por el BEI al gobierno regional, un préstamo que pagaremos todos los murcianos con sus correspondientes intereses.

    Así tras más de cuatro años para concretar la modificación del anterior proyecto del tramo uno, el cual solo consistía en alargar el viaducto que cruza el ferrocarril, y que se podría haber realizado al tiempo que se ejecutaba el resto de la obra, en junio de 2016 se adjudicaron de nuevo los trabajos. Pero una adjudicación anómala, ya que tras adjudicarse a la UTE formada por las empresas Sargo y González Soto en 6.904.294 €, el expediente de contratación quedó en suspenso, debido a la interposición de varios recursos por las irregularidades cometidas en su adjudicación, fallando el Tribunal Central de Recursos Contractuales que se procediera de nuevo a su adjudicación por parte de la comunidad autónoma de Murcia.

    Tras varios meses de retraso, en marzo de 2017 se adjudica nuevamente la obra, ganando el concurso la UTE integrada por Acciona Construcción y Continental Obras y Mantenimiento, por la cantidad de 6.615.996 €. Pero es impugnada la adjudicación una vez más, haciéndolo esta vez la empresa que había resultado elegida en el primer procedimiento de contratación, siendo obligada de nuevo la Consejería de Fomento a anular la adjudicación y a reiniciar un nuevo expediente. Así una vez solventadas las distintas irregularidades que se fueron produciendo y que confirman las distintas sentencias del citado tribunal, a finales de mayo del año pasado comenzaron por fin los trabajos. Pero nuestro gozo en un pozo, ya que cuando no habían pasado ni tres meses de su inicio, la obra quedó totalmente paralizada, una paralización que aún continua casi diez meses después, cuando la finalización de los trabajos estaba prevista para el próximo mes de julio.

    En octubre del pasado año, se nos dijo que el parón era debido a que se tenía que modificar de nuevo el proyecto, ya que para no perjudicar a los vecinos afectados, se había pedido a ADIF que el cruce del ferrocarril por la zona del molino de la Sierra fuese subterráneo, evitando así el paso elevado y su gran impacto visual. Una decisión que sin duda beneficia a los vecinos, pero que quizá no fuese esta la única intención, porque cuatro años es tiempo más que suficiente para haber sopesado cual de las dos formas era la más aconsejable para cruzar el ferrocarril y haber obtenido el correspondiente permiso de ADIF. Por lo que cabe pensar, que esto sea una maniobra política para que el inicio del soterramiento del AVE a su paso por Lorca esté más cerca del río, acortando así el tramo soterrado y por consiguiente sus coste económico.

    Un coste que por el contrario, van a sufrir los barrios de Apolonia y San Diego, barrios que van a tener una hipoteca perpetua, una barrera que impedirá su futura expansión natural hacia el nuevo vial. Una carga como la del paso atrincherado del ferrocarril en doble o triple vía en la rampa de descenso hacia el túnel del río. Un soterramiento que debería de abarcar todo el entramado urbano de la ciudad, dejando fuera de este las largas rampas atrincheradas de los extremos. Pero así es la política, no siempre se actúa favoreciendo a la ciudad o al ciudadano, sino a los intereses del gobierno o el partido donde se milita.

    Claro que si verdaderamente, la voluntad del municipio ha sido la de favorecer a los vecinos con un paso subterráneo en vez de elevado, se seguirá la misma pauta en otro paso cercano de esa pedanía, el del camino de Villaespesa, un camino que soporta un denso tráfico de vehículos pesados y que también se verá afectado por el trazado del AVE, no vaya a ser que en este caso, lo de beneficiar a los vecinos no tenga ya la misma importancia. Cosa que está sucediendo en el municipio de Totana, que se ha pasado de un proyecto de 2011 donde la incidencia a los vecinos era mínima, al del proyecto actual donde se ven afectadas más de 14 viviendas de primera residencia, siendo al parecer el principal motivo de esa modificación, la incidencia del corredor del AVE con el cruce de la A-7, prefiriendo ignorar o incluso avasallar a unas familias, antes que la trasformación del mencionado cruce.

    Pero bueno, el tema de hoy es el retraso en la construcción de nuestra Ronda Central, una ronda que solo tiene ejecutado el último tramo (IV), un tramo financiado por FEDER (fondos europeos para el desarrollo regional) y que fue inaugurado en agosto de 2016. Un tramo para el que se adoptó la mejor de las decisiones, la de tapar la rambla de Tiata, un cauce usado para el regadío y que ya ha quedado obsoleto. Luego está el siguiente tramo, el tercero, otro que también debe de discurrir por la citada rambla, y que según comentó nuestro alcalde hace un año, ya estaba el proyecto terminado y “solo” faltaba su financiación. Aunque añadiendo a continuación que no se sabía lo que se iba hacer con el puente de la Torta, por lo que es difícil de entender que el proyecto estuviese ya concluido. Un puente para el que yo apuntaba una solución el pasado mes de noviembre, solución que consistía en hacer una gran rotonda entorno al mismo, quedándose en su posición actual y sirviendo igualmente como paso peatonal.

    Pero he aquí, que ha pasado un año desde que el proyecto estaba “terminado” y todo sigue tal cual, incluso con información contradictoria. Por una parte en julio de 2016, el subsecretario de Fomento de entonces Mario Garcés, anunció una subvención de tres millones de euros para este tramo III, Luego un año después, anunció el actual alcalde Fulgencio Gil, que los PGE (Presupuestos Generales del Estado) incluían una partida de tres millones para el mismo tramo. Y ahora en el mes de mayo, el presidente regional y lorquino, Fernando López Miras, nos anuncia el comienzo de las obras, así tal cual, añadiendo que la inversión a realizar es de 10 millones de euros financiados por la comunidad autónoma. Una cantidad que sobrepasa en más de un 40% los siete millones que se nos dijo en 2016 y casi en un 30% los previstos en 2017, por lo que de seguir así, siempre nos faltará dinero para acabar obra. Lo que no se, es en qué estado se encuentran aquellos 3 millones que se nos anunciaron iba a invertir el gobierno de España en este proyecto. Una infraestructura fundamental y que está siendo muy necesaria para la ciudad y parte de la huerta.

    Pero es que luego está el tramo II, el puente que cruza el río, un tramo que salió a licitación hace ya dos años y que en mayo de 2017 se nos anunció que su adjudicación iba a ser en breve y que se iba a ejecutar de forma simultánea al tramo uno. Y claro que va a ser así, con los dos primeros tramos parados no cabe la menor duda, y más con las dependencias de Limusa entorpeciendo su recorrido. Es indignante que sabiendo la administración municipal que ese espacio tenía que ser ocupado por el nuevo vial, no hayan sido lo suficientemente agiles como para dejar libres esos terrenos y que dieran comienzo por fin las obras. Una obra que por los continuos retrasos que lleva, se verán viendo incrementados sus costes, hablando ya de unos 33 millones la inversión total en toda la ronda, casi un 40% más de lo presupuestado inicialmente. Pero aquí está quien to lo paga.

  • ¡AGUA VA! por Antonio de Cayetano.

    ¡AGUA VA! por Antonio de Cayetano.

    ¡AGUA VA! por Antonio de Cayetano.

    Por fin se han remodelado nuestras viejas y hermosas alamedas, tras varios meses de trabajo, se ha renovado parte de su jardinería y arbolado, sus redes de riego y su iluminación. Se han colocado nuevos bordillos, se ha plantado un nuevo seto perimetral y renovado el albero, el cual se encontraba en pésimas condiciones desde hace más de cinco años, cuando gran parte de las alamedas sufrieron las consecuencias de la gran tromba de agua que cayó sobre Lorca el día 28 de septiembre de 2012.

    En esta foto de la Avenida se observa que el agua ha acumulado por no tener terminada la última capa de asfalto que nivelaría la calzada con los imbornales y las tapaderas. Es lógico que sino se ha terminado la obra no realice su función según deben tener previsto en proyecto.

    Un agua que tras no ser absorbida por los deficientes imbornales situados por encima de ese nivel, discurrió por las diversas calles que bajan en pendiente y se acumuló en esa zona baja de la ciudad. Una situación que se volverá a repetir en próximos episodios de lluvias fuertes, ya que lejos de solucionarlo, se ha agravado aún más tras las obras llevadas a cabo en alguna de las calles adyacentes a este gran pulmón verde de la ciudad.

    Anterior imbornal en Alameda Ramón y Cajal

    Es incomprensible que estando situadas las calles del Álamo, Musso Valiente y alameda Ramón y Cajal, sobre una vieja rambla que desembocaba en el actual barrio de Santa Quiteria, no se le haya dotado de un nuevo imbornal trasversal a la alameda de Ramón y Cajal en su confluencia con el ferrocarril. Pero si la falta de esa infraestructura, es ya de por si un hecho inconcebible en una obra nueva, aún es más sorprendente, que el único imbornal que había en esa alameda (se acompaña imagen), haya desaparecido tras su remodelación, quedándose sepultado tras las capas de asfalto que en ella se han echado y yéndose ahora toda el agua alameda abajo hasta la vía. Lo mismo sucede con la alameda del Doctor Jiménez Díaz, que también se ha quedado sin sumidero alguno, discurriendo ahora el agua hasta la alameda de la Constitución y acumulándose también junto a la vía del ferrocarril. Agua que cuando esta sea abundante, saltará hacia el pavimento de tierra del resto de las alamedas, estropeando el suelo y arrastrando el nuevo albero.

    Estado de la nueva Alameda tras la lluvia.

    No es que llueva mucho en Lorca, pero el poco agua caída en estos días, aparte de dificultar el asfaltado de Juan Carlos I, ha servido también para evidenciar lo mal que se están haciendo las obras que hay en marcha. Porque la casualidad ha querido, que terminado de echar el asfalto en la travesía de Ramón y Cajal, cayesen cuatro gotas y se embalsara el agua en uno de los extremos de la calle, cosa que ha sorprendido a los técnicos de la obra y al propio concejal de la cosa, llegando a la conclusión de que el terreno no estaba bien compactado, teniéndose que meter la fresadora para retirar el nuevo asfalto y quedándose el hueco hasta que se restituya de nuevo (la imagen del agua embalsada que ha circulado por las redes). Si que en toda obra puede haber fallos, pero lo que está pasando en Lorca no son fallos aislados, es una verdadera chapuza en su conjunto, por lo que lo se tenía que haber impuesto la calidad a la cantidad, menos obras pero mejor acabadas. Porque es vergonzoso que en esta ultima calle de la que hablaba, se sustituya en la calzada el pavimento de adoquines por asfalto, y solo se quiten las piezas del centro, sin poner una separación de bordillos entre uno y otro pavimento como sería lo correcto.

    Pero para chapuza, la ubicación de los pocos imbornales que se han colocado en Juan Carlos I, unos imbornales que resultan insuficientes por su número y capacidad, pero también por su emplazamiento, ya que al estar casi al mismo nivel acera y calzada, estos se deberían de haber ubicado al centro del vial, impidiendo así la acumulación de agua junto a la acera y más cuando se pretende darle a la avenida un protagonismo peatonal. Incluso se tendrían que haber puesto dos trasversales a ambos lados del entronque con Musso Valiente, ya que en este punto la avenida está a mayor altura y el que se puso en Musso Valiente tras su remodelación, no recoge suficientemente las aguas al estar mal situado, yéndose estas para la avenida e inundando los márgenes de la misma, con las consiguientes salpicaduras al paso de los vehículos. Lo dije en el mes de agosto en otra publicación, poniendo como ejemplo lo que se hizo en su día en las calles Nogalte y Mayor, unas vías en las que también la diferencia de altura entre calzada y acera es mínima y en la que sí que se ubicaron en el centro la recogida de las aguas pluviales. Pero como suele suceder, para nada se tienen en cuenta la opinión o sugerencias de los ciudadanos o de los partidos de la oposición.

    Es lamentable que se gobierne de espaldas al pueblo, no corrigiendo los errores cuando se detectan o cuando se les hacen ver. También en otra publicación se les sugería que las nuevas papeleras de Juan Carlos I, fuesen junto a las fachadas de los edificios, evitando de esta forma que nos quedásemos sin ellas durante los días de Semana Santa, al tener que retirarlas para la colocación de las tribunas. Una recomendación que ha caído en saco roto, lo mismo que la del pliego de condiciones para la ejecución de las obras de Juan Carlos I, en la que se decía que la distancia mínima entre una y otra papelera debería de ser de 50 metros. Una condición impuesta por el propio Ayuntamiento y que tampoco se ha cumplido, ya que si la avenida tiene una longitud de 900 metros, le corresponderían unas 36 papeleras, 18 unidades por acera, habiéndose colocado solo la mitad. Cuando anteriormente había más del doble, al estar integradas en cada una de las viejas farolas que había. Por lo que habrá que exigirle a la empresa concesionaria que coloque el otro 50% de las papeleras que faltan y al ser posible, colocar estas junto a la fachada de los edificios con el fin de que sigan prestando servicio durante los desfiles bíblicos pasionales, que son los días en que más visitantes recibe Lorca y en la que más necesaria es su existencia.

    Tampoco la ubicación de muchas de las nuevas papeleras de Juan Carlos I ha sido la correcta, colocándolas alejadas de los nuevos asientos y poniendo entre ellos las jardineras, lo que supondrá que se utilicen estas como papeleras también, cosa que por otra parte ya está sucediendo. Unas jardineras que en mi opinión son muy frágiles, de poco grosor, cuando son unos elementos que deberían de tener mucha más consistencia al tener que estar moviéndolas todos los años con motivo de la Semana Santa.

    Pero no es este el único fallo que les veo, también está lo del drenaje, pues colocándolas tal como se han puesto, con los nombre hacia la calzada, y al estar la acera en pendiente, el orificio queda en la parte superior del suelo de las mismas, acumulándose el agua de riego en la parte baja, donde no hay drenaje, lo que por un lado puede producir la podredumbre de las plantas y por el otro la del mismo recipiente, haciendo que el oxido mache entonces el nuevo pavimento. Por lo que habrá que darles la vuelta, haciendo que el nombre mire para las fachadas, tal como sucede con los nombres de las pedanías que figuran en cada una de las nuevas farolas, o tapar los orificios y hacerlos de nuevo en la otra parte.

    Lo que no se puede permitir, es que se conecten los desagües, el riego y se eche la tierra sin haber solucionado el fallo, aunque yo iría más lejos y pediría también un refuerzo interior para darle más consistencia a estas jardineras. En cuanto a las plantas que se van a colocar, esperemos que estén sanas y vigorosas, no como las palmeras que se han plantado en el entorno del palacio de congresos y recinto ferial, que están viejas y débiles.

    Palmeras que desde el principio estaban contempladas en el proyecto o así se dejaban ver en la imagen del mismo, pero para las que no se habían dejado sus huecos, teniéndose que levantar de nuevo el pavimento para su plantación y para el suministro del riego. Por cierto que, tampoco ha quedado en condiciones el paso de peatones que allí se ubica, quedando también anegado por el agua de lluvia. Las cosas de Lorca.

  • SACAR PROVECHO DEL DOLOR AJENO por Antonio de Cayetano.

    SACAR PROVECHO DEL DOLOR AJENO por Antonio de Cayetano.

    SACAR PROVECHO DEL DOLOR AJENO por Antonio de Cayetano.

    Hoy se cumple un mes de la aparición del cuerpo del pequeño Gabriel, el niño almeriense que fue asesinado por su “madrastra”. Un suceso que conmocionó a toda la sociedad española, comprobando una vez más, lo crueles que somos capaces de ser los humanos, la maldad que podemos ejercer sobre los más débiles, los más desprotegidos. Pero el tema de hoy no va sobre el infanticidio cometido en Nijar, un caso del que tanto se ha hablado ya, aunque sin alcanzar el morbo al que se llegó hace 25 años con las niñas de Alcácer. Tampoco me voy a referir a la magistral lección de humanidad que Patricia Ramírez nos ha dado a todos los españoles, ante la ola de odio desatada en las redes sociales tras el descubrimiento del cadáver del pequeño. Una lección que nadie deberíamos de olvidad por mucha rabia o dolor que sintamos, evitando así ponernos a la altura de los malos, de la gente malvada, porque desgraciadamente hay mucha gente infame en este mundo.

    Gente que con demasiada frecuencia se les clasifica como enfermos mentales, confundiendo maldad con enfermedad, cosa que es un autentico disparate, aunque así lo afirmen ciertos psicólogos “mediáticos”, tal como hemos visto y leído en las últimas semanas al referirse a la asesina del pequeño Gabriel. Psicólogos renombrados que aunque tengan montados sus gabinetes y les vaya muy bien, parece que no gozan de la preparación de un psicólogo clínico que es el que tiene la formación adecuada en salud mental. Porque decir que, “se trata de una mujer enferma mentalmente, incapaz de controlar los celos” que son personas enfermas las que hacen esto, es como decir lo mismo de los asesinos de sus parejas cuando matan por celos, porque por esa regla de tres, serian también enfermos y habría que ponerlos en tratamiento en vez de enviarlos a la cárcel. Creo que sobran muchos de los “profesionales” mediáticos que aparecen en escena durante estos casos, ofendiendo con sus declaraciones a los que verdaderamente sufren enfermedades mentales y a sus familias, haciendo que podamos asustarnos del comportamiento diferente que puedan tener estos enfermos, cuando realmente la maldad, puede venir de una persona sana y que actúa con total naturalidad, tal como ha sido el caso de la asesina de Nijar, la cual preparó concienzudamente el asesinato y cavó previamente la fosa donde ocultarlo.

    Resultado de imagen de PEQUEÑO GABRIELPero en el caso del pequeño Gabriel, también han habido otras personas malignas, como son los sujetos que se ofrecen como “adivinos” tras estas desapariciones, actuando de una forma canallesca e insensible. Me refiero a los supuestos videntes, médiums, tarotistas, interpretadores de sueños y demás “escogidos”, que salen de debajo de las piedras cuando nos encontramos ante cualquier mediático caso de desaparición, como ha sido este del niño almeriense, y donde los bulos y las llamadas de estos “iluminados” hace que se incremente más todavía el sufrimiento de la familia. Un calvario para el que nunca estamos preparados, una angustia que nos causa enojo con todo lo que nos rodea, con ganas de que suene el teléfono por un lado, pero también con el temor a descolgarlo por el otro, por si las noticias no son favorables. Y esto es lo que le ha pasado a estos padres almerienses, que desde el primer día de la desaparición de Gabriel, han recibido las llamadas de estos desaprensivos que creen adivinar el futuro y esclarecer el pasado, intentando sacar siempre tajada del dolor ajeno. Llamadas en las que se ofrecieron para decir dónde está el niño y en las que incluso le anunciaron que “sabían” en que balsa estaba Gabriel ahogado, teniendo que pedir los padres que por favor cesaran las comunicaciones de estos profetas.

    Resultado de imagen de marta del castilloUnos videntes que si que han sacado provecho en otras desapariciones, pues aunque sabemos de antemano que son unos farsantes, la familia ante estas circunstancias se agarra a un clavo ardiendo para dar con el paradero de la persona a quienes buscan. Incluso la propia Policía Nacional, se dejó guiar por una vidente vasca en el caso de Marta del Castillo, la joven sevillana desaparecida el 24 de enero de 2009. Un caso donde hubo juicio y condena, pero en el que sigue sin encontrarse el cuerpo a pesar de ser varios los lugares donde se ha buscado, como también han sido varias las videntes que se han ofrecido a colaborar en ello e incluso han escavado por su cuenta. Pero lo que me llamó la atención, es lo que se publicó sobre una vidente de Guipúzcoa y de unos sesenta años de edad, la cual se puso en contacto con la ertzaintza (policía vasca), asegurando saber donde se encontraba enterrado el cuerpo de Malta. Situando el lugar en una finca de olivos a 10 km. de Sevilla y bajo el olivo número 26 contando desde la entrada. Tal era la reputación de esta vidente y los años que llevaba ejerciendo como tal, que la policía autonómica confió plenamente en lo que decía, trasladando la información a la policía sevillana que llevaba el caso de Malta del Castillo y acordando el viaje de esta a tierras andaluzas.

    Así, una vez llegado el día fijado para llevar a cabo las labores de búsqueda, se desplazaron hasta la finca descrita dos agentes de la ertzaintza, la vidente y otros dos agentes de la policía nacional de Sevilla, iniciando la excavación bajo el olivo que la vidente aseguraba como el sitio del enterramiento. Olivo donde no se encontró nada, señalando entonces otros olivos donde tampoco había resto alguno, haciéndose ya de noche y acordando seguir con la búsqueda a la mañana siguiente. Pero una vez de nuevo en la finca, dijo la vidente que se le había perdido el péndulo que llevaba y que no podía seguir con la búsqueda, ofreciéndose uno de los policías para hacer uno con una bala de su pistola, no encontrando finalmente el cuerpo de la desaparecida. También en el reciente caso de Diana Quer, un vidente anunció que la joven estaba viva, que nunca había salido de A Pobra y que se había montado voluntariamente en un coche de tres puertas con tres conocidos, encontrándonos luego con el fatal desenlace del caso. Todo lo contrario a lo que pasó en Estados Unidos, donde desde 2004 llevaba desaparecida una niña, y donde tras varios meses de búsqueda infructuosa, una famosa vidente apareció en una televisión nacional diciéndole a la madre que su hija estaba muerta, apareciendo luego viva tras permanecer cautiva durante más de 10 años.

    Imagen relacionada

    Igualmente intervinieron videntes en el caso del malagueño David Guerrero, el niño pintor que desapareció hace ahora 31 años, pero a pesar de que diferentes videntes de aquella época intervinieron en un programa de televisión presentado por Manuel Carballa, periodista especializado en lo paranormal, ninguno pudo decir lo que había pasado con aquel niño de 14 años que desapareció camino de la academia donde recibía clases. Tampoco los videntes han dado pista alguna del paradero del niño canario Yoremi Vargas, el niño que desapareció en Vecindario en el año 2007, gastándose su familia miles de euros en videntes, lo que supone haber sido estafados por estos vividores que sacan provecho del dolor ajeno, añadiéndose un nuevo dolor al sufrimiento de la desaparición del pequeño. Videntes afamados de la televisión o “futurólogos” de cabecera de personajes famosos, que en sus consultas privadas despluman a los que acuden a ellos en busca de ayuda, con primeras visitas de hasta 500 euros. Siendo muchos los casos en que los desgraciados que han caído en sus garras, han perdido todos sus ahorros. Unos indeseables que de madrugada inundan nuestras televisiones nacionales, autonómicas o locales, dedicándose a “resolver” los problemas del mundo por el módico precio de algo más de 2 euros el minuto.

    Y es que cuando pierdes el trabajo, la casa o el amor, te sobreviene una terrible enfermedad o desaparece algún familiar, solo queda el consuelo de la esperanza, el ánimo de escuchar una voz, la ilusión de que la cosa pueda cambiar, siendo en estos casos cuando se recurre a estos personajes. Individuos que se ofrecen en internet, prensa o buzoneando anuncios como los que en estos días circulan por nuestra ciudad del profesor Touba: “El gran ilustre vidente médium africano más consultado por la rapidez de su trabajo, eficacia y garantía de resultados donde otros fallan. Dinero, amor, suerte, recuperación de pareja, trabajo, mal de ojo, amarres, exámenes, impotencia sexual, etc… Le ayuda a resolver cualquier tipo de problema por difícil que sea. Resultados rápidos y garantizados en 8 días”. O el del vidente y curandero profesor Salimo, un “reconocido vidente con muchas experiencias y de notoriedad internacional…” , el cual soluciona también toda clase de problemas, incluidos las enfermedades crónicas, los vicios de drogas y alcohol y los negocios nacionales e internacionales. Aunque como comentaba anteriormente, el negocio es solo para ellos, para estos “escogidos” que se aprovechan de la desesperación ajena para lucrarse, multiplicándose en los casos de desaparecidos que trascienden a los medios y sobre todo cuando estos son menores.

    Pero no solo los menores han ocupado titulares de prensa como desaparecidos, también los han sido como videntes, tal como pasó en Argentina en enero del pasado año, con titulares como el de “Una niña vidente resuelve el crimen de San Vicente”. Un hecho que sucedió en la localidad de San Vicente el 18 de enero de 2017, donde apareció el cadáver de un joven de 20 años con impactos de bala en la cara. Crimen por el que fue detenido un hombre de 51 años, atribuyéndole el asesinato por un asunto de drogas. Pero dos días después, en el velatorio y entierro de la víctima, sucedió un hecho que cambió el caso que ya estaba cerrado por la policía. Fue cuando una joven de 14 años vecina del fallecido, acudió al tanatorio, trasladándose a los servicios tras dar el pésame a la familia y apareciéndosele allí el fantasma de Diego, el difunto, comunicándole que el asesino no era la persona que habían detenido, que los criminales eran el padre y los amigos de una menor de 12 años con la cual había iniciado una relación sentimental. Tras esto, la joven tuvo un fuerte ataque de ansiedad y fue trasladada urgentemente al hospital. Centro donde más tarde, contó a los médicos la experiencia que había tenido, creyendo estos su relato y comunicándolo al juez del caso. Hechos que también creyó el juez, ordenando el registro de los domicilios de los supuestos autores y encontrando en ellos las evidencias del crimen.

    Un hecho del que se hicieron eco los medios de comunicación del país, recibiendo la niña multitud de solicitudes para resolver otros crímenes o desapariciones. Yo en esto ni salgo ni entro, lo único que sé, es que la noticia salió en medios tan prestigiosos como Clarín, por lo que si en realidad pasó tal como lo cuentan, fue un hecho paranormal, algo para lo que no existe una explicación científica. Como tampoco la tiene, la capacidad que dicen poseer para predecir el futuro los que se ganan la vida como videntes, los farsantes que se aprovechan de la ignorancia, de la necesidad o del dolor de sus semejantes, diciéndonos siempre lo que queremos oír previo pago de sus honorarios claro.